La falta de música en Pasión no se debe al recurso

El grupo de hermanos de Pasión que ha recurrido contra la inicial desestimación de su impugnación al Cabildo General de la Hermandad desmiente que se vincule al ejercicio de un derecho la ausencia de música acompañando al palio de la Virgen esta Semana Santa. Según los recurrentes, esta interesada interpretación que  habría difundido el hermano  mayor (Javier Criado) y de la que se ha hecho eco algún medio, es rotundamente falsa, ya que ellos no han solicitado suspensión de ningún tipo y la Iglesia puede resolver el recurso cuando quiera, sin agotar el plazo máximo de tres meses y, por tanto, antes de la Semana Santa de este año.

Aunque por razones prácticas el recurso lo hayan presentado varios hermanos, los recurrentes afirman que representan a un grupo numeroso que cada día recibe más adhesiones y niegan que sean los miembros de la candidatura perdedora, pues entre sus filas figuran votantes de Javier Criado como, por ejemplo, el abogado. Exponen que se han limitado a ejercer su derecho de impugnación de dos acuerdos transcendentales que rompen tradiciones centenarias de la Hermandad: la supresión de los cargos sacramentales 1918 y la música del Palio 1903.

Si tomaron esa decisión fue porque, según dicen, esos acuerdos  se adoptaron en un Cabildo convocado a las 9 de la noche en Diciembre, al que no asistieron más que 300 hermanos de los 4.000 que la hermandad tiene; en el que deliberadamente se condujo todo para que se votaran esos acuerdos a las 2 de la mañana; que sólo votaron a favor 104 hermanos, ni siquiera la mayoría absoluta; que no se pudo debatir ni deliberar libremente, pues sólo pudieron intervenir el autor de la enmienda y el Hermano Mayor. Refieren que Javier Criado intervino más de 20 veces y monopolizó de hecho la palabra asegurando que por instrucciones estrictas de la Autoridad Eclesiástica no se permitía hablar a nadie más que al autor de la enmienda y a la Junta de Gobierno, sin que ese procedimiento se votara en ningún momento.

TRADICION Y DIGNIDAD

El fin de la impugnación es, según los recurrentes, salvar la tradición de la Hermandad y su dignidad y seriedad. Aseveran que lo hicieron con la máxima discreción y respeto, a diferencia de la conducta de la Junta Gobierno (aparición del tema en el blog de la Hermandad; comentarios despectivos en la prensa afín y en el Blog; incidentes en la comida de la hermandad: los costaleros de la Virgen haciendo el tambor con los tenedores y cuchillos sobre los platos durante toda la comida,ante las carcajadas del hermano mayor…). Los recurrentes no comparten la desestimación de su impugnación por Palacio, ya que a su juicio  se tomó en base a un acta que  ellos desconocen pero que es evidente que sostiene otra versión distinta y en la que no se dice  que el hermano mayor impuso ese procedimiento porque según él se lo había dicho Palacio, sino afirmando que ese procedimiento se votó y aprobó por mayoría. Esto,  según afirman los recurrentes, es falso: se votaron otras cuestiones pero no ésa. Así debía constar en el Acta. Por ello la exigirán y actuarán en consecuencia si alguien ha mentido.

Los hermanos que han presentado el recurso ante el arzobispado aseguran que lo único que quieren mediante la anulación de estos dos acuerdos es que pueda haber un Cabildo de la Hermandad libre, en el que todo el mundo que quiera pueda exponer sus razones, hablar y debatir civilizadamente; que se celebre a una hora a la que pueda asistir cualquier hermano; que no se inicie el debate sobre estos dos temas transcendentales a las 2 de la mañana de un día entre semana y que no se vote a esa hora sino libre y ordenadamente lo mejor para la Hermandad. En tal sentido, uno de los impugnantes afirma: “Fui a un Cabildo de mi Hermandad  y el hermano mayor me dijo que yo no podía hablar. La próxima vez igual me dice que no puedo votar”.

OCULTACION

Según los autores del recurso, el hermano mayor ocultó  que siempre pretendía poner música al Palio de la Virgen, ya que no hizo mención a este tema en su campaña electoral ni lo incluyó en el programa de su candidatura, siendo un tema transcendental en Pasión, y lo acusan de actuar subrepticiamente porque sabía que en caso contrario  habría perdido  votos. Los recurrentes denuncian que hace más de dos años que los costaleros de la Virgen, la mayoría ajenos a la Hermandad, y hermanos recientes de otras procedencias hablaban de este tema asegurando que si Criado ganaba tendría música el Palio, con lo cual creen que es probable que le exigieran la música a cambio  de sus votos mientras él ocultaba el tema  a sus votantes.

También denuncian los, a su juicio, falsos argumentos del hermano mayor en el Cabildo General: que la música se quitó en su tiempo por falta de dinero, lo cual no obedecería a la realidad de la Hermandad; y que se  “recuperaba una tradición”, aserto sin fudamento. Asimismo, critican sus métodos para conseguir sus propósitos, ya que –dicen- organizó el Cabildo para disuadir a los hermanos de más edad (los más opuestos a la música y más tradicionales) de asistir: a las 9 de la noche un miércoles de diciembre y protagonizó larguísimas intervenciones para alargarlo al máximo, de tal modo que cuando llegó el tema de la música eran las 2:00 de la mañana y se habían ido la mitad.. Así consiguió una pírrica victoria: 134 votos a favor y 101 en contra  de 330 asistentes.

Por último, frente a quienes opinan que su postura es de risa, los hermanos que han recurrido ante el arzobispo afirman que se trata de cuestiones muy serias porque atañen  a tradiciones centenarias que constituyen las señas de identidad de la Hermandad y que no les da igual que se supriman. Dicen confiar en el nuevo arzobispo, monseñor Asenjo, porque ellos son católicos serios y honrados, ajenos al mundo capillita, y que actúan con arreglo a su conciencia con la esperanza del que el pontífice, su pastor, los atienda en una reclamación que entienden justa. Los recurrentes plantean que en pleno siglo XXI y en un país miembro de la UE la Iglesia no puede amparar prácticas como EL silenciamiento de las minorías y negación de la palabra. Y se preguntan: “¿Es que los fieles laicos tienen menos derechos como católicos que como españoles? “.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *