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Cobre las Cruces alerta sobre riesgos catastróficos

Se niega a clausurar las  instalaciones mineras

Gerena dictó orden de paralización por vulneración urbanística


Cobre las Cruces se ha negado a obedecer la resolución dictada por la alcaldesa de Gerena, Margarita Gutiérrez (PSOE), de paralización cautelar de instalaciones del complejo minero en el marco de un expediente en materia de disciplina urbanística, alegando para ello los efectos catastróficos que tal medida podría tener para la provincia de Sevilla en caso de accidente. La enumeración de las consecuencias de un parón imprevisto al complejo minero por cualquier causa reveladas en su escrito por la propia compañía demuestra que su Plan de Contingencias o no contempla ese riesgo o que, simplemente, carece de cualquier eficacia al respecto.

El pasado 19 de octubre, el Ayuntamiento socialista de Gerena notificó a Cobre las Cruces una resolución por la que se adoptaba la -”inaudita”, según la compañía- medida cautelar de suspensión del uso de una serie de edificios e instalaciones del complejo minero en virtud de un expediente administrativo en materia de disciplina urbanística y motivado, presuntamente, por la construcción de edificios al margen del ordenamiento y/o de instalaciones cuyas dimensiones o volúmenes superarían lo autorizado en las correspondientes licencias.

El consejero delegado de Cobre las Cruces, Damien Marantelli, ha respondido a la alcaldesa de Gerena con un escrito en el que tacha su resolución de contraria a Derecho, anuncia recursos de reposición y asume la responsabilidad de desobedecerla para evitar las consecuencias catastróficas que tendría la paralización de las instalaciones. Sin embargo, una de las condiciones impuesta por la Administración a la compañía para autorizarle a abrir la mina era la redacción de un Plan de Contingencias ante cualquier riesgo, Plan que CLC presentó el 11 de septiembre de 2008.

La carta de Damien Marantelli al Ayuntamiento de Gerena convierte el Plan de Contingencias en papel mojado al demostrar que la compañía no está preparada para afrontar la paralización imprevista de una serie de instalaciones, ya sea por decisión administrativa, como en este caso, por accidente o por cualquier tipo de catástrofe de gran magnitud. Según el consejero delegado de CLC, el complejo minero “no se apaga pulsando un interruptor”, sino que es preciso ejecutar múltiples actuaciones que “desde luego requieren -escribe- no sólo de más tiempo, sino también del análisis de las consecuencias que de ello se derivarían”. Marantelli enumera los problemas ecológicos y de seguridad que se derivarían de una paralización de golpe de la mina:

-Desactivar la sala eléctrica, la de control, el compresor, caldera, tanque y plantas floculantes sin monitorización ni control alguno dejaría las instalaciones llenas de productos químicos “que -dice- supondrían un tremendo riesgo para el medio ambiente y las personas”.

-Las instalaciones quedarían en condiciones totalmente inseguras, pudiendo ocasionarse de manera inmediata incidentes tales como derrames de tanques, fuego e incendios de las instalaciones con solventes, fuego en los equipos electrónicos, explosión de calderas y destrucción de las salas eléctricas.

-La ejecución de la medida cautelar (de paralización) implicaria la suspensión del uso del sistema contra incendios (alimentado por la sala eléctrica o, en su caso, el generador de emergencia, igualmente clausurados), por lo que cualquier accidente ya no sólo podría ser catastrófico para Cobre las Cruces, sino para la provincia. A mayor abundamiento, la suspensión de la planta y tanque de agua produciría la rotura de bombas por los sellos, pudiendo ocasionar así grandes episodios de contaminación, así como un altísimo riesgo en materia de seguridad.
La paralización de la planta de lodos -añade- podría ocasionar vertidos de los mismos a la zona de policía del dominio público hidráulico o el propio arroyo Garnacha (a pocos metros).

-La clausura de la balsa ‘BACIET’ produciría la suspensión de las actividades de bombeo y con ello podría producir la posible inundación de la instalación de estériles de tratamiento, con el perjuicio medioambiental que ello podría causar, así como la afección al dominio público hidráulico (arroyo Garnacha).

-En cuanto a la BACIEM 1, habría riesgo de inundación de la instalación de estériles de minas, así como la afección al dominio público hidráulico.

-Especialmente gravosa sería, sin duda, la suspensión de la BAR-4. Mediante esta balsa se realiza la gestión de las aguas de rechazo, por lo que la clausura de la misma supondría la paralización inmediata de la Planta permanente de tratamiento de aguas, así como del sistema de Drenaje y Reinyección (SDR), ambos, pilares del Plan Global de Gestión de Agua de Cobre las Cruces. La no gestión del agua de contacto supondría la inundación de la corta.

Un caso de espionaje en Minas de Riotinto

El diario ‘online’ El Confidencial publica en su edición del 7 de junio de 2012 una información con el título ‘La agencia que espió a López del Hierro ‘hackeó’ al CEO de Minas de Riotinto’, fechada en Barcelona y redactada por Antonio Fernández, que por su interés para los vecinos de la Cuenca Minera onubense transcribimos a continuación:

 

@Antonio Fernández. Barcelona 07/06/2012   (06:00h)

La trama de investigadores que traficaban con datos confidenciales pinchó el verano pasado el ordenador del consejero delegado de Minas Río Tinto (MRT), Carlos Estévez Ruiz de Castañeda, antes de que la empresa Emed Tartessus presentase una denuncia por estafa y falsedad contra él. Otro de los ordenadores intervenidos ilegalmente pertenecía a Miguel Ángel Ortega, director financiero. La empresa Vertex, la misma que espió a Ignacio López del Hierro, marido de María Dolores de Cospedal, en el restaurante Ten con Ten, fue la encargada de realizar los pinchazos, según los documentos que constan en el sumario de la Operación Pitiusa a los que ha tenido acceso El Confidencial.

El objetivo del espionaje era enterarse de los pasos que daba la cúpula de Minas Río Tinto y, para ello, necesitaban conocer los contenidos de los correos electrónicos recibidos y enviados por los directivos. “No me enteré de nada. Sólo hubo una cosa curiosa, pero fue en el verano de 2010. Alguien entró en la casa y se llevó mi ordenador personal y otros aparatos electrónicos, pero no le dimos importancia. Como consejero delegado de Minas de Río Tinto, no me di cuenta de ningún espionaje”, señala Carlos Estévez a El Confidencial.

El empresario señala que “si pincharon mi ordenador, lo más importante que se habrán llevado es el expediente enterito de los ERE falsos de Río Tinto, que me negué a firmar porque aquello era una chapuza. Ya no es que hubiera intrusos [personal ajeno a la empresa], que los había aunque fuesen pocos. Lo más grave es que pretendían dar coeficientes reductores por trabajos en la minería a personas que jamás habían bajado a un pozo. Estos coeficientes reductores se daban por las condiciones de trabajo insalubres de los mineros, pero pretendían aplicarlos a personal de oficinas o de administración. Por negarme a firmar los expedientes, tuve muchos problemas personales y políticos”.

El empresario reconoce que en el momento en que le fue pinchado el ordenador mantenía un pleito con Emed Tartessus. “No me extrañaría que hubiesen intervenido mi ordenador, porque alguna de la gente que trabaja para Emed no me inspira ninguna confianza y les creo capaces de cualquier cosa. Durante los últimos años, han ido a por mí personalmente, interponiendo muchas denuncias. No es que fuesen contra la empresa Río Tinto, sino que iban contra mí”, añade Estévez.

El propietario de Vertex, Juan Manuel Olivera, por su parte, dejaba entrever en las conversaciones intervenidas con orden judicial que había sido contratado para espiar a Carlos Estévez por una persona de la cúpula de Emed.

El litigio que Emed tenía con MRT venía de lejos. Esta última había vendido en el 2005 los terrenos donde se asientan las minas a la empresa Matesur Andévalo, que también está controlada por hombres de confianza de Carlos Estévez. En el 2007, Matesur cedió los terrenos a Emed Tartessus, pero la transferencia formal no se llegó a realizar, ya que la transmisión debe ejecutarse directamente por la Junta de Andalucía. El año pasado, la comisión liquidadora cerró un acuerdo con Rumbo 5.0 para la adquisición de los derechos mineros. Esta compañía es, a su vez, propietaria de parte de los terrenos. Pero para la operación no tuvieron en cuenta a Emed. Es más: en septiembre, directivos de Emed intentaron acceder a los terrenos en que se encuentran las balsas mineras pero no los dejaron entrar. A principios de 2012, finalmente, Emed interpuso una querella contra Carlos Estévez por estafa y falsedad.

Un hacker muy rico

En medio de esa batalla, se produjo la interceptación de los ordenadores de los directivos de MRT. Para llevar a cabo los pinchazos, Olivera recurrió a un antiguo compañero suyo de trabajo, Matías Bevilacqua, con fama de ser uno de los mejores expertos informáticos del sector de la investigación, lo que en lenguaje común y corriente se denomina hacker. Ambos habían coincidido en la empresa Cybex hasta hace pocos años. Bevilacqua llegó a ser responsable de I+D+i de esa empresa hasta que decidió independizarse y montar su propia compañía en Barcelona.

Durante los dos últimos años, Matías Bevilacqua trabajó varias veces para Olivera: se han encontrado cuatro transferencias de dinero por valor de 14.486 euros desde el año 2010 que salieron de una cuenta del dueño de Vertex hacia las cuentas del hacker.

Tras su detención, los agentes encontraron en poder de Bevilacqua unos 280.000 euros en efectivo. La justificación de Matías fue sorprendente: aseguro que procedía de fondos reservados del Ministerio de Defensa, ya que le habían contratado para desarrollar un sistema de interceptación de correos informáticos. No obstante, la cantidad incautada está ahora bajo control judicial. Este diario intentó, sin éxito, obtener la versión de los hechos de Bevilacqua, pero el hacker evitó ponerse al teléfono.

