Archivo de la etiqueta: Beltrán Pérez

Polígono (Sur) sin comisaría

Zoido impuso cuando era alcalde una comisaría para turistas en el Patio de Banderas por criterios políticos y no técnicos ni policiales

Beltrán Pérez dice que una recalificación en el Polígono Sur retrasaría la comisaría 7 años mientras impone la de la Gavidia “ipso facto”

 

El delegado del Gobierno en Andalucía, Antonio Sanz, ha defendido que la ubicación final de la comisaría de Policía fuera del Polígono Sur -en un solar entre la Ciudad Sanitaria Virgen del Rocío y el parque Celestino Mutis- no responde “a una decisión política, sino a criterios policiales y técnicos”.

Sanz considera una paradoja el rechazo de la comisionada (“no sabía que tuviera competencias en materia de seguridad”, ha dicho de ella) y del Ayuntamiento de Sevilla a que la comisaría se erija en el solar que, según el delegado, se estableció en un convenio firmado en 2005 y en el que se fijó la cesión de ese terreno municipal al Estado con tal finalidad.

Según el delegado, “es conveniente que nadie juegue a lo que no es y dejar a la Policía que decida la instalación de sus comisarías por criterios técnicos, de seguridad, de accesibilidad y de agilidad para que se tenga lo antes posible”.

 

UN PRECEDENTE

 

Veamos un ejemplo protagonizado por el actual ministro del Interior, Juan Ignacio Zoido, en que no se decide la instalación de una comisaría por la Policía, ni por criterios técnicos, sino políticos. Cuando aún era el líder de la oposición municipal, Zoido presentó el 13 de julio de 2006 una moción en el Pleno instando a que se abriera una comisaría de Policía en el Patio de Banderas por considerarlo “un punto estratégico en lo que a posibles delitos contra los turistas se refiere”.

Zoido dijo entonces que “independientemente de la inauguración de la comisaría de la Alameda de Hércules (la inauguró  el entonces ministro Rubalcaba, en mayo de aquel año; instalaciones que sustituían a las de la Gavidia y a las provisionales del Patio de Banderas tras el cierre de aquéllas) su apertura es absolutamente necesaria porque Sevilla necesita la aplicación de medidas de seguridad inminentes…”.

El alcalde de Sevilla, Juan Ignacio Zoido, inaugura junto al ministro de Interior, Jorge Fernández Díaz, el Servicio de Atención al Turista Extranjero (SATE) del Patio de Banderas.

 

Y ya siendo Zoido alcalde, a finales de julio de 2014 se inauguró en el Patio de Banderas una comisaría conjunta de la Policía Nacional y de la Local que fue denominada “Servicio de Atención al Turista Extranjero”. Los agentes de ambos cuerpos se iban a encargar de recabar las denuncias de los extranjeros y de facilitarles el catálogo de gestiones disponibles, como la cancelación de las tarjetas de crédito o los trámites con el Consulado de su país y la agencia de viajes.

En crónicas periodísticas de la época pudo leerse lo siguiente: “Todas estas gestiones ya las hacía la Policía desde sus actuales sedes, pero las autoridades creen que ubicar una oficina en la zona monumental supondrá una ventaja para los visitantes. Otras fuentes policiales consultadas entienden que puede producirse una duplicidad de funciones y que la nueva comisaría obligará a restar agentes de servicio en la calle para meterlos en una oficina”.

Queda por tanto claro, pese a lo que ahora diga Sanz y que también con Zoido al mando, (en aquel entonces como alcalde de Sevilla), que no fue la Policía la que decidió que se abriera una comisaría para turistas en el Patio de Banderas, ya que esa atención se les prestaba desde las instalaciones policiales en la Alameda, Betis y Blas Infante, sino que esa apertura obedeció a designios políticos para proyectar una imagen ante los visitantes y los propios sevillanos, conforme al planteamiento que tenía el entonces alcalde desde ocho años antes.

EN CLAVE POLÍTICA

Por tanto, la comisaría de la polémica podría, y debería, haberse ubicado en el Polígono Sur por una conveniente decisión política y al margen de los criterios técnicos y policiales. ¿Desde cuándo se imponen los criterios profesionales a los políticos? Zoido -y el PP- ha perdido el olfato populista con que ganó aquellas elecciones con 20 concejales, simbolizado justamente en el frutero del Polígono Sur que le dio su apoyo público e hizo campaña por él en el barrio.

Dado que allí la demanda de la comisaría es un clamor popular, además de una reivindicación histórica y una cuestión de justicia y hasta de lógica policial por tratarse de la zona más conflictiva y con mayor tasa de delincuencia de la ciudad, el ministro se habría ganado a sus 50.000 habitantes si hubiera lanzado el mensaje de que a pesar de que la Policía aconseje (el único criterio aceptable sería el de una mejor comunicación) instalarla a espaldas del hospital, él había decidido atender los deseos de los vecinos construyendo las instalaciones dentro del Polígono Sur.

En vez de eso, se insiste machaconamente en que está a tan sólo 200 metros de distancia (del límite del barrio, que no del centro del mismo), con lo cual la lectura puede hacerse justamente a la inversa: por ahorrarse 200 metros, el PP se ha malquistado a 50.000 votantes potenciales del Polígono Sur.

RECALIFICACIONES

Antonio Sanz se remonta a un convenio firmado en 2005 y Beltrán Pérez, para congraciarse públicamente con el sector zoidista al que en privado acusa de torpedear su candidatura a la Alcaldía de Sevilla, defiende el sitio elegido en vez de otra parcela estatal en la calle Padre José Sebastián Bandarán (sita en el interior del Polígono Sur) con el argumento de que para ésta se necesitaría una recalificación urbanística que retrasaría el proyecto hasta el año 2025.

Hay que preguntarle entonces al portavoz municipal del PP cómo es posible que él haya conseguido imponerle a Espadas en el pacto para los Presupuestos municipales que recalifique la antigua comisaría de la Gavidia y la ponga a la venta en tan sólo los nueve meses que faltan para que acabe el año en curso mientras dice que para recalificar un solar en el barrio más degradado de Sevilla, donde justamente cabría aplicar la mayor celeridad administrativa, se necesitan siete años. A ver cómo lo explica, porque es difícilmente entendible.

La construcción de la comisaría estuvo prevista desde el principio en el Polígono Sur y así ha sido reclamada desde hace 34 años por sus vecinos, como se pone de manifiesto a lo largo del tiempo cuando se tira de hemeroteca.

DEMANDA HISTÓRICA

El 3 de marzo de 1984, ABC publicó una noticia con el título “Ayer volvieron a cerrar los comercios del Polígono Sur y alrededores”, un cierre de “la práctica totalidad de establecimientos, quioscos, tiendas, bares y supermercados”, en dos jornadas consecutivas de protestas por la inseguridad ciudadana. “Los comerciantes del Polígono Sur solicitan -podía leerse- la instalación en el barrio de una comisaría de Policía prevista desde la construcción de la zona pero aún inexistente por la falta de medios económicos en el Gobierno Civil”.

El 20 de septiembre de 1988, el mismo diario publica otra información al respecto que es toda una premonición de lo que finalmente ha acabado pasando: “En su afán de no perder la comisaría de Policía, los vecinos han ofrecido unos locales donde, de forma provisional, se podría ubicar las dependencias policiales. “Sabemos -añadió (Manuel de los Reyes, representante vecinal)- que está previsto construir la comisaría, pero tememos que por la extensión del Distrito V, que abarca desde el Parque (de María Luisa) hasta Bellavista, las dependencias policiales no estén cerca de los barrios donde vivimos. Ello nos ha llevado a movilizarnos y a recoger las firmas que hemos entregado refrendando nuestra petición”.

Y así puede rastrearse en la prensa esta reiterada reivindicación desde hace 34 años: los vecinos del Polígono Sur han demandado unas instalaciones policiales previstas en el barrio desde el principio y para sentirse además arropados por el Gobierno frente al imperio de la delincuencia. Pese a tantos años de espera y de peticiones, el Ministerio del Interior la construirá fuera de la zona (barriadas de Paz y Amistad, la Oliva, Antonio Machado, Martínez Montañés, las Letanías y Murillo) alegando que distan tan sólo 200 metros y criterios técnicos.

