Atarazanas por consenso

El pacto entre Cultura y Adepa permitirá apreciar el conjunto de edificios que fueron conformando las Atarazanas

La Junta podría haber negociado antes las concesiones que ahora ha hecho y que no plasmó en el concurso de ideas

 

La Consejería de Cultura y la Asociación de Defensa del Patrimonio de Andalucía (Adepa) han cerrado, tras nueve meses de intensas negociaciones, un acuerdo sobre el proyecto de reforma de las Atarazanas, en virtud del cual la entidad conservacionista retirará el recurso que presentó en su día ante los tribunales, los cuales dictaron la suspensión cautelar de la licencia de obras otorgada para la ejecución del proyecto diseñado por el arquitecto Vázquez Consuegra, por el presunto riesgo que podría entrañar para la integridad de este Bien de Interés Cultural.

Si bien está lo que bien acaba, hay que felicitar a ambas partes por la capacidad de diálogo, la flexibilidad y la voluntad de llegar a un acuerdo demostradas durante este tiempo, fruto de las cuales será una rehabilitación de los antiguos astilleros medievales en la que podrán reconocerse tanto la Junta, su propietaria, como Adepa, ya que el proyecto resultante, a falta de las modificaciones que ha de introducir Vázquez Consuegra, podría atribuirse mitad por mitad a la Consejería y a los conservacionistas.

Pero no nos engañemos tampoco. Si Cultura ha accedido a negociar sobre las reivindicaciones de Adepa ha sido forzada por la suspensión cautelar lograda por esta última ante la Justicia. Por otra parte, en el seno de Adepa se ha acabado imponiendo la corriente posibilista, partidaria de llegar a un acuerdo impensable “a priori” por la magnitud de las concesiones arrancadas según el cuadro-resumen elaborado por nuestra compañera María Román; una corriente posibilista, decíamos, frente a la escéptica o radical, que preconizaba la total excavación del inmueble y que no confiaba en absoluto en la voluntad negociadora de la Junta de Andalucía.

 

CESIONES MUTUAS

 

Esta posición equivalía al todo o nada, ya que el juez podía acabar levantando la suspensión cautelar y dando luz verde al proyecto redactado por Vázquez Consuegra, con lo cual los conservacionistas no habrían visto satisfecha ninguna de sus reivindicaciones, o bien convirtiendo la suspensión cautelar en una anulación definitiva de la licencia de obras y por ende del proyecto de Consuegra. Esta posibilidad supondría la consolidación de la situación actual, con un edificio cerrado “sine die” y con la pérdida del patrocinio (15 millones de euros) de La Caixa para intervenir en el mismo.

En una negociación, cuando dos partes se sientan a una mesa y ninguna las tiene todas consigo no hay más remedio que hacerse concesiones mutuas, por lo que al final nadie se levantará satisfecho al 100%. En este sentido, podríamos decir que Cultura y Adepa han cedido en sus pretensiones en un 50% aproximadamente, lo suficiente como para que hoy la reforma de las Atarazanas no sea ya más motivo de discordia entre el poder político y el económico y la sociedad civil representada por Adepa.

 

No obstante, deberíamos preguntarnos -y la Consejería de Cultura la primera- si no se podrían haber ahorrado todas estas tensiones y no haber perdido un tiempo precioso si se hubiera actuado de otra forma y al menos dialogado previamente con los conservacionistas sobre las líneas rojas que no debían haberse superado a la hora de redactar las bases del concurso de ideas que ganó Vázquez Consuegra con un proyecto acorde a lo que se pedía en el mismo: convertir las Atarazanas en un moderno centro cultural sin más, pero perdiendo la oportunidad, por mucho que el arquitecto defendiera la reversibilidad de sus intervenciones, de, con el patrocinio de La Caixa, recuperar al menos una parte de los antiguos astilleros sepultados bajo toneladas de escombros.

Si Cultura ha accedido finalmente a que se excaven dos naves hasta su cota original y a crear un corredor arqueológico interior, para el que habrá que extraer unos 5.000 m3 de tierra, y a entre otras concesiones fruto de su diálogo con los técnicos de Adepa (José García Tapial, Fernando Mendoza y Fernando Fernández han jugado un papel esencial) eliminar la cafetería con vistas a la Giralda (las hay más cercanas, como las de hoteles de la calle Alemanes y Plaza Virgen de los Reyes) y la plaza abierta a la calle Dos de Mayo, ¿no pudo haber acordado estos criterios con los conservacionistas y haberlos incluido en las bases del concurso de ideas?

 

PARTICIPACIÓN

 

Nos hallamos en un nuevo tiempo, marcado por la crisis económica y la cada vez mayor exigencia ciudadana de participación en los asuntos públicos, en el que ya no encajan esos concursos de ideas en busca de un arquitecto-estrella para proyectos en los que apenas importe la función que ha de desarrollar un edificio o su historia, sino su conversión en un icono “per se” o como símbolo del mandato del político que los convoca e independientemente de su coste económico. Este lo acaban pagando siempre los contribuyentes y va en detrimento de otras opciones más baratas y útiles o de servicios públicos e hipotecando la gestión de los dirigentes posteriores.

El paradigma de esta política de “grandeur”  son las faraónicas Setas de Monteseirín, a las que éste desvió más de 100 millones de euros de los sistemas generales de la ciudad y para alzar un mero envoltorio del nuevo mercado de la Encarnación, que el arquitecto José Antonio Carbajal había diseñado previamente con un coste comparativamente irrisorio.

Manuel Del Valle, ex alcalde de Sevilla y ex presidente de la Fundación Atarazanas, ha declarado que “lo que se haga en un edificio que data de 1258 debería permitir que pudiera reconocerse el edificio en toda su historia”.

Pues bien, la gran virtud del pacto alcanzado entre la Consejería de Cultura y Adepa para un nuevo proyecto sobre las Atarazanas es que, como bien dice García Tapial en línea con Del Valle, se va a poder apreciar el conjunto de edificios que han conformado este inmueble de 8.000 m2 cubiertos (casi una hectárea): la muralla almorávide, la barbacana almohade, los astilleros de Alfonso X el Sabio, el asentadero de la Carrera de Indias y la maestranza de Artillería.

 

COSTES

 

Estas excavaciones no deberían suponer “ a priori” un incremento en el coste del proyecto diseñado por Vázquez Consuegra, ya que se compensarán con el ahorro obtenido por la eliminación de los micropilotes y encepados (unos dos millones de euros) a los que habría que haber recurrido para sostener la recarga que habrían supuesto la cafetería y otros elementos en las naves superiores. El peso se aligerará también retirando los grandes bloques de hormigón que como refuerzo (pero sobre la zona de la muralla) instalaron los militares para almacenar con mayor seguridad las piezas de artillería.

Y ésta es otra lección del acuerdo sobre las Atarazanas: no hay un solo e inmutable criterio arquitectónico (se ha sostenido que el relleno no puede retirarse sin comprometer la estabilidad del edificio; que todos los museos tienen una cafetería; que los micropilotes eran indispensables; que los lucernarios había que taparlos con una escalera mecánica…) y que técnicamente las cosas pueden hacerse de otra manera cuando se confrontan arquitectos entre sí y los políticos no quedan al albur de una opinión única.

No es, empero, momento de reproches ni de volver la vista atrás, sino de felicitarnos todos por este acuerdo fruto del diálogo y por la oportunidad que supone de recuperar para Sevilla el equivalente, por su extensión y su importancia histórica, una catedral civil.

Urbanismo mantendrá la accesibilidad Universal a los veladores de la Avenida

RECLAMACIÓN

Los hosteleros pidieron al Ministerio que los discapacitados no pudieran acceder a todas las mesas, sino sólo a una parte

INGRESOS

Con una menor separación podrían poner más veladores en las terrazas y obtener más rentabilidad

CAL Y ARENA

El Ministerio avala al Ayuntamiento pero sugiere una solución  menos distorsionadora de la actividad económica

La Gerencia de Urbanismo mantendrá en los veladores de la Avenida de la Constitución el principio de accesibilidad universal, que exige una separación mínima entre ellos de 1,5 metros para que quepa o pueda pasar cualquier discapacitado con su silla de ruedas, pese a un dictamen del Ministerio de Economía que pretende ser salomónico y que aun reconociendo la potestad municipal para regular las terrazas concluye pidiendo una solución alternativa con el fin de que haya más veladores.

El pasado 11 de abril, la patronal de la hostelería sevillana, en representación de los establecimientos Zona Café, Oniroma, Sotavento Café y Grancafé, elevó una reclamación al Consejo para la Unidad de Mercado (Ministerio de Economía) contra la propuesta de ordenación de terrazas de veladores en la Avenida de la Constitución.