 

http://www.elconfidencial.com/espana/2012/06/07/la-agencia-que-espio-a-lopez-del-hierro-hackeo-el-pc-del-consejero-delegado-de-minas-rio-tinto-99513/

El sueldo de los mineros prejubilados, en peligro

Antonio Salvador y Sebastián Torres, dos de los mejores periodistas andaluces, han publicado el pasado domingo 27 de mayo de 2012 en el diario El Mundo que unos 1.700 prejubilados andaluces no cobrarán ya este mes sus prestaciones debido a los impagos que mantiene la Junta con las aseguradoras con las que se formalizaron sus pólizas, a las que adeuda más de 270 millones de euros. Ambos periodistas, los mayores expertos en el escándalo de los ERE, han podido conocer en fuentes de toda solvencia que Vidacaixa, BBVA y Generali han tomado esta determinación cansadas de las promesas incumplidas por parte de la Consejería de Empleo y por la falta de un interlocutor en la Administración autonómica que afronte el problema para buscar una solución. Se trata de uno de los asuntos que Manuel Recio ha dejado en herencia al nuevo responsable político de Empleo, Antonio Ávila.

Los prejubilados que se verán afectados por la decisión de las compañías de no pagar ya las rentas desde este mes son los antiguos mineros de Río Tinto, El Marquesado, Minas de Almagrera, Bolsa de Tharsis, Minas de Alquife y Mina de Herrerías; los ex trabajadores de las bodegas jerezanas Willians&Humbert, González Byass, Zoilo Ruiz-Mateos y del consejo regulador del Vino de Jerez, así como los antiguos empleados de Pickman, Grupo Joly, Arteferro, Promi, la industria naval de Cádiz, la industria auxiliar y los inválidos de Delphi, y Calderinox.

El plante de las aseguradoras se produce por la inexistencia de un calendario de pagos por parte de la Junta, que se comprometió a realizar una transferencia el pasado mes de abril a fin de garantizarse la paz en vísperas de las elecciones autonómicas del 25 de marzo. La Consejería de Empleo ha vuelto a incumplir una vez más su promesa.

El pago de esta mensualidad sólo se llevaría a cabo si la Junta formaliza de urgencia una transferencia de unos 40 millones de euros, cantidad con la que se reduciría la deuda acumulada al haber adelantado las aseguradoras el dinero y se garantizaría el abono durante unos meses a la espera de un nuevo ingreso en el último cuatrimestre del año. De cumplir su anuncio las compañías, se daría el caso de que los beneficiarios de pólizas de seguros de rentas financiadas por la Junta no sólo no cobrarían su prestación, sino que tendrían que adelantar el importe correspondiente al convenio especial con la Seguridad Social.

El otro vertido

El día en que esa “máquina de perder juicios” (Ecologistas en Acción ‘dixit’) llamada Junta de Andalucía encuentre con el candil de Diógenes la vía jurídica para sentar a Boliden en el banquillo de los acusados por el vertido tóxico de Aznalcóllar, los suecos podrán invocar en su defensa la conducta del Gobierno andaluz en un caso similar al suyo y así sería probable que volvieran a librarse de pagar los 89 millones de euros. La multinacional podría alegar que tenía una macrobalsa de residuos, acorde al volumen de la explotación minera, pero que en último extremo su rotura fue accidental. En contraste, los técnicos de la Junta imputados judicialmente ahora por otro vertido tóxico al Guadiamar (vía sus afluentes arroyo Los Frailes y río Agrio) y que mató 753 kilos de peces también en un mes de abril pero doce años después, arrojaron deliberadamente los metales pesados al agua desde la balsa de la mina de Los Frailes. Haciendo abstracción de las magnitudes de cada desastre, ¿qué es éticamente más condenable, el vertido de Boliden o el de la Junta en Aznalcóllar?

Boliden: una catástrofe anunciada

El Supremo ha anulado la decisión adoptada en 2004 por la Junta de Andalucía de reclamarle 89.867.545 euros a la multinacional sueca Boliden, propietaria de las minas de Aznalcóllar, por los gastos de limpieza del vertido tóxico causado por la rotura de la balsa de residuos el 25 de abril de 1998.
Entiende el Alto Tribunal que la Junta carece de competencias  de “autotutela” y que la Ley de Minas en la que se basó para reclamar el dinero no la facultaba a exigir directamente ese resarcimiento sin necesidad de acudir a los tribunales.
Apenas conocida la sentencia, el consejero de Medio Ambiente, José Juan Díaz Trillo, declaró que el Gobierno andaluz “se peleará hasta el final para que se haga Justicia” y que, “como evitó una catástrofe ecológica pero costó mucho dinero, es justo que las arcas andaluzas se vean resarcidas con una sentencia que nos dé la razón”.

DENUNCIAS DESOÍDAS

No es cierto que la Junta evitara la catástrofe, sino que, con el dinero de los contribuyentes, palió luego sus efectos haciendo de la necesidad (62 kilómetros de cauce contaminados y casi 5.000 Has. arrasadas por la riada de 7 millones de m3 de metales pesados) virtud (con la creación del corredor verde en una zona muerta para siempre para la agricultura).
Resulta sarcástico que la Junta invocara la Ley de Minas para, como Administración competente, exigirle 89,8 millones a Boliden y que, sin embargo, no ejerciera esas competencias para haber evitado la catástrofe de haber atendido las denuncias sobre las deficiencias de la balsa, tal como recopiló la asociación ecologista Agaden.
Tan sólo dos años y medio antes del 25-4-1998, el ingeniero de Minas Manuel Aguilar Campos denunció ante la Agencia de Medio Ambiente de la Junta (hoy, Consejería de Medio Ambiente), la Consejería de Industria, el Ministerio de Obras Públicas y el Patronato de Doñana, con fotografías, planos y análisis de los vertidos, el alarmante estado de la presa.
Incluyó un informe técnico sobre la firmeza de la escollera de la balsa, permeabilidad, filtros, drenaje y ejecución de los recrecidos (medía originalmente 47,50 metros de altura y fue elevada sucesivamente hasta los 64,50 para ampliar su capacidad). Alertó de las filtraciones que se estaban produciendo (no se depuraba ni el 25% del agua) y que los vertidos cargados de metales pesados (cobre, plomo, zinc, arsénico, mercurio y floculantes diversos) desembocaban en Doñana vía Guadiamar y su afluente, el río Agrio, que pasaba al pie de la presa.
Asimismo, advirtió que la apertura de la corta de Los Frailes, que duplicaría la producción de mineral, incrementaría la evacuación de vertidos  contaminantes a la balsa, la cual no estaba en condiciones de recibirlos. Conclusión: si no se clausuraba, se corría el riesgo de provocar un desastre de incalculables consecuencias en Doñana, vía río Guadiamar.
‘ENEMIGO DEL PUEBLO’

