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El tranvía millonario

El kilómetro de tranvía prolongado a Santa Justa va a acabar costando casi tanto como el del Metro

Los autobuses que cubren el mismo tramo transportan el doble de viajeros que los previstos para el tranvía

Espadas se ha empecinado en gastarse 48 millones de euros en prolongar el tranvía desde San Bernardo hasta Santa Justa en dos fases y con el único argumento tras su lapsus inicial (cuando dijo que algo habría que hacer de cara a las elecciones municipales, sin pensar en la necesidad o en su coste) de que cuando se ejecute al completo la ampliación se podrá dar servicio a 3,5 millones de pasajeros más, con lo que toda la línea (Plaza Nueva-Santa Justa) tendría 8 millones de usuarios al año.

Viajemos en el tiempo al 25 de marzo de 2011. Aquel día, el entonces alcalde, Monteseirín, anunció la entrada en servicio para el Viernes de Dolores de la ampliación de la línea del tranvía en 885 metros más, desde el Prado hasta San Bernardo. Esgrimió unos estudios de demanda encargados por Tussam, la empresa municipal gestora de este medio de transporte, según los cuales con la ampliación la demanda se iba a incrementar en un 15%, de modo que se pasaría de 16.000 viajeros diarios a 18.400, con un incremento anual de 600.000 hasta un total de 5,1 millones.

Que tome nota Espadas. Las previsiones anunciadas entonces por Monteseirín nunca se han cumplido en el septenio transcurrido. No sólo no se han alcanzado los 5,1 millones de viajeros, sino que la demanda fue cayendo prácticamente año tras año a partir del pico de 4,77 millones alcanzado en 2011.

INCUMPLIMIENTO

Esta ha sido la evolución: año 2011 (el de la ampliación a partir del segundo trimestre a San Bernardo), 4,77 millones de pasajeros; año 2012, 4,54 millones; año 2013, 4,30 millones; año 2014, 4,15 millones; año 2015, 3,93 millones; año 2016, 4,03 millones, y año 2017, 3,97 millones de viajeros.

Si tomamos como referencia los 4,70 millones transportados durante el año anterior a la ampliación, esto es en 2010, los 3,97 millones del año pasado suponen 730.000 menos (Monteseirín anunció 600.000 más); una caída del 15,53% (Monteseirín anunció justamente lo contrario: un incremento del 15%), y una media de 10.876 viajeros diarios (Monteseirín anunció una media de 18.400).

Así pues, han fallado todas las previsiones de Monteseirín y de Tussam, pero como parece que aquí da todo igual se emprende una huida hacia adelante, a ver si prolongando cada vez más el tranvía, enterrando más millones en el mismo y eliminado las líneas de autobuses que prestaban o prestan aún servicio antes que aquél, se logra algún día justificar un proyecto que en su origen sólo tuvo una motivación electoralista, casualmente la misma que inconscientemente se le escapó a Espadas: Monteseirín también necesitaba presentarse con algo a las elecciones municipales y concibió el tranvía como sucedáneo del Metro que no llegaba al Centro (de ahí su denominación de Metrocentro) a costa de los contribuyentes sevillanos. Total, como él no iba a poner el dinero de su bolsillo.

El ingeniero al que le encargó el proyecto, Miguel Vidal, confesó en 2013, en unas Jornadas celebradas en Málaga, que por petición municipal la obra del tranvía tenía que realizarse en un año, “lo que requería -dejó escrito- trabajar a tres turnos todos los días del año”. Los trabajos empezaron en marzo de 2006 y las elecciones municipales estaban previstas para el 27 de mayo de 2007, pero Monteseirín, a pesar de sus prisas electoralistas, no pudo inaugurar su tranvía hasta el 28 de octubre, ya pasados los comicios.

CUATRO FASES

Confome a lo acaecido hasta ahora y a los planes anunciados, ésta va a ser la historia del tranvía, por fases:

– Entrada en servicio el 28 de octubre de 2007 a lo largo de entre 1.115 y 1.368 metros (el baile de cifras es una constante en cualquier concepto; aquí, según se compute o no el ramal a las cocheras) entre la Plaza Nueva y el Prado de San Sebastián, a un coste (otra vez versiones dispares) de entre 80 y 83 millones de euros. Como el tranvía no cumplió las expectativas (en tres años la demanda de viajeros sólo se incrementó en 240.000), porque numerosos usuarios potenciales preferían ir andando desde el Prado o la Puerta de Jerez hasta la Plaza Nueva, Monteseirín decidió quitar el mayor número posible de autobuses del Prado y prolongar el tranvía hasta San Bernardo, para forzar su mayor utilización.

– Segunda fase: 15 de abril de 2011. Entra en servicio la prolongación en 885 metros hasta San Bernardo, a un coste de entre 10 y 13 millones de euros.

Balance a los diez años del tranvía (2007-2017): La media diaria de viajeros transportados ha sido de 11.660. La media diaria de las once líneas de autobuses a los que sustituyó: 53.097. Conclusión: Monteseirín se gastó unos 93 millones en un tranvía que transporta al Centro 41.437 viajeros menos cada día que los antiguos autobuses de Tussam que rendían viaje en la Plaza Nueva.

-Tercera fase: Años 2019-2020. Espadas anuncia para entonces la prolongación en 1.440 metros más desde San Bernardo hasta la confluencia de Luis de Morales con Luis Montoto, a un coste de 35 millones de euros.

-Cuarta fase: Año 2021. Prolongación en 720 metros más hasta Santa Justa, con un coste de 13 millones de euros.

141 MILLONES DE EUROS

Por tanto, si no hay desviaciones presupuestarias, el coste acumulado por el tranvía será de entre 138/141 millones de euros para salvar una distancia de entre 4.160/4.413 metros, a razón de 34 millones de euros en números redondos el kilómetro, casi tanto como el Metro (658.020.037 euros para 18,1 kilómetros), con un coste promedio éste por kilómetro de 36,5 millones de euros.

Al final va a tener razón Monteseirín en bautizar su tranvía como Metrocentro, porque es casi tan caro como el Metro de la Junta de Andalucía.

Para hacer más digerible la ampliación a Santa Justa, Espadas nos cuenta que el tranvía, gracias a que se van a cortar los más de 200 árboles y arbustos (¿les suena?; qué gran aval para la candidatura de Sevilla a Capital Verde de Europa) existentes en la mediana de las avenidas para que aquél corra a sus anchas, circulará a una media de 21,6 Kms/hora, por lo que los pasajeros sólo tardarán 5 minutos entre San Bernardo y la estación del AVE. Lo dudo: a esa media de velocidad y para esa distancia no resultan 5, sino 6 minutos, a los que habrá que añadir el tiempo de carga y descarga de pasajeros en las cuatro paradas proyectadas.

¿Hace falta gastarse 48 millones en prolongar el tranvía 2.160 metros hasta Santa Justa? ¿Tiene Sevilla un problema de conexión entre San Bernardo y Santa Justa? La respuesta es un no rotundo.

POR ABAJO Y POR ARRIBA

Bajo la superficie, al igual que el Metro, en un día laborable circulan entre ambas estaciones 140 trenes de Cercanías de Renfe (líneas C-1, C-4 y C-5), a una media de un tren pasando cada 10 minutos y con un tiempo de viaje de 5 minutos, inferior por tanto al que tardará el tranvía. El primer tren parte a las 5:08 horas y el último, en función de la línea, circula a las 23:30 horas.

El año pasado, sólo en Santa Justa se subieron a los trenes de Cercanías 1,3 millones de  viajeros, y 1,4 millones en San Bernardo, por lo que el trasiego entre ambas estaciones es de 2,7 millones de viajeros.

En superficie cubren el mismo itinerario que el futuro tranvía tres líneas de autobuses, con el siguiente número de pasajeros transportados en 2016 (datos de la Memoria de Tussam): la número 28, Prado-Alcosa (2.384.920 viajeros); la Circular 2 (3.789.341) y el autobús especial al aeropuerto (769.017). En total, 6.943.278 viajeros, casi el doble que esos 3.500.000 que dice Espadas transportará el futuro tranvía en ese mismo tramo.

¿Habrá que suprimir entonces las líneas de autobús  para trasvasar los pasajeros al tranvía y así justificar el gasto de 48 millones de euros en su prolongación? Pero como el tranvía y los autobuses los gestiona Tussam, ello equivaldría a hacerse trampas en el solitario. ¿O pasará como ahora con el tranvía de Monteserín, que transporta cinco veces menos pasajeros que los antiguos autobuses?

Gobernar es también establecer un orden de prioridades y no parece que en la Sevilla de los casi 74.000 parados, con siete de los barrios más pobres de España y con decenas de miles de bloques sin siquiera ascensor sea una prioridad gastarse 48 millones en construir una redundante línea de tranvía en un tramo servido con creces por los trenes de Cercanías y los autobuses de Tussam.

El ‘retroscopio’

Monteseirín trata de convencernos de que no lo quitó el PSOE sino que él se fue

Espadas tendrá que pagar 45,5 millones por sus facturas pendientes y litigios

(Retroscopio: Una vez que ya sabemos cuál es la situación del paciente se dice lo que se tenía que haber hecho. Alfredo Sánchez Monteseirín)

Para confirmar la operación de blanqueo de la imagen de Monteseirín que hace tiempo emprendieron los sectores y medios más beneficiados por su generosa derrama de fondos públicos durante su mandato para silenciar voces críticas a su gestión, el mismísimo ex-alcalde socialista, cobrándose favores pasados, ha pedido que le hicieran una amplia entrevista en la que incluso plantea que cree llegada la hora de que le pongan una calle en Sevilla. Modesto que es el personaje.

Nos hallamos, pues, ante otro intento más de reescribir la historia reciente de la ciudad, una reescritura que se inicia con el propósito de Monteseirín de convencer a los sevillanos de que él no se presentó a las elecciones municipales de 2011 porque no quiso y no porque el PSOE no lo dejara.  Monteseirín, tal como escribí en su día,  sigue tratando de aparentar que fue él y no Griñán quien decidió su marcha del Ayuntamiento, cuando su estrategia desde su clamorosa derrota (se parapetó tras el denominado ‘sector crítico’, ya que no tuvo el valor de presentarse él mismo) frente a Viera en el congreso socialista de julio de 2008 fue la de una numantina resistencia para evitar que el PSOE lo defenestrara antes de tiempo.

En segundo lugar, para evitar también que cuajara la alternativa interna (Emilio Carrillo) preparada por el partido con la antelación suficiente y dado el derrumbamiento de su figura en las encuestas y el rechazo que generaba en la opinión pública (el 20% de los sevillanos que declaraban conocer al alcalde  lo calificaban directamente con un cero y jamás fue aprobado en una encuesta durante sus 12 años de mandato, sin contar el demoledor resultado para él de la encuesta encargada por el PSOE a Julián Santamaría).

 AMAGO DE DIMISIÓN

 En tercer lugar y una vez emigrado Chaves (su gran valedor, no tanto por estima como por temer que abrir el melón sucesorio en Sevilla en mitad de un mandato equivalía a abrir la veda para que se hiciera lo mismo en la Junta de Andalucía en mitad de una legislatura, como así le acabó ocurriendo a él: Chaves se veía en el espejo de Monteseirín), una vez ido Chaves, decía  amagar con su dimisión a finales de 2009 ante Griñán al comprobar que no gozaba del favor del por entonces nuevo presidente de la Junta y luego también secretario general andaluz , pero con un doble objetivo:

1)      Forzar su ratificación ante la supuesta falta de tiempo (17 meses por entonces) para que el PSOE buscase un candidato alternativo fuera del Ayuntamiento.