No cabe mayor error, cuando justamente era el momento de tomar decisiones por razones políticas y porque no es cuestión de geografía, sino de psicología. Con esta decisión los vecinos se han sentido preteridos una vez más y abandonados por el Gobierno y se acrecienta su sensación de que ellos no forman parte de Sevilla. Se pudo construir una comisaría para los turistas en el Patio de Banderas, pero no en el interior del Polígono Sur para los 50.000 habitantes de esos barrios marginados y que ahora se creen aún más marginados de lo que ya están.

 

Abrazos (casi) gratis

El pacto presupuestario con el PP sólo tiene un impacto de 4 millones y a partir de 2019

Espadas hasta ha desvinculado la reclamación de la Patrica de inversiones del PP

Si para Enrique IV París bien valía una misa y por eso, para poder tomar pacíficamente la capital de Francia ante la imposibilidad de hacerlo por la fuerza debido a la resistencia de los parisinos ante un hugonote como él, hubo de abjurar de su fe y convertirse al catolicismo, para Espadas los Presupuestos municipales de 2018 pueden valer una reelección a cuenta de las inversiones previstas en los mismos, de ahí que haya aceptado el abrazo del PP para sacarlos adelante, máxime si el abrazo de Beltrán Pérez le sale prácticamente gratis y no le provoca el temor de que se convierta en el abrazo del oso.

El portavoz del PP ha vendido por muy poco, casi nada (como decía el Beni de Cádiz), su abstención, que ha permitido la aprobación de las Cuentas pactadas por el PSOE y Ciudadanos y que, paradojas de la política, llevan incorporadas las enmiendas de Participa Sevilla e Izquierda Unida pese a que estas dos formaciones acabaron votando en contra. Así pues, nos hallamos ante unos Presupuestos de la izquierda que salen adelante merced al apoyo y/o el no rechazo de la derecha.

Aunque Beltrán Pérez ha publicitado que su abstención se ha debido a un ejercicio de responsabilidad y de altura de miras para no dejar a la ciudad sin nuevos Presupuestos (técnicamente, como dice el PP nacional, se puede gobernar 150 años con los Presupuestos antiguos prorrogados), ello ha sido la consecuencia de su decisión política, pero no la causa, ya que su motivación principal habría sido no aparecer ante sus votantes

en particular y los sevillanos en general alineado con las fuerzas radicales de la izquierda en su rechazo al proyecto de Espadas.

 

ERROR DE ESTRATEGIA

 

Y una vez más se pone de manifiesto el error estratégico del PP por su empecinamiento en la política del todo o nada con su denominado Presupuesto alternativo y su negativa a negociar y presentar enmiendas al proyecto redactado por el gobierno conforme a los cauces reglamentarios. Ni siquiera tras el dictamen jurídico negativo emitido por el secretario y el interventor municipales el PP se avino a razones, y se quedó voluntariamente en fuera de juego, por lo que al final no ha colocado ninguna enmienda a los Presupuestos definitivos, ha tenido que negociar la abstención renunciando a su supuestamente innegociable Presupuesto alternativo que tanto trabajo le costó elaborar y ha acabado permitiendo que se aprueben unas Cuentas que incorporan las enmiendas por valor  superior a 8,5 millones de euros de esa izquierda radical (Participa e IU) a la que tanto descalifica.

Veamos qué supone para Espadas la aceptación de las condiciones “light” de Beltrán Pérez, que en cualquier caso nunca se podrán aplicar durante este año sino, en la mejor de las hipótesis, en 2019.

 

1.- Reclamación de la red completa de Metro: Antes de que la negativa de Participa e IU a los Presupuestos provocara el giro del PP y su decisión de abstenerse para facilitar su aprobación con sólo los votos de PSOE y Ciudadanos, Espadas ya declaró públicamente que no tenía inconveniente alguno en suscribir cualquier pacto sobre el Metro que propusiera Beltrán Pérez para que éste “saliera en la foto” del desbloqueo de la línea 3 del Metro en el tramo Pino Montano-Prado de San Sebastián. Y es que Espadas nunca ha renunciado al resto de líneas ni a la posible ampliación de aquélla a San Jerónimo y a Bellavista (sin esos dos posibles nuevos tramos el coste de todo lo pendiente ya asciende al menos a 3.700 millones de euros en un escenario con un Gobierno nacional, éste sí, sin Presupuestos aprobados), pero tiene muy claro que sólo tras el inicio del primer tramo de la línea 3 será posible continuarla hasta Los Bermejales y empezar a activar las restantes.

 

Recordemos la estrategia del Gobierno de Felipe González con la línea ferroviaria de alta velocidad que se construyó con motivo de la Expo-92. La lógica económica invitaba a que la primera línea española de AVE se tendiera entre Madrid y Barcelona, para así conectar a través de su prolongación a Francia con el resto de la alta velocidad europea.

 

Cuando a Alfonso Guerra, con la acusación implícita de favoritismo a Sevilla por la condición de sevillanos tanto de él como de Felipe González, le preguntaron la razón de empezar el AVE entre Sevilla y Madrid, Guerra explicó sin complejos de que ésa era la única forma de garantizar que algún día el tren de alta velocidad llegara a la capital de Andalucía, porque si se hubiera elegido Madrid y Barcelona no habría habido ninguna seguridad de su prolongación futura hacia el Sur. De la otra forma se acabaría imponiendo la presión por conectar las dos grandes capitales españolas, como así acabó ocurriendo (el AVE llegó de Madrid a Barcelona en el año 2008, más de tres lustros después de inaugurada la línea a Sevilla).

 

En el Metro pasa lo mismo: la única forma de que algún día se complete la línea 3 y toda la red es al menos empezar el tramo Pino Montano-Prado de San Sebastián, porque hoy por hoy no hay dinero para todas las líneas a la vez ni es viable poner patas arriba con obras toda la ciudad.

 

2.- Reclamación de la actualización de la participación de Sevilla en los tributos distribuidos por la Junta de Andalucía (la Patrica). El pacto con el PP obliga a Espadas a “iniciar los trámites” institucionales operativos con el objeto de remitir petición formal a la Junta de Andalucía para que se reconozca la cantidad que corresponde al Ayuntamiento de Sevilla en concepto de Patrica…”.

Mandar una carta a la Junta con esta reclamación (recuérdese las que enviaba Zoido a Griñán cuando aquél era alcalde y éste presidente) no le supone coste alguno a Espadas (si acaso, el del franqueo) porque la decisión de ese reconocimiento de cantidad, estimada por el PP en 14 millones de euros, no está en sus manos sino en las de Susana Díaz.

Es más, Espadas ha conseguido que esta reclamación genérica sea sólo eso y no, como pretendía el PP cuando en diciembre ofreció un pacto basado en su Presupuesto alternativo, vincular una serie de inversiones en la ciudad al potencial dinero que pudiera librar el Gobierno andaluz, un dinero que en tal hipótesis sería administrado por el alcalde y en función de sus prioridades políticas, no de las del PP, luego todavía más en su beneficio.

 

3.- Revisión de las Ordenanzas Fiscales, con el pequeño, o gran, matiz de que como ya está todo el pescado fiscal y económico vendido para el año en curso, las exigencias del PP no podrían ser satisfechas hasta 2019. Los populares han exigido a cambio de su abstención a los Presupuestos que el IBI se reduzca en un 5% y el ICIO al 3,25% (está en un 3,5%), la supresión de la tasa que grava los convenios urbanísticos y otras medidas menores.

El impacto de estas exigencias ha sido estimado por el gobierno socialista en unos 4 millones de euros (dos millones y pico por los dos puntos adicionales de rebaja del IBI a los tres ya acordados con Ciudadanos y, el resto, por el ICIO y demás medidas).

 

4.- La Gavidia: Según el pacto, se debe iniciar durante el primer semestre del año en curso “los trámites para la modificación puntual del PGOU a fin de calificar la Gavidia como edificio terciario para su enajenación de acuerdo con los usos específicos que prevé el Plan General y para que la reducción fiscal acordada en el punto anterior no impida el desarrollo de inversiones públicas efectivas durante el próximo ejercicio presupuestario 2019”.

Este texto es la mejor demostración de que el pacto con el PP no tiene ninguna consecuencia para el año en curso. Independientemente de otras consideraciones sobre las que no es el momento de extenderse (incumplimiento del acuerdo del Pleno sobre la antigua comisaría, pérdida de un equipamiento para el Casco Antiguo) ¿recuerdan quién fue el primero que en este mandato planteó la venta/demolición del edificio y reabrió así el debate sobre su uso y destino futuro? ¿Recuerdan quién fue el que trasladó a los grupos municipales varias ofertas para la enajenación de la Gavidia? Pues, por más señas, el mismísimo Juan Espadas, al que la exigencia del PP (¿o la habrá metido él?) en el pacto le sirve de perfecto  camuflaje para ese mismo propósito, ya que se encontraría así con 10 millones de euros más para invertir en 2019 en proyectos que llevar al balance con el que se presentará ante los sevillanos en las elecciones municipales de mayo del año próximo.

Pero no sería ése el dinero importante, ya que con la tramitación que exigiría la aprobación del Presupuesto de 2019 apenas le quedaría margen temporal para gastarlo antes de las elecciones municipales  del 9 de junio del año próximo, sino el del Presupuesto para este 2018, gracias al cual Espadas va a llenar de obras los barrios y materializar todo el gasto social que repercute en aliviar tantas necesidades en una ciudad con 73.000 parados, su mejor aval para aspirar a la reelección.

Estos Presupuestos, los del tercer año, son la clave de todo el mandato, de ahí el afán del alcalde en ofrecerse a pactarlos con quien fuera, con la izquierda o la derecha, porque conforme a la máxima de Deng Xiao Ping, gato negro o blanco no importa con tal de que cace ratones.  Y sí, Sevilla para Espadas bien valía el abrazo de Participa por la izquierda o del PP por la derecha, abrazo que en este último caso le ha salido (casi) gratis.

El vodevil

El PP ha acabado creyéndose su propio mensaje de que como partido más votado puede imponer su Presupuesto alternativo a los demás

Si el PP tumba las Cuentas ahora, se proyectará tan radical como Participa e IU, y si se abstiene, ratificará a Cs como la oposición útil

 

A salvo de una pirueta de última hora, que ya no causaría extrañeza dado el vodevil en que se ha convertido en estas semanas la negociación sobre los Presupuestos del Ayuntamiento y también porque el PP ha anunciado la presentación para hoy de una “contraoferta” al alcalde, en un plazo de veinticuatro horas debe celebrarse la reunión de la Comisión de Hacienda que fue convocada por Espadas el pasado fin de semana, harto de la intransigencia de los populares y de sus maniobras políticas al ir filtrando a algunos medios las propuestas del gobierno y hasta su rechazo a las mismas sin comunicarlo siquiera de forma oficial.

Recapitulemos. El portavoz del PP, Beltrán Pérez, anunció a finales de diciembre la elaboración de un Presupuesto alternativo al redactado por el gobierno de Espadas y su predisposición a negociar con el alcalde sobre las Cuentas de la ciudad, dado que éste gobierna en minoría (con once concejales sobre el total de treinta y uno que tiene la corporación municipal) y para sacar adelante los Presupuestos de 2018 necesita el apoyo de al menos un partido político y de la abstención de uno o dos más de los cinco que conforman el Ayuntamiento.

Beltrán Pérez ha aprovechado estas más de tres semanas desde que Espadas, en plan institucional como alcalde y con el propósito de que cuanto más grupos apoyen el Presupuesto mejor para que no sean sólo del gobierno y sí de la mayoría de la corporación le recogió el guante, para insistir ante la opinión pública en que el PP es la fuerza mayoritaria del Ayuntamiento y que por lo tanto tiene poco menos que el derecho a imponer a las restantes su Presupuesto alternativo como reflejo y materialización de su modelo de ciudad.

Sin embargo, el PP es la mayoría minoritaria del Ayuntamiento, que aun pareciendo igual no es exactamente lo mismo, porque aun teniendo sólo un concejal más que el PSOE (doce frente a once) se encuentra en la misma situación que Espadas pero peor: sin mayoría suficiente para gobernar en solitario y sin haber contado con el resto de grupos en el Pleno de investidura que dio la Alcaldía a los socialistas.

 

LA FUERZA DE CADA UNO

 

Recordemos, porque alguien parece haberlos olvidado, los resultados de las pasadas elecciones municipales para constatar la realidad de la soledad política del partido de Beltrán Pérez:

-El PP obtuvo 106.258 votos, que supusieron el 33,08% de los sufragios válidos emitidos por los sevillanos y que le dieron 12 concejales.

-El PSOE obtuvo 103.238 votos (3.020 menos), que supusieron el 32,14% y le proporcionaron 11 ediles.

-Ciudadanos logró 29.861 votos, que significaron el 9,30% del total y le dieron 3 capitulares.

-Participa Sevilla fue votada por 28.933 personas (el 9,01%) y obtuvo también 3 concejales.

-Izquierda Unida logró el apoyo de 19.177 votantes, el 5,97% del total, y logró 2 concejales.

 

Así pues, el PP representa al 33,08% de los sevillanos, mientras que el resto de fuerzas políticas del Ayuntamiento aglutinan de forma conjunta al 67%. Y si el PP puede decir que obtuvo el apoyo de 106.258 sevillanos, el resto de partidos lograron conjuntamente el de 214.957, el doble.

 

LA SUMA PSOE-CIUDADANOS

 

Item más, cuando Beltrán Pérez accedió a negociar con Espadas (o viceversa, porque en este proceso tanto monta monta tanto) sobre el proyecto del Presupuesto para el año en curso, el alcalde ya tenía cerrado un acuerdo con Ciudadanos (Cs). La suma de votos de PSOE y de Cs es 133.099 (26.8412 más que los obtenidos por los populares en las pasadas elecciones municipales), que equivalen al 41,44% de los emitidos por los sevillanos en las urnas (frente al 33,08% del PP), y estas dos formaciones que ya sustentaban y siguen sustentando el Presupuesto en ciernes del Consistorio tienen 14 ediles, frente a los 12 del PP.

En resumen, Espadas puede acudir a la Comisión de Hacienda donde se debatan y voten las enmiendas al proyecto del Presupuesto con el apoyo de 14 concejales, dos más de los que cuenta Beltrán Pérez, que sólo tiene 12 y nulas posibilidades de sumar algún apoyo por parte de lo que él tacha como la izquierda radical y a la que sitúa en las antípodas de su posición política: Participa Sevilla e Izquierda Unida.

No parte pues en minoría Espadas con respecto a Beltrán Pérez, sino al revés, pero el portavoz del PP parece haberse creído su mensaje de que es su formación política la que tiene la sartén por el mango solo por haber sido la más votada en las pasadas elecciones municipales.

Por ende, Beltrán Pérez ha cometido el error de sobreestimar a Ciudadanos, el partido al que pretendía orillar o minimizar en la negociación sobre el Presupuesto para presentar al PP como la oposición mucho más útil, mucho más que la formación naranja, a la hora de darle estabilidad al gobierno de Espadas.

 

FIJACIÓN NARANJA

 

Tras su éxito en Cataluña y su primer puesto en intención de voto en las últimas encuestas, Ciudadanos se ha convertido en el gran rival a batir por el PP en la pugna por el espacio político del centro-derecha. Si el PP hubiera forjado ya un pacto con el PSOE  para el Presupuesto del Ayuntamiento de Sevilla (ambas formaciones habrían sumado 23 concejales y la representación del 65,22% de los sevillanos), Ciudadanos habría quedado relegado a un papel secundario o indiferente, ya que con sus tres ediles no habría tenido fuerza alguna para imponer nada en la negociación, aunque en ésta se hubieran alterado los términos de su pacto previo con Espadas.

Al poner como excusa las críticas, que ha calificado como insultos, del portavoz de Ciudadanos para retirarse de las negociaciones con Espadas en vez de ignorarlas o menospreciarlas, el PP de los doce concejales se ha puesto en pie de igualdad con el partido naranja de tan sólo tres, y al darle el portazo al alcalde ha dejado de nuevo el protagonismo y el rol de única oposición útil a la formación liderada en el Ayuntamiento por Javier Millán. Dicho de otro modo: Beltrán Pérez ha trasladado a la opinión pública que le importan y acusa más las críticas del minoritario Ciudadanos que la consecución de un acuerdo presupuestario con el otro partido mayoritario del hasta ahora sistema bipartidista, el PSOE.

