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El Plan del Arbolado Urbano de Sevilla

Incumple la promesa de Espadas sobre ningún alcorque vacío al fin del mandato

El miedo a una plaga no puede justificar la erradicación de los típicos naranjos

El Plan Director del Arbolado Urbano de Sevilla (2019-2039) parece un buen documento de diagnóstico del estado de los árboles de la ciudad, que trata de dar respuestas a la creciente y positiva preocupación de los sevillanos sobre el patrimonio verde, tanto por los arboricidios perpetrados por Monteseirín y sus sucesores como por los efectos del cambio climático, y porque, que se recuerde, carece de precedentes. Es decir, nunca antes se habría realizado un trabajo tan exhaustivo como éste, encomienda que hay que reconocerle al gobierno de Espadas. Aun valorando positivamente la labor desarrollada, hay aspectos mejorables o discutibles, siempre desde una óptica constructiva.

Si se va a centrar únicamente en el arbolado, como su nombre indica, se trata de un plan reduccionista. Debería haberse desarrollado un Plan de Vegetación y no sólo arbóreo, aunque contiene apuntes en esa dirección. Como consecuencia de los pesticidas, la contaminación, los monocultivos, las especies invasoras y el cambio climático las abejas, abejorros, mariposas y otras especies polinizadoras, vitales para la agricultura y la supervivencia de plantas y ecosistemas, están reduciéndose de forma tan acelerada en el mundo que la ONU ha declarado el 20 de mayo como Día Mundial de las Abejas y en numerosas ciudades y países han surgido iniciativas para incrementar sus poblaciones, ya que polinizan el 80% de las plantas.


Estructura con plantas para las abejas en Oslo (Noruega)

A título individual se han multiplicado las personas que instalan colmenas en balcones, terrazas y azoteas. Y hay ciudades, como Oslo, donde se han creado las denominadas “autopistas” para abejas e insectos mediante la siembra de plantas melíferas a lo largo de kilómetros (con macizos de plantas al menos cada 250 metros) y aprovechando desde suelos hasta alféizares y tejados para que esas especies beneficiosas hallen alimento y puedan multiplicarse.

BORDES SIN PLANTAS

Miremos a nuestro alrededor en Sevilla. Por ejemplo, a esas praderas de césped o suelos terregosos de parques como el del Guadaíra, en cuyos bordes no se ha sembrado ni una sola planta que pueda servir de sustento y cobijo para abejas, pájaros y otras especies, al contrario de lo que se está haciendo en Europa y Estados Unidos.

Esta política de revegetación debería aplicarse en toda Sevilla como prioridad absoluta, pero parece que los árboles no nos dejan ver las humildes y esenciales plantas, el sotobosque. El Plan del Arbolado se limita en este sentido a las recomendaciones Nº 25 y 26 para algunos parques (Amate, Vega de Triana, San Jerónimo) y calles peatonales, pero a nuestro juicio deberían generalizarse y no constreñirse a sólo unos pocos espacios.


Ni un solo borde con plantas en los caminos y praderas de los parques sevillanos

Como toda la atención se ha centrado en lo que se ha escrito y declarado sobre el supuesto exceso de naranjos en Sevilla han pasado inadvertidos otros aspectos que creemos mucho más importantes, como la existencia de 21.888 alcorques vacíos, aunque luego, en el mismo documento, con datos contradictorios se reducen a 19.369. 

Es más, en la rueda de prensa de presentación del Plan se habría limitado a 12.300 los alcorques a replantar  de árboles con el confuso argumento de que los restantes no cumplen las mínimas condiciones de espacio para ser arbolados. Por tanto, 9.588 alcorques se ensolarían o se taparían con cemento, y se perderían estos espacios verdes para la ciudad. Esta implícita política no debe ser aplicada: alcorque donde supuestamente no quepa un árbol debe ser ocupado por un arbusto o una planta, como alternativa.

Demasiados alcorques vacíos en la ciudad

Además, los redactores del Plan proponen reducir a la mitad el número de alcorques vacíos en un periodo máximo de cinco años, lo cual supondría plantar sólo 6.150 árboles en los mismos y en ese periodo. ¿Por qué dejar otros 6.150 alcorques vacíos  al cabo de un quinquenio y no llenarlos de árboles todos en el menor plazo posible? Recuérdese que Espadas prometió durante la última campaña electoral lo siguiente: “campañas de plantaciones que conlleven al menos 5.000 ejemplares anuales, con un mínimo de 20.000 ejemplares más en los primeros cuatro años, lo que permitirá, además de reponer los alcorques vacíos, incrementar los árboles en los parques….”.  A las palabras del alcalde nos remitimos: no debe quedar ningún alcorque vacío al final del mandato (los 21.888 contabilizados, no los 12.300 de que se habla).

REDUCIR NARANJOS

Los redactores del Plan han contado 45.065 naranjos sólo entre los 182.033 árboles cuyo mantenimiento depende del Ayuntamiento (se han censado 235.000 árboles pero según la cobertura vegetal existente, un 20% del espacio, se estima que en total debe de haber 300.000 en toda la ciudad), luego la proporción de agrios es del 24,76%. “Se trata -dicen- de una excepcionalidad propia de Sevilla, donde supone una especie emblemática ligada a la imagen de la ciudad”. 

En la rueda de prensa, el alcalde y las directora de la empresa redactora del Plan parecieron abogar por no sembrar ningún naranjo más con el fin de que a medida que se planten otros árboles su proporción se reduzca al 10%. “Si tuviéramos un problema grave con los naranjos, como está sucediendo en otras ciudades, sería devastador -afirmó Espadas- porque dependemos en exceso de esta especie, pero no nos planteamos ir a saco ni demonizarlos”.

Sin embargo, en la directriz Nº 9 del Plan puede leerse lo siguiente: “Elaborar un Plan Especial del Naranjo para toda la ciudad que llegue a definir calle por calle aquéllas en las que mantener la especie y en cuáles no. El esfuerzo debe centrarse más en el viario, donde supone el 33%, frente al 11% en zonas verdes”. Este párrafo contribuye a la sospecha de quienes hablan de que Espadas planea un “naranjicidio” en Sevilla.

El Patio de los Naranjos, árbol emblemático de Sevilla

Aunque somos partidarios de incrementar la biodiversidad arbórea de la ciudad con nuevas especies, en todo caso la sustitución de naranjos debería hacerse a medida que los naranjos se fueran perdiendo por razones puramente biológicas, pero no de forma sistemática que recuerde a los arboricidios de infausta memoria. 

No obstante, hay que relativizar la amenaza de plaga bíblica que parece invocarse como única razón contra los típicos naranjos sevillanos. Estos 45.000 naranjos están repartidos por las 8.740 hectáreas del casco urbano y por lo tanto el riesgo de que una plaga acabe con todos a la vez es muy limitado y habría tiempo para combatirla, como ha ocurrido con el picudo de las palmeras.

Hectáreas de naranjales propiedad de García Carrión en la provincia de Huelva

Si se actuara con ese miedo, ¿cómo se justificarían entonces las más de 3.000 hectáreas de cítricos en una sola ubicación de la Río Tinto Fruit  y que constituye la plantación más extensa de Europa? ¿O las 1.500 ha. Íntegramente de naranjos de J. García Carrión en el Andévalo onubense para su marca de zumos Don Simón? En este caso la compañía murciana habla de “millones de naranjos”, resultado de una inversión multimillonaria en euros y que no se ha frenado por miedo a posibles plagas y pese a que el riesgo para tan ingente cantidad de árboles unos junto a otros no es comparable al de los 45.000 naranjos diseminados por toda Sevilla.

OLMOS Y PALMERAS

Plagas ha habido y siempre las habrá, tanto para el naranjo como para otras muchas especies, y lo que hay que hacer es combatirlas cuando se presenten, pero el miedo a las mismas no puede invocarse para tratar de justificar una especie de política preventiva de erradicación de árboles como parece denotar la directriz Nº 9 del Plan.


No se ha invocado la grafiosis para reducir el número de olmos en Sevilla

En contraste, nada similar se preconiza para los olmos, pese a que en su momento se temió que la grafiosis los exterminaran en prácticamente toda Europa. Pues bien, según el inventario en Sevilla aún sobreviven 4.718. Es decir, hay un olmo por cada diez naranjos. ¿Hay que erradicarlos por miedo a dicha plaga? ¿Y qué decir de las palmeras? Aún tenemos 9.748. Los redactores del Plan podrían recomendar eliminar una buena proporción, como de naranjos, por las plagas que sufren, pero en sus directrices de la 53 a la 56 instan a su saneamiento, mantenimiento y vigilancia para detectar amenazas aún no llegadas a la ciudad, como la HLB y Xilella fatidiosa, pero no a su limitación como con el naranjo, cuando equivalen a casi la cuarta parte de esta especie.

Más preocupante es la errónea selección de especies  que se ha hecho hasta ahora en Sevilla: el 35% de las mismas se considera inaceptable. Otrosí, la falta de viveros de calidad para abastecer de árboles a la ciudad. ¿Y los viveros municipales? Aquí tiene Espadas un clarísimo nicho de empleo para reducir el paro y contribuir a la mejora de nuestro patrimonio forestal.