2)      En caso contrario, dejar colocado como sucesor  a Celis, el hombre encargado de convertir Sevilla capital en el califato del sector crítico frente a  la Ejecutiva Provincial liderada entonces por Viera y pese a haber contado éste con  el 88,6% de los votos en el previo  congreso provincial socialista.

Monteseirín trató de asaltar el PSOE de Sevilla desde la trinchera de la capital, parapetado en su condición de único alcalde socialista de una capital de provincia y de Sevilla como capital de Andalucía. Trató deliberadamente de dividir el partido al sentirse ‘intocable’ por ser alcalde de Sevilla, desafiando de forma permanente la autoridad del secretario provincial  y confiado en el manto protector de Chaves.

 MANIOBRAS

 Monteseirín siempre jugó manejando los tiempos políticos para que el tiempo acabara jugando a su favor. Contaba con que su amago de dimisión nunca sería aceptada por Griñán a tan sólo año y medio de las elecciones y que ese año y medio le daría margen de maniobra para tratar de ganarse al nuevo presidente de la Junta, por una parte, y de invertir los sondeos contrarios a su persona mediante una intensa campaña mediática (puesta en marcha de Giralda Tv, compra de favores periodísticos a través de Manuel  Marchena y del dinero de la publicidad institucional o de las empresas municipales; buzoneo de publicaciones laudatorias en los barrios…) y de captación de apoyo social.

Así, el entonces  alcalde habría intentado que Griñán hubiera actuado de presentador suyo en una conferencia que iba a pronunciar después de la festividad Reyes. Al no conseguir su propósito de que el presidente de la Junta le hiciera su loa política y  que ésta se interpretara como un aval a su persona, dentro y fuera del partido, pospuso la  conferencia ‘sine die’.

Más ejemplos de la estrategia del alcalde de ganarse apoyos sociales para que fueran valorados en la Presidencia de la Junta: intentó que le otorgaran la medalla de oro del Ateneo (a lo que se ve, siempre tan humilde) como agradecimiento por los favores municipales –ahí se vio que no eran gratuitos- a la entidad de la calle Orfila.

Todas estas maniobras no cuadran con su aserto de que en realidad lo que él quería era dejar la Alcaldía porque consideraba suficientes diez años en total y al final de su tercer mandato habría acumulado doce. Todo lo contrario: él y su círculo de confianza tenían como referentes a alcaldes que casi se habían perpetuado en el Poder, como su correligionario Francisco Vázquez en La Coruña, que fue regidor durante 23 años seguidos, y el andalucista Pedro Pacheco, alcalde de Jerez durante 24.

 LA DEUDA

 Monteseirín trata también de convencernos de que durante sus mandatos no hubo ni ruina ni despilfarro y que así lo certifica el Banco de España. “Estoy harto de poner sobre la mesa una y mil veces -ha afirmado- los datos que demuestran que esa denuncia (de Zoido) es una gran falacia. El propio Espadas -ha añadido- lo ha dicho más de una vez. El Banco de España establece la verdad del Ayuntamiento de Sevilla en 2011, pero se repitió esa gran mentira. El déficit de Sevilla era por entonces de 446 millones de euros….”.

 En puridad el Banco de España atribuye al Ayuntamiento una deuda de 454 millones al finalizar 2010, último año completo de Monteseirín al frente del Ayuntamiento, y de 452 millones en 2011, año a medias con Zoido. Monteseirín omite la deuda con que dejó a las empresas municipales, desde Tussam a Sevilla Global, por lo que la suma de todas ascendía a al menos 646 millones de euros. (Sólo durante su mandato Tussam acumuló 384 millones en pérdidas, cuando Soledad Becerril la había dejado completamente saneada, con el contador a cero). Al año siguiente de su llegada a la Alcaldía (año 2000), el Consistorio debía poco más de 300 millones y él lo dejó con, supuestamente, una deuda de  454 millones.

Y hay que emplear el término supuestamente porque en las estadísticas de Monteseirín no aparecen, por ejemplo, las facturas que dejó de reconocer y por tanto de pagar a Emasesa a partir del año 2003 por el agua consumida y otros conceptos (como la red de radio Secora) y que ahora tiene que pagar Espadas: 11,87 millones de euros. ¿Le imputamos la deuda a Espadas o a él?

CONDENAS JUDICIALES

Ni tampoco aparecieron durante su mandato los pagos que ahora Espadas debe hacer por condenas judiciales debido a la pésima gestión de aquél en conflictos como:

-Mercasevilla con Sando: 14 millones de euros, de los que el gobierno actual ha tenido que provisionar 5,3 millones.

-Por las expropiaciones infravaloradas al Colegio Portaceli: 3,05 millones.

-Con la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir a cuenta del Plan de Restauración Hidrológico Forestal:  5,4 millones.

-Por trabajos en barrios degradados y otros: 3 millones.

-Por Palmas Altas Norte (pendiente de cuantificación).

-Por el aparcamiento de Bami: 7,4 millones.

-Por el aparcamiento del Arenal: 521.501 euros

-Por Telvent: 122.448 euros.

-Por Telefónica: 173.043 euros

Todos estos impagos y condenas judiciales derivadas de su época y que ahora recaen en Espadas suman más de 45,5 millones, que habría que añadir a su Debe, al igual que el millón de euros gastados en la vigilancia de la Gavidia, que compró sin saber para qué y dejó abandonada para que ahora Espadas se coma ese “marrón”.

EL QUE VENGA DETRÁS

La estrategia de Monteseirín consistió en suscribir créditos o luego renegociarlos a largo plazo para que fueran otros y no él quien pagara las deudas. Así, tomando como referencia el 31 de diciembre de 2015, fecha de cierre del ejercicio anterior y del último Presupuesto del mandato de Zoido, se comprobó que aún quedaban pendientes de pagar 346,8 millones de euros de dieciséis créditos bancarios suscritos por Monteseirín por un total de 584,6 millones de euros. De esa cifra se colige que Zoido tuvo que hacerse cargo al menos del pago de 237,7 millones de deuda de su antecesor.

La cifra, sin embargo, sería muy superior. En puridad, puede decirse que todos los préstamos que aparecen en la lista general del Ayuntamiento suscritos durante el mandato de Zoido fueron para abonar deudas de Monteseirín, bien para pagar facturas pendientes desde hacía años con los proveedores del Ayuntamiento (56,7 millones pedidos a los bancos con tal propósito), bien por la deuda de Emvisesa por haber asumido en tiempos de Monteseirín el pago de la faraónica obra del nuevo Palacio de Congresos de Fibes (préstamo de 52,5 millones de euros).

 Y a todo esto hay que añadir los 138 millones de euros que estaban destinados a los futuros barrios de la ciudad, aportados por los promotores de los suelos, y que él se gastó en las Setas. Si ahora, una vez superada la crisis, los promotores o sus sucesores se disponen a edificar y exigen que se ejecuten las infraestructuras por las que ya pagaron al Ayuntamiento, ¿quién haría frente al pago, Monteseirín o Espadas? ¿A quién se le imputaría la deuda?

 

El remate de las peregrinas teorías del antiguo alcalde es que el incremento de coste de las Setas no fue un sobrecoste porque se sustituyó un material por otro, siendo el material sustitutivo, la madera, mucho más barato que el metal que se dijo se iba a emplear. Y sostiene Monteseirín que había que hacer algo para dinamizar la zona Norte de la ciudad (las Setas) y que ese algo hiciera de locomotora de su desarrollo.

 Por eso mismo, como la supuesta locomotora no ha funcionado, el gobierno local (Antonio Muñoz dixit) habla de la necesidad de extender el turismo al sector Norte del Casco Antiguo al cabo de siete años más y de 138 millones de euros menos para los futuros desarrollos de
Sevilla.

NOTA.- Después de publicado este artículo se han ido conociendo otros casos que han ido incrementando las deudas legadas por Monteseirín a sus sucesores:

Condenan al Alcázar a pagar 170.000 euros por obras sin licencia en la etapa de Monteseirín

http://sevilla.abc.es/sevilla/sevi-condenan-alcazar-pagar-170000-euros-obras-sin-licencia-etapa-monteseirin-201801312304_noticia.html

Otra factura de Monteseirín: 3,3 millones por una expropiación en Sevilla que no pagó en 2007

http://sevilla.abc.es/sevilla/sevi-otra-factura-monteseirin-33-millones-expropiacion-no-pago-2007-201802122339_noticia.html

El Supremo rechaza el recurso de Mercasevilla contra la sentencia que le condena a indemnizar a Sando

Tendrá que abonar cerca de 14 millones de euros por no entregar un suelo con suministro eléctrico

http://sevilla.abc.es/sevilla/sevi-supremo-rechaza-recurso-mercasevilla-contra-sentencia-condena-indemnizar-sando-201802162207_noticia.html

La Gerencia abona 39.000 euros por una reforma en la Plaza de España

  • Una sentencia obliga a pagar intereses a Tragsa por reconstruir la balaustrada en 2009http://www.diariodesevilla.es/sevilla/Gerencia-abona-reforma-Plaza-Espana_0_1220278527.html

 

Sevilla baja de los 400 millones de deuda por primera vez en este siglo

(….)

Actualmente el Ayuntamiento está pagando 21 préstamos bancarios. De ellos, 14 son todavía de la etapa de Monteseirín y Torrijos. Del año 2003 quedan todavía por pagar 7,4 millones a Unicaja y Caja Madrid, mientras que del tranvía quedan pendientes 5,3 millones y del edificio Arte Sacro que impulsó el gobierno socialista para reunir a los artesanos de la Semana Santa y que IU quiso reconvertir en oficinas municipales aún hay que abonar 9,7 millones.

Refinanciar la deuda

En todo caso, el principal agujero que tiene el Ayuntamiento es el préstamo con BBVA, Dexia y Sabadell que firmó Monteseirín en el año 2010, justo antes de marcharse, para refinanciar de nuevo toda su deuda hata 2022. De esa operación todavía quedan por pagar 185,2 millones, prácticamente la mitad de todo lo que se debe. En concreto, de aquel periodo hay todavía en fase de amortización hasta el año 2031 préstamos cuyo capital pendiente asciende a 283,8 millones. Y a esto hay que sumar las facturas que siguen llegando al Ayuntamiento desde los juzgados porque no se pagaron en su día y ahora se están dictando condenas contra la administración pública obligando a abonarlas….

http://sevilla.abc.es/sevilla/sevi-sevilla-baja-400-millones-deuda-primera-este-siglo-201802142332_noticia.html

 

 

Debate sobre la Gavidia: o economía digital, o equipamiento público

El martes 30 de enero de 2018 fue invitado por el sindicato Comisiones Obreras a participar en el Teatro Duque en el acto titulado ‘La Gavidia a debate. Titularidad pública para las necesidades ciudadanas’, en unión de la decana del Colegio de Arquitectos de Sevilla, Cristina Murillo; Julián Sobrino, profesor de la Universidad Hispalense, y el periodista Carlos Mármol, que formó parte del equipo fundacional de Diario de Sevilla y fue mi subdirector en dicho rotativo.

He aquí un resumen de mi intervención en esta mesa redonda, que inicié tras unas palabras de gratitud a la central sindical por la invitación y un emocionado recuerdo a Alberto Jiménez Becerril y a su esposa, Ascensión García Ortiz, al cumplirse en esa misma fecha el vigésimo aniversario de su vil asesinato a manos de la banda terrorista ETA.

Voy a tirar de hemeroteca para hacer una cronología de los hitos más significativos acaecidos en la reciente historia de la antigua comisaría de la Gavidia porque creo que nos será útil para enmarcar el tema y tener una cierta visión global de cara al posterior coloquio.

Hay que recordar que el edificio fue comprado en diciembre de 2006 por el gobierno local que presidía Monteseirín al Ministerio del Interior por 9,9 millones de euros más la cesión de cinco solares, valorados en 2,3 millones de euros, para la futurible construcción de otras tantas comisarías.

En junio de 2010, la entonces delegada municipal de Hacienda, Nieves Hernández, se felicitaba por haber cuadrado las cuentas del Ayuntamiento al incluir en el Presupuesto la previsión de venta del mercado del Arenal y de la Gavidia, a la que daba una valoración de 12 millones de euros.

Por aquella época, el gobierno de coalición PSOE-IU / Monteseirín-Torrijos sostenía que los suelos de Mercasevilla no se podían adjudicar a la oferta más elevada económicamente porque ello contribuía a la especulación. Pues bien, ¿cómo puede calificarse que elevara en más de un 20% el valor de la Gavidia sobre el precio de compra unos años antes?

El 18 de marzo de 2011, Nieves Hernández, que continuaba de delegada de Hacienda, anunció la redacción de unos nuevos pliegos de condiciones para convocar un nuevo concurso (de lo cual cabía colegir que habría habido al menos un concurso anterior, se supone que declarado desierto) para la enajenación de la Gavidia. Se introducía como novedad la posibilidad de realizar una permuta: el comprador podría destinar la totalidad de la antigua comisaría a superficie comercial siempre que aportara el mismo número de metros cuadrados para equipamientos públicos dentro del Casco Histórico, para la cual habría una doble recalificación: se pasaría a terciario la Gavidia y a suelo de interés público y social (SIPS) el terreno del privado. Se mantenía la tasación de 12 millones de euros de la antigua comisaría.

Declaró por entonces la delegada municipal de Hacienda que al gobierno local le parecía interesante la actividad comercial en la Gavidia y su entorno en tanto que supondría una rehabilitación en el Casco Histórico Norte y generaría puestos de trabajo conforme a la posibilidad anunciada por el alcalde (Monteseirín) de realizar modificaciones puntuales del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU).

Así pues, esta solución de convertir la antigua comisaría en un centro comercial ideada por el gobierno de coalición PSOE-IU / Monteseirín-Torrijos acabaría siendo coincidente con la que posteriormente planteó y tramitó Zoido desde el gobierno municipal del PP y que tan denostada fue por la izquierda cuando ésta ya se hallaba en la oposición. El factor agravante de Zoido fue su intento de construir un aparcamiento rotatorio subterráneo en la cercana Alameda que prestara servicio al futurible centro comercial pese a que el PGOU vetaba este tipo de parkings en el Casco Histórico.

Siguiente hito: Espadas llega a la Alcaldía de Sevilla en junio de 2015 y tan sólo tres meses más tarde, en septiembre, lanza el debate sobre una posible demolición de la Gavidia aludiendo a:

 

1.- Que el edificio había tenido históricamente muy escaso interés (entre los empresarios para su adquisición).

2.- Que tenía unas calidades (arquitectónicas) bastante discutibles.

3.- El coste que para el Ayuntamiento suponía su vigilancia (que no su conservación) para evitar el vandalismo.

Esta idea o globo-sonda atentaba contra la ley del Patrimonio, que obliga a proteger los Bienes de Interés Cultural (y la Gavidia está declarada BIC), y con la misma se trataba de exonerar al Ayuntamiento de su deber legal de conservación del edificio en cuanto su propietario.

Por cierto que en aquel entonces traté de verificar informáticamente a través de la página web municipal si el gobierno local había sometido la antigua comisaría a la obligatoria Inspección Técnica de Edificios (ITE) para conocer su estado de conservación y obrar en consecuencia, pero no tuve éxito alguno en el empeño, por impericia o la falta de información. Hay que recordar que la Ordenanza de la ITE estipula una sanción de 6.000 euros en caso de omisión del deber de pasarla. ¿Podría acreditar el Ayuntamiento que la ha cumplido en el caso de la Gavidia?

Nuestro siguiente hito cronológico es el 27 de noviembre de 2015, fecha de celebración de un Pleno municipal en el que todos los partidos, salvo el PP -se abstuvo-, aprobaron una moción de IU en virtud de la cual el Ayuntamiento desistió de la modificación del PGOU promovida por Zoido para recalificar la Gavidia para centro comercial y decidió mantener la calificación que tenía en el Plan General de 2006 para garantizar así su uso público y social.

Titulares de prensa de entonces: “El Ayuntamiento blinda el uso público y social de la Gavidia”.

Declaraciones tras el Pleno del delegado de Hábitat Urbano, Antonio Muñoz: “Ahora se abrirá un periodo de reflexión para debatir entre todos el tipo de equipamiento que se quiera llevar allí”.  

Un año más tarde, el alcalde Espadas plantea al Pleno, que se la rechaza, la operación de comprar a la Junta de Andalucía la sede de la Consejería de Gobernación en la Plaza Nueva, que mide 8.838 m2, por los 7.462,59 m2 de la Gavidia (921 menos). Argumenta que así se podrían concentrar los funcionarios dispersos por distintas sedes de la ciudad, algunas de ellas de titularidad privada y por las que se pagaban cerca de 650.000 euros en alquileres.

La primera fase de la operación habría consistido en comprarle a la Junta el 35% de la Consejería (2.934 m2) por 6.080.000 euros, y alquilarle con opción a compra los dos tercios restantes para ir adquiriendo progresivamente la totalidad del inmueble a lo largo de nueve años a un total, conforme a la valoración del m2, de 17.331.428 euros, según mis cálculos. A título comparativo, se habían dado con motivo de la polémica sobre la posible demolición de la Gavidia diversas estimaciones sobre el coste de su restauración, de entre un mínimo de 8,5 millones de euros y un máximo de 10 millones. Dicho de otro modo, por la mitad del coste de la operación de compra de la sede de la Consejería de Gobernación se podría haber rehabilitado la antigua comisaría, pero parece que para aquélla sí había dinero y no para esta última.

Y en nuestro viaje por el tiempo llegamos a diciembre de 2017 e incluso los primeros días de enero de 2018, a las negociaciones PSOE/PP sobre el frustrado pacto para los Presupuestos del Ayuntamiento y que incluyeron un acuerdo de venta de la Gavidia por 10 millones de euros.

Este pacto no nato  habría supuesto el incumplimiento del acuerdo plenario de noviembre de 2015 sobre el mantenimiento del uso público y social del edificio.

Y, por otra parte, si se quisiera vender la Gavidia, ¿cuál debería ser el precio para que la ciudad no perdiera dinero con la operación? Habría que tener en cuenta:

-El precio de adquisición (sin contar el de los solares entregados), que fue de 9,9 millones de euros.

-El coste de la vigilancia durante todos estos años, que ha sido de 1 millón en números redondos.

-El Indice de Precios al Consumo (IPC) acumulado a lo largo de once años y que ha sido del 16,8%, lo cual supondría una repercusión de 1.680.000 euros.

Por tanto, según mi estimación, el de precio de venta debería ser de 12,58 millones de euros.

Llegados a este punto, Espadas ha trasladado a los grupos municipales la existencia de cinco ofertas  por la Gavidia, en su mayor parte para convertirla en hotel/comercio o centro deportivo, y que hay tres opciones:

1.- Vender el edificio

2.- Hacer una concesión

3.- Desarrollarlo desde la titularidad pública

 

En el caso de que se planteara la enajenación de la antigua comisaría, ¿qué uso interesaría no desde la óptica de un empresario privado, que es muy libre de jugarse su dinero conforme a la economía de libre mercado que reconoce nuestra Constitución, sino desde la óptica de la ciudad, como estrategia de ciudad?

¿Para establecer un centro comercial? No. Si ya antes de los actuales desarrollos comerciales en curso o en proyecto Sevilla y su área metropolitana tenían en mayor número de grandes superficies comerciales de Andalucía, hay que unir la construcción del complejo comercial en los edificios Podio de la Torre Pelli; la zona comercial que quería conceder Zoido (y que en parte también empieza reconociendo Espadas) a Altadis; el complejo Sevilla Park en el puerto con el argumento de la integración puerto-ciudad; el centro Palmas Altas, junto a Los Bermejales, que será el mayor de Andalucía, y siguiendo adelante, ya en término de Dos Hermanas, el futurible Megapark.

¿Para convertirla en un hotel? No. Teníamos al acabar noviembre 208 hoteles, no hay día en que no se anuncie la construcción de uno nuevo, y pese a todo el ‘boom’ turístico del año pasado se ha quedado sin ocupar el 35% de la capacidad hotelera de la ciudad:

http://andaluciainformacion.es/m/?a=732058&friendly_url=sevilla&t=big-data-turistico

¿Para un centro deportivo? No. No parece que la ciudad esté falta de gimnasios e infraestructuras donde practicar deporte. Sin ir más lejos, en la antigua Estación de Cádiz Espadas inauguró no hace mucho un complejo deportivo.

Mi planteamiento es que no debemos apostar, como estrategia de ciudad, por un monocultivo económico ni poner todos los huevos en la misma cesta con el riesgo que supondría que estallara la potencial burbuja turística que se estaría formando en Sevilla. ¿Cuántos de nuestros turistas son prestados por crisis en otros países de la Cuenca Mediterránea? Aunque las previsiones de la Organización Mundial de Turismo (OMT) son optimistas para el año actual y siguientes, Egipto, Túnez y Turquía están ofreciendo hoteles de cuatro estrellas con todo incluido al precio de 36 euros la noche y gracias a esta agresiva política comercial ya han recuperado este verano 3,5 millones de turistas que habían perdido.

Si se planteara la enajenación de la Gavidia a un privado, como estrategia de ciudad para la diversificación económica yo apostaría por un uso ligado a la economía digital 4.0 o la instalación de una aceleradora de start-up.

Miren, Ciudadanos ponía de ejemplo a Bilbao, ciudad que tuvo primero claro qué quería hacer y por eso se fue en busca de Digipen, una especie de universidad privada de videojuegos de la que prácticamente todos sus alumnos salen ya colocados por la alta demanda del mercado; y los videojuegos no son una tontería, sino todo lo contrario: mueven más dinero en el mundo que todo el sector del automóvil.

En Madrid, recientemente, el Ayuntamiento, la Comunidad Autónoma y hasta la Fundación Universidad-Empresa acudieron en busca de TechShop, una cadena de centros tecnológicos que tiene 10.000 asociados en todo el mundo y que firmó acuerdos en Francia con Leroy Merlín.

En resumen, se trata de gobiernos que tienen previamente un modelo de ciudad en mente y en función de ese modelo actúan, y no en función del mercado o de los proyectos que les vengan sin selección previa por ellos mismos.

Naturalmente, en la hipotética enajenación de la Gavidia habría que preservar un espacio para la Memoria Democrática e Histórica en homenaje de quienes allí fueron torturados. Como ha dicho una de las personas que han aparecido en el vídeo proyectado antes de este acto,

llama la atención la desmemoria en España sobre nuestro pasado inmediato, al contrario de países como Francia o Italia, donde se pueden encontrar numerosas referencias y espacios dedicados a quienes lucharon contra el nazismo o el fascismo, como en el caso de Turín, al que me referiré más adelante.