SIN CESIONES

Una negociación es un proceso en el que todas las partes implicadas hacen cesiones o concesiones y en la que ninguna obtiene el 100% de sus exigencias. Beltrán Pérez ha confundido una negociación con una imposición al enrocarse, pese a no gozar de la mayoría en el Pleno municipal, en su exigencia de que ha de aceptarse sí o sí su Presupuesto alternativo sin entrar en lo que califica de “mercadeo” de enmiendas o, en su defecto, que el alcalde, el único facultado legalmente para presentar un proyecto de Presupuesto -según el dictamen jurídico del secretario y del interventor- retire el suyo y redacte uno nuevo pero con todas las medidas incluidas en el del PP.

Tal como ha dicho Espadas, el PP exige “romper el actual procedimiento, obviar al resto de grupos municipales, imponer su proyecto de Presupuesto, iniciar otro procedimiento e incrementar en dos meses la demora que ya sufre la aprobación de las Cuentas municipales”.

La intransigencia del PP al cerrarse en banda, pese al dictamen jurídico de los altos funcionarios municipales y la prórroga del plazo facilitada por el resto de los partidos para que recapacitara y trocara su Presupuesto alternativo en enmiendas sobre las que negociar, no puede ser aceptada por Espadas, ya que en caso contrario se convertiría en un alcalde vicario o marioneta que gobernara en nombre del PP a través de las Cuentas de éste y por tanto del programa popular en vez del programa socialista.

Con esa intransigencia, Beltrán Pérez ha proyectado del PP la imagen de un partido antitético de Ciudadanos, al que deja el monopolio de la marca “la oposición útil” frente a la inútil, y tan radical por la derecha como él mismo dice de la izquierda que componen Participa e IU y que tendría preso a Espadas. Pues bien, en vez de liberar a Espadas de esa supuesta prisión, el PP ha querido convertirse en el nuevo carcelero del alcalde pero por el lado contrario.

Llegados a este punto, si Beltrán Pérez tumba el Presupuesto de PSOE+Ciudadanos  votando en contra junto con Participa y/o IU, quedará alineado con las mismas fuerzas a las que tacha de extremistas y radicales;  y si facilita su aprobación con su voto favorable o su abstención tras haberse empecinado infructuosamente en imponer su propio texto y no negociar siquiera enmiendas, ratificará el rol de Ciudadanos, ahora su enemigo íntimo, como la oposición útil, merced a la cual se podrán ejecutar las inversiones municipales en Sevilla y contribuir a la recuperación económica y a la mejora de la vida de los sevillanos.

¿A qué ha estado jugando Beltrán Pérez?

 

La llave

PP y CS trasladan a los Presupuestos municipales su pugna por el espacio de centro-derecha

El PP necesita rebajar en al menos un edil la expectativa de CS para privarlo de la llave de la gobernabilidad

 

El pasado fin de semana, el diario El País publicó una encuesta de ámbito nacional realizada por Metroscopia y según la cual en estos momentos y tras las elecciones en Cataluña, donde ya se convirtió en la primera fuerza política, Ciudadanos sería el partido más votado en el conjunto de España, con cuatro puntos de ventaja sobre el PP de Mariano Rajoy, cinco y medio sobre el PSOE de Pedro Sánchez y doce sobre Unidos Podemos de Pablo Iglesias.

Según refleja el sondeo, que recordamos es sólo la foto fija del estado de opinión de la ciudadanía en un momento dado pero que también indica tendencias, Ciudadanos logra arrebatar votos al resto de los principales partidos, “pero es indudable que los obtiene en mayor medida en el caladero del PP (23%) que en el del PSOE (13%) o Podemos (5%). Es además el partido que mantiene más fidelidad de voto (81%), es decir el que retiene a más votantes de los que optaron por él en 2016 y el que consigue a su vez captar más votantes desafectos del resto de partidos”.

La encuesta de El País atribuye este ascenso de Ciudadanos al Olimpo de la política nacional a su posición clara y firme en defensa del orden constitucional en Cataluña. No hace falta, empero, remitirse a Cataluña para detectar esta tendencia al alza del partido naranja de Albert Rivera e Inés Arrimadas.

EL SONDEO DE VIVA SEVILLA

El pasado verano Viva Sevilla publicó un sondeo elaborado por SW Demoscopia según el cual Espadas habría vuelto a ganar las elecciones municipales si se hubieran celebrado en ese momento y, atención, Ciudadanos se habría quedado a tan sólo cuatro ediles de diferencia del PP: cinco (dos más respecto a las elecciones municipales de 2015) para la formación naranja frente a nueve (tres menos que hace tres años) del partido del que es actual portavoz Beltrán Pérez.

Dijimos en aquel entonces que aunque Espadas, siempre según el sondeo de SW Demoscopia, se habría quedado con el mismo número de concejales que ahora (once), su margen de maniobra de cara a repetir un gobierno en minoría como el actual se habría incrementado porque ya no habría dependido tan sólo del apoyo de las dos formaciones a su izquierda (Participa Sevilla e IU), dado que podría haber gobernado también sólo con el apoyo del gran beneficiario de la caída del PP: Ciudadanos.

Y añadimos: el resultado de este sondeo es que, en el casi mantenimiento del “statu quo”, Espadas es el más beneficiado, ya que la pérdida de ediles del PP no permite “a priori” que se articule una mayoría de centro-derecha (la suma de PP y Ciudadanos sería de 14 ediles, uno menos que en el actual mandato) y sí una mayoría de izquierdas (el bloque PSOE más Participa e IU sumaría 17 ediles y por tanto tendría la mayoría absoluta), pero en el caso de que el alcalde quiera elegir, como hasta ahora, seguir gobernando en solitario, podría optar por el apoyo de Ciudadanos, que ya lo ha tenido para los Presupuestos municipales, o por el del bloque de izquierdas, del que ya no sería rehén.

LA BATALLA

Distanciado de las fuerzas más a su izquierda tras más de dos años y medio largos de mandato y sin muchas expectativas de obtener su apoyo para los Presupuestos de 2018, Espadas está viendo cómo la batalla política se está librando ahora en su flanco derecho, entre el PP y Ciudadanos, por la obtención de la llave de la gobernabilidad del Ayuntamiento.

Bastaría con que el PP mejorase esa pésima expectativa que le auguró la encuesta del pasado verano en tan sólo un concejal más (de nueve a diez, cuando tuvo veinte con Zoido en 2011) y se lo restara a Ciudadanos (de cinco a cuatro) para que el partido de Javier Millán dejase de tener en solitario la teórica llave de la gobernabilidad en la Casa Grande en caso de que en el futuro Espadas se viera obligado a gobernar de nuevo en solitario y a depender de terceros para sacar adelante los Presupuestos municipales, las Ordenanzas Fiscales o cualquier otra medida de calado como la venta de la Gavidia (si para entonces no se hubiera vendido).

Dicho de otro modo, si Ciudadanos obtuviera los cinco ediles que le auguró el sondeo de SW Demoscopia, el PP no podría hacerse valer prácticamente en el Ayuntamiento con tan sólo nueve. Por tanto, el PP necesita desde ya laminarle intención de voto a Ciudadanos y restarle al menos un edil a esas expectativas, para que Espadas precise también en el futuro del apoyo del partido de la gaviota si mantiene su divorcio de Participa e IU.

OPOSICIÓN ÚTIL

Y para ganar el futuro ( o al menos no perder demasiado) hay que empezar por el presente. Como el PP ha observado que la estrategia de “oposición útil” de Ciudadanos le estaría dando excelentes expectativas electorales en la ciudad a la luz del sondeo publicado por Viva Sevilla, se ha lanzado a disputarle al partido naranja ese mismo título haciendo ostentación de sus actuales doce ediles y de su condición de mayoría minoritaria en el Consistorio.

Por eso estamos asistiendo en las últimas semanas al insólito espectáculo de los dos partidos de centro-derecha cortejando al socialista Espadas con tal de ser uno y no el otro quien aparezca ante los sevillanos como el artífice de los Presupuestos del gobierno local y de un alcalde en minoría, y como la oposición más útil.

Beltrán Pérez incluso ha llegado a decir que Javier Millán tiene “celos políticos” por el acercamiento del PP al PSOE en una especie de reivindicación del bipartidismo para frenar a las fuerzas emergentes como el partido naranja.

Mientras, satisfecho de quedarse en el centro del espectro por el radicalismo de unos y la pugna de los otros, Espadas mira y se deja querer.

Gobernar con tan sólo once concejales y con una oposición que se disputa convertirse en su pareja de baile nunca fue tan fácil en Sevilla.