Según los hosteleros, el Ayuntamiento, a través de la Gerencia de Urbanismo, establece una disposición de veladores muy por debajo de los usos y ocupaciones actualmente concedidos, sobre la base, a su juicio, de una interpretación restrictiva de la normativa de accesibilidad.

En virtud de esta normativa y del denominado principio de accesibilidad universal, Urbanismo estipula una separación de al menos 1,5 metros entre los veladores de las terrazas: la distancia mínima para que quepan o puedan pasar las sillas de ruedas que utilizan personas con discapacidad y que necesiten circular entre las terrazas o bien estacionar en las mismas para tomar algún refrigerio.

Los hosteleros, por su parte, consideran que no todos los veladores de las terrazas de la Avenida deben ser accesibles para las personas discapacitadas y que es suficiente con que lo sean sólo una parte. Conforme a su pretensión, no haría falta establecer una franja mínima de 1,5 metros entre todos los veladores, con lo cual éstos podrían juntarse más, podría incrementarse su número, también los clientes y, como consecuencia final, los ingresos de los establecimientos.

 

DICTAMEN

 

El Consejo para la Unidad de Mercado emitió el pasado 5 de mayo su dictamen sobre la reclamación de los hosteleros, un dictamen en el que trata de ser salomónico aunque al final propende a dar satisfacción a los propietarios de las cafeterías por cuanto su finalidad como organismo es el fomento con los menos obstáculos posibles de la actividad económica.

Esta entidad reconoce que la exigencia de licencia por parte del Ayuntamiento para la colocación de terrazas con veladores en las inmediaciones de los negocios de hostelería sería “necesaria y proporcionada” en virtud de los términos de la Ley de Garantía de la Unidad de Mercado y de la de Bienes de las Entidades Locales de Andalucía.

Pese a avalar la legalidad de la actuación municipal, el Consejo hace una pirueta al final para tratar de satisfacer también la exigencia de los hosteleros y concluye de la siguiente forma: “En la medida en que el contenido y la aplicación de una norma o un instrumento de planeamiento urbanístico pueda limitar el acceso o ejercicio de una actividad económica, éste habrá de ajustarse a los principios de la Ley 20/2013, de 9 de diciembre, de Garantía de la Unidad de Mercado, en especial al principio de necesidad y proporcionalidad recogido en su artículo 5. En el caso que nos ocupa -prosigue- los mecanismos para garantizar la accesibilidad universal deberán ser siempre tales que no existan otros medios que resulten menos restrictivos o distorsionadores para la actividad económica”.

 

REACCIÓN

Como este dictamen no es vinculante, la Gerencia de Urbanismo no va a modificar su propuesta de ordenación de los veladores en la Avenida y mantendrá el principio de la accesibilidad universal para todos los discapacitados, que exige una distancia separadora mínima de metro y medio entre las mesas de las terrazas, por entender que el interés general está siempre por encima del interés económico de un sector privado.

Según Urbanismo, el planteamiento del Consejo para la Unidad de Mercado de que se intente de alguna manera permitir la colocación de más veladores sin impedir simultáneamente la accesibilidad de los discapacitados es, sencillamente, inviable, ya que o cabe o no cabe una silla de ruedas entre un velador y otro: no hay término medio.

El cupo del Alcázar

Mientras el delegado de Turismo preconiza limitar las visitas al Alcázar, el arquitecto y el arqueólogo recomiendan incrementarlas

La mayor explotación turística se presenta como una mera consecuencia de las “necesarias” intervenciones propuestas

 

Ya han filtrado una recreación virtual de cómo quedarían la Puerta y el Patio del León del Alcázar cuando se ejecute el proyecto de demolición de las casas adosadas al interior de la muralla y la destrucción de los cuatro cuarteles de arrayán y de otras plantas existentes, con el posible indulto a última hora de los casi centenarios palos borracho, tal como ha venido informando desde el principio Viva Sevilla.

Expertos independientes han expresado al respecto lo siguiente: “La imagen virtual es un horror, que será en lo que se va a convertir ese espacio de entrada, que siempre ha sido agradable como tránsito al Patio de la Montería posterior”.

Con el falso argumento de que eliminando todas las construcciones contemporáneas existentes, cuando alguna data al menos del siglo XVIII, los visitantes se encontrarían con una entrada mucho más fiel a la que hubieran encontrado en la época del rey Pedro I, se trata de justificar, en línea con todo lo que hemos venido publicando al respecto, la entrada de la piqueta en un monumento declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco y que teóricamente era intocable.

La recreación virtual muestra un espacio de una dureza que recuerda a la de las inhóspitas plazas sin vegetación que se construyeron en la ciudad en vísperas de la Expo-92, como la de Armas y la explanada de Santa Justa, pero si París bien valía una misa para Enrique IV, para la actual dirección del Alcázar encabezada por Bernardo Bueno llenar de más turistas el monumento a costa de acabar con casas dieciochescas y los setos de arrayán justifica cualquier tipo de intervención, con barniz arqueológico como coartada.

 

CAUSA Y CONSECUENCIA

El argumentario periodístico que se ofrece junto a la imagen de la dura recreación virtual insiste en la tesis de la supuesta necesidad de la actuación, con la consecuencia sobrevenida del resto de intervenciones en cadena. Estas, a su vez, tienen como consecuencia supuestamente inocente que se multiplicarán las posibilidades de explotar turísticamente aún más el Alcázar, el auténtico  “ leit motiv” de todo este plan.

Volvemos a subrayar que se disfraza como consecuencia la causa de la intervención: incrementar el número de turistas en el Alcázar para así satisfacer las demandas del todopoderoso “lobby” turístico local y también los ingresos que el monumento genera para el Ayuntamiento (son sus fondos los que sufragan los programas de conservación de las Casas Consistoriales y de otros bienes municipales) al margen del impacto patrimonial de la misma.

Así, como quien no quiere la cosa, se proclama lo siguiente: “Estas operaciones no son objeto de este proyecto, pero sin duda serán la consecuencia  inevitable (atención a esta palabra) de la eliminación del acceso actual a través de la Puerta del León, y habría que acometerlas o bien ahora o en un futuro cercano. Otra cosa no se entendería”.

¿Y qué otra cosa no se entendería?

Pues ya que van a dejar expedito un lienzo de la muralla, ¿por qué no aprovechar esa consecuencia para incluir en el circuito turístico una visita a las murallas y así se incrementa la oferta, el tiempo de estancia y por ende la caja que genera el Alcázar?

RÉPLICAS

Hay, empero, algún “pequeño” problema que subsanar. Por ejemplo, en el sector oriental han desaparecido la mayoría de las almenas originales. ¿Solución? Se plantea lisa y llanamente su reconstrucción, “ya que el modelo -dicen- es bien conocido y no existe motivo alguno para que no sean respuestas en un lugar que desde ahora se convertiría en uno de los referentes turísticos de la ciudad”. Y se añade: “Hemos detectado huellas de dichas reposiciones en el siglo XIV, en el XVIII y en los años 60 (por Félix Hernández) en el mismo lienzo”.

Atención a la contradicción: en el proyecto se trata de justificar la demolición de casas del siglo XVIII adosadas a la muralla y que sirven actualmente de estructura de acogida para los turistas que acceden al monumento, pero no hay el menor empacho en inventarse unas almenas de réplica para esos mismos turistas, en cuyo nombre se hace todo, una cosa y su contraria.

Otro “pequeño” problema es que no hay escaleras para acceder a la muralla. La solución, una vez más, es la consecuencia de otra intervención, que se presenta como necesaria o inevitable: la reparación de las torres, ya que según los redactores del proyecto se encuentran muy alteradas por las obras realizadas por Félix Hernández en la década de los 60 del siglo pasado. A juicio de los promotores, debería retirarse el enfoscado interior hecho con mortero de cemento y bien dejar a la vista la fábrica, como al exterior, o echar un enfoscado más adecuado de mortero de cal.

Y, de paso, se habilitarían escaleras para que los turistas suban a las cámaras y al adarve de las torres.

Si las torres están tan mal por obras realizadas casi a mitad del siglo pasado, ¿cómo la dirección del Alcázar no ha hecho nada en estos 60 años para rehabilitarlas y sólo se lo plantea ahora y sólo como un pretexto para así habilitar escaleras que permitan subir y explotarlas turísticamente? ¿Se está cumpliendo el deber legal de conservación o se supedita a que cada trozo del monumento permita o no su explotación turística?

