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Mayo (2020), con el inicio de la desescalada, deja 385 parados menos en Sevilla capital

El número total de desempleados en la urbe es ahora de 81.922

Leve  caída en Construcción, Servicios e Industria y repunte en Agricultura y Sin Empleo

El número de parados de este mayo es inferior al de cuatro mayos de la crisis de 2008

Casi 4.000 parados menos en la provincia, con un total de 226.492

El mes de mayo de 2020, el segundo que ha transcurrido íntegramente bajo el estado de alarma que se decretó el 14 de marzo como consecuencia del coronavirus, se ha cerrado en Sevilla capital con 81.922 parados, una cifra inferior en 385 a la de abril y que supone un descenso de menos de medio punto, concretamente de un 0,47%.

Al analizar los datos del paro de abril comentamos que, gracias al mecanismo de los Erte, la crisis causada por la pandemia del Covid 19 estaba golpeando con menor dureza que la económica de 2008, la cual fue provocada por el estallido de la burbuja inmobiliaria. Las cifras del pasado mayo ratifican esa impresión, ya que el número de 81.922 parados registrados fue superado en cuatro mayos anteriores, concretamente los del cuatrienio comprendido entre 2012 y 2015, con los siguientes dígitos: 86.759 (mayo de 2012), 89.497 (mayo 2013), 87.997 (mayo 2014) y 85.698 (mayo 2015).  E incluso los 81.856 desempleados de mayo de 2016 casi igualan a los citados 81.922 de mayo del año en curso.

Evolución del paro en mayo en Sevilla capital antes de 2008,

durante la crisis económica y tras el coronavirus

Mes mayo    Número de parados

2005                          42.903

2006                          43.862

2007                          44.714

2008                          48.384

2009                          66.396

2010                          72.162

2011                          77.079

2012                          86.759

2013                          89.497

2014                          87.997

2015                          85.698

2016                          81.856

2017                          74.031

2018                          71.404

2019                          67.103

2020                          81.922

El leve descenso del número de parados (365 menos) de mayo respecto de abril se debe al inicio y desarrollo durante el mes pasado del denominado proceso de desescalada del confinamiento y la gradual vuelta a la “nueva normalidad” que anunció el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, el 28 de abril. Así, en la Fase I ya se permitió la reactivación parcial del pequeño comercio, terrazas de los bares y hoteles, subsectores de los Servicios, el principal de la economía sevillana.

De hecho, dentro de esta leve caída en el número de parados el sector Servicios ha sido el segundo más beneficiado, sólo por detrás de la Construcción, aunque el reverso de la moneda lo constituyen Agricultura y el colectivo Sin empleo anterior, donde el paro ha crecido. La distribución del número de desocupados por sectores económicos ha quedado de la siguiente forma: Agricultura, 1.667 (+75);  Industria, 4.029 (-21); Construcción, 5.559 (-295); Servicios, 61.060 (-274) y colectivo Sin empleo anterior, 9.607 (+ 130).

Por sexos, como suele ser habitual el paro se ha reducido entre los hombres y se ha incrementado entre las mujeres, con la siguiente evolución: 34.851 varones sin empleo (-606) y 47.071 féminas (+221).

BALANCE DE DOCE MESES

Donde más se aprecia el impacto del Covid-19 en el desempleo es en el dato interanual, es decir en la evolución del número de parados en los doce meses transcurridos entre mayo de 2019 y mayo de 2020. En este periodo se ha pasado de 67.103 a 81.922 desocupados, o sea 14.819 más, lo que supone un crecimiento del 22,08%.

Si se compara el número de parados existentes en mayo del año pasado y en mayo del año en curso por grupos de edad se observa que proporcionalmente el Covid 19 ha golpeado más en los comprendidos entre 20 y 34 años, con un crecimiento superior al 40% y en algún caso el doble que la media general citada del 22% en números redondos.

Así, el paro ha crecido en un 43,12% en el grupo de 20 a 24 años; un 44,31% en el de 25 a 29 años, y un 40,73% en el de 30 a 34 años. La excepción que confirma la regla es el segmento más juvenil de todos, el de los menores de 20 años, que es donde menos ha crecido el desempleo en estos doce meses: un 7,5%. Los dos grupos de edad con mayor crecimiento del desempleo que siguen en la escala es el de las personas de mediana edad: un 28,75% entre quienes tienen de 35 a 39 años y un 24,42% entre los de 40 a 44 años. 

Al menos a efectos laborales los segmentos de mayor edad han sido esta vez los menos afectados, junto con los más jóvenes: en el grupo de 45 a 49 años el crecimiento del número de parados ha sido de un 13,32%; en el de 50 a 54 años, de un 9,84%; en el de 55 a 59 años, de un 10,98%, y entre los mayores de 59 años, de un 12,48%, cuando, recuérdese, la media general para el conjunto de edades ha sido del 22,08%.

Por sectores económicos, el balance interanual revela que el paro ha crecido en todos, pero especialmente en los Servicios, termómetro de la economía sevillana. En este sector el desempleo ha crecido en un 26,54%, pero la magnitud del impacto se aprecia mucho más cuando se ve que del total de 14.819 nuevos parados registrados en los últimos doce meses (de mayo de 2019 a mayo de 2020), nada menos que 12.810 corresponden a este sector, es decir el 86% del total. Cuantitativamente en la Construcción hay 830 parados más (crecimiento del  17.55%, pero globalmente este sector sólo aporta el 5,6% de los nuevos desempleados del último año); en la Industria, 564 más (crecimiento del 16,27%, pero este sector sólo aporta el 3,80% de los nuevos parados); en la Agricultura hay 210 parados más (crecimiento del 14,41%, pero este sector sólo aporta el 1,41% de los desempleados totales), y en el colectivo Sin empleo anterior hay 405 parados más (crecimiento del 4,40% y aportación del 2,73% de todos los nuevos parados en los últimos doce meses).

Por lo que se refiere al segundo mandato de Espadas como alcalde, se ha pasado de los 67.708 desempleados que había cuando tomó posesión a mitad del año pasado a los actuales 81.922, lo que significa 14.214 más (+ 20,99%).

DATOS DE LA PROVINCIA

En el conjunto de la provincia de Sevilla el número de parados ha pasado de los 230.457 de abril a 226.492 en mayo. Por tanto hay 3.965 parados menos (un -1,73%), reducción que más que triplica a la registrada en la capital. 

En la tónica habitual, el paro se ha incrementado entre las mujeres y se ha reducido entre los hombres, con la siguiente distribución: 94.888 varones desempleados (-4.251) y 131.604 féminas (+ 286).

Por sectores económicos, el desempleo ha subido en la Agricultura y colectivo Sin empleo anterior, en la misma línea que la metrópolis. El número de desocupados queda de la siguiente manera: Agricultura, 13.602 (+483); Industria, 15.020 (-404); Construcción, 20.977 (-2.566); Servicios, 155.699 (-1.882), y colectivo Sin empleo anterior, 21.194 (+404).

Podas de árboles en Sevilla ¡a veinte días del verano!

La Plataforma Salva Tus Árboles Sevilla ha difundido el siguiente comunicado de denuncia de una poda prevista en la calle Júcar, del barrio de Heliópolis, para el lunes 1 de junio de 2020, es decir, a tan sólo veinte días del verano, de lo que parece colegirse que en la ciudad gobernada por Espadas hay temporada de poda durante todo el año y no cuando botánicamente procede. He aquí el texto del comunicado:

«La Plataforma Salva Tus Árboles Sevilla ha sabido de la aparición de carteles anunciando que mañana (por el lunes 1 de junio) comienzan trabajos de poda en la calle Júcar, en Heliópolis. Y esta época del año, de finales de la primavera, no es en absoluto conveniente para realizar dichas labores.

Parece que el ayuntamiento sigue erre que erre; con erre de sierra…

La mala noticia nos ha llegado a través de una vecina; que también ha mandado un escrito al alcalde, pidiéndole que la poda no se haga en estas fechas. Y la está difundiendo por las redes sociales, en la confianza de que este despropósito se pare a tiempo.

Los carteles los firma la empresa de servicios Eulen, una de las que tienen encargado el mantenimiento del arbolado y los parques de la ciudad a través del llamado “macrocontrato”. Y sobre algunos de ellos el vecindario sensible ha escrito “DETENGAN LA PODA, ÉPOCA DE CRÍA DE AVES!!!”.


El anuncio de la poda en la calle Júcar para el 1 de junio de 2020

La calle Júcar está poblada casi exclusivamente por naranjos, y la flanquean casas que cuentan con una zona libre a su alrededor, que las separa de los linderos a la calle, por lo que cuesta pensar que, por mucho que pudiera haber crecido alguno de ellos, estos arbolitos puedan suponer ni un peligro ni, siquiera, una molestia para edificios o residentes.

Muchas entidades de defensa medioambiental y vecinales, junto con especialistas, hace tiempo que vienen reclamándole al ayuntamiento que, a no ser que sea imprescindible por motivo de seguridad y urgencia, deje de efectuar podas fuera de la época invernal, que es la menos mala para hacerlo (en la gran mayoría de los árboles). Y que si la poda no es estrictamente necesaria, por motivos suficientemente justificados desde consideraciones técnicas fitosanitarias, mejor que no se realice. Porque toda poda es una agresión al árbol, lo que supone menoscabo de la vitalidad y salud del ejemplar, una mayor probabilidad de que lo ataquen hongos e insectos, un acortamiento de su vida y peor servicio a la ciudad y, a menudo, un mayor peligro de caídas de ramas en el medio plazo. Y si se hace fuera de época, mucho peor.

Calle Júcar con sus naranjos en esta imagen de Google Street View

Además, aún hay muchas aves que están criando en los árboles, y no sólo la destrucción directa de sus nidos sino, incluso, la sola realización de trabajos de este tipo en las inmediaciones de los mismos puede suponer que la pollada se pierda. Algunas de estas aves están protegidas legalmente, por su beneficiosa labor en el control de insectos.

Y tampoco parece muy inteligente podar los árboles precisamente empezando la época en que más beneficio nos aporta la sombra que da su follaje. Y menos inteligente y comprensible aún en una ciudad como Sevilla, una de las más calurosas del país, con cada vez más meses con una radiación solar muy alta, perjudicial y molesta para la gran mayoría de las personas.

Por despropósitos sostenidos como éstos, que tanto contrastan con las poses ambientalistas de Espadas, es por lo que esta plataforma ha dado ya portazo al ayuntamiento».

Polígono Sur sin norte

Tras 17 años de vigencia del Plan Integral el barrio es el más pobre de España

Espadas dice que el INE debe tener también en cuenta la economía informal

El Instituto Nacional de Estadística (INE) difundió el pasado 26 de mayo (2020) su informe Indicadores Urbanos (Urban Audit), realizado con datos del año 2017 y en el que dos barrios sevillanos vuelven a aparecer como los más pobres de España: lidera la tabla el Polígono Sur, con una renta media anual por habitante de 5.112 euros, y le sigue Tres Barrios (compuesto por Los Pajaritos, La Candelaria y Madre de Dios), con 5.516. Para colmo, el cuarto más pobre del país es el también sevillano Torreblanca, con una renta media per cápita anual de 5.914 euros, y en décimo lugar figura otro de la ciudad, Palmete-Padre Pío, con 7.218 euros de renta.

Bloques de viviendas del Polígono Sur

¿Y qué han dicho nuestros políticos sobre este bochornoso ránking? Veamos sus declaraciones y el comentario que nos merecen:

Juan Espadas (PSOE): El alcalde concedió una entrevista el miércoles 27 de mayo al programa Hoy por Hoy de Radio Sevilla para hacer balance del impacto del coronavirus y en la que, por la actualidad del asunto, se le preguntó por el informe del INE en que barrios sevillanos aparecían entre los más pobres de España, las causas de su situación y la posible solución a la misma. A partir del minuto 9:21 de la grabación ( https://cadenaser.com/emisora/2020/05/27/radio_sevilla/1590578101_744884.html  ) Espadas habla en estos términos: “La estadística del INE mide la renta media con datos de la Agencia Tributaria, con datos de Estadística, y en este caso hay muchas familias que están fuera, que tienen otro tipo y otros mecanismos de ingresos, lo mismo que reciben también ayudas por parte de la Administración. En algunos casos no sé si están suficientemente contrapesados con los ingresos que aparecen simplemente por renta media; en este caso por las declaraciones tributarias en comparación con otros barrios de la ciudad. 

Juan Espadas

Por lo tanto… mire, lo he comentado más de una vez: yo creo que hay que ir a análisis e indicadores estadísticos de desarrollo humano, que combinen en este caso distintos factores de lo que es la economía formal, informal, y otro tipo de elementos, pero no voy a descubrirle las enormes dificultades que hay en barrios como el Polígono Sur, Tres Barrios-Amate o Torreblanca, en Sevilla. Es evidente que estamos ante los barrios que llamamos de transformación social que más ayuda exigen y que más, digamos, urgencia y justicia social de invertir en ellos y de revertir esa situación”.

Atención al sí pero no de Espadas y a su caída en la tentación de sugerir que se maquille la estadística de la pobreza hispalense introduciendo indicadores que no vienen a cuento, como ese del desarrollo humano (el que usarse suele para proclamar que Bután es el país más feliz del mundo pese a que su renta media per cápita es de 2.898 euros, el 56% de la que tienen en el Polígono Sur) y, ojo, ¡la economía informal!. Pero, ¿ha reparado el alcalde en lo  que ha dicho? Busquen en Wikipedia la definición de economía informal ( https://es.wikipedia.org/wiki/Econom%C3%ADa_informal ) y verán el alcance de las palabras de Espadas, que ni más ni menos pretende que el INE dé carta de naturaleza a la economía sumergida que pueda desarrollarse en el Polígono Sur y en los otros barrios pobres de la ciudad.

Así pues, el mensaje tranquilizador del alcalde sobre los barrios que aparecen en el informe del INE viene a ser el de que no son tan pobres en realidad porque no se miden sus ingresos “informales”  (esos por los que no se tributa para, por ejemplo, contribuir a sostener la sanidad pública que nos ha defendido del coronavirus), y que aunque se les considere pobres conforme a los estándares de los economistas, a la postre el dinero no da la felicidad, ya que ésta se basa en otro tipo de indicadores, como los de desarrollo humano. Quien no se consuela es porque no quiere, pese a que el INE no mida en este caso la felicidad, sino la renta, el dinero, el maldito parné, pero claro, si Bután, con la mitad de ingresos que el Polígono Sur es el país más feliz del mundo, entonces el Polígono Sur, con el doble de renta…. (complétese el silogismo). 

Beltrán Pérez (PP): El portavoz del PP ha afirmado que los “índices de exclusión” de tales barrios son “uno de los grandes fracasos” del alcalde. Pérez ha rememorado el discurso de investidura de Espadas para su segundo mandato como regidor ( https://www.sevilla.org/actualidad/noticias/discurso-investidura-del-alcalde-de-sevilla-juan-espadas  ), en el que dijo que su primer reto era, sin ninguna duda, los barrios con necesidad de transformación social. “Esas zonas -añadió Espadas- donde se concentra buena parte del desempleo estructural, las necesidades sociales o los problemas del sistema educativo. Esas zonas donde se concentra la desigualdad. Y donde no hemos sido capaces de ofrecer en las últimas décadas la respuesta adecuada a quienes más lo necesitan (….). No debemos fallarles más”.

Beltrán Pérez, portavoz del PP en el Ayuntamiento de Sevilla

Tras el informe del INE, Beltrán Pérez afirma que “un año después de las elecciones municipales todo sigue igual, aunque empeorado por la crisis sanitaria del Covid 19”. ¿Uno de los grandes fracasos sólo de Espadas?, hay que preguntarse. No, también de Zoido y de su gobierno (2011-2015), del que por cierto Beltrán Pérez formó parte como edil. Recuérdese que en un informe similar y anterior del Instituto Nacional de Estadística realizado con datos del año 2012, es decir de cuando Zoido gobernaba Sevilla, los barrios más pobres de España ya eran Los Pajaritos y el Polígono Sur. Y también algunos titulares informativos, como éstos: ‘Suspenso generan en el Polígono Sur. La Coordinadora de Educación alerta de que hay “pobreza humana” y que el absentismo no remite’ (El Correoweb, 6 mayo 2015); ‘Zoido concluye su mandato sin solucionar los graves problemas del Sur’ (Sevilla Directo, 7 de mayo de 2015).

Sandra Heredia (Adelante Sevilla): Esta edil de la coalición de izquierdas ha expresado que “la pobreza y las desigualdades no son un fenómeno meteorológico, sino consecuencia directa de las políticas que durante la última década, con Zoido primero y Espadas después, se han desarrollado en Sevilla”. Según Adelante, las desigualdades “crecieron como nunca” durante el mandato de Zoido, pero también Espadas, “durante los cinco años que lleva como alcalde no ha sabido o no ha querido transformar ese mismo modelo de ciudad que genera precariedad, pobreza y profundas desigualdades”. 

Sandra Heredia, edil de Adelante Sevilla

¿Puede creer Adelante Sevilla que la pobreza de esos barrios que aparecen en el informe del INE data sólo de los mandatos de Zoido y de Espadas y no viene de más lejos? Veamos en lo que a la coalición de izquierdas, heredera de Izquierda Unida (IU), se refiere. En el año 2010, la fundación Focus-Abengoa otorgó el premio a la mejor tesis doctoral sobre un tema relacionado con la ciudad al trabajo ‘Segregación urbana y exclusión social en Sevilla. El paradigma Polígono Sur’, cuyo título ya lo dice todo y que fue obra de los investigadores de la UPO Francisco José Torres y Juan Ojeda. Por entonces IU, parte integrante ahora de Adelante Sevilla, llevaba siete años gobernando la ciudad (Torrijos era el primer teniente de alcalde) en coalición con el PSOE de Monteseirín. Y si mal no recuerdo tenía bajo su responsabilidad el Distrito Sur, luego tampoco puede lavarse las manos respecto de la situación del Polígono Sur en particular y del resto de barrios en general, ya que estuvo gobernando el doble que tiempo que Zoido.

Item más, Carlos Vázquez Galán, que fue director-coordinador del grupo municipal de IU desde el año 2003, ya como delegado de Economía y Empleo del Ayuntamiento fue quien a partir de 2009 dirigió el informe de 370 páginas titulado ‘Diagnóstico de territorios desfavorecidos en la ciudad de Sevilla. Tres Barrios-Amate / Sur / Torreblanca / Norte’, prueba evidente de que la coalición de izquierdas conocía perfectamente la situación de estos barrios pobres durante su etapa en el gobierno local y antes de la transmisión de poderes a Zoido. Por tanto, en la clase política nadie está libre de responsabilidad como para arrojar piedras sobre los demás.

EL COMISIONADO

Mientras los políticos tratan de eludir su responsabilidad y de endosarla a terceros, el comisionado del Polígono Sur, Jaime Bretón, ha sido quien ha demostrado mayor sensatez al reconocer sin ambages que el informe del INE es “la constatación de un fracaso de décadas”. Bretón ha recordado que en esta zona desfavorecida de la ciudad, en la que malviven unos 40.000 sevillanos, se han empleado muchos recursos públicos.

Efectivamente, sólo con cargo al Plan Urban se invirtieron 12 millones de euros  en obras de regeneración urbanística (insto al comisionado a que revele cuánto dinero se ha invertido allí a lo largo de estos años por todos los conceptos y a lo mejor nos llevamos una gran sorpresa), pero como dijo el otrora líder vecinal Rafael Pertegal, “no se trata de reconstruir pisos y de que todo siga igual”.

Tras diecisiete años de vigencia del Plan Integral del Polígono Sur (2003, con Monteseirín de alcalde), es hora, como ha dicho Bretón, de analizar los resultados de las políticas públicas -no es cuestión, aseveró, de incrementar los recursos, sino de saber redirigirlos para su mejor rendimiento y resultados objetivos- y de revertir algunas de ellas, cuestionar otras y dar un giro de 180 grados a muchas, porque si seguimos haciendo lo mismo obtendremos los mismos resultados”.

Jaime Bretón, comisionado del Polígono Sur

¿Y si en esa necesaria evaluación se incluye también la mismísima figura del comisionado? En noviembre de 2014, hará pronto seis años, la plataforma ‘Nosotros también somos Sevilla’ denunció que tanto el Plan Integral como su Oficina del Comisionado eran un fracaso porque no habían servido para el declarado objetivo de transformar el barrio, ya que la cuarta parte de sus habitantes sobrevivían “en la pobreza extrema, de las limosnas de Cáritas y de los vecinos”.

La plataforma abogó ya entonces por eliminar la figura del comisionado y sustituirla por una Autoridad Única, no por cuestionar las personas de sus sucesivos titulares y su labor cargada de buenas intenciones, sino porque carecían y siguen careciendo de capacidad ejecutiva y de presupuestos propios. Todos ellos, desde Maeztu hasta Bretón, pasando por Mar González, no han tenido otra opción, en opinión de los vecinos, que “ir pidiendo limosna a cada Administración y esperar a que cada una de las mismas se digne aportar o no”.

Y, quizás aún más importante, la plataforma puso el dedo en la llaga al pedir que se incrementen las exigencias a los propios vecinos, a los cuales no se les ha demandado ninguna responsabilidad a cambio de las ayudas hasta ahora otorgadas.

Es hora, transcurridos diecisiete años, de hacer balance del Plan Integral y de cambiar su rumbo rutinario hacia un nuevo norte, so pena de que en la próxima edición del informe del INE el Polígono Sur vuelva a aparecer como el barrio más pobre de España o alternándose el liderazgo de la pobreza con Los Pajaritos. 

«No sin mi tranvía»

Espadas pidió justo en la víspera del estado de alarma dinero a la UE para la ampliación del tranvía

En sólo dos meses de coronavirus Tussam ha dejado de ingresar al menos 14 millones de euros

Por un gran sentido de la oportunidad o del oportunismo, por un fino olfato político, por gozar de información privilegiada, por casualidad o por un poco de todo o por todo eso a la vez, lo cierto es que Espadas se dio trazas para pedir el 13 de marzo, es decir justo en la víspera de la declaración del estado de alarma por causa del coronavirus, una subvención  a la UE (con cargo a los fondos Feder) de 19.608.000 euros para la primera fase de la ampliación del tranvía (desde la estación de San Bernardo hasta el centro comercial Nervión Plaza), en la que el Ayuntamiento desembolsaría el 20% restante (4.902.000 euros).

¿Tiene sentido todavía, si es que alguna vez lo tuvo, dedicar en la catastrófica situación actual  24,5 millones de dinero público, entre europeo y municipal,  a la primera fase de la redundante ampliación del tranvía cuando el coronavirus ha cambiado las condiciones del transporte en las grandes urbes y está obligando a revisar el modelo existente, tanto en este campo como en todos los de la vida? ¿Tiene sentido la huida hacia adelante de Espadas con el tranvía redundante cuando el confinamiento por el Covid 19 y el miedo al contagio en los transportes colectivos han provocado en tan sólo dos meses (desde mitad de marzo a mitad de mayo) una desbandada de usuarios y el  hundimiento de los ingresos de Tussam en al menos 14 millones de euros?

El proyecto de ampliación del tranvía en dos fases (San Bernardo-Nervión Plaza primero y Nervión Plaza-estación de Santa Justa después) tiene un coste total estimado superior a los 49 millones de euros y, aparte de solaparse en superficie con el Cercanías de Renfe que discurre soterrado y de suplir el servicio que ya prestan en conjunto una decena de líneas de autobuses de Tussam, carece de justificación económica, como pone de manifiesto el mismísimo Plan Especial y el Estudio Ambiental ¿justificativo?  redactado por la consultora Ayesa, tal como vimos en el informe ‘Ampliación del tranvía: 117 millones de euros de déficit de entrada’, publicado en mayo de 2018 y al que para mayor amplitud de detalles remito al lector:


DINERO INVISIBLE

En síntesis, Ayesa calculó que los costes globales de ampliar en 1,7 kilómetros la línea del tranvía desde San Bernardo a Santa Justa, más los de operación y mantenimiento hasta el año 2052, superarán en 117,4 millones de euros a los ingresos. Para tratar de justificar como sea el proyecto se ha recurrido a valorar económicamente intangibles como el ahorro de tiempo que generaría el tranvía (se le atribuye a este concepto ¡245 millones de euros!) y el de las emisiones de gases contaminantes (10,4 millones), como si ese supuesto dinero invisible pasara a engrosar las arcas de Tussam. 

Monteseirín junto al tranvía en unión de Fran Fernández

Los estudios de viabilidad realizados por la consultora de José Luis Manzanares omiten de forma escandalosa las estadísticas completas de viajeros transportados por el tranvía al reflejar tan sólo los del periodo 2009-2011 para poder presentarlo así como un éxito al decir: “los datos de explotación están poniendo de manifiesto cómo este nuevo modo de transporte ha conseguido incrementar, de manera notable, su participación en el transporte de personas dentro de la ciudad”. La realidad, sin embargo, es bien distinta: en los últimos nueve años (2011-2019), el tranvía ha tenido cada vez menor utilización y ha perdido 1,2 millones de viajeros, a un promedio superior a 133.000 anualmente, de modo que su demanda se reduce ya a 10.082 usuarios/día. Según expertos en transporte, la construcción de una línea de tranvía sólo se justifica cuando la demanda diaria está comprendida entre al menos 30.000 y 150.000 pasajeros. Esos números lo dicen todo, pero Espadas los ignora de forma deliberada, en su quijotesco plan de  “sostenella e no enmendalla”. 

Número de viajeros del tranvía

          (en millones)

Año                Viajeros

2008              4,46

2009              4,50

2010              4,70

2011              4,77

2012              4,54

2013              4,30

2014              4,15

2015              3,93

2016              4,03

2017              3,97   

2018              3,81

2019             3,68

FACTURA AÑADIDA

A los 49 millones de euros de coste de construir la infraestructura habrá que añadir el de los trenes. Los redactores del proyecto plantean la compra de tres convoyes para la primera fase de la ampliación y de dos más para cuando se complete la misma. En total, pues, cinco. ¿Y cuál podría ser su importe futuro? Veamos. En 2015, el fabricante CAF, suministrador de las unidades en circulación  del tranvía sevillano, vendió 21 vehículos del modelo Urbos 3 con tecnología ACR-Freedrive (similares a los de Sevilla, con cinco módulos y, para entendernos aunque no sea muy apropiado expresarlo así, sin catenaria) por 83 millones de euros, por lo que cada tren costó 4 millones en números redondos. A la ciudad de Nantes le vendió ocho trenes por 22 millones, con lo que en este caso el coste de cada tren salió por 2,75 millones. Si, dado el tiempo transcurrido, hacemos una estimación de 3 millones por unidad, el coste de los cinco trenes para dar servicio a la ampliación del tranvía sería de 15 millones. Sumados a los 49 millones de la infraestructura (vías y otros), elevarían la factura a 64 millones de euros.

Como anteriormente Monteseirín se gastó del orden de 93 millones en el tramo Plaza Nueva-San Bernardo, la línea extendida hasta Santa Justa (un total de 6 kilómetros en números redondos) supondría un coste de al menos 142 millones de euros, sin contar el de los trenes, antiguos, actuales y futuros. Piensen cuánto se podría haber hecho y hacer con ese dinero, antes y después del coronavirus, en una ciudad como la nuestra, con media docena de barrios entre los más pobres de España y cien mil sevillanos en riesgo de exclusión social, y máxime sabiendo todos que el tranvía es redundante con el Metro y el Cercanías, o sea perfectamente prescindible y no esencial. 

Tranvía fabricado por CAF

Para tratar de justificar la ampliación, los redactores del proyecto hicieron una comparación entre el tranvía, que sólo tendría que recorrer los citados 6 kilómetros, y las líneas de autobuses de Tussam C-1 y C-2, cada una de las cuales recorre 14,43 kilómetros. Y estimaron que con los cinco trenes del tranvía se podrán transportar un máximo de 2.614 viajeros a la hora (una media de 522 por cada unidad, que haría dos recorridos durante ese periodo de tiempo), mientras que los catorce autobuses que darían servicio a las líneas C-1 y C-2 (en más del doble de distancia) tendrían una capacidad de 1.600 pasajeros/hora (114 de media cada autobús).

PRECEDENTE COMPARABLE

Casualmente, el pasado 28 de febrero (2020) Tussam culminó la adquisición de catorce autobuses, cantidad que coincide con la tomada como referencia por los redactores del Plan de ampliación del tranvía. Se trata de vehículos de gas natural comprimido (GNC), un carburante mucho más ecológico que los tradicionales. La inversión fue de 4,5 millones de euros: en nueve autobuses Scania de 12 metros de longitud y habitualmente con capacidad para unos 85 viajeros (9 x 85 = 765) y en cinco articulados de 18,75 metros de Man, con capacidad para 142 viajeros cada uno (5 x 142= 710). En total estos catorce autobuses ecológicos podrán transportar 1.475 viajeros/hora.

Autobuses fabricados por Man y Scania adquiridos en febrero de 2020 por Tussam

Hagamos unas simples reglas de tres: con los 15 millones de euros que costarían las cinco unidades para la ampliación del tranvía (capacidad, 2.614 pasajeros/hora) se podrían comprar 47 autobuses tipo GNC que podrían transportar 4.916 viajeros/hora, casi el doble que el tranvía. Y si en vez de gastar 64 millones en las vías y en los trenes del tranvía hasta Santa Justa se dedicara ese dinero a autobuses ecológicos en la misma proporción que los comprados por Tussam el pasado febrero (los catorce por 4,5 millones), el dinero daría para adquirir nada menos que 199 autobuses (la flota actual de Tussam es de 410, por lo que se podría incrementar en un 48,5%) con capacidad para transportar 20.977 pasajeros/hora.

FACTOR DIFERENCIAL

Y hay un factor diferencial importantísimo. Mientras que con los 64 millones de euros que habría que gastar para, a la postre, poner en servicio tan sólo cinco trenes más del tranvía y que únicamente  podrían circular a lo largo de los 6 kilómetros entre la Plaza Nueva y Santa Justa, con los 199 autobuses que se podrían adquirir por ese mismo dinero se podría reforzar el servicio e incrementar la frecuencia de paso en cada línea de Tussam o en las que en cada momento hiciera más falta y beneficiar a todos los barrios de la ciudad. Esto es aún más destacable en la era del transporte público marcada por el coronavirus, la mascarilla obligatoria en los viajes y la limitación del aforo, ya que disponer de más autobuses permitiría recoger más viajeros en menos tiempo y paliar así las restricciones impuestas por la pandemia. 

Aviso de Tussam sobre mascarillas y limitación de aforo en todos sus vehículos a partir del 4 de mayo de 2020

Justamente por eso el Covid-19 ha convertido en todavía más papel mojado argumentos y datos del proyecto de ampliación del tranvía presentado a la Unión Europea, el cual  ha quedado más desfasado que antes. Debido al Covid 19, con la entrada del mes de mayo el aforo máximo permitido por unidad tranviaria es de 90 pasajeros, por lo que si la línea del tranvía ya estuviera ampliada y en servicio los cinco trenes previstos, a razón de dos viajes /hora cada uno su capacidad máxima de transporte sería de 900 viajeros/hora en vez de los 2.614 que calcularon los redactores del proyecto. Así pues, un gasto de 64 millones para incrementar la capacidad de transporte en la era del coronavirus en 900 viajeros cada hora. 

Por lo que se refiere a los autobuses, el aforo máximo permitido tras la pandemia es de 35 viajeros para los de 12 metros de longitud y de 50 para los de 18 metros. Por tanto, si los 64 millones de euros de coste estimado para la ampliación del tranvía y sus cinco trenes se dedicaran a la compra de autobuses en la misma proporción que en la adquisición del pasado febrero (nueve de doce metros y cinco articulados de dieciocho en cada catorce unidades), esos vehículos podrían transportar con la limitación de aforo por el coronavirus 8.035 pasajeros/hora, nueve veces más que el tranvía ampliado. La proporción en favor del autobús ecológico incluso se incrementaría en un punto con las actuales limitaciones de aforo.

Espadas, en la presentación del proyecto de ampliación del tranvía

Con estos datos se pone de relieve una vez más que el  proyecto-estrella de Espadas para las pasadas elecciones municipales (se lo tumbó la oposición, el ahora arrepentido Ciudadanos incluido) de ampliar el tranvía redundante carece de sentido y de lógica, sobre todo económica, y máxime tras la catástrofe provocada por el coronavirus. Si con una estimación de 2.614 viajeros/hora ya iba a tener un déficit a largo plazo de 117 millones de euros, de mantenerse de forma indefinida el aforo limitado por causa de la pandemia los números rojos podrían ascender a 351 millones de euros, el equivalente a tres veces el gasto de Monteseirín en las faraónicas Setas de la Encarnación. ¿Acabará siendo el tranvía para Espadas el equivalente a lo que supusieron las Setas para Monteseirín?

Más de 25.000 árboles están demasiado cerca de las fachadas de los edificios en Sevilla

PROPORCIÓN

Suponen el 43% de los medidos en la vía pública

EFECTO

Hay que podarlos para contener su expansión natural

REVERSO

Otros 34.000 están en una situación aceptable o adecuada

De 59.836 árboles existentes en las calles de Sevilla y cuya distancia a las fachadas ha sido medida por los redactores del Plan Director del Arbolado Urbano más de 25.000, que suponen el 43% del total, están demasiado cerca de los edificios para el volumen natural de sus copas y en una situación calificada de inaceptable o inadecuada. Por el contrario, del 57% restante se puede decir que han sido plantado de forma adecuada o aceptable. Equivalen a 34.242.

Según los técnicos que han redactado el Plan del Arbolado de Sevilla, la información del inventario obtenida ha permitido analizar la adecuación de los ejemplares existentes en la vía pública al espacio disponible mediante la comparación del porte en su fase de madurez, teniendo en cuenta la especie de que se trata y la distancia a las fachadas.

Conforme al Plan, uno de los objetivos del nuevo modelo que se propugna es que los árboles en la vía pública dispongan de suficiente espacio para su desarrollo sin necesidad de realizar podas que contengan su tamaño a un espacio menor al que necesitan, con los consiguientes daños fisiológicos y estructurales que sufren y el coste asociado a este tipo de intervenciones.

Los técnicos han definido las siguientes categorías de árboles:

-Inaceptable: situaciones en las que no es compatible el árbol con el espacio disponible porque es claramente insuficiente para su desarrollo.

-Aceptable: Situaciones en las que sería más adecuado tener otra especie de menor porte, pero la presencia del arbolado actual no es del todo incompatible con el espacio. Probablemente precisen actuaciones periódicas para evitar interferencias reduciendo sus dimensiones.

-Adecuada: El porte del árbol es el que mejor se adapta al espacio existente.

-Inadecuada: El porte es menor al tamaño que permite el espacio, aunque puede ser que otros factores (paisajísticos, históricos, etcétera) justifiquen su presencia.

Aplicando estos criterios a todos los árboles del viario urbano en los que el inventario realizado recoge el dato de distancia a la fachada de los edificios (un total de 59.836 ejemplares), el 35,05% están en una situación inaceptable; el 22,89%, en una situación que puede calificarse como aceptable; el 34,34% han sido plantados de forma adecuada, y, por último, el 7,72% están en una situación que puede calificarse como inadecuada.

Fuente: Plan del Arbolado Urbano de Sevilla

Las obras en la calle Cuna no están aprobadas por la Comisión Local de Patrimonio

El Ayuntamiento de Sevilla proyecta su inicio para el lunes 25 de mayo

El Ayuntamiento de Sevilla mantiene la previsión de iniciar el lunes 25 de mayo del año en curso las obras de sustitución de diversas redes de infraestructuras en la calle Cuna, que obligarán a levantar el adoquinado tradicional, pese a que no cuenta todavía con la aprobación de la Comisión Local de Patrimonio.

Los trabajos abarcarían en principio el tramo entre la Plaza del Salvador y la calle Cerrajería y se enmarcan en un proyecto que afectará de forma inevitable a los característicos adoquines de esta vía situada en pleno corazón del Casco Antiguo de Sevilla, ya que hay que levantarlos para proceder a la sustitución de las redes de media y de baja tensión eléctricas y a las tuberías de abastecimiento de agua potable al vecindario. Las obras se aprovecharán también para mejorar  el sistema de evacuación de aguas pluviales e instalar bocas de riego para el baldeo con agua no potable.

Antonio Muñoz, delegado de Urbanismo, departamento responsable de las obras en Cuna

Sin embargo, el proyecto no está exento de polémica, y en diversos frentes, empezando por el patrimonial. Debe ser sometido al dictamen de la Comisión Local de Patrimonio Histórico de la Ciudad de Sevilla, conforme al Reglamento publicado en el Boletín Oficial de la Provincia Nº 92, de 23 de abril de 2009. De hecho estaba incluido en el orden del día de la reunión prevista para el pasado 18 de mayo y que tenía carácter presencial. Sin embargo, por razones de seguridad sanitaria se desconvocó la reunión y se anunció que se acordaría fecha para una nueva cita, pero hasta la fecha la Comisión no ha vuelto a ser convocada, por lo que si el Ayuntamiento inicia las obras en Cuna el lunes 25 de mayo lo haría obviando a aquélla.

Según el artículo 2 de su Reglamento, el objeto de la Comisión Local de Patrimonio Histórico es el informe y asesoramiento, en los términos establecidos en la delegación de competencias efectuada por la Consejería competente en materia de patrimonio histórico, en virtud del artículo 40 de la Ley 14/2007, de 26 de noviembre, del Patrimonio Histórico de Andalucía de las obras y actuaciones que desarrollen o ejecuten el planeamiento urbanístico aprobado, excepto cuando afecten a monumentos, jardines históricos o zonas arqueológicas o estén comprendidas en su entorno, o en el ámbito territorial vinculado a una actividad de interés etnológico.

Vista de la calle Cuna

Por otra parte, sectores conservacionistas de la ciudad, como la asociación Ben Baso, y la corriente arquitectónica liderada por Javier Queraltó, ex concejal de Infraestructuras y Equipamiento Urbano, se oponen a la sustitución de los tradicionales adoquines, y especialmente en el Casco Histórico, por lo que estarán pendientes de lo que haga al respecto el Ayuntamiento en la calle Cuna. Si el Consistorio decide por fin atender estas demandas y conservar los adoquines, habría que acopiarlos al levantarlos para actuar en el subsuelo (una zona “sensible” desde el punto de vista arqueológico) y no proceder a la adquisición de un material sustitutivo, generalmente granito gris procedente de Extremadura.

El grupo municipal de Ciudadanos alertó por su parte de que los comerciantes de la calle Cuna están preocupados “por la falta de claridad e información sobre el inicio, y especialmente la duración, de las obras” y habrían expresado su falta de participación en este proyecto, que puede afectar negativamente a sus ventas.

Según el grupo naranja, los negocios de la calle Cuna, como los del resto de la ciudad, ya han perdido las ventas de la primavera debido a la pandemia del coronavirus, por lo que si las obras se prolongan en el tiempo su situación empeoraría todavía más.

La pirámide de la «nueva realidad»

El coronavirus debe obligar a revisar qué es básico para Sevilla y qué no

El casi olvidado Zoosanitario Municipal ha sido vital para desinfectar la ciudad

Se cree que la pandemia del coronavirus va a suponer un antes y un después en las sociedades humanas porque va a obligarlas a revisar gran parte de los supuestos en que se ha basado su organización y su economía y por el temor, como auguran expertos epidemiólogos, a que no será la última, sino que es probable que a partir de ahora estaremos de forma permanente bajo la espada de Damocles de nuevos virus que infecten y/o maten a millones de personas (la mal denominada gripe “española” habría causado al menos 50 millones de muertos en todo el mundo hace un siglo). Por de pronto, el coronavirus ha dejado más de 27.000 muertos en España y un impacto económico estimado inicialmente en 300.000 millones de euros.

Sanitarios protegiéndose del coronavirus con bolsas de basura por falta de equipos

Con motivo de esta crisis, que ha sorprendido a nuestro país sin apenas equipamientos básicos para el sector sanitario (mascarillas, guantes, equipos de protección individual…), creo que es más oportuno que nunca volver a referirme a la jerarquía de las necesidades humanas que acuñó el sociólogo Abraham Maslow, jerarquía  más conocida como la pirámide de Maslow.

CINCO CATEGORÍAS

En esa jerarquía o escala, las necesidades del ser humano definidas por el sociólogo van ascendiendo desde la base hasta el vértice de la pirámide imaginaria. Obviamente, lo primero de todo es la satisfacción de las necesidades básicas: comer, beber, vestirse, calzarse…. Cuando el ser humano satisface en ese primer escalón sus necesidades fundamentalmente biológicas se pasa al segundo nivel en la jerarquía: la seguridad en todos los órdenes de la vida, la personal, la familiar y la social.

En la tercera categoría de la jerarquía aparecen las necesidades que Maslow califica como las sociales, cuya función consiste en trascender la individualidad y no quedar condenado a la soledad, una categoría puesta más de manifiesto que nunca durante el confinamiento por el coronavirus: nos ha privado de la interacción social más allá de hablarnos a distancia desde los balcones (quienes los tengan, ya que el urbanismo depredador y especulativo ha acabado en demasiados inmuebles con este elemento arquitectónico por considerarlo superfluo en su política de ahorro de costes y multiplicación de beneficios). Para no condenarse a la soledad el ser humano procura formar una familia e integrarse en el conjunto de la sociedad a través de colectivos diversos (miembro de un club, de una caseta, de una cofradía…). 

En el cuarto nivel de la pirámide el ser humano busca el reconocimiento social a su actividad y en el último, ya en el vértice, el sociólogo Maslow sitúa la necesidad de trascendencia espiritual una vez que se han satisfecho en los niveles inferiores las necesidades de tipo personal y social.

TRASLACIÓN

Vuelvo aquí y ahora a plantear que la clase política debería hacer el ejercicio de trasladar la pirámide individual de Maslow al ámbito comunitario -ya sea un municipio como Sevilla, una región como Andalucía o un país como España- para colocar en cada nivel de la pirámide colectiva las necesidades del conjunto de la población y a partir del principio de que hasta que no estén satisfechas las necesidades del nivel precedente, empezando por las básicas, no se pueden destinar recursos a los niveles siguientes o destinarlos en muchísima menor proporción.

Un político, un partido, un gobernante…deben ser juzgados y valorados en función de si sus decisiones y el empleo de los recursos colectivos están orientados de forma prioritaria a satisfacer las necesidades básicas de la sociedad  en que se halla o, por el contrario, se destinan al vértice de la pirámide, como si ya estuvieran resueltos todos los problemas y sólo quedaran pendientes aspectos a mayor gloria de los mismos. Un ejemplo de libro lo tenemos en Sevilla, ciudad con siete de sus barrios entre los diez más pobres de España y con 100.000 habitantes en riesgo de exclusión social pero donde Monteseirín se permitió el dispendio de gastar al menos 120 millones de euros en sus faraónicas Setas de la Encarnación, sin funcionalidad alguna.

Monteseirín, orgulloso de haberse gastado más de 120 millones en las Setas de la Encarnación

La crisis del coronavirus debe servir al menos para que la sociedad sevillana se plantee cuál debe ser la jerarquía de necesidades de la ciudad, el orden de prioridades, su particular pirámide de Maslow, partiendo del principio de que los recursos del Ayuntamiento deben destinarse de forma prioritaria a resolver los problemas  insertos en la base de aquélla como condición “sine qua non” antes de poder pasar al siguiente nivel.

ACTIVIDADES ESENCIALES

Tras la declaración del estado de alarma con motivo de la pandemia, que obligó al confinamiento de la inmensa mayoría de los 47 millones de españoles, el Gobierno de la nación aprobó un Real Decreto (el 463/2020, de 14 de marzo) por el que una serie de actividades y servicios fueron declarados esenciales, para que el país pudiera seguir mínimamente funcionando. Esos servicios y actividades esenciales constituirían la base de la pirámide colectiva, a imitación de la individual de Maslow, la primera categoría en el orden jerárquico.

Y bien, ¿qué ha sido esencial para Sevilla durante esta pandemia y volvería a serlo en caso de otras similares en el futuro? ¿Habría sido disponer de más carriles en el puente del Centenario a un coste superior a los 100 millones de euros? ¿Para qué, si sólo han podido circular camiones de suministro de vez en cuando? ¿Habría sido tener un redundante tranvía ampliado hasta la estación de Santa Justa a un coste de 48 millones de euros? ¿Para qué, si el existente circulaba prácticamente vacío, sin demanda que atender?

El tranvía ha circulado prácticamente vacío durante la pandemia del coronavirus

¿Haberle comprado a la Junta de Andalucía un tercio de la sede de la Consejería de Gobernación en la Plaza Nueva por 6 millones de euros y alquilado los dos tercios restantes para concentrar allí los funcionarios municipales? ¿Para qué, si la mayoría han estado confinados y teletrabajando desde sus casas sin necesidad de acudir a  un despacho fuera?

Uno de los servicios que se han demostrado esenciales para Sevilla durante la pandemia ha sido el cuasi olvidado Zoosanitario Municipal, cuya labor ha sido calificada por el propio Ayuntamiento como “vital para frenar la propagación del virus, dada la importancia de la desinfección que, en unión con Lipasam y la Unidad Militar de Emergencias (UME), ha acometido en vías públicas, colegios, mercados y edificios municipales”.

Trabajadores del Zoosanitario de Sevilla, en labores de desinfección del coronavirus

En la primera semana del estado de alarma, el equipo del Zoosanitario desinfectó más de medio centenar de inmuebles públicos, todos los parques de bomberos, las comisarías de la Policía Local, las plazas de abasto, las sedes de los distritos, las unidades de trabajo social y 40 vehículos de los bomberos, la Policía y otros servicios, los entornos de los hospitales, las residencias de ancianos y las calles peatonales. Además, repartió 1.125 mascarillas y 27.700 guantes de protección entre los empleados del Ayuntamiento, a fin de que pudieran trabajar en condiciones de seguridad.

ABANDONADO

Ha quedado claro que el Zoosanitario es esencial y debería formar parte de la base de la pirámide colectiva de Sevilla en que se insertan las actividades que constituyen la primera de las jerarquías. Sin embargo, el Zoosanitario ha estado abandonado a su suerte desde hace demasiado tiempo. En 2017, el PP denunció que por su falta de medios y personal tenía más de cien avisos sobre enjambres de abejas sin atender; sólo había operativos dos de los cinco equipos de desratización y desinsectación prometidos por el gobierno local, carecía de teléfonos móviles para que los operarios pudieran coordinarse entre ellos y el camión plataforma para realizar tratamientos a más de tres metros de altura llevaba más de un año averiado.

Manifestación en protesta por la situación del Zoosanitario de Sevilla

En septiembre de 2018, varios centenares de personas se manifestaron desde la Puerta de Jerez hasta la Plaza Nueva para protestar por la “crítica situación del Zoosanitario”, que achacaban a su falta de medios y de personal. Y el pasado 30 de enero, los ediles Susana Serrano y Daniel González Rojas, del grupo Adelante Sevilla, denunciaron las vacantes de personal sin cubrir y la precariedad de sus instalaciones, que a su juicio incumplen la Ley de Protección Animal de Andalucía,la cual  se aprobó en 2011.