El dilema de Espadas

Arriesgarse a que le tumben sus Presupuestos o aceptar los de Beltrán Pérez y ser un alcalde vicario del PP

Los Presupuestos alternativos del PP y su discurso son una enmienda a la totalidad a las Cuentas y política de Espadas

 

En vísperas del fin del año 2017, el portavoz del grupo municipal y alcaldable “in pectore” del PP, Beltrán Pérez, presentó un proyecto de Presupuestos alternativo a los elaborados para 2018 por el gobierno del socialista Espadas, una iniciativa de la que no se recuerdan precedentes en los últimos tiempos en la Casa Grande.

El propio Pérez calificó de “trabajo de chinos” el realizado por su grupo, la mayoría minoritaria del Ayuntamiento con sus doce concejales, hasta el punto de que dijo haber pasado noches en vela cuadrando sobre el papel las cuentas, a fin de tener listo el documento, con más de 700 folios (cifra que da idea de la magnitud del trabajo realizado), antes del 31 de diciembre y que a nadie se le oculta ha de ser tomado también como la  tarjeta de presentación de su candidatura a la Alcaldía. Pérez no ha lanzado sólo el mensaje de que tiene unos Presupuestos alternativos a los de Espadas, sino también en clave interna y dirigido a la dirección regional y nacional de su partido de que hay un alcaldable en las filas del PP y que ése debe ser él y no otro.

Con esta iniciativa, Pérez trata de mostrar además un perfil más institucional, diferente de aquel por el que se le ha conocido hasta ahora de mero opositor duro, de maneras ásperas y lenguaje afilado y poco dado a consensos, ya que no en vano el actual portavoz del PP fue el látigo ejecutor de la oposición intransigente e incluso judicializada de Zoido contra el dúo Monteseirín/Torrijos.

Con estos Presupuestos alternativos, Pérez quiere demostrar que es capaz de hacer otro tipo de oposición al ofrecer opciones distintas estudiadas al detalle, en la línea de Ciudadanos, partido con el que ahora más que nunca tras las elecciones en Cataluña el PP se disputa el electorado de centro-derecha y al que ha procurado arrebatarle el título autoconcedido por la formación naranja de que es la única “oposición útil” en el Ayuntamiento frente al permanente “no es no” que a su manera habían venido practicando los populares hasta la fecha.

Así pues, Beltrán Pérez ha tratado de conseguir varias carambolas de golpe con esta iniciativa presupuestaria: ofrecer un perfil más moderado e institucional, demostrar la capacidad de trabajo de su grupo y la suya personal de liderazgo, proyectar la recuperación del grupo municipal popular y como alternativa de gobierno tras la marcha de Zoido y de parte de su equipo a Madrid y los enfrentamientos internos que acabaron dando el poder a la corriente alternativa en detrimento de la oficialista….

 

ALCALDE EN MINORÍA

 

El portavoz del PP quiere además explotar la debilidad de un Espadas que por su minoría en el Ayuntamiento, donde gobierna con tan sólo once concejales, necesita para sacar adelante los Presupuestos del año clave de su mandato (al siguiente ya habrá cita de nuevo con las urnas) del apoyo o al menos la abstención de más de un grupo municipal. El que ha logrado de Ciudadanos a cambio de aceptarle una serie de medidas y de enmiendas por valor de 50 millones de euros no es suficiente.

Precisaría el apoyo de las fuerzas de izquierda que ya facilitaron su investidura como alcalde, Participa Sevilla e Izquierda Unida, pero es pública y notoria la decepción de las mismas con Espadas y su más que presumible intención de darle esta vez un voto negativo, porque a estas alturas del mandato (camino de los tres años) ya no están dispuestas a otorgarle el beneficio de la duda con una abstención.

Por tanto, ante el presumible rechazo de la izquierda y el insuficiente apoyo de Ciudadanos, el PP lleva una temporada subrayando la minoría en que se halla Espadas frente a su propia condición de fuerza más votada por los sevillanos y de la que por tanto el alcalde necesita, sí o sí, su respaldo si quiere contar con unos nuevos Presupuestos para la ciudad en 2018.

EL PRECIO

Ahora bien, el precio que exige Beltrán Pérez al alcalde, el cual ha mostrado su disposición a negociar levantando el teléfono y llamando en tal sentido a su adversario político porque habría dicho que ve puntos de encuentro y coincidencias entre las Cuentas de uno y otro, es en principio demasiado caro: que Espadas gobierne pero con los Presupuestos alternativos del PP y no con los redactados por el equipo de gobierno del PSOE.

De forma más tajante aún que Beltrán Pérez lo expresó hace tan sólo unos días el edil popular Rafael Belmonte, encargado del marcaje a la política económica del gobierno local: el PP no está dispuesto a “un mercadeo de enmiendas”, sino a “corregir la política errática del alcalde a través de nuestros Presupuestos alternativos, que permitan sacar a la ciudad de su viaje a ninguna parte”. Dicho de otro modo, Espadas debe aceptar la enmienda a la totalidad que suponen las Cuentas del PP y que para, por ejemplo, contabilizar 14 millones de euros de ingresos obligarían al alcalde a enfrentarse a la Junta de Andalucía, de su mismo signo político, para exigirle ese dinero a cuenta de la Patrica porque a juicio de los populares Susana Díaz se lo está hurtando a Sevilla.

No es sólo cuestión de números, sino de la política que se expresa y materializa a través de los Presupuestos y de los mensajes con que se “venden” a los votantes sevillanos. Si Espadas ha de admitir los Presupuestos alternativos del PP y no tan sólo unas enmiendas a los suyos propios, debe “comprar” también el mensaje con que aquéllos van envueltos,  con el que lo publicitan Beltrán Pérez y Rafael Belmonte y que constituye una desautorización de la gestión del alcalde y de su gobierno.

LOS MENSAJES

Así, Beltrán Pérez declaró en el acto de presentación que “el Presupuesto de Espadas deja a la ciudad estancada y tiene una total ausencia de modelo y de estrategia de futuro”.

Por su parte, Rafael Belmonte ha dicho que el alcalde debe aclarar “si quiere un pacto con la izquierda radical o si prefiere las políticas que desde el PP abanderamos. Es decir -añadió-, si quiere políticas económicas de centro-derecha y que generen empleo, digitalización de la ciudad, conservación del patrimonio, accesibilidad plena, consolidación demográfica, apoyo a las familias, promoción de la natalidad, etcétera. O, sin embargo, si prefiere pactar con quienes están más pendientes de posicionamientos ideológicos que de la utilidad pública. Espadas tiene que elegir a quién quiere”.

El PP da el discurso de que son sus políticas de centro-derecha, que se ejecutarían a través de sus Presupuestos alternativos, y no las de centro-izquierda (Participa Sevilla e IU las califican de otra manera y no precisamente de izquierda) de Espadas las que generan empleo en la ciudad, un argumento difícilmente digerible por Espadas justo cuando acaban de conocerse los datos oficiales del paro de diciembre y que demuestran que el año 2017 se ha cerrado con 4.948 parados menos y que en lo que va de su mandato 11.791 sevillanos han salido de las listas del paro, mientras que Zoido tomó posesión como alcalde habiendo 76.689 desempleados y dejó la Alcaldía con 84.470, es decir 7.781 más.

El PP da el discurso de que sus políticas de centro-derecha generan conservación del patrimonio histórico-artístico en vez de las de Espadas justo cuando se acaba de firmar el acuerdo que desbloquea las Atarazanas, el mismo proyecto que, salvando las distancias, frenó Zoido, con lo que provocó la mudanza del CaixaForum a la isla de la Cartuja, o cuando bajo el mandato de Espadas se ha invertido más que nunca en la restauración de la Fábrica de Artillería y también se ha desbloqueado la recuperación del antiguo mercado de la Puerta de la Carne y culminada la de la estación de Cádiz.

 

El PP, que sí plantea en sus Presupuestos alternativos destinar 4 millones de euros a medidas para el fomento de la natalidad ante la recesión demográfica de Sevilla, tampoco puede fundamentar su discurso en que ésta se debe en exclusiva a la política de Espadas, ya que con Zoido se pasó de 704.198 habitantes con que se cerró el año anterior a su mandato a 693.878 el año en que dejó la Alcaldía (10.320 menos, mientras que con Espadas se han perdido 4.444).

Así pues, si el alcalde aceptara el discurso de Beltrán Pérez y del PP de que el objetivo de sus Presupuestos alternativos es “generar dinamismo y proyectar la ciudad hacia el futuro”, estaría negando el suyo propio de que 2017 ha sido el año en que Sevilla ha despertado de la crisis y que la ciudad “vive un gran momento”.

Espadas ha de resolver el dilema de arriesgarse a que le tumben los Presupuestos para 2018 con tal de mantenerse fiel a sus políticas o aceptar los Presupuestos alternativos de Beltrán Pérez pero convirtiéndose en un mero alcalde vicario del PP.

¡Es la educación, estúpido!

La suciedad de Sevilla no se soluciona con diez mil papeleras más, sino con la educación cívica de los sevillanos

La delegación sevillana que acudió a Lausana hace 20 años vio con asombro su limpieza sin papeleras en las calles

 

El gobierno de Espadas ha iniciado un zafarrancho de limpieza de Sevilla en respuesta a la campaña que, emulando a Zoido cuando éste lideraba la oposición (recuérdese el banco roto de Bellavista y la retirada de suciedad, pala en mano, en el Vacie) lanzó a la vuelta de las vacaciones de verano el nuevo portavoz del PP, Beltrán Pérez.

Pérez, que se rodeó de representantes de una veintena de asociaciones vecinales, denunció lo que calificó como “falta de limpieza” de la ciudad por el nulo funcionamiento de la recogida neumática de residuos, contenedores y papeleras llenos, presencia de ratas y “baldeos que brillan por su ausencia”.

Con astucia política, el portavoz del PP se apresuró a destacar que no culpaba de la situación a los trabajadores de la empresa de limpieza municipal (Lipasam), los mismos que le ganaron el pulso que le echaron a Zoido con aquella prolongada huelga de recogida de basura, pese a que el aparato de propaganda del entonces gobierno del PP trató de convencer a través de los medios de comunicación de lo contrario (en la práctica ni siquiera se abrió la bolsa de trabajo). Pérez, decía, culpó a la gestión realizada por Espadas y su equipo y retó al alcalde (otra vez imitando el estilo de Zoido) a ponerse al frente “con los Distritos, los vecinos y Lipasam para conseguir una ciudad más limpia”.

 

REPARTO DE CULPAS

 

Así se las ponían a Fernando VII. El presidente del comité de empresa de Lipasam, Antonio Bazo, recogió el guante lanzado por Pérez y declaró inmediatamente después: “Obviamente, la falta de limpieza en las calles de la ciudad es cierta”. Bazo, para no malquistarse plenamente con unos y con otros, culpó a partes iguales al PP y al PSOE. Al primero, por las restricciones a la contratación impuestas por el Gobierno de Rajoy, que habrían provocado la no sustitución de 180 trabajadores de la plantilla de Lipasam, especialmente en el servicio de limpieza viaria. Al PSOE, que equivale a decir el gobierno de Espadas, porque “habiendo podido mover ficha para corregir la situación, no lo ha hecho”. ¿Soluciones apuntadas por el sindicalista? La primera, la esperable: “Meter más plantilla”. La segunda, ajustar el trabajo a la (menor) plantilla existente.

Viéndose cercado por la oposición y por su propia empresa pública en un tema sensible para los sevillanos (la falta de limpieza de las calles fue señalada como el cuarto problema de la ciudad en el sondeo publicado por Viva Sevilla antes de las vacaciones de verano), Espadas ha reaccionado realizando 119 contratos especiales hasta final de año en Lipasam (así contenta al comité de empresa y frena las acusaciones de inactividad por parte de la oposición), a los que ha unido 25 con cargo al plan especial de Navidad; presentando 12 nuevos camiones de recogida y 8 barredoras, con un coste de 4 millones de euros; destinando 1,3 millones a diez motocarros, tres camiones portacontenedores y compras de bolsas de plástico para los dos próximos años y anunciando la adquisición de 10.000 nuevas papeleras.

 

CAUSA Y EFECTO

 

Por más que Espadas gaste millones (anuncia 9 más en compras para 2018) en camiones, barredoras, bolsas y papeleras, es poco probable que Sevilla deje de estar sucia porque parafraseando a James Carville, el jefe de campaña de Bill Clinton que dijo aquello de “es la economía, estúpido”, lo nuestro no es una cuestión de más equipamiento, sino de más educación cívica. Por tanto, cabe decir “¡es la educación, estúpido!”.

Y es que con las barredoras, los camiones, los motocarros, los contenedores y las papeleras se atiende a las consecuencias, pero no a la causa del problema, que es esencialmente nuestro proverbial vandalismo y ausencia de sentido cívico.

Vamos a ver un ejemplo real del aserto de que no es cuestión de papeleras.

Creo recordar que fue en marzo de 1997 (por lo tanto se habrían cumplido en este 2017 veinte años, un aniversario no recordado, por razones obvias) cuando una delegación oficial de la ciudad de Sevilla, presidida por la entonces alcaldesa, Soledad Becerril, y acompañada, entre otros, por la infanta Cristina y por el exciclista Miguel Induráin, acudió a la sede del Comité Olímpico Internacional en Lausana (Suiza) a defender la candidatura hispalense para organizar los Juegos Olímpicos de 2004.

 

EN LAUSANA

 

Acompañamos a la clase política periodistas de la mayoría de los medios de comunicación locales existentes en aquella época. En uno de los cambios de impresiones tras nuestro desembarco en la capital del COI, que aún presidía el ya desaparecido Juan Antonio Samaranch, Soledad Becerril nos preguntó a algunos periodistas qué es lo que más nos había llamado la atención de la ciudad suiza.

Varios coincidimos en la misma apreciación, porque saltaba a la vista: la extraordinaria limpieza existente en las calles, donde no se veía ningún residuo por el suelo. Pero lo más impresionante de todo es que aquello ocurría pese a que ¡no había papeleras! Cuando la alcaldesa comprobó que también habíamos reparado en esa singularidad, se le iluminó la cara, y exclamó: “¡¿Verdad que sí?!”.

Sus palabras fueron como la expresión de un deseo de lo mismo que ella habría querido para Sevilla y su alegría por que constatáramos que no era una utopía inalcanzable porque en la civilizada Europa se había conseguido.

 

EL PRECEDENTE DE LA EXPO

 

Recordé entonces cómo la Sociedad Estatal para la Exposicion Universal de 1992 había estudiado los mecanismos psicológicos y sociológicos para lograr mantener limpio el amplio recinto de la Muestra. Según el análisis de sus técnicos, si la Expo estaba limpia como una patena, los visitantes se verían condicionados psicológicamente para no ensuciar los suelos, pero si veían suciedad acumulada en las calles y jardines de la Cartuja, aquélla tendería a incrementarse por un “efecto llamada”: no sentirían vergüenza por arrojar residuos pensando en que hacían lo mismo que todos.  Para conseguir el contraefecto “patena”, la Organizadora dispuso de un ejército de barrenderos que repasaban continuamente los espacios públicos y vaciaban papeleras y contenedores. Gracias a aquella estrategia de seguimiento continuo, la Expo relució limpia hasta casi el final, cuando ya los visitantes se sintieron con la confianza suficiente como para comportarse en sus avenidas como si fueran una prolongación de las calles de Sevilla.

 

La diferencia esencial entre nuestra ciudad y Lausana es que allí no había una legión de barrenderos detrás de la gente y ni siquiera papeleras donde arrojar nada, ante lo cual la única opción era guardarse los residuos en los bolsillos o, simplemente, no generarlos.

 

Este cuidado se veía por todas partes y en todos los detalles. Otro ejemplo: en la calle del hotel en que nos alojábamos los periodistas se preparó una mañana una obra que iban a ejecutar inmigrantes asiáticos. Lo primero que hicieron fue extender sobre el asfalto una gran lona negra sobre la que luego fueron depositando la arena, los adoquines, el cemento, la hormigonera… Cuando por la tarde acabaron su trabajo, envolvieron con la lona los restos de la obra, la cargaron en un camión y la vía pública quedó como si allí no se hubiera hecho nada. Y entonces rememoré un encuentro con Manuel Del Valle, cuando aún era alcalde, en que le preguntamos los periodistas por unas obras de la preExpo y llegó a responder con su habitual seriedad: “Dejan las calles peor de lo que estaban antes”.

