No sin mi coche

El Gobierno británico de coalición entre conservadores y liberales ha anunciado esta semana un ‘tijeretazo’ de unos 7.300 millones de euros. Sólo en gastos de viaje y de consultorías externas ahorrará 1.350 millones. Entre las medidas ejemplarizantes figura la prohibición a los empleados públicos de viajar en primera clase tanto en sus desplazamientos interiores como al exterior, lo que supondrá un ahorro de 11,6 millones, y la supresión de los coches oficiales asignados a ministros y secretarios de Estado.

Los ministros tienen dos opciones: compartir sus propios automóviles o viajar en autobús, tranvía o el Metro con un billete comprado en taquilla como cualquier ciudadano, por lo que no podrán pillarlos en el mismo renuncio que a aquel candidato a las elecciones presidenciales francesas durante un debate televisivo. El avezado político estaba lanzando el típico mensaje de promesas de ‘todo para el pueblo pero sin el pueblo’, cuando el moderador le hizo una sencilla pregunta, cuya falta de respuesta lo dejó en evidencia e hizo trizas todo su discurso falsamente populista:

-¿Cuánto vale el billete del autobús?

Gracias a que los ministros van a viajar en bus en vez de en coche oficial, el Gobierno británico va a ahorrarles 5,8 millones de euros a los contribuyentes y de paso a engrosar las arcas de las equivalentes londinenses  a nuestra Tussam.

EL VEHÍCULO POR DELANTE

Mientras un Gabinete de derechas deja en el Reino Unido sin coche a los ministros, aquí, gracias a la investigación de Chema Rodríguez y María Rionegro, sabemos ya  que Monteseirín no renuncia al suyo ni a tiros. El Ayuntamiento difundió  que el alcalde viajaba a Barcelona a gastos pagados por el Sevilla F. C. para ver la final de la Copa del Rey y representar así a los sevillanos que por la crisis no podían permitírselo, pero ocultó que previamente había ordenado que le enviaran a la ciudad condal su automóvil oficial: un Renault Vel Satis, el coche de representación de la marca francesa.

Un conductor y un escolta tuvieron que hacer un viaje de ida y vuelta a Barcelona (2.000 kilómetros), gastar 400 euros en combustible más el dinero correspondiente a comidas, alojamientos y dietas (un total de 1.200 euros) para que el alcalde socialista de Sevilla pudiera seguir subido al coche oficial de lujo en sus desplazamientos por Barcelona, que cuenta con toda una moderna red de transporte público: taxis, tranvía, Metro y autobús.

El supuesto adalid de la ciudad de las personas y de las peatonalizaciones, que ha declarado la guerra al coche privado en Sevilla y se hace fotos de cara a la galería en el día de la bicicleta o sin automóvil, ha quedado así plenamente desenmascarado. Que inventen ellos, decía Unamuno. Que renuncien al coche ellos, proclama  con sus hechos Monteseirín. ¿Qué credibilidad, si es que aún le queda alguna, puede tener ya el alcalde que va de ‘progre’ cuando preconiza cerrar el Centro al tráfico privado y recomienda a los sevillanos que se pasen al transporte público para hacer una Sevilla más sostenible? Por sus obras los conoceréis.

SIEMPRE HA HABIDO CLASES

Los 5.459 funcionarios y personal laboral del Ayuntamiento verán rebajadas sus nóminas en junio entre un 0,06% y un 10,55%, según los casos, en aplicación del ‘tijeretazo’ de Zapatero. Sin embargo, las plantillas de las empresas municipales mantendrán sus actuales ingresos, ya que han quedado fuera del recorte. Esto significa que, conforme reveló El País, seguirán con sueldos ‘superdesproporcionados’ en opinión del PSOE(A) los hombres de confianza de Monteseirín en las empresas públicas. De los 75 directivos del Consistorio, 21 cobran más que el presidente de la Junta de Andalucía, José Antonio Griñán.

A la cabeza de todos figura el valido del alcalde y consejero delegado de Emasesa, Manuel Marchena, que ha ocupado cargos directivos durante la era Monteseirín sólo gracias a su amistad con el regidor y pese a carecer de  experiencia previa en el sector privado que lo acreditara como un gran gestor empresarial. Marchena declaró el año pasado unos emolumentos de 170.749 euros. Esta cifra equivale prácticamente a la suma (173.137 euros) de lo que cobran Zapatero (91.982 euros) y Griñán (81.155) antes de aplicarse sus respectivos recortes.

Cuando años atrás, sospechándose tan sólo la elevada soldada de Marchena, se le preguntó por esta cuestión al alcalde, Monteseirín declaró que a él le parecía todavía poco lo que cobraba, “dada su valía” (sic).

AUTONOMÍA SEGÚN CONVENGA

Y ahora, cuando ya es público que Marchena declara ganar, al margen de las ventajas y prebendas de que goza en el seno del Consistorio, casi tanto como Zapatero y Griñán juntos, Monteseirín ha dicho que estaba a la espera del acuerdo que pudiera adoptar la Ejecutiva Federal del PSOE para tomar una decisión sobre los ‘superdesproporcionados’ (Rafael Velasco dixit) sueldos de los directivos de las empresas municipales de Sevilla.

Osea que Monteseirín, que tanto clama por la autonomía municipal, necesita que le den una orden desde el partido para aplicar una política de austeridad a sus altos cargos, pese a que el Gobierno en pleno se rebaja el sueldo; la Junta anuncia lo propio para sí misma y todas sus empresas, y la FEMP y la FAMP predican rebajas a gogó.

Y mientras el valido y otros directivos siguen cobrando más de cien mil euros anuales, Monteseirín anuncia un recorte “brutal” de los gastos corrientes, que se traduce en que no haya ya –denuncia UGT- ni lejía para limpiar los colegios.

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