Esta es la situación de un Servicio que ha sido y está siendo esencial durante la pandemia del coronavirus  pese a hallarse bajo mínimos. Y al igual que el Zoosanitario podríamos citar  otras áreas sin cuya actividad Sevilla no habría podido funcionar durante las semanas de mayor confinamiento por causa del virus. Cuando se instaure la “nueva normalidad” de que habla el presidente del Gobierno, ¿resolverá Espadas las carencias del Zoosanitario y de otros servicios auténticamente  fundamentales o, por el contrario,  seguirá creyendo  que es más importante  gastarse 48 millones de euros en ampliar de forma redundante el tranvía? ¿Dónde colocará sus prioridades el alcalde, en la base de la pirámide colectiva de Sevilla, la ciudad con los barrios más pobres de España y cien mil sevillanos en riesgo de exclusión social,  o bien en el vértice, por pensar, como Monteseirín con las Setas, que debe hacer algo que se asocie para siempre con su figura y con sus mandatos?

Sevilla tiene diez veces más contagiados con síntomas de coronavirus que identificados

Hay 45.000 infectados según el estudio serológico pero sólo 2.895 positivos oficiales

El estudio de seroprevalencia realizado por el Instituto Carlos III y el Centro Nacional de Epidemiología pone de manifiesto que en la provincia de Sevilla el número de personas contagiadas por el coronavirus supera en diez veces el de los reconocidos oficialmente por la Consejería de Salud y Familias de la Junta de Andalucía-.

La provincia sevillana tiene 1.949.860 habitantes. Si, según el estudio serológico, sólo el 2,3% de los sevillanos han sufrido la pandemia del coronavirus, el resultado global es de 44.846 infectados.

Sin embargo, a fecha 13 de mayo de 2020, el número oficial de casos positivos reconocidos por las autoridades sanitarias andaluzas para la provincia de Sevilla es de 2.895. Por tanto, el 6,39% de los infectados sevillanos han sido identificados como tales y hay un 93,61% que no lo ha sido y permanecen ignorados y no tratados médicamente. Si se toma como referencia el número de positivos oficiales y se compara con la proyección del estudio serológico, la cifra real de infectados sería 15,5 veces mayor (aquí se contabilizarían todos, incluyendo los asintomáticos).

Ahora bien, suponiendo, siempre según el estudio serológico, que el 26% hayan sido asintomáticos, la cifra resultante todavía  sería de 30.291 personas (el 74% de 44.846 menos los 2.895 identificados) de casos sintomáticos a los que no se les ha hecho test ni han sido atendidos. Tomando esta referencia (contabilización de únicamente los sintomáticos), se trata de una cifra casi 10,5 veces  superior a la declarada oficialmente.

Jesús Aguirre, consejero de Salud y Familias de la Junta de Andalucía

Hay, pues, una inmensa mayoría de afectados que han quedado sin identificación ni atención médica y cuyos contactos tampoco han sido rastreados. 

Este ejercicio matemático podría hacerse en las restantes provincias andaluzas comparando el porcentaje de su población total que ha estado contagiada por coronavirus según el estudio serológico del Instituto Carlos III y el Centro Nacional de Microbiología con el número oficial de positivos dado para cada una de las mismas por la Consejería de Salud de la Junta de Andalucía.

Por otra parte, el estudio serológico refleja que un 3,2% de la población andaluza ha generado anticuerpos contra el coronavirus y está ya  inmunizada.  El dato va en línea de lo estimado por el modelo epidemiológico desarrollado por Joan Corominas, ex director de la Agencia Andaluza del Agua, y publicado por Viva el pasado fin de semana.  Corominas avanzó que se habría inmunizado entre un 3% y un 4% de la población de Andalucía (de 253.000 a 338.000 andaluces, en números redondos), por lo cual entre un 96% y un 97% de andaluces ( unos 8,2 millones) aún son susceptibles de sufrir la enfermedad. 

Esta situación se debe a que nuestra comunidad autónoma ha sido una de las que menos casos de contagios ha tenido. En opinión de Corominas dicha situación se puede mantener si los andaluces siguen extremando las precauciones, se protegen y respetan la denominada distancia social: “cuanto más nos mezclemos -afirma-, mayor riesgo de infección; cuanto más nos aislemos, aislamiento que ha sido la base del confinamiento, menor riesgo de infección”. La clave, a su juicio, es ser cuidadosos en las relaciones sociales y velar especialmente por los mayores.

Por lo que se refiere al conjunto de España, el 5% de habitantes que, según el estudio serológico, habría pasado la enfermedad equivale a 2.350.000 personas de una población total en números redondos de 47 millones.

Cuatro millones de infectados y 43.000 muertos por Covid-19 en España según el modelo matemático SIR

El Gobierno minusvalora el impacto del coronavirus  por la poca extensión de los test

Haber adelantado el estado de alarma cinco días habría reducido la pandemia a un tercio

Sin el confinamiento se habría contagiado toda España y habrían muerto 530.000 personas

Al cabo de un mes de “desescalada” habrá 5 millones de afectados y 54.000 muertos

Los efectos del coronavirus se prolongarán entre seis meses y un año

Más de 4 millones de españoles estarían ya inmunizados frente a la enfermedad

Un modelo epidemiológico desarrollado durante el último mes por Joan Corominas, ingeniero e hidrogeólogo que fue director de la Agencia Andaluza del Agua, señala que el impacto del coronavirus en España es muy superior al detectado por las estadísticas oficiales: unos cuatro millones de contagiados (el 8,5% de la población nacional) y 43.500 muertos (0,92 por cada mil habitantes).

Corominas, actualmente vicepresidente de la Fundación Nueva Cultura del Agua, ha analizado la incidencia de la enfermedad en 56 países del mundo para, mediante un modelo matemático denominado SIR (Susceptibles a infectarse, infectados y recuperados), realizar su ‘Aproximación al análisis estadístico de la pandemia del coronavirus’. El Covid 19 se ha cebado en las naciones ricas del hemisferio Norte y su impacto se reducirá con el avance del verano, aunque podría acelerarse en los estados situados en la franja de 35º a 55º Sur en su invierno.

El ex director de la Agencia Andaluza del Agua ha actualizado los datos a fecha 3 de mayo, cuando la estadística oficial reflejaba tan sólo 217.466 infectados y 25.264 muertos (confirmados con test PCR, excluyendo a infectados con síntomas ligeros o asintomáticos y a los fallecidos en residencias de mayores o en sus casas con síntomas compatibles con el coronavirus). Asimismo, ha adaptado el modelo a las fases de “desescalada” aprobadas por el Gobierno de España.

A juicio de Corominas la información estadística oficial minusvalora el impacto en la infección de la población y las muertes causadas por el coronavirus debido al desconocimiento sobre el mismo, su propagación y efectos, y también a la poca extensión de los test a buena parte de la población, por lo que no se contemplan los pacientes asintomáticos o con patologías leves. Estima el ingeniero que si no se hubieran tomado las medidas de mitigación desarrolladas por el estado de alarma, a la fecha actual prácticamente toda la población habría sufrido la epidemia y se habría dado por concluida la misma, pero con una espantosa cifra de fallecidos: unos 530.000 (el 1,13% de los españoles).

LA “NUEVA NORMALIDAD”

En cuanto al plan del Gobierno para la transición a una “nueva normalidad”, que se llevará a cabo en cuatro fases escalonadas desde el 11 de mayo hasta finales de junio, el modelo matemático de Corominas apunta a un aumento moderado de los infectados y fallecidos, “soportable -afirma- para nuestro sistema sanitario al estar ya más preparado y fortalecido”. La curva de este nuevo aumento será muy aplanada pero de larga duración (unos ocho meses), por lo que habrá que convivir durante bastante tiempo con la pandemia y mantener el nivel de protección social adecuado. En los dos primeros meses después del inicio de la recuperación parcial de la actividad se mantendrá el impacto del coronavirus de manera similar al momento actual, quizás con un leve repunte.

El autor del modelo afirma que para el éxito de esta operación de “desescalamiento”, además de las medidas contempladas en el ‘Plan para la transición a una nueva normalidad’ se deberán aplicar medidas activas de mitigación (pruebas masivas de test a los grupos más vulnerables y confinamiento de todos los infectados, incluidos los asintomáticos, muy superiores a los sintomáticos).

