El David sevillano vence al Goliat ruso

El industrial Manuel Lucas gana el pleito a la petrolera de Putin por la marca Lukoil

Una de las mayores petroleras del mundo y abanderada de la política energética rusa impulsada por Putin, Lukoil, ha perdido en el Juzgado de lo Mercantil de Granada  un pleito de alcance internacional y desarrollado hasta en inglés contra un industrial sevillano, Manuel Lucas Ramírez, por el uso de la marca en España. La defensa jurídica del señor Lucas, propietario de la firma ‘Lukoil Combustibles y Derivados’, ha sido dirigida por el letrado sevillano Alfonso De Contreras Vilches.

El gigante petrolero ruso Lukoil, constituido en 1993 tras acordar el Gobierno heredero de la antigua URSS la privatización de las empresas del sector energético, se ha erigido con el tiempo en la segunda compañía petrolífera privada más grande del mundo y la sexta en producción de hidrocarburos. Posee una amplia red de extracción y venta de crudo en una quincena de países, controla el 1,5% de las reservas planetarias de crudo y el 2,1% de la producción global. En Europa cotiza en Bolsa en el Reino Unido, Alemania y Rusia y su plantilla la integran más de 150.000 trabajadores.

Poco se podía imaginar el modesto industrial sevillano Manuel Lucas Ramírez que cuando en 2003 constituyó junto con su esposa y su cuñado la empresa ‘Lukoil, Combustibles y Derivados’con un capital social de tan sólo 6.000 euros para dedicarse al comercio e intermediación de carburantes iba a estar años más tarde en el punto de mira del gigante ruso, de cuya existencia ni siquiera tenía noticias por entonces, pero del que supo cuando los abogados de la poderosa multinacional domiciliada en Moscú le interpusieron en 2008 un pleito argumentado en 40 folios con todo tipo de citas a convenios internacionales y doctrina jurídica del Tribunal Supremo.

Los rusos exigían al industrial sevillano que eliminara el término ‘Lukoil’ de la denominación social de su empresa al considerar que se había aprovechado del prestigio mundial de una marca que ellos tenían registrada internacionalmente (55 países) antes que él y que identificaba “a una pluralidad de sociedades filiales” del gigante energético, al que, según la demanda,  le generaba un riesgo por confusión o asociación en el mismo sector del mercado. La Lukoil rusa pedía al juez que condenara a la Lukoil sevillana a cambiarse el nombre so pena de una multa diaria de 1.000 euros; a que retirara todos los documentos o publicidad con tal denominación y que publicara a su costa la presumible condena en su contra en seis periódicos.

‘Lukoil Combustibles y Derivados SL’, la ‘Lukoil’ sevillana para entendernos, encomendó su defensa al abogado sevillano Alfonso De Contreras Vilches, titular de uno de los pocos bufetes que entienden y practican la abogacía mercantilista de una forma personalizada y artesanal, lejos de esos bufetes integrados por centenares de letrados al modo de una franquicia jurídica. Entre otros muchos argumentos, invocación de sentencias y doctrina jurídicas contrarias a las pretensiones del Goliat ruso, Alfonso Contreras desmontó la tesis de que la ‘Lukoil’ moscovita fuera notoriamente conocida en España cuando Manuel Lucas Ramírez inscribió su empresa en el Registro Mercantil sevillano: “La tal ‘Compañía Petrolera Lukoil’ ni tenía actividad alguna en 2003 en España, ni la tiene ahora, salvo –recordó el letrado- una esporádica incursión en el mundo financiero en el año 2007, que saltó a las páginas de la prensa económica y que consistía, en suma, en el intento (frustrado) de obtener una participación accionarial en cierta compañía inmobiliaria (Sacyr-Vallehermoso). El que Lukoil rusa no tiene actividad en el mercado español es un hecho notorio; tan obvio que lo reconoce (en su demanda): “Por no operar en el mercado español, Lukoil no ha tenido noticia de la adversa (la Lukoil sevillana) hasta fechas recientes”.