SEGURIDAD

El experto consultado opina al respecto: “Todo lo presentan de una manera ideal y maravillosa, pero todavía no tienen escaleras para subir a las murallas. Creo que es el punto más débil porque hay problemas de seguridad. Un edificio como el Alcázar (residencia real eventualmente) está mejor defendido sin acceso a las murallas, independientemente del riesgo que supone un tropel de turistas subiendo y bajando. Por otro lado -añade- les parece bien la reconstrucción de almenas, por lo que hubieran condenado a cualquier otro arquitecto restaurador. Por lo visto, todo lo que hizo Félix Hernández estaba mal hecho; lo que ellos hacen, no. No hablemos de Rafael Manzano. Y se equivocan al definir como contemporáneas todas esas construcciones adheridas a la muralla, porque él mismo ha dicho que son del siglo XVIII. El resultado final de pequeña plaza dura está asegurado. ¿Y cómo será el cerramiento de la puerta de la calle Miguel Mañara? Tampoco se ha previsto y no entiendo dos puertas abiertas para los turistas”.

Volviendo al argumentario de los promotores de las demoliciones “necesarias” en la Puerta y Patio del León, nos conduce al meollo de la cuestión: la recuperación del adarve y las torres para su visita permitiría (atención) aumentar el aforo en el monumento y, por ende, el número de visitas y resolvería un “atraso indiscutible” en la explotación del Alcázar.

NUMERUS CLAUSUS

El pasado 17 de abril, el delegado municipal de Turismo, Antonio Muñoz, declaró que Sevilla todavía tiene capacidad para seguir creciendo desde un punto de vista turístico “pero no a cualquier precio”. Tras instar a analizar lo que está ocurriendo en Barcelona y Venecia, donde los ciudadanos empiezan a protestar por la saturación de turistas, añadió: “El Alcázar de Sevilla debería reflexionar si establecer un número tope de visitas por hora o franja horaria”.

Y continuó: “No quiero crear alarma. No nos encontramos con una sobresaturación como puedan tener otros destinos urbanos, pero sí creo que es conveniente hacer una reflexión con pausa y consenso de cara a una gestión sostenible de nuestra propia ciudad y de análisis sobre dónde se sitúa la capacidad de carga de nuestros monumentos”.

Muñoz ignora o ha olvidado que en el Alcázar hay establecido un tope de visitas (750 personas de forma simultánea en el interior), límite que a nuestro juicio se incumple, como ya razonamos en su día.

Paradójicamente, mientras el delegado responsable preconiza limitar las visitas al Alcázar y revisar su capacidad de carga turística (como la de todos los monumentos sevillanos), los promotores de los derribos en el Patio del León van justamente en dirección contraria al preconizar, como consecuencia de aquéllos, que se aumente el aforo y por tanto el número de visitas al monumento.

¿Quién marca la política sobre el Alcázar, el arquitecto y el arqueólogo, o el Ayuntamiento como gobierno de la ciudad?

Espadas está pagando a Emasesa una deuda municipal de 16,5 millones de euros

CUARTA PARTE

Ha saldado ya 4,3 millones de euros en lo que va de mandato

CONCEPTOS

Por agua, red de radio, obras en pasos subterráneos y cocheras

INSOLITO

Zoido firmaba las cuentas de Emasesa, que exigía la deuda, y las del Consistorio, que la negaba

 

El gobierno de Espadas sigue lastrado por la herencia en forma de deudas recibida de sus antecesores y que en algunos casos, como el del edificio Laredo, se remontaba al mandato de Rojas Marcos como alcalde. El último capítulo aflorado son los 16,5 millones de euros de pagos pendientes del Consistorio a su principal empresa pública, Emasesa, por facturas a partir del año 2003. Espadas ha abonado ya 4,3 millones y ha cerrado un acuerdo con la empresa de aguas de reconocimiento de deuda por el monto restante y pagos sucesivos en función de la disponibilidad presupuestaria.

Los gobiernos locales durante los mandatos 2003-2011 (presididos por Monteseirín) y 2011-2015 (presidido por Zoido)  dejaron una deuda global del Ayuntamiento con la empresa metropolitana de aguas Emasesa de 16,5 millones de euros, que se está regularizando en este mandato con Espadas como alcalde a instancias de la Intervención municipal, los servicios jurídicos de Emasesa y las auditoras que han revisado las cuentas de la empresa metropolitana.

Una parte de esta deuda pendiente fue abonada por el Consistorio en el año 2016 y el resto se ha reconocido ahora y será pagada cuando haya disponibilidad presupuestaria.  Este reconocimiento de deuda no condiciona el Presupuesto municipal para el año en curso, ya aprobado.

La deuda del Ayuntamiento con Emasesa responde a cuatro conceptos: suministro de agua, ejecución de obras por afecciones ocasionadas por dos pasos subterráneos (cruces de la Avenida de la Palmera con la calle Cardenal Bueno Monreal, y de la Avenida de Andalucía con la Ronda del Tamarguillo) en la ciudad, servicios de comunicaciones mediante la red de radio SECORA y obras y mantenimiento en las cocheras de Torrecuéllar.

 

DEJÓ DE COMPUTARSE

En febrero de 2011, todavía durante el mandato de Monteseirín, se instruyó expediente que dio como resultado la contabilización de la deuda generada hasta esa fecha en la cuenta 413 “Operaciones pendientes de aplicar a presupuesto”,  por importe de 9.481.539 euros.

No obstante, y  lejos de servir de base para su liquidación, la deuda siguió incrementándose durante el mandato siguiente (con Zoido de alcalde), particularmente por suministro de agua e incluso por la finalización y liquidación de las obras de afecciones de los dos pasos subterráneos citados.

Incluso a finales del año 2012 la entonces Dirección General de Hacienda y Gestión Presupuestaria instó a la retirada de facturas de la cuenta 413, hecho que finalmente sucedió. Así, en ese momento la deuda con  Emasesa dejó de estar contabilizada en el Ayuntamiento.

A raíz de ello y por devoluciones de facturas emitidas con posterioridad, que dieron lugar a la presentación de un recurso de alzada por Emasesa ante el Ayuntamiento el 5 de mayo de 2014, se iniciaron gestiones con la empresa metropolitana de aguas para la firma de un convenio de reconocimiento y liquidación de  toda la deuda. Este convenio no llegó a firmarse finalmente, pese a contar con un borrador emitido por la Delegación de Hacienda,  y por tanto no se abonó ninguna cantidad.

Durante esos años se dio la circunstancia de que  el presidente de Emasesa y a la vez alcalde, Juan Ignacio Zoido, firmaba por un lado unas cuentas de Emasesa, en las que se reconocía y exigía el pago de la deuda por parte del Consistorio,  y, por otro, las cuentas del Ayuntamiento,  en que no se reconocían. Se generó así  una situación insostenible, que fue advertida por las auditorías de Emasesa correspondientes a los ejercicios de 2015 y 2016.

 

REGULARIZACIÓN

 

Iniciado el mandato de Espadas como alcalde, el cual se encontró con una deuda con la empresa metropolitana de aguas mucho mayor que la que a su vez había heredado cuatro años antes Zoido de Monteseirín, el actual equipo de gobierno inició la ordenación de la misma y su liquidación, a instancias de la Intervención municipal. Así, durante el pasado año 2016 ya se produjo una importante reducción: el gobierno local abonó a Emasesa 4.360.763,38 euros.

Ahora ya atienden todas las facturas corrientes y se está haciendo un esfuerzo por reducir en el plazo más breve posible la deuda inicial, conforme a los  informes de control financiero y de cumplimiento que ha venido emitiendo el Interventor municipal.

Por todo ello es necesario, según fuentes municipales, reflejar la deuda con Emasesa e ir progresivamente atendiendo el abono de la misma, con estricto cumplimiento de la normativa de aplicación, tanto por parte del Ayuntamiento como por parte de Emasesa.

Deuda del Ayuntamiento con Emasesa

 

(2003-2015)

 

 

 

Concepto                   2003-2011                           2011-2015               Total

(Monteseirín)                       (Zoido)

 

 

 

Agua                          6.746.654,87                                   2.599.120,84                        9.345.775,71

 

Movilidad                  2.298.389,01                                      181.050,75                       2.479.439,76

 

Red radio SECORA   2.452.937,60                                        351.056,83          2.803.944,43

 

Cocheras

Torrecuéllar              375.175,55                                    –                         375.175,55

 

Cobro residuos                    –                                              1.556.768,95                        1.556.768,95

 

TOTAL DEUDA       11.873.157,60                                   4.687.997,37                       16.561.154,40

 

Deuda saldada

Por Espadas               2.452.937,60                                  1.907.825,78                        4.360.763,38

 

 

PENDIENTE              9.420.219,43                                   2.780.171,59                       12.200.391,02

 

 

Las Cuentas de la Feria de Sevilla de 2017

La Feria de 2017 no ha podido batir los récord cosechados por el jueves de la Feria anterior

En ese día se superó el número de viajeros en Tussam y Metro y el de basura de Lipasam

El gobierno yerra en 83 millones al estimar en 900 el impacto económico del festejo

Para 3 millones de visitas, hasta el jueves tendría que haber ido el doble de los habitantes de Sevilla pero no en bus ni Metro

El gobierno local ha tratado de proyectar una imagen de la Feria de 2017, la más larga de la historia,  como la de los récord para así justificar su decisión sobre el nuevo calendario (avalado, no se olvide, por los sevillanos en referéndum) ante la controversia suscitada entre partidarios y detractores de este formato.

Así, el Ayuntamiento machacó en los primeros días (dos festivos consecutivos) con la idea de que se estaba registrando un 40% más de afluencia al recinto, y se basó para ello en los tres grandes indicadores que suele manejar: los viajeros transportados por Tussam y Metro y los kilos de basura recogidos por Lipasam.

Otras dos macrocifras lanzadas por el Consistorio han sido los 900 millones de euros que según el alcalde habría generado este año la fiesta y los tres millones de visitantes que ¡ya el jueves de Feria! estimó el delegado de Fiestas Mayores, Juan Carlos Cabrera.

Hemos tirado de hemeroteca y de las notas de prensa emitidas durante la Feria de 2016 para elaborar cuadros comparativos entre la del año pasado y la actual, que responden a dos modelos distintos: la Feria clásica de seis días con la variante de un festivo en medio (el miércoles de 2016 fue declarado fiesta local por el Ayuntamiento), y el nuevo modelo, con un día más y empezando y terminando en fin de semana y con inicio doblemente festivo (el domingo más el lunes Primero de mayo, con la coda deliberadamente buscada para captar turismo del 2 de mayo, fiesta en Madrid).

 

PROBLEMAS ESTADÍSTICOS

 

Hay que hacer una aclaración importante. España, y Sevilla no podía ser menos, es un interesado (para la clase política) desastre estadístico. Los datos, si es que se divulgan siquiera, raramente coinciden. Varían en función de quién los ofrece y/o de cuándo se ofrecen. De pronto, en mitad de una serie estadística, se produce un vacío. En un tema se mide una cosa y en el equiparable, otra. En algunos casos se contabiliza la Preferia y en otros no.

Por ejemplo, sobre los pasajeros del Metro en un día de Feria de 2016 se han dado tres cifras diferentes entre la propia empresa y el Ayuntamiento. Técnicamente este año no había Preferia y el festejo acabó el sábado, pero Metro sigue contabilizando la Preferia y el domingo en su dispositivo ferial y por tanto estadístico.

En la Feria de 2016 se dio el dato de que el viernes Tussam transportó 148.455 viajeros, pero un año más tarde el Ayuntamiento da la cifra de 207.940. Item más: al hacer el balance de la Feria del año pasado, Espadas dijo que Tussam había transportado un total de 935.437 personas. Si se analizan las cifras dadas entonces y ahora por el Ayuntamiento, la suma sería 1.024.553. ¿Cuál es la que vale?

Aunque reflejamos, con la observación consiguiente, los datos facilitados “a posteriori” tendemos a dar validez a la cifra homologable que día tras día ha ido dando en rueda de prensa el delegado de Fiestas Mayores y, como mucho, hasta el jueves. Es significativo observar cómo el viernes pasado, por ejemplo, en la rueda de prensa municipal ya no se dio el dato de pasajeros de Tussam y del Metro el día anterior, ni de los kilos de basura recogidos por Lipasam, sino que se habló preferentemente de las botellas incautadas y de las actividades policiales, para luego ofrecer grandes magnitudes acumuladas, con lo que se interrumpió la serie estadística y se impidió el seguimiento diario y el previsible declive final. Algo similar ocurrió el año pasado: en la recta final de la Feria se produjo un “apagón” estadístico municipal y no se divulgó ningún dato parcial más hasta que Espadas ofreció un balance global sin fiabilidad cuando se ponía en relación con el día a día.

 

DÍA NO SUPERADO

 

Hechas estas observaciones, el lector puede, a partir de los cuadros, hacer sus propias comparaciones (laborables con laborables y festivos con festivos, por ejemplo) y reflexiones a partir de los datos. Llama poderosamente la atención que aunque “a priori” una Feria como la de 2017, con un día más y un fin de semana largo de tres jornadas consecutivas (contabilizando, como hace el Ayuntamiento, el día del “alumbrao”) y con 7.910 parados menos en Sevilla que hace un año y una mejor situación económica, esta Feria debe arrojar cifras globales superiores a la del año pasado, los récord parciales se registran en la Feria de 2016.

Concretamente, en el jueves del año pasado, posterior al miércoles festivo, se batió el récord, no superado en 2017, de viajeros transportados por Tussam y Metro y de basura recogida por Lipasam. Estas cifras denotarían que hubo más público en la Feria aquel día que en cualquiera otro de la Feria de 2017, posiblemente porque la gente recuperó fuerzas en el festivo previo (miércoles) y muchos sevillanos se despidieron de la Feria el jueves yendo a apurarla a lo largo de todo el día.

Apuntemos para el debate ferial dos ideas: la Feria clásica, con un festivo en medio, podría ser el formato de referencia, y en función de la fiesta del Primero de mayo podría ser conveniente estirar la Feria un día más, pero no necesariamente siempre.

 

IMPACTO ECONÓMICO

 

Espadas declaró alegremente ¡ya el martes! que la Feria tendría un impacto de 900 millones de euros para la economía de la ciudad, tomando como referencia un estudio de la Universidad Hispalense sobre la de 2009, en que estimó un impacto de 675,5 millones de euros (en concreto 675.516.437 euros). Aquel informe se presentó el 19 de abril de 2010, siendo delegada de Fiestas Mayores Rosamar Prieto, y desde entonces ha sido “actualizado” por el gobierno de turno aplicándole la evolución del IPC.

Es lo mismo que ha hecho Espadas y que antes hacía Zoido, y por lo que a éste le criticaba el equipo de aquél. Según la actual Corporación, de la aplicación del IPC resulta un impacto económico de 820 millones de euros. Habría que sumarle 90 millones por un día más de Feria, distribuidos de la siguiente forma: 5,6 millones de impacto directo (funcionamiento ordinario); 25,4 millones de impacto indirecto (suma del gasto medio realizado por el visitante) y 62,5 millones de impacto inducido (otros gastos). En total, pues, saldrían 910 millones de euros.

Esta estimación está inflada de entrada en 83 millones de euros, porque el IPC acumulado entre 2010 y 2016 es del 9,2%, por lo cual de su aplicación al estudio universitario resultarían 737,64 millones de euros y no 820 millones como dice el Ayuntamiento, para con las adiciones posteriores elevar la cifra a los 900 millones. Curiosamente, en el estudio de la Hispalense el impacto promedio de cada día de Feria es de 112,58 millones, mientras que Espadas sólo le ha otorgado 90 millones al día de alargue, con lo cual al final hasta va a pecar por exceso de prudencia.

El famoso estudio es de metodología y conclusiones discutibles. Según el mismo, cada sevillano gastó en la Feria del primer año de la crisis un promedio de 131,5  euros. ¿Fueron a la Feria los años siguientes el mismo número y gastaron lo mismo más el IPC si, por ejemplo, en abril de 2013 y 2014 había más de 89.000 sevillanos en el paro frente a los 65.000 de 2009? Incluso este año todavía ha habido 10.000 sevillanos parados más que en 2009, pero aquí se ha seguido extrapolando cifras de impacto económico como si los datos fueran constantes, cuando la realidad ha cambiado de año en año.

 

EL NUMERO DE VISITAS

 

Y va Cabrera, el delegado de Fiestas, y dice que hasta el jueves visitaron la Feria 3 millones de personas, cifra que en su balance final el gobierno eleva a entre 3,6 y 4 millones. Incluyendo el día del “alumbrao”, que no es técnicamente Feria, hasta el jueves usaron el Metro y Tussam 1.703.123 viajeros (de ellos, 192.790 se desplazaron el día del “alumbrao”).

Dado que Sevilla tiene 690.566 habitantes, ello significaría que para completar los 3 millones estimados por Cabrera hasta el jueves, habrían tenido que acudir a la Feria a pie, en coche (el Ayuntamiento dispuso 7.370 plazas de aparcamiento de rotación y 2076 de abono semanal) o en otros medios un total de 1.296.877 personas, es decir el equivalente a casi dos veces la población de Sevilla, desde Pino Montano a Bellavista y desde Los Remedios al Aeropuerto Viejo. ¿Tiene lógica?

Una de las virtudes que se atribuye a Sevilla es el sentido de la medida. Apelemos a esa virtud para reflexionar entre todos antes de hablar de millones y millones, porque contrariamente al dicho habitual el papel no siempre lo soporta todo.