No hace falta remontarse a veinte años atrás. El sábado jugó el Betis contra el Alavés en Heliópolis. Antes del partido aparcó una furgoneta en una avenida de Los Bermejales. Sus ocupantes se bajaron y se pusieron a comer tranquilamente unos bocadillos. Cuando acabaron arrojaron al suelo las bolsas en que venían envueltos y las servilletas de papel que utilizaron, con total naturalidad por no decir impunidad.

 

Tenían a su izquierda, a pocos metros, una papelera y dos contenedores de basura. Enfrente, otra papelera y contenedores hasta de papel, plástico y vidrio. No se preocuparon de usar ninguno.

 

El remedio, pues, no es comprar 10.000 papeleras más, sino educar a 690.000 sevillanos.

Sobrecoste del 50% del baile de los mayores en la Plaza de España

El contrato de los Supersingles disparó

el presupuesto inicial

El Ayuntamiento gastó más de 9.000 euros en

traer al grupo de los  ex ‘triunfitos’

 

Las 10.000 lupas de Participación Ciudadana

acabaron costando más de 5.000 euros

 

Del presupuesto inicial de 24.388 euros se ha

pasado ya a 36.623

 

El coste de organización de la Gran Gala del baile para los mayores en la Plaza de España, celebrada el pasado 25 de septiembre y a la que el alcalde invitó mediante cartas personalizadas a los sevillanos que cumplan o hayan cumplido 65 años a lo largo de 2014, se ha disparado en un 50% sobre el presupuesto inicialmente previsto y asciende ya a 36.623 euros.

El Perfil del Contratante de la página web oficial del Ayuntamiento refleja hasta la fecha cuatro contrataciones efectuadas en relación con el baile de los mayores que organizó el Area de Participación Ciudadana, la cual dirige el concejal Beltrán Pérez.

La gestión general del acto se encomendó a la Cadena SER al coste de 20.000,39 euros, con IVA incluido. Esta cantidad suponía un ahorro de 1.000 euros sobre los 21.000 en que inicialmente se sacó el contrato a licitación y en el que se englobaba a seis bandas o grupos musicales y a un presentador del espectáculo.

Sin embargo, en la víspera del baile, el edil responsable anunció que serían al menos doce los grupos o artistas encargados de amenizar la fiesta: José Manuel Soto, Carmela, Marta Quintero, Paco Candela, Las Mónicas, Fernando Soto, Kafé pa 3, Soles, Amigos de Gines, Jesús Giles, Melody y, como broche final, Los Supersingles.

A la espera de que se dilucide qué actuaciones han ido incluidas en el contrato general de los 20.000 euros y cuáles se han pagado aparte, el Ayuntamiento reconoce ya en el Perfil del Contratante un gasto (no previsto inicialmente) de 9.075 euros en la contratación específica de una hora y media de actuación de Los Supersingles, grupo compuesto por antiguos concursantes del programa televisivo Operación Triunfo, a través de la entidad Artisti-K Producciones Musicales y Cultural.

Otra partida que se ha disparado de coste (en un 52% ) ha sido la compra de 10.000 lupas con impresión del lema del programa de mayores, denominado ‘Mucho que Participar’, y el logo del Area Municipal. El pliego inicial de contratración era por valor de 3.388 euros, pero se han gastado realmente 5.172,75 en la compra del material a la empresa Cadeis Artes Gráficas.

Además, hubo que contratar un servicio de cobertura sanitaria (ambulancias), en previsión de posibles incidencias, a la empresa Gestión de la Formación y la Salud, a un coste de 2.375 euros (factura exenta de IVA).

Estos costes suponen una factura total hasta la fecha de 36.623,14 euros, frente a un presupuesto inicial de 24.388 euros, lo que significa un incremento del 50%.

Mira quién baila

El alcalde envió con su firma el 7 de julio una carta-tipo a los sevillanos que han cumplido 65 años a lo largo del presente 2014 y en la que aprovecha la ocasión para, tomando como percha la clausura del programa municipal ‘Mayores de Sevilla, mucho que participar’, les invita a una Gran Gala de Música y Baile en la Plaza de España el día 25 de septiembre, “al son de numerosas actuaciones musicales”. Zoido se despide esperando contar ese día con la presencia de los destinatarios de la misiva, “para disfrutar de este reconocimiento público que la Ciudad de Sevilla le ofrece desde su más sincero agradecimiento”.

En relación con la ‘Gran Gala del Baile’ anunciada por el alcalde y/o el programa ‘Mayores de Sevilla, mucho que participar’, el Area de Participación Ciudadana y Coordinación de Distritos, que dirige Beltrán Pérez, convoca aparentemente tres concursos a lo largo del verano, según se refleja en el Perfil del Contratante al menos hasta el 10 de septiembre:

1) Para la organización de un baile de mayores en la Plaza de España, por valor de 20.000 euros, con fecha 8 de agosto de 2014.

2) Para la organización, gestión y dinamización de un baile de mayores en la Plaza de España, por valor de 21.000 euros, con fecha 5 de septiembre.

3) Para el suministro de 10.000 lupas con funda para las actividades del programa de mayores que organiza el Area de Participación Ciudadana y Coordinación de Distritos, con fecha 8 de septiembre y por valor de 3.388 euros.

LA LICITACIÓN

Tras oírse las primeras críticas a esta iniciativa, el concejal responsable del Area, Beltrán Pérez, ha declarado que se está dando una información “absolutamente inexacta, pues hay una licitación por importe de 20.000 euros para la contratación de varios artistas y de un presentador de primer nivel”.

Según el edil, hay que aprender a consultar correctamente el Perfil del Contratante, ya que se trata de la misma licitación que no puede sumarse por tanto dos veces, al haberse retirado una “en el mes de julio por errores en el expediente”.

Cabe exigirle al concejal que sea él quien aprenda a usar correctamente el Perfil del Contratante, ya que en el mismo han convivido como plenamente vigentes en la pestaña de Licitaciones hasta el 10 de septiembre las tres citadas y  ha inducido así a la confusión, ya que quien haya visto durante algo más de un mes los tres concursos como plenamente vigentes jamás podría haberse imaginado que uno de ellos había sido anulado.

Y no lo fue en el mes de julio, como afirma Beltrán Pérez, ya que el primer pliego se dio a conocer el 8 de agosto; el segundo, el 5 de septiembre, y el tercero, el 8 de septiembre, luego difícilmente pudo retirarse alguno antes de haberse convocado siquiera.

RENUNCIA

El 8 de agosto, casi un mes después de que Zoido enviara su carta a quienes cumplen o han cumplido 65 años a lo largo de 2014, el Area de Participación Ciudadana y Coordinación de Distritos convoca un concurso para la organización de un baile de mayores en el que se requiere un presentador de reconocido prestigio, tres grupos musicales que amenicen el baile, la colocación de al menos 600 sillas y una larga serie de medios técnicos de sonido y demás.

Verosímilmente, dadas las características del mes de agosto en Sevilla y del riesgo de que la convocatoria no alcance el eco deseado, el concejal se percata de las limitaciones de los términos en que se ha redactado el contrato y, según hemos comprobado luego a raíz de sus palabras, con fecha 14 de agosto renuncia “al procedimiento de adjudicación del servicio de organización de un baile de mayores a realizar en la Plaza de España” y acuerda elaborar un nuevo pliego de prescripciones técnicas en el que se excluyan las prestaciones comprendidas en el contrato tramitado anteriormente (medios técnicos de sonido y demás) y se incluyan nuevas.

Así se inicia un nuevo procedimiento de licitación con nuevo pliego de prescripciones técnicas, reajustando el importe de licitación a las nuevas prestaciones y procediendo a su publicación en el Perfil del Contratante, con fecha 5 de septiembre.

ERRORES

Por tanto, ni se retira en julio ni se hace por corrección de errores, como puede comprobarse tanto en el nuevo expediente, donde no se dice nada al respecto, como en la práctica administrativa habitual cuando se detecta un fallo. Así, por ejemplo, en el BOE del pasado 10 de julio, se publica una corrección de errores observados en el Real Decreto sobre Medidas Urgentes para la Competitividad. Se subsanan citando el Real Decreto, los fallos detectados en el mismo y cómo quedan los textos una vez rectificados.