Y atención a lo que se dice en el Plan sobre motivos para la tala de arbolado. Se justifica cortar árboles que provoquen “interferencias que causen daños en elementos de obra civil”. Suele ser al revés: obras que dañan a los árboles porque se proyectan allí donde ya están éstos y porque resulta más barato cortar el árbol que buscar una alternativa. ¿No sería el caso de las melias junto al mercado de la Puerta de la Carne? También se justifica en el Plan cortar árboles “en los casos en que los beneficios de ejecutar una obra de interés público superen a los aportados por el arbolado afectado”.

Tala de plataneros en la Plaza Nueva durante el mandato de Monteseirín

Este párrafo habría servido de coartada a Monteseirín y Zoido para justificar sus arboricidios para el tranvía o por las vistas de la Torre del Oro.

Monteseirín ganó en la Zona Franca de Sevilla más que el alcalde y que muchos ministros

Su sueldo, 75.070 euros en 2019, superó en 11.571 al de Espadas y se quedó a sólo 7.000 del de  Pedro Sánchez

El ex alcalde de Sevilla, Alfredo Sánchez Monteseirín, “arrecogido” por el sanchismo como delegado de la Zona Franca hispalense, percibió en 2019 una retribución de 75.070,77 euros, según refleja el Portal de la Transparencia de la Administración General del Estado y pese a que en privado se le ha oído quejarse de que prácticamente desempeñaba el cargo de forma honorífica por, según él, la escasa cuantía de su soldada.

A pesar de sus peseteras lamentaciones, el “arrecogido” en la Zona Franca cobró el año pasado más que muchos ministros, que percibieron del orden de 73.000 euros, y sólo 7.000 menos que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, cuya retribución fue de 82.000 euros. Asimismo, el “arrecogido” por el sanchismo ganó bastante más que el alcalde de Sevilla, su correligionario Juan Espadas, que habría percibido entre un mínimo de 57.573 euros y un máximo de 63.499 el año pasado, según las estimaciones realizadas con motivo del Pleno municipal en que se acordaron las retribuciones de la corporación.

Monteseirín, con Viera

Los 75.070 euros del delegado “arrecogido” por el sanchismo en la Zona Franca resaltan todavía más si se tiene en cuenta que según lo publicado por ABC

https://sevilla.abc.es/sevilla/sevi-zona-franca-sevilla-entra-causa-disolucion-llegar-monteseirin-201910022328_noticia.html

Al año de su llegada al cargo ya había puesto a la entidad en causa de disolución por, como ha sido habitual en él allí por donde ha pasado (Diputación Provincial, Ayuntamiento de Sevilla), su manga ancha en el gasto, una prodigalidad que conforme a lo publicado por el rotativo sevillano provocó en la Zona Franca un déficit cercano al millón de euros, dado que sus ingresos apenas llegaron a los 100.000 (su sueldo ha equivalido al 75% de esos ingresos).

Monteseirín, genio y figura siempre….a costa del contribuyente.

Tranvía: Pimentel, ahora tampoco

Ciudadanos habla del tranvía como derroche pero sólo si lo pagan los sevillanos en vez de la UE

Con la doble ampliación el tranvía costaría 141 millones, un dinero que nunca se halla para los barrios pobres

Gaesco también aprovecha el tranvía para situarse contra Miguel Rus, como ya hizo con el puente de la SE-40

Se aprobará la ampliación del tranvía sin el dinero de la UE como se hizo el estadio Olímpico sin Olimpiadas y la esclusa sin luz verde al dragado

El portavoz del grupo municipal Ciudadanos, Álvaro Pimentel, ha tratado de justificar el veletazo naranja sobre el proyecto de ampliación del tranvía que impulsa Espadas con, entre otros, los siguientes argumentos, que voy a transcribir en letra negrita, y a continuación mi comentario:

Ahora sí es el momento. Ciudadanos siempre se ha mantenido firme en que para respaldar esta ampliación era necesario que cambiaran las circunstancias (….). Ahora sí es el momento, porque al fin este equipo de gobierno empezaría a tomarse en serio los problemas de movilidad en Sevilla con la presentación del avance del Plan de Movilidad Urbana Sostenible que este grupo municipal lleva reclamando desde 2016.

-Ciudadanos nunca supeditó la ampliación del tranvía a la presentación de ese Plan, como demuestra que el anterior portavoz municipal, Javier Millán, nunca lo mencionó cuando votó en contra de la misma hace trece meses. Millán expresó que la ampliación del tranvía “no es una prioridad de Sevilla” y que la “necesidad” de la ciudad es el Metro. El predecesor de Pimentel (Álvaro, que no Manuel) destacó el coste del proyecto, “una inversión de 48 millones de euros que saldrán de los bolsillos de todos los sevillanos para un recorrido que une dos intercambiadores, las estaciones de Santa Justa y de San Bernardo que ya están doblemente conectadas, por superficie con la red de autobuses, y bajo tierra con los trenes de cercanías”.

Por tanto, lo que han cambiado no son las circunstancias, ya que las estaciones de San Bernardo y Santa Justa siguen igual de interconectadas que antes por varias líneas de autobuses de Tussam en superficie y , bajo tierra, por los trenes de Cercanías de Renfe; el que ha cambiado es Pimentel (Álvaro, que no Manuel).


Y en cuanto a su argumento de que el Plan de Movilidad Sostenible (encargado por Espadas, que es el padre de la ampliación ) avala la ampliación del tranvía, sobre la seriedad de este tipo de planes y metaplanes basta recordar un precedente demostrativo de todo lo contrario. Monteseirín también justificó la anterior ampliación del tranvía desde el Prado hasta San Bernardo (que elevó el coste del mismo a 93 millones de euros) invocando un estudio según el cual gracias a dicha ampliación el tranvía pasaría a transportar una media de 18.400 pasajeros diarios y un total por consiguiente de 6.716.000 al año. La auténtica realidad es que el tranvía transporta hoy un millón de pasajeros menos que hace nueve años y que su media ha caído a 10.082 viajeros/día.

¿Y qué decir de la seriedad del estudio justificativo de Ayesa en que se basa el proyecto de ampliación de Espadas y en el que, entre otras cosas, se omitió el dato de la caída de viajeros para así presentar una realidad ficticia acorde con los deseos del alcalde? Remito a mi análisis de dicho informe, por el que no cobré ninguna millonada, al contrario que Ayesa:

-Pero nuestro sí a la ampliación del tranvía lleva aparejadas unas exigencias que persiguen el éxito del proyecto. Ciudadanos tiene claro que esta obra tiene que costar lo mínimo a los sevillanos, que no deben consentir más derroches económicos. Por eso es fundamental que el alcalde pelee por la consecución de los fondos europeos necesarios para financiar la obra.

-Pimentel (Álvaro, que no Manuel) se pone él solo en evidencia cuando se refiere a la ampliación del tranvía en términos de derroche económico que los sevillanos no deben consentir pero del que él sí se va a hacer consentidor y cómplice. En Europa causa asombro el derroche de Monteseirín de gastarse 93 millones de euros en una línea de tranvía que en sus tres cuartas partes tiene un trazado que se solapa en superficie con el de la línea 1 del Metro y que en la cuarta parte restante (Puerta de Jerez-Plaza Nueva) el tramo es tan corto que se llega incluso antes andando. ¿Y no es otro derroche, como bien dice Pimentel (Álvaro, que no Manuel), gastarse otros 48 millones de euros en seguir ampliando esa línea de tranvía redundante por el mismo tramo que ya sirven, y de forma mucho más barata, los autobuses de Tussam y el Cercanías de Renfe?

Objetivamente la ampliación es un despilfarro económico a costa del contribuyente, pero para Pimentel (Álvaro, que no Manuel) el derroche no es tal si lo pagan los europeos en vez de los sevillanos, como si la calificación de una obra dependiera no de su naturaleza, sino de quien la costeara, un paupérrimo argumento que deberían tener muy en cuenta los tecnócratas de Bruselas. En el colmo de los contrasentidos, el portavoz del grupo naranja dice haber puesto como condición a Espadas para la ampliación del tranvía que éste logre fondos europeos para su financiación. ¿Condición? En realidad le ha dado un cheque en blanco, sin condiciones, porque Espadas, sin garantía alguna de que Bruselas libre alguna subvención, ya le ha comprado a Pimentel (Álvaro, que no Manuel) su veletazo y se ha apresurado a llevar a la Gerencia de Urbanismo el próximo 12 de febrero la aprobación del proyecto, el mismo que tumbó Ciudadanos hace trece meses, cuando lo dirigía Javier Millán.

-Nuestra prioridad es la red completa de Metro.