 

Abril 2017: el mes con mayor caída del paro en Sevilla capital desde el inicio de la crisis

Deja 2.525 desempleados menos en la ciudad, hasta un total de 75.139

La reducción del paro beneficia a todos los sectores económicos y grupos de edad
En el último año han salido de las listas del paro 7.910 sevillanos

 

El impacto de las Fiestas de Primavera, con la celebración de la Semana Santa y los preparativos de la Feria más larga de la historia por decisión de los sevillanos en referéndum, ha permitido  un mes de abril también histórico para el empleo, al haberse producido el mayor descenso en el número de parados desde el estallido de la crisis económica. Según los datos oficiales difundidos por el Ministerio de Empleo y Seguridad Social, que dirige la onubense Fátima Báñez, abril de 2017 deja 2.525 parados menos en Sevilla capital, con lo que el número total se sitúa ahora en 75.139.

La estadística demuestra que los dos meses clave para el empleo/reducción del paro en Sevilla capital son abril, merced a las Fiestas de Primavera (Semana Santa y/o Feria) y Diciembre, por la Navidad. Son dos de los meses en que tradicionalmente baja el paro, junto con junio y julio, y en mayor proporción aún que en estos últimos.

Desde que estalló la crisis económica, hace nueve años, sólo se han registrado seis meses con un descenso en el número de parados superior a las 2.000 personas: cuatro meses de diciembre (años 2012, 2013, 2014 y 2016) y dos meses de abril (años 2014 y 2017).

Y este abril de 2017 ha sido el mes con mayor bajada del paro en estos nueve años de crisis, ya que los 2.525 desempleados menos mejoran la mejor cifra anterior, la de diciembre de 2014, cuando 2.514 sevillanos abandonaron las listas del paro.

Esta reducción en 2.525 desempleados  supone un 3,26% menos en tan sólo un mes. Es también el tercer mes consecutivo en que desciende el desempleo en la ciudad. Podría esperarse que la racha continúe durante un tiempo, conforme a los antecedentes. El año pasado, por ejemplo, el paro no volvió a subir hasta el mes de agosto. También hay que anotar que ha sido el quinto mes consecutivo por debajo de la barrera de los 80.000 parados, que se mantuvo durante prácticamente cinco años.

El dato interanual, es decir de abril de 2016 a abril de 2017, muestra que se ha pasado de 83.049 parados a los citados 75.139. El balance, por tanto, es de 7.910 parados menos en el último año, con una caída del 9,52%.

Mejor evolución todavía es la registrada durante lo que va de mandato de Espadas como alcalde. En estos casi dos años, se ha pasado de 84.470 desempleados a 75.139, lo que significa 9.331 menos y una caída del 11,04%.

 

DESGLOSE

 

Todos los indicadores del pasado mes son positivos en el sentido de que el descenso del número de parados se ha dejado notar en todos los sectores económicos y grupos de edad.

Por sexos, la mayor reducción se registra entre los hombres, con 1.528 parados menos, hasta un total ahora de 32.345. También hay 997 mujeres desempleadas menos, con lo que la cifra total queda situada en 42.794.

Los Servicios, por su mayor peso en el conjunto de nuestra economía, es el sector donde más se ha notado la mejoría del empleo el pasado abril. Aquí el número de parados ha caído en un 3,32%, dato superior a la media general.

La distribución del número de parados por sectores queda de la siguiente manera: Agricultura, 1.438 desempleados (-79); Industria, 4.160 (-113); Construcción, 6.102 (-158); Servicios, 52.943 (-1.819) y colectivo Sin empleo anterior, 10.496 (-356)..

Por grupos de edad, el paro baja en todos, especialmente entre los jóvenes de edades comprendidas entre 25 y 29 años, donde se ha registrado el 18% del total de la reducción del número de desempleados. El mayor número de personas inactivas se sigue concentrando entre quienes se hallan entre los 45 y 54 años, únicos grupos donde hay más de 10.000 parados, pero ya no más de 11.000 como en meses anteriores. También hay que reflejar el dato significativo de que el número de parados entre los jóvenes menores de 20 años cae por debajo del millar.

La distribución del número de parados por grupos de edad queda de la siguiente forma: menores de 20 años, 992 (-28); entre 20 y 24 años, 4.594 (-379); entre 25 y 29 años, 7.014 (-458); entre 30 y 34 años, 7.536 (-310); entre 35 y 39 años, 8.756 (-320); entre 40 y 44 años, 9.331 (-320); entre 45 y 49 años, 10.683 (-290); entre 50 y 54 años, 10.721 (-239); entre 55 y 59 años, 9.327 (-139), y mayores de 59 años, 6.185 (-42).

 

DATOS DE LA PROVINCIA

 

En el conjunto de la provincia, la caída del paro ha sido proporcionalmente mayor que en Sevilla capital y, al igual que en la metrópoli, todos los indicadores han sido favorables el pasado mes de abril.

Se ha pasado de 215.937 parados a 207.793, con un balance de 8.144 desempleados menos, uno de los mayores si no el mayor de los últimos años, lo que significa un 3,77% menos.

Los hombres vuelven a ser los mayores beneficiarios de la reducción del paro, ya que 4.777 han encontrado ocupación el pasado mes. La evolución por sexos ha sido la siguiente: Hombres, 88.788 desempleados (-4.774). Mujeres, 119.005 paradas (-3.370).

Los Servicios se llevan la palma en abril, al acumular casi el 68,5% de toda la caída del paro en el conjunto de la provincia de Sevilla, de la que se benefician todos los sectores económicos.

La distribución queda de la siguiente forma: Agricultura, 12.888 parados (-979); Industria, 14.597 (-404); Construcción, 21.235 parados (-429); Servicios, 135.193 (-5.571), y colectivo Sin empleo anterior, 23.880 (-761).

Mitos de la Expo’92

En el aeropuerto y las autovías de Málaga se empleó casi tanto como en la Cartuja para 1992

Las ayudas al carbón del Norte superan en diez veces a todo lo invertido en Sevilla con motivo de la Muestra

 

El XXV aniversario de la Expo’92 se está conmemorando con un exceso de almíbar y discursos oficiales en que se proyecta una imagen triunfalista y luminosa del gran evento y de sus artífices, sin ninguna sombra, ninguna mácula. Nadie puede negar la enorme transformación en urbanismo e infraestructuras que para Sevilla, y más aún para Andalucía, supuso la Muestra Universal, pero ello no puede servir para tratar de extender un manto de silencio sobre los aspectos negativos, que también se produjeron.

Nadie ha querido acordarse del dictamen del Tribunal de Cuentas sobre la Exposición en el que constataba, por ejemplo, el frenesí de las adjudicaciones directas de la Organizadora. Pellón dio a dedo 1.844 contratos por valor equivalente a 258,4 millones de euros, con lo que la quinta parte del dinero gastado por la Sociedad Estatal escapó a cualquier tipo de concurso público. Dragados, el grupo constructor del que él procedía, batió el récord, con 22 adjudicaciones directas. Por su parte, la legión de asesores y consultores percibió más de 52 millones de euros, de los que más de 12 millones fueron mediante contratos a dedo.

De forma absurda, especialmente por la promesa de Olivencia del “balance cero” (que la Expo del 92 no tuviera pérdidas, al contrario que la del 29) se intentó maquillar el sobrecoste  y el déficit del evento, imputando activos por doquier. La Sociedad Estatal presentó unos supuestos beneficios equivalentes a 107,7 millones de euros (entonces no existía el euro, sino la peseta). Cuatro años después, el Tribunal de Cuentas concluyó que en realidad se habían perdido el equivalente a 222,6 millones de euros.

 

CASOS OSCUROS

 

Podríamos recordar, entre tantísimas historias, cómo Participantes en la Muestra se fueron de la Cartuja al final de la misma dejando deudas por valor de 18,5 millones de euros; que lo de los cursos de formación de la Junta de Andalucía viene de lejos, ya que otorgó subvenciones por valor de 1,2 millones de euros a empresarios canadienses para que formaran a 1.200 jóvenes andaluces parados y que fueran contratados en la Expo, pero se largaron con el dinero y todavía hoy siguen en paradero desconocido; que 200.000 pins de la Expo que costaron el equivalente a 721.000 euros jamás se vendieron y acabaron almacenados en sacas de Correos; que el conocido empresario Enrique Sarasola adquirió en la subasta de la Expo material por el equivalente a 450.000 euros, cuando valía 4,2 millones; que la Expo pagó 600.000 euros para los bocadillos de los jubilados que enviaba la Junta de Andalucía a la Cartuja a través del Instituto Andaluz de Servicios Sociales, dependiente entonces de la consejera Carmeli Hermosín, ahora simpatizante de Pedro Sánchez en la guerra interna del PSOE….

