‘Disculpen, estamos creando empleo’

En la presentación de su candidatura a las últimas elecciones municipales, que se celebraron en mayo de 2007, Monteseirín prometió en presencia de Chaves y de Alfonso Guerra y con la virtual  de Zapatero (éste envió un vídeo), el pleno empleo en Sevilla y viviendas de protección oficial para todos sin necesidad de que los sevillanos participasen en sorteo alguno. Dos años y medio después, y a falta aún de conocer la estadística desglosada por municipios, Sevilla y el conjunto de su provincia han cerrado 2009 rozando los 200.000 parados (en concreto, 199.013), después de que 30.293 personas hayan engrosado en los últimos 365 días las listas del INEM, a razón de 83 nuevos desempleados en cada jornada. Hay un 17,95% de la población activa sin ocupación, con lo cual casi uno de cada cinco sevillanos en edad de trabajar se ve sumido en el drama del paro.

Sevilla y su provincia han tenido el dudoso honor de encabezar el ranking por crecimiento del paro en el mes de diciembre (4.896 desempleados más), por delante, esta vez desgraciadamente sí, de Barcelona (4.353 nuevos parados). La capital, el municipio gobernado por Monteseirín, aportaba en noviembre, el mes inmediatamente anterior a esta estadística, 71.523 parados, con mil personas inactivas más mensualmente  durante 2009.

Ocho días antes de que el Gobierno difundiera los datos del paro del pasado ejercicio, Monteseirín improvisó un balance del año en Sevilla en que dijo: “Ésta era una ciudad que tenía muy cerca llegar al pleno empleo”. Y aunque lo afirmó el 28 de diciembre, no era una inocentada, por más que lo parezca. Lo dijo totalmente en serio, con ese optimismo característico con el que edulcora la realidad y que aún no ha comprendido que es una de las razones por las que carece de credibilidad entre los sevillanos y sale tan malparado en las encuestas.

El cuento de la lechera

Retrocedamos aún más en el tiempo y situémonos en diciembre de 2008. Por aquel entonces, Monteseirín compareció en rueda de prensa con el delegado del Gobierno, López Garzón, para anunciar que con los 123,7 millones de euros del Fondo Estatal de Inversión Local, más conocido como el Plan 8.000 o Plan ‘E’, se iban a crear en la ciudad 6.863 nuevos puestos de trabajo merced a un total de 253 proyectos que se ejecutarían en 2009.

Los sevillanos han podido ver junto a las obras que se han acometido en 400 calles de la ciudad carteles con la siguiente leyenda: ‘Disculpen las molestias, estamos creando empleo’.

Pues bien, si pese a esta inyección extraordinaria de dinero por parte del Gobierno de la nación y la supuesta creación de casi 7.000 puestos de trabajo anunciada por Monteseirín Sevilla ha cerrado el año con más de 70.000 parados, cabe preguntarse hasta dónde habría subido la tasa de paro sin el Plan ‘E’ o si bien ese dato de los nuevos ocupados no ha sido más que otro cuento de la lechera a los que nos tiene acostumbrados el alcalde con sus grandes magnitudes.

Cifras infladas

El Ayuntamiento dice ahora que fue llamado al engaño por las grandilocuentes cifras de empleo que las empresas adjudicatarias de los proyectos del Plan 8.000 insertaron en sus ofertas cuando respondieron a los pliegos de condiciones para tratar de adjudicarse los proyectos sacados a concurso.

El propio Monteseirín ha declarado: “Sospecho que muchas adjudicatarias inflaron la cifra de trabajadores vinculados con las obras”. Un sobredimensionamiento que su delegado de Urbanismo y que se presenta como alcaldable ‘in pectore’, Celis, ha calificado eufemísticamente como “peculiaridades”.

Lo curioso es que el alcalde trate de sacar tajada política anunciando públicamente millares de puestos de trabajo y que cuando el paro se desboca en la ciudad diga que fueron las empresas las que inflaron los datos a los que él previamente había dado carta de naturaleza, sin que su equipo de confianza fuera capaz de detectar el engaño al que supuestamente había sido sometido. Así pues, al Ayuntamiento pueden dársela fácilmente con queso, ya que no sabe ni calibrar la carga real de trabajo que supone levantar una calle de la ciudad.

Escepticismo

Todo esto nos lleva al modelo sobre el que se basa la economía de una ciudad  que en vez de frisar el pleno empleo, como sostenía Monteseirín, tiene más de 70.000 parados. Fadeco, la patronal de los constructores y por tanto la máxima beneficiaria de esta avalancha de obras que se vienen realizando desde hace un año y que durará hasta las próximas elecciones municipales, ha calificado estos planes (el 8.000 y, ahora, su sucesor, el 5.000), de “pan para hoy y hambre para mañana” y de “parcheo” que sólo genera empleos “interinos”. Joaquín Aurioles, presidente del Observatorio Económico de Andalucía, sostiene que “no podemos seguir con un gasto público tan grande en algo absolutamente inútil, que no sirve para nada”.

Y el presidente de los empresarios, Antonio Galadí, mantiene que “hay aceras a las que les ha venido bien la reforma, pero en otras se han acometido porque sí”. Una prueba de ello: Los Bermejales. Se ha tirado el dinero en rehacer las aceras de las avenidas de Francia y Grecia, que estaban perfectamente, mientras se han dejado de tierra y cemento las de la avenida de Holanda, junto a la ciudad deportiva del Betis, intransitables cuando llueve.

Con la típica guasa sevillana, un empresario dice que el modelo económico de Sevilla se inspira en los principios del señor Miyagi, el chino de la película ‘Kárate Kid’: ‘hacer aceras, pulir aceras’.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *