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El TSJA tumba el Plan del Litoral de la Junta de Andalucía

Establecía una protección de una franja de 500 metros en toda la costa

Dejó bloqueados proyectos turísticos que ahora tendrían vía libre

El Consejo de Gobierno en funciones carecía de competencias para aprobarlo

 

La Sala de lo Contencioso Administrativo del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) ha estimado un recurso de la Junta de Compensación del Sector SL-1 “Valdevaqueros”, del Plan General de Tarifa (Cádiz), y ha declarado nulo de pleno derecho el Plan de Protección del Corredor Litoral de Andalucía, que dejó bloqueado cualquier proyecto turístico proyectado dentro de una franja costera de 500 metros  de anchura. Esos proyectos tendrán ahora vía libre jurídica para ejecutarse.

En esencia, el TSJA falla que procede la estimación del recurso por la falta de competencias del Consejo de Gobierno en funciones de la Junta de Andalucía, que presidía Susana Díaz, para haber aprobado, mediante el Decreto 141/2015, de 26 de mayo, el Plan de Protección del Corredor Litoral de la comunidad autónoma.

La Junta de Compensación de Valdevaqueros había alegado precisamente ante el TSJA la incompetencia del Gobierno en funciones para dictar el Decreto objeto de la impugnación, y se basó para ello en la doctrina del Tribunal Supremo. Conforme a su argumento, la aprobación de esa normativa no podía ser calificada como una actuación de despacho ordinario, por comportar un evidente contenido o valor político, además de limitar el ejercicio de las funciones que habrían correspondido al nuevo Gobierno.

En el recurso se alegaba también, entre otros, la ausencia de partidas indemnizatorias en el Plan, la insuficiente valoración de las distintas alternativas en el informe de sostenibilidad ambiental y arbitrariedad en la adjudicación de la protección territorial.

La aprobación del Plan de Protección del Corredor Litoral de Andalucía, y ahora su declaración de nulidad, tuvo y tendrá una gran repercusión económica, ya que entonces supuso el bloqueo de proyectos turísticos proyectados dentro de la franja costera de 500 metros que quedó sujeta a protección pero que a raíz de esta sentencia del TSJA podrán activarse de nuevo en caso de que sus promotores cuenten con los recursos económicos para ello.

Un ejemplo de esta situación desbloqueada ahora de facto es la segunda fase de Costa Esuri, en Ayamonte (Huelva), que se había previsto desarrollar junto al río Guadiana y que quedó suspendida cuando el Consejo de Gobierno en funciones aprobó el Plan.

Y otro ejemplo del efecto que tuvo esta norma fue el bloqueo del proyecto previsto en el paraje El Garranchal, en la Ribera de Cartaya, al borde del río Piedras.

Al no poder desarrollarse el Plan Parcial de la zona, que quedó afectada por el Plan de Protección del Corredor Litoral, una de las empresas propietarias de suelo, la riojana Discasa, acabó entregándolo en dación en pago a La Caixa.

La entidad financiera lo vendió a su vez como rústico a un euro por metro cuadrado.

Hoy, tras la declaración de nulidad de pleno derecho del Plan de Protección del Corredor Litoral por el TSJA, ese suelo recupera su calificación urbanística anterior y podría ser objeto de desarrollo turístico, con lo que tiene un valor muchísimo mayor que el rústico al que lo vendió La Caixa.

Celebrar un acto en el Alcázar costará 8.000 euros

SUBIDA DEL 135%

Hasta ahora la tarifa vigente era de 3.395 euros

RAZÓN

El Patronato estima que el uso del monumento era demasiado barato

SECTOR TURÍSTICO

De esta manera no se hará “competencia desleal” a los hoteles

 

El gobierno socialista de Juan Espadas ha impulsado no sólo una subida del 21% en el precio de la entrada general al Alcázar, que pasa de 9,50 a 11,50 euros, sino también otra de mucha mayor cuantía y de la que no se ha informado oficialmente tras la última reunión del Consejo de Gobierno del Patronato: un 135% a la hora de celebrar un acto en el recinto declarado Patrimonio de la Humanidad.

En el Alcázar existen cuatro tipo de tarifas, de las que el Patronato ha modificado en su última reunión al menos dos, que haya trascendido: la primera y la cuarta.

La primera comprende el precio general de la entrada a la planta baja, que pasará de 9,50 a 11,50 euros y que abonan los visitantes no empadronados en Sevilla capital, o sea, los turistas, ya sean de Sevilla provincia, resto de España y extranjero. Aparte hay que abonar 4,50 euros por visitar el Cuarto Real, un precio del que se ignora si se ha incrementado en la misma proporción o no, aunque el Ayuntamiento no ha informado en tal sentido.

La tarifa segunda se aplica a las visitas nocturnas que se realizan fuera del horario habitual de apertura del recinto y siempre que el tiempo de las mismas no supere una hora de duración. Estas visitas son solicitadas generalmente por organizadores de eventos como congresos y convenciones. Hasta la fecha rige una cuota fija de 568 euros, más 8 euros por cada visitante que forme parte del grupo.

La tarifa tercera se estipuló para los rodajes en el Alcázar de películas o documentales. Así, para una película con figurantes, tipo Juego de Tronos, la tarifa vigente hasta ahora es de 1.360 euros por hora o fracción. Sin figurantes, 679 euros. En cuanto a fotografía con figurantes, el coste es de 339 euros por hora o fracción; y sin figurantes, de 170 euros.

En la tarifa cuarta es donde el Patronato ha aprobado de una tacada una subida sin precedentes del 135%. Es la que se aplica a la celebración de actos que no tengan carácter oficial y que sean autorizados previamente por la Comisión Ejecutiva o la Presidencia del Patronato (que ostenta el alcalde).

Hasta ahora, organizar un acto en este monumento declarado Patrimonio de la Humanidad costaba 3.395 euros. Tras la decisión del Patronato, en línea con el argumento de Espadas de que la entrada o el uso del Alcázar, eran demasiado baratos un acto que tenga como marco el recinto costará 8.000 euros.

 

BENEFICIO INDIRECTO

 

También se considera que con este sustancial incremento de la tarifa el Alcázar dejará de hacer, de algún modo, una “competencia desleal” al sector turístico de la ciudad, ya que era comparativamente más barato utilizar un monumento de tal importancia al módico precio de 3.395 euros que los salones de un hotel o de Fibes.

Ahora habrá que ver si el incremento de la tarifa provoca la celebración de menos actos, si la subida compensará la hipotética disminución de aquéllos y cómo repercutirá la nueva política de precios en esta fuente complementaria de ingresos del monumento. Por acuerdo también del Patronato de la caja del Alcázar, en la que hay acumulados unos 15 millones de euros, deberán salir dos millones de euros más que añadir al milllón que anualmente se le transfiere al Ayuntamiento para rehabilitar el patrimonio de titularidad municipal, específicamente las Casas Consistoriales, el Antiquarium y el Castillo de San Jorge.

El gobierno local entiende que a partir de ahora ese dinero podrá dedicarse a cualquier espacio de propiedad municipal y no única y exclusivamente a los tres citados o, en última instancia, a los bienes adscritos al ICAS, como sería también el antiguo convento de Santa Clara.

El Sevilla Congress promociona cuatro salas del monumento

El Sevilla Congress and Convention Bureau promociona en su página oficial cuatro salas del Alcázar para la organización de todo tipo de actos, con un aforo máximo de 600 personas, y de 300 a cubierto.

Por su parte, Turismo de Sevilla sigue promocionando una herramienta digital que suscitó no poca polémica tras su presentación a inicios del mandato de Espadas, Venues Sevilla, a través de la cual se comercializan espacios municipales para organizar allí reuniones, congresos y eventos, entre ellos dos de los sostenidos con el dinero del Alcázar: el Antiquarium y el Castillo de San Jorge.

En enero de 2016, cuando se presentó esta herramienta en Madrid se dijo que no entraría en colisión con la actividad de Fibes, sino que sería “complementaria”.

Además de esos espacios, a través de Venues Sevilla se alquilan el Casino de la Exposición, el Museo de la Cerámica, la Torre de Don Fadrique, el Costurero de la Reina, los Baños de la Reina Mora, el Pabellón de Marruecos de la Expo del 29, la Plaza de España, la Plaza de América, el Muelle de Nueva York, la Puerta de Jerez, los Jardines de Murillo, la Alameda de Hércules, el Palacio de los Marqueses de la Algaba, el Monasterio de San Jerónimo y el Muelle Camaronero.

Alcázar: un hueco de 8 metros en el muro del patio del León

OBJETIVO

Abrir un acceso para el paso de los turistas a la Casa del Militar

RECHAZO

Icomos, órgano consultivo de la Unesco, critica la desvirtuación que provocaría en el patio
NUEVOS ELEMENTOS

Para salvar el desnivel se previó una rampa de 12,5 metros de larga y barandillas

 

El Comité Español del Consejo Internacional de Monumentos y Sitios (Icomos), organismo consultivo de la Unesco para temas de patrimonio, no ahorra críticas en su informe negativo al proyecto de la dirección del Alcázar (redactado por el arquitecto Francisco Reina con el apoyo del arqueólogo Miguel Angel Tabales), que ha contado con el respaldo del Ayuntamiento y el aval de la Comisión de Patrimonio, de meter la piqueta en el patio del León y proceder a demoliciones con el fin de habilitar la Casa del Militar como centro de recepción de turistas y con la coartada de que así no tendrían que guardar cola en la calle sino en el interior del recinto declarado Patrimonio de la Humanidad.

Gracias al informe del Icomos ha trascendido que se preveía abrir un hueco de casi 8 metros de anchura (7,80 metros) en el muro que separa el patio del León de la Casa del Militar, una actuación que a juicio del órgano consultivo de la Unesco “desvirtúa por completo las proporciones del patio doméstico haciendo necesaria la disposición de un dintel de grandes dimensiones en el muro y un portón totalmente atípico que no está definido en la documentación del proyecto”.

Asimismo, en el proyecto rechazado de plano por Icomos se prevé que los peldaños que salvan el desnivel entre los dos ambientes y que actualmente se encuentran dentro del patio de la Casa del Militar sean desplazados a la zona del patio del León, con mayores dimensiones incluso, lo que obligaría a disponer una rampa de 12,50 metros de longitud y unas barandillas de protección, que antes no eran necesarias.

Por otra parte, la ubicación de las taquillas en un lateral del patio, tras las columnas, recuerda a juicio de Icomos la situación ya existente y resulta un poco forzada, “ya que carece de espacio de apoyo técnico -afirma- en su zona posterior”. En el proyecto se plantea igualmente la posibilidad de incluir una zona de tienda con acceso público externo, algo que para Icomos “resulta incompatible con los protocolos de seguridad”.

El organismo consultivo de la Unesco también rechaza la idea de cubrir el patio con una montera acristalada completamente plana, con carpintería de aluminio y estructura de perfiles de acero. Estima Icomos que “los perfiles huecos de aluminio resultan visualmente mucho más pesados que los perfiles de acero de tipología tradicional, por lo que no resulta aconsejable la solución propuesta”.

La conclusión de Icomos es que los nuevos espacios proyectados para la acogida y control de visitantes “no difieren gran cosa de los actuales, ni en las superficies ni en las dimensiones de las salas, por lo que las retenciones y las colas seguirán produciéndose con la misma intensidad que con los servicios actuales”.

 

CONTRADICCIONES

 

Icomos destaca las contradicciones en que incurren los artífices del proyecto, a los que achaca una visión puramente arqueológica y no arquitectónica, cuando le acabaron reconociendo que los protocolos de seguridad impedirían el libre acceso de los turistas y resultaría imprescindible que el control de aquéllos se realizara en el mismo momento en que ya accedieran al recinto, es decir de nuevo en la puerta del León.

“Esta medida -reza el informe de Icomos- tiene como finalidad evitar que puedan ser introducidos objetos prohibidos a una zona donde se producirán aglomeraciones de visitantes, con la consiguiente posibilidad de riesgo”. Y añade: “Por lo tanto, en caso de suprimir los edificios actuales sería preciso habilitar algún tipo de construcción para albergar los controles de seguridad, que deberían mantenerse en el mismo emplazamiento, reproduciendo la afección visual a la contemplación de lienzos de la muralla”.

Y continúa: “Esta circunstancia, que debería haberse tenido en cuenta desde el inicio de los trabajos, invalida por completo el objetivo del proyecto y obliga a un replanteamiento desde el origen”.

Las construcciones que se quiere demoler son también Patrimonio Mundial

 

Las construcciones adosadas a la muralla en el interior del patio del León que los redactores del proyecto insisten en demoler ya existían -recuerda Icomos- cuando en bien fue inscrito en el Listado de Patrimonio Mundial “y por lo tanto -afirma- forman parte del bien declarado”.

Asimismo, rememora que en la declaración (del Alcázar como Patrimonio Mundial) “no existe ninguna referencia a que las mismas tuviesen un carácter impropio ni que fuese necesaria su demolición”.

Icomos estima que “teniendo en cuenta la diversidad de opiniones de los expertos y las cautelas que deben adoptarse en intervenciones que tienen carácter irreversible la opción recomendable sería su conservación, intentando mejorar sus prestaciones actuales”.

El organismo consultivo de la Unesco incide de nuevo en la contradicción de los promotores del proyecto de negar cualquier valor arquitectónico a las construcciones adosadas por ser a su juicio excesivamente recientes cuando al mismo tiempo “introducen modificaciones y elementos completamente nuevos que, aplicando el mismo criterio, tendrían una valoración negativa”.

Esa valoración negativa se acentúa aún más si se tiene en cuenta la necesidad de un control en la propia entrada al recinto monumental, que obligaría a algún tipo de nueva construcción en este mismo emplazamiento.

Un proyecto incompatible con la inscripción del Alcázar en el listado de la Unesco

Icomos considera que el proyecto para “Adecuación del Área de Recepción en el entorno de la Puerta del León del Real Alcázar de Sevilla” (su denominación oficial) resulta incompatible con la inscripción del bien en el Listado del Patrimonio Mundial de la Unesco, por cuanto supone una alteración del mismo y es probable que repercuta negativamente en el Valor Universal Excepcional del bien inscrito.

Por ello propone “el desistimiento del mencionado proyecto en sus términos actuales”, que debe reconsiderarse plenamente, acompañado de un proceso de evaluación del impacto del patrimonio. La mejora de los accesos al monumento podrá plantearse a partir de la elaboración de un estudio funcional que permita definir con precisión las necesidades actuales, de manera que se puedan diferenciar grupos de visitantes de distinta naturaleza y proponer una diversificación de los accesos, rebajando la presión sobre las instalaciones de la puerta del León.

También, según Icomos, podrían acometerse ciertas mejoras en los espacios actuales, como por ejemplo el desplazamiento de las audioguías y la consigna a lugares más cercanos a la zona de salida, de forma que se facilite la devolución de las primeras y la recogida de las pertenencias evitando el retroceso de los visitantes y los cruces de circulaciones. Esto permitiría ampliar la zona de recepción y control y mejorar sus condiciones.

Para el Icomos sería recomendable eliminar los parterres y plantas situados en la base de los paños de muralla existentes entre los tres vanos del Patio de la Montería, ya que la humedad del riego y las raíces de la vegetación pueden producir serios problemas a los materiales constructivos históricos, a medio y largo plazo.

El puerto intentó tumbar el centro comercial de Palmas Altas, rival de “su” Sevilla Park

La Gerencia de Urbanismo ha comunicado oficialmente la desestimación de la alegación presentada por la Autoridad Portuaria de Sevilla contra el centro comercial promovido por la empresa Lar Shopping Centres VIII en Palmas Altas y que se perfila como el gran rival del futuro complejo Sevilla Park, que acogerá la Autoridad Portuaria en los terrenos de la dársena del Batán una vez se modifique el Plan General de Ordenación Urbana por el Ayuntamiento.

La alegación de la Autoridad Portuaria contra el centro comercial en Palmas Altas sostenía que la empresa Lar debía ejecutar el sistema general viario ronda urbana Palmas Altas-El Pítamo fase 1, concretamente el tramo Avenida de Las Razas-Palmas Altas Sur.

 

Asimismo, argumentaba que el centro comercial supondría una grave afección al acceso Este del puerto; que la conexión de los viales propuestos desde la rotonda interior de la zona portuaria no cuenta con la autorización expresa de la propia Autoridad Portuaria; cuestionó la conveniencia del uso previsto en las parcelas que integran la unidad de actuación; señaló el impacto que las futuras actividades a desarrollar, especialmente las de naturaleza terciaria, van a tener en el desarrollo de la actividad portuaria y en la infraestructura de transporte existente, y afirmaba que la construcción de una gran superficie comercial precisa la redacción de un Plan de Movilidad que justifique la compatibilidad de la actividad prevista con el flujo de tráfico que generará, dado que ya las rotondas existentes presentan situaciones de saturación.

La alegación de la Autoridad Portuaria se une a las presentadas por otras entidades, empresas y particulares, como Entaban Biocombustibles del Guadalquivir, Comisión de Servicios Portuarios, Aldeport, Carbón Puerto Operaciones Portuarias, Molinos Harineros del Sur, Metrovacesa, Alejandro Gutiérrez Perales y Ecologistas en Acción.

El incremento en un tercio del aforo del Alcázar de Sevilla vulnera su normativa

VIGENTE DESDE HACE 20 AÑOS

El Reglamento de Uso del monumento prohíbe

que haya más de 750 visitantes al mismo tiempo

REDUCIR LAS COLAS

Ahora se permiten mil para aliviar las colas pero

sin considerar su impacto en el palacio

CONVIDADO DE PIEDRA

Se siguió el consejo de la dirección de seguridad

de la catedral al margen del Patronato del Alcázar

El máximo órgano del Alcázar -el Patronato, con su Consejo de Gobierno- se ha sentido de nuevo como un convidado de piedra al comprobar cómo, por consejo de la dirección de seguridad de la catedral, el Ayuntamiento y/o la Junta Local de Seguridad, sin consultarle previamente, decidió incrementar el aforo del monumento hasta los mil visitantes simultáneamente tras la psicosis desatada tras el atentado terrorista en Barcelona el pasado mes de agosto. Este incremento supone nada menos que un 33% en comparación con el límite de 750 que ha estado vigente durante los últimos veinte años.

Miembros del Patronato han expresado en privado su malestar por la vulneración del Reglamento de Uso del Alcázar, que fue aprobado el 11 de noviembre de 1997 y en el que se fijó el límite de 750 visitantes simultáneos dentro del monumento conforme a una serie de estudios previos sobre la carga máxima admisible por este Patrimonio de la Humanidad a fin de evitar su deterioro y preservarlo para las generaciones futuras.

