Troya

Imaginen que a Rajoy le preguntaran por Merkel y que dejara de morderse la lengua, como Mel, y se pusiera a largar: el grado de confianza es muy bajo; el descontento con ella es total; no hay ninguna interlocución; no atiende los intereses generales de la UE y, por detrás, se dedica con excesiva facilidad a los intereses particulares de ciertos países; penaliza la economía; es tan rígida que los inversores se nos van de Europa; tiene un equipo de iluminados alemanes que manejan estupendamente el Excel y que cuadran las cuentas subiéndole los impuestos a todo el mundo, con lo cual pueden causar un daño irreparable…E imaginen que en medio de la crisis formada por estas declaraciones va Soria, el ministro de Turismo de Rajoy, y declara: “¿Las relaciones con Merkel? ¡Fantásticas!. ¿Que cómo entonces Rajoy dijo ayer lo que dijo? ¡Ah, pues lo habrá dicho por él!”. ¿Qué ocurriría si un ministro desautorizara al presidente? Pues mutatis mutandi, esto es lo que ha hecho Sánchez-Cuerda con el presidente de la CES. Houston, digo Rus, tienes un problema. O un troyano.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *