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Espadas rechaza los recortes del PP en su Presupuesto alternativo

SERVICIOS PÚBLICOS

El tijeretazo sería superior a 5 millones de euros, incluidos 1,2 millones en Personal

POLÍTICAS SOCIALES

Reducción de 4,6 millones, 2 en ayuda a domicilio y 0,8 para instalar ascensores

MOVILIDAD

Recorte de medio millón a los carriles-bici y de 1,6 millones a otros programas

 

El Presupuesto alternativo que el PP pretende imponer al gobierno de Espadas y al resto de grupos municipales incluye una reducción de gastos superior a los 22 millones de euros del que no se libran las partidas con mayor componente social, por lo que políticamente es inaceptable para el alcalde y el PSOE.

Espadas convocó el pasado fin de semana para mañana martes la Comisión de Hacienda del Ayuntamiento, con el fin de que los grupos políticos voten sus enmiendas al proyecto de Presupuesto pactado previamente por el PSOE y Ciudadanos y después de que haya fracasado hasta el momento el proceso negociador abierto con el PP tras la pretensión de este partido de imponer su Presupuesto alternativo, pretensión rechazada por ser contraria al ordenamiento jurídico en el dictamen realizado por el secretario y el interventor; en segunda instancia, el PP ha planteado que el alcalde retire su proyecto de Cuentas municipales y presente un nuevo texto que recoja todas las medidas incluidas en el documento alternativo.

Aunque este partido ha anunciado que presentará hoy una “contraoferta”, no parece que haya visos de cambio en esta situación enquistada, salvo que los populares acepten convertir su Presupuesto alternativo en enmiendas y se desdigan así de su proclamado rechazo al “mercadeo” con las mismas, y el resto de grupos y los altos funcionarios municipales les admitan este cambio de estrategia y que estuviera dentro del plazo habilitado para ello.

El gobierno de Espadas ha realizado a lo largo de las últimas semanas un análisis a fondo del Presupuesto alternativo del PP y lo considera insostenible social y políticamente e inviable en muchas cuestiones, por la cantidad de recortes que practica en el gasto público, por una cifra global superior a los 22 millones de euros.

Por esta razón, el gobierno socialista estima que tampoco puede aceptar como base para un posible acuerdo el Presupuesto alternativo popular, sino el suyo propio y a partir del principio de poder aceptar propuestas del PP para el incremento de partidas o la asunción de nuevos proyectos, pero no para aplicar tijeretazos, y mucho menos en los capítulos más sensibles por su impacto social en una ciudad con más de 70.000 parados.

ESTUDIO COMPARATIVO

Según el estudio comparativo entre el Presupuesto del gobierno y el alternativo del PP realizado por el equipo de Espadas, la formación dirigida por Beltrán Pérez aplicaría un recorte superior a los 5 millones de euros en los Servicios Públicos, con 1,2 millones de euros menos para gastos de Personal; 2 millones menos en transferencias corrientes para Tussam, que convertirían en papel mojado la negociación del nuevo convenio colectivo con la plantilla de la empresa pública; medio millón menos por el mismo concepto para Lipasam y 109.000 euros menos para la partida de Emvisesa destinada a la ampliación del parque público de viviendas.

El recorte estimado por el gobierno socialista en el Presupuesto alternativo del PP asciende a 4,6 millones de euros en Políticas Sociales, con 2 millones de euros menos en ayudas a domicilio y 800.000 euros en el programa de ayudas a la instalación de ascensores en bloques de pisos carentes de elevador.

En materia de movilidad, la propuesta del PP obligaría a un recorte de 2 millones de euros: 1,6 millones en señalización y mejora y 560.000 euros en el dinero dedicado a los carriles-bici.

Por otra parte, habría que recortar un millón de euros en la partida destinada a edificaciones municipales; 2,2 millones de euros al capítulo cultural; 2 millones también a las instalaciones deportivas y 3,5 millones al fondo de contingencia, que pasaría de 4 millones a sólo medio millón.

Recorte en los Servicios públicos: total, 5.073.300 euros

Habría que aplicar recortes en las siguientes partidas

1. Personal: Reducción de 1,2 millones de euros.

2. Cementerio: Reducción de 69.000 euros.

3. Imprenta: Reducción de 221.000 euros.

4. Servicios de consumo: Reducción de 56.000 euros, casi un 50%.

5. Mercados de abastos. Reducción de 198.000 euros.

6. Agencia de la Energía: Reducción de 312.000 euros.

7. Venta ambulante: Reducción de 14.000 euros-

8. Tussam: Reducción de 2 millones de euros en transferencias corrientes.

9. Lipasam: Reducción de 500.000 euros en transferencias corrientes.

10. Emvisesa: reducción de 109.000 euros en las partidas destinadas a la ampliación del parque público de viviendas.

11.CESS: reducción de 25.000 euros.

12. Policía: Reducción de 34.000 euros:

13. Fiestas Mayores: Reducción de 107.000 euros.

14. Banda municipal: Reducción de 24.000 euros.

15. Protección Civil: Reducción de 40.300 euros.

17. Bomberos: Reducción de 164.000 euros.

Recortes en Políticas sociales: 4,6 millones

Recorte de las ayudas a ascensores. Reducción de casi el 40%: 800.000 euros.

Recorte de ayuda a domicilio: Reducción de 2 millones de euros.

Recortes en todos los programas de igualdad:

Plan de igualdad de oportunidades: -37.000 euros.

Coeducación: -12.000 euros.

Unidad contra la violencia: -30.000 euros

Cooperación al desarrollo: Reducción de 1 millón de euros.

Red básica Servicios Sociales: reducción de 171.000 euros.

Menores: Reducción de 427.000 euros.

Recortes en Cultura: 2,2 millones de euros


Reducción del Presupuesto de la Bienal al recortar las partidas generales para alquiler de espacios, producción y publicidad en más de 800.000 euros.

Reducción del Presupuesto del Festival de Cine en más de un 30% (-300.000 euros).

Reducción del programa de fomento de la lectura en un 60%. 628.000 euros menos.

Reducción del programa de exposiciones al 50%, en 125.000 euros.

Reducción del programa de artes escénicas en un 30%( 400.000 euros menos).

Reducción del programa de música  en 40.000 euros.

 

El vodevil

El PP ha acabado creyéndose su propio mensaje de que como partido más votado puede imponer su Presupuesto alternativo a los demás

Si el PP tumba las Cuentas ahora, se proyectará tan radical como Participa e IU, y si se abstiene, ratificará a Cs como la oposición útil

 

A salvo de una pirueta de última hora, que ya no causaría extrañeza dado el vodevil en que se ha convertido en estas semanas la negociación sobre los Presupuestos del Ayuntamiento y también porque el PP ha anunciado la presentación para hoy de una “contraoferta” al alcalde, en un plazo de veinticuatro horas debe celebrarse la reunión de la Comisión de Hacienda que fue convocada por Espadas el pasado fin de semana, harto de la intransigencia de los populares y de sus maniobras políticas al ir filtrando a algunos medios las propuestas del gobierno y hasta su rechazo a las mismas sin comunicarlo siquiera de forma oficial.

Recapitulemos. El portavoz del PP, Beltrán Pérez, anunció a finales de diciembre la elaboración de un Presupuesto alternativo al redactado por el gobierno de Espadas y su predisposición a negociar con el alcalde sobre las Cuentas de la ciudad, dado que éste gobierna en minoría (con once concejales sobre el total de treinta y uno que tiene la corporación municipal) y para sacar adelante los Presupuestos de 2018 necesita el apoyo de al menos un partido político y de la abstención de uno o dos más de los cinco que conforman el Ayuntamiento.

Beltrán Pérez ha aprovechado estas más de tres semanas desde que Espadas, en plan institucional como alcalde y con el propósito de que cuanto más grupos apoyen el Presupuesto mejor para que no sean sólo del gobierno y sí de la mayoría de la corporación le recogió el guante, para insistir ante la opinión pública en que el PP es la fuerza mayoritaria del Ayuntamiento y que por lo tanto tiene poco menos que el derecho a imponer a las restantes su Presupuesto alternativo como reflejo y materialización de su modelo de ciudad.

Sin embargo, el PP es la mayoría minoritaria del Ayuntamiento, que aun pareciendo igual no es exactamente lo mismo, porque aun teniendo sólo un concejal más que el PSOE (doce frente a once) se encuentra en la misma situación que Espadas pero peor: sin mayoría suficiente para gobernar en solitario y sin haber contado con el resto de grupos en el Pleno de investidura que dio la Alcaldía a los socialistas.

 

LA FUERZA DE CADA UNO

 

Recordemos, porque alguien parece haberlos olvidado, los resultados de las pasadas elecciones municipales para constatar la realidad de la soledad política del partido de Beltrán Pérez:

-El PP obtuvo 106.258 votos, que supusieron el 33,08% de los sufragios válidos emitidos por los sevillanos y que le dieron 12 concejales.

-El PSOE obtuvo 103.238 votos (3.020 menos), que supusieron el 32,14% y le proporcionaron 11 ediles.

-Ciudadanos logró 29.861 votos, que significaron el 9,30% del total y le dieron 3 capitulares.

-Participa Sevilla fue votada por 28.933 personas (el 9,01%) y obtuvo también 3 concejales.

-Izquierda Unida logró el apoyo de 19.177 votantes, el 5,97% del total, y logró 2 concejales.

 

Así pues, el PP representa al 33,08% de los sevillanos, mientras que el resto de fuerzas políticas del Ayuntamiento aglutinan de forma conjunta al 67%. Y si el PP puede decir que obtuvo el apoyo de 106.258 sevillanos, el resto de partidos lograron conjuntamente el de 214.957, el doble.

 

LA SUMA PSOE-CIUDADANOS

 

Item más, cuando Beltrán Pérez accedió a negociar con Espadas (o viceversa, porque en este proceso tanto monta monta tanto) sobre el proyecto del Presupuesto para el año en curso, el alcalde ya tenía cerrado un acuerdo con Ciudadanos (Cs). La suma de votos de PSOE y de Cs es 133.099 (26.8412 más que los obtenidos por los populares en las pasadas elecciones municipales), que equivalen al 41,44% de los emitidos por los sevillanos en las urnas (frente al 33,08% del PP), y estas dos formaciones que ya sustentaban y siguen sustentando el Presupuesto en ciernes del Consistorio tienen 14 ediles, frente a los 12 del PP.

En resumen, Espadas puede acudir a la Comisión de Hacienda donde se debatan y voten las enmiendas al proyecto del Presupuesto con el apoyo de 14 concejales, dos más de los que cuenta Beltrán Pérez, que sólo tiene 12 y nulas posibilidades de sumar algún apoyo por parte de lo que él tacha como la izquierda radical y a la que sitúa en las antípodas de su posición política: Participa Sevilla e Izquierda Unida.

No parte pues en minoría Espadas con respecto a Beltrán Pérez, sino al revés, pero el portavoz del PP parece haberse creído su mensaje de que es su formación política la que tiene la sartén por el mango solo por haber sido la más votada en las pasadas elecciones municipales.

Por ende, Beltrán Pérez ha cometido el error de sobreestimar a Ciudadanos, el partido al que pretendía orillar o minimizar en la negociación sobre el Presupuesto para presentar al PP como la oposición mucho más útil, mucho más que la formación naranja, a la hora de darle estabilidad al gobierno de Espadas.

 

FIJACIÓN NARANJA

 

Tras su éxito en Cataluña y su primer puesto en intención de voto en las últimas encuestas, Ciudadanos se ha convertido en el gran rival a batir por el PP en la pugna por el espacio político del centro-derecha. Si el PP hubiera forjado ya un pacto con el PSOE  para el Presupuesto del Ayuntamiento de Sevilla (ambas formaciones habrían sumado 23 concejales y la representación del 65,22% de los sevillanos), Ciudadanos habría quedado relegado a un papel secundario o indiferente, ya que con sus tres ediles no habría tenido fuerza alguna para imponer nada en la negociación, aunque en ésta se hubieran alterado los términos de su pacto previo con Espadas.

Al poner como excusa las críticas, que ha calificado como insultos, del portavoz de Ciudadanos para retirarse de las negociaciones con Espadas en vez de ignorarlas o menospreciarlas, el PP de los doce concejales se ha puesto en pie de igualdad con el partido naranja de tan sólo tres, y al darle el portazo al alcalde ha dejado de nuevo el protagonismo y el rol de única oposición útil a la formación liderada en el Ayuntamiento por Javier Millán. Dicho de otro modo: Beltrán Pérez ha trasladado a la opinión pública que le importan y acusa más las críticas del minoritario Ciudadanos que la consecución de un acuerdo presupuestario con el otro partido mayoritario del hasta ahora sistema bipartidista, el PSOE.

SIN CESIONES

Una negociación es un proceso en el que todas las partes implicadas hacen cesiones o concesiones y en la que ninguna obtiene el 100% de sus exigencias. Beltrán Pérez ha confundido una negociación con una imposición al enrocarse, pese a no gozar de la mayoría en el Pleno municipal, en su exigencia de que ha de aceptarse sí o sí su Presupuesto alternativo sin entrar en lo que califica de “mercadeo” de enmiendas o, en su defecto, que el alcalde, el único facultado legalmente para presentar un proyecto de Presupuesto -según el dictamen jurídico del secretario y del interventor- retire el suyo y redacte uno nuevo pero con todas las medidas incluidas en el del PP.

Tal como ha dicho Espadas, el PP exige “romper el actual procedimiento, obviar al resto de grupos municipales, imponer su proyecto de Presupuesto, iniciar otro procedimiento e incrementar en dos meses la demora que ya sufre la aprobación de las Cuentas municipales”.

La intransigencia del PP al cerrarse en banda, pese al dictamen jurídico de los altos funcionarios municipales y la prórroga del plazo facilitada por el resto de los partidos para que recapacitara y trocara su Presupuesto alternativo en enmiendas sobre las que negociar, no puede ser aceptada por Espadas, ya que en caso contrario se convertiría en un alcalde vicario o marioneta que gobernara en nombre del PP a través de las Cuentas de éste y por tanto del programa popular en vez del programa socialista.

Con esa intransigencia, Beltrán Pérez ha proyectado del PP la imagen de un partido antitético de Ciudadanos, al que deja el monopolio de la marca “la oposición útil” frente a la inútil, y tan radical por la derecha como él mismo dice de la izquierda que componen Participa e IU y que tendría preso a Espadas. Pues bien, en vez de liberar a Espadas de esa supuesta prisión, el PP ha querido convertirse en el nuevo carcelero del alcalde pero por el lado contrario.

Llegados a este punto, si Beltrán Pérez tumba el Presupuesto de PSOE+Ciudadanos  votando en contra junto con Participa y/o IU, quedará alineado con las mismas fuerzas a las que tacha de extremistas y radicales;  y si facilita su aprobación con su voto favorable o su abstención tras haberse empecinado infructuosamente en imponer su propio texto y no negociar siquiera enmiendas, ratificará el rol de Ciudadanos, ahora su enemigo íntimo, como la oposición útil, merced a la cual se podrán ejecutar las inversiones municipales en Sevilla y contribuir a la recuperación económica y a la mejora de la vida de los sevillanos.

¿A qué ha estado jugando Beltrán Pérez?

 

La llave

PP y CS trasladan a los Presupuestos municipales su pugna por el espacio de centro-derecha

El PP necesita rebajar en al menos un edil la expectativa de CS para privarlo de la llave de la gobernabilidad

 

El pasado fin de semana, el diario El País publicó una encuesta de ámbito nacional realizada por Metroscopia y según la cual en estos momentos y tras las elecciones en Cataluña, donde ya se convirtió en la primera fuerza política, Ciudadanos sería el partido más votado en el conjunto de España, con cuatro puntos de ventaja sobre el PP de Mariano Rajoy, cinco y medio sobre el PSOE de Pedro Sánchez y doce sobre Unidos Podemos de Pablo Iglesias.

Según refleja el sondeo, que recordamos es sólo la foto fija del estado de opinión de la ciudadanía en un momento dado pero que también indica tendencias, Ciudadanos logra arrebatar votos al resto de los principales partidos, “pero es indudable que los obtiene en mayor medida en el caladero del PP (23%) que en el del PSOE (13%) o Podemos (5%). Es además el partido que mantiene más fidelidad de voto (81%), es decir el que retiene a más votantes de los que optaron por él en 2016 y el que consigue a su vez captar más votantes desafectos del resto de partidos”.

La encuesta de El País atribuye este ascenso de Ciudadanos al Olimpo de la política nacional a su posición clara y firme en defensa del orden constitucional en Cataluña. No hace falta, empero, remitirse a Cataluña para detectar esta tendencia al alza del partido naranja de Albert Rivera e Inés Arrimadas.