La decisión unilateral y al margen del órgano rector del Alcázar de incrementar de golpe el aforo en un 33% (mil visitantes) supone “de facto” la modificación del Reglamento de Uso y vulnerando el trámite procedimental: debe proponerla el Consejo de Gobierno, aprobarla el pleno del Patronato y publicarse en el Boletín Oficial de la Provincia.

La marginación del Patronato del Alcázar supone además el incumplimiento de la promesa del alcalde, Juan Espadas, a raíz de que los miembros de aquél conocieran por Viva Sevilla el proyecto de la dirección del monumento, rechazado ahora de plano por Icomos (organismo consultivo de la Unesco en materia de patrimonio), de proceder a demoliciones en el Patio del León para crear una estructura de recepción de turistas con el fin de que éstos no hicieran cola en la calle, sino en el interior del palacio.

Espadas tuvo que reunirse de urgencia con el Patronato para calmar los ánimos y le anunció que a partir de ese momento no se adoptaría ninguna medida sustancial sin informarle previamente y sin tener el consentimiento de sus miembros.

El Patronato, sin embargo, no ha sido informado previamente de la decisión de incrementar el aforo de visitantes en un 33% ni de ninguna de las otras medidas adoptadas a raíz del atentado en Barcelona: colocación de macetones en paralelo a la muralla y desvío de los grupos de turistas a la puerta de la Alcoba, en el Paseo de Catalina de Ribera.

MEDIO AÑO AUSENTE

De hecho, el Patronato no ha sido convocado desde el mes de marzo. Según algunos de sus miembros, debería haber sido convocado de urgencia para analizar las medidas de seguridad propuestas antes de su implantación y evaluar su grado de conveniencia o incluso si eran factibles otras que no han sido adoptadas.

El malestar interno ha subido de tono al conocerse que la decisión de elevar en un 33% el aforo del Alcázar para que haya más turistas dentro simultáneamente y reducir las colas ante el riesgo de un hipotético atentado se ha adoptado conforme a los criterios del Servicio de Seguridad de la catedral y tomando como referencia el número de turistas que ésta acoge simultáneamente. Dicho de otro modo, se ha seguido el razonamiento de que si la catedral puede recibir mayor número de turistas por m2, el Alcázar, también.

Fuentes del Patronato indican que el límite de los 750 visitantes simultáneos no fue un capricho, sino que se basó en estudios previos y teniendo en cuenta que el Alcázar es muchísimo más frágil que la catedral, en todos los sentidos: por sus yeserías, alicatados, materiales constructivos, tapices, pinturas, maderas, pavimentos, recovecos y jardines.

El incremento del número de visitantes simultáneos en un 33% supone además un riesgo añadido de sobrecarga  de los sistemas de saneamiento del Alcázar. Uno de los tres que posee desemboca en una fosa séptica excavada al lado de la cafetería, que hubo de clausurarse durante un tiempo hace unos meses al desbordarse su capacidad por la afluencia de turistas a los aseos y ante el mal olor que se extendió por los jardines.

El límite de 750 se justificó por “razones de seguridad”

La decisión del Ayuntamiento y/o de la Junta Local de Seguridad de incrementar el aforo del Alcázar de 750 a 1.000 visitantes al mismo tiempo por razones de seguridad tras el atentado terrorista en Barcelona para que así haya menos cola delante del monumento resulta paradójica si se tiene en cuenta que esa misma razón se dio para justificar el límite de los 750.

A raíz de la polémica provocada hace año y medio por el “lobby” turístico local, que protestó por el hecho de que sus clientes tuvieran que esperar a la intemperie hasta una hora para acceder a este Patrimonio de la Humanidad y obviando que lo mismo sucede en otros países ante monumentos con similar demanda de visitantes, el Ayuntamiento de Sevilla argumentó que la limitación de los 750 visitantes simultáneos tenía un triple motivo: 1) garantizar la seguridad del recinto, de sus trabajadores y de los propios visitantes; 2) garantizar la seguridad, protección y conservación del conjunto monumentla; y 3) garantizar un fluido tránsito de visitantes, que permita disfrutar de la visita.

En este sentido, fuentes del Patronato estiman que es muy improbable que el sistema de tornos del Alcázar pueda, con las medidas de verificación y seguridad previas, digerir un ritmo de casi 17 turistas al minuto, que es con el que debería funcionar para dar paso a mil turistas a la hora conforme al nuevo criterio unilateral de la Junta Local de Seguridad.

La precariedad y fragilidad de los sistemas informáticos y de acceso actuales del Alcázar es tal que, según la denuncia de Ciudadanos, las averías sufridas el pasado jueves y viernes obligaron a expedir a mano las entradas a los turistas (unas 5.000), con lo cual no sólo no se aliviaron las colas sino que se incrementaron.

Tussam obtendría 3,8 milllones de euros más con un IVA superreducido al bonobús

La Asociación de Empresas Gestoras de Transporte Urbano Colectivo (ATUC),  que engloba a los operadores de transporte público en nuestro país, estima que se inyectaría 3,8 millones de euros al transporte público de Sevilla, servicio prestado por Tussam, si se le aplicara un tipo superreducido de IVA. En el conjunto de España, esta cantidad ascendería a 150 millones de euros. La  inyección económica que supondría una menor fiscalidad permitiría invertir en mejoras del servicio tan necesarias como la renovación de flotas, la transición hacia flotas sostenibles o la mejora de las frecuencias de paso.

El transporte público tributa actualmente al IVA reducido (10%), al igual que el ocio por ejemplo, ya sea la hostelería o espectáculos deportivos. Una equiparación injustificada a juicio de ATUC, ya que el transporte público garantiza la movilidad universal (independientemente de edad, salud física, niveles de renta, etc.) y, por tanto, debería considerarse como bien de primera necesidad.

Este cambio en la tributación permitiría tener más recursos para afrontar el desafío actual al que se enfrenta el transporte público, que debe liderar el replanteamiento de la movilidad en las ciudades sobre las bases de la sostenibilidad y la tecnología para mejorar la experiencia de servicio de usuario.

Al mismo tiempo, el transporte público tiene ante sí el reto de hacer frente a un incremento del número de viajeros; no en vano la previsión es que este año crezca un 3% en el conjunto del país debido al mayor dinamismo de la actividad económica y a la menor tasa de desempleo, una variable inversamente proporcional al aumento de viajeros.

ATUC explica que repercutir esa bajada del IVA en el precio final de la tarifa tendría un impacto mínimo en el bolsillo del usuario y tampoco incentivaría el uso del transporte público pues la experiencia muestra que la demanda de este servicio es muy inelástica. Por el contrario, sí supondría un revulsivo para acometer mejoras del servicio y tener un sistema donde la relación calidad/precio sea todavía más evidente.

En la actualidad, los precios de los billetes y abonos en España están muy alineados con los niveles de renta de la población y son más bajos que en otras ciudades europeas. Por citar un ejemplo, el abono de transporte mensual en Berlín es casi 25 euros más caro que en Madrid, cuando ambas ciudades tienen un PIB similar (datos Barómetro EMTA 2015).

La petición de reducir la tributación del IVA del transporte público al tipo superreducido (4%) se enmarca dentro del conjunto de medidas del Plan TP elaborado por ATUC, que recoge las propuestas del sector para liderar el cambio en la movilidad de las ciudades.

En este plan se plasman, entre otras medidas, la necesidad de articular una Ley de Financiación del Transporte Público de ámbito estatal, que ponga orden los recursos que se asignan al sistema, cuyo coste anual es de aproximadamente 5.000 millones de euros y de los que alrededor de un 50% se obtiene del precio del billete y el resto, de recursos públicos (prácticamente lo mismo que ocurre en Tussam).

Según el secretario general de ATUC, Jesús Herrero, “apostar por el transporte público no debe ser un mero eslogan. Necesitamos -añade- un sistema con recursos mejor asignados, con vías de financiación nuevas y justas y con un marco legal que proporcione orden y estabilidad a todo ello. Nuestra sociedad está cada vez más concienciada, por lo que no tiene lógica que el transporte público tenga el mismo IVA que el que aparece en el ticket del bar cuando nos vamos de cañas. La necesidad no es la misma y su tributación tampoco debe serlo”.

Agosto de 2017 deja 1.600 parados más en Sevilla capital

El número total de desempleados asciende ahora a 74.000

Se rompe una racha de seis meses consecutivos de caída del paro

El desempleo vuelve a golpear a todos los sectores, salvo agricultura, y grupos de edad

Es el peor mes de agosto desde el año siguiente al estallido de la crisis

En la provincia, los 5.129 nuevos parados elevan el total a 206.937

El mes de agosto de 2017 se ha cerrado en Sevilla capital con 1.600 parados más, con lo que se rompe una racha de seis meses consecutivos (desde febrero hasta julio) de caída del desempleo. Ahora se ha pasado de 72.400 desocupados a 74.000 (un 2,20% más), según los datos oficiales difundidos por el Ministerio de Empleo y Seguridad Social, que dirige la onubense Fátima Báñez, la cual declaró recientemente que España vivía “una primavera del empleo”.

Agosto es un mes tradicionalmente malo para los trabajadores en la capital de Andalucía. De hecho, desde el estallido de la crisis, en septiembre de 2008, sólo se había registrado un agosto con descenso del paro: el del año 2013, con el inicio de la recuperación económica, cuando treinta sevillanos abandonaron las listas del paro.

Sin embargo, la consolidación de la recuperación, dada por hecho por el Gobierno y por la mayoría de los economistas; el hecho que desde febrero el paro descendió un mes tras otro en Sevilla capital y el ‘boom’ turístico, con continuos récord batidos, ya también en verano (antiguamente temporada baja en la ciudad), permitían albergar la esperanza de que agosto de 2017 fuera otra excepción a la regla y arrojara cifras positivas de ocupación laboral.

No sólo no ha sido así, sino que los 1.600 parados registrados el pasado mes suponen la segunda peor cifra en un agosto desde el inicio oficial de la crisis en septiembre de 2008, sólo superada por los 1.617 nuevos parados de agosto de 2009. Al principio de la crisis también se superó el millar de nuevos desempleados en agosto de 2010 (1.128 parados más entonces) y de 2012 (1.237 más). Paradójicamente, a partir de 2013, cuando hubo un incremento (hasta ahora único) del empleo en agosto, el dato no ha hecho más que empeorar pese a que en paralelo la coyuntura económica iba mejorando y teóricamente podría haberse esperado lo contrario: de algo más de dos centenares de nuevos parados se pasó en 2016 a 700 más y, este año, a los citados 1.600.

Con este cambio de tendencia se rompe, como dijimos anteriormente, la racha de seis meses acumulada desde febrero de caída del paro y no se supera otra de similar duración que se produjo en el año 2013 (duró entonces desde marzo a agosto).

Aun así, el paro interanual, el registrado de agosto de 2016 a agosto de 2017, experimenta una bajada que beneficia a 6.121 sevillanos en la capital (pasa de 80.121 hace un año a los citados 74.000, lo que supone un 7,63% menos).

En cuanto al mandato de Espadas, en este periodo al frente del gobierno de la ciudad hay 10.470 desempleados menos (se ha pasado de 84.470 en junio de 2015, cuando tomó posesión como alcalde, a 74.000, una caída del 12,39%).

DESGLOSE

Por sexos, el incremento del paro ha afectado casi por igual a hombres y mujeres. En los varones, el número de parados pasa de 30.641 en julio a 31.637 en agosto (726 más); y en las féminas, se ha pasado de 41.759 a 42.633 (874 más).

Por sectores, sólo se libra la Agricultura, único en que desciende el desempleo en lugar de subir, mientras que el paro se ha disparado en sector clave de los Servicios: el 74% en números redondos de los nuevos parados sevillanos se ha registrado en este sector, lo que significa que el turismo no ha actuado de motor ocupacional el mes pasado. La distribución queda ahora de la siguiente forma: Agricultura, 1.478 parados (-12); Industria, 4.054 (+93); Construcción, 5.836 (+54); Servicios, 52.434 (+ 1.178) y colectivo Sin empleo anterior, 10.198 (+287).

Y en el pasado agosto el desempleo ha subido en todos los grupos de edad sin excepción, especialmente entre los menores de 30 años, aunque donde sigue habiendo mayor número de parados es entre quienes tienen entre 45 y 54 años, únicos grupos en los que hay más de diez mil parados.

El número de desempleados se distribuye de la siguiente forma: menos de 20 años, 1.140 parados (+67); de 20 a 24 años, 4.313 (+221); de 25 a 29 años, 6.721 (+ 369); de 30 a 34 años, 7.386 (+ 164); de 35 a 39 años, 8.454 (+ 174); de 40 a 44 años, 9.314 (+ 210); de 45 a 49 años, 10.431 (+103); de 50 a 54 años, 10.668 (+ 104); de 55 a 59 años, 9.185 parados (+79), y mayores de 59 años, 6.388 (+ 109).

Por tanto, en Sevilla capital hay 12.174 parados menores de 30 años (suponen el 16,45% del total); 15.840 entre 30 y 40 años (el 21,40%); 19.745 entre 40 y 50 años (el 26,68% del total) y 26.241 mayores de 50 años (el 35,46%), una edad a la que cada vez es más difícil encontrar un trabajo.

DATOS DE LA PROVINCIA

En la provincia de Sevilla se repite prácticamente el mismo patrón que en la capital, ya que el paro también aumentó en agosto en todos los sectores salvo en la Agricultura, y cuantitativa y proporcionalmente todavía más: se ha pasado de 201.808 desempleados en julio a 206.937 en agosto, con 5.129 desocupados más (incremento del 2,54%).

Cifras similares de incremento del desempleo en hombres y mujeres. El número de féminas paradas pasa de 116.802 en julio a 119.399 el mes pasado, lo que supone 2.597 más. En cuanto a los hombres, pasa de 85.006 a 87.538, un incremento de 2.532.

Por sectores económicos, sólo se libra la Agricultura del incremento en el número de parados, y los Servicios acumulan el mayor incremento (el 73,50% del total). La distribución de parados queda así: Agricultura, 13.592 desempleados (-267); Industria, 14.045 (+378); Construcción, 20.607 (+594); Servicios, 135.108 (+ 3.770) y colectivo Sin empleo anterior, 23.585 (+654).

El Ayuntamiento de Sevilla crea un Consejo de Protección y Bienestar Animal

El Ayuntamiento de Sevilla ha aprobado definitivamente el Reglamento regulador de Consejo Municipal de Protección y Bienestar Animal (COMPBA) tras haber estimado de forma parcial alegaciones presentadas por, entre otros, la Federación Andaluza Defensa Animal, la Plataforma Gatera Sevilla Felina, el Partido Animalista y la Asociación Andaluza para la Defensa de los Animales.

La preocupación por los animales en Sevilla capital al tiempo que la tenencia de mascotas no ha dejado de aumentar en los últimos años, hasta el punto que el denominado Partido Animalista contra el Maltrato Animal (Pacma) obtuvo en las últimas elecciones municipales (mayo de 2015) 3.286 votos (el 1.02% del total de los emitidos), más por tanto que UPyD, Vox y otros ocho partidos políticos y se quedó a tan sólo 44 sufragios de los ecologistas de Equo y a 1.250 del histórico Partido Andalucista, cuando cuatro años antes (elecciones municipales de 2011) había obtenido 1.398 votos, por lo que experimentó un crecimiento del 135%.

Asimismo, el número de animales de compañía también sigue incrementándose. Según el Registro Oficial de la Junta de Andalucía, a 1 de enero de 2016 había censados en Sevilla capital y su provincia un total de 448.233 perros, sin contar otras especies como gatos, aves, hurones y reptiles.

Ante esta realidad, el gobierno de Espadas ha creado este Consejo Municipal de Protección y Bienestar Animal, pero su motivación principal es, según el texto del Reglamento regulador, la posible afección de los animales a “las condiciones de salubridad pública”.

El COMPBA será un órgano colegiado asesor a través del cual se canalizará la participación de los ciudadanos y de sus asociaciones, así como de las organizaciones representativas de los intereses sociales en el ámbito de la protección y bienestar de los animales, tanto los de compañía como los destinados a seguridad ciudadana, guardería, protección civil y a fines deportivos y hasta lucrativos. Sus estudios, propuestas e informes no tendrán carácter vinculante para el Ayuntamiento.

OFICIALISTA

Por el Reglamento aprobado se observa que se trata de un órgano muy oficialista, con una mínima participación de entidades dedicadas a la protección de los animales. Así, será presidido por el alcalde o por la persona en quien aquél delegue. El vicepresidente será el titular del Area o Delegación municipal competente en materia de tenencia de animales. En su composición habrá un vocal en representación de cada uno de los grupos políticos municipales; un vocal en representación de la Junta de Andalucía; tres en representación del Laboratorio Municipal y del Centro Municipal Zoosanitario; uno en representación del Area Municipal competente en Salud Pública; vocales por cada uno de los once Distritos Municipales que lo soliciten expresamente; otro en representación del Servicio de Parques y Jardines y uno por la Policía Local.

Finalmente se destina una sola vocalía en representación del partido o entidad política entre cuyos fines figure la protección, defensa y bienestar de los animales pero que no haya conseguido representación municipal. Tendrá preferencia para acceder a la vocalía quien haya alcanzado mayor número de votos en las últimas elecciones municipales en Sevilla capital y lo solicite expresamente.

Con esta redacción, la vocalía está predestinada al Partido Animalista contra el Maltrato Animal, ya que se quedarán fuera las asociaciones protectoras de animales de toda la vida, carentes de finalidad política.

El Pleno del nuevo Consejo se reunirá, con carácter ordinario, una vez al trimestre.

Alemania busca impresores en España mientras el grupo Joly despide a los suyos en Ingrasa

La triste noticia del cierre patronal por parte del Grupo Joly de su planta de impresión en Puerto Real (Ingrasa) dejando a todos sus trabajadores (34) en la calle justo poco después del acto conmemorativo ante el Rey del 150 aniversario del Diario de Cádiz contrasta con la búsqueda de profesionales del sector de las Artes Gráficas por una empresa alemana.

La consultora de recursos humanos TTA Personal ha hecho pública la reciente apertura de un nuevo proceso de selección que llevará a 10 profesionales españoles de la impresión offset y digital hasta una de las empresas europeas más innovadoras e importantes en el sector. Una oportunidad única ya que, aunque TTA ya había puesto en marcha procesos de selección para otros sectores, nunca lo había hecho hasta ahora en las artes gráficas y la impresión.