Nada de ésto se produce en el contrato que se licita el 5 de septiembre, que ve la luz en el Perfil del Contratante como si se tratara de uno distinto, incluso con diferente número de expediente, al convocado el 8 de agosto. Y como éste no se retira del Perfil del Contratante, Participación Ciudadana comete el error de mantener como vigentes dos convocatorias aparentemente distintas sobre el mismo tema del baile de la Plaza de España, con números, fechas y hasta cantidades también diferentes, induciendo a la confusión. Sólo después del 10 de septiembre, cuando sale a la luz el tema, es retirado el primer contrato, el de los 20.000 euros, para dejar como únicamente válido el de los 21.000, al contrario de lo dicho también por Beltrán Pérez.

EDAD EQUIVOCADA

En el pliego del 5 de septiembre hay tantos cambios que difícilmente puede hablarse de una mera corrección de errores, a la que nunca se alude. El título ya pasa a ser  además de “gestión y dinamización” del baile, se piden seis grupos musicales en vez de tres, la captación de mayores mediante la difusión del evento entre los colectivos que tengan relación con ellos (la denominada población ‘diana’) y actividades de dinamización, como un reconocimiento a las mejores parejas de baile, en línea con el concurso televisivo ‘Mira quién baila’.

Curiosamente, no se corrige el auténtico error existente: decir que el baile está destinado a los mayores que cumplen 85 años a lo largo de 2014, cuando el alcalde había enviado su carta a los de 65 años. ¿Están los mayores de 85 años en disposición de aguantar un baile de tres horas en la Plaza de España?

Beltrán Pérez también ha afirmado que “el Ayuntamiento está perfectamente facultado para informar a los ciudadanos de cuantas actividades realice” y que “el proceso de envío de las cartas ha estado perfectamente supervisado por los funcionarios”.

SIN NOTA OFICIAL

Se puede estar de acuerdo con su primera aseveración si no fuera porque en este caso no se trata de una información de tipo genérico que haya sido divulgada en nota de prensa por el Ayuntamiento, pese a que la iniciativa empieza a tomar cuerpo el 10 de julio y a la fecha sólo faltan diez días para la celebración del baile – un silencio hartamente llamativo-,  sino de una carta personal del alcalde dirigida sólo a quienes cumplen 65 años en 2014.

Y ¿cómo sabe el alcalde quiénes son los sevillanos que cumplen 65 años exactamente y puede así enviarles una invitación personal, como si les hablara en exclusiva a todos y cada uno de ellos? ¡Qué gran detalle! ¿Ha utilizado acaso la información contenida en el Padrón Municipal de Habitantes o en cualquier otra base de datos, arriesgándose así a una intervención de la Agencia de Protección de Datos? ¿Está en condiciones Beltrán Pérez de decir qué  funcionarios han supervisado y dado el visto bueno al envío de estas cartas personalizadas y comprobando de dónde han salido las direcciones y las fechas de nacimiento de los destinatarios?

DESTINO DEL DINERO

Durante estos tres años los sevillanos no han dejado de recibir desde el Ayuntamiento el mensaje de la necesidad de todo tipo de recortes en los servicios públicos debido a la falta de dinero por la crisis. Así, por ejemplo, no había dinero para ayudar a las cabalgatas de los barrios o para abrir las bibliotecas públicas por las tardes. Y, sin embargo, a tan sólo ocho meses de las elecciones municipales sí hay fondos (que sean 44.000 ó 23.000 es, en el fondo, lo de menos) para organizar un baile claramente populista en la Plaza de España como “reconocimiento público” a quienes cumplan 65 años.

¿ Y qué? ¿Cuál es el mérito en un país en el que la esperanza de vida según el INE es de 82 años? ¿Por qué no gastar dinero también en reconocer a los que cumplen 60 años, 50, 70, 83 e incluso 18 años por alcanzar la mayoría de edad? ¿Cuáles son las prioridades para el uso de los fondos públicos?

Curiosamente, nunca antes en los tres años del mandato el gobierno municipal se acordó de esta manera de los mayores, salvo ahora, con las elecciones en lontananza. Las intenciones se traslucen demasiado.

La iniciativa, por otra parte, parece más propia de épocas pretéritas y de núcleos menores de población que de una gran ciudad como Sevilla, capital de Andalucía y que aspiró a serlo del Sur de Europa.

 

El Ayuntamiento ‘extravía’ documentos clave del ‘enchufismo’ en los talleres

La Delegación de Participación Ciudadana y Coordinación de Distritos, cuyo titular es Beltrán Pérez, ha comunicado al Juzgado de lo Contencioso Administrativo Nº 14 que sólo ha hallado en las dependencias del distrito Triana un sobre con información general de la empresa adjudicataria de los talleres del mismo, pero no el resto de la documentación, la cual podría probar casos de enchufismo como los que en su día denunció el Grupo Socialista y que obligaron a Zoido a forzar la dimisión de cinco enchufados que eran familiares de concejales del PP.

El Ayuntamiento ha informado al juez de que, en apariencia, no hay indicio de robo de documentos en el distrito Triana, por lo que dice haber dado las instrucciones oportunas para que se revisen todas y cada una de las dependencias a fin de hallar la documentación solicitada por el Juzgado y relacionada con un recurso contencioso administrativo presentado por el grupo municipal Socialista.

A principios de 2012, tan sólo siete meses después del acceso de Zoido a la Alcaldía, el grupo Socialista denunció que familiares, militantes, representantes del PP en Juntas Municipales y Consejos Escolares, exmiembros de candidaturas del partido y, por entonces, cargos políticos de Nuevas Generaciones y del propio partido en el gobierno municipal habían sido ‘enchufados’ en los talleres municipales de distrito de Sevilla y en puestos de coordinadores, con sueldos que incluso podían rondar los 18.000 euros. Según la denuncia socialista, había al menos siete delegados de distrito implicados de forma directa en este tipo de contrataciones a dedo.

Rendido ante la evidencia de los hechos, el alcalde forzó la dimisión (aunque desde el PP se presentó la decisión como “renuncias voluntarias”) de la novia y la prima del delegado del distrito Sur, José Luis García; el cuñado del delegado del distrito Norte, Juan García Camacho, el mismo que ahora reconoce que ha ocupado de forma esporádica la VPO que le adjudicaron hace ocho años; la hermana del diputado provincial, Luis Paniagua, y la prima del delegado de Empleo, Gregorio Serrano.

Estas cinco salidas no fueron consideradas suficientes por el PSOE, que decía haber detectado una treintena de ‘enchufados’, por lo que exigió a Zoido el acceso a todos los expedientes, para analizar quiénes eran los beneficiarios de los mismos. Tras la negativa recibida, pese a las promesas de ‘luces y taquígrafos’ tan reiteradamente proclamadas por el alcalde, el grupo municipal Socialista interpuso a finales de julio de 2012 un recurso contencioso administrativo, que fue admitido a trámite.

Desde entonces ha pasado un año sin que el Ayuntamiento haya entregado la información completa requerida, ya que en las escasas ocasiones  en que ha atendido las demandas del juez o bien ha faltado información en los expedientes, o bien ha comunicado que habían quedado como piezas separadas de los mismos los sobres de la licitación y valoración de las ofertas presentadas por las empresas licitadoras, o sea, justo la información por la que se puede acceder al personal con nombres y apellidos que cada empresa propone para optar a la ejecución del contrato. Esta es la información sustancial que el gobierno de Zoido oculta, ya que luego no había obligación de presentar facturas detalladas con nombres y apellidos.

El artefacto

Las vueltas que da la vida. El exalcalde socialista Manuel Del Valle participó en una mesa redonda organizada por Adepa sobre la situación de nuestro patrimonio histórico y no sólo renegó del PGOU de su correligionario y sucesor Monteseirín, sino que también calificó de “artefacto” las ‘setas’ de la Encarnación y abogó por que se pudran con el calor africano de Sevilla. En contraste, el gobierno de Zoido, en plan converso, convoca el concurso Photoquivir 2013 para más de mil fotógrafos y Beltrán lo anuncia -y se hace fotos sonriente junto al mismo- con un inmenso cartel cuyo ‘leit motiv’ son las ‘setas’, el icono por excelencia del mandato de Monteseirín. Como además este gobierno ha alabado sin tapujos en el Plan de la Energía el tranvía (sí, el que cuando el PP estaba en la oposición decía que iba “de ningún sitio a ninguna parte”) , el carril bici y otras infraestructuras por la sostenibilidad de la coalición PSOE-IU, a Zoido ya se le ha acabado la coartada de criticar la herencia recibida, por cuanto la ha hecho todita suya. Ahora es la herencia asumida.