 

Si no se enajena la antigua comisaría y se opta por mantener la titularidad pública, ¿qué usos preconizo?

 

Por ejemplo, para la reubicación de todos los funcionarios municipales dispersos por distintas sedes. Sería el equivalente a la frustrada operación de compra de la Consejería de Gobernación de la Junta de Andalucía pero invirtiendo en la Gavidia el dinero (o más bien la mitad) que la ciudad estaba dispuesta a pagarle al Gobierno autónomo.

 

Una variante de esa posibilidad sería aprovecharla para ampliación de la vecina Consejería de Justicia previa permuta y/o compensación económica con la Junta de Andalucía, terreno y/o dinero que podría dedicar el Ayuntamiento a dotaciones para el Casco Antiguo. Esta variante se parecería, salvando las distancias, a lo que se hizo en Turín con la cárcel de La Nuove, donde se torturó a los demócratas, los antifascistas y los judíos durante la época de Mussolini y la II Guerra Mundial, y que ha sido preservada como museo de la Memoria y en parte alberga dependencias de la Justicia.

(Aportaré más información al final).

Otra posibilidad que me gusta es la propuesta de Participa Sevilla de crear allí un centro polivalente de cuidados porque -dice- la población de mayores de 65 años de Sevilla supone el 16% del total y sólo hay una residencia pública de mayores y grandes dependientes y que no llega a 300 plazas. En realidad, la proporción de mayores de 64 años en nuestra ciudad es del 18,8%, y la del Casco Antiguo, del 19,52%. Es el séptimo distrito con más personas mayores de la ciudad pero, ojo, el primero en menor número de jóvenes: sólo el 15% de su población tiene menos de 18 años, con lo que la proyección indica que en el futuro será el distrito más envejecido, aunque ahora lo sea Triana.

 

http://andaluciainformacion.es/sevilla/732062/uno-de-cada-cuatro-vecinos-de-triana-tiene-mas-de-64-anos/

 

Cuarta posibilidad: una especie de Fab Lab turístico como el que en Lyon han proyectado en la Casa del Chamarier (intendente de finanzas del Obispado), que forma parte del conglomerado en torno a la Catedral de San Juan, pasado el río Saona. Sería el equivalente a nuestro Palacio Arzobispal, sólo que aquí se decidió construir, como no podía ser de otra manera en esta ciudad, un hotel más, el hotel Los Seises, mientras que en Lyon quieren fomentar todas las nuevas tecnologías aplicadas al turismo: la impresión 3D, la realidad aumentada, la robótica, la geolocalización, aplicaciones para móviles….y dar cobijo también allí a start-up como ésta que tenemos en Sevilla, Past View, la que ofrece esas gafas de realidad virtual con las que puedes ver cómo habría sido Itálica en tiempos de los romanos.

 

http://imprimalia3d.com/noticias/2017/01/19/008647/lyon-crear-fab-lab-tur-stico-impresoras-3d-casa-del-chamarier-junto

 

Una variante podría ser una biblioteca especializada en cultura “maker” y centro de fabricación digital como la que en Barcelona se inauguró el pasado viernes, 26 de enero, en una antigua fábrica textil a la que han dado el nombre de la poetisa Montserrat Abelló, en el barrio de Les Corts.

http://imprimalia3d.com/noticias/2018/01/24/009696/barcelona-tendr-una-biblioteca-especializada-cultura-maker

 

Esta es una de las tres que el Ayuntamiento ya ha construido en otros tantos distritos y su objetivo es que cada uno de la ciudad tenga la suya

El Consistorio barcelonés ha invertido en la restauración de la antigua fábrica textil, que mide 3.300 m2 (la mitad de la Gavidia), casi la misma cantidad por la que el nuestro adquirió al Ministerio del Interior la comisaría de la Gavidia: 9,6 millones de euros.

La gran diferencia es que Barcelona sí sabía qué hacer en la antigua nave textil y Sevilla, once años después aún no sabe para qué compró la comisaría de la Gavidia ni qué hacer con ella.

 

Museo del Carcere “Le Nuove” (Museo de la Cárcel “Le Nuove”), Turín

(De mi libro ‘Mi Guía práctica de Turín para ahorrar tiempo y dinero’, amazon 2018)

Se encuentra radicado en esta antigua cárcel de Turín, que fue construida en la segunda mitad del siglo XIX e inaugurada en el reinado de Vittorio Emanuele II. Permaneció en funcionamiento hasta 1986, cuando fue sustituida por otro penal más moderno. En los años veinte del pasado siglo, bajo el régimen fascista imperante en Italia, albergó muchos presos políticos y judíos. Dentro de los muros de la prisión funcionó en la II Guerra Mundial una unidad dirigida por las SS del Ejército nazi alemán, que se encargó de torturar a los presos.

Este museo erigido en la antigua cárcel tiene por objetivo preservar la memoria de aquellos que sufrieron en sus carnes los horrores del nazismo o cayeron en su lucha contra el totalitarismo y la afirmación de una Italia libre y democrática.

Mediante visitas guiadas por voluntarios es posible acceder a las distintas partes del antiguo penal y ver los lugares donde los detenidos fueron confinados, las celdas de castigo y los sistemas de tortura. Dentro de la prisión también hay un búnker antiaéreo excavado hasta los 18 metros de profundidad, hallado accidentalmente en el año 2010 y habilitado tras diversos trabajos de conservación.

La dirección del museo previene a los visitantes de que hay que pasar por pasajes muy angostos y subir numerosas escaleras, por lo que la visita no es recomendable para personas que sufran problemas cardiovasculares o tengan dificultades para caminar, y a quienes realicen la visita, que utilicen un calzado adecuado a las características de este antiguo presidio donde tantos antifascistas acabaron encerrados.

Dirección: Via Paolo Borsellino 3

Teléfono: 00 39 011 76 04 881

Correo electrónico: segreteria@museolenuove.it

Autobús: Líneas 9-55-68

https://www.museolenuove.it/index.php

https://www.youtube.com/watch?v=PbrUh8I48V0

Espadas ha reducido la deuda de Sevilla en 101 millones de euros

EVOLUCIÓN

Durante su mandato la deuda del Ayuntamiento ha pasado de 419 a 318 millones de euros

RITMO

En dos años y tres meses ha reducido tres veces más deuda que Zoido a lo largo de sus cuatro años

COMPARACIÓN

Sevilla es la ciudad con menor deuda entre las urbes españolas con más de medio millón de habitantes

El Ayuntamiento de Sevilla ha reducido su deuda en algo más del 24% desde que Espadas tomó posesión como alcalde en junio de 2015 hasta el final del tercer trimestre del año pasado, según los datos oficiales recabados por el Banco de España en virtud del Protocolo de Déficit Excesivo.

El máximo órgano supervisor bancario de nuestro país ha realizado un estudio comparativo de la deuda de los ayuntamientos de las trece ciudades españolas con más de 300.000 habitantes desde el año 2007 hasta el tercer trimestre de 2017 y verificado que en el caso de Sevilla ha pasado de los 384 millones de euros existentes al finalizar 2007, el año previo al estallido de la crisis económica, a 318 millones de euros a final de septiembre pasado.

Los datos del Banco de España revelan que al finalizar 2010, último completo del mandato de Monteseirín como alcalde, la deuda municipal ascendía a 454 millones de euros, aunque esta  cifra no refleja la auténtica realidad, ya que el alcalde socialista dejó deudas millonarias larvadas en forma de pleitos judiciales que se han sustanciado en condenas contrarias al Ayuntamiento y que han tenido que pagar luego Zoido y, muy especialmente, su correligionario Espadas. Sin ir más lejos, en un Pleno extraordinario celebrado el pasado mes de noviembre se tuvo que aprobar “por sentido de la responsabilidad” de los grupos políticos municipales una modificación presupuestaria por valor de 5 millones de euros para afrontar condenas judiciales, la mayoría de ellas de la etapa de Monteseirín, y no tener que seguir acumulando intereses de demora.

Zoido tomó posesión a mitad del año 2011, ejercicio que acabó con una deuda de 452 millones de euros, inferior en tan sólo dos millones a la que había un año antes con Monteseirín, siempre según el informe del Banco de España. Esta entidad baja al detalle de los trimestres a partir del tercero de 2014, lo que nos permite afinar el dato de que Espadas (tomó posesión a mitad de junio de 2015) heredó de Zoido una deuda de 419 millones de euros.

Así pues, Zoido logró en sus cuatro años al frente del Ayuntamiento que la deuda municipal pasara de los 454 millones del último año de Monteseirín (2010) a 419 millones al acabar su mandato, lo que supuso una reducción de 35 millones de euros y de un 7,70%.

CASI DOS AÑOS Y MEDIO DESPUÉS

Desde el segundo trimestre de 2015, ya con Juan Espadas como alcalde, hasta la finalización del tercer trimestre del año pasado, último dato oficial disponible del Banco de España, la deuda del Ayuntamiento de Sevilla ha pasado de 419 millones de euros a 318 millones, es decir 101 millones menos (-24,10%). Dicho de otro modo, Espadas ha rebajado en números redondos tres veces más deudas en dos años y tres meses que Zoido en cuatro años.

En términos absolutos sólo han reducido más deuda que el de Sevilla entre las grandes urbes españolas Madrid (nada menos que 2.126 millones de euros), Valencia (139 millones) y Málaga (114 millones), pero como partían de niveles de endeudamiento muy superiores, Sevilla es la que menos debe de entre las ciudades que superan el medio millón de habitantes.

Entre las restantes sólo están en mejor situación la gran excepción de Bilbao, en una situación envidiable con una deuda de tan sólo un millón de euros, Las Palmas (44 millones), Alicante (83 millones) y Córdoba (203 millones).

Encabezan el ranking de ciudades endeudadas Madrid, que pese a quitarse más de dos mil millones de la etapa de Gallardón y Botella aún debe 3.511 millones de euros, Zaragoza (995), Barcelona (799), Valencia (597) y Málaga (502).

Y pese a la Ley de Estabilidad y las exigencias de Montoro, en lo que va de mandato municipal ha habido tres grandes ayuntamientos que en vez de reducir han incrementado todavía más su endeudamiento: Zaragoza (174 millones más), Murcia (136) y Barcelona (83 millones).

EVOLUCIÓN DEUDA AYUNTAMIENTO DE SEVILLA

AÑO                           MILLONES

 

2007                          384

 

2008                          422

 

2009                          522

 

2010                          454 (Monteseirín)

 

2011                          452

 

2012                          482

 

2013                          439

 

2014                          443

 

1 T 2015                   432

 

2 T 2015                   419 (Zoido)

 

3 T 2015                   405

 

2015                          394

 

2016                          347

 

3 T 2017                   318 (Espadas)

 

CUADRO EVOLUCIÓN DEUDA GRANDES URBES ACTUAL MANDATO

(Junio 2015-Septiembre 2017)

 

Ciudad                       Jun 2015       Sept 2017     Balance             %

 

Alicante                     140                   83                -57                 -40,70

 

Barcelona                  716                799                +83                +11,59

 

Bilbao                             9                     1                – 8                  -89,00

 

Córdoba                    253                203                -50                  -19,76

 

Madrid                    5.637            3.511          -2.126                -37,71

 

Málaga                       616                502                -114                -18,50

 

Murcia                       183                319                +136               +74,31

 

Palma Mallorca         331                319                -12                 – 3,62

 

Las Palmas                99                 44                 -55                 -55,55

 

Sevilla                        419                318                -101                -24,10

 

Valencia                     736                597                -139                -18,88

 

Valladolid                  122                101                  -21                -17,21

 

Zaragoza                    821                995              +174                +21,19

 

 

Fuente: Elaboración propia a partir de los datos del Banco de España

Cifras, en millones de euros

 

 

Reescribir la historia

Monteseirín oculta que votó cinco veces a favor del plan del PA para la Encarnación que según él destruía los restos arqueológicos

En su megalomanía califica a las Setas como la entrada de Sevilla en el siglo XXI y obvia a la Exposición Universal de 1992

 

Monteseirín considera que los casi siete años transcurridos desde que su partido, el PSOE, lo apartó de la carrera por la reelección como alcalde debido a su nefasta gestión y a los escándalos en sus mandatos, es tiempo suficiente para que se haya olvidado su ruinoso legado en forma de deudas y, con la complicidad de algunos medios que le sirven de altavoz, trata de lavar su imagen y de recuperar protagonismo político haciendo sombra a Espadas a base de reescribir la historia reciente de la ciudad.