TTA Personal seleccionará esta decena de profesionales para que se incorporen en una empresa de tecnología de pedidos online moderna y puntera, presente en más de una veintena de países como Bélgica, Brasil, China, Dinamarca y Alemania que cuenta actualmente con más de 700 empleados y una superficie para la producción de 10.000 m2.

Además, el sector alemán de las artes gráficas no es lo único que despunta respecto a nuestro país, también lo hacen las condiciones laborales que se muestran en la oferta, disponibles para su consulta en la página web de la consultora alemana. Entre las más destacables, las vacantes tienen previsto un sueldo que podrá llegar hasta los 2.000 euros netos y una cantidad de servicios gratuitos como comedor, gimnasio o fisioterapia que la empresa pone a disposición de sus empleados.

Las entrevistas, abiertas tanto como para personal especializado y con experiencia, así como para aprendices de la impresión y las artes gráficas, se celebrarán en Madrid y la selección para ocupar estos puestos ya ha comenzado con la recepción de currículums a través del portal de TTA Personal: www.tta-personal.es

Esta empresa selecciona candidatos para las instalaciones en la comunidad de Sajonia, Alemania. Concretamente busca maquinistas en impresión offset y digital para la producción en la fábrica situada en Dresden. Esta ciudad es la capital del estado federado de Sajonia, con más de 550.000 habitantes.

La oferta de empleo va dirigida a maquinistas expertos y aprendices del sector. Se valorarán los conocimientos y experiencias en las artes gráficas.

Maquinaria de impresión:

Impresión Offset: KBA Rapida 142 y Heidelberg XXL 162
Impresión Digital: HP Indigo 7500, 7600, 10000

Otra maquinaria de procesos (no para los maquinistas):

Guillotina: Perfecta; Plegadoras: MBO; Grapadoras: Heidelberg y Stitchmaster; Alzadoras: Theisen & Bonitz; Peliculadora – UV: Proteus; Máquina de barniz UVI: Steinemann; Glasofonadora: Autobond; Ensobradora: Winkler & Dünnebier; Troqueladora: Kama; Encuadernadora: Kolbus; Encuadernadora espiral: Renz Inline und Solarco Calendar

Qué se ofrece desde la imprenta y TTA Personal:

Primer contrato laboral de 1 año, posteriormente indefinido. Periodo de prueba de 6 meses (ley en Alemania)
890€ en concepto de mudanza
Ayuda con el alojamiento en la ciudad (pisos compartidos y amueblados a bajo coste para el comienzo, precio aprox.200-300€ mensuales)
Cuenta de horas extraordinarias (se pueden disfrutar o ser remuneradas en mutuo acuerdo con el jefe de sección)
Buen ambiente de trabajo en empresa en continua expansión
Jornada completa de 39,4 horas semanales. Trabajo de 3-4 días a la semana.
El sueldo base inicial es de 1.850€ brutos. Con buenos conocimientos de la maquinaria de impresión y experiencias demostrables mejora del salario¡
25% extra por turnos nocturnos de 23h. a 6h. y exento de retenciones
50% extra por días festivos exento de retenciones
Plus individual de rendimiento de hasta 75€ netos por turno. Buenos empleados superan considerablemente los 2.000€ netos mensuales.

Productividad > 95% –  Rendimiento < 85% 0 Euros netos > 85% 25 Euros netos

> 100% 50 Euros netos

> 115% 75 Euros netos

Beneficios extras:

Descuento mensual del 25% en el transporte público de la ciudad de Dresden
Bonificación del 7% en las retenciones de seguridad social y seguro de accidentes privado extra a cada trabajador
Plan de pensiones interno con 10% extra
50€ anuales en gastos de imprenta
Sala de juegos y de relax en la empresa
Set de ropa de trabajo gratis
Cantina (actual de lunes a viernes de 8:30 a 15h) Trabajadores en la cocina con neveras, microondas, agua fría y caliente. Por la noche maquinas expendedoras de Snacks y bebidas a bajo coste)

Y otra serie de incentivos que pueden consultarse en la página web de la consultora: www.tta-personal.es

Este cierre patronal de Ingrasa se produce años después del conjunto de seis EREs negociado por el Grupo Joly con los representantes de los trabajadores de seis de sus empresas (Diario de Cádiz, Diario de Jerez, Europa Sur, Ingrasa, Federico Joly y Cía y Joldis) a patir de enero de 2004 y hasta el 26 de octubre de dicho año, una vez que el Grupo tuvo la seguridad de que iba a contar con la financiación de la Junta de Andalucía. Fue camuflado como un Plan de Modernización que conllevaría la aplicación de un Plan Social, debido a que la empresa no se hallaba por entonces en una crisis que justificara los expedientes de regulación de empleo.

Ese Plan de Modernización financiado a la postre por el Gobierno andaluz sin publicidad ni concurrencia y de forma absolutamente ilegal según el dictamen de los peritos de la Intervención General del Estado, colocó al Grupo Joly en una posición mucho más ventajosa frente a sus competidores, los cuales tuvieron que afrontar el posterior estallido de la crisis económica general y de la prensa en particular sin ningún tipo de ayuda oficial y con sus propios recursos.

Aun así, el Grupo Joly incumplió otro de los supuestos motivos que se dieron para justificar lo que en el punto tercero del acuerdo firmado con los representantes de los trabajadores se definió como “un ambicioso plan de ampliación de plantilla laboral”. Ocurrió todo lo contrario: el Grupo Joly no dejó de reducir plantilla en todos sus medios en los años que siguieron al “Proyecto de Consolidación” con que se camufló el ERE multimillonario. El último episodio de ese supuesto “Proyecto de Consolidación” ha sido el cerrojazo a la planta de impresión de Ingrasa.

Mi guía práctica de Turín para viajeros de (y no sólo) Sevilla

 

(NOTA PREVIA: Los horarios que se citan en esta Guía están referidos a la temporada de verano del año 2017, que normalmente comprende de abril a octubre. Para otro periodo de tiempo se recomienda revisar las páginas web de las compañías o instituciones o consultar a la Oficina de Turismo de Turín).

 

El pasado 1 de junio de 2017 se inauguró la nueva ruta aérea entre Sevilla y Turín, que opera la compañía rumana Blue Air con tres vuelos a la semana: martes, jueves y sábado. Turín, pese a su historia como capital del Ducado de Saboya y también del Reino de la Italia unificada, es una gran desconocida, hasta el punto de que en alguna clasificación sobre las ciudades más turísticas del país transalpino (las más visitadas), Turín ocupaba el décimo lugar, eclipsada por Roma, Venecia, Florencia, Nápoles…..

El sevillano que quiera documentarse previamente para aprovechar esta conexión aérea con la capital de la región del Piamonte difícilmente encontrará en las librerías de nuestra ciudad una Guía turística específica o un plano de Turín, urbe que en el mejor de los casos ocupa sólo algunas pocas páginas en guías generales sobre Italia o aparece como un mero capítulo de las dedicadas a Milán, Venecia, Florencia, Pisa….

Y, sin embargo, Turín es, por decirlo coloquialmente, un pedazo de ciudad que tiene un patrimonio histórico-artístico y unos museos extraordinarios, por no hablar de su gastronomía propia, sus innumerables comercios y el entorno natural que lo rodea, con la cordillera de los Alpes como impresionante telón de fondo y bañado por los ríos Po y Dora. Casi preferiría que siguiera siendo esa gran desconocida, sin estar sometida a la presión del turismo masivo que invade otras urbes y que ya empieza a afectar también a Sevilla, pero  voy a reflejar mi visión de la ciudad tras los días en que la he visitado a título particular, por si mi experiencia puede ayudar a quienes tengan el propósito de conocer esta magnífica urbe, absolutamente recomendable. Quien viaje hasta Turín, no se arrepentirá en absoluto, porque la ciudad está a la altura de grandes capitales europeas.

Sólo en el librito introductorio a la ciudad editado por la Oficina de Turismo de Turín y su Provincia aparecen, entre otros muchísimos atractivos, 17 iglesias, 40 museos y 21 palacios, castillos, villas y lugares reales, vinculados a la Casa de Saboya, de ahí que haya titulado este texto como “Mi guía práctica de Turín….”, porque para redactar una guía con tal significado y amplitud se necesitaría del conocimiento que darían meses o años de residencia permanente en esa urbe y no sólo unos escasos días.

Mi propósito es, sobre todo, facilitar los datos útiles que permitan desenvolverse por Turín y aprovechar al máximo el tiempo de estancia al menor coste posible antes que hablar de monumentos, museos y rutas, aunque también lo haré.

 

VUELO EN DÍAS PARES

 

Hablemos primero de la compañía aérea Blue Air y de la ruta Sevilla-Turín y viceversa.

Los vuelos entre ambas ciudades se realizan los días pares de la semana: martes, jueves y sábado.

El avión despega del aeropuerto de San Pablo, en Sevilla, a las 17:15 y aterriza en el de Caselle (Turín) a las 19:45 horas.

En sentido inverso, el vuelo desde Turín o para regresar a Sevilla parte a las 14.00 y llega a San Pablo a las 16:30 horas.

Estos días y horarios condicionan el programa turístico que se puede hacer en Turín, habida cuenta el tiempo necesario para llegar desde el aeropuerto a la ciudad y los horarios de los museos, que generalmente cierran a las 18:00 horas y los lunes, salvo excepciones, por lo que como consejo general recomiendo siempre informarse previamente en las Oficinas de Turismo de Turín.

Anticipo, y luego veremos por qué, que el mejor día tomar el vuelo desde Sevilla, con el fin de aprovechar al máximo la estancia en Turín, es el jueves.

Hay que tener en cuenta además que Blue Air exige a sus pasajeros que estén en el aeropuerto como mínimo con dos horas de antelación a la salida del vuelo.

A la hora de la compra del billete no da, de momento, la opción de contratar como añadido un seguro de viaje, por lo que el usuario interesado (recomendable siempre) deberá contratarlo por su cuenta.

Permite facturar aparte un máximo de cuatro maletas que pesen hasta un total de 32 kilos cada una, más bolsos de mano de hasta 10 kilos cada uno. Las medidas máximas permitidas de las maletas son de 100 centímetros de altura por 80 de anchura y 30 de profundidad. Los bolsos de mano deben medir un máximo de 55 x 50 x 20 centímetros.

Durante el viaje, se ofrece de forma gratuita a los pasajeros un sándwich de pollo o salami más un vaso de zumo, agua o similar.

 

EL TIEMPO

 

Varios consejos previos. Hay que llevar indumentaria pensando tanto en un tiempo caluroso como en un tiempo invernal, máxime si se piensa tomar Turín como base para viajar a la Sacra di San Michele (962 metros de altitud), Milán y/o Venecia o incluso si la estancia va a ser sólo en la ciudad. En la primera semana de agosto hizo un calor sofocante; en la segunda semana refrescó bastante y se registraron durante varios días consecutivos fuertes tormentas con gran aparato eléctrico, especialmente una hacia las 6 de la tarde que al cabo de un cuarto de hora se transformó en una tremenda granizada, con pedruscos de hielo del tamaño de una canica pequeña y que vi cómo destrozaban una sombrilla situada sobre una terraza.

Frente a las inclemencias meteorológicas, Turín tiene la ventaja de que cuenta nada menos que con 18 kilómetros de calles y avenidas con soportales ( como desde Sevilla a Dos Hermanas) por los que pasear a cubierto del sol y del agua al lado de todo tipo de tiendas, bares, restaurantes… pero no hay que confiarse. Por ejemplo, tres de las vías más comerciales (Lagrange, Carlo Alberto y Garibaldi) y en pleno centro no cuentan con galerías porticadas.

Hay que llevarse monedas (al menos entre 10 y 20 euros en monedas de 1,2 y 0,50 euros) y billetes de 5 a 20 euros (al menos hasta un total de 50) ante la eventualidad de tener que pagar en máquinas automáticas la compra de billetes para el autobús del aeropuerto y otros transportes públicos, el billete para el tren cremallera a la Basílica de Superga y la utilización de los aseos en estaciones de tren y otros lugares. Aunque teóricamente se puede pagar también con tarjeta de crédito, se corre el riesgo de que la máquina aparentemente no funcione porque no expide ningún ticket, haya que alimentarla de monedas y billetes y nos encontremos con la desagradable sorpresa al regreso de que nos han hecho un cargo en la cuenta bancaria por un servicio no prestado.

 

LOS LUNES SON APROVECHABLES

 

Dado que los vuelos entre Sevilla y Turín son sólo los martes, jueves y sábados y que se pierde un día en el viaje de ida y otro en el de vuelta, la elección de la fecha del vuelo es clave a la hora de poder conocer el mayor número de museos y palacios, aunque en mi opinión sólo por el fabuloso Museo Egipcio ya merece la pena una estancia en Turín aunque sea por un único día.

 

Como suele ocurrir en la mayoría de las ciudades y países, el lunes es el día en que habitualmente están cerrados los museos en la capital turinesa, pero hay importantes excepciones que permiten disfrutar de una jornada cultural en esa fecha, ya que al menos este verano abren los lunes las siguientes instituciones:

-El Museo Egipcio: sólo de 9 a 14 horas. ( http://www.museoegizio.it/ )

-El Museo Nacional del Cine, con la subida en ascensor no vinculado (se puede comprar entrada aparte) hasta lo alto de la Mole Antonelliana, de 167 metros de altura y que se ha convertido en el símbolo de la ciudad, si bien la terraza mirador se halla a menor altura. Tanto el museo como el ascensor panorámico funcionan los lunes de 9 a 20:00 horas. ( http://www.museocinema.it/it/orari-e-biglietti/museo-nazionale-del-cinema )

-El Palacio Madama /Museo Cívico de Arte Antigua: De 10 a 18 horas. ( http://www.palazzomadamatorino.it/it )

-El Museo del Automóvil: De 10 a 14 horas (http://www.museoauto.it/ )

-El Museo de la Sábana Santa: De 9 a 12 y de 15 a 19 horas ( http://www.sindone.it/ )

-La Pinacoteca de la Academia Albertina: De 10 a 18 horas ( http://www.pinacotecalbertina.it/ )

-La Basílica de Superga, con los apartamentos y las tumbas reales de la Casa de Saboya: De 10 a 13:30 y de 14:30 a 19:00 horas. ( http://www.basilicadisuperga.com/ ).

-El museo de la Juventus, uno de los dos equipos de fútbol de Turín, actual subcampeón de Europa, en su espectacular y moderno estadio sito en el extrarradio de la ciudad: De 10:30 a 19 horas. ( http://www.juventus.com/en/stadium-and-museum/ )

-El Museo de Antropología Criminal “Cesare Lombroso”, de la Universidad de Turín. Uno de los singulares museos de la ciudad, que lleva el nombre del fundador de la antropología criminal y donde se conservan objetos y documentos recopilados por él mismo, además de piezas anatómicas, dibujos, fotografías, pruebas materiales, escritos… relacionados con el mundo de la delincuencia. Abre los lunes de 10 a 18 horas. ( http://museolombroso.unito.it/index.php/it/ ).

-La exposición en la Biblioteca Real “En torno a Leonardo. Diseño italiano del Renacimiento”: De 9 a 18:30 horas, hasta el 15 de septiembre. ( http://mostre.bibliotecareale.beniculturali.it/it/mostre/intorno-leonardo )

Estos horarios, así como el del resto de museos, palacios y castillos, están sometidos a cambios por todo tipo de circunstancias, por lo cual es recomendable realizar previamente una consulta o pedir el envío del horario actualizado a la Oficina de Turismo de Turín ( Uffici del Turismo di Torino), que tiene dos sedes en la ciudad: en todo el centro, al lado del Palacio Real, en la esquina de Piazza Castello y Via Garibaldi; y frente a la estación del ferrocarril de Porta Nuova, concretamente en Piazza Carlo Felice. Su horario también es variable, generalmente de 9 ó 9:30 a 18 horas. Una vez eliminado el roaming en la Unión Europea, se puede llamar desde España a coste local al teléfono 00 39 011 53 51 81 o contactar a través del correo electrónico: info.torino@turismotorino.org

 

MEJOR CON TARJETA TURÍSTICA

Naturalmente, todos los museos, castillos y palacios de Turín abiertos al público se pueden visitar durante el horario establecido con sólo pagar el billete en taquilla, pero resulta muchísimo más económico hacerlo con la tarjeta turística Torino + Piemonte Card, que incluye la posibilidad de obtener otros ahorros en los billetes de transporte y la visita dentro del precio a los palacios reales construidos fuera de la ciudad de Turín, a la basílica de Superga y, especialmente, a la Sacra di San Michele, dado que se trata de una tarjeta con validez regional y no sólo para la capital turinesa.

A la hora de planificar el viaje a Turín, hay que considerar la posibilidad de realizar una excursión a esta imponente abadía, que se encuentra a 40 kilómetros de la ciudad, en la cumbre del monte rocoso Pirchiriano (962 metros de altura), que inspiró a Umberto Eco su famosa novela “El nombre de la rosa” (con película homónima, aunque rodada en un monasterio de Alemania y no aquí) y que es el símbolo espiritual del Piamonte, donde también se hallan tumbas reales de los Saboya y desde la que se divisa todo el valle de Susa, con montañas de más de 2.000 metros alrededor ( http://www.sacradisanmichele.com/ ).

Habitualmente sólo se puede viajar hasta allí en coche privado o de alquiler, o pagando un taxi a coste prohibitivo que parta desde localidades más cercanas como Avigliana o Giaveno, amén de abonar la entrada al monasterio (el coste de la entrada general es de 8 euros), que parece clavado en un peñasco sobre el vacío y que domina desde las alturas toda la comarca.

Combinando la tarjeta turística Torino + Piemonte Card (la entrada a la abadía ya va incluida) y el transporte público (tren más un microbús especial) se puede acceder a la abadía di San Michele por tan sólo unos 10 euros ida y vuelta desde Turín. Luego me extenderé al respecto.

Lo importante ahora es saber a la hora de planificar el viaje a Turín es que esta combinación sólo puede aprovecharse en temporada estival (del 1 de abril hasta el de noviembre) los miércoles, sábados, domingos y festivos (como, por ejemplo, el pasado 15 de agosto, día de la Asunción de la Virgen, o el próximo 1 de noviembre, día de Todos los Santos).