Ni la Junta de Andalucía ni el Gobierno central, ni el Patronato de Doñana, hicieron el menor caso a la denuncia del ingeniero. Cuando trascendió a la opinión pública, la fachada de su casa en Aznalcóllar amaneció llena de pintadas amenazadoras de algunos de los que temían perder su empleo en Boliden si se le daba crédito; se le hizo el vacío en el pueblo, como si fuera un apestado; sus hijos fueron acosados en el colegio; se pidió al Ayuntamiento que lo declarara persona ‘non grata’ y, finalmente, la presión social consiguió que se fuera del municipio.
Este fue el altísimo precio pagado por un andaluz de Puente Genil  por decir la verdad, un drama personal similar a ‘Un enemigo del pueblo’, del nobel noruego Ibsen, cuya lectura debería ser obligatoria en Aznalcóllar y absolutamente recomendable para todo el mundo en este panorama de cobardía social y relativismo moral imperante.
Manuel Aguilar murió en el año 2000, dos después de la catástrofe que había augurado, sin haber recibido ninguna reparación moral por parte de los mismos que, instalados en sus poltronas, ni se molestaron en certificar la veracidad de su denuncia. No sólo Boliden, sino también la Administración española –la que con afectada indignación lleva 13 años rasgándose las vestiduras- se ha hecho la sueca en esta vergonzosa historia. Que al menos estas líneas sirvan de homenaje a su memoria.

DIEZ MÁS

La de Manuel Aguilar no fue la única denuncia. Agaden refleja que los ecologistas interpusieron al menos diez más: ante el Juzgado de Instrucción Nº 1 de Sanlúcar la Mayor, la Audiencia Provincial de Sevilla, el Consejo Provincial del Medio Ambiente, el Defensor del Pueblo y hasta a la UE, a la que el Gobierno español tranquilizaba con informes que descartaban cualquier tipo de peligro (¡!). Según los ecologistas, antes del vertido, Boliden –por acción- y la Administración –por omisión- incumplieron al menos diez leyes aplicables a la mina de Aznalcóllar y a los vertidos de la balsa.
Han pasado 13 años del desastre y a la incompetencia técnica de la Junta para haberlo evitado se une la jurídica de no haber sabido hallar la vía para resarcirse por el daño causado. Ha fracasado por la vía penal, la civil y la contencioso-administrativa.
El Supremo le ha recordado que ya hace 7 años el TSJA le señaló el camino que debía seguir: El Tribunal de Conflictos Jurisdiccionales. Caso omiso.
A este paso, como ha dicho Trillo, la Junta seguirá peleando, pero no hasta el final, sino hasta el Juicio Final. Y como además el Supremo la ha condenado a pagar las costas, la Junta ha propiciado que Andalucía sea el único sitio del mundo donde quien contamina no sólo no paga sino que, encima, cobra.

La juez Alaya investiga los ERE de la Cuenca Minera

La juez titular del Juzgado de Instrucción Nº 6 de Sevilla, Mercedes Alaya, que invetiga las variadas ramificaciones del escándalo Mercasevilla (petición de comisiones ilegales a unos empresarios; adjudicación de unos terrenos a una empresa cuando había una oferta de otra superior en 60 millones de euros…), y dentro de las mismas los expedientes de regulación de empleo (ERE) presuntamente fraudulentos, ha dictado un nuevo auto en el que exige al Instituto Nacional de Empleo el código de ocupación y los coeficientes reductores de la edad de jubilación (y en este caso de prejubilación) de los antiguos mineros de Riotinto y de otras explotaciones de la Franja Pirítica de Huelva, en atención a la penosidad y peligrosidad de su trabajo y aplicables a cada uno de los incluidos en una extensa lista de nombres que llena más de 22 folios.

La juez pide las pólizas de seguro que permitieron financiar las prejubilaciones de los mineros de Almagrera, Navan Resources, Herrerías, Nueva Tharsis y Minas de Riotinto. En este último caso, la magistrada exige los datos referidos además a veintiún mineros pensionados por invalidez absoluta. He aquí el auto completo de la juez:

* Auto Juez Alaya

Las Cruces reconoce que fluye 10 veces más agua

El nuevo consejero delegado de Cobre las Cruces, el ingeniero de Minas australiano Damien Marantelli, ha reconocido en declaraciones al diario Expansión que las previsiones del modelo matemático en que se basó el sistema de drenaje y reinyección no se están cumpliendo porque del acuífero Niebla-Posadas brota diez veces más agua de la esperada. Este reconocimiento público del nuevo mandatario de la mina avala las informaciones publicadas en el diario El Mundo desde hace más de un año sobre los problemas que tenía el yacimiento con el exceso de agua.