La conclusión era obvia, según Alfonso Contreras: “Precisamente por no operar en el mercado español, como bien asegura el contrario, nadie tenía noticia alguna de la existencia de Lukoil rusa en 2003: ni mis clientes, ni el Registro Mercantil Central, ni el registrador mercantil de Sevilla….”. Y añadió el letrado sevillano: “En esa época, en cambio, sí era conocida la compañía ‘Yukos’, de actualidad porque su presidente se halla desde hace muchos años preso en Siberia, o incluso la compañía ‘Rosneft’, tras su fusión denominada ‘Gazprom’, de actualidad por ser la distribuidora más importante de gas natural ruso y por sus disputas por con Ucrania y los cortes de gas”.

Lo que los rusos no comprendían era por qué Manuel Lucas había elegido el nombre ‘Lukoil’ para su firma estando Sevilla a miles de kilómetros de Moscú. No les cabía en la cabeza que se tratara de una mera coincidencia sin mala fe y sin intención de arrogarse los derechos registrales de la marca ‘del’ gigante energético en España. El defensor de Manuel Lucas tuvo que explicarle a ellos y al tribunal que ‘Lukoil’ es un acrónimo del primer apellido del industrial sevillano y que ya lo había utilizado en otras empresas que constituyó anteriormente, así como que tenía gusto por internacionalizar sus razones sociales, motivo por el cual recurrió al término inglés ‘oil’.

Los rusos inquirieron entonces por qué no se llamaba ‘Lucoil’, con ‘C’, como parecería lógico por su apellido, en vez de ‘Lukoil’, con ‘K’.

Y ésta fue la respuesta del abogado Alfonso Contreras: “Extraña que la contraria no entienda que la denominación “Lucas” es más apropiada (al menos en España)  para negocios de ocio y entretenimiento o de dibujos animados, por tener un notorio componente humorístico en castellano, y que con la sola introducción de la letra ‘K’, que sustituye a la ‘C’, se adquiere una denominación más gráfica y completamente alejada de cualquier vinculación con el apellido o el nombre Lucas”.

Tras casi dos años de pleito, la Justicia ha dado la razón al industrial sevillano, ha desestimado la demanda de la petrolera rusa y la ha condenado además al pago de las costas. Manuel Lucas podrá seguir usando el nombre ‘Lukoil Combustibles y Derivados’, por más que le pese a la Lukoil moscovita. David, esta vez en Sevilla, ha vuelto a vencer a Goliat.

Repsol vuelve a mirar a Lukoil

La demanda interpuesta por la Lukoil rusa contra la Lukoil sevillana alcanza una nueva dimensión a la luz de las últimas informaciones difundidas por el diario económico Expansión, según el cual la petrolera española Repsol ha vuelto a mirar a Rusia  y a crear expectativas con Lukoil y Gazprom dos años después de que los gigantes rusos se interesaran por ella. Recuerda Expansión que ya en el pasado Repsol intentó alianzas en exploración (de yacimientos de gas y petróleo) con algunos de  los principales grupos de Rusia, como Lukoil y Rosneft, y que el ‘factor ruso’ alcanzó su punto álgido cuando, a finales de 2008, grupos como Gazprom, y en especial Lukoil, aparecieron como principales candidatos para protagonizar una recomposición del capital de Repsol, comprando las acciones de Sacyr, el primer accionista.

Aquella operación no se materializó, pero sirvió para dejar en guardia al mercado ante cualquier posible movimiento a futuro. En una entrevista con este rotativo  hace un año (ver edición del 20 de octubre de 2009), el embajador extraordinario y plenipotenciario de la Federación de Rusia en España, Alexander I. Kuznetsov, decía que “no era un sueño” que Lukoil o Gazprom pudieran comprar Repsol.

Pero si Lukoil comprara Repsol y quisiera operar en España con su marca mundialmente conocida no tendría más remedio que tratar de llegar a un acuerdo con la Lukoil sevillana para evitarse confusiones y ese acuerdo podría valer mucho dinero.

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