Los museos y palacios de Turín más visitados con la tarjeta turística durante el año 2016 fueron el Egipcio, la Regia di Venaria (uno de los palacios de los Saboya, en plan Versalles) con sus jardines y exposiciones temporales, el Museo del Cine, los Museos Reales y el Palacio Madama. Si esta visita se realiza pagando el ticket en cada institución, el coste conjunto sería de 76 euros por persona y sin ninguna ventaja añadida. Si se utiliza la tarjeta turística Torino + Piemonte Card de dos días de duración, el coste asciende realmente a 35 euros, por lo que la compra de la tarjeta supone un ahorro de 41 euros.

LA TARJETA DE TRANSPORTE Y LA VENARIA REALE

A ello hay que añadir que se puede comprar con la tarjeta un ticket por 6 euros que permite utilizar el microbús que lleva hasta la Venaria Reale, en las afueras de la ciudad; el ascensor panorámico a lo alto de la Mole Antonelliana y el tren cremallera que conduce hasta la Basílica de Superga. Ahora bien, este ticket conjunto, denominado “Pass Servizi Turistici To Piemonte Card”, es válido sólo para tres días consecutivos, no alternos, y tiene otro factor limitante, ya que únicamente se puede utilizar en el autocar (llamado Venaria Express Shuttle) que lleva hasta la Venaria Reale (un antiguo palacio real de los Saboya en las afueras de Turín, equivalente al Versalles francés, salvando las distancias), los sábados y festivos. Conclusión: si con tal de aprovechar para la Venaria Reale este abono de transporte hemos de ir forzosamente a la misma un sábado o un domingo y aprovechando además la tarjeta turística, ello nos va a condicionar lo que podamos ver con cargo a la tarjeta.

Creo (no puedo asegurarlo) que se puede comprar al conductor del autocar a la Venaria el billete por 2 euros en cada trayecto (en total serían 4 euros, ida y vuelta), por lo que no merecería la pena condicionarse la planificación del viaje por el pack de este palacio real.

El precio de la visita (sin contar el transporte) es lo más caro de todo Turín, ya que el complejo completo de Palacio, Jardines y Exposiciones Temporales es de 25 euros. El Versalles de los Saboya fue expoliado por las tropas de Napoleón y luego vuelto a expoliar durante la II Guerra Mundial, y lo que ha quedado ha ido siendo restaurado desde 2006 con la ayuda de la Unión Europea para poder volverlo a abrir al público. Dado que gran parte de su antiguo contenido es irrecuperable, en bastantes salas hay meras proyecciones de personajes virtuales. En otras, el contenido son paneles informativos sobre la dinastía de los Saboya, la historia y evolución urbanística de Turín….

Lo más interesante, a mi juicio, es la gran galería de Diana (la diosa de la caza) y la capilla con su cúpula en trampantojo. Tiene 80 hectáreas de jardines sin apenas árboles (grandes praderas de césped y rosaledas) o poco crecidos , con una inmensa alberca, pero el intenso calor del verano no invita precisamente a pasear por los mismos, aunque nos montemos en el primer autocar especial (hay que tomarlo a las 8:40 de la mañana los sábados en la Piazza Castello y llega a las afueras de la Venaria a las 9:16, tras lo que hay que andar un trecho y canjear las entradas en recepción). A las 10 de la mañana, ya el sol lleva varias horas calentando la atmósfera de Turín y su efecto se nota a la hora de andar por los pasillos de tierra de los jardines sin sombra vegetal alguna.

Sí son muy interesantes las exposiciones temporales y los eventos que se organizan en el complejo real aprovechando sus grandes salones, patios interiores y áreas despejadas. Hasta el 1 de octubre se podrá ver “Caravaggio experience”, un magnífico videomontaje sobre el gran pintor tenebrista italiano, y hasta el 28 de enero de 2018 “Lady Di, un espíritu libre”, interesante muestra dedicada a la fallecida Princesa de Gales en el XX aniversario de su desaparición, con fotos, periódicos de su época, trajes y otros elementos.

Creo que con la visita al Palacio Real y su complejo de museos en pleno Centro de Turín (a mitad de precio además, 12 euros si no se usa la tarjeta turística), más si se añade la Basílica de Superga, se cumple con la cuota del patrimonio histórico-artístico de la Casa de Saboya, inabarcable salvo que nos pasemos una larga temporada en la ciudad, ya que se compone de una veintena de palacios, castillos, villas y hasta lugares religiosos, un conjunto declarado Patrimonio de la Humanidad.

No obstante, si prefiere visitar la Venaria Reale, debe tener en cuenta tanto el horario del monumento como el del autocar especial para viajar al mismo.

Los mejores días son los viernes y sábado, en que se abre de 10 de la mañana a 23 horas. Los lunes está cerrado y el resto de días se abre de 10 a 17, salvo el domingo, en que la clausura es a las 19:30 horas.

El horario del autocar especial varía en función de los días de la semana. Puede descargárselo desde el siguiente enlace, teniendo en cuenta la ida y la vuelta:

http://www.gtt.to.it/cms/risorse/turismo/pdf/orario_venaria_express.pdf

Muy importante: en la Piazza Castello hay en cada uno de los dos andenes por los que pasan los tranvías y autobuses sendos carteles con similar foto y texto de la Venaria indicando la parada del autocar especial. No se confunda: la parada donde debe ponerse para el sentido a la Venaria (no el de vuelta desde allí) es la que está en el andén más próximo al Palacio Madama, la Oficina de Turismo y el Palacio Real.

Prácticamente al lado se hallan los mismos carteles indicativos para el autocar especial a otro de los lugares vinculados a la Casa de Saboya: el Castillo de Rívoli (Museo de Arte Contemporáneo), incluido también en la tarjeta turística. Aparte de que debe confirmar por varias fuentes de qué parada sale realmente el autocar en sentido Rívoli, por si desea viajar hasta allí, ha de saber que en principio este servicio es gratuito y sale de la misma plaza (5 minutos después pasa por la estación ferroviaria de Porta Susa) los sábados, domingos y festivos a las 10:30, las 13:00, las 15:30 y las 18:10 horas.

Desde este enlace pueden descargarse los horarios de ida y vuelta:

http://www.gtt.to.it/cms/risorse/turismo/pdf/orari_castello_rivoli_express.pdf

 

Continuando con la tarjeta turística, se puede lograr con la misma un descuento significativo en el billete del autobús que une Turín con el aeropuerto y también en los títulos de viaje para los transportes públicos. El billete univiaje en Turín para el Metro, el autobús o el tranvía vale 1,50 euros y es válido durante 90 minutos. Aparte hay otras modalidades. Por ejemplo: un billete valedero para todos los transportes durante 24 horas y que cuesta 5 euros. Con la tarjeta turística cuesta tan sólo tres. También se pueden adquirir con la tarjeta turística títulos de viaje por dos días, a 4,50 euros, y por tres días, a 6 euros, con precios aún más reducidos para los menores de 10 años.

Toda la información sobre la tarjeta turística puede encontrarse en la siguiente dirección de Internet:

http://www.turismotorino.org/card/

Desde la que también es posible descargarse el folleto con todos los museos, castillos, palacios y lugares que es posible visitar de forma gratuita o con importantes descuentos merced a la tarjeta:

http://www.turismotorino.org/public/file/Agevolazioni_TPC_2017.pdf

Hay tarjetas valederas desde para un día hasta 5 días. Importante: la tarjeta de un día sólo da derecho a visitar sólo TRES lugares de la lista, mientras que con las de dos días y siguientes se pueden visitar todos los incluidos en la relación sin límite alguno, hasta la hora de cierre, naturalmente, que suele ser a las 18 horas, salvo excepciones.

 

PLANO TURÍSTICO Y DE TRANSPORTES

 

Vamos a tratar ahora de determinar qué complementos de la tarjeta nos interesa comprar, en función del lugar donde nos alojemos en Turín y de los sitios de la ciudad en que están los puntos con mayor interés cultural y turístico.

Para ello nos vamos a descargar tres documentos esenciales en PDF. En estos sitios de Internet también es posible descargarse aplicaciones para móviles. Vea si son gratuitas o no y sus características técnicas y las de su teléfono para comprobar su compatibilidad.

El primero es el mapa turístico del centro de la ciudad a todo color, desde la siguiente dirección:

 

http://www.turismotorino.org/public/file/bassa_Charta_agosto_2016_compressed.pdf

 

Este mapa que nos aparece en dos hojas (anverso y reverso) es el que se entrega habitualmente en la Oficina de Turismo de Turín y el que a gran tamaño, obviamente, aparece en paneles informativos en distintas calles y plazas de la ciudad. Aquí está prácticamente todo lo interesante de Turín. Fuera del mapa quedan parte de los palacios y castillos reales (de verano, de caza… unos diez de los veinte que componen el conjunto del patrimonio legado por la Casa de Saboya); la Basílica de Superga (en una colina de unos 667 metros de altura allende el río Po, a 5 kilómetros del centro); el Museo Nacional del Automóvil (a unos 15 minutos andando desde la última parada del Metro, en Lingotto) y la abadía de la Sacra di San Michele, a 40 kilómetros de la ciudad.

 

La vida de la ciudad se articula en torno a una especie de cruz imperfecta que conforman el eje o tronco que va desde el Palacio Real hasta la estación ferroviaria de Porta Nuova,

 

pasando por Piazza Castello, Via Roma, Piazza San Carlo, prolongación de Via Roma y Piazza Carlo Felice. Via Roma, totalmente porticada, es la calle de las grandes tiendas de lujo, entreveradas por establecimientos de cadenas textiles más populares como Inditex (Zara), H&M, Mango y otras.

La visión del magnífico eje entre el Palacio Real y la monumental estación ferroviaria de Porta Nueva está contaminada por la presencia rupturista de la particular Torre Pelli de Turín, considerada como el primer rascacielos de Italia: la Torre Littoria, de 19 plantas y 87 metros de altura (se elevan a 109 metros con la antena) y que merece motes no muy cariñosos por parte de los turineses.

Se dice que el rascacielos, cuya estética de ladrillo rojo recuerda a la Torre de Bami en Sevilla, fue proyectado para la plaza del XVIII Diciembre, junto a la estación de Porta Susa y a casi 1,5 kilómetros del Centro, pero por esos tejemanejes urbanísticos se acabó alzando en los años 30 del pasado siglo (la etapa fascista de Benito Mussolini, de ahí que fuera apodado “el dedo del Duce”) en pleno corazón de la urbe, frente por frente del Palacio Real. Se trabajó día y noche sin interrupción antes de que pudieran detener su construcción o de que alguien con Poder se arrepintiera de haberlo autorizado.

Paralela a ésta discurren otras dos grandes vías comerciales: Via Lagrange con su prolongación por Via Accademia delle Scienze, donde se encuentran Prada, Chanel, la Rinascente (los grandes almacenes italianos, con dos plantas aquí dedicadas a firmas de lujo) y numerosas boutiques, y, en menor medida, Via Carlo Alberto, en cuyo tramo final cerca de Porta Nuova hay establecimientos de diseño italiano. Estas tres calles son casi totalmente peatonales, salvo en algunas intersecciones con otras.

 

Por la derecha en el mapa (punto cardinal Este) y con un trazado en diagonal respecto de la trama urbana aparece la popular Via Po, totalmente porticada, que desemboca en la Piazza Vittorio Veneto (a modo de Prado de San Sebastián) y el río de su mismo nombre.

 

Si en el anterior eje la perspectiva a uno y otro lado se cerraban con los imponentes Palacio Real y estación de Porta Nuova, aquí la perspectiva la ofrecen la fachada trasera del Palacio Madama en la Piazza Castello y el templo Gran Madre di Dio, una vez cruzado el río, tras el puente dedicado al rey Vittorio Emanuele I.

 

Por la izquierda, partiendo desde la Piazza Castello, justo donde en el mapa se ve la i en blanco sobre un fondo azul de la Oficina de Información de Turismo parte la Via Garibaldi, otra popular calle comercial (la más antigua de la ciudad, conforme al trazado romano) con locales de tipo medio, conformando el otro gran brazo de la cruz, con el Palacio Madama de fondo por un lado y con la Piazza Statuto con su monumental fuente dedicada a quienes murieron construyendo el túnel de Frejus por el otro.

La Via Garibaldi mide unos 1.050 metros (1.365 con la Piazza Statuto).

La Via Po mide casi 700 metros hasta la Piazza Vittorio Venetto, que a su vez tiene 333 metros de longitud por unos 95 de anchura hasta el puente sobre el río Po. Por tanto, en total habría unos 1.033 metros.

Desde la estación de Porta Nuova hasta la Piazzeta Reale a través de la Via Roma y la Piazza de San Carlo hay unos 760 metros, y contando la Piazza Carlo Felice, unos 970 metros.

Y entre la Via Roma y el Palacio Real hay unos 254 metros, por 222 metros de anchura hasta el inicio de la Via Po.

Con estas magnitudes ya puede calcular si necesita comprar billetes para el transporte público en caso de que se aloje en esta zona del Centro de la ciudad, la eminentemente turística, o se vaya a mover fundamentalmente por aquí.

Sí es recomendable desplazarse en transporte público si piensa subir hasta la Basílica de Superga en el tren cremallera (desde la Piazza Castello el tranvía o autobús, indistintamente, número 15 tarda unos 20 minutos en llegar hasta la estación de enlace, en la parada de Susi); si va a ascender al Monte dei Capuccini, colina de 283 metros de altura sobre el río Po, fundamentalmente para ahorrar esfuerzos de cara a la caminata con una fuerte pendiente; y si va a visitar el Museo del Automóvil, ya que hay que conectar con el Metro, bajar en la última parada (Lingotto) y caminar unos quince minutos hasta el mismo.

Para ello es fundamental hacerse con un plano de las líneas de transporte por el Centro de Turín, que podemos descargar desde el portal de GTT o Gruppo Torinese Transporti:

 

http://www.gtt.to.it/cms/risorse/urbana/mappa/zona_centro.pdf

 

Que se puede complementar con este otro desde el sitio web del Ayuntamiento y que nos muestra los aparcamientos, calles peatonales, zona azul y otros datos para moverse por el centro de la ciudad:

http://www.comune.torino.it/trasporti/bm~doc/ztl_2015_1-2.pdf

 

Aunque nos descarguemos estos mapas, siempre es conveniente pedirlos actualizados en la Oficina de Turismo de Turín, ya que puede haber variaciones con el curso del tiempo por distintos motivos.

COMPRA POR INTERNET

Como se trata de aprovechar al máximo el tiempo de estancia en Turín y el de visita a los museos, palacios, castillos y demás, cuantos más trámites podamos realizar desde Sevilla antes de tomar el avión, mejor. Una vez que tengamos una idea aproximada del tiempo que vamos a pasar en la ciudad italiana y de los servicios que podamos demandar, es recomendable gestionar ante la Oficina de Información Turística, cuyos datos di anteriormente, la posibilidad de comprar la tarjeta turística Torino + Piemonte Card por Internet, así como (en caso de precisarlos) el ticket de 6 euros para el transporte a la Venaria Reale, el ascensor panorámico a la Mole Antonelliana y el tren cremallera para la Basílica de Superga y el billete para un día, dos o más de transporte en Turín. Aunque todo ese material se compre por Internet, de momento la Oficina obliga a ir a recogerlo a sus dependencias, bien en la céntrica Piazza Castello, bien en la Piazza Carlo Felice (frente a la estación ferroviaria de Porta Nuova).

Independientemente de lo que se adquiera hay que pedir que se nos envíe ( y si no es posible, se nos tenga preparado para su recogida “in situ”) el siguiente material:

-Los horarios actualizados de los Museos y Residencias Reales para el día o días de nuestra visita.

-El horario actualizado de la naveta o microbús que lleva desde Turín hasta el palacio de la Venaria Reale y viceversa, es decir, el de regreso.

-El horario actualizado de la naveta o microbús que lleva desde Turín hasta el Castillo de Rívoli, y viceversa (de regreso).

-El horario actualizado del tren cremallera a la Basílica de Superga.

-El horario actualizado del tranvía histórico-turístico Número 7: El recorrido de este tranvía no tiene demasiado interés turístico pero sí permite conocer al menos parcialmente barrios de Turín colindantes con la zona Centro. Baja por la Via Po hasta Piazza Vittorio Veneto, gira a la derecha por Via Della Roca (cuando lo más interesante hubiera sido pasar en paralelo al río Po, entre los puentes Vittorio Emanuele I y Umberto I), circula luego en paralelo al Parco del Valentino y se puede divisar el castillo, pasa por detrás del gran complejo ferroviario de Porta Nuova, Via Re Umberto (con algunos interesantes edificios) y bordea los Jardines del Palacio Real por Viale 1º Maggio para volver a desembocar en su punto de partida: delante de la fachada trasera del Palacio Madama, frente al Teatro Real, junto a un poste de color verde con el itinerario.

Casi lo más interesante es el propio tranvía, antiguo. Si tenemos un billete de transporte 24 horas (vale también un billete normal, de los de 1:50 euros) podemos dar este paseo sólo un sábado o un domingo o día festivo, únicos de la semana en que funciona, hasta casi las 8 de la tarde. Aunque siempre recomiendo que se actualice la información en la Oficina de Turismo, en principio el horario (está previsto que cambie a partir de septiembre) puede descargarse desde el siguiente enlace:

http://www.gtt.to.it/cms/turismo/linea-7-storica

-El horario actualizado de la naveta que conduce desde la localidad de Avigliana hasta la Sacra di San Michele y también el de la propia abadía.

-Si existe la posibilidad de entrar los viernes al Palacio y Museos Reales a partir de las 19:30 horas mediante una tarifa especial de 3 euros.

-Si existe la posibilidad de entrar los viernes al Museo Egipcio a partir de las 18:30 euros mediante una tarifa especial de 5 euros.

-Si existen otras tarifas especiales y en qué días para otros museos y monumentos.

Todo este material nos permitirá planificar con antelación las excursiones que decidamos hacer en el propio Turín o sus alrededores o para cualquier cambio sobre la marcha e independientemente de que podamos hacernos con alguna versión en Internet por nuestros propios medios (consejo: pedir siempre la última versión oficial en Turismo ante la eventualidad de cambios).

COMO LLEGAR DESDE EL AEROPUERTO A TURÍN Y VICEVERSA

Antes de abordar las posibles visitas a museos y palacios más interesantes hay que ver cómo llegar desde el aeropuerto a Turín una vez que el avión aterriza a las 19:45 horas y se recoge el equipaje, partiendo de la hipótesis de que vamos a utilizar transporte público.

