Garoña

Al igual que Doñana es el símbolo  de la Naturaleza y escenario durante años de las batallas entre ecologistas y desarrollistas, Garoña ha representado otro tanto en la energía nuclear: por la pugna para su cierre o mantenimiento entre antinucleares y pronucleares, con trascendencia política debido a las promesas de Zapatero (clausura) y Rajoy (continuidad), para que ahora sean las eléctricas quienes le den el cerrojazo por echarle un pulso al Gobierno con la coartada de los impuestos pero en realidad para tumbarle una reforma energética que a nadie satisface.

¿Y qué tiene que ver Garoña con Sevilla, se preguntarán? Si en otras circunstancias el cierre de la nuclear habría causado problemas, actualmente se puede suplir su aportación de electricidad a la Red con una alternativa energética desarrollada en Andalucía, y más en concreto en Sevilla y Almería: las centrales termosolares. Sin la investigación realizada en la Plataforma Solar almeriense, en Abengoa y en la Escuela de Ingenieros de la Hispalense por Valeriano Ruiz y su equipo no se habría inaugurado en Sanlúcar la Mayor, en febrero de 2007, la primera central termosolar en explotación comercial del mundo: la PS10, de Abengoa.

Sevilla es desde entonces la meca termosolar mundial (aquí se celebra cada año el mayor y más importante congreso del sector, el CSP Today) y España, líder planetario (copa el 70% del mercado) de una tecnología que exporta a los EE UU de Obama, Iberoamérica, Suráfrica, norte de Africa, países árabes… con unas perspectivas billonarias si el Gobierno, con su miopía, no se carga del todo el sector justo cuando por la curva de aprendizaje lograda en tan poquísimo tiempo va camino de abaratar y rentabilizar las ayudas invertidas en su desarrollo y que nos permitirían dominar una energía inagotable: la del sol.

Valeriano Ruiz calculó hace un año ante el Foro Cádiz 2012 que con veintidós centrales termosolares de las ya clásicas de 50 MW España estaría en disposición de sustituir una  central nuclear como la de Garoña. ¡Quién le iba a decir que aquella hipótesis es hoy una realidad!, en los dos aspectos: se cierra la central y tenemos no ya 22, sino 39 termosolares, de las que 21 radican en Andalucía. España es, pues, el primer país en la historia que consigue suplir una central nuclear con la energía del sol, ese mismo sol sonriente que ilustraba  el lema del ‘¿Nuclear? No, gracias’.

Cuando lean que Garoña se ha cerrado, dejen de preocuparse: un tercio de la electricidad que generaba la suplen las 10 centrales termosolares de Sevilla.

 

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