Cobre las Cruces ha tratado siempre de vincular la causa de sus problemas con el agua dentro de la corta minera a las lluvias extraordinarias caídas en los últimos años en Andalucía Occidental, pero en las informaciones publicadas en El Mundo hemos  cuestionado esta versión oficial y sostenido que el problema de fondo al que se enfrentaba el complejo minero era que “los aportes de agua que se acumulan en el fondo de la corta, procedentes del acuífero Niebla-Posadas, supondrían una detracción del mismo mucho mayor que la autorizada y, además, superarían con creces la capacidad de tratamiento del sistema existente”.

En otra de las informaciones publicadas en el último año y medio decíamos que el SDR –Sistema de Drenaje Reinyección- ideado por FRASA   no estaría siendo  capaz de cumplir los objetivos previstos de deprimir suficientemente el nivel piezométrico del acuífero Niebla-Posadas en el entorno de la explotación minera: “Se iban a detraer unos 5 litros/segundo pero el aporte de agua a la corta estaría ya por encima de los 60 litros/segundo. Además, la empresa no ha podido impedir hasta ahora que el agua llegue a la explotación a cielo abierto tal como se comprometió  en su Plan Global de Gestión de Aguas, presentado en Septiembre de 2008, mientras estaban suspendidas las autorizaciones de operación (el parón duró un año)”.

“Tampoco –decíamos- ha funcionado tal como se preveía el Plan de Gestión de Aguas de Contacto diseñado por MP MEDIOAMBIENTE y presentado en Enero de 2009.  La capacidad de tratamiento de  aguas contaminadas mediante el Sistema de Ósmosis Inversa se ha mostrado completamente insuficiente a la vista de la situación existente. El Plan preveía un máximo de 90 m3/hora cuando los responsables de la mina deben enfrentarse a un flujo de 220 m3/hora, volumen que más que duplica la capacidad de tratamiento de la planta”.

 

PÚBLICA ADMISIÓN

 

 

Estos extremos han sido corroborados ahora por el nuevo consejero delegado de Cobre las Cruces, Damien Marantelli, en una entrevista concedida al diario Expansión, al que ha declarado lo siguiente: “La estimación inicial era que brotaran 5 litros por segundo y la realidad es que están fluyendo diez veces más. Para eso, estamos en conversaciones con el Ejecutivo autonómico y podemos acreditar buena fe y un tremendo esfuerzo en inversión”.

En relación con el último expediente sancionador por haber superado los niveles de arsénico en el agua del acuífero, Marantelli afirma que “en ningún caso se ha causado daño al medio ambiente. Hemos superado algún día –reconoce- los límites que nos ha impuesto la Administración que, por cierto, son extremadamente más restrictivos que para cualquier otra industria. Si alguna vez los hemos excedido, ha sido mínimo y muy por debajo de la media de otras actividades productivas de la región”.

No obstante, el nuevo consejero delegado afirma que para no volver a tener problemas con el agua y eliminar dudas y sospechas, CLC ha realizado una inversión de 40 millones de euros en una planta de tratamiento “que es capaz de depurarla al nivel de agua mineral”.

En cuanto a las doce reclamaciones judiciales existentes, según sus declaraciones ocho se han fallado a favor de la compañía minera y cuatro “aún están en el proceso”.

 

DISEÑO TEÓRICO

 

 

La explotación minera a cielo abierto pretende extraer el cobre contenido en 17,6 millones de toneladas de mineral  con una ley del 6,2% y presenta básicamente el problema de la interacción entre una sección del cono invertido que es la Corta proyectada y el acuífero de Niebla-Posadas, justo en el contacto de unas margas azules de edad terciaria y unos materiales paleozoicos (la Faja Pirítica Ibérica) en los que encajan las  mineralizaciones  que pretenden aprovecharse. Tal como reza en la autorización administrativa de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir, se trata de “un proyecto de una complejidad técnica inusual”, puesto que “resulta difícil encontrar a lo largo del mundo actuaciones similares y del mismo orden de magnitud”.

Básicamente, la idea que soporta la viabilidad de la explotación es el establecimiento de un Sistema de Drenaje-Reinyección –SDR- del agua del acuífero para rebajar su nivel de forma que la mina, según el Instituto Geológico y Minero de España, “quede en seco”. Teóricamente el objetivo se conseguía  mediante un anillo perimetral de 69 sondeos en torno a la explotación minera, que extraen el agua primero y la reinyectan después, a una distancia aproximada de 2,5 kms. de la corta. El sistema descrito, simple conceptualmente, es, sin embargo, muy complejo en su ejecución por la gran cantidad de factores y parámetros que intervienen, y su validez se basaba en un modelo matemático que supuestamente preveía el comportamiento del acuífero.