Podríamos recordar numerosos casos digamos  tan “oscuros” como los citados, recuerdo que resultaría ahora políticamente incorrecto, aunque tampoco es nuestro propósito, sino simplemente poner un contrapunto a las fanfarrias actuales, porque no todo fue color de rosa entonces, como ahora tratan de hacernos creer. Esa, pues, es la primera desmitificación que hay que hacer: luces, muchísimas, pero también sombras.

 

EL OBJETOR ARZALLUZ

 

Otro de los mitos que hay que contrarrestar es el de que la Expo fue un privilegio único y exclusivo de Sevilla por el que ha habido que pasarle factura en estos veinticinco años en forma de menos inversión pública del Estado y de la Junta, para compensar de esa manera  al resto de regiones y provincias ante el “exceso” de dinero dedicado a la capital hispalense con motivo de la Expo’92.

Así, por ejemplo, tras su elección como presidente del Partido Nacionalista Vasco en enero de 1992, Xabier Arzalluz calificó de “impresentable e imperdonable la inversión de dos billones de pesetas (equivalentes a 12.000 millones de euros) en la Expo de Sevilla, los Juegos Olímpicos de Barcelona y Madrid capital europea de la cultura, cuando lo que España necesita urgentemente en estos momentos son infraestructuras, una red telefónica y un servicio de Correos que funcionen y no grandes y efímeros shows”.

Otros políticos nacionales, y andaluces, han expresado con diferentes palabras la misma idea en este cuarto de siglo de que si Sevilla no ha tenido ya suficiente con la Expo como para atreverse a pedir algo más.

Arzalluz reclamaba infraestructuras en lugar de la Expo como acontecimiento efímero sin reparar en que para el Gobierno que dirigían dos sevillanos y andaluces, Felipe González y Alfonso Guerra, la Exposición, en tanto compromiso asumido por España ante la comunidad internacional, era el pretexto ideal para justificar una operación de muchísima mayor envergadura y que no habría podido acometerse políticamente en circunstancias ordinarias y en un corto lapso de tiempo: tratar justamente de saldar el déficit histórico en infraestructuras (carreteras, aeropuertos, líneas ferroviarias, telecomunicaciones…) que sufrían Sevilla y Andalucía, sin las cuales no podían aspirar a equipararse al resto de España y a salir del subdesarrollo.

REPARTO DEL DINERO

¿Cuánto dinero de esos supuestos 12.000 millones de euros de los que hablaba Arzalluz recaló realmente en Sevilla para el 92? Se han dado muchas y dispares cifras, en función de lo que se imputara o no a la Expo y a  sus preparativos. Por mi parte, recordaré las que de fuentes fiables recopilé todavía en caliente en 1993, al cumplirse un año de la clausura, cuando estaban aún recientes las facturas.

Las inversiones en la isla de la Cartuja ascendieron al equivalente a 1.674.461.793 euros, de los que los países participantes aportaron 600 millones, en su mayor parte en pabellones efimeros que fueron demolidos, no por gusto, sino porque así lo imponía en Reglamento del Buró Internacional de Exposiciones para que no se le dejara un “marrón” al país organizador. Por su parte, las empresas participantes aportaron 300 millones de euros, y el Gobierno de España, a través de la Sociedad Estatal para la Expo u Organizadora, 772.943.637 euros. Estos 773 millones de euros en números redondos fueron los que realmente aportaron de sus bolsillos los contribuyentes españoles.

A esta cifra hay que añadir las inversiones en Sevilla pero fuera de la isla de la Cartuja, como las rondas, los puentes, la ampliación del aeropuerto, la estación de Santa Justa, la modernización de las telecomunicaciones y de la red ferroviaria….y que ascendieron al equivalente a 1.551.959.299 euros. Así pues, los contribuyentes aportaron a Sevilla con motivo de la Muestra  (en la Cartuja y extramuros) un total de 2.324.902.936 euros (2.235 millones en números redondos).

Con el pretexto de la Expo, el Gobierno y la Junta invirtieron además en el conjunto de Andalucía el equivalente a 4.845.892.683 euros en infraestructuras como la línea del AVE, la autovía de la Costa del Sol, la autovía de Andalucía, la ampliación de los aeropuertos de Málaga y Jerez…

 

EL DOBLE QUE EN SEVILLA

 

La conclusión, por tanto, es que en el resto de Andalucía se invirtió el doble que en Sevilla con motivo de la Expo. En el caso de la provincia de Málaga, sólo entre la autovía de la Costa del Sol y la de Málaga a Antequera se invirtieron el equivalente a 616.379.983 euros. A ello habría que añadir la mitad de la inversión de mejora de la línea férrea Sevilla-Costa del Sol, que ascendió a 96.161936 euros (por tanto, la mitad serían 48.080.968 euros) y, sobre todo, la entonces nueva terminal del aeropuerto malagueño con diseño del arquitecto-estrella Ricardo Bofill. Fue bautizada con el nombre del pintor Pablo Ruiz Picasso e inaugurada el 30 de noviembre de 1991.Costó el equivalente a 75.937.879 euros. Esa terminal permitió que Málaga diera un gigantesco salto aeroportuario, al pasar de una capacidad de acogida de menos de 5 millones de viajeros a casi 12 millones.

Por tanto, de cara a la Expo’92, como se decía antaño, la provincia de Málaga se benefició de inversiones en infraestructuras valoradas en 740.398.830 euros, cifra casi equivalente a los 773 millones invertidos por el Gobierno en la isla de la Cartuja. Málaga, a su manera, también tuvo su Expo en el 92.

 

SUBVENCIONES SILENCIADAS

 

Hemos visto que las inversiones estatales en toda Andalucía, Expo y Sevilla incluidas, ascendieron al equivalente a 7.943.739.256 euros (8.000 millones en números redondos), un dinero en infraestructuras que ha beneficiado al conjunto del país y no sólo a nuestra comunidad, como demuestra el AVE (aun así, y pese a tal inversión, Andalucía no alcanzó la media de las infraestructuras del conjunto del Estado).

Pues bien, según un informe de Deloitte, sólo hasta 2010 el Gobierno español había destinado en ayudas a las fábricas automovilísticas, la mayoría de ellas sitas en la mitad Norte, 5.168 millones de euros, la cuarta cifra más grande en el mundo.

En mayo de 2012, el entonces ministro de Industria, Juan Manuel Soria, reveló en el Senado que desde 1990 el Gobierno había concedido por medio de cuatro planes específicos 24.000 millones de euros en ayudas y subvenciones al contaminante carbón de las cuencas hulleras del Norte, a una media de 1.090 millones anuales (y ello sin contar los 2.500 millones de euros en prejubilaciones aceleradas de 15.000 mineros).

Tan sólo las ayudas al carbón, sin las prejubilaciones, triplican lo invertido en Andalucía para el 92 y son diez veces superiores a todo lo que se invirtió en Sevilla por aquel entonces, pero en estos veinticinco años sólo se ha recordado el dinero dedicado a la Expo, como si no hubiera existido nada allende Despeñaperros.

 

La Campana paga 1.900 euros por unos veladores que le dejan 547.000

La tasa que abona al Ayuntamiento es de 173 euros al año por cada uno de sus 11 veladores

Cada velador le genera una facturación anual de unos 50.000 euros

La confitería tiene impuestas dos multas por exceso de veladores y sombrillas sin licencia

 

La rebelión de los dueños de la confitería La Campana contra el Ayuntamiento por la orden de retirada de los veladores que tenía en la vía pública una vez terminada la Semana Santa  ha permitido que la opinión pública conozca el enorme negocio que hay detrás de las terrazas instaladas por los bares y locales sitos en las zonas más turísticas de Sevilla. Más que ciento por uno, los veladores, al menos en el caso de La Campana, rinden casi trescientos.

Durante la sentada organizada hace una semana para impedir inicialmente la retirada de los veladores por técnicos de la Gerencia de Urbanismo, agentes de la Policía Local y operarios del Ayuntamiento, el gerente y copropietario de la confitería La Campana, Borja Hernández, declaró a Radio Sevilla que para su negocio el uso de los (once) veladores en la calle supone unos ingresos de 1.500 euros diarios y que la pérdida de los mismos pone en peligro 40 puestos de trabajo.

Tras la revelación de este dato, se colige que los veladores generan 547.500 euros al año a la confitería, un pingüe negocio si se tiene en cuenta que por ocupar con el permiso del Ayuntamiento el espacio público de todos los sevillanos con esas once mesas y sus correspondientes sillas la empresa abona una tasa anual de tan sólo 1.900 euros.