La penúltima muestra la hemos tenido en su escrito “Casi tres mil días de S.E.T.A.S”, en el que trata de reivindicarse a sí mismo a través de las Setas de la Encarnación, en las que enterró del orden de 138 millones de euros. Analicemos los argumentos por los que en su opinión cada vez más sevillanos se sienten supuestamente orgullosos de tal dispendio en la ciudad que tiene siete de los quince barrios más pobres de España y más de 74.000 parados.

En mi primer mandato decidimos afrontar una solución definitiva (al solar del antiguo mercado de la Encarnación), pero las alternativas aportadas en aquel entonces no eran satisfactorias, ni a la altura de Sevilla: Para empezar, Monteseirín, no decidió nada al respecto, al igual que con el Metro, que fue una condición del PA a Chaves para darle a él la Alcaldía en detrimento de Soledad Becerril. Fueron también los andalucistas, que se quedaron con Urbanismo en aquel pacto de gobierno con el PSOE (1999-2003), quienes decidieron acabar con aquel espacio vacío (más de 30 años por entonces) del antiguo mercado. A tal efecto encargaron un proyecto al arquitecto Carbajal (premio nacional de arquitectura por el Seminario en la Avenida de la Palmera), el cual diseñó dos plantas de aparcamiento subterráneo, un mercado en sótano y semisótano, un área comercial en superficie y una plaza pública.

Los restos arqueológicos que se hallaran durante las excavaciones se conservarían en el propio mercado. La Comisión Provincial de Patrimonio aprobó el proyecto, si bien pidió alguna mejora en la parte en superficie. Si, según Monteseirín, no estaba a la altura de Sevilla ni era satisfactorio, ¿cómo él votó cinco veces a favor de su ejecución en otras tantas ocasiones en que se fue tramitando en los organismos municipales?

Concurrí a las elecciones de 2003 comprometiendo expresamente que se respetarían los restos arqueológicos (…) Nuestra opción fue la respaldada mayoritariamente por la ciudadanía: Como vimos anteriormente, la idea de Carbajal y de la Delegación de Urbanismo era respetar e integrar los restos arqueológicos en el nuevo mercado, aunque por entonces se ignoraban su extensión e importancia porque no se habían completado las excavaciones. Ocurrió que el PA se dio un batacazo en las elecciones municipales de 2003, por lo que Monteseirín pudo cambiar de pareja política y coligarse con IU para mantenerse en la Alcaldía.

Había que laminar a partir de entonces todo lo que recordara al PA y a su asociación con este partido y crearle una leyenda negra para así poder hacer borrón y cuenta nueva; había que eliminar el proyecto de Carbajal y partir de cero para así aparentar que el artífice de la solución al “vacío” de la Encarnación era él. Monteseirín oculta que con el dinero de los sevillanos tuvo que pagar al menos 7 millones de euros en indemnizaciones a las empresas Martín Casillas y Ficoan por el descarte del proyecto de Carbajal, ése que él había ratificado cinco veces durante su primer mandato.

Y es falso que se hayan respetado con él los restos arqueológicos. Con la complicidad de la Comisión de Patrimonio, en manos del PSOE, al menos el 10% de los hallazgos fueron destruidos para cimentar los “pies” de las Setas, una actuación que habría sido un escándalo bajo el PA si la Comisión la hubiera consentido siquiera, pero como el proyecto ya se lo había apropiado el alcalde socialista…..

-Y la financiación no estaba supeditada a un parking privado subterráneo, sino a fórmulas de cooperación público-privada de gran ambición: El proyecto diseñado por el arquitecto Carbajal habría tenido un coste estimado de 30 millones de euros y no habría costado nada a los sevillanos porque se iba a autofinanciar con la explotación de las distintas zonas del mismo. La fórmula de “gran ambición” ideada por Monteseirín para convencer a la empresa Sacyr de que se encargara de la construcción y explotación de la Setas, privatizando todos los espacios públicos durante 40 años, consistió en empezar poniéndole encima de la mesa 25 millones de euros de todos los sevillanos. Al final la factura se elevó a 138 millones (aunque ya se ha perdido la cuenta entre tantos pleitos e indemnizaciones a pagar a Sacyr).

Vino el concurso de ideas… donde premiaron la ensoñación de Jürgen Mayer: En efecto, una ensoñación. El diseño del arquitecto alemán (junio de 2004) supuestamente iba a costar 33 millones de euros (sólo 3 millones más que el de Carbajal) y acabó costando cuatro veces más. Monteseirín y su gobierno ocultaron durante dos años y medio un informe técnico de la consultora de ingeniería Ove Arup según el cual “la estructura del proyecto, tal y como está concebido, no es realizable”.

Al final, hubo que pegar con una cola especial desarrollada en Alemania las uniones de las piezas de madera del Parasol para que la estructura no se desplomase por exceso de peso y pudiera ser soportada por unos cimientos en los que no se había tenido en cuenta tal sobrecarga. Y es que, con las habituales prisas electoralistas de Monteseirín, las obras del Parasol se iniciaron con un mero proyecto básico, sin haberse verificado técnicamente de forma previa.

-Los fondos se tomaron principalmente de las partidas de inversión nutridas de los nuevos desarrollos urbanísticos que la ley permite aplicar a la ciudad consolidada y no de los Presupuestos municipales: ¿Y por qué un alcalde supuestamente socialista no aplicó el dinero aportado por los promotores inmobiliarios a los barrios pobres de la ciudad en vez de a las Setas de los 138 millones en el Centro, a modo de icono faraónico de su mandato? Monteseirín tuvo la suerte de que en el literal de cada convenio urbanístico se adscribía el dinero desembolsado por los promotores a la ejecución de sistemas generales del PGOU, sin especificarse ni asignarlos a los suelos de aquéllos.

Su segundo golpe de fortuna, casi siempre tan aliada con él, fue que estalló la crisis económica en 2008 y se paralizaron los nuevos desarrollos urbanísticos en la ciudad, para los cuales se había aportado el dinero. Aprovechó la coyuntura para acabar de erigir las Setas. Tercer golpe de fortuna: la mayor parte de los promotores que en su día pagaron las cantidades estipuladas ya no son propietarios de los suelos porque los tuvieron que entregar en dación de pago a los bancos.

Cuando se reactive el mercado inmobiliario y haya que desarrollar esos suelos, los nuevos promotores podrán decirle al Ayuntamiento que ya se pagó para que se ejecutaran las infraestructuras que precisan, pero en tal caso el problema será para Espadas, el mismo que está pagando las deudas y los pleitos perdidos por la gestión de Monteseirín, que entre tanto se presenta (y lo presentan sus voceros) como el alcalde  que transformó Sevilla ( y el o los que vengan detrás, que arreen con las facturas de la transformación).

Un magnífico espacio en el centro histórico que abre las puertas al progreso económico y al desarrollo de un sector de la ciudad que estaba en franca decadencia: Casi siete años después, el ex alcalde sigue con el mismo discurso que hizo cuando inauguró las Setas antes de que se acabaran (27 de marzo de 2011) con tal de hacerse la foto. Dijo: “Los beneficios económicos que el Metropol Parasol va a traer a la ciudad superarán en un solo año la inversión acometida”. Como han pasado seis años y nueve meses, las Setas deberían haber generado 952 millones de euros. El cuento de la lechera, superado por la versión de su delegado de Urbanismo, Manuel Rey, según el cual el impacto en un solo año sería de 369 millones (deberíamos ir ya por 2.546 millones acumulados).

Si las Setas iban a ser tan rentables, ¿cómo es que la empresa Sacyr demandó al Ayuntamiento y planteó devolvérselas por, entre otras razones, haberse incumplido sus expectativas de retorno económico, cifradas en al menos un 8% anual y que no llegaban ni al 3%? Item más, pese a lo escrito por Monteseirín, el Casco Antiguo sigue en franca decadencia, como señal de que las Setas no han sido ese revulsivo económico que él defiende. Nueve meses después de su inauguración, el Distrito tenía 60.437 habitantes según el Servicio de Estadística del Ayuntamiento. Año tras año ha seguido perdiendo población, un indicador de declive económico. Ahora tiene 58.951 vecinos: 1.486 menos.

Las Setas ni siquiera han contenido la pérdida de población de sus barrios más cercanos. El de la Encarnación propiamente dicho ha pasado de 4.434 habitantes a 4.277; el de Feria, de 6.743 a 6.665, y el de Santa Catalina, de 4.468 a 4.456.

Tuvimos el privilegio de acompañar la entrada de nuestra ciudad en el siglo XXI: La megalomanía de Monteseirín no tiene límites. Se erige él mismo, por asociación con las Setas, en el artífice de la modernización de Sevilla, como si ésta dependiera de que se alce un rascacielos en la Cartuja o el Parasol de los 138 millones en la Encarnación en vez del nivel y calidad de vida de los sevillanos, de los servicios públicos y de su desarrollo socioeconómico.

Y no, Sevilla no entró en el siglo XXI cuando Monteseirín inauguró las Setas en marzo de 2011, sino con un adelanto de ocho años cuando el Rey inauguró el 20 de abril de 1992 la Exposición Universal, que la transformó de cabo a rabo.

Acabamos tomando el mismo argumento de Monteseirín. Según él, como los sevillanos lo votaron masivamente en las elecciones municipales de 2003, le dieron su aval para las Setas de la Encarnación. Pues bien, tan sólo dos meses después de que las inaugurara, en las elecciones locales de 2011 el PSOE cosechó su peor resultado en veintidós años y los sevillanos le dieron a Zoido la mayoría más absoluta de la Democracia, con 166.040 votos (66.872 más que los socialistas) y 20 concejales.

Fue un voto de castigo en toda regla por la gestión de Monteseirín, el de los 138 millones de euros despilfarrados en las Setas de la Encarnación.

El tranvía, las Setas bis

El “Metrocentro” costó 93 millones de euros, equivalentes al 67% del coste de las Setas de la Encarnación

El tranvía transporta al día 41.437 viajeros menos que los autobuses a los que sustituyó

 

Portavoces de grupos que más se beneficiaron de las derramas de Monteseirín para comprar el favor de la opinión pública (al final no le sirvió de nada porque fue defenestrado por Griñán mediante aquel teletipo de Europa Press) han tratado de aprovechar el décimo aniversario del tranvía para presentar a aquél como el gran transformador de Sevilla, gracias al cual se acabó con la contaminación que ennegrecía la fachada de la catedral, en contraste, claro está, con Espadas, y reduciendo su ruinosa herencia por sus despilfarros faraónicos a “algunas trampas”.

Algunos todavía piensan que la transformación de una ciudad sólo consiste en destrozar su histórico paisaje con un rascacielos de 178 metros de altura en la Cartuja;

cargarse los jardines del Prado con una ilegal biblioteca de diseño copia-pega salida en serie del estudio de un arquitecto/a-estrella (al igual que ocurre con la torre Pelli);

gastar 138 millones de euros (o más, porque ya se ha perdido la cuenta tras las diversas condenas al Ayuntamiento) en la inutilidad funcional de las Setas

y  93 millones en el tranvía, sin pararse a pensar en la relación coste/oportunidad  de esas decisiones y en la rentabilidad económica y social que habría tenido ese dinero dedicado a otros fines.

Lo triste es comprobar cómo el propio Espadas, contra quien van dirigidos los elogios a Monteseirín, cae en esa trampa al plantearse la ampliación del tranvía a Santa Justa sólo porque “algo habrá que presentar para las elecciones”, sin reflexionar sobre su necesidad o duplicidad (al artículo “Tranvía al cubo” me remito:

Tranvía al cubo

) o sobre que ese dinero podría tener un mayor efecto transformador dotando, por ejemplo, de ascensores a las decenas de miles de viviendas sin ellos, acabando con la infravivienda en Los Pajaritos y otros barrios marginados de la ciudad y creando las condiciones para que salgan de la pobreza (tenemos 7 de los 15 barrios más pobres de España).

Los propagandistas de Monteseirín alardean de que gracias a su supuesta política transformadora peatonalizó el Centro y permitió a los sevillanos disfrutar de una calle San Fernando y de una Avenida de la Constitución sin tráfico.

 

EN CLAVE POLÍTICA

 

Hay que retrotraerse a aquellos años para analizar la actuación con objetividad. Recuérdese que el PP de Soledad Becerril había ganado las elecciones municipales de 1999 con una diferencia de 2.104 votos (118.072 frente a 115.968) y de un concejal (13 frente a 12) sobre el PSOE pero que por su incompatibilidad personal con Rojas Marcos (y viceversa) el PA de éste prefirió entregarle la Alcaldía al PSOE de Monteseirín después de que en las negociaciones dirigidas por Chaves (Monteseirín no pintó nada) los socialistas aceptaran la exigencia andalucista de terminar la abandonada línea 1 del Metro.

Las obras no se reanudaron hasta septiembre de 2003 y sufrieron numerosas incidencias (desde la caída de la viga de un paso elevado sobre la SE-30, que podría haber causado una catástrofe entre los automovilistas, hasta el hundimiento del suelo en la Puerta de Jerez, que se tragó el kiosco existente)

y acentuadas protestas, especialmente de los comerciantes, porque no penetraban hasta el Centro y se limitaban a bordearlo en el tramo Puerta de Jerez-Prado de San Sebastián.

 

Temiendo que la polémica y la mala imagen del Metro y las críticas hacia él por no plantarse ante la Junta (en manos de su mismo partido) y exigirle que el suburbano llegara hasta la Plaza Nueva se la hicieran pagar los sevillanos en las urnas, Monteseirín concibió su particular línea al Centro, pero no como un Metro subterráneo, entre otras razones porque ya no le daba tiempo a tenerlo para las elecciones de mayo de 2007, sino en superficie, de ahí su engañosa denominación de “Metrocentro”. Quería instalar en la mente de los votantes la idea de que era él y no la Junta ni nadie más quien les había logrado una línea de Metro hasta el corazón de Sevilla.

Ese fue el origen y el motivo del proyecto, meramente electoralista y sin pensar en su utilidad, coste y alternativas más baratas. El entonces alcalde no pensó ni en la contaminación del tráfico sobre la catedral, ni en los peatones, pero como había que “vestir” la idea se publicitaron las posibles consecuencias positivas como la génesis del proyecto: un transporte ecológico que permitiría peatonalizar dos calles (San Fernando y la Avenida) , con lo que se daba fundamento al lema de “la ciudad de las personas”.

 

NO LLEGÓ A TIEMPO

Las obras se iniciaron en junio de 2006, once meses antes de las elecciones municipales de mayo de 2007, con el indisimulado objetivo de Monteseirín de presentarse a las mismas con el tranvía como principal activo de su gestión.

Hasta entonces, según la Memoria de Sostenibilidad de Tussam de 2005 (véase el capítulo IV) llegaban hasta la Plaza Nueva once líneas, servidas por 83 autobuses y que transportaron aquel año un total de 19.380.638 viajeros, a una media de 53.097 diarios.

Monteseirín abrió en canal el itinerario entre el Prado y la Plaza Nueva durante casi año y medio, por lo que no llegó a tiempo a las elecciones de mayo de 2007 (el tranvía se inauguró el 28 de octubre), y aunque se mantuvo en el poder cuatro años más gracias al pacto con la IU de Torrijos y hasta consiguió un edil más, por la ley D’ Hont, perdió aquellos comicios, que supusieron el principio de su final político a manos del PP de Zoido  (el PSOE perdió 6.424 votos y el PP ganó 9.381 y tres ediles).

El tranvía cubría únicamente los 1.200 metros entre el Prado y la Plaza Nueva y en la mitad de su trayecto se superponía en superficie con el mismo recorrido subterráneo del Metro (desde la Puerta de Jerez hasta el Prado), con lo que el único tramo que quedaba sin servicio de transporte no duplicado eran los 600 metros y pico a partir de la Puerta de Jerez. Esa mínima distancia suponía un simple paseo a pie de entre 7 y 10 minutos.

 

RENUNCIA A LA FINANCIACIÓN

 

En este sentido, el edil Celis declaró que no hacía falta prolongar la línea 1 del Metro hasta la Plaza Nueva porque la distancia desde la Puerta de Jerez era tan corta que se podía ir perfectamente andando. De esta manera, inconscientemente, confirmó la inutilidad del tranvía, porque su argumento era perfectamente aplicable al denominado “Metrocentro” en superficie, cuya construcción solapándose en un 50% con el Metro se la habrían podido ahorrar, más las molestias añadidas, los contribuyentes sevillanos.

Un ahorro cierto porque la entonces consejera de Obras Públicas, Concepción Gutiérrez del Castillo, con tal de hacerle un favor político a su correligionario Monteseirín, se mostró dispuesta a calificar el tranvía en superficie proyectado por éste como una extensión del Metro de la Junta que prestaría un servicio metropolitano y por lo tanto podría ser costeado por el Gobierno andaluz y gestionado por el consorcio de empresas privadas adjudicatario del Metro.

Temerosos de tal posibilidad y de las exigencias y condiciones de las empresas privadas frente a las laxas que tenían en el Ayuntamiento, sindicalistas radicales de Tussam fueron unas cuantas noches a protestar frente a la casa del entonces alcalde, el cual prefirió plegarse ante aquéllos antes que ahorrarle millones a los sevillanos. Pudiendo salir gratis a Sevilla (aunque el concepto es relativo, dado que el dinero es al fin y al cabo público), como Monteseirín, en su falta de coraje, se negó a adscribirlo al Metro, el tranvía le costó al Ayuntamiento unos 53 millones de euros (la Junta habría acabado financiando sólo unos 30 millones).

 

LA LANZADERA

 

Durante la construcción del tranvía, las líneas de autobuses que rendían en la Plaza Nueva lo hicieron en la Avenida de Roma (entre el hotel Alfonso XIII y el Palacio de San Telmo y los jardines de Cristina), desde donde cada pocos minutos partía una lanzadera que a través del Paseo de Colón y de la calle Reyes Católicos llegaba hasta la Magdalena. Se demostró así que habría sido posible peatonalizar de forma real, con todo el espacio para los transeúntes, San Fernando y la Avenida, poniendo en servicio una lanzadera servida por autobuses no contaminantes, a gas o eléctricos, como los que ya existían en aquella época.

No hace falta irse a Londres, Ginebra u otras ciudades europeas con líneas de autobuses ecológicos. Una semana antes de la inauguración del tranvía de Sevilla, el alcalde de Málaga presentó once autobuses eléctricos-híbridos no contaminantes (reducción del 98,34% de las emisiones) de la marca Iveco y con placas fotovoltaicas en el techo para las líneas circulares malagueñas.

Con tal de tener el tranvía para las elecciones, Monteseirín cortó todos los árboles desde el Prado hasta la Plaza Nueva y destruyó los hornos almohades que había en la Puerta de Jerez. Hoy, los peatones disponen de menos espacio que antes de la supuesta peatonalización, ya que al tranvía por en medio se unen bicicletas, coches de caballo, patinadores y ocupantes de patinetes eléctricos (los Segway), más veladores por doquier.

Como muchos usuarios de Tussam no tomaban el tranvía en el Prado y se iban andando hasta la Plaza Nueva (mejorando el aserto de Celis de que se podía suplir el Metro con un paseo; en este caso, todo el tranvía), para tratar de justificar la necesidad del tranvía que iba, según la expresión popular, “de ningún sitio a ninguna parte”, el gobierno de Monteseirín lo prolongó hasta San Bernardo (con nuevo gasto, hasta un total de 93 millones para toda la línea) a partir del 15 de abril de 2011 (2,2 kilómetros de recorrido).

La paradoja es que desde entonces nunca se han alcanzado los 4,78 millones de viajeros del tranvía en aquel año, con una caída acentuada hasta 2015. En este decenio, el tranvía ha transportado un total de 42,6 millones de viajeros en números redondos, a una media diaria de 11.660, frente a los 53.097 de media de las once líneas de autobuses que rendían en Plaza Nueva.

Conclusión: Monteseirín se gastó 93 millones de euros (el equivalente al 67% del coste de las Setas) en un “Metrocentro” que diez años después transporta 41.437 viajeros menos al Centro que los autobuses.

Espadas debe pagar más de un millón de euros por las Setas de la Encarnación

SENTENCIA

Es la consecuencia de uno de los pleitos perdidos por el Ayuntamiento frente a la constructora Sacyr

DE 2009

Y más de medio millón por el parking de Aussa, filial de Tussam, bajo el mercado del Arenal

DEMORA

Los intereses por no haber pagado a tiempo otras sentencias negativas ascienden a 890.651 euros

 

El gobierno local ha planteado una serie de modificaciones presupuestarias antes de que finalice el año 2017 y por un valor cercano a los 4 millones de euros para poder hacer frente al pago de varias sentencias condenatorias que se arrastran en un caso desde hace ocho años y entre las que figura una sobre las Setas de la Encarnación.

La sombra del Metropol-Parasol, popularmente conocido como las Setas de la Encarnación, sigue siendo alargada y no deja de proyectarse sobre la tesorería del Ayuntamiento, que se ve obligada a liberar fondos para atender pagos derivados de pleitos con la constructora Sacyr a cuenta del coste de la obra y de a quién sería imputable.

Ahora, el equipo de Espadas ha de hacer una modificación en los Presupuestos de la ciudad antes de que acabe el año en curso para abonar a Sacyr 1.115.494 euros como consecuencia de un fallo judicial favorable a la empresa por la construcción y/o explotación de las Setas.

No acaba aquí, ni mucho menos, el rosario de litigios judiciales heredados de mandatos anteriores y que ahora ha de afrontar el gobierno de Espadas, el cual ha de incluir en las modificaciones del Presupuesto otra partida por valor de 521.501 euros como consecuencia de un pleito por el parking de Aussa (sociedad de aparcamientos filial de Tussam) en el Arenal y que se viene arrastrando desde el año 2009.