-Prioridad, según el Diccionario de la Real Academia, significa “anterioridad de algo respecto de otra cosa, en tiempo o en orden”. Si la prioridad de Ciudadanos es el Metro, entonces carece de sentido gastarse otros 48 millones de euros en el tranvía redundante, que sumados a los 93 millones derrochados por Monteseirín elevarían la factura a 141 millones, un dinero que se podría haber destinado a pagar parte de lo que le corresponde al Ayuntamiento de la futura línea 3 del Metro, a renovar por completo con modernos autobuses ecológicos la flota de Tussam, a mejorar el servicio en las barriadas del Centro o a otros usos alternativos como a mejorar las condiciones de vida de los más de 100.000 sevillanos que viven en zonas desfavorecidas. ¿Habrá alguna vez 48 millones para el Polígono Sur, Los Pajaritos, etcétera?  Con su apoyo a la ampliación del tranvía, Pimentel (Álvaro, que no Manuel) convierte en prioritaria no la suya, sino la prioridad política de Espadas, y además sin exigir nada a cambio ni obtener contrapartidas. ¿Cuánto tiempo lleva Ciudadanos exigiendo el autobús rápido a Los Bermejales y Bellavista? Pues desde el mandato anterior, y Espadas, ni caso. Y qué decir de su exigencia de la conexión entre el aeropuerto y Santa Justa, que lleva el mismo tiempo sin avance alguno.

En conclusión, Pimentel (Álvaro, que no Manuel) dice tener claro que va a seguir tendiendo la mano a Espadas para desbloquearle otros asuntos,  y políticamente en plan gratis total, porque Espadas no ha hecho ni siquiera amago de desbloquearle proyecto alguno a los naranjas como signo al menos de agradecimiento por su veletazo.

GAESCO, TAMBIÉN

Otra que se ha subido en las últimas horas al tranvía de Espadas es la patronal de la construcción, Gaesco. Según el “lobby” del ladrillo, el proyecto de ampliación del tranvía es “complementario a las diferentes alternativas de tráfico actualmente existentes”. Y añade: “El proyecto tiene un carácter estratégico y prioritario junto con el Metro para la mejora de la movilidad en la ciudad”. 

Como hemos visto hasta la saciedad, el proyecto no es complementario, sino REDUNDANTE, pero Gaesco aplica el “principio de la esclusa”. ¿En qué consiste? Como se recordará, las fuerzas vivas sevillanas se llevaron años y años clamando por el dragado del río Guadalquivir y presionaron para que el puerto, sin tener ninguna garantía de recibir luz verde por parte de la Administración española y de los organismos internacionales, construyera la esclusa para tener así un hecho consumado con que inclinar la balanza a su favor, aunque ello supusiera un gasto de unos 200 millones de euros que ha dejado hipotecada a la Autoridad Portuaria (debe aún del orden de 100 millones, cuyo abono se come el 40% de su presupuesto anual) hasta el año 2035.

En esta tierra en la que no impera la lógica ni la racionalidad sino la ilógica, la irracionalidad y los intereses políticos y económicos, se hizo la esclusa antes de tener permiso para el dragado, como se hizo el estadio ‘Olímpico’ antes de obtener unas Olimpiadas y está previsto (12 de febrero en la Gerencia de Urbanismo) aprobar la ampliación del tranvía antes de obtener los fondos de la Unión Europea, esa condición que Pimentel (Álvaro, que no Manuel) dice haber puesto a Espadas.

Cuenta la leyenda que a raíz del fiasco del dragado, algunos empresarios dijeron lo siguiente: “Lo importante no era que la esclusa fuera o no necesaria, sino que se hiciera y que el dinero nos lo lleváramos nosotros”. 

Con la ampliación del tranvía se aplica ahora el mismo principio que con la esclusa: la cuestión no es si se necesita o es redundante con la línea del Cercanías y perfectamente sustituible y de forma más barata por una plataforma reservada para autobuses de Tussam (como ha hecho Toscano en Dos Hermanas al sustituir el tranvía por un ‘Metrobús’ : tres kilómetros a un coste de 3,1 millones de euros, frente a los 48 millones de euros para 2,1 kilómetros del tranvía de Espadas), sino que se van a gastar 48 millones de euros, un pastel demasiado goloso como para que Gaesco entre en otro tipo de disquisiciones sobre el coste de oportunidad.

El veletazo de Gaesco es tan clamoroso como el de Ciudadanos, ya que hasta ahora había seguido la doctrina oficial marcada por el órgano superior al que pertenece, la Confederación de Empresarios de Sevilla (CES) y el presidente de esta última, Miguel Rus, el cual también lo fue de Gaesco. En las últimas asambleas anuales de la CES, Rus ha dicho y repetido que la ampliación del tranvía “no es prioritaria en estos momentos para la ciudad porque su recorrido ya está cubierto de forma suficiente por tres líneas de Cercanías y por los autobuses de Tussam”.

La disidencia de Gaesco respecto de la línea marcada por Miguel Rus en la CES demuestra que éste no dejó atada y bien atada su sucesión en la patronal del ladrillo, en la cual parece que se está gestando un núcleo opositor a su figura y gestión que puede disputarle el liderazgo de la patronal sevillana. Y es que en los últimos tiempos Gaesco hace alarde de llevarle la contraria públicamente a Rus. Así, su eterno gerente y que en realidad es quien manda, Juan Aguilera, contradijo a Rus respecto de la idoneidad de sustituir los túneles de la SE-40 por un puente. A nadie se ocultó que para tratar de llevar al hombre fuerte de Gaesco al redil, la CES le concedió pocos días después uno de sus Premios Empresariales. 

Miguel Rus, en el centro, con Juan Aguilera (izquierda) y Rafael Sánchez Alcalá (derecha)

Ni por esas. Ahora, Gaesco aprovecha de nuevo la ocasión para darle con la ampliación del tranvía una patada en el trasero a Miguel Rus, el cual había vuelto a reiterar hace unos días que la prioridad de Sevilla debe ser el Metro y no el tranvía del alcalde. Así pues, las infraestructuras se han convertido en campo de batalla interno en el seno del empresariado sevillano, que habla ya con dos voces distintas y en el que se han creado dos facciones a cuenta de la SE-40 y del tranvía.

Y mientras, Espadas viendo cómo los planetas se alinean en torno a él. Nunca fue más fácil gobernar en minoría en Sevilla. De hecho Espadas parece que lleva gobernando con mayoría absoluta, la que no tiene, desde hace más de cuatro años al aprovecharse de la fragmentada oposición existente en el Ayuntamiento y también de la (inexistente) sociedad civil sevillana.

Impactos económicos (Sevilla)

Los impactos económicos estimados de eventos y otros superan los 3.650 millones en 2019

No se comprende que con tanto dinero estimado haya en la ciudad 68.307 parados

Casualmente, tan sólo un día después de celebrado el debate entre los cinco principales líderes políticos que se presentaban a las elecciones generales del 10-N se conoció el dato oficial del paro de octubre, en cuya lista aparecen 68.037 sevillanos. La cifra se divulgó apenas clausurada en Sevilla la gala de los premios MTV European Music, que según el Ayuntamiento ha tenido un impacto económico superior a los 50 millones de euros.

Un mes antes se inauguró el centro comercial Lagoh, cuyos promotores afirman haber creado 1.800 empleos en la ciudad merced a su inversión en Palmas Altas de 220 millones de euros en números redondos. Aquel  dato casi coincide con el de los 1.929 sevillanos que han encontrado un trabajo entre enero del año en curso, cuando había registrados 70.236 desempleados en Sevilla, y octubre, cuando la cifra se ha quedado en 68.307.

Centro comercial Lagoh

Si sumamos los impactos económicos estimados, conforme a declaraciones de políticos o estudios de profesores universitarios, de los eventos incluidos en el calendario de 2019 en Sevilla y la parte proporcional correspondiente a actuaciones iniciadas con anterioridad (el Plan General y la Red de Carriles Bicis de 2006) obtendremos como resultado a la baja la cantidad de 3.650,7 millones de euros. Y hay que decir a la baja porque no tenemos todas las informaciones sobre los impactos económicos estimados para los eventos, planes, obras y otros en la ciudad o no hemos incluido algunos de los aireados.

LAS SETAS

Por ejemplo, en su precipitado acto inaugural del 27 de marzo de 2011 pese a no estar aún terminadas, Monteseirín afirmó que los beneficios económicos, directos e indirectos, que las Setas de la Encarnación iban a traer a la ciudad en turismo, comercio, hostelería, imagen y proyección exterior supondrían en sólo un año la inversión acometida en las mismas, una factura oficialmente nunca desvelada pero estimada en al menos 120 millones de euros. Así que en puridad podría engrosarse el cuadro estadístico con otro supuesto impacto anual por ese valor conforme a las palabras del ex alcalde.

Monteseirín inauguró las Setas antes de que estuvieran acabadas

¿Y qué decir del supuesto impacto económico de la Cumbre Mundial del Turismo (WTTC), celebrada la pasada primavera con la anhelada asistencia para las fotos de Barack Obama, aunque sólo fuera por unas horas? La estimación más realista, dentro de este terreno pantanoso en que todas las cifras suenan poco menos que al cuento de la lechera, es que el sector turístico local obtuvo unos 3,5 millones de euros gracias al evento.

Ahora bien, según el triunfalista discurso oficial, como la candidatura de Sevilla se presentó como una especie de proyecto de Estado y nos visitaba la flor y nata del turismo mundial, del encuentro en nuestra ciudad derivarán futuras inversiones para el conjunto de España por valor de entre 1.800 y 3.000 millones de euros, cantidad en que se evaluó, no se sabe conforme a qué criterios objetivos ni anuncios específicos, el impacto económico del evento.

Con tal suma de supuestos impactos económicos tan sólo en 2019, un río de euros entrando en la ciudad, es incomprensible que todavía tengamos a 68.307 sevillanos en paro. Si se sostiene que con el centro comercial Lagoh se han creado 1.800 empleos tras una inversión de 220 millones de euros, con los 3.650 millones de tantos impactos deberían de haberse creado, por pura proporcionalidad, cerca de 30.000, pero la realidad demuestra que el efecto laboral de los supuestos impactos económicos que se pregonan es mínimo. ¿O será que tales impactos están sobreestimados?

EJEMPLOS

Por ejemplo, llama poderosamente la atención la estimación de los 1.200 millones de euros que se da para el primer año de funcionamiento de Torre Sevilla, un impacto que es 3,5 veces superior al coste de construcción del rascacielos y sus edificios Podio, el Caixaforum y los jardines de Magallanes a lo largo de once años, y 5,5 veces superior al coste de edificación de Lagoh en Palmas Altas, el mayor complejo comercial de Andalucía.

Torre Sevilla y sus edificios Podio

Veamos otro caso. En el año 2008, bajo la presidencia de Monteseirín se celebró en el Salón Colón del Ayuntamiento el acto de presentación de un estudio de profesores  universitarios sobre el impacto económico del nuevo Plan General de Ordenación Urbana. Según sus autores, el PGOU iba a incorporar a lo largo de sus quince años de vigencia (2007-2021, ambos incluidos) al proceso de urbanización 38 millones de m2 de suelo, equivalentes al 27% de la superficie del término municipal, para una población futura estimada de 875.000 habitantes.

Reportaría una inversión directa de 12.212 millones de euros (media de 814 millones anuales) y, atención, permitiría crear 30.000 empleos cada año. De esos 12.212 millones de inversión, 2.782 corresponderían a infraestructuras, espacios libres, edificaciones y equipamientos destinados a uso público, y 9.430 millones a usos lucrativos privados. Según los redactores del estudio, sólo la actividad de la Administración Pública generaría más actividad económica que el PGOU, el cual podría llegar a suponer entre un 4% y un 5% del Producto Interior Bruto de toda la provincia.

Obviamente, estas estimaciones sobre el impacto económico del Plan General no han resistido el paso de los años: ni Sevilla llegará en 2021 a los 875.000 habitantes ni se han creado -ojalá hubiera sido así- 30.000 empleos cada año para su ejecución.

A la luz de estas proyecciones incumplidas hay que preguntarse por la validez de tantas estimaciones de impacto económico que se lanzan a la opinión pública constantemente y entre las que se pueden citar los 25 millones de euros de la Bienal de Flamenco (2018), los 10 millones del congreso sobre salud pulmonar previsto para el año que viene, los 830 millones de la Feria de Abril y los 400 de la Semana Santa conforme a estudios de hace años y a los que se aplica el IPC por sistema para darlos por válidos sin reparar en las circunstancias cambiantes y los 1.744 millones de euros en que evaluó el suyo propio (2015) la Universidad Hispalense. 

Bienal de Flamenco

Con tantos impactos estimados la economía sevillana debería ser poco menos que Jauja y gozar de pleno empleo en vez de aportar 68.307 parados a la estadística.

Impactos económicos estimados en Sevilla (año 2019)

-Complejo Torre Sevilla isla Cartuja 1.200

-Feria de Abril   830

-Parte alícuota del PGOU   814

-Semana Santa   400

-Fibes   200

-Premios MTV     50

-Salón del Caballo (Sicab)     40

-Día Fuerzas Armadas+Concierto Alejandro Sanz+

Feria del Libro + Circada     30

-Parte alícuota Red Carriles-bici     21

-Festival de Cine Europeo     20

-Final Copa del Rey Fútbol     12

-Interestelar     12

-Zúrich maratón Ciudad de Sevilla     12

-Gala premios Goya       5

-Cumbre mundial del Turismo       3,5

-XXIII Triatlón by Zone       1,2

Total           3.650,7

Notas.- Cifras, en millones de euros. Los 814 millones del PGOU son la parte proporcional de los 12.212 millones en que se estimó su impacto en el plazo de 15 años. Los 21 de la Red de Carriles Bici son la parte alícuota de los 550 millones en que se estimó su impacto entre 2006 y 2032. Aunque el impacto directo de la Cumbre mundial del Turismo en Sevilla ha sido de 3,5 millones, se ha llegado a estimar que supondría para el conjunto de España inversiones por valor de entre 1.800 y 3.000 millones de euros. La cantidad total no recoge los otros muchos eventos o estudios de impacto realizados en la ciudad para el año 2019, por lo que la real arrojaría una cifra superior. 


Cine Alameda

Zoido cumplió una sentencia del Tribunal Supremo favorable a los dueños del cine

Su expropiación en plena crisis y teniendo la Gavidia, Artillería y Santa Clara carecía de sentido

 

Tras conocerse la noticia de que un grupo de inversores ha llegado a un acuerdo con la familia Hernández, su propietaria, para la compra del cine Alameda y su conversión en otro hotel, el delegado de Hábitat Urbano, Cultura y Turismo, Antonio Muñoz, ha reaccionado diciendo que es una pena que el Centro pueda perder un cine clásico tan vinculado a la historia de la ciudad y ha acabado señalando a Zoido.

El delegado ha recordado que “esto ha ocurrido después de que una sentencia en 2011 y el cambio de calificación del suelo realizado en 2014, con el gobierno de Juan Ignacio Zoido (PP), permitan la conversión de este espacio”.

Hagamos memoria para situar las cosas en su justo término. El Alameda, al igual que otros cines de la familia Hernández como el aún más histórico Cervantes y el Avenida multicines, es de los últimos supervivientes de la treintena larga de salas de proyección cinematográfica que existían en el Casco Antiguo y que se fueron cerrando gradualmente por la pérdida de espectadores, debida al cambio de las costumbres sociales, la aparición de multicines en centros comerciales de la periferia más fácilmente accesibles en automóvil y otras razones.

El Ayuntamiento permitió que esos cines que se iban cerrando por razones económicas y no por capricho de sus propietarios, generalmente amantes del séptimo arte, se convirtieran en otro tipo de negocios, como salas de juego, supermercados, librerías…..

El Alameda, inaugurado en 1977, resistió a esta tendencia, pese a la caída de espectadores, sostenido en su deficitaria situación gracias a las inyecciones económicas procedentes de otros negocios de la familia propietaria, cinéfila desde sus orígenes. El gobierno de Monteseirín, en vez reconocer este esfuerzo con algún tipo de auxilio (y se puede auxiliar de muchas maneras), decidió convertirlos en esclavos a perpetuidad de su negocio ruinoso calificando en el Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) de 2006 el suelo ocupado por el cine como Servicio de Interés Público y Social de Carácter Privado y por tanto como intocable.

RECURSO JUDICIAL

El Ayuntamiento sostuvo de manera demagógica que debía velar por que los vecinos del Centro siguieran disfrutando de la oferta cultural que suponían las proyecciones cinematográficas en el Alameda, máxime tras haber desaparecido la inmensa mayoría de las salas y pese a que los propietarios demostraron la inviabilidad económica en que se hallaba.

La empresa, cuya razón social es Segismundo Hernández SA, recurrió en casación ante el Tribunal Supremo tras haber sido desestimadas sus alegaciones y/o recursos previos ante el Ayuntamiento, la Junta y el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía.

Su recurso se basó, esencialmente, en cuatro argumentos:

 

1.- Se habría vulnerado el principio de equidistribución con la calificación urbanística de la parcela y la consiguiente limitación de usos, que abocaba a la propiedad al mantenimiento del cine de forma claramente antieconómica por su localización en el Casco Antiguo. Ello equivalía al sacrificio injustificado de los dueños de la sala en beneficio del conjunto de los sevillanos y con una asignación claramente restrictiva en comparación con la existente en el Plan General de 1987, norma que ante la evidencia del carácter antieconómico de la actividad cinematográfica para los establecimientos clásicos existentes en el Centro posibilitó su reconversión a otros usos, generalmente de tipo comercial.

Esta reconversión es la que ahora se impedía con el nuevo PGOU, “lo que resulta especialmente injusto -decían  los recurrentes- para los tres cines (de la familia Hernández, esto es Alameda, Cervantes y Avenida) que no se acogieron a la reconversión permitida por el PGOU anterior y que se mantuvieron pese a las dificultades económicas. El nuevo PGOU pretendía imponer el mantenimiento de las proyecciones mediante su calificación como equipamiento colectivo.

 

2.-Se identificaba la actividad cinematográfica comercial con un Servicio de Interés Público y Social en contra de numerosa jurisprudencia que negaba tal asimilación, especialmente en un caso similar en Castilla y León.

 

3.-No existía, a juicio de los recurrentes, ninguna necesidad colectiva que demandara tal calificación y asignación de usos. Aducían que en la alegación al PGOU impugnado y en el escrito de demanda aportaron estudios sobre el carácter antieconómico de los cines situados en los centros históricos de las ciudades, con carácter general en todas ellas, y en Sevilla en particular. También la tendencia a su sustitución por establecimientos del tipo multicines, de entre diez y quince salas, situados fuera del Centro de la ciudad y en grandes áreas comerciales. Esta tendencia obedecía al comportamiento social y “no puede revertirse, por más que el PGOU pretenda mantener tal uso”, aseguraban.

 

Los propietarios del Alameda aportaron como prueba las estadísticas del Ministerio de Cultura y el balance de pérdidas del cine ubicado sobre la parcela en litigio urbanístico. A ello añadieron  la inexistencia de demanda suficiente para justificar tal calificación, ya que era decreciente e “imparable”, a lo que había que unir el proceso de terciarización y despoblación de residentes en el Casco Antiguo de Sevilla.

 

4.-El sistema de usos previsto en el Plan General impugnado acabaría provocando la ruina definitiva de la actividad y el cierre del Alameda.

 

FALLO FAVORABLE

 

El Tribunal Supremo falló a favor de los recurrentes, la familia propietaria del cine Alameda, y en contra del Ayuntamiento y de la Junta de Andalucía, fundamentalmente por haber vulnerado éstos el principio de equidistribución (de los beneficios y cargas del planeamiento urbanístico entre los propietarios afectados con un justo reparto de los mismos), al haber impuesto una regulación de usos restrictiva y sacrificado el derecho de los propietarios en beneficio del interés público.

En resumen, el Ayuntamiento (y la Junta, que dio luz verde al texto del PGOU) habían impuesto en exclusiva a los dueños del cine Alameda una carga exorbitante en beneficio del resto de los sevillanos, pero sin haber articulado mecanismo de compensación alguna, por lo que el Supremo dejó sin efecto la calificación del PGOU de 2006 y mantuvo vigente para el cine el régimen que tenía en el previo del año 1987, aprobado durante el mandato de otro socialista mucho más comprensivo, Manuel Del Valle Arévalo.

 

Ahora, un correligionario de Monteseirín y Del Valle, Antonio Muñoz, achaca a Zoido el cambio de calificación del suelo del cine Alameda, cuando el entonces alcalde del PP se limitó a la ejecución de la sentencia dictada por el Tribunal Supremo y contraria al Ayuntamiento. ¿O es que acaso pretendía Muñoz que Zoido hubiera incurrido en un delito de prevaricación y/o desobediencia y se hubiera hecho el sueco tras el fallo judicial?

Muñoz ha dejado entrever que Zoido podría haber optado por la expropiación del cine Alameda en vez de por devolverle la antigua calificación urbanística (PGOU de 1987) que ahora propicia su venta para su conversión en hotel.

 

EL CONTEXTO

 

Recordemos que Zoido tomó posesión como alcalde en el mes de junio de 2011 y que la sentencia del Tribunal Supremo sobre el cine Alameda se dictó en octubre de ese mismo año. Aun así Muñoz reconoce que el cambio de calificación del suelo en cumplimiento del fallo judicial no se materializó hasta tres años después, justo en plena crisis económica, cuando Sevilla llegó a tener más de 91.000 parados.

¿Con qué argumento habría justificado Zoido gastar dinero del Ayuntamiento en expropiar el cine Alameda en una situación de emergencia social? Se supone que, conforme a los criterios del PGOU aprobado durante el mandato de Monteseirín, en tal caso habría sido para seguir manteniendo las proyecciones y convirtiéndose así el Consistorio en empresario cinematográfico sustitutivo de los Hernández, o cediendo su explotación a bajo precio (coste subvencionado) a un tercero, algo carente de sentido en una sociedad de libre mercado.

Y en caso contrario, la expropiación para no hacer nada -el edificio no tiene valor  arquitectónicamente hablando- y sólo para engrosar el patrimonio municipal tampoco tenía sentido en un Ayuntamiento que ya poseía, entre otros, la Comisaría de la Gavidia cerrada desde hacía un decenio, la inmensa Fábrica de Artillería pendiente de ocupación  y el antiguo convento de Santa Clara, en el que sobra espacio.

Por tanto Zoido hizo lo menos gravoso para la ciudad, que fue cumplir la sentencia del Supremo, ya que no se podía condenar a los dueños del Alameda a arruinarse a cambio de nada ni el Ayuntamiento quedarse, previo pago del justiprecio, con el cine sin saber para qué.

Si todos los vecinos de Sevilla que se lamentan de la futura conversión del Alameda en un hotel -entre los que me incluyo- hubieran ido mucho más a menudo a ver sus proyecciones, quizás el cine seguiría abierto y no tendríamos que decir como Antonio Muñoz que su cierre es una pena para todos. Pues bien, aún quedan el Cervantes y el Avenida. Ya sabemos qué hay que hacer para que no sigan el mismo camino y no engrosen la lista de los 40 desaparecidos.

La tasa (turística) encubierta

La tasa turística que pide Espadas ya la aplica en las entradas al Alcázar

 

Las subió en dos euros con idea de dedicar tres millones al patrimonio

Espadas, en su discurso inaugural del IV Foro del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), abogó por que los ayuntamientos españoles, previa reforma de la ley reguladora de las Haciendas Locales, gocen de autonomía “para fijar marcos propios de financiación a través del turismo”. Por tanto, el alcalde, que hasta ahora se ha enfrentado a la negativa en tal sentido de la Junta de Andalucía incluso cuando la gobernaba su propio partido, confía en que el nuevo Gobierno de España, se forme cuando se forme, le dote del instrumento legal para imponer una tasa turística que, según sus propias palabras, se dedicaría a la rehabilitación del patrimonio histórico-artístico, sería de un euro por noche de pernoctación y por tanto se podrían recaudar tres millones de euros anuales, si bien posteriormente elevó su estimación a los cinco millones.

Este asunto ya lo abordamos aquí en noviembre de 2016, en un anterior análisis titulado ‘La tasa (turística) de la discordia’, al que remito. Desde entonces a la fecha se ha producido un significativo cambio en el discurso municipal: ya no se habla de destinar el dinero que se recaude a la promoción de Sevilla y por tanto a captar más turistas mientras se dice de forma contradictoria que hay que luchar contra la masificación de visitantes, sino a la preservación del patrimonio.

Pues en tal caso hay que destacar que en Sevilla ya existe una tasa turística encubierta con tal finalidad y con esa misma previsión de recaudación de tres millones de euros: la subida del precio en dos euros de las entradas del Alcázar (de 9,5 a 11,5 euros), que entró en vigor en enero del año en curso con esa justificación patrimonial de que así se obtendrían más fondos para rehabilitar monumentos de la ciudad.

 

DINERO DEL MONUMENTO

 

Pero, ¿qué garantía existiría de que el dinero de esa tasa turística añadida que ahora pretende Espadas se destinaría a tal fin y no a otro muy distinto? Rememoremos. En 2005, con Monteseirín como alcalde, el Ayuntamiento decidió que con los fondos del Real Alcázar se pagara la conservación de las Casas Consistoriales, motivo por el cual presentó su dimisión como miembro del Patronato del monumento la ex alcaldesa Soledad Becerril, la cual fue secundada por algún que otro personaje ilustre de la ciudad.

El término conservación se convirtió en un cajón de sastre en el que cabía todo, hasta el pago de la reposición de las bombillas que se fundían en la sede de Plaza Nueva.  Cuatro años más tarde (2009), Monteseirín ordenó que seis millones de euros del superávit acumulado en las cuentas del Alcázar se destinaran sin disimulo alguno al pago de gastos corrientes del Consistorio.

Tras el malestar del Patronato por esta política, Monteseirín cambió aparentemente de táctica en 2011 y decidió que el Alcázar transfiriera cada año un millón de euros para la conservación de bienes patrimoniales municipales (concretamente, el Antiquarium, el castillo de San Jorge y el Centro de la Cerámica).

En los ocho años transcurridos desde entonces se debería haber invertido ocho millones en los monumentos citados y tenerlos de dulce en vez de descuidados hasta el extremo de que una de las puertas del Antiquarium se desplomó sobre un grupo de visitantes y causó serias heridas a algunos de ellos y  que ha habido que cerrar durante diversos periodos los bienes sitos en Triana por la falta de aire acondicionado, filtraciones de humedad u otras incidencias.

Y es que los fondos que aparentemente se iban a destinar al patrimonio municipal acabaron, como denunció Ciudadanos, en las cuentas del Instituto de la Cultura y las Artes de Sevilla (ICAS), que lo utilizó a su antojo y conveniencia, también para el pago de sus gastos corrientes. O sea, lo mismo que había hecho Monteseirín anteriormente en las Casas Consistoriales. Simplemente se cambió el destino del dinero pero no la forma de manejarlo.

 

NUEVO ACUERDO

 

Tras estos antecedentes y debido a la firme posición de los miembros independientes del Patronato del Alcázar, el delegado de Cultura, Antonio Muñoz, declaró en septiembre del año pasado lo siguiente: “La aportación que hacía el Alcázar hasta ahora era de un millón, pero como consecuencia de la subida de las entradas se incrementa a tres (millones) y donde antes iba a la caja común del Presupuesto, ahora se vincula a la rehabilitación de edificios históricos. No se va a poder destinar ni un euro -añadió- a ninguna cuestión que no sea ésta”.

Y es que el Patronato del Alcázar se opuso a que el exceso de recaudación por la subida del precio de las entradas en dos euros se destinara de forma genérica a la promoción de la ciudad y exigió que se empleara en edificios propiedad del Ayuntamiento, preferentemente declarados bien de interés cultural, en situación de conservación delicada, con proyectos ya redactados por Urbanismo para acelerar los trabajos y no concentrándolo todo en un solo inmueble (por ejemplo, en Santa Clara o en Artillería) sino repartiendo el dinero por varios.

Según el texto que se preparó del convenio, el Patronato del Alcázar, una vez formalizadas las recaudaciones mensuales por venta de entradas, ingresará en la entidad bancaria y en la cuenta que le señale el ICAS el importe correspondiente a la liquidación de tres euros por cada entrada general vendida.

 

RETRASO

Se previó en el acuerdo la creación de una Comisión de Seguimiento del destino y uso del dinero que debe estar compuesta por tres miembros del Patronato del Alcázar y por tres del Ayuntamiento, sin que nueve meses después de la subida del precio de las entradas al monumento en dos euros con fines teóricamente patrimoniales se tenga noticia de la constitución de la misma.

Item más, en otra demostración del grado de preocupación del gobierno por el patrimonio en cuyo nombre pide otra tasa turística que añadir a la que ya sin tal nombre aplica a las entradas al Alcázar, ha tardado más de la cuenta en designar a los nuevos miembros del Patronato del monumento declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

Tradicionalmente la composición del Patronato se acordaba en el primer Pleno del Ayuntamiento tras el de constitución de la nueva Corporación emanada de las elecciones municipales. Han tenido que pasar más de tres meses desde la toma de posesión de Espadas como alcalde para tal designación, por lo que en este tiempo el órgano de gobierno del principal monumento de la ciudad ha estado tan en funciones como Pedro Sánchez y su gobierno, a la espera no se sabía si de Godot, el personaje de ficción de Samuel Beckett, o de que Benito Navarrete, el principal asesor cultural de Zoido (PP), aceptara por fin su nombramiento como patrono por el alcalde del PSOE, Espadas.

 

INCÓGNITAS

 

Si todo esto ha ocurrido desde hace años con el dinero del superávit del Alcázar, utilizado por el Ayuntamiento para cualquier cosa (mantenimiento de ascensores, equipos de aire acondicionado…) antes que para rehabilitación del patrimonio, ¿qué garantías existen de que no ocurriría lo mismo con la tasa turística patrimonial que propugna Espadas? ¿Quién controlaría el uso del dinero recaudado? ¿Por qué tendrían que recaudarla sólo los hoteleros y pagarla sus clientes y no quienes se alojaran en apartamentos turísticos? La conservación del patrimonio parece una coartada para implantar otros instrumento recaudatorio en la ciudad. Total, como la pagarían los turistas….

Dos euros más por entrar en el Alcázar, uno añadido por cada miembro de la familia y noche de pernoctación en un hotel… ¿Y si un día a los turistas les da por echar cuentas y comparar Sevilla con otros destinos, cercanos o lejanos, más baratos, allí donde no impere sobreprecio alguno?

El tranvía de Sevilla ha perdido en el verano de 2019 un 2% de sus viajeros

CONTRASTE

En comparación, la demanda general de las líneas de Tussam ha subido un 4%

EVOLUCIÓN

La media sigue siendo inferior a 10.000 pasajeros diarios

INCUMPLIDO

Se anunció que con la ampliación a San Bernardo llegaría a 18.400

 

La empresa municipal de transportes Tussam ha transportado durante los meses centrales del verano, julio y agosto, 9,78 millones de viajeros, lo que ha supuesto 379.776 más que en el mismo periodo del año anterior (un +4,04%). La línea 2, Barqueta-Heliópolis, con casi 900.000 usuarios, ha sido la más demandada, y la especial al aeropuerto de San Pablo, la que más ha crecido, con un 14%.

El reverso negativo de la moneda continúa siendo, balance estadístico tras balance, la línea del tranvía entre la Plaza Nueva y la estación de San Bernardo, que no deja de perder viajeros. De los 241.585 que transportó en julio del año pasado se ha evolucionado a 236.375 en julio del año en curso (5.210 menos, con una caída del 2,16%). Y de los 181.293 de agosto de 2018, a 177.228 el mes pasado, con una pérdida de 4.065 (-2,25%):

El problema añadido es que durante el mismo periodo de 2018 también se registró una caída en el número de usuarios en comparación con el año precedente de 2017: 10.082 en total (9.275 entre ambos meses este año).

En el acumulado del año en curso sólo hay dos meses en los que ha crecido la demanda de viajeros del tranvía en vez de bajar, marzo y abril, lo que se corresponden con las grandes fiestas primaverales de la ciudad. En el resto de los meses hasta ahora la cifra de usuarios ha caído, en línea con la tendencia general que se viene observando en este medio de transporte en los últimos años.

Como se recordará, para tratar de justificar el gasto en la ampliación de la línea desde el Prado de San Sebastián hasta San Bernardo, que elevó el coste total hasta la fecha a 93 millones de euros, el entonces alcalde, Alfredo Sánchez Monteseirín, aseguró que conforme a los estudios previos realizados el tranvía llegaría a transportar una media de 18.400 pasajeros cada día. Por tanto, un total de 6.716.000 anuales.

La realidad ha sido la contraria. En lo que va de año la demanda ha bajado a 9.777 diarios desde los 10.291 de enero-agosto del año 2017. La conclusión es obvia: el número de usuarios es prácticamente la mitad de lo prometido en su día por Monteseirín invocando aquellos estudios previos. Y en vez de 6.716.000 viajeros anuales, el tranvía acabó el año pasado con 3.816.022 (un 43% menos de lo previsto).

Dado que en los ocho primeros meses del año en curso ha transportado 2.375.882 viajeros, para igualar al menos la cantidad del año pasado en los cuatro meses que faltan para que termine 2019 del tranvía tendría que transportar 1.440.140, a un promedio de 11.804 diarios. Es decir, 2.027 pasajeros más cada día, un reto que depende de la afluencia estudiantil con el regreso a las aulas a partir del otoño y de la de personas al Centro con motivo de las fiestas navideñas.

Demanda de viajeros del tranvía

(Enero-Agosto)
Año 2017 2018   2019
Enero 333.553 319.749 314.939
Febrero 321.939 315.109 307.199
Marzo 398.140 354.674           356.591
Abril 367.896 325.573           331.258
Mayo 329.605 359.867 350.202

Junio 316.555 303.255 302.090

Julio 244.061 241.585 236.375
Agosto 188.899 181.293 177.228
TOTAL        2.500.648         2.401.105         2.375.882
Media/día   10.291     9.881     9.777

Y también el tranvía (de Sevilla)

Una línea de autobús habría satisfecho la demanda actual del tranvía, que costó 93 millones

Un BTR sería suficiente hasta Santa Justa y costaría tres veces más barato que ampliar el tranvía

 

En un informe anterior ( https://andaluciainformacion.es/sevilla/838853/contramano-repensar-el-metro/) planteé la conveniencia de repensar el proyecto de ampliación del Metro de Sevilla tras las declaraciones del alcalde, que aboga por construir más tramos en superficie para abaratar los costes, y el informe del experto francés Gregory Carmona titulado  ‘Tranvías y otros sistemas de transporte urbano. Despilfarros y aciertos’. Ahora se trata de analizar si procede repensar el proyecto de ampliación del tranvía que preconiza Espadas desde el mandato anterior.

En los diez mandamientos del buen gestor en proyectos de transporte público con que concluye su informe, Gregoy Carmona prescribe, entre otros, lo siguiente:

-Recordar que se invierte en transporte público para que más personas lo usen, no para adornar la ciudad con una obra más.

-Sólo hay que invertir en transporte público cuando se haya definido y se cumpla una política de movilidad coherente.

-Pensar en el sistema imperante en Francia, donde previamente a la ejecución de un proyecto de transporte éste debe ser declarado de utilidad pública por el Estado, con lo cual cualquier “alto cargo” no debería poder gastar (por ejemplo) 500 millones de euros de dinero público sin una autorización previa.

-Escoger el sistema de transporte adaptado al contexto de la ciudad y al potencial real de demanda. No hay que ser dogmático “pro tranvía, Metro o autobús”, sino ser lógico.

-Cuando se lleva a cabo un nuevo proyecto tiene que ser una mejora del sistema de transporte existente a un coste sostenible. La operación es el punto clave de todo proyecto.

-Optimizar el servicio existente antes de plantear importantes inversiones. Las redes de transporte aún pueden ser mejoradas significativamente.

DEMANDA DE VIAJEROS

El experto francés establece una demanda de viajeros por tipo de vehículos:

-Tranvía: entre 30.000 y 150.000 viajeros diarios.

-Metro ligero: su coste de inversión duplica generalmente el de una línea de tranvía. Se adapta a demandas de 100.000 a 200.000 viajeros diarios.

-Metro: Por lo general es subterráneo. Diseñado para ciudades grandes, con importantes flujos de tráfico. Su inversión suele triplicar la de una línea de tranvía. Se adapta a demandas superiores a 150.000 viajeros diarios.

-Bus de alto nivel de servicio (equivalente a lo que aquí se conoce como bus de tránsito rápido): se basa en la tecnología del autobús pero con una integración urbana similar a un tranvía. Su coste es aproximadamente tres veces inferior al de un tranvía. Se adapta a demandas de 10.000 a 50.000 viajeros/día.

-Trolebús de alto nivel de servicio: tiene una mayor vida útil que los autobuses, y hoy en día, gracias a las baterías, no necesita catenarias en las zonas céntricas. Se adapta a demandas de 15.000 a 60.000 viajeros/día.

Gregory Carmona recomienda, antes de invertir el dinero público en una línea de tranvía o de Metro, optimizar la operación de los servicios existentes, ya que una línea convencional de autobuses puede soportar sin mayores dificultades una demanda de 10.000 viajeros por día  en buenas condiciones operativas.

Propone que se actúe de forma paulatina optimizando las líneas de transporte existentes con las medidas operativas oportunas y que cuando se haya llegado al límite de optimización y comodidad y se considere que el potencial máximo de una línea está cercano se pase a un medio de transporte de nivel superior.

EJEMPLO SUIZO

Recuerda que es lo que se suele producir en Suiza, donde dice que son ejemplares en la gestión del transporte y donde se ve frecuentemente cómo conviven autobuses, trolebuses y tranvías. Los primeros, para las demandas más bajas; los segundos, para líneas con demandas intermedias; y los terceros, para los mayores ejes de demanda.

Y asegura que esta forma de actuar no es habitual en España.

En su opinión, para demandas de ejes intermedios, de unos 15.000 a 30.000 viajeros/dia, los autobuses de alto nivel de servicio (BTR) y los trolebuses similares serían las opciones adecuadas para muchas ciudades españolas que no tienen niveles de demanda que justifiquen una línea de tranvía pero que quieran dar un paso significativo para mejorar sus transportes.

Pues bien, con estos criterios objetivos ni siquiera está justificada la actual línea del tranvía sevillano Plaza Nueva-San Bernardo, en la que Monteseirín gastó al menos 93 millones de euros y que en Francia no habría obtenido la preceptiva Declaración de Utilidad Pública. En el año 2015, cuando el experto francés hizo su análisis comparativo, el tranvía de Sevilla transportó una media de 116 viajeros diarios por millón de euros invertido, poco más que el tranvía de Valenciennes, municipio francés de 50.000 habitantes (en realidad en aquel entonces tenía 44.043).

PÉRDIDA

El año pasado (2018) el tranvía de Sevilla transportó 3.816.022 viajeros, a una media de 10.454 diarios, cantidad que para el experto francés se serviría con una línea de autobús. Monteseirín dijo, tras incrementar la factura a 93 millones con la extensión a San Bernardo, que conforme a los estudios de demanda (¿?) se llegaría a 18.400 viajeros/día (total, 6.716.000 anuales), pero ha ocurrido todo lo contrario: ha perdido desde entonces 650.000 y ha caído a 3.816.022 el año pasado.

Ahora Espadas pretende gastar 49.012.736 euros para prolongarlo hasta Santa Justa, un trayecto que, aparte del Cercanías de Renfe en subterráneo, cubren en superficie (sin contar la línea especial al aeropuerto, más para los turistas) estrictamente tres líneas de Tussam: la Nº 28 (2.343.107 viajeros el año pasado), la C1 (3.777.519) y la C2 (3.921.227).

Obviamente, estas líneas se suprimirían para, potencialmente, captar todos sus pasajeros, que sumar a los de la actual línea del tranvía y obtener teóricamente 13.857.875, a una media diaria de 37.966. Aplicando los criterios del experto francés sería más que suficiente y tres veces más barato implantar un autobús de tránsito rápido (BTR), con potencial para un máximo de 50.000 viajeros/día, o un trolebús, con potencial para 60.000, más que un tranvía, que tendría que plantearse para una demanda máxima de 150.000 viajeros diarios (54,7 millones al año).

La conclusión es que no sólo hay que repensar el proyecto del Metro, sino también el de la ampliación del tranvía porque, como dice el experto francés, lo más importante es que impere la lógica y se optimicen previamente los servicios ya existentes antes de abordar una inversión como ésta de 49 millones de euros, que no parece justificada.

Viajeros diarios transportados por millón de euros invertido (año 2015)

Tranvía Población servida           Viajeros/día/millón euros

Valenciennes 50.000 100

Val de Seine T2 París           175.000 351

T3 de París       2.200.000 622

Besançon           115.000 140

T1 de Lyon 450.000 300

T1 de Nantes 250.000 262

T1 de Niza 345.000 287

T1 Montpellier 270.000 310

T1 de Grenoble 180.000 281

T2 de Lyon 450.000 211

Le Mans 150.000 151

TA Estrasburgo 250.000 262

Sevilla 693.878 116

El bus del aeropuerto bate récord mientras el tranvía de Sevilla sigue cuesta abajo (primer semestre 2019)

INCREMENTO

El autobús especial transportó 121.204 viajeros más que en el mismo periodo de 2018

CAÍDA

El tranvía ha perdido 15.948 viajeros en la comparación semestral

SE DISPARA

De enero a junio el EA ha dado servicio a casi 700.000 pasajeros

La empresa municipal de transporte (Tussam) ha logrado durante el primer semestre del año en curso la mejor cifra de viajeros del último decenio, con 42.280.076 (incremento de 1.168.947, del 2,71%) transportados. La línea que proporcionalmente más ha contribuido a esta marca ha sido la especial al aeropuerto, denominada EA, con un crecimiento intersemestral del 21,60%. En el lado opuesto se encuentra el tranvía, que sigue cuesta abajo al perder 15.948 usuarios (el 0,81%).

 

En el periodo enero-junio de 2019 la línea especial de Tussam al aeródromo de San Pablo ha transportado un total de 682.130 pasajeros, lo que significa 121.204 más que en el primer semestre del año pasado y un incremento del 21,60%.

 

El aumento de viajeros en comparación con el mismo periodo del año pasado ha sido sostenido en todos y cada uno de los seis primeros meses, con un pico de 24.941 más en marzo y un valle de 13.442 más en mayo.

Proporcionalmente, el mes con mayor crecimiento ha sido enero, con un 30,20% más de afluencia a esta línea especial de autobús. Hace dos años “sólo” transportó 399.612 viajeros durante el primer semestre, que ahora se han convertido en los citados 682.130, lo que significa 282.518 más.

 

No hay mes en las comparaciones intermesemestrales de 2017, 2018 y 2019 en que no se haya registrado un notable aumento de las cifras de usuarios transportados.

El crecimiento de la línea especial del aeropuerto puede decirse que va en paralelo al de aquél, con el fin también de atender sus continuos récord de viajeros. En el primer semestre del año en curso el número de pasajeros por el aeropuerto ha sido de 3.720.344, cifra que ha supuesto una subida del 21,4% en comparación con el mismo periodo de 2018. Así pues, el autobús de Tussam ha superado ligeramente el crecimiento aeroportuario: 21,6% frente a 21,4%.

 

EVOLUCIÓN DEL TRANVÍA

 

La cruz o arena de la estadística récord de Tussam en este primer semestre sigue siendo el tranvía, con una continuada caída en su demanda. Cierra este periodo con un acumulado de 1.962.279 viajeros, lo que supone una pérdida de 15.948 en comparación con el mismo periodo del año anterior (-0,81%).

 

El panorama es todavía más negativo cuando se compara con el primer semestre de 2017, cuando aún se superaron los dos millones de viajeros, ya que la disminución ha sido de 89.461. Así pues, entre el primer semestre de 2017 y el actual el tranvía ha perdido un total de 105.461, queda por debajo de los dos millones semestrales y la proyección, salvo cambio de tendencia en la segunda mitad del año, apunta a menos de cuatro millones.

La media mensual ha ido en descenso en estos primeros semestres de los últimos años: 344.614 en 2017; 329.704 en 2018 y 327.046 en 2019.

 

En el primer semestre de este año sólo ha habido dos meses en que el tranvía ha transportado más viajeros que en sus homólogos del año anterior: marzo y abril. En los cuatro restantes la cifra ha sido inferior.

 

La media diaria queda en 10.841, cuando hace ocho años el entonces alcalde, Alfredo Sánchez Monteseirín, anunció para tratar de justificar la ampliación de la línea desde el Prado de San Sebastián hasta San Bernardo que merced a la misma habría una demanda de 18.400 viajeros cada día.

Demanda de viajeros del autobús especial del aeropuerto

(Enero-Junio)

Año 2017 2018 2019

Enero 56.885 81.929 106.677

Febrero 57.778 85.043 105.070

Marzo 67.509             92.875 117.816

Abril 75.569           101.057 120.335

Mayo 75.207           104.862 118.304

Junio 66.664 95.160 113.928

TOTAL         399.612         560.926 682.130

Media/día       2.207   3.099     3.768

Demanda de viajeros del tranvía

(Enero-Junio)

Año 2017 2018   2019

Enero 333.553 319.749 314.939

Febrero 321.939 315.109 307.199

Marzo 398.140 354.674           356.591

Abril 367.896 325.573           331.258

Mayo 329.605 359.867 350.202

Junio 316.555 303.255 302.090

TOTAL         2.067.688         1.978.227           1.962.279

Media/día       11.423   10.929 10.841

Subida de sueldos consumada en el Ayuntamiento de Sevilla

Espadas ganará como alcalde 32.178 euros más que como funcionario de la Junta de Andalucía

Sonia Gaya ha duplicado en tan sólo tres años el salario que tenía como profesora de instituto

 

El primer Pleno de la nueva Corporación Municipal ha aprobado la subida del sueldo del alcalde, delegados y portavoces en un 33% y de los ediles rasos en un 43%, de manera que Espadas pasa a ganar 84.454 euros; 71.644 los miembros del segundo grupo y 52.640 los concejales de la oposición. En un anterior artículo sobre este asunto, titulado ‘Sueldos municipales, dije que si se consideraba admisible el sueldo que cobraba Soledad Becerril (lo estimé en 54.091 euros, aunque el coordinador de la Alcaldía lo cifra en 53.805) y se le sumaba el IPC acumulado en esta veintena de años (43,68%), el sueldo de Espadas debería de ser de 77.718 euros.

