La Comisión de Patrimonio autorizará demoliciones en el mercado de la Puerta de la Carne si hay un informe técnico avalado por la Gerencia

SOLVENCIA

La UTE concesionaria deberá encargarlo a un experto acreditado

DOBLE SEGURIDAD

Urbanismo tendrá que ratificarlo como propietario del BIC

OTRA EXCEPCIÓN

El permiso de demolición implicaría el de construcción de un sótano

La Comisión Provincial de Patrimonio, dependiente de la Junta de Andalucía, ha admitido la posibilidad de autorizar demoliciones parciales en el antiguo mercado de la Puerta de la Carne y la posterior reconstrucción de los elementos demolidos, pero sólo si la UTE concesionaria de este Bien de Interés Cultural inscrito en el Catálogo General de Andalucía presenta un exhaustivo informe técnico elaborado por un experto acreditado que certifique el estado irrecuperable de la mayor parte de su estructura, y de que ese dictamen vaya avalado por la Gerencia de Urbanismo del Ayuntamiento como propietaria del inmueble.

La vía abierta por la Comisión da oxígeno al Consistorio, que en la última semana ha llegado a temer seriamente por la viabilidad del proyecto de reconversión del edificio en un mercado gourmet complementado con tiendas y espacios para actividades culturales tras la negativa inicial de dicho organismo a autorizar la sustitución de elementos originales del monumento, ejemplo pionero de la arquitectura racionalista en Sevilla e incluso en España y que fue terminado en vísperas de la Gran Exposición Iberoamericana de 1929 conforme al diseño de los arquitectos Aurelio Gómez Millán y Gabriel Lupiáñez Gely.

El proyecto de intervención en el antiguo mercado ha ocupado al menos dos sesiones de trabajo de la Comisión y suscitado una gran división en su seno, por no tenerse clara la decisión a adoptar sobre un inmueble cuya estructura está en tan pésimo estado que amenaza con venirse abajo en cualquier temporal.

Finalmente, ante la aparente imposibilidad de salvar en su integridad todos los elementos originales del edificio, la Comisión permitirá la demolición y reconstrucción de la parte irrecuperable de la estructura sólo si se aportan esos dos informes como garantía de que es la única actuación posible: el firmado por un experto y el aportado por la Gerencia de Urbanismo.

Probablemente habrá que meter la piqueta en los grandes pórticos centrales del edificio, cuya estructura ya está muy disgregada, y quizás podría salvarse con una labor de intensa rehabilitación la banda perimetral.

La Comisión comunicará este acuerdo a la Consejería de Cultura, que a su vez lo trasladará a la Gerencia de Urbanismo para que actúe en consecuencia. Una vez que estén listos el informe técnico y el urbanístico, deberán remitirse a la Comisión para su examen, debate y, si procede, su aprobación, sin la cual el Ayuntamiento no podrá otorgar la licencia de obras definitiva. Se estima que los informes podrían estar concluidos entre mediados y finales del mes de mayo.

 

DOS ACUERDOS MÁS

 

Los miembros de la Comisión acordaron también que en el supuesto de que se autorice la demolición de parte de la estructura, esa decisión no condicione la ejecución de un sótano. Como es sabido, la tradición urbanística de Sevilla impone que si la primera crujía de un edificio no se puede demoler, no se permite excavar un sótano debajo de la misma.

Sin embargo, como este caso se consideraría excepcional en el sentido de que como no se trata de demoler para construir un sótano, si los informes técnico y urbanístico justificaran la necesidad de demoler la estructura so pena de su hundimiento, si se demoliera por imperativo de su estado ruinoso entonces no habría inconveniente en autorizar la construcción de un sótano, sin que ello se considerara un incumplimiento de la normativa.

Y el tercer acuerdo de la Comisión en relación con el antiguo mercado de la Puerta de la Carne ha sido el de obligar a un estricto control arqueológico de la zona que hipotéticamente se excavara para el sótano, siempre que se cumplieran los requisitos exigidos anteriormente.

Los miembros de la Comisión también comprobaron algunos aspectos del proyecto de intervención que les habían planteado dudas, como la idea de colocar lucernarios exteriores al nivel del suelo para dejar pasar la luz natural al futurible sótano.

En definitiva, la Comisión ha procurado ajustarse hasta el final al principio de tratar de evitar demoliciones en un Bien de Interés Cultural que, por definición, está protegido, salvo que, como en este caso que califica de excepcional, los informes exigidos demuestren su estado ruinoso y, por tanto, la inevitabilidad de demoler y reconstruir.

El gobierno municipal, por su parte, queda a la espera de que la Comisión dé dentro de unas semanas su esperada aprobación definitiva al proyecto para entrar entonces a analizar si procede negociar con la UTE concesionaria de la explotación del antiguo mercado la revisión de los términos del contrato de concesión.

 

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