La lista se engrosa con 890.651 euros en concepto de intereses de demora por la tardanza del Ayuntamiento en abonar las cantidades a que ha sido condenado por los tribunales de Justicia (por ejemplo, en el caso de los aparcamientos de Resipark), y en ese mismo capítulo de pleitos perdidos hay que incluir 38.200 euros por un despido realizado durante el mandato de Zoido y declarado nulo.

Así pues, sólo por condenas judiciales heredadas de alcaldes anteriores Espadas deberá pagar antes del 31 de diciembre 2.565.846 euros.

 

PRESUPUESTO NO HIPOTECADO

El resto del dinero que ha de salir de las modificaciones presupuestarias se destinará a saldar un reconocimiento de deuda del periodo 2002-2009 con el Teatro de la Maestranza por valor de 368.493 euros; a equilibrar el presupuesto de Fibes con 353.541 euros, complementarios de otros 700.000 anteriores y tras demostrarse que hacían falta los dos millones presupuestados inicialmente (por una enmienda se la privó del millón que luego ha habido que reponer en estos dos plazos); y, finalmente, se asignan 530.000 euros a la adquisición de viviendas para poder ejecutar la inversión a través de Emvisesa pero mediante un simple reajuste interno (el dinero no viene de otro sitio sino que se pasa del capítulo IV al VII del Presupuesto por indicación de la Intervención municipal).

El objetivo del gobierno es afrontar todos estos pagos antes de que finalice el actual ejercicio para que no quede condicionado el Presupuesto de 2018, que en caso contrario tendría que arrancar con más de tres millones de euros ya comprometidos.

El dinero para estos abonos saldrá del ahorro en distintas partidas, siendo una de las principales 900.000 euros del macrocontrato de jardinería, cuya ejecución no se iniciará hasta enero próximo. Asimismo, se aplicarán las cantidades reservadas para los intereses del préstamo de 18 millones de euros firmado con el Banco Sabadell y que no se han empleado porque en vez de contratarse a principios de año se acordó el pasado mes de octubre.

La pirámide de Maslow

Sevilla tiene 24.000 viviendas al borde de la ruina y 63.000 sin siquiera ascensor

Los políticos, en vez de cubrir las necesidades básicas, sólo hablan de grandes obras

 

Abraham Maslow fue un psicólogo humanista estadounidense que acuñó la teoría de la jerarquía de las necesidades humanas: las personas, a medida que satisfacen sus necesidades básicas, van desarrollando otras más elevadas hasta llegar, teóricamente, a su autorrealización.

Como las necesidades pueden ser ordenadas conforme a la importancia que tienen para el bienestar personal, la representación gráfica de esa jerarquía se suele hacer en forma de pirámide (desde las básicas hasta las espirituales), de ahí que la teoría del psicólogo neoyorquino sea conocida como la pirámide de Maslow.

Muy resumidamente, las necesidades prioritarias y que conforman la base de la pirámide son, por pura lógica, las fisiológicas. El portavoz del grupo municipal de IU, Daniel González Rojas, que no sabemos si ha leído a Maslow, las resume en su frase “pan, techo y trabajo”. Efectivamente, las necesidades más vitales del ser humano son comer, beber y tener un refugio donde guarecerse de las inclemencias meteorológicas. Según Maslow, hasta que no se han cubierto las necesidades de este nivel todas las demás son secundarias.

El segundo nivel serían las necesidades de seguridad, en todos los órdenes de la vida: la seguridad física de índole personal y familiar (la salud) y social (de orden público garantizado, para que no te asalten o te maten por la calle).

El tercer nivel de la pirámide serían las necesidades de afiliación, o sea las que tienden a superar los sentimientos de soledad mediante la formación de una familia y la integración en la sociedad a través de la pertenencia a una iglesia, las cofradías, un club social, un club deportivo…

Ascendiendo por la pirámide psicológica llegamos al cuarto nivel, donde estarían las necesidades de reconocimiento social (reputación, fama, premios…), a partir de (o que trae como consecuencia) la autoconfianza y la satisfacción con uno mismo, por el hecho añadido de gozar de la consideración por parte de la sociedad en la que se ha producido la integración.

Y en el vértice de la pirámide se encontrarían las necesidades de autorrealización personal, de desarrollo espiritual, de buscar el cumplimiento de una misión, de hallar el sentido de la propia existencia, de darse al prójimo, de trascender lo material porque todas las necesidades en ese ámbito llevan ya tiempo cubiertas.

 

APLICACIÓN SOCIAL

 

La pirámide de Maslow se refiere a la jerarquía u orden de prioridades de las necesidades humanas. ¿Y si la aplicamos a la escala de toda una sociedad, como en nuestro caso Sevilla? Si trasladamos y superponemos la pirámide a Sevilla como ciudad, ¿qué necesidades deberían ser satisfechas primero antes de pasar al siguiente nivel?

Vemos que nuestros políticos, con el alcalde a la cabeza, generalmente suelen hablar de las grandes infraestructuras como la prioridad de Sevilla: que si las tres líneas pendientes del Metro (un coste de al menos 3.700 millones de euros) o, para empezar, del tramo Pino Montano-Prado de San Sebastián de la línea 3 (700 millones de euros); que si la SE-40 y sus túneles bajo el río Guadalquivir (más de 500 millones de euros sólo para estos últimos); que si la Ciudad de la Justicia no se sabe bien todavía dónde (al menos 100 millones de euros); que si la prolongación del tranvía hasta Santa Justa (23,4 millones del tendido más 16 millones para los tranvías), que si…..

Mientras nuestros dirigentes sólo hablan de inversiones multimillonarias en grandes infraestructuras y se colocan por tanto en la parte alta de la pirámide en la jerarquía de las necesidades de Sevilla, hace tan sólo unos días el Ayuntamiento presentó un estudio sobre el estado de las viviendas de nuestra ciudad que revela que hay 24.236 que precisan de rehabilitación y que, de ellas, 18.573 se encuentran en estado deficiente, malo o ruinoso.

ORDEN DE PRIORIDADES

¿No situaba acaso Maslow el refugio, o sea un techo bajo el que cobijarse, en la base misma de su pirámide? Conforme a la jerarquización de las necesidades, la rehabilitación de esas 24.236 viviendas, con toda la creación de empleo que supondría en nuestro sector de la construcción y en las industrias auxiliares, debería ser para el Ayuntamiento una prioridad mucho más importante que iniciar la línea 3 del Metro o prolongar el tranvía hasta Santa Justa, conforme al principio de Maslow de que no se debe subir del nivel en la pirámide sin previamente haber satisfecho las necesidades del nivel precedente. ¿Qué es más básico e importante, tener un parque de viviendas en perfecto estado de revista y en que vivan dignamente todos los sevillanos o dedicar 700 millones al Metro y dejar 24.236 viviendas al borde de la ruina?

Más demoledor aún es el dato de ese mismo estudio elaborado para el Plan Municipal de Vivienda 2018-2023 de que tenemos 63.435 edificios de cuatro o más plantas sin ascensor, con todo lo que eso supone de menor calidad de vida para sus habitantes y de graves problemas en caso de imposibilidad física y a medida que faltan las fuerzas conforme pasan los años y se va envejeciendo. El grupo constructor Praysa redactó un informe el pasado verano en el que cifró en más de 100.000 las personas sin ascensor en Sevilla, de las que 10.500 tienen algún tipo de incapacidad y más de 7.000 sufren problemas de movilidad reducida. Singular fue el caso de la vecina del Polígono de San Pablo que no había podido salir de su piso en trece años, hasta que le instalaron un elevador en el bloque.

El pasado mes de julio, la Gerencia de Urbanismo abrió un periodo para solicitar ayudas para la colocación de ascensores y para el desarrollo de medidas de accesibilidad en el parque de viviendas más antiguo, con una cuantía de 850.000 euros, más otros 250.000 para complementar las actuaciones de otras Administraciones (por ejemplo, la Junta de Andalucía) en esta línea.

MÁS DE MIL AÑOS

¿Cuánto cuesta instalar un ascensor en un edificio antiguo que no lo tiene? Obviamente, depende de muchos factores. Cada inmueble es un caso distinto. En foros especializados del sector se estima que colocar un ascensor pequeño con seis paradas puede rondar los 30.000 euros, en función de los acabados interiores y exteriores. Otras fuentes hablan de al menos 50.000 euros. Si tomamos el primer precio, el más barato, el 1,1 millones de euros de la convocatoria de la Gerencia de Urbanismo daría para instalar 37 ascensores, en números redondos. Pues bien, a este ritmo se tardarían 1.714 años en dotar de ascensor a esos 64.435 edificios carentes de este equipamiento básico.

Si aplicamos la pirámide de Maslow a la jerarquía de necesidades de Sevilla, ¿acaso no se deduce por pura lógica cuál debe ser el orden de prioridades de la ciudad, su Plan Estratégico? ¿Debemos pensar en gastar 700 ó 3.700 millones de euros en una medio línea o una red de Metro antes que en dotar de ascensores a 63.435 viviendas y a 100.000 sevillanos que no lo tienen?

Cuando era senador y líder de la oposición municipal, Espadas propuso un plan para crear empleo en la Sevilla por entonces de los 90.000 parados (ahora 74.277, según la estadística oficial del pasado septiembre) dotando de aislamiento al mayor número de edificios posible y financiando la operación con el ahorro energético que se conseguiría. Ahora que es alcalde, ¿no se le ocurre un plan para crear empleo rehabilitando esos 24.236 inmuebles en mal estado y dotando de ascensores a los 63.435 en los que sus vecinos han de subir las escaleras a pie, con lo que de paso satisfaría una necesidad básica del primer nivel de la pirámide y elevaría notablemente la calidad de vida de tantos sevillanos?

 

MEGALOMANÍAS

 

El pasado curso hemos vivido la polémica, propia de una sociedad subdesarrollada, por los colegios de nuestros hijos carentes de aire acondicionado en pleno siglo XXI, con temperaturas superiores a 30 grados en sus aulas por ser la nuestra una ciudad tórrida y cada vez más afectada por el cambio climático. ¿Imaginamos en la fría Alemania colegios sin calefacción? Pues bien, ¿en qué nivel de la pirámide de Maslow colocaríamos este problema irresuelto de la falta de climatización? ¿Y el de las bibliotecas cerradas por las tardes por falta de personal? ¿No es acaso una necesidad básica de una sociedad contar con una buena red de bibliotecas para elevar el nivel cultural de sus habitantes y que habría que satisfacer antes que seguir subiendo nivel tras nivel hasta la cúspide de la pirámide gastando los recursos en otras cosas menos esenciales?

La pirámide de Maslow aplicada a Sevilla y a la política local es un magnífico instrumento para calibrar el orden real de nuestras prioridades como ciudad y medir el grado de sensibilidad social o de megalomanía de nuestros gobernantes. ¿Atienden los básico o lo superfluo?

Un alcalde con sensibilidad social y sentido común no se habría gastado, como hizo Monteseirín,  138 millones de euros, detraídos además del dinero destinado a los barrios, en levantar las prescindibles Setas de la Encarnación teniendo una ciudad con más de 70.000 parados, 24.000 viviendas al borde de la ruina y 63.000 sin ascensor. En su megalomanía se colocó en el vértice de la pirámide cuando en la vida real Sevilla aún tiene los pies de barro.