 

Cobre las Cruces  incumplió las condiciones impuestas por la Administración, que llegó a suspender el sistema de drenaje-inyección de agua (SDR), por lo que se vio obligada a realizar un nuevo planteamiento que redefine y cambia la situación prevista inicialmente: el denominado Plan Global de Gestión de Aguas –PGGA-, presentado en Septiembre de 2008 suponía una inversión añadida de 15 millones de euros para depurar aguas –mediante un proceso de ósmosis inversa- previamente a su reinyección en el acuífero en sectores distintos a los de extracción. La concesión de aguas otorgada a CLC limita su extracción neta a 5 litros/segundo (equivalentes a 160.000 metros cúbicos/año, incluyendo  aguas de contacto) para usos minero-industriales, pero esta cantidad se ha multiplicado por 10, según reconoce ahora la compañía.

La concesión de aguas TC-17/2017 de 2004 le autorizaba a extraer del acuífero los citados 160.000 m3/año para usos industriales-mineros y 20.000 m3/año para usos domésticos, más el uso de 2.600.000 m3/año procedentes de la EDAR de San Jerónimo, también con fines minero-industriales.

 

La juez acumula otro expediente a la causa contra CLC

La magistrada incorpora  a la causa contra Las Cruces

el último expediente por exceso de arsénico


El fiscal estudia ahora si procede la intervención judicial del

sistema de gestión de aguas de la mina


La juez titular del Juzgado de Instrucción Nº 19 de Sevilla ha acordado incorporar a la causa abierta contra la empresa Cobre las Cruces los dos últimos expedientes sancionadores incoados por la Agencia Andaluza del Agua de la Consejería de Medio Ambiente y desestimado el recurso en contra presentado por la explotación minera. Por otra parte, la juez ha pedido al fiscal que informe sobre si, conforme a la petición de Ecologistas en Acción, procede como medida cautelar la intervención judicial del sistema de gestión de aguas en el complejo sito en los términos de Gerena, Salteras y Guillena.

La Consejería de Medio Ambiente, a través de la Agencia Andaluza del Agua (AAA), informó a la opinión pública a principios de febrero que había  abierto un nuevo expediente sancionador a la empresa Cobre las Cruces, la cual explota la mayor mina a cielo abierto de Europa en los municipios sevillanos de Gerena, Guillena y Salteras, por haber superado los niveles de concentración de arsénico en el agua que inyecta al acuífero, correspondiente al sector 5, durante los días 25, 26 y 27 del pasado mes de enero.

mina de Cobre las CrucesEn este sentido, señaló que la cantidad de arsénico inyectada había  sido “muy pequeña” y que las concentraciones de este metal, aunque superaban los límites autorizados, se encontraban por debajo de las concentraciones que normalmente se autorizan en los vertidos al dominio público, por lo que este incidente “no representa afección al acuífero ni supone riesgos para la salud”.

Tras una primera investigación, la Junta indicó que todo parecía indicar que la causa de este incidente se había debido a “los fallos de los filtros previos en la planta de ósmosis, con el consiguiente arrastre de material particulado, que provocó una concentración de arsénico total superior a la autorizada”.

A  este expediente sancionador había que sumar la multa, conocida por esas mismas fechas, que la Agencia del Agua ha impuesto a la compañía de 255.039,70 euros por incumplir la condición de compensar en su totalidad las extracciones de agua realizadas en el acuífero Niebla-Posadas mediante un sistema de drenaje y reinyección, claúsula impuesta en la concesión otorgada en verano de 2009 por la Administración para reemprender sus trabajos.

Ahora, la juez titular del Juzgado de Instrucción Nº 19 de Sevilla ha acumulado el último expediente sancionador a la causa penal que mantiene abierta contra Cobre las Cruces, ha admitido otro expediente más y ha desestimado el recurso de la compañía minera, según un auto dictado el pasado 1 de marzo.

Según la juez, no cabe duda de que el contenido de todos los expedientes sancionadores incoados hasta la fecha contra la empresa minera se basan en un incumplimiento continuado de las autorizaciones relativas a la explotación de la mina y, por tanto, “la conexidad objetiva entre todos los hechos que se atribuyen a la querellada es evidente”. Sostiene la magistrada que el hecho de que temporalmente los acontecimientos estén distanciados en el tiempo no implican que no puedan investigarse en un solo procedimiento, ya que ninguno de ellos ha sido aún objeto de enjuiciamiento.

Por otra parte, la juez ha pedido a la Fiscalía que se pronuncie acerca de la petición de Ecologistas en Acción, como medida cautelar, de que se ordene la intervención judicial del sistema de gestión de aguas de Cobre las Cruces mediante el nombramiento de un nuevo hidrogeólogo residente totalmente independiente de la compañía minera.

Según Ecologistas, la hidrogeóloga actual siempre ha trabajado para Cobre las Cruces y no tiene la experiencia exigida en la Condición Específica 1ª de la autorización de 16 de julio de 2009 de acumular al menos diez años de experiencia, cuando es licenciada en Geología por la Universidad de Huelva desde 2006 y trabaja en el complejo minero como hidrogeóloga residente desde 2007, antes de que acumulara siquiera un año como profesional.

Ecologistas pide que, con la ayuda del Colegio de Hidrogeólogos, se someta a tutela judicial todo el sistema de aguas de la mina hasta que se garantice el cumplimiento de las condiciones exigidas por la Administración para que no haya afecciones al acuífero. Todos los costes deberían ser sufragados por la compañía minera.

