Manzanares y el puente de la SE-40

Con motivo de la presentación en Madrid del libro ‘José Luis Manzanares Japón, humanista y visionario’, en Radio Sevilla le hicieron el 5 de febrero de 2020 una entrevista al protagonista de la obra y presidente de Ayesa, el cual siempre ha ido por la vida presumiendo de su condición de trianero (y, secundariamente, de sevillano) y de hacedor de puentes, de lo que doy fe porque hace decenios que nos conocemos. Era, y es, tal su pasión por los puentes que aprovechó una obligada convalecencia, postrado en la cama tras sufrir un percance deportivo, para diseñar un puente para una isla española, diseño con el que si no recuerdo mal se presentó a un concurso internacional, y creo que lo ganó.

Por ese amor suyo a este tipo de obras de ingeniería le propuse años después de la celebración de la Expo-92 que al amparo de su ya por entonces muy boyante empresa Agua y Estructuras (Ayesa) creara en Sevilla la base de datos sobre todos los puentes del mundo, pasados, presentes y futuros, ya que muchos -y yo pensaba en, por ejemplo, los construidos por los ingleses para sus ferrocarriles mineros en Andalucía y especialmente en la provincia de Huelva- se estaban perdiendo, o ya estaban perdidos, como consecuencia del abandono, los saqueos, las riadas… Esa base de datos mundial debía ser como el Archivo de Indias de los puentes, de manera que investigadores, historiadores, ingenieros, constructores, diseñadores….acudieran a nuestra ciudad para documentarse sobre las diversas soluciones y estilos creados a lo largo de la historia para salvar ríos, estrechos y desniveles. Aunque al principio a Manzanares le gustó la idea, luego, probablemente con un criterio mucho más pragmático que el romántico mío, la acabó desechando.

En esa entrevista en Radio Sevilla

https://cadenaser.com/emisora/2020/02/05/radio_sevilla/1580909439_793058.html

al ser preguntado sobre su preferencia para que la ronda de circunvalación SE-40 salve el río Guadalquivir, si túnel o puente, el ingeniero trianero y presidente de Ayesa ha respondido lo siguiente: “Si yo digo que yo soy el autor del proyecto del túnel todo el mundo pensaría que me decantaría por el túnel, porque yo soy el autor del proyecto del túnel porque a mí me encargaron un túnel. Si yo pudiera elegir entrar en mi tierra por el aire o por subterráneo, preferiría entrar por el aire. Política aparte, inversiones aparte, creo que es mucho más agradable circular por el aire libre que por túneles”.

Así pues, Manzanares ha confesado ante la opinión pública sevillana que él, como padre del proyecto del túnel (túneles gemelos) para la SE-40 ha estado diez años o más sin decir ni pío al respecto, ni abogar por la solución alternativa del puente….mientras mantenía la esperanza de que construyera el Ministerio de Fomento la solución subterránea por él diseñada. Sin embargo, ahora que el ministro José Luis Ábalos, con tal de ahorrarse los 800 millones de euros que costaría el túnel, se inclina por un macropuente como el del Centenario que ocuparía el horizonte para que bajo su tablero pudieran pasar los barcos, resulta que a Manzanares le sale su condición de trianero/sevillano y proclama que en realidad él fue siempre partidario de un puente para entrar en Sevilla.

¿Por qué no dijo nunca antes nada al respecto? ¿Por qué si para él como trianero/sevillano y afamado hacedor de puentes es mucho más agradable circular por el aire libre que en subterráneo para entrar en ésta su tierra no declinó, en línea con su pensamiento, el encargo del túnel cuando se lo planteó el Ministerio de Fomento al ser menos beneficioso para Sevilla? Con sus declaraciones Manzanares ha demostrado que para él era más importante adjudicarse el contrato del Ministerio de Fomento sobre el túnel que esa trianería/sevillanía de la que siempre ha alardeado y que esa vocación suya de hacedor de puentes. Naturaleza y vocación que casualmente sólo afloran ahora, cuando prevé que el Ministerio va a desechar la opción de los túneles. ¿No estará tratando de hacer méritos antes el Ministerio de Fomento de cara a un posible encargo de la nueva obra en forma de puente? 

Dice ahora el ingeniero, pero nunca antes, que es mucho más agradable circular por el aire libre que por túneles. ¿Y por qué no le transmitió ese mismo mensaje ‘in illo tempore’ al Ministerio de Fomento cuando le encargó los túneles de la SE-40? ¿Por qué se calló entonces y ahora se alinea con las tesis del ministro Ábalos?

Y yo me pregunto: ¿qué es más agradable, tener a la vista un monstruoso puente como el del Centenario alterando el paisaje del Sur de Sevilla y desproporcionado para su mera función de salvar la estrecha dársena del puerto o un túnel bajo esa misma dársena que no hubiera causado semejante impacto visual? ¿Y se puede calificar de agradable circular sobre un puente permanentemente saturado de vehículos por los caprichos de su diseñador?


http://www.manueljesusflorencio.com/2019/08/la-clave-del-puente-del-centenario/

¿Qué es más agradable, repetir, corregido y aumentado, el error del macropuente del Centenario aguas abajo en el Guadalquivir, o construir un túnel que no tenga semejante impacto paisajístico ni condicione, como el puente, la navegación por el río?

Le oí decir alguna vez a José Luis Manzanares que no había prácticamente ningún obstáculo natural que la ingeniería no pudiera salvar. Como “homo faber”, Manzanares ha sido siempre un paladín de la tecnología frente a la Naturaleza; y como comparto con él la idea de que la capacidad tecnológica adquirida al presente por el ser humano no tiene parangón en la historia, conforme a sus propias tesis si Fomento no construye los túneles de la SE-40 no es por condicionantes naturales o tecnológicos, sino por puras razones economicistas: trata de ahorrarse el dinero de los túneles con el sucedáneo del puente, como en su día ya se ahorró la segunda pata del puente del Alamillo diseñada por Calatrava porque la normalita ideada por sus técnicos era más barata.

Casualidad o coincidencia, Fomento siempre mira el importe de la factura cuando se trata de Sevilla.

2 comentarios en “Manzanares y el puente de la SE-40

  1. Carlos Villalobos Gimenez

    Supongo que el autor del artículo estará contento de que el puente de Calatrava se quedara en la mitad. De este modo el impacto visual es menor.
    Las obras de arquitectura y de ingeniería pueden ser bonitas o feas. Las subterráneas no son ni lo uno ni lo otro.
    Lo de economicista significa “si comes tú, no como yo”. Tan simple como eso.
    En fin, nos pasaremos otros 30 años decidiendo si cerramos la SE40 con galgos o con podencos.
    Serva la barí

  2. admin Autor

    Ante todo, gracias por leer el blog y por su comentario. Debo hacerle algunas precisiones. Su suposición es equivocada. No estoy contento por que el puente del Alamillo no se ejecutara al 100% conforme a su diseño original, como tampoco por que se dejara sin construir la cubierta que para el Auditorio de la Expo 92 diseñó su autor, el arquitecto Eleuterio Población. En ambos casos la cuestión no era el impacto visual, sino dejar inconclusas unas obras por meras razones económicas (¿se habrían atrevido a hacerlo en Cataluña, por ejemplo?) cuando hacía años que se habían aprobado tales proyectos e incluso estaba muy avanzada su ejecución. No comparto el aserto de que las obras subterráneas no pueden ser bonitas o feas. Si escribe en Google ‘las obras subterráneas más bellas del mundo’ hallará auténticas preciosidades. En cuanto a la definición libre de ‘economicista’, se atiene en espíritu a la del DRAE: “que analiza los fenómenos sociales dando preferencia a los factores económicos”. Y sí, ha quedado muy claro en el caso de Manzanares y la SE-40: economicismo antes que la predicada sevillanía. Y más/menos 30 años es, según lo que he sostenido en diversos artículos, el plazo que suele transcurrir para que en Sevilla se acometan los grandes proyectos pendientes. ¿Razones? Por una parte, su proverbial mala suerte con las coyunturas económicas cuando parece que ya le toca el turno (crisis post Expo, crisis de 2008, crisis por la pandemia del coronavirus…); por otra, el escaso poder y peso político de Andalucía -de la que Sevilla es capital- en el conjunto de España, como ha demostrado el fracaso y desaparición del nacionalismo andaluz (al contrario que en Cataluña, País Vasco, Galicia, Canarias…) que encarnó el Partido Andalucista y que ahora, a su manera, trata de avivar Teresa Rodríguez escindiéndose de Podemos. Por último, lo más probable es que la SE-40 se cierre de la forma más barata posible, es decir de nuevo atendiendo a razones económicas y no a técnicas ni estéticas. Cordiales saludos.

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