EL SONDEO DE VIVA SEVILLA

El pasado verano Viva Sevilla publicó un sondeo elaborado por SW Demoscopia según el cual Espadas habría vuelto a ganar las elecciones municipales si se hubieran celebrado en ese momento y, atención, Ciudadanos se habría quedado a tan sólo cuatro ediles de diferencia del PP: cinco (dos más respecto a las elecciones municipales de 2015) para la formación naranja frente a nueve (tres menos que hace tres años) del partido del que es actual portavoz Beltrán Pérez.

Dijimos en aquel entonces que aunque Espadas, siempre según el sondeo de SW Demoscopia, se habría quedado con el mismo número de concejales que ahora (once), su margen de maniobra de cara a repetir un gobierno en minoría como el actual se habría incrementado porque ya no habría dependido tan sólo del apoyo de las dos formaciones a su izquierda (Participa Sevilla e IU), dado que podría haber gobernado también sólo con el apoyo del gran beneficiario de la caída del PP: Ciudadanos.

Y añadimos: el resultado de este sondeo es que, en el casi mantenimiento del “statu quo”, Espadas es el más beneficiado, ya que la pérdida de ediles del PP no permite “a priori” que se articule una mayoría de centro-derecha (la suma de PP y Ciudadanos sería de 14 ediles, uno menos que en el actual mandato) y sí una mayoría de izquierdas (el bloque PSOE más Participa e IU sumaría 17 ediles y por tanto tendría la mayoría absoluta), pero en el caso de que el alcalde quiera elegir, como hasta ahora, seguir gobernando en solitario, podría optar por el apoyo de Ciudadanos, que ya lo ha tenido para los Presupuestos municipales, o por el del bloque de izquierdas, del que ya no sería rehén.

LA BATALLA

Distanciado de las fuerzas más a su izquierda tras más de dos años y medio largos de mandato y sin muchas expectativas de obtener su apoyo para los Presupuestos de 2018, Espadas está viendo cómo la batalla política se está librando ahora en su flanco derecho, entre el PP y Ciudadanos, por la obtención de la llave de la gobernabilidad del Ayuntamiento.

Bastaría con que el PP mejorase esa pésima expectativa que le auguró la encuesta del pasado verano en tan sólo un concejal más (de nueve a diez, cuando tuvo veinte con Zoido en 2011) y se lo restara a Ciudadanos (de cinco a cuatro) para que el partido de Javier Millán dejase de tener en solitario la teórica llave de la gobernabilidad en la Casa Grande en caso de que en el futuro Espadas se viera obligado a gobernar de nuevo en solitario y a depender de terceros para sacar adelante los Presupuestos municipales, las Ordenanzas Fiscales o cualquier otra medida de calado como la venta de la Gavidia (si para entonces no se hubiera vendido).

Dicho de otro modo, si Ciudadanos obtuviera los cinco ediles que le auguró el sondeo de SW Demoscopia, el PP no podría hacerse valer prácticamente en el Ayuntamiento con tan sólo nueve. Por tanto, el PP necesita desde ya laminarle intención de voto a Ciudadanos y restarle al menos un edil a esas expectativas, para que Espadas precise también en el futuro del apoyo del partido de la gaviota si mantiene su divorcio de Participa e IU.

OPOSICIÓN ÚTIL

Y para ganar el futuro ( o al menos no perder demasiado) hay que empezar por el presente. Como el PP ha observado que la estrategia de “oposición útil” de Ciudadanos le estaría dando excelentes expectativas electorales en la ciudad a la luz del sondeo publicado por Viva Sevilla, se ha lanzado a disputarle al partido naranja ese mismo título haciendo ostentación de sus actuales doce ediles y de su condición de mayoría minoritaria en el Consistorio.

Por eso estamos asistiendo en las últimas semanas al insólito espectáculo de los dos partidos de centro-derecha cortejando al socialista Espadas con tal de ser uno y no el otro quien aparezca ante los sevillanos como el artífice de los Presupuestos del gobierno local y de un alcalde en minoría, y como la oposición más útil.

Beltrán Pérez incluso ha llegado a decir que Javier Millán tiene “celos políticos” por