Represaliado por sus informes sobre Las Cruces

La Agencia Andaluza del Agua marginó al jefe que emitió dictámenes sobre los incumplimientos de Cobre las Cruces

Fue apartado pese a ser el responsable de Aguas Subterráneas y experto en la materia

La corta tras las lluvias de diciembre de 2010

La corta tras las lluvias de diciembre de 2010

El jefe del Departamento de Aguas Subterráneas de la Agencia Andaluza del Agua, Mariano Manuel Gregorio . P. S.,  ha declarado ante la titular del Juzgado de Instrucción Nº 19 de Sevilla que lleva más de dos años marginado en este organismo dependiente de la Junta de Andalucía, por ser el autor de los informes sobre los generalizados incumplimientos de Cobre las Cruces de las condiciones que debía cumplir para la explotación del yacimiento minero.

Mariano. P. S. y Juan Luis  R. V, en su día técnicos de la Confederación Hidrográfica hasta el traspaso de las competencias sobre el Guadalquivir a la Junta, han mantenido tesis diametralmente opuestas a la de los peritos del Instituto Geológico y Minero (Igme) en la causa abierta a la compañía minera por la presunta contaminación con arsénico del acuífero Niebla-Posadas.

Las actas de las declaraciones de los peritos ante el Juzgado de Instrucción Nº 19 de Sevilla revelan que el jefe del Departamento de Aguas Subterráneas de la Agencia Andaluza del Agua, Mariano P. S., que desempeñaba la misma función en la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir, denunció ante la juez que ha sido represaliado en el seno de la Junta de Andalucía tras haber emitido los informes contrarios a la actuación de la compañía minera Cobre las Cruces, filial de la multinacional canadiense Inmet Minning.
Preguntado por qué no supervisa a la mina desde septiembre de 2008 pese a ser el jefe del Departamento de Aguas Subterráneas de la Agencia, y por tanto el competente al respecto, Mariano P. S. respondió que porque lo llamó el director general del Dominio Público Hidráulico, Javier S. A., y le dijo que no le gustaban sus informes y que no trabajara más, por lo que desde entonces ha sido apartado de su actividad en relación con este tema.
Inquirido si su marginación en este asunto se debió a que sus informes eran demoledores contra Cobre Las Cruces (CLC) y “políticamente incorrectos”, Mariano P. S. contestó que creía que existía por parte de la Administración (Junta de Andalucía) el deseo de que la explotación minera siguiera adelante; que le dijeron muy claramente que no gustaban sus informes y que aunque no le añadieron más, se podía imaginar cuál era la calificación que merecían.
Mariano P. S., que ya era el responsable de supervisar Las Cruces en la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir (CHG) antes de ser transferido a la Agencia Andaluza del Agua, tenía a su cargo un equipo que iba a la mina fecuentemente, y él mismo acudió allí varias veces.

Esquema del sistema de drenaje y reinyección de la mina

Esquema del sistema de drenaje y reinyección de la mina

Como es sabido, la mina corta en vertical el acuífero Niebla-Posadas, por lo que para autorizar la extracción del mineral la Administración le impuso la obligación de que no menguara el volumen del acuífero y se mantuviera el agua en las mismas condiciones que en el medio natural.

Para ello, Cobre las Cruces implantaría un sistema de drenaje del agua, que dejaría seco el entorno del yacimiento para trabajar en el mismo, y de reinyección de esa misma agua en una serie de sectores, como si se tratase de un gran circuito cerrado: el líquido que se extraía por una parte se reinyectaba por otra. Todo basado en un modelo matemático sobre cómo se comportaría el acuífero con este sistema.

INCUMPLIMIENTO

El equipo de Mariano P. S. detectó en abril de 2008 un incumplimiento “general” por parte de CLC de las condiciones impuestas, cuando ni siquiera había empezado la fase de operaciones en la mina: 26 sondeos en el interior de la corta y una detracción de agua por encima de lo estipulado, agua contaminada con arsénico (por el contacto con el fondo de la corta minera) y que la compañía habría vertido supuestamente al río Rivera de Huelva.
Para el jefe del Departamento de Aguas Subterráneas de la Agencia, el modelo matemático “fallaba en lo más elemental, lo cual suponía ya un riesgo grave” porque el terreno no se comportaba conforme a lo esperado, de ahí que su propuesta hubiera sido empezar de cero todo y hacer una mina subterránea, como era “lógico y natural” y no una corta a cielo abierto.
Por su parte, Juan Luis R. V., el otro técnico procedente de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir, declaró que el agua debía haberse extraído de la corona exterior, lejos de la corta minera, y que detectaron no sólo que se reinyectaba en algún sector un 43% menos de lo que se extraía (una diferencia de 519.836 m3),  sino también que se estaba introduciendo en el acuífero agua con un nivel de arsénico desproporcionado procedente de la corta y superior a la norma de abastecimiento humano.

Según este técnico, “las aguas del acuífero se pueden destinar a consumo humano, haya o no sequía, pues es el uso más importante del mismo”, al igual que toda la zona de la rivera de Huelva. A su juicio, era necesaria una alternativa a lo que se estaba haciendo para poder levantar la suspensión de la actividad y fue cuando Cobre Las Cruces planteó depurar el agua tomada mediante ósmosis inversa antes de reinyectarla al acuífero.