La Junta exige a Espadas casi medio millón de euros por un convenio de Monteseirín

AÑO 2004

Acusa al Ayuntamiento de no justificar parte del dinero de centros educativos en el Distrito Este
PROGRAMA

Incluía la construcción de un instituto de enseñanza  secundaria y de un colegio infantil y de primaria

TRIBUNALES

El gobierno local interpondrá un recurso contencioso ante el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía

El gobierno de Espadas afronta otra reclamación económica, una más, por conflictos heredados de corporaciones municipales anteriores, especialmente de la etapa en que su correligionario Monteseirín rigió los destinos del Ayuntamiento. Ahora le ha llegado un requerimiento de la Junta de Andalucía en la que le exige la devolución de casi medio millón de euros, un diferendo que se resolverá en los tribunales.

La Consejería de Educación de la Junta de Andalucía dictó a principios de verano una Orden de reintegro parcial de un subvención concedida al Ayuntamiento de Sevilla, por presunto incumplimiento de la obligación de justificar el desarrollo de un convenio de colaboración entre ambas partes y que se acordó el 1 de diciembre de 2003, durante el segundo mandato de Monteseirín como alcalde.

En virtud de aquel convenio, la Consejería ayudó a la construcción de un instituto de enseñanza secundaria obligatoria (IES) y de un colegio de educaciçon infantil y primaria en el distrito Este de la ciudad, que habrían costado en conjunto un total de 7.265.043,51 euros.

El Ayuntamiento, mediante una encomienda de gestión, encargó la ejecución de las obras a la empresa municipal de la vivienda, Emvisesa.

Al cabo de catorce años, la Consejería habría detectado la supuesta ausencia en la aportación final de justificantes de los honorarios de consultoría  de redacción y dirección, así como de los estudios geotécnicos. Además, la Junta entiende que Emvisesa debe devolver el importe de los anuncios de adjudicación y contratación de actuaciones, que finalmente fueron satisfechos por la empresa constructora Pefersan.

En concreto, Educación exige al Ayuntamiento el reintegro de las siguientes cantidades y por estos conceptos:

  1. Construcción del instituto en Sevilla Este: 185.225,81 euros por la redacción y dirección del proyecto y 6.000 euros por el estudio geotécnico.

  2. Construcción de un nuevo colegio de educación infantil y de primaria: 114.633,59 euros por minutas profesionales y otros 6.000 euros por el estudio geotécnico.

  3. Gastos de anuncios en prensa: 2.833,88 euros.

  4. Intereses legales por quebranto económico a la Consejería desde la materialización efectiva de la transferencia económica al Ayuntamiento de Sevilla, a contar desde el 7 de febrero de 2007: 133.067,83 euros.

En total, una reclamación de 447.761,11 euros.

El gobierno de Espadas, al ver rechazadas por la Consejería las alegaciones que presentó a la orden dictada por la Secretaría General Técnica de aquélla, no ha tenido más remedio que utilizar la única vía que le quedaba: interponer un recurso ante la Sala de lo Contencioso Administrativo del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA), que dirá la última palabra sobre este conflicto económico.

La depuradora exprés

Tras tomar posesión Zoido, Marchena citó a un notario a las 8 de la mañana para adjudicar el contrato de la depuradora

El anuncio de Espadas 6 años después de no construir una nueva significa que Zoido ahorró 85 millones a Sevilla

Juan Espadas, alcalde de Sevilla,  anunció a principios de febrero de 2017 el cierre de la depuradora de San Jerónimo en el año 2018 sin tener en cuenta el contrato vigente hasta 2024 por el que debe suministrar agua depurada de la misma a la mina de Cobre las Cruces y haciendo además un reproche a su antecesor, al recordar que en 2011 el gobierno socialista de Monteseirín dejó licitado y adjudicado su cierre pero que “el gobierno del PP de Juan Ignacio Zoido anuló la adjudicación y metió el tema en un cajón”.

En honor a la verdad, hay que recordar cómo fue aquella historia. En el año 2011 se sabía de sobra que se iban a celebrar elecciones municipales el día 22 de mayo y que un año antes, mediante el famoso teletipo de Europa Press, Monteseirín se enteró de que Griñán había decidido que no repitiera más como candidato a la Alcaldía. Lo sustituyó el propio Espadas, que aceptó el sacrificio de inmolarse en las urnas ante la debacle que le auguraban al PSOE las encuestas en castigo a los continuos escándalos de la gestión de Monteseirín, como así ocurrió, ya que Zoido arrasó con una histórica mayoría absoluta de 20 concejales.

Pese a estar a las puertas de unas elecciones y a su condición pública de alcalde saliente, a Monteseirín y a su valido Marchena, al que había colocado como consejero delegado de Emasesa, les entraron unas muy llamativas prisas por cambiar de sitio la depuradora de San Jerónimo antes de que expirara el mandato, cuando en todo caso lo lógico hubiera sido dejar que fuera el nuevo gobierno emanado de las urnas el que analizara la situación y decidiera al respecto.

CONFLICTO CON LA ALGABA

En primer lugar, porque la elección de los suelos alternativos, la antigua estación de filtraje al borde de la carretera de La Algaba, había provocado un conflicto con vecinos de dicho municipio, temerosos de sufrir los malos olores y molestias habitualmente asociados a este tipo de instalaciones. Así, en febrero de 2011 numerosos algabeños se desplazaron en una caravana formada por vehículos particulares y dos autobuses hasta la Plaza Nueva de Sevilla para manifestarse ante el Ayuntamiento hispalense.

Hasta tal punto llegó la situación, que el 1 de marzo, a tan sólo dos meses y medio de las elecciones municipales, el gobierno saliente de Monteseirín tuvo que embarcarse en una campaña informativa destinada al pueblo de La Algaba para tratar de convencer a sus habitantes de la inocuidad del proyecto, mientras aquéllos insistían en que “el problema que le quieren quitar a los vecinos de San Jerónimo no queremos que nos lo manden a nosotros”.

Por otra parte, aunque la construcción de una nueva depuradora alejada de San Jerónimo se consideraba una obra necesaria para ajustarse a las nuevas exigencias de la normativa europea, en especial en materia de nitrógeno y fósforo, no era de una urgencia extrema, ya que se contaba con una certificación técnica que garantizaba el  funcionamiento de la existente durante al menos cinco años más.

DESPILFARRO

A ello había que añadir la delicada situación financiera de Emasesa, tradicionalmente la joya de la corona de las empresas municipales pero que bajo la desastrosa gestión del ahora paradójicamente nombrado académico Manuel Marchena había entrado en pérdidas por primera vez en su historia, al dispararse los gastos de todo tipo. Marchena se puso un sueldo que llegó a ser de 168.391 euros anuales y dos coches (un Renault Megane y un Opel Insignia) y dos conductores a su servicio. Los sueldos de éstos ascendieron entre 2008 y 2011 a 406.000 euros, y sus dietas, a 17.300 euros.

Antes de la llegada de Marchena como consejero delegado, las dietas pagadas por Emasesa a sus directivos por viajes fuera de Sevilla fueron de un máximo de 67.000 euros (año 2007). Con Marchena al frente, se dispararon a 580.000 euros. En publicidad y propaganda con la excusa de promocionar el ruinoso proyecto “Agua de Sevilla” (vender agua de Emasesa embotellada), el hombre de confianza de Monteseirín gastó sólo en su primer año 2,9 millones de euros, a los que luego añadió 611.000.

El hoy académico, que además se permite dar desde ciertos foros lecciones de economía a los demás, le provocó a Emasesa sólo con la operación “Agua de Sevilla” unas pérdidas de 1.145.229 euros: vendió botellas con agua por valor de 10.771,92 euros y se gastó en ellas 1.145.229.

NUEVO CANON

Por si fuera poco, Emasesa había suscrito tres años antes un préstamo de 133,9 millones de euros con el Banco de Sabadell para financiar obras con cargo a un canon de mejora que los sevillanos debían pagar en su recibo del agua hasta el año 2028.

La idea de Monteseirín era que el traslado de la depuradora se financiara con la imposición de otro canon en la factura del agua por espacio de 30 años y que debía aprobar la Junta de Andalucía, más la asunción por parte de ésta de las 13 hectáreas que ocupaba la depuradora para  construir allí viviendas sociales.

Sin embargo, pasaba el tiempo y ni la Agencia Andaluza del Agua autorizaba un canon específico para financiar el traslado de la depuradora ni la Junta se comprometía a comprar los terrenos para construir viviendas sociales, pese a lo cual Marchena no sólo no frenó el proyecto, sino que ordenó acelerar su preparación con vistas a adjudicarlo antes de la salida de Monteseirín de la Alcaldía.

Pese a las prisas, la preparación técnica del concurso para la construcción de la nueva depuradora no pudo ser rematada antes de las elecciones del 22 de mayo de 2011, aunque al menos los técnicos lograron que se introdujera una cláusula condicionante, en virtud de la cual su ejecución se vinculaba a la aprobación de un canon específico por la Junta de Andalucía.

ORDEN INCUMPLIDA

Y así se llegó al 11 de junio de 2011, sábado, día en que Zoido tomó posesión como nuevo alcalde de Sevilla. Una de las primeras decisiones de Zoido como regidor fue el envío de una orden a todas las empresas municipales de que se abstuvieran de tomar decisiones en ningún sentido hasta que no lo autorizara expresamente el nuevo gobierno municipal que debía constituirse.

Pero Marchena había sido aún más rápido que Zoido. Antes de que la orden del nuevo alcalde tuviera entrada en el Registro de Emasesa a las 9 de la mañana del lunes y de que él fuera destituido de su cargo de consejero delegado de la sociedad, ya había convocado ¡ para las 8 de la mañana de aquel día!  a un notario en la sede de la empresa para que levantara acta de la adjudicación del concurso para la construcción de la nueva depuradora de San Jerónimo. Pese a estar presupuestada en unos 140 millones de euros la adjudicó por por poco más de 85 millones, en lo que era la operación más cara en la historia de la compañía,  a  la Unión Temporal de Empresas formada por Befesa (Abengoa), Detea y Dam-Sav ( gestora de la depuradora de San Jerónimo).

AHORRO

El concurso fue impugnado luego por Fomento de Construcciones y Contratas (FCC) porque, a su juicio, la UTE que había resultado adjudicataria no cumplía uno de los puntos del pliego de condiciones. A ello se unió que la Agencia Andaluza del Agua denegó a Emasesa la aprobación de otro canon para financiar la construcción de la depuradora, por lo que tendría que haberla asumido la compañía municipal pidiendo a los bancos un crédito por 85 millones, que añadir a los 226 millones de deuda bancaria contraída durante el mandato de Monteserín y Marchena.

Como la construcción de la nueva depuradora se condicionaba a la aprobación del canon, el gobierno de Zoido aplicó la cláusula existente en el pliego del concurso para proceder a la anulación de la adjudicación y sin pagar por tanto ningún tipo de indemnización a las empresas ganadoras.

El tiempo ha demostrado que las muy llamativas urgencias con que actuó Marchena para adjudicar como fuera, incluso a la intempestiva hora de las 8 de la mañana, la depuradora alternativa a la de San Jerónimo no estaban justificadas porque la actual ha seguido funcionando no ya sólo cinco años más, sino seis y  va camino de siete. Item más, tal como ha anunciado Espadas, el Ayuntamiento ni siquiera se plantea construir una nueva depuradora que sustituya a la de San Jerónimo tras su cierre en 2018, sino que su carga de efluentes sea asumida por las otras tres depuradoras existentes en la ciudad (El Copero, Ranilla y Tablada), con lo cual el alcalde ha acabado avalando la decisión adoptada por Zoido, el cual en realidad le ahorró 85 millones de euros a Sevilla.