Así pues, por cada velador paga una media de 173 euros anuales en números redondos, y cada uno de esos veladores le reporta ventas por valor de unos 50.000 euros (concretamente, siempre según la cifra revelada por el gerente y copropietario del negocio, 49.772 euros).

Según fuentes municipales, el establecimiento tenía una terraza con cinco veladores y sólo recientemente los incrementó hasta un total de once. El Ayuntamiento nunca le dio permiso para que instalara sombrillas.

En 2016, el gobierno local impuso a la empresa propietaria de la confitería dos multas coercitivas por vulnerar la Ordenanza Reguladora de las Terrazas de Veladores: una, por exceso de veladores en el angosto acceso por la calle Sierpes hasta la plaza y por la colocación de dos sombrillas; otra, por multiplicar por tres el número de sombrillas (de dos a seis), para lo cual tampoco contaba con autorización municipal.

Item más, algunas sombrillas incluso lucían publicidad de una conocida marca de cervezas, no sevillana precisamente, lo cual habría supuesto otra presunta vía de ingresos añadido para la confitería a cuenta de los veladores.

Pese a estos antecedentes, el portavoz de Ciudadanos, Javier Millán, ha declarado en relación con este caso que “el fundamental problema con los veladores de Sevilla es garantizar el cumplimiento de la Ordenanza, sancionando a quienes no respetan la norma, algo que este gobierno (por el de Espadas) no tiene como prioridad, dedicándose por el contrario a matar moscas a cañonazos en vez de trabajar en una solución sensata”.

 

ACTITUDES OPUESTAS

La actitud rebelde y provocativa del gerente y copropietario de la confitería ante los agentes de la autoridad el pasado lunes contrastó con la pacífica reacción de los responsables del cercano local de McDonald’s, los cuales también habían vuelto a instalar en la vía pública, una vez acabada la Semana Santa y pese a la prohibición municipal, sus ocho mesas y 32 sillas. Aquéllos, pese a que habían presentado la misma alegación que los empresarios de La Campana contra la decisión del Ayuntamiento, acataron la orden pero no dejaron de señalar el agravio comparativo y la contradicción que habría supuesto que una orden similar no se aplicara también contra la confitería, que hacía ostentación de mantener los veladores, incluso con una sentada de los empleados para obstaculizar la acción de los técnicos, policías y operarios y a riesgo de provocar una alteración del orden público.

Los enviados del Ayuntamiento estuvieron dialogando una hora y media con el gerente y copropietario de La Campana, de forma infructuosa, ya que éste nunca depuso su actitud y hacía alarde de estar dispuesto a que se lo llevaran por la fuerza y aunque fuera sólo a él. Ante el cariz que estaban los acontecimientos y para evitar males mayores, los agentes del Consistorio se retiraron.

Posteriormente, hacia las 16 horas y cuando la presencia de público en las calles era mucho menor, una amplia dotación policial rodeó la confitería y bloqueó las puertas del establecimiento, y se procedió a la retirada de los veladores.
La Ordenanza Municipal estipula que Los veladores están en precario
La Ordenanza Reguladora de las Terrazas de Veladores del Ayuntamiento de Sevilla estipula, entre otros extremos, lo siguiente:

-La implantación de las terrazas de veladores requiere la previa obtención de la licencia municipal en los términos previstos.

-Tendrán en todo caso carácter temporal, limitado a un máximo de doce meses de duración, finalizando en cualquier caso el 31 de Diciembre del año en curso y podrán ser renovables.

-Se concederán siempre en precario y estarán sujetas a las modificaciones que pueda decidir el Ayuntamiento, que se reserva el derecho a dejarlas sin efecto, limitarlas o reducirlas en cualquier momento, si existiesen causas razonadas que así lo aconsejasen.

-La instalación de terrazas en la vía pública es una decisión discrecional del Ayuntamiento, que supone la utilización especial de un espacio público, por lo que su autorización deberá supeditarse a criterios de minimización del uso privado frente al público, debiendo prevalecer en los casos de conflicto la utilización pública de dicho espacio y el interés general del ciudadano.

El Ayuntamiento de Sevilla impugna la Feria de Abril de Madrid

Se opone al registro de la marca madrileña por los promotores de Sevilla Park

Organizaron el sábado un remedo de la Feria en el Palacio de Congresos de la capital

El Ayuntamiento de Sevilla no ha llegado a tiempo de impedir la celebración, en víspera de nuestra Feria, de un remedo de la misma el pasado fin de semana en el Palacio de Congresos de Madrid, pero avanza en esa dirección tras la decisión de impugnar ante la Oficina de Patentes y Marcas el nombre comercial utilizado por sus promotores, la empresa Impulsa Eventos e Instalaciones, la misma que promueve en el puerto hispalense el complejo comercial Sevilla Park.

La empresa madrileña, en línea con lo avanzado por Viva Sevilla, presentó el pasado 7 de marzo la solicitud de inscripción en la Oficina de Patentes y Marcas de la marca comercial “Vive en Madrid la Feria de Abril”.

Al tener conocimiento de esta actuación, y dado que el plazo para oponerse a esta inscripción expira el próximo 13 de mayo, el gobierno de Espadas ha decidido presentar un expediente de oposición ante la Oficina Española de Patentes y Marcas, “por razones de interés público y en aras de proteger el patrimonio marcario propiedad del  Ayuntamiento frente a posibles usos y comercialización indebida por terceros”.

La grafía de la marca solicitada por los promotores de Sevilla Park consiste en un rectángulo alto de color albero sobre el que aparece en letra negra y pequeña la leyenda “Vive en Madrid”, y a un tamaño cinco o seis veces superior “Feria de Abril”. La palabra “de” va insertada en negativo sobre el centro de una peineta roja, y de la ele de la palabra Abril cuelga un sombrero de ala ancha, igualmente de color rojo.

El Ayuntamiento alega que ya en 2004 registró las marcas “Feria de Abril” y “Feria de Abril Sevilla”, y en 2006, “Feria de Abril de Sevilla”, las cuales presentan una denominación casi idéntica al nombre comercial que ahora trata de depositar Impulsa Eventos, “con el consiguiente riesgo -arguye- de confusión en el consumidor”.

“Es fácilmente constatable cómo la Feria de Abril de Sevilla -afirma el Ayuntamiento en su impugnación- conforma una de las grandes manifestaciones de la cultura sevillana íntimamente ligada a su tradición y a la ciudad de Sevilla en sí misma, formando parte de la oferta turística de la ciudad y promocionada como uno de sus grandes atractivos…”. Y añade: “Ello puede producir la tentativa en terceros particulares de depositar en la Oficina Española de Patentes y Marcas una marca o nombre comercial de casi idénticas características, lo cual puede generar un riesgo de confusión del público en el origen empresarial del producto que designa el nombre comercial con el carácter institucional que comportan las marcas de la Feria de Abril del Ayuntamiento de Sevilla”.

CELEBRACIÓN

Hasta la página web del Ayuntamiento de Madrid se ha hecho eco en la víspera de su celebración, el pasado sábado, del evento de los promotores de Sevilla Park, que a la vez gestionan el Palacio de Congresos de la capital, rebautizado por razones comerciales como WiZink Center.

“Madrid tendrá su Feria de Abril a partir de este año gracias a la apuesta del WiZink Center de traer a la capital la auténtica fiesta de la primavera andaluza. Será el día 22 de abril, una semana antes del encendido de la Portada en Sevilla, con horario ininterrumpido desde las 13 horas”, publicaba el Ayuntamiento madrileño.

“La iniciativa, apoyada por instituciones andaluzas, asociaciones, casas regionales, escuelas de baile, locales de ofertas gastronómicas andaluzas y muchos andaluces y amigos de Andalucía, ha tenido respuesta -afirmaba- en el lanzamiento de la Feria de Abril de Madrid, que se celebrará en la pista central del WiZink Center convertida en una caseta de 4.500 metros cuadrados, con su colorido, farolillos, banderas y, desde luego, música, baile y la comida y bebida propia de la feria.

Los visitantes podrán cantar, bailar y disfrutar de los variados platos y tapas propios, como pescaítos fritos, adobos, ensaladilla, jamón, queso… y desde luego tomarse unas cañas, finos y “rebujitos”.  En un gran escenario central actuarán conocidos cantantes y grupos flamencos y en distintas zonas de la caseta también habrá zona de baile, donde realizarán exhibiciones varias escuelas de sevillanas”.

La empresa organizadora, Impulsa Eventos, ofrecía entrada “gratis” a cambio de una consumición más bebida por valor de 5 euros. En su última publicidad decía que como tenía el aforo prácticamente cubierto había abierto unas zonas VIP que incluían mesa, bebida, comida, regalos, entrada preferente… para cuatro personas y al precio de 150 euros.