Existen tres posibilidades:

1.- En taxi. La parada se encuentra en la salida de la terminal de Llegadas. Aunque según la Administración turinesa el precio aproximado por la carrera de 30 minutos hasta el Centro de la ciudad es de unos 30 euros (unos 5,50 euros más caro que en Sevilla), preferí otra opción más barata ante el riesgo de un atasco u otras circunstancia que desbocara el taxímetro. Si se prefiere esta opción y no se encuentra un taxi en la parada, se puede llamar a la emisora de cooperativas o compañías que prestan este servicio, como:

-Pronto Taxi: 00 39 011 57 37

-Radio Taxi: 00 39 011 57 30   y   0039 011 33 99

-CTA: 00 39 011 99 63 090

 

2.- En tren, a través de una de las ocho líneas ferroviarias metropolitanas de SFM ( Servizio Ferroviario Metropolitano Regione Piemonte), en concreto la que parte de Ceres y acaba en la estación de Torino Dora, desde la parada Caselle Aeroporto. Pasa teóricamente un tren cada 30 minutos en horas punta. El tren tarda unos 20 minutos entre el aeropuerto y la estación de Dora GTT. Desde aquí hay que coger otro tren hasta la estación de Porta Susa (a la izquierda en el Mapa Turístico, a la que se accede desde la céntrica Piazza San Carlo a través de la Via Santa Teresa y la Via Cernaia), donde a su vez hay que coger el Metro u otro tipo de transporte público que nos lleve a nuestro destino. Aunque el billete integrado B dura 120 minutos y cuesta 3 euros (se puede comprar en la oficina de ventas de SFM de la terminal de llegadas, pero no he comprobado si estaba abierta a la hora en que aterriza el avión procedente de Sevilla), me pareció una opción demasiado complicada con tantos transbordos. No obstante, quien quiera más información al respecto puede consultar la página web de la compañía:

 

http://www.sfmtorino.it/le-linee-sfm/sfma-torino-aereoporto-ceres/

 

3.- En autocar de la compañía Sadem, que sale desde un punto situado a la derecha de la puerta de la terminal de Salidas del aeropuerto, tarda unos 40 minutos en llegar hasta Turín y tiene paradas en la calle paralela a la estación de Porta Susa, en concreto Corso Bolzano, frente a la salida D de dicha estación ferroviaria, en el poste indicador número 13 de la acera, y rinde viaje poco antes de llegar a la estación ferroviaria de Porta Nuova.

Los horarios de estos autocares, tanto para la conexión entre el aeropuerto con Turín como entre Turín y el aeropuerto se pueden descargar desde la página web de la compañía Sadem:

 

http://www.sadem.it/media/6355/000268.pdf

 

El billete vale 6,50 euros si se compra previamente en una máquina automática sita en un rincón perdido a la derecha de la puerta de salida de la terminal de llegadas, todavía dentro del aeropuerto, y 1 euro más si se compra al conductor en el interior del autocar.

La máquina parece que sólo admite monedas (por lo que hay que llevar dinero suelto hasta un total de 6,50 euros por billete) o tarjeta de crédito.

Son los pasajeros quienes introducen sus maletas en los bajos del autocar y quienes también las sacan en las paradas del mismo, sin mucho control por parte del conductor, de ahí que aconseje que se sienten junto a las ventanillas exteriores del lado en que hayan depositado sus maletas para controlar que nadie las saca por error o intencionadamente.

En cuanto al viaje de vuelta desde Turín hasta el aeropuerto, tenga en cuenta los siguientes aspectos:

-Una vez tenga en su poder la tarjeta Torino + Piamonte Card tiene derecho a comprar el billete del autocar por un precio de tan sólo 5 euros presentando la tarjeta turística en un punto de compra de la compañía Sadem, que tiene oficinas en una especie de barracón sito en Corso Bolzano, la calle paralela a la estación ferroviaria de Porta Susa y que actúa como estación de autobuses al aire libre, cual si fuera la sevillana del Prado de San Sebastián. No obstante, son más accesibles los bares situados junto a la parada del autocar en Corso Vittorio Emanuele II, antes de la entrada principal de la estación ferroviaria de Porta Nuova. La propia compañía induce a error en su página web al colgar una foto de sus autobuses rodeando la Piazza Carlo Felice, sita justo enfrente de Porta Nuova, pero el autocar al aeropuerto no sale desde esta plaza, sino desde la calle colindante con Porta Nuova, el referido Corso Vittorio Emanuele II, justo en el cruce con la Via Camerana (véase en el mapa turístico la silueta del avión, al igual que en Corso Bolzano, frente a la estación de Porta Susa).

En bares al lado de la parada se pueden comprar los billetes para el regreso en el autocar al aeropuerto. Donde seguro aplican el descuento por la tarjeta turística es en el Caffe Cervino, sito en el número 57 de Corso Vittorio Emanuele II (Teléfono: 00 39 011 44 07 103) y cuyo horario habitual es de 7 de la mañana a 20 horas. Ojo: puede cerrar los jueves. Hay otros bares al lado donde también se puede comprar el billete de vuelta pero que quizás no apliquen el descuento por la tarjeta turística.

Una buena opción es, a la salida de un museo a las 18 horas, aprovechar para conocer la lujosa Via Roma y la Piazza San Carlo para llegar hasta Porta Nuova y el Corso Vittorio Emanuele II (un paseo de 20 minutos a pie) y comprar el billete de vuelta. Y si no quiere perder tiempo, intente comprar el billete de regreso en alguno de los bares colindantes con la parada del autocar en cuanto descienda del mismo, si es que están abiertos. En último extremo ya sabe que podrá adquirirlo al propio conductor, en el autocar, aunque con un recargo.

 

Un consejo: para el regreso a Sevilla y llegar al aeropuerto, intente tomar el autocar en esta parada al lado de Porta Nuova mejor que en la paralela a la de Porta Susa, porque puede darse la circunstancia de que el autobús ya llegue lleno de pasajeros a esta última y además sin sitio para meter las maletas dentro, dado que empieza su recorrido en Corso Vittorio Emanuele II.

 

Y otro consejo: si no tiene más remedio que esperar el autocar en Corso Bolzano, en paralelo a la estación de Porta Susa, arrímese en cuanto llegue al poste de la parada numero 13 (tiene detrás el cartel negro anunciador de que también desde allí parten los autobuses al complejo de tiendas de Torino Outlet Village), porque nadie respeta la cola y en cuanto ven llegar el autocar se preparan para el abordaje del mismo, que se detiene justo en el poste número 13. Si viaja acompañado, mejor que uno se quede defendiendo el puesto en la cola y otro se preocupe de meter el equipaje en el interior, si es que queda sitio.

 

MOVERSE POR LA CIUDAD

 

Una vez desembarcados del autocar y salvo que nuestro lugar de alojamiento en Turín esté cercano a la parada o podamos desplazarnos a pie hasta el mismo, se plantea el problema de cómo llegar en trasporte público si carecemos de billete y son las 21 horas o más.

 

La compañía Sadem no opera en el interior de la ciudad, ya que sólo se dedica a transportes especiales, como al aeropuerto de Turín y al de Malpensa (Milán), y regionales. La equivalente al Tussam sevillano es GTT (Gruppo Torinese Transporti,   http://www.gtt.to.it/cms/ ), cuyos billetes son válidos para el tranvía, los autobuses urbanos y la única línea de Metro existente (automático, con puertas de vidrio templado entre el andén y las vías para evitar accidentes y hasta con hilo musical).

El mapa de la línea de Metro completa así como de todo el sistema de transportes públicos de Turín puede descargarse desde el siguiente enlace, aunque es tan enorme que lo mejor es guardarlo sin imprimirlo y ampliar en la pantalla el tramo que se necesite ver:

 

http://www.gtt.to.it/cms/risorse/urbana/mappa/mapparete.pdf

 

Y siempre queda la opción del mapa de la zona centro, más resumido:

 

http://www.gtt.to.it/cms/risorse/urbana/mappa/zona_centro.pdf

 

También existe un calculador de ruta, en el que hay que escribir el sitio de partida y el de llegada para que nos aconseje la forma de movernos:

 

https://www.muoversiatorino.it/

Y, por último, una aplicación gratuita para teléfono móvil que se puede descargar desde Google Play y App Store a partir de la página oficial de la compañía pública de transporte:

http://www.gtt.to.it/cms/notizie-eventi-e-informazioni/1602-e-disponibile-la-nuova-versione-dell-app-gtt-mobile

 

Recuerde que el billete univiaje y valedero tanto en Metro como autobús y tranvía cuesta 1,50 euros y tiene una validez de 90 minutos desde el momento en que se introduce en la máquina. Se arriesga a una fuerte sanción económica en caso de que no lo valide y se lo exija un revisor. Los billetes se compran en los parquímetros de la zona azul, en los estancos (tabacchi, en italiano), kioscos de prensa, bares, papelerías…. Pero recuerde que en la Oficina de Turismo podemos adquirir billetes a un precio bastante más reducido con la tarjeta turítica Torino + Piemonte Card si esperamos al día siguiente.

Si a la hora de llegada del autocar del aeropuerto a Turín no encuentra ningún establecimiento abierto donde comprar un billete sencillo para el transporte público, siempre cabe bajar a la estación de Metro más cercana (al lado de la parada del autocar del aeropuerto, tanto cerca de Porta Susa como de Porta Nuova, hay varias bocas del Suburbano) y comprar el billete en una máquina expendedora automática. Procure evitar el uso de la tarjeta de crédito (riesgo de que no la reconozca o, peor aún, de que le haga el cargo en su cuenta pero no lo expida el billete) y llevar dinero suelto en monedas o billetes nuevos (los muy usados los escupe) para pagar.

El horario del Metro es el siguiente:

 

-Lunes: de 5:30 a 22:00

 

-De Martes a Jueves: De 5:30 a 00:30

 

-Viernes y Sábado: De 5:30 a 1:30 de la madrugada.

 

-Domingos: De 7 a 1 de la madrugada.

 

Hay que tener en cuenta que el último tren arranca mucho antes. Por ejemplo, los lunes, aunque el final del servicio es a las 22 horas, el último tren desde la estación de Fermi (en un extremo) parte a las 21:10 y desde la estación de Lingotto (en la otra punta), a las 21:35 horas.

 

POR QUÉ EL MEJOR DÍA PARA VOLAR ES EL JUEVES

 

Y ahora, tras la información útil para manejarse en Turín, entremos en materia: ¿qué ver? Todo depende del gusto de cada uno. En el folleto de la tarjeta turística

 

http://www.turismotorino.org/public/file/Agevolazioni_TPC_2017.pdf

 

aparece la lista de museos, residencias reales y otros donde elegir, tanto en la ciudad como en su entorno.

 

Si aconsejo elegir un jueves como día para volar hasta Turín es porque si sólo se dispone de un día para disfrutar de una estancia en la ciudad, el viernes es (junto con el sábado) el día de la semana en que los museos están más horas abiertos y hay oportunidad de lograr tarifas reducidas para determinados horarios, generalmente a última hora de la tarde, por lo que así, aun pagando por nuestra cuenta esas tarifas reducidas, podemos extender el efecto de la tarjeta turística de un día, que sólo da derecho a visitar TRES monumentos de la lista.

La clave consiste en confirmar que ese día el Museo Egipcio (lo tenía anunciado para todos los viernes de julio y agosto) y los Museos Reales (Palacio Real y su conjunto) ofrecen una tarifa reducida a última hora de la tarde, porque en este caso nos puede interesar utilizar la tarjeta turística en otros monumentos y pagar en estos dos. El coste de una entrada normal al Museo Egipcio es de 15 euros (gratis con la tarjeta), pero con la tarifa especial de los viernes entre las 18:30 y las 22:30 horas se puede entrar por tan sólo 5 euros. Ahora bien, la demanda puede ser tal que sería conveniente, aun abonando un recargo, comprar previamente por Internet esta entrada a coste reducido en el portal del museo para asegurarse la visita, no vaya a ser que estén agotadas:

http://www.museoegizio.it/

Igual cabe decir de los museos reales, donde la tarifa reducida se podría aplicar los viernes a partir de las 19:30 (3 euros, cuando la entrada normal vale 12) y también hasta las 22:30. Como ambos coinciden en la misma franja horaria, para una visita a fondo sería necesario elegir entre uno de los dos, o bien que en caso de entradas agotadas en uno se adquieran las del otro previamente por Internet:

http://www.museireali.beniculturali.it/

 

En mi propuesta para un día en Turín con la tarjeta turística valedera por 24 horas y que da derecho a visitar TRES lugares incluidos en la lista oficial no voy a tener en cuenta la posibilidad de las entradas a coste reducido, por si no pudiera materializarse.

 

UN DÍA EN TURÍN (VIERNES)

 

Mis tres recomendaciones para un único día, preferiblemente viernes, son:

1.- El Museo Egipcio: El más importante del mundo después del de El Cairo. Auténticamente extraordinario. Sólo este museo justifica una visita a Turín. Al igual que el estupendo Museo del Automóvil, no se ve de abajo a arriba, sino al revés: la visita se inicia en la última planta, la segunda (la era Predinástica, el Reino Antiguo, las tumbas de Iti y Neferu, el Reino Medio/Nuevo), para bajar a la primera ( Deir el-Medina, la tumba de Kha, el Valle de las Reinas, el periodo Ptolomeico) y acabar en la Baja con la espectacular Galería de los Reyes y el Templo Ellesjia).

La audioguía está incluida gratis en la tarjeta turística (recuerde que la tarjeta siempre hay que presentarla en el mostrador para que entreguen los tickets de ingreso al museo respectivo) y permite, en idioma español, realizar una visita de duración corta (60 minutos), media (no recuerdo si eran 90 minutos o más) y digamos larga, de 155 minutos, con la posibilidad además de ampliar conocimientos pulsando otras teclas en cada punto de información. Este es un museo para dedicarle varias horas, toda una mañana o tarde, porque tan sólo 60 minutos se hacen demasiado cortos. No se arrepentirá. Es una inmersión en el fascinante mundo egipcio, con todo tipo de material original, desde momias hasta impresionantes esculturas de faraones. Imprescindible. El museo abre los viernes de 9 a 22:30 horas (los lunes, de 9 a 14 y el resto de días, de 9 a 18:30).

2.- Los Museos Reales (incluyen la Armería Real, la Galería de pinturas y objetos artísticos Sabauda, el Museo Arqueológico y la primera planta del Palacio Real). La historia de Turín va indisolublemente ligada a la Casa de Saboya, que también dio un Rey a España (Amadeo I) y que ha dejado como legado en la ciudad y el Piamonte una veintena de palacios, castillos, villas y hasta santuarios y basílica como la de Superga, un conjunto declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Teniendo en Turín el Palacio Real con todo su complejo (en la Biblioteca se conserva el archifamoso autorretrato de Leonardo da Vinci) patrimonial y artístico y la riqueza de estancias y salones a mano parece obligada una visita, como mínimo de un par de horas. A destacar en una de las alas del complejo la espectacular Armería Real, con una colección de armaduras sobre caballos, decenas de banderas y hasta armamento de origen oriental. El horario del Palacio Real y sus museos los viernes es de 9 a 22:30 (está cerrado los lunes y en el resto de días, de 9 a 19:30)

 

3.- El Museo del Cine, que ocupa el interior de la Mole Antonelliana con sus 167 metros de altura y convertida en el símbolo de Turín. A lo largo de sus cinco plantas se puede hacer un recorrido por la historia del cine, desde los aparatos precursores de la cinematografía (como la linterna mágica) hasta elementos utilizados en el rodaje de las películas, indumentaria de estrellas del séptimo arte, efectos especiales y un largo etcétera, sin olvidar las proyecciones (hasta final de 2017, por ejemplo, se puede contemplar tumbado en divanes “Bestiale”, un trabajo cinematográfico dedicado a los animales que han sido estrellas del séptimo arte, desde la mona Chita de Tarzán hasta la mula Francis, pasando por la orca Willy y muchos más). Es otro de los museos singulares y didácticos de Turín, para pasar en el mismo varias horas.

 

Hay que recordar que la subida a la Mole en ascensor se puede hacer de forma independiente y no va incluida en la tarjeta turística, si bien compensa con creces comprar aparte en la Oficina Turística el ticket conjunto que por tan sólo 6 euros da derecho a viajar hasta la Venaria Reale, subir en tren cremallera hasta Superga y en el ascensor a la Mole. Ahora bien, se corre el riesgo de que se hayan ya comprado previamente por Internet y agotados los billetes para subir en el ascensor panorámico a la Mole, por lo que es recomendable meterse en la página web del Museo y ver el número de entradas disponibles por Internet.

 

El precio normal de la entrada al Museo del Cine es de 10 euros y a la Mole, de 7 euros. La entrada conjunta a ambos, 14 euros.

 

El horario los viernes es de 9 a 20 horas (están cerrados los martes), como el resto de la semana, salvo los sábados (de 9 a 23 horas). La última admisión es una hora antes del cierre y la Mole puede tener un horario reducido sábados, domingos y festivos.

Para ver las entradas disponibles por Internet, tanto del Museo como de la Mole, consulte el siguiente enlace:

 

http://www4.anyticket.it/StOnlineWeb/UIPublic/CalendarioEventi.aspx?idpartner=mncm

 

Al momento de redactar estas líneas sólo hay 428 entradas libres para el ascensor panorámico el viernes 25 de agosto de 2017. La compra por Internet supone un recargo de 1,50 euros sobre el precio oficial, tanto del Museo como del ascensor a la Mole.

 

Se pueden seleccionar (y ver las disponibles) las entradas por tramos horarios. Por ejemplo, entre las 9 y las 10 de la mañana del viernes 25 de agosto hay en el momento de escribir estas líneas 42 entradas para el ascensor panorámico.

La subida está limitada por la capacidad del ascensor, unas 10 personas, y el tiempo de ascenso y descenso del mismo, por lo que en caso de mucha demanda se pueden formar grandes colas a las puertas del museo, donde hay carteles indicativos del tiempo de espera (a partir de este punto, una hora, por ejemplo). Es casi más espectacular la subida en el ascensor acristalado por el centro de la Mole hasta la azotea de la cúpula que las vistas panorámicas desde los 140 metros de altura, porque la Mole está muy cerca del río Po y el casco antiguo con sus elementos principales queda digamos a su espalda, a cierta distancia.

 

Es importante tener en cuenta la posición del sol a la hora de la subida a la cúpula. En Turín, mucho más al Este que Sevilla (a 1.860 kilómetros por carretera), amanece antes. El sol aparece por la parte del río Po e ilumina la mayor parte del casco urbano, que se extiende a partir de la corriente de agua. Por lo tanto, a medida que avanza el día y el sol, más de frente estará éste a la Mole a la hora de tomar fotografías de la parte que no sea la vía Po y la Piazza Vittorio Veneto y más calor hará en las alturas.

Por eso, cuanto más temprano se suba a la cúpula de la Mole, mejor, aunque en el caso que venimos recomendando, si hay que pasarse previamente por la Oficina de Turismo junto al Palacio Real (abre normalmente entre las 9 y las 9:30 horas) para recoger la tarjeta turística que hemos reservado por Internet y posteriormente caminar (son tan sólo 15 minutos desde allí al Museo del Cine) y canjear las entradas de acceso a la Mole, en la hipótesis de comprar previamente la entrada para el ascensor panorámico por Internet la reserva habría que hacerla para entre las 10 y las 11 de la mañana.

 

LAS VISTAS PANORÁMICAS

 

Hay alternativas si no se puede subir a la Mole para divisar vistas panorámicas de Turín:

-En globo aerostático que suele despegar desde los jardines Cardinale Michele Pellegrino, en Via Borgo Dora, y se eleva hasta una altura de 150 metros por un lapso de 20 minutos si las condiciones atmosféricas lo permiten. El horario habitual es de 10 a 19 horas, con precios de 15 euros de lunes a viernes y de 19 euros los sábados y domingos, aunque es conveniente actualizar la información en la Oficina de Turismo.

-La torre de la Catedral de San Juan, de unos 43 metros de altura, sita detrás del Palacio Real, y que forma parte del Museo Diocesano, teóricamente incluido en la tarjeta turística Torino + Piemonte Card, pero supondría agotar una de las tres posibilidades de la tarjeta de un día. Quizás sea preferible pagar aparte en caso de gran interés. Se puede subir a la torre por 3 euros (la entrada conjunta al Museo Diocesano y la torre vale 5 euros). El viernes se puede subir de 10 a 18 horas (última admisión, a las 17:15). El horario es similar los sábados y domingos, y los miércoles, de 14 a 18 horas. Es conveniente actualizar esta información en la Oficina de Turismo. Que yo recuerde, no tiene ascensor, por lo que hay que subir a pie y su cercanía a las cúpulas de la capillas real y de la iglesia de San Lorenzo dificultan la visión de parte del casco antiguo, amén de que tiene casi en línea la Torre Littoria y está en la zona trasera del conjunto histórico turinés. Tiene buenas vistas del Palacio Madama, de parte de Piazza Reale y Castello y de la Mole Antonelliana.

-Torre del Palacio Madama: La subida en ascensor a una de las torres del Palacio Madama va incluida en la visita al mismo (gratis con la tarjeta turística). Aunque algo inferior en altura a la de la Catedral, la situación céntrica del palacio en medio de la plaza a la que da nombre (Piazza Castello) permite contemplar mejores vistas de conjunto. En la terraza exterior hay un relieve con las montañas de los Alpes visibles, pero sin nieve durante el verano, lo que les resta encanto. Al contrario que desde la Mole Antonelliana, donde se ven las cosas en plan liliputiense casi, la visión desde la torre del Palacio Madama es digamos a escala humana, con detalles mucho más perceptibles. Sería la torre para la mejor visión del casco urbano.

-Mirador del Monte dei Cappucini: Situado en una colina de 283 metros sobre la margen derecha del río Po, supera en casi 150 metros la altura de la terraza de la Mole Antonelliana y permite obtener una visión de conjunto y mucho más amplia de Turín. Es la antesala de la iglesia barroca y del monasterio de Santa María del Monte, a cargo de los monjes capuchinos, de ahí el nombre del monte. En la iglesia, según la leyenda, se habría producido el 12 de mayo de 1640 el denominado milagro eucarístico: cuando los invasores franceses, en una de sus tantas guerras contra la Casa de Saboya, penetraron en el templo y trataron de profanarlo habría surgido una lengua de fuego para proteger las hostias consagradas, ante lo cual los soldados galos habrían salido huyendo despavoridos y gritando “¡Mon Dieu! ¡Mon Dieu!”. Se dice que actualmente aún se verían las huellas de los golpes de las bayonetas y de la supuesta lengua de fuego divino sobre el tabernáculo.

La subida al mirador es gratuita, así como la visita al templo durante su horario de apertura, no así al colindante Museo Nacional del Alpinismo (su nombre oficial es Museo Nazionale della Montagna “Duca degli Abruzzi). Este abre de martes a domingo (cierra los lunes), de 10 a 18 horas y la entrada normal vale 10 euros (gratis con la tarjeta turística).

Para el mirador del Monte dei Capuccini cabe decir lo mismo respecto del sol que de la cúpula de la Mole Antonelliana: cuanto más tarde se suba al mismo, más se tendrá al sol de frente y más calor se sufrirá en verano. Por el contrario, permite una vista privilegiada de la puesta del sol sobre Turín con los Alpes al fondo.

Su apariencia engaña. Para llegar hasta arriba hay que realizar una buena caminata en continua pendiente, de más de 500 metros de longitud, dando vueltas a la colina, aunque al menos a mitad de trayecto hay una típica fuente turinesa de color verde y con el grifo en forma de cabeza de toro. Es recomendable no gastar fuerzas y llegar hasta la base del monte en transporte público. Desde la Piazza do Castello se puede tomar el tranvía o autobús número 13 y bajarse en la última parada, en la Piazza Gran Madre di Dio, en el lateral derecho de la iglesia. Eso da la oportunidad de visitar la iglesia con aspecto de templo heleno que cierra el gran eje Palacio Madama-Vía Po-Piazza Vittorio Veneto y que se vincula a la tradición esotérica de Turín: en algún lugar del mismo estaría sepultado el Santo Grial, el último cáliz en el que bebió Jesucristo, cuya búsqueda sirvió de argumento a una de las películas de Indiana Jones.

 

Para subir a la colina hay que cruzar al otro lado de la iglesia y tomar cualquiera de las calles situadas a la derecha: Via Bonsignore, Via Vittozi, Via Mancini…. Destacan algunos imponentes chalés construidos al pie de la colina, cuyas laderas han sido convertidas en unos jardines públicos donde poder recuperar el resuello.

-La colina y Basílica de Superga: A 667 metros de altura y a 5 kilómetros del centro de la ciudad ofrece una visión espectacular del casco urbano de Turín, con la confluencia de los ríos Po y Dora Riparia a sus pies y los Alpes al fondo, único sitio desde el que este verano con síntomas cada vez más evidentes de los efectos del cambio climático se ha podido contemplar todavía algún pico nevado. En invierno, con la cordillera nevada y Turín debajo, la visión debe ser extraordinaria. Aunque la visita a los apartamentos y las tumbas reales de la Casa de Saboya y la subida a la cúpula está incluida en la tarjeta turística (la entrada a la basílica es gratuita, pero para el resto, sin tarjeta turística, hay que pagar al menos 5 euros), el tren cremallera para ascender a la cima tiene un coste: 6 euros ida y vuelta (andata/ritorno, en italiano) de lunes a viernes y 9 euros los sábados y festivos. Los miércoles no funciona el tren. Por tanto, compensa con creces comprar por 6 euros en la Oficina de Turismo el ticket conjunto para la Venaria Reale, el ascensor de la Mole Antonelliana y el tren cremallera a Superga por ese mismo precio de 6 euros, y más aún porque según se indica en el dorso del mismo basta con sólo mostrarlo al personal del tranvía, con lo que uno se libra de los riesgos de tener que pagar en la máquina automática.

El tren cremallera que une la parada del transporte público (autobuses y tranvías) de Sassi con la colina de Superga es otro atractivo con gran demanda turística, por lo que debemos tener en cuenta una serie de consideraciones, máxime sabiendo que las plazas son limitadas, ya que sólo hay dos vagones. La primera, es estar pendientes del pronóstico del tiempo en Turín, ya que un día lluvioso o con niebla puede dificultar o incluso impedir la visión del paisaje, por lo que sería mejor esperar a un día soleado.

Hay que combinar el tiempo de viaje en el tranvía/autobús hasta la parada de Sassi, los horarios de ida y vuelta del tren cremallera, que pueden descargarse desde el siguiente enlace:

 

http://www.gtt.to.it/cms/risorse/turismo/pdf/orario_sassisup.pdf

 

y los horarios de la Basílica de Superga:

 

http://www.basilicadisuperga.com/

que suele abrir en verano de 10 a 13:30 y de 14:30 a 19 horas, pero con la última admisión a las 18:15.

Por tanto, en mi opinión salvo preferencia en contrario, la visita a Superga hay que dejarla para un segundo día, salvo que se prefiera a otras opciones, por el tiempo necesario para estas combinaciones.

Primer punto a tener en cuenta, además del pronóstico meteorológico, es que la Basílica se cierra a las 13:30, por lo que si no queremos perder un tiempo precioso hasta su reapertura a las 14:30 hay que intentar tomar el primer tren cremallera, que parte de la estación de Sassi a las 10 de la mañana.

 

Pero antes hay que llegar hasta la parada del tranvía/bus del mismo nombre. Hay que coger el número 15 en el sentido Coriolano Pac y bajarse en la penúltima parada (número 589), la denominada Sassi-Superga. Es la número 16 a partir de la Piazza Castello y el tranvía tarda al menos 20 minutos en llegar hasta allí. Hay que pulsar el timbre para solicitar la parada del mismo. Es probable que no haya ningún panel informativo con las paradas en los vagones y que sea una voz grabada la que vaya anunciando la próxima parada, pero si hay mucho ruido ambiental es difícil escuchar bien lo que dice.

El itinerario de esta línea puede consultarse en el siguiente enlace:

 

http://www.tramditorino.it/linea_15.htm

 

Una vez en la parada, hay que volverse para atrás y al cabo de unos metros aparecerá a nuestra izquierda un edificio rojizo con una zona delantera exenta: la estación del tren cremallera a Superga.

Es fundamental llegar lo antes posible porque el tren sólo tiene dos vagones y se puede acumular un gran número de turistas que ocupen todas las plazas, por lo que en tal caso tendría que esperar al siguiente tren, una hora más tarde. Si a ello se añaden los 20 minutos o más que emplea en la ascensión y el tiempo que se necesita para subir a pie desde la estación final a la explanada/mirador de la Basílica, no subirse al primer tren supone perder al menos una hora y media.

Si no lleva consigo el ticket conjunto para la Venaria Reale, Mole Antonelliana y el tren cremallera que por 6 euros expenden en la Oficina de Turismo y que basta con mostrar al revisor antes de entrar en el tren, se enfrenta a un problema y un tiempo añadido: debe comprar el billete (recuerde: Andata/Ritorno, o sea, ida y vuelta) en una de las dos máquinas automáticas existentes dentro de la estación, que gestiona el Gruppo Torinese Transporti (GTT) funcionan pésimamente y ante la que es probable que haya otra cola de turistas tratando de comprar el billete.

 

Teóricamente las máquinas tienen un menú en italiano, inglés, francés, alemán y español (colores de las banderas), pero comprobé “in situ” cómo se quedaban bloqueadas, emitían mensajes en rojo de que se habían acabado los billetes y otros fallos. Ni se le ocurra intentar pagar con tarjeta de crédito: le pueden hacer el cargo en su cuenta bancaria sin expedirle siquiera los tickets. Lo mejor es llevar el dinero en monedas y, en segunda instancia, en billetes nuevos (los viejos los rechaza). Si falla y se queda con monedas o billetes, no dude en montar un pollo a los revisores a las puertas del tren, ya que ni aparecen por las máquinas para evitarse las protestas de los turistas. ¿Comprende ahora por qué es necesario llegar lo antes posible a la estación, incluso una hora antes de tiempo?

 

Una vez dentro del tren, colóquese mirando de espaldas al monte y de frente a Turín: lo precioso es ver cómo la ciudad se va alejando a medida que el tren sube desde la perspectiva de la vía. La vegetación es tan densa a uno y otro lados (hay que cruzar además un par de túneles) de los vagones que no va a poder ver mucho más que árboles.

 

Los trenes parten a la hora en punto y regresan de Superga a las medias. Dadas la vistas y las fotos que querrá hacer y hacerse desde la colina, aunque no entre en la Basílica ni en las dependencias reales ni se suba a la cúpula, probablemente se pase toda la mañana en Superga, cuya construcción fue encargada al gran arquitecto Juvarra por el rey Víctor Amadeo II en cumplimiento de una promesa a la Virgen si le concedía la victoria en el campo de batalla.

Detrás de la Basílica está la placa en recuerdo de los jugadores de fútbol del denominado Gran Torino, cuyo avión se estrelló sobre la colina en mayo de 1949 (31 muertos) por causa de la niebla cuando regresaban de Lisboa de jugar un partido amistoso contra el Benfica. Diez de los jugadores formaban parte del equipo titular de la Selección de Italia. Hasta entonces, el Torino había ganado 6 campeonatos de Liga. Tardó 27 años en recuperarse de aquella tragedia y volver a celebrar un título. Su eterno rival de la ciudad, la Juventus, había ganado 7 Ligas hasta aquel fatídico día. Desde la catástrofe del Torino ha logrado 26 más.

Tenga presente que si hay mucha afluencia de público corre el riesgo de que se ocupen los dos vagones del tren cremallera en el viaje de vuelta, por lo que también es conveniente anticipar la llegada a la estación-base.

Pero hablando de los miradores sobre Turín me he

desviado de las recomendaciones para un día de estancia en la ciudad, preferentemente un viernes, que han consistido en el Museo Egipcio, el Museo del Cine y la Mole Antonelliana y el Palacio y los Museos Reales.

 

Añado lo siguiente:

 

-Si parte desde la Piazza Castello hasta el Museo del Cine / Mole Antonelliana, en un trayecto en el que se tardan apenas 15 minutos a pie (ésta es otra de las grandes ventajas de Turín, en el que todo lo interesante del Centro está muy cerca), bordee el Palacio Madama y tome la margen izquierda de la Vía Po, toda porticada, hasta el cruce con la calle Montebello (cuarta a la izquierda) que conduce al Museo y la Mole. Esta es una de las vías con más sabor popular de la ciudad, debido en parte a la presencia en esta margen de la Universidad, flanqueada bajo los soportales por puestos de libros de ocasión similares a los de los “bouquinistes” de las orillas del río Sena en París. Es significativo el gran número de librerías existentes en la ciudad, donde también en los fines de semana, al final de Via Roma, se instalan tenderetes de venta de libros. Si al pasar ve la puerta de la Universidad abierta, no dude en cruzarla para admirar siquiera un momento su bello patio porticado, con columnas labradas. Cuando acabe la visita al Museo del Cine y/ o la Mole, retorne al Centro por el otro lado de la Via Po, donde hay muchos más comercios y locales de restauración de todo tipo y la iglesia de San Francisco de Paula.

-Acceda al Museo Egipcio por la Via Accademia delle Scienze desde la Piazza Castello para admirar de paso el Palazzo Carignano, con su fachada de ladrillo rojo ondulada de reminiscencias andaluzas que mira a la plaza del mismo nombre, mientras que la fachada posterior, que mira a la plaza Carlo Alberto, es radicalmente distinta, de piedra blanca y rosa, como si se tratara de otro edificio.

Alberga el Museo del Risorgimento y en las horas de apertura es posible cruzar por el interior, de una plaza a otra, y contemplar su patio interior y las escaleras de acceso a las galerías superiores.

 

La puerta principal del Museo Egipcio está frente a la pared lateral de la imponente iglesia de San Felipe Neri, la única de la ciudad de un solo cuerpo y la más grande de la urbe con sus 70 metros de longitud y más de 30 de anchura, en cuya construcción participaron los grandes arquitectos Guarini y Juvarra. Los viernes puede estar abierta hasta las 19 horas, aunque en las iglesias de Turín no rige un horario fijo.

Frente a la iglesia, en la esquina entre Via Maria Vittoria y Via Lagrange, se encuentra el establecimiento chocolatero artesanal de Guido Gobino, donde se puede comprar al peso cualquier tipo de bombones y especialmente el tradicional turinés de chocolate con avellanas conocido como “gianduiotto”, con leche o sin ella. La diferencia entre los bombones de Guido Gobino o cualquier otro maestro chocolatero artesanal de la ciudad y los que se pueden adquirir en otros establecimientos de gran consumo es abismal. Hay una veintena de chocolaterías artesanales repartidas por la ciudad; ésta es una de las más céntricas.

Anteriormente había una especie de tarjeta turística dedicada al chocolate, denominada “Chocopass”, que permitía al coste de 12 euros realizar nueve degustaciones en establecimientos chocolateros y pastelerías en un plazo de 48 horas, pero no vi que se ofreciera a los turistas. De todos modos, siempre puede preguntar en la Oficina de Turismo por si aún está vigente.

 

-Pegada al Palacio Real está la Iglesia de San Lorenzo, que históricamente fue la capilla real. Por fuera no parece una iglesia, sino un edificio normal. Está en la siguiente esquina a la Oficina de Turismo y tiene la fabulosa cúpula diseñada por el arquitecto y matemático Guarini, se dice que inspirándose en la Mezquita de Córdoba.

 

 

 

 

 

 

Suele estar abierta de 7:30 a 12 de la mañana y de 15:30 a 19 horas. La iglesia es extraordinaria y además hay un equipo de voluntarios (la Asociación de Amigos de San Lorenzo,

 

http://www.sanlorenzo.torino.it/index.php/it/associazione/volontari )

 

dispuesto a mostrarla de forma gratuita a los turistas, conforme a un horario preestablecido.

 

En una habitación contigua a la Sacristía se expone una réplica a tamaño natural de la Sábana Santa, pero la original está muy cerca, prácticamente por detrás, en la Catedral de San Juan (Via XX Settembre / Piazza San Giovanni). Se guarda en la última capilla de la nave lateral izquierda, bajo la Tribuna Real, dentro de una gran caja de metal envuelta en un paño blanco y rojo y por tanto no visible para el público, salvo en ocasiones excepciones o cuando lo autoriza el Papa.

Históricamente lo fue en otra capilla construida también por Guarini pero que sufrió grandes daños en un devastador incendio acaecido hace veinte años. Todavía no se ha terminado de restaurar y no es accesible. La Catedral se abre de lunes a sábado desde las 7 a las 12:30 horas y desde las 15 a las 19. Los domingos, abre una hora más tarde: a partir de las 8 de la mañana.