La nueva tabla salarial se ha tratado de justificar con un informe del coordinador nombrado por el alcalde, José Antonio del Rey, también gran beneficiario de la misma (ya se sabe que la caridad empieza por uno mismo), porque propuso para él, y lo ha logrado, que le paguen 63.499 euros. Su informe se caracteriza por su celeridad y por el recurso a varios falsos mitos que la clase política ha procurado instalar en el imaginario colectivo en su propio interés frente a los sufridos contribuyentes.

Uno de ellos es el de la lentitud de la burocracia y de la maquinaria municipales a la hora de mover un papel. Con la nueva tabla salarial se ha demostrado que se trata de una leyenda urbana, ya que cuando a los munícipes les interesa que un asunto avance, éste lo hace a velocidad supersónica. Fijense si no. Espadas fue reelegido alcalde el sábado 15 de junio. Ya el lunes 17 dictó una resolución por la que se incoó expediente administrativo para la aprobación de las nuevas retribuciones conforme a la propuesta que oficialmente entregó el coordinador de la Alcaldía el día 25 y que aprobó el Pleno el día 28. Todo liquidado en tan sólo once días. Un récord digno del libro Guinness.

VIAJE EN EL TIEMPO

El coordinador dice que hay que remontarse hasta el año 1991 para encontrar el Pleno en el que se aprobaron las retribuciones de los miembros de la Corporación en las que se basan las que han percibido hasta el 15 de junio. Parece como si en los 28 años transcurridos desde entonces hubieran permanecido congeladas en las cuantías que se decidieron entonces, y que fueron de 43.038 euros para el alcalde; 35.865 para los delegados y portavoces; 23.671 para los ediles con dedicación exclusiva y 9.325 euros para quienes no la tenían.

Obviamente, como el propio coordinador no tiene más remedio que ir reconociendo posteriormente, estas retribuciones se fueron incrementando (si no, ¿cómo Espadas estaba cobrando 63.499 euros hasta ahora?) por dos vías: actualizándolas conforme a las leyes de Presupuestos y mediante el cobro, al que Monteseirín era tan aficionado, de dietas por asistencia a las reuniones de las empresas y organismos autónomos municipales y de aquellas entidades de las que era accionista el Consistorio, como siete cajas de ahorro.

El coordinador de la Alcaldía ha elaborado un cuadro comparativo para llegar a la conclusión de que las retribuciones de los concejales del Ayuntamiento de Sevilla son considerablemente más bajas que en las ciudades de población similar. Así pues, nuestra Corporación usa la demografía como criterio retributivo por referencia a terceros, pero sin tener en cuenta la propia situación de Sevilla (67.000 parados, los tres barrios más pobres de España y seis entre los quince más pobres…) y sus indicadores, como la renta per cápita, por ejemplo.

SALARIO MEDIO

Y como las comparaciones las carga el diablo, casualidad o coincidencia, en el mismo día en que el Pleno acordaba subirse el sueldo entre un 33% y un 43% (en cantidades entre 15.888, 17.911 y 20.955 euros), el Instituto de Estadística y Cartografía de Andalucía divulgaba los salarios medios en nuestra región en general (  https://www.juntadeandalucia.es/institutodeestadisticaycartografia/vidaslaborales/salarios/notaprensa.htm ) y en Sevilla en particular durante 2017.

Según esta tabla, el salario medio bruto anual de los sevillanos es de 19.392 euros y el equivalente si logran trabajar a tiempo completo es de 25.093 euros. Por tanto, el salario de un concejal de la oposición supera en un 109% al de los sevillanos en el mejor de los casos (en el peor, en un 171%); el de los delegados y portavoces, en un 185%, y el del alcalde, en un 336%. Entonces, ¿están mal o bien pagados los miembros de nuestra Corporación municipal en comparación con Sevilla? ¿O es que hay que recurrir  a compararse con Madrid, Barcelona y demás?

El señor Rey también distingue entre concejales con responsabilidades de gobierno y los que no (los de la oposición), de lo que se colige que la responsabilidad es otro criterio retributivo. Teóricamente hay que pagar más a los ediles que deben responder por sus actos de gobierno. Sin embargo, tratemos de hacer memoria de cuándo y cuántas veces han asumido responsabilidades, siquiera políticas, los munícipes.

LAVARSE LAS MANOS

Para empezar, suelen escudarse en el secretario y el interventor, de manera que parece que son éstos quienes gobiernan en vez de ellos: “es que dice el interventor”, “es que dice el secretario..”. Y cuando estallan los escándalos se suelen lavar las manos. Recuérdese el famoso “yo sólo soy médico” que dijo en su descargo Monteseirín, pero no era médico a la hora de cobrar o de figurar, ya que esto sí lo hacía como alcalde.

¿Recuerdan también lo que dijo su entonces delegado de Presidencia y Hacienda, Alfonso Rodríguez Gómez de Celis, con motivo del escándalo de las facturas falsas en el distrito Macarena? Que los miembros del gobierno de la ciudad estampaban habitualmente su firma en los documentos sin leerlos previamente y que para evitar nuevos casos muchas de sus competencias estaban siendo asumidas por el coordinador general y por los directores generales del Ayuntamiento. Así pues, no sólo no asumían esa responsabilidad por la que supuestamente cobraban, sino que procuraban evadirlas al máximo.

Y si el de la responsabilidad es uno de los criterios para subir el sueldo, ¿cómo entonces Rey ha propuesto que se le subiera un 43%, diez puntos más, a los concejales sin responsabilidad de gobierno, o sea a los de la oposición? La respuesta parece evidente: para ganarse su complicidad y el apoyo a la subida del salario del resto.

DISUASIÓN

La perla del informe del coordinador de la Alcaldía es este párrafo: “Se pretende que las retribuciones no supongan un elemento disuasivo para aquellas personas que pretenden dedicar parte de su vida a la actividad política, en detrimento de su actividad profesional”.

Pero, ¿de qué disuasión nos está hablando? Para empezar, nadie está obligado a ser concejal o político. En segundo lugar, y ya lo hemos visto por el salario medio en Sevilla, las retribuciones de los concejales son generalmente muy, pero que muy superiores a las que obtenían antes de entrar en el Ayuntamiento. Es muy fácil saberlo: que en aras de la transparencia que predican revelen cuánto ganaban antes de convertirse en ediles. Creo que es todo lo contrario: las retribuciones municipales son enormemente atractivas para incitar a abandonar la actividad profesional, si en algunos casos la ha habido siquiera. Voy a ilustrarlo con dos ejemplos.

Espadas declaró que en 2011, cuando entró en el Ayuntamiento como portavoz del PSOE y proviniente de la Junta de Andalucía, percibió una renta de 52.276,49 euros. Ahora, al cabo de siete años, ganará 84.454, o sea 32.178 euros más (+ 61,5%). ¿Habría tenido similar subida salarial en tal periodo de tiempo como funcionario de la Junta?

Quien con ardor defendió en el Pleno la propuesta de la subida fue la primera teniente de alcalde y delegada de Hacienda, Sonia Gaya. ¿No la iba a defender? Ella era profesora de instituto. Como tal, en 2016 declaró unos ingresos anuales de 35.086,90 euros. Susana Díaz la nombró consejera de Educación en junio de 2017. Pasó a ganar 65.184 euros. Dos años después, junio de 2019, ganará como concejal del Ayuntamiento 71.644 euros. En un fabuloso doble salto político (consejera de la Junta y primera teniente de alcalde de Sevilla) sus retribuciones se han más que duplicado en tan sólo tres años (gana 36.448 euros más, un 104%).

Así pues, nuestros concejales pueden tratar de justificar sus generosas subidas de sueldo por equipararse a sus colegas de otras urbes o por criterios de población, pero difícilmente podrán hacerlo diciendo que es para que no vaya en detrimento de su actividad profesional. Que no nos tomen por ingenuos.

Retribuciones en el Ayuntamiento de Sevilla

Hasta junio A partir Diferencia %
de 2019 de julio

Alcalde 63.499 84.454 20.955 + 33
Tte de
Alcalde 53.733 71.644 17.911 +33
Portavoz 53.733 71.644 17.911 +33
Delegado 53.733 71.644 17.911 +33
Concejal 36.752 52.640 15.888 +43

Salario medio en Sevilla capital (año 2017)

Salario
Bruto 19.392

Equivalente
a tiempo
completo 25.093