Sevilla no es diferente

Cinco Madrugadas con pánico colectivo y el mismo discurso oficial de que sabemos actuar ante las avalanchas

El relato de los incidentes de nuestra Madrugada es intercambiable con el de la madrugada del Lunes en Málaga

 

La crónica periodística reflejaba, entre otras cosas, lo siguiente: “Unos decían que habían oído disparos; otros, que habían visto un fogonazo; y había varios que aseguraban que un coche había entrado a toda velocidad en sentido contrario desde la plaza…. La psicosis originada por los rumores de un atentado derivaron en una avalancha imposible de controlar.

La gente salió corriendo “en todas las direcciones”, cuenta un testigo; “a los músicos se les iban cayendo los instrumentos. Otros presentes incluso aseguran que había hasta teléfonos móviles tirados por el suelo y la gente ni se detenía a cogerlos”. Varios niños se perdieron, aunque fueron encontrados al poco tiempo por sus padres. La presencia del helicóptero de la Policía Nacional, que sobrevoló la zona del río más próxima a la calle Carretería para intentar tomar imágenes desde el aire de lo que estaba pasando, contribuyó sin pretenderlo a acrecentar la sensación de que algo estaba pasando.

Familias enteras se refugiaron en los locales de los alrededores que encontraron abiertos a esa hora. “Intentamos convencerlos de que salieran, de que no había ningún atentado, pero no había forma”, relata otro de los agentes que actuaron. “La única forma de lograrlo fue decirle a la banda de música que volviera a tocar para que comprendieran que la procesión continuaba y que todo volvía a la normalidad”. También contribuyó el fuerte despliegue policial que se organizó tras el incidente, con el que trató de dar la sensación de que la situación estaba bajo control.

(…..) Los agentes no han encontrado testimonios coincidentes. Testigos hablan de una reyerta entre al menos dos jóvenes a la que se fueron sumando varias personas más. Alguno afirma que hubo un arma de por medio, aunque reconoce que no llegó a verla….”

 

SIMILITUD

 

Parece la crónica de los incidentes en la Madrugada de 2017 en Sevilla, ¿verdad?, pero no es así, pese al inmenso parecido entre lo acaecido en nuestra ciudad y en esta narración. Corresponde realmente a la pasada madrugada del Lunes Santo en Málaga. Allí, hacia las 2:10 horas ya del Martes Santo, se desató una histeria colectiva que se extendió por las calles del Centro de la capital malagueña a raíz de un confuso incidente o presunta reyerta juvenil (la misma causa, en nuestro caso en las Setas de la Encarnación, que provocó otra Madrugada de pánico en el año 2015) al paso del Cautivo y de la Virgen de la Trinidad y que provocó rápidamente avalanchas humanas.

Tras informar sobre los incidentes acaecidos en Málaga, la Cadena SER  emitió posteriormente unas declaraciones de nuestro alcalde,  bajo el título “Los sevillanos sabemos actuar ante avalanchas”, en clara contraposición al pánico desatado en la otra ciudad del eje andaluz y en las que Espadas salía al paso de las críticas vertidas por los aforamientos con vallas de determinadas vías públicas, como fue el caso de la Hermandad de la Amargura tras su estación de penitencia del Domingo de Ramos.

 

LAS VALLAS

 

La Hermandad emitió un comunicado en el que criticó el “desmedido” dispositivo de seguridad de la ciudad en estos días, que, a su juicio, impidió  que algunas personas pudieran ver los pasos en algunos tramos del recorrido.

En el comunicado, difundido en su web oficial junto a una fotografía de parte de su cortejo en una calle vacía de gente, la Hermandad criticó, “desde el máximo respeto a las fuerzas y cuerpos del orden que velan por nuestra seguridad”, el “desproporcionado dispositivo desplegado en algunos puntos del recorrido de nuestra cofradía”.

Un dispositivo “que impide, a numerosos hermanos, devotos y público en general, acercarse a las Sagradas Imágenes”, señalaba el comunicado, donde se subrayaba que “nuestra corporación es una comunidad de fieles que realiza su estación de penitencia cada Domingo de Ramos para dar público testimonio de fe, siendo éste uno de los fines de la Hermandad”, e indicaba  que “el aforamiento desmedido que vacía calles como Francos, Alcázares o Santa Ángela de la Cruz a nuestro paso, supone una merma en dicho testimonio”.

 

“SABER ESTAR”

 

En sus declaraciones radiofónicas, Espadas aseveró: “Concentramos esos dispositivos en los puntos donde hay mayor presencia de aglomeraciones o cruces entre Hermandades. En definitiva, donde pueda haber problemas. Por eso se justifican determinados aforamientos, en el tema de garantizar evacuaciones y pasos claros ante cualquier situación: una ambulancia que tiene que entrar; una persona que hay que sacar rápidamente…. Son a veces algunas molestias que pueden no comprenderse pero que son absolutamente imprescindibles.

Situaciones -añadió- como las que pueden ocurrir cuando alguien se pone nervioso; cualquier problema o altercado que generan ese efecto contagio en que es donde nos dicen a los sevillanos que sabemos actuar, ¿no?, y que tenemos más experiencia quizás que en otros sitios. Pero eso no nos puede permitir relajarnos. Tenemos que colaborar todos y tenemos que mantener la tranquilidad en un momento determinado o la calma, porque al final son muchísimas personas y la gente, las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, solas seguramente no podrían conseguir el efecto óptimo que conseguimos cada año”.

Abundando en esta línea, el Viernes Santo, cuando ya habían ocurrido los graves incidentes de la “Madrugá”, el diario ABC  publicaba estas declaraciones, realizadas obviamente con antelación a los sucesos, del delegado del Gobierno en Andalucía, Antonio Sanz: “Los sevillanos y miles de visitantes que abarrotan nuestras calles están disfrutando de la Semana Santa con todas las garantías. Un año más, los ciudadanos demuestran que poseen una auténtica maestría para la convivencia en la calle”.

 

DISCURSO OFICIAL

 

La crónica periodística citada al principio sobre los incidentes en la madrugada del Lunes Santo en Málaga sería perfectamente intercambiable con las publicadas por los medios de comunicación sevillanos sobre los incidentes en la Madrugada de Sevilla, quitando los  topónimos locales de una y otra. Malagueños y sevillanos han reaccionado de la misma forma, con pánico colectivo, ante una amenaza incierta que podría poner en peligro su integridad física: carreras y avalanchas.

Por tanto, es absurdo mantener el discurso oficial de que “los sevillanos sabemos actuar ante las avalanchas (y los demás no)”; que tenemos “una auténtica maestría para la convivencia en la calle” y que “sabemos actuar ante cualquier problema o altercado que genera un efecto contagio”.

La prueba de que no somos diferentes y que reaccionamos de forma tan humana como los demás es que justamente en esta Madrugada se ha generado un efecto contagio ante un problema o altercado inesperado y que como consecuencia del mismo un centenar de heridos tuvieron que ser derivados a los hospitales, con una persona en estado grave ingresada inicialmente en la UCI y varias sufriendo fracturas diversas.

El mito de nuestro genuino saber estar y actuar de forma única en medio de la bulla se terminó con los sucesos de la Madrugada del año 2000. Y no podemos reiterar el mensaje triunfalista sobre “el efecto óptimo que conseguimos cada año” cuando, conforme al recuento del presidente del Consejo Superior de Hermandades y Cofradías, Joaquín Sáinz de la Maza, carreras y situaciones  de pánico destrozando cortejos, mobiliario urbano y sillas de la Carrera Oficial se han producido en las Madrugadas de los años 2000, 2005, 2007, 2015 y 2017.

LA MEDIA DEL PÁNICO

En palabras del propio presidente del Consejo, la única diferencia de los sucesos de este año con los anteriores es que antaño no se supo o no hubo tantos afectados como ahora y que no se practicaron detenciones, frente a los ocho detenidos (tres enviados a la cárcel) tras la pasada Madrugada.

Así pues, desde el inicio del siglo XXI llevamos prácticamente un promedio de una Madrugada cada tres con episodios de pánico colectivo provocados  por altercados de diversa índole. Cada tres años una Madrugada de pánico como media significa que la anomalía se ha instalado entre nosotros en un peligroso proceso de convertirse en habitual, ya sea por factores externos o por cambios sociológicos y pérdidas de valores o de la cultura tradicional del “saber estar” en la bulla y en las calles masificadas.

Sólo desde el reconocimiento de esta nueva realidad y sin engañarnos a nosotros mismos repitiendo  frases tópicas ni actuando con un falso triunfalismo podremos tratar de recuperar la esencia perdida de la “Madrugá”.