 

El Museo de la Sábana Santa está un poco más lejos, en la Via San Domenico, pero requiere de un tiempo de visita en profundidad que no tendríamos para este primer día, por lo que habría que dejarlo para otra jornada.

 

CUANDO SE CIERRAN LOS MUSEOS

Hemos procurado exprimir al máximo la tarjeta turística y agotado las horas de estancia en los museos. ¿Qué hacer cuando éstos se cierran? Pues tratar de conocer la ciudad, disfrutando de sus estupendas vías peatonalizadas, sus calles porticadas y sus amplias plazas, especialmente en la zona centro, la abarcada por el mapa turístico.

Las tiendas suelen cerrar entre las 19 y las 20 horas, especialmente las de las grandes cadenas textiles (tipo Zara, H&M, Mango), aunque pueden encontrarse boutiques que lo hagan más tarde. También es habitual que muchas abran domingos y festivos.

No hay que irse a Milán para ver galerías comerciales como la de Vittorio Emanuele II, frente al Duomo.

En Turín, colocándose en la esquina de la Via Po con Piazza Castello, enfrente está la preciosa Galería Subalpina, recubierta de vidrio y hierro forjado y de unos 20 metros de altura, que alberga comercios de lujo, restaurantes, una galería de arte. Desde Piazza Castello, por Via Roma, la calle porticada de numerosas tiendas de alta gama, a la derecha, antes de llegar a la magnífica Piazza San Carlo, se accede a la Galería San Federico, que tiene entrada por otras dos calles y acoge tiendas de moda, joyería y diseño, el histórico cine Lux (sorprenden en Turín el número de librerías y de salas cinematográficas) y el singular establecimiento en varias plantas de la Cooperativa Fiorfood.

Es un establecimiento multiusos que tiene un poco de todo, desde supermercado con productos de una excelente calidad/precio a pesar de su apariencia de alto standing, hasta cafetería, librería, restaurante para comer en el interior, bistrot, cenas temáticas inspiradas en la literatura y el cine, organización de eventos con escritores y personajes de la cultura, productos ecológicos… un interesante totum revolutum con un concepto poco desarrollado en España.

 

Via Roma desemboca en la preciosa Piazza San Carlo, con casi 170 metros de longitud y 80 de anchura, abrochada al fondo por dos iglesias aparentemente gemelas de estilo barroco: la de Santa Cristina (a la izquierda, rediseñada por el gran arquitecto Juvarra, y que nunca pude ver abierta durante toda mi estancia enTurín) y la de San Carlo (que sí estaba abierta un día a las 19:30 horas). En el centro, la escultura ecuestre de Manuele Filiberto enfundando la espada tras la victoria de San Quintín.

Esta fantástica plaza hay que verla a distintas horas del día, con el efecto de la luz, especialmente durante el ocaso, y de la noche. Sus galerías porticadas albergan tiendas de lujo e históricos cafés. En el suelo de los soportales, antes de llegar a la iglesia de San Carlo, está la figura de un toro cuyos testículos, según la tradición, pisan los turineses y visitantes porque trae buena suerte.

 

Pasando por entre las dos iglesias gemelas, a sus espaldas, aparecen dos grandes fuentes en mármol que simbolizan los dos ríos de la ciudad: el Po y el Dora.

Via Roma pierde atractivo por las noches, tras el cierre de sus comercios, no así la calle paralela, Via Lagrange, debido a sus locales de restauración con veladores, aunque ni por asomo en similar proporción a las calles céntricas de Sevilla. No es una calle porticada como la otra (tipo República Argentina, para entendernos), sino más íntima por ser más estrecha y sin soportales, tipo Tetuán. Aquí hay muchas boutiques locales al lado de firmas internacionales como Prada, Chanel y las que acoge La Rinascente.

Hacia la mitad de la calle está otro singular establecimiento, Eataly, que según dicen ocupa la fábrica original donde se inventó el vermut.

 

Acogido a la corriente “slow food”, opuesta por completo a los locales de comida rápida, Eataly es un lugar ecléctico, donde se puede encontrar desde semillas de productos ecológicos hasta una enorme enoteca en una de las plantas sótano, pasando por diversos restaurantes con cocina a la vista para que los comensales vean cómo se preparan los alimentos, supermercado, librería gastronómica y originalísimos utensilios de cocina de diseño italiano con figuras de lo más insospechado ideales para regalo, en comparación con otra tienda dedicada al menaje, Kasanova, sita al final de la misma calle y con local también en la popular Via Garibaldi.

 

Salvando las distancias, Eataly tiene cierto parecido a Fiorfood. En Turín hay una apuesta cada vez más importante por productos ecológicos y de cercanía (en Via Garibaldi hay una tienda de kilómetro cero), como demuestra la estupenda cadena de helados Grom (se pueden degustar en, por ejemplo, Via Accademia delle Scienze, frente al lateral de un McDonald, y en Via Garibaldi), con una filosofía 100% sostenible, desde en la electricidad sólo renovable que consume hasta en el material reciclado de las tarrinas y, por supuesto, las materias primas para sus helados, sorbetes y granizadas, con frutas de su propia huerta. Su lema, “Il gelato come una volta” (El helado como era antes), lo dice todo. Pruebe, por ejemplo, el “Millefoglie al lampone”.

La siguiente calle paralela a las anteriores es Carlo Alberto, con tramo inicial y final con boutiques, librerías, restaurantes y tiendas de diseño y un gran tramo medio menos definido, donde hasta es posible encontrar cerca uno de otro un supermercado de Lidl (que celebra este año su XXV aniversario en Italia) y otro de Carrefour.

En esta vía está otra magnífica plaza, con la estatua ecuestre de Carlo Alberto de Saboya en el centro, y flanqueada por la “otra” fachada del Palazzo Carignano (sede del Museo del Risorgimento italiano), la Biblioteca Nacional y el Palazzo Campana. En un edificio esquina a la misma vivió el filósofo alemán Friedrich Nietzsche.

 

Si antes de llegar a la Piazza Carlo Alberto tomamos a la derecha por la Via Maria Vittoria desembocaremos en la gran Piazza Carlina (Piazza Carlo Emanuele II), un cuadrilátero de más de un centenar de metros de lado, cerrada por la iglesia de la Santa Cruz, que fue diseñada por Juvarra, que nunca vi abierta y que luego supe que ha sido entregada a la iglesia ortodoxa rumana.

Y, oh sorpresa, en el lado contrario, ¡ una franquicia de los 100 Montaditos!, para quien tenga morriña de Sevilla en Turín. Los precios y la carta son similares a los que se pueden encontrar en nuestra ciudad. Es una plaza muy españolizada, ya que en uno de los laterales hay un hotel de la cadena NH y una sucursal del Banco Santander.

Desde Piazza Carlina, por el lado de los 100 Montaditos y por Via Dell’ Accademia Albertina, en honor de la pinacoteca del mismo nombre, podemos conectar con la popular Via Po, con un gran ambiente y especialmente por las noches y los fines de semana, muy frecuentada por los jóvenes y universitarios (la sede central de la Universidad, que ha dado tres premios Nobel a Italia, se extiende entre esta calle porticada y la posterior Via Giuseppe Verdi, en honor del gran compositor lírico. Aquí hay establecimientos comerciales de todo tipo, más de gama media, y sobre todo de restauración y cafeterías (recomendable la Pasticceria Abrate Succ Calvi, enfrente de la Universidad), pizzerías y heladerías, más en el lado opuesto a la sede universitaria.

Desemboca en la enorme Piazza Veneto, con locales de restauración más familiares, donde, como en muchos otros sitios, a partir de las 19 horas y hasta las 23 o medianoche se ofrecen las “apericenas”, un buffet libre de comida con una bebida incluida por 12 euros (aunque hay sitios más baratos, que las ofertan por 10 euros). Aquí es donde hay mayor concentración de veladores de Turín, pero la plaza es tan enorme que no impiden el tránsito de los viandantes. Se abre al río Po y a sus muelles, uno de los lugares de concentración de la movida nocturna turinesa.

 

En Piazza Castello, desde los escasos bancos en torno al Palazzo Madama es posible disfrutar de las cuatro fuentes que brotan del suelo con un gran chorro central y una docena menores a su alrededor y que constituyen uno de ,os mayores divertimentos de los niños y no tan niños turineses, que se ponen la ropa empapada de tanto jugar a saltarse los surtidores acuáticos.

Via Garibaldi, con un kilómetro de tiendas, cafeterías, heladerías, etc… a uno y otro lado es otra de las calles más animadas de Turín.

 

Y por si no fuera suficiente con tal ingente oferta comercial (la estación de Porta Nuova más parece también un complejo comercial dotado con una estación ferroviaria de la cantidad de locales de moda existentes alrededor de las vías férreas), en las afueras se ha inaugurado un complejo Outlet Village como el existente cerca de Disney en París. El de Turín se compone de un centenar de tiendas que ofrecen productos con descuentos de hasta un 70%, con marcas como Armani, Gucci, Michael Kors (reciente compradora de Jimmy Choo por mil millones de dólares), Adidas, Calvin Klein y un largo etcétera.

Quien tenga interés en visitar el complejo puede viajar en uno de los autobuses especiales (navetas), a razón de 10 euros (5 para niños de hasta 12 años) cuyas paradas pueden verse en el siguiente enlace:

 

http://www.torinooutletvillage.com/gestionale/assets/files/Bus_Navetta_TOV_Torino_EN.pdf

 

SEGUNDO DÍA EN TURÍN (SÁBADO)

 

Si podemos estar más de un día en Turín, ya la tarjeta turística Torino + Piemonte Card nos permite el acceso sin restricción alguna a cualquiera de los museos, palacios, castillos y demás incluidos en la lista.

 

Ya he anticipado previamente una recomendación que podría hacerse en esta segunda jornada, la subida en tren cremallera a la Basílica de Superga, con la ventaja añadida de que los sábados tenemos una hora más de margen porque el tren inicia sus servicios a las 9 de la mañana en vez de a las 10, conforme al horario que vimos anteriormente:

 

http://www.gtt.to.it/cms/risorse/turismo/pdf/orario_sassisup.pdf

 

Aunque la Basílica no se abre hasta las 10 de la mañana, el plan ideal consiste en tomar el tren cremallera de las 9 (relea lo relativo al mismo anteriormente) para bajar del mismo a las 9:18 y estar en el mirador delantero a las 9:30. Aprovechamos esa media hora para admirar el paisaje y hacer/hacernos fotos y darle la vuelta al edificio, ya que en la parte trasera está la dedicatoria a los jugadores del Torino fallecidos en la catástrofe aérea.

Disfrutando con tranquilidad de todas las posibilidades de visita (apartamentos reales, tumbas, subida a la cúpula) que permite la tarjeta turística, trataremos de tomar el tren de vuelta de las 12:30, que llegaría hasta Sassi a las 12:48. Allí hay que tomar de vuelta al Centro (Piazza Castello) el tranvía número 15. En la hipótesis de que tardara en aparecer 15 minutos, más los 20 en hacer el recorrido nos plantaríamos en la plaza central a las 13:30 en números redondos, hora para comer.

 

Una posibilidad es comprar porciones de pizza al lado de la Oficina de Turismo, concretamente en la Focacceria Tipica Ligure: son de las más baratas (se pueden adquirir hasta por 2,80 euros) y hasta están mejor que otras de precio superior en otros establecimientos. Y si no, la colindante Via Garibaldi ofrece muchas más opciones.

 

Nos interesa quedarnos en esta zona porque el siguiente objetivo recomendado para visitar es el cercano y precioso Palazzo Madama, sito justo enfrente de la Oficina de Turismo y cuya fachada nos recordará a la del Palacio Real de Madrid, pues no en vano el arquitecto diseñador de ambas fue el gran Filippo Juvarra, llamado a España por el rey Felipe V, y que por su papel esencial en Turín durante treinta años como primer arquitecto de la corte de los Saboya también fue el autor de la Basílica de Superga, de donde habremos venido previamente.

Hay que realizar una comida rápida para, sin dejar de ver en profundidad esta delicia de palacio y museo con su torre mirador sobre el conjunto histórico y sus jardines mediterráneos en el antiguo foso, poder a continuación rematar el día visitando otro de esos extraordinarios museos singulares y didácticos de Turín, que gustará hasta a quien no sea aficionado a la materia: el Museo del Automóvil, el más distante pero aprovechando que los sábados se cierra a las 21 horas, mientras que el Palazzo Madama se cierra a las 18 horas.

 

Suponiendo que entremos en el Palazzo Madama a las 14:30 y le dediquemos un par de horas, a las 16:30 estaríamos fuera para poder llegar hasta una estación y tomar el Metro hasta Lingotto, pero no adelantemos acontecimientos.

 

La fachada de Juvarra del Palazzo Madama actúa como una especie de decorado para ocultar el castillo medieval, porque se trataba justamente de convertir una fortaleza militar en un palacio con todos los lujos para la realeza saboyana. Debe su nombre a la regente María Juana Bautista de Saboya, apodada “la madama reale”. En el palacio hay que admirar tanto el continente, con la impresionante escalinata interior de Juvarra, los salones, puertas y artesonados, como los cuadros que cuelgan de sus paredes y la singular planta dedicada a las artes decorativas, con todo tipo de porcelanas, textiles, cueros, metal…..

La visita se organiza de abajo a arriba, siguiendo un orden cronológico histórico: el sótano, con testimonios de la época romana y las colecciones medievales, permite además el acceso al precioso jardín/huerta de tipo mediterráneo, con higuerras, parras, manzanos, perales, melocotoneros, agrios….; la planta baja, que abarca del gótico al Renacimiento; la primera planta, con el arte de los siglos XVII y XVIII; y la segunda, dedicada de forma original a las artes decorativas de todas las épocas. Un ascensor permite una cómoda subida a uno de los torreones, desde el que contemplar estupendas vistas de Turín por los cuatro puntos cardinales.

Tras un par de horas en el Palazzo Madama el siguiente objetivo es el Museo del Automóvil, para lo cual hay que llegar hasta una estación de Metro. Hoy, con el traslado hasta la parada de Sassi (ida y vuelta) para coger el tren cremallera, y ahora el Metro (ida y vuelta) para desplazarnos hasta el Museo del Automóvil sería el día ideal para utilizar la tarjeta de transporte valedera por 24 horas que tan sólo por 3 euros podíamos adquirir en la Oficina de Turismo cuando compramos la tarjeta turística, ya fuera por un día o más.

 

Tanto si mira el mapa turístico como el plano de los transportes verá que la parada de Metro más cercana está junto a la estación ferroviaria de Porta Nuova. Podríamos coger un tranvía o autobús que nos dejara a mitad de camino a través de la Via Pietro Mica, pero entre el tiempo de espera del mismo y la necesidad de preguntar para orientarnos y hacer parte del trayecto a pie, es mejor caminar directamente en línea recta por Via Roma hasta una boca de Metro frente a Porta Nuova: se tarda unos 20 minutos.

Hacia las 17 horas podemos estar dentro del Metro automático de Turín. Hay que subirse al convoy que vaya en dirección a Lingotto y bajarse en esa parada, que es la última (unas seis desde Porta Nuova). Esta zona nos queda fuera del mapa turístico. Corremos el riesgo de que nos confundan y desorienten aquellos a que preguntemos, como hemos visto anteriormente, por lo que aconsejo salir a Via Niza. A un lado de la calle debemos ver un hotel de la cadena NH pegado a la antigua fábrica de la FIAT, inconfundible porque mide casi un kilómetro de longitud contando los edificios adyacentes, tiene cuatro plantas y, como curiosidad (aunque desde la calle es difícil percibirlo) en su tejado hay una pista oval de prueba de automóviles con 2.400 metros de longitud y 24 de anchura, con peraltes construidos adrede. Este complejo alberga el museo de pintura legado por la familia propietaria de la FIAT, los Agnelli, a la ciudad.

 

Avance en paralelo a la antigua fábrica y enfrente, por su derecha, tome la Via Garessio hasta el final, en su desembocadura en la Piazzale Fratelli Ceirano, que hay que rodear por la izquierda para divisar el Museo del Automóvil, de estética futurista, digamos tipo Guggenheim, y que se halla en una visible hondonada. En un paseo de 15 minutos podemos llegar al museo y estar allí a las 17:30 o a las 18 a lo más tardar, con tres horas por delante.

Aunque lleve el nombre de Giovanni Agnelli, histórico patrón de la FIAT, este museo no está dedicado ni mucho menos a la fábrica italiana. Como su nombre indica, es un museo dedicado a la historia del automóvil y es extraordinario, más sorprendente y atractivo quizás que el Museo del Cine. La colección de coches antiguos que alberga tiene un valor incalculable.

 

Al igual que en el Museo Egipcio, la visita se organiza de arriba abajo, empezando por la planta superior, con el siguiente hilo conductor: “El automóvil y el siglo XX” (planta segunda); “El hombre y el automóvil” (planta primera), y “El automóvil y el diseño” (planta baja).

No se trata de una mera exposición de coches, ya que se recrea con objetos, revistas, trajes y proyecciones de documentales la época en que se construyó cada automóvil. Así, por ejemplo, el popular Dos Caballos de Citröen, que fue el símbolo de la época Hippie y de los progres de su tiempo, aparece pintado con flores, mensajes de paz y amor, y similares. Se recrean talleres de coches antiguos, con todo el instrumental; se ven desde diseños de máquinas andantes de Leonardo da Vinci hasta las primeras bicicletas y vehículos a vapor; se exponen los primeros modelos fabricados en diversos países, como Francia, Alemania y Estados Unidos; podemos apreciar el famoso Ford T, primero fabricado en cadena de montaje; se muestra una vivienda en la que todos los elementos están construidos imitando piezas de coche, desde la chimenea hasta los asientos….y se llega, cómo no, a los bólidos de la Fórmula 1, con trajes de los pilotos y siluetas de los grandes campeones, Fernando Alonso entre ellos.

 

 

 

 

 

 

 

 

En la última planta el visitante puede interactuar con máquinas y pantallas y aprender a diseñar un automóvil. Se puede realizar una visita virtual por algunas zonas de cada planta para hacerse una idea, siempre superada por la realidad, a través del siguiente enlace:

 

http://www.museoauto.it/website/visitavirtuale.html

 

Los niños y adolescentes son los que generalmente más se divierten. Otro museo que merece varias horas y en el que el tiempo se hace corto.