VERSIÓN OPUESTA

Los peritos del Instituto Geológico y Minero de España (Igme), Miguel Ramón M. M. y Juan Antonio L. G., dijeron que el modelo matemático de Cobre las Cruces se basaba en un modelo hidrogeológico conceptual y que en base al mismo la compañía hizo una serie de previsiones sobre el comportamiento del acuífero en el momento de su explotación y de cómo iba a evolucionar en el tiempo.

El Igme detectó que la realidad no se ajustaba en su totalidad a la previsión del modelo matemático inicial, pero al contrario que a la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir, a este organismo no le pareció que ese fallo fuera estrepitoso al inicio de la actividad minera, sino que el modelo era una herramienta más de trabajo que debía estar en continua actualización teniendo en cuenta la información que se fuera generando la propia actividad minera.

Complejo industrial de Cobre Las Cruces

Complejo industrial de Cobre Las Cruces

Los técnicos del Igme reconocieron ante la juez que “viendo las simulaciones que se hacen en el modelo matemático y luego los datos reales que se obtienen en el campo, hay una desviación considerable en algunas zonas, y en otras se adapta perfectamente a la realidad”.
Para los peritos del Igme, las anomalías eran normales. En este sentido afirmaron que si estaba previsto por CLC que las aguas adquirieran unos determinados niveles y la realidad no se ajustó a la previsión, “es lógico que hubiese surgencias (de agua)”, unas pérdidas que rebajaron a 75.000 m3 frente a los 519.836 m3 estimados por la CHG, a la que imputaron errores de cuantificación.

Los técnicos del Igme no supieron explicar la contradicción de que el acuífero esté declarado sobreexplotado y su apreciación de que si hubo surgencias de agua no fue por efecto de la actividad minera, sino porque “está lleno”. Si está lleno, ¿por qué está declarado sobreexplotado? Según su testimonio, puede haberse llenado por la lluvia o algún cambio hidrodinámico.
Los técnicos del Igme también contradijeron a los de la CHG al sostener que la presencia de arsénico en el agua no se debía a la actividad minera, sino que tenía un origen natural, por lo que Cobre las Cruces ni causó daño al dominio público hidráulico ni ha existido ningún peligro para la salud de las personas.

EL IGME CONTRADICE SUS PROPIOS
INFORMES SOBRE EL ARSÉNICO

El Igme ha realizado desde 2001 varios informes sobre el proyecto minero de Las Cruces, el sistema de drenaje y reinyección y su posible afección al acuífero Niebla-Posadas, y en ninguno de ellos, salvo en uno datado en abril de 2010, indicó una presencia destacable de arsénico en las aguas subterráneas.

Al contrario: generalmente ha destacado la calidad de las aguas del acuífero dentro de los criterios establecidos por la legislación española sobre la calidad del agua de consumo humano, de ahí el contraste de sus informes habituales con el cambio de criterio reflejado por sus técnicos en la declaración ante la juez.
Lo más curioso es que los dos peritos que prestaron declaración judicial fueron los mismos que coordinaron en su día el Atlas Hidrológico de Sevilla. En este documento se incluyó un mapa de calidad de agua subterráneas para consumo humano en el que se califica la del acuífero Niebla-Posadas como “de buena calidad” y no hicieron ninguna mención a la presencia destacable de arsénico en ninguna zona del mismo. “En general -dicen los autores-, la calidad del agua del acuífero es buena, encontrándose dentro de los valores permitidos que la hacen apta tanto para el consumo humano como para el regadío”.
Tras detectar la CHG la presunta contaminación con arsénico, los peritos judiciales del Igme hicieron un informe en el que aseguraron que a partir de los datos estadísticos se observaba en el sector 5 “que los valores medios de la composición química de reinyección superan los del agua del medio receptor.

Esta situación -añadieron- se corrige tras el tratamiento por ósmosis inversa de dichas aguas”. La conclusión parece obvia, aunque ahora el Igme sostenga lo contrario de lo que dijo entonces: si en el complejo minero hubo que instalar de forma urgente un sistema de depuración por ósmosis inversa y una planta de depuración permanente era porque se estaba produciendo un problema que había  que solucionar.

Vuelva usted el lunes

Larra

Larra

La Agencia Andaluza del Agua ha reconocido en un informe a la juez que tardó tres días en acudir desde Sevilla a Gerena a inspeccionar un vertido accidental en Las Cruces. En su corta existencia, la Agencia ya ha logrado que haya general unanimidad en Andalucía en pedir que vuelva la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir. A su proverbial ineficacia en el manejo de los pantanos (abre las compuertas cuando debería cerrarlas, y viceversa), une esta velocidad de reacción, inspirada en un principio que supera a lo visto en su tiempo por Larra:“deja para pasado mañana lo que debas hacer hoy”. La notificación del puñetero vertido les llegó un ‘san viernes’ y no era cuestión de que les estropeara el fin de semana. La Naturaleza no tiene horarios, pero los funcionarios, sí. Reservado el derecho de admisión de denuncias de lunes a viernes y de 9 a 3. ¿Hasta dónde habría llegado el vertido de Boliden en Aznalcóllar si entonces hubiera existido la Agencia? A partir de ahora no diga eso de ‘es más lento que el caballo del malo’, sino ‘más lento que la triple A’.