Hacia el 10 de junio, tras un mes de aplicación del plan gubernamental, el modelo epidemiológico refleja del orden de 5,15 millones de infectados y unos 54.550 muertos. El promedio de muertes diarias sería del orden de 377, si bien es probable que el menor estrés del sistem sanitario, la anticipación de los diagnósticos y la entrada en la UCI y las mejores prácticas clínicas reduzcan bastante los fallecidos. La recuperación media de los infectados tarda unos veinticinco días desde la fecha del contagio y al ser una curva más aplanada la total recuperación de la población infectada se alargará hasta finales de julio.

SIMULACIONES

El modelo matemático da la oportunidad de simular alternativas a la capacidad infecciosa del coronavirus o a las medidas de mitigación adoptadas por el Gobierno. Corominas ha estudiado las alternativas de haber adelantado cinco días el estado de alarma (al 10 de marzo), adelantar o retrasar la fase de retorno parcial a la actividad y la de ampliar o reducir las medidas de protección a la población.

Haber adelantado cinco días el estado de alarma (al 10 de marzo) habría reducido las infecciones y las muertes a una tercera parte a fecha 3 de mayo. “No obstante -asevera Corominas-, a toro pasado todos podemos ser profetas, pero la realidad era que el 10 de marzo se habían contabilizado en España 1.695 infectados y 28 fallecidos y no era previsible la gran aceleración de la pandemia, ni seguramente la sociedad habría entendido aquel día unas medidas tan drásticas como las del estado de alarma”.

Por otra parte, haber adelantado el inicio parcial de la actividad al 28 de abril habría incrementado en un 35% la cifra de infectados y fallecidos al cabo de un mes (para el 28 de mayo) respecto de la opción elegida por el Gobierno (11 de mayo). Retrasarla hasta final de mayo reduciría en un 40% el impacto de la pandemia al cabo de un mes (final de junio).

“Considero, a la vista de las salidas del modelo -afirma Corominas- que la opción elegida por las autoridades representa un equilibrio adecuado entre impactos sobre la salud, el bienestar social y la economía. Tendremos que prepararnos para hacer frente a la larga duración de la pandemia -continúa-, que probablemente durará entre seis meses y un año, salvo que la implantación de medidas activas de confinamiento de todos los infectados sintomáticos, el surgimiento de tratamientos eficaces o la obtención de una vacuna alivien el impacto y la duración”. 

La diversa incidencia del Covid-19 en las comunidades autónomas parece deberse a las diferencias de PIB per cápita, el porcentaje de población rural y la proporción de gasto sanitario sobre el PIB. Los factores climatológicos representan un tercio de la influencia y con el aumento de la temperatura disminuye el impacto de la pandemia. 

Corominas calcula que un 9% de la población española se ha inmunizado ya frente al coronavirus (unos 4,2 millones de habitantes), pero hay zonas como Andalucía, con menos contagios al tiempo que menos inmunizados (un 3% de sus habitantes), por lo que hay más personas indefensas frente a un nuevo brote. “Las autoridades y toda la sociedad deberemos acertar en las medidas a implementar para retomar la actividad social y económica sin asumir riesgos importantes de recaer en la pandemia”, concluye el autor del modelo epidemiológico.

La curva del coronavirus se aplanará en Andalucía hacia el 20 de mayo

Un modelo epidemiológico achaca al menor desarrollo económico y a las temperaturas la baja tasa de contagios

El número de inmunizados andaluces sería tres veces menor que en España, pero es un riesgo mayor para el futuro

La bajada de la temperatura media a partir de noviembre podría crear las condiciones para un rebrote

El modelo epidemiológico SIR que ha desarrollado durante el último mes el ingeniero e hidrogeólogo Joan Corominas, ex director de la Agencia Andaluza del Agua, apunta a que la curva que refleja el número de contagiados por la pandemia del coronavirus en Andalucía se aplanará hacia el 20 de mayo, fecha en torno a la cual es previsible que se registren menos de una decena de nuevos infectados al día.

Corominas, actualmente vicepresidente de la Fundación Nueva Cultura del Agua, ha analizado el impacto de la enfermedad en 56 países del mundo para, mediante un modelo matemático, realizar su ‘Aproximación al análisis estadístico de la pandemia del coronavirus’. Ha actualizado los datos a fecha 3 de mayo y ha adaptado el modelo a las fases de “desescalada” aprobadas por el Gobierno de España.

Joan Corominas Massip

El modelo, al que ha denominado SIR (Susceptibles a infectarse, infectados y recuperados), ha detectado grandes diferencias entre las comunidades autónomas españolas, con variaciones en una relación de 1 a 12. Canarias, Murcia y Andalucía figuran con las tasas de contagio más bajas, del orden de 1.000 a 1.400 infectados por millón de habitantes; País Vasco, Cataluña, Castilla y León, Navarra y Madrid tienen entre 5.800 y 9.300, y en La Rioja se ha registrado la tasa más elevada, al acercarse a 12.500 infectados por millón.

Según Corominas, hay una correlación casi perfecta entre los infectados en las provincias andaluzas y el indicador sintético por él elaborado a nivel mundial, si bien ha ponderado los diversos indicadores en Andalucía de modo que las características socioeconómicas representen el 50% del peso en el mismo y la temperatura media diaria de marzo-abril otro 50%. Entre los indicadores soecioeconómicos ha usado el PIB per cápita (15%), el porcentaje de población mayor de 64 años (15%), el porcentaje de población que vive en pueblos con menos de 10.000 habitantes (11%) y la densidad de población (9%). 

Cuando crecen los indicadores socioeconómicos crece el impacto de la pandemia. Lo contrario ocurre con el aumento de la temperatura media diaria, ya que reduce las infecciones. Para el autor del modelo epidemiológico, por encima de entre 15 y 17 grados disminuye muchísimo el número de infectados.

EVOLUCIÓN

Conforme a su investigación, la curva de la pandemia en Andalucía se aplanará en torno al 20 de mayo, cuando se registrarán menos de una decena de nuevas infecciones diariamente en el conjunto de la comunidad autónoma. De hecho, la tasa de incidencia en la región en el periodo (catorce días) comprendido entre la última semana del mes de abril y la primera del mes de mayo bajó casi un punto y medio en un día (7 de mayo), hasta los 9,35 casos por cada cien mil habitantes, cifra cuatro veces inferior a la media nacional (38,39).

Para el ex director de la Agencia Andaluza del Agua ,pues, en torno al 20 de mayo podría empezar a darse por controlada esta oleada de la pandemia, si bien la recuperación de los infectados y nuevos decesos se prolongarán entre dos y tres semanas más. La subida de la temperatura media en junio (generalmente entre tres y cuatro grados en cada una de las provincias andaluzas) respecto de mayo debe de evitar nuevos rebrotes, salvo que la población se comporte de manera harto imprudente.

Corominas estima que actualmente se ha inmunizado entre un 3% y un 4% de la población de Andalucía (de 253.000 a 338.000 andaluces, en números redondos), número tres veces inferior al de inmunizados en el conjunto de España, por lo cual entre un 96% y un 97% de andaluces ( unos 8,2 millones) aún son susceptibles de sufrir la enfermedad. Esta situación se debe a que nuestra comunidad autónoma ha sido una de las que menos casos de contagios ha tenido. En opinión de Corominas dicha situación se puede mantener si los andaluces siguen extremando las precauciones, se protegen y respetan la denominada distancia social: “cuanto más nos mezclemos -afirma-, mayor riesgo de infección; cuanto más nos aislemos, aislamiento que ha sido la base del confinamiento, menor riesgo de infección”. La clave, a su juicio, es ser cuidadosos en las relaciones sociales y velar especialmente por los mayores.

No obstante, el autor del modelo epidemiológico cree  que cuando las temperaturas medias bajen de entre 17 y 15 grados centígrados a partir del otoño e invierno es probable que se produzca un rebrote de la pandemia en Andalucía, aunque para entonces nuestro sistema sanitario estaría mucho mejor preparado y con más conocimiento de la enfermedad. 

La tabla climática de la temperatura media en las provincias de Andalucía elaborada con datos de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) entre 1981 y 2010 indica que las condiciones para el resurgimiento del coronavirus se producirían entre noviembre del año en curso y marzo/ abril de 2021.