 

TERCER DÍA EN TURÍN (DOMINGO)

Como dije anteriormente, podemos aprovechar la estancia en Turín para conocer la imponente abadía de la Sacra di San Michele, sita a 40 kilómetros de la ciudad y que también está incluida en la tarjeta turística, aunque lo más importante no es eso (el precio de un billete normal es de 8 euros), sino que combinando transportes públicos podemos hacerlo a un coste reducido en comparación con otras opciones mucho más caras, como alquilar un vehículo privado o contratar un taxi.

Aquí, de nuevo, al igual que con el tren cremallera a Superga, debemos tener en cuenta diversas variables: el horario del tren, el de la naveta o microbús especial que parte de la localidad de Avigliana y el propio horario de la abadía.

 

He de recordar que el factor limitante es la naveta que lleva hasta la abadía, gestionada por la empresa de transportes Cavourese (https://cavourese.it  ) y que sólo funciona los miércoles, sábados, domingos y festivos especiales, con punto de partida en la Piazzetta De Andreis, situada enfrente de la estación ferroviaria de la localidad de Avigliana. Tiene una capacidad máxima de 20 asientos, por lo que si hay mucha demanda, llegamos tarde o no nos colocamos bien a la hora de recibirla podemos perderla. La naveta es en realidad una gran furgoneta blanca, sin ningún tipo de distintivo, similar a la que emplean los vendedores ambulantes y que poco antes de las 9:30 de la mañana aparece de pronto por una calle lateral y se sitúa delante de una agencia inmobiliaria que queda a la izquierda una vez que salimos de la estación ferroviaria. Aquí hay una curiosidad que no había visto en ninguna otra parte: un gran tablón de anuncios mortuorios público, en que los vecinos colocan carteles con la foto de sus finados, agradecen las condolencias recibidas y anuncian la fecha de celebración de funerales o misas por sus almas.

 

El coste del billete de ida y vuelta (Andata/ Ritorno) de la naveta es de 4 euros, y el horario de ida hasta cerca de la abadía, que no a las puertas de la misma, es el siguiente:

 

9:30 / 11 / 14:30 / 16:30 y 18 horas.

 

La naveta tarda unos 40 minutos en llegar hasta una miniexplanada situada a 800 metros de altitud y habilitada para el aparcamiento de vehículos, junto a un hostal y restaurante y una caseta de madera de Protección Civil y donde de forma inevitable aparece la Policía Local del municipio donde se halle para cobrar por aparcar, como si fuera una zona azul. El Fisco nunca duerme imaginando la forma de sacar dinero a la gente. La abadía está a 962 metros de altitud, por lo que hay que salvar la distancia caminando en pendiente a lo largo de un kilómetro o más: unos 15 ó 20 minutos hasta la recepción del monasterio. Por tanto, si el primer microbús sale a las 9:30, podemos llegar al edificio religioso hacia las 10:30.

El horario de verano de la Sacra (del 16 de marzo al 15 de octubre) es el siguiente:

 

-De martes a sábado, de 9:30 a 12:30 y de 14:30 a 18 horas, pero hay que tener en cuenta siempre que la última hora de admisión para visitas es una hora antes, o sea, a las 11:30 por la mañana y a las 17 horas por la tarde.

 

-Domingos: De 9:30 a 12 y de 14:30 a 18:30

 

-Festivos especiales: De 9:30 a 12 y de 14:30 a 18:30.

 

Y ahora veamos el horario de regreso de la naveta desde la explanada sita a un kilómetro de la abadía hasta la estación ferroviaria de Avigliana:

 

10:15 / 12:30 / 15:15 / 17:15 / 18:45 horas.

 

Todavía nos queda resolver el viaje desde Turín hasta Avigliana en tren regional o local. Hay que acudir a una oficina de venta de billetes de la compañía Tren Italia en la estación de Porta Nuova y ver qué servicio ferroviario hay, pero ello supone un tiempo extra que restar al que podemos estar dedicando a la visita a museos y palacios incluidos en la tarjeta turística.

Si está convencido de ir a la Sacra, en la planificación de su viaje puede tratar de adquirir previamente los billetes del tren a Avigliana (tenga en cuenta que es sólo una parada de paso dentro de la línea a Susa o a Bardonecchia) por Internet a través de la página de la compañía ferroviaria italiana, Trenitalia:

 

http://www.trenitalia.com/

 

pero yo he tenido tantos problemas las veces que lo he intentado, que quizás sea mejor recurrir a su filial española, con sede en Barcelona, Italiatren:

 

http://www.italiatren.com/

 

Tampoco he tenido mucha fortuna en intentar la compra por Internet, pero tiene la ventaja de que se puede contactar por el teléfono que aparece en el portal ( 902 101 249. Recuerde que la llamada a un 902 desde un teléfono fijo en España tiene un coste similar al de una llamada interprovincial, no así desde un móvil) o por correo electrónico y que al atender en español no hay problemas de comunicación, aunque probablemente haya que afrontar un sobrecoste, que merece la pena por el ahorro del tiempo y de molestias.

 

El domingo en que yo viajé había un tren que salía a las 7:45 desde Porta Nuova con llegada a Avigliana a las 8:13 horas (28 minutos de viaje en total), a un precio inferior a 10 euros ida y vuelta.

 

El siguiente tren llegaba a Avigliana a las 9:15 horas, con tan sólo un cuarto de hora de margen de seguridad. Demasiado poco. Aconsejo tomar el primero. Aquel día hubo un incidente en mi tren al sorprender el revisor a un grupo de africanos sin billete y expulsarlos del vagón. Uno se resistió y se negó mostrando un billete que no tenía validez según el revisor. Hubo momentos de tensión y el revisor salió al parecer el petición de ayuda a la Policía. Aunque al final el incidente no pasó a mayores, en caso de haber derivado en un altercado y se hubiera tratado del tren con llegada a las 9:15 a Avigliana habría perdido la primera naveta a la abadía y tener que haber esperado hasta las 11 de la mañana, con lo que teniendo en cuenta el horario de admisión de los monjes habría significado perder la mañana sin poder entrar en la Sacra.

 

Atención: Avigliana no es el destino de los trenes, sino sólo una estación de paso, pero hay que tener cuidado con las indicaciones que recibamos en Turín. En la Oficina de Tren Italia informaron de que el tren que pasaba ese día y a esa hora por Avigliana era el que rendía viaje en Susa. Incorrecto: el tren era el que iba con destino a Bardonecchia, si no recuerdo mal. Por tanto, es fundamental llegar con al menos 20 minutos de antelación a la estación y buscar a empleados ferroviarios en los andenes a los que mostrar el billete para que nos indiquen el tren y la vía por la que saldrá. Una vez verificado, hay que validar el billete en una de las máquinas (de color verde en Porta Nuova) generalmente adosadas a las columnas, so pena de ser multado por el revisor durante el viaje en el tren.

 

No sólo recibí información errónea sobre el tren. En Turín, al preguntar por la parada del autobús especial a la Venaria Reale me indicaron la contraria a la que realmente era. Resultado: una mañana perdida. A la hora de embocar para el Museo del Automóvil, la indicación fue que se hallaba a la derecha. Era a la izquierda. Al preguntar por una parada de Metro, la indicación fue la segunda calle a la izquierda. Era la cuarta. Por tanto, como precaución, pregunte en diversos lapsos al menos a tres personas distintas. Desconfíe si no hay unanimidad en las respuestas.

 

En el tren a Avigliana no había ninguna hoja informativa sobre las paradas sucesivas ni se informó por megafonía interna de a cuál llegábamos. Por tanto, hay que estar pendiente uno mismo de, en cuanto el tren afloja la marcha, tratar de leer el nombre de la estación a la que se aproxima.

 

Si no recuerdo mal, Avigliana es la quinta parada del tren una vez salido de Porta Nuova, tanto si su destino final es Susa como Bardonecchia. Serían las siguientes: Grugliasco, Collegno, Alpignano, Rosta y Avigliana.

 

Tampoco confíe en que en los vagones del tren haya enchufes para recargar la batería del móvil. Es aconsejable llevarse para la excursión a la Sacra di San Michele una batería portátil previamente cargada.

 

Y aunque el día amanezca con un sol radiante, en la Sacra di San Michele, a casi 1.000 metros de altura, el tiempo puede cambiar rápidamente y llover de forma racheada por la acción del viento. Por tanto, hay que ir preparados con paraguas, chubasquero y calzado adecuado, por si cambian las condiciones meteorológicas. También hay que tener cuidado con la indumentaria (pantalones cortos, tirantas…), ya que al fin y al cabo se trata de un monasterio y el abad exige decoro a la hora de permitir la entrada.

 

Una vez en Avigliana, previa mirada al tablón con los horarios de los trenes de regreso a Turín (en función del día puede haber uno cada hora o dos) para planificar la vuelta, hay que intentar colocarse dentro de la naveta o microbús que conduce hasta el pie del monte y de la abadía en el lado derecho, opuesto al del conductor, para contemplar durante la subida los dos preciosos lagos de origen glacial de Avigliana, separados por un pequeño istmo y que por ello parecen uno solo. Núcleo de un parque natural con itinerarios senderistas y muy frecuentado por excursionistas de otros países, están rodeados de chalés y urbanizaciones entre densos bosques.

 

Al llegar a pie a la abadía tras una caminata de un kilómetro y pasar por la recepción para comprar o canjear el billete hay que seguir subiendo por una impresionante “escalera de los muertos” para, tras cruzar el románico portal del zodiaco (así llamado porque aparecen esculpidos los doce signos zodiacales, más las constelaciones), acceder al interior de la iglesia que empezó siendo románica y acabó gótica por los siglos que se emplearon en su terminación.

Aparte de una serie de tumbas de miembros de la Casa de Saboya, en su interior destaca, entre otras pinturas y un gran fresco, un tríptico del fino artista Defendente Ferrari, ampliamente representado en Turín, especialmente en el Palacio Madama y también en la galería Sabauda del Palacio Real.

Hay que tener cuidado con que no nos pase inadvertida, a continuación de las pinturas, una especie de puerta trasera de la iglesia que se mantiene cerrada para evitar las irrupción del viento y la lluvia. Franqueando esa puerta se accede a una terraza/mirador impresionante, desde la que es posible divisar la espectacular panorámica del valle de Susa encajonado entre montañas alpinas de alturas superiores a los 2.000 metros, ninguna nevada este verano pero que en invierno deben ofrecer un paisaje aún más extraordinario. Un sitio para hacer y hacerse todo tipo de fotografías y desde el que contemplar también la torre de la bella Alda.

Según la leyenda, toma el nombre de una joven que en el siglo XVII se refugió en la Sacra huyendo de la guerra. Sin embargo, los soldados invadieron la abadía y la rodearon, sin dejarle ninguna posibilidad de escapar. La joven invocó entonces a San Miguel (el arcángel al que está dedicado el monasterio) y se lanzó al vacío. Milagrosamente resultó ilesa. A partir de entonces fue presa de la vanidad, creyó poder volar y alardeó de ello ante sus vecinos de una aldea cercana. Cuando se lanzó de nuevo desde lo alto del monte se estrelló sin remisión contra las rocas.

Paredes de roca de las que emerge la Sacra di San Michele, como si fuera una prolongación natural de las mismas, convertida en un faro espiritual visible desde kilómetros a la redonda. Tanto el monasterio como su emplazamiento son verdaderamente excepcionales y merecen con creces el fatigoso viaje, sobre todo por la pésima conducción del chófer de la naveta, que no reduce jamás la velocidad y va saltando de badén en badén en el tramo final hasta Avigliana.

Otra posibilidad que descubrí posteriormente de viajar a la Sacra es apuntarse a la excursión que en temporada estival (en realidad abarca en 2017 del 2 de abril al 29 de octubre) organiza los domingos la misma empresa de transportes, Cavourese, desde la otra estación de Turín, Porta Susa (en realidad de la plaza XVIII Dicembre, que es la situada frente al edificio antiguo de la estación ferroviaria). El coste es de 35 euros por persona (29 euros con la tarjeta turística) e incluye una visita guiada a la abadía en italiano e inglés. No queda claro si el precio de la entrada a la abadía (normalmente de 8 euros) está incluido o hay ue abonarlo una vez en el monasterio. El autocar parte a las 8:30 desde Turín y emprende el regreso desde la Sacra a las 13 horas. Hay que inscribirse previamente, en el siguiente enlace:

 

http://www.somewhere.it/tours/la-magia-della-sacra/

 

Por tanto, de forma privada o en viaje organizado, una excursión a la Sacra implica que en el mejor de los casos no estaremos de vuelta en Turín hasta las 15 horas o más.

 

¿Y ahora qué? Si hemos llegado hasta aquí es porque estamos pasando al menos tres días en Turín; probablemente hemos adquirido una tarjeta turística valedera por tres días y hasta el martes no despega el primer avión en que es posible regresar a Sevilla, así que teóricamente todavía nos quedaría el lunes para descansar, pasear por la ciudad, hacer compras…. Por tanto, hay que apurar al máximo el tiempo útil que nos queda de la tarjeta turística y de conocer Turín tras haber realizado un viaje de casi 2.000 kilómetros.

 

Ya que venimos de una abadía, la propuesta es continuar haciendo por decirlo así turismo religioso, pues no en vano Turín va indisolublemente asociada a la custodia de la sábana santa y ya que estamos aquí tenemos la oportunidad de conocer al menos la historia de la sindone, como la llaman localmente, ya que el lienzo sagrado sólo se muestra al público en ocasiones especiales o con permiso papal, dados los daños que sufrió en el incendio que le afectó cuando se hallaba en la localidad francesa de Chambery y el deterioro producido por el paso del tiempo.

 

Aprovechamos hoy que el museo dedicado a la sábana santa se cierra una hora más tarde (las 19:00 horas) para hacer una ruta que incluya también las cercanas y magníficas iglesias de la Consolata ( se cierra a las 20 horas los festivos) y la basílica de María Auxiliadora (hay una misa los domingos a las 21 horas), donde está enterrado San Juan Bosco, el fundador de los salesianos, de tanta presencia en Sevilla.

Doy por supuesto que atendiendo anteriores recomendaciones y por su cercanía al Palacio Real ha visitado ya el palco real que en la catedral de San Juan (Duomo di San Giovanni, en la plaza del mismo nombre) alberga en un contenedor especial ignífugo de 5 x 1,60 metros la sagrada mortaja de Jesucristo. Si no lo ha hecho, ahora es el momento (la catedral se cierra los domingos normalmente a las 19 horas), porque puede ser perfectamente el punto de partida en la ruta al Museo della Sindone, que se halla en la Via San Domenico 28, a unos 10 ó 15 minutos a pie de la catedral, a través de la Via Tasso, que conecta en línea recta con aquélla.

 

El museo ha sido habilitado en la cripta de la iglesia del Santísimo Sudario y en dependencias de la planta baja del edificio anexo al templo. La visita, incluida en la tarjeta turística, se inicia con la proyección de un vídeo en el idioma del visitante. Luego le entregan una audioguía que incluye información sobre los 39 contenidos del museo, en una sola sala partida a la mitad por las vitrinas expositoras. La audición completa de los 39 hitos puede llevar cerca de hora y media, en función del interés que cada contenido despierte en el visitante.

En el museo se hacen dos recorridos simultáneos: uno, de carácter científico, donde se narran las investigaciones sobre el lienzo y se incluye la poderosa imagen tridimensional del rostro que impregna (por expresarlo de esta manera) el sudario; el otro, de carácter histórico, sobre el itinerario seguido por la sábana desde que se tienen noticias sobre la misma, el cofre en que se transportó a Turín en el año 1578, el relicario de plata repujada en que se conservó hasta el pavoroso incendio en la capilla de Guarini hace veinte años, la cámara que se construyó de forma artesanal para realizarle la primera fotografía en 1898…..

 

 

 

 

 

 

 

Hay que procurar salir con tiempo del museo de la sábana santa para poder entrar en el magnífico santuario de la Consolata (Consolación), a escasos metros del museo, tomando la Via della Consolata hasta ver su impresionante silueta con su campanario de 40 metros de altura a la derecha, también fruto de los retoques del gran arquitecto Filippo Juvarra en el siglo XVIII, al que asimismo se debe el diseño del altar, en el que aparecen dos ángeles tallados en mármol y el icono de la Virgen (según la tradición, en la Edad Media a un ciego le fue revelado en un sueño el lugar donde aparecería una imagen de la Madre de Cristo).

Al igual que en la iglesia de San Lorenzo, hay una asociación de amigos o voluntarios de la Consolata que ofrecen visitas guiadas gratuitas en varios idiomas (Teléfono: 00 39 011 483 61 25).

 

Probablemente haya oído hablar del bicerin, la bebida típica de Turín. Pues bien, enfrente del santuario de la Consolata está el café/pastelería “al Bicerin”, que data del año 1763 y a cuyos gestores, o más bien sus antepasados, se atribuye la creación y la receta original (de ahí su nombre) del bicerin, que no requería alcohol (en muchos bares le vierten licor) y que se compondría de café espresso, chocolate y crema fresca de leche. El bicerin no es la única especialidad de la pastelería, como podrá comprobar si quiere hacer un alto en la misma para reponer fuerzas. Esta cafetería/pastelería se halla enclavada en el denominado “cuadrilátero romano” de Turín, nombre derivado de la cercanía de la Porta Palatina y que es, junto a los muelles del río Po, el lugar de concentración de la movida nocturna turinesa.

Y ya que hemos llegado al santuario de la Consolata, estamos a un tiro de piedra de la Basílica Maria Ausiliatrice (María Auxiliadora), nada más cruzar Corso Regina Margherita, que podemos visitar porque al menos los domingos se suele oficiar misa a las 21 horas.

 

Templo cuya construcción impulsó San Juan Bosco, el fundador de los salesianos, que acabó enterrado en el mismo y al que se dedicó el monumento existente frente a la iglesia. Su imponente fachada, de estilo renacentista pese a datar del año 1868, estaría inspirada por una obra de Palladio en Venecia.

Dentro de la iglesia destaca el gran fresco de María Auxiliadora sobre el tabernáculo y la decoración de la cúpula, obra de Rollini. Bajo los cuatro altares reposan los restos, respectivamente, de San Juan Bosco, su sucesor al frente de la Orden Salesiana Michele Rua, San Doménico Salvio y la fundadora de las Hijas de María Auxiliadora, Santa María Mazzarello.

 

Hay muchos otros museos, palacios, parques y jardines, zonas comerciales y lugares de interés de Turín dignos de conocer, pero algo hay que dejar para que lo descubra por sí mismo de la mejor manera posible: “perdiéndose” por esta magnífica ciudad ahora conectada con Sevilla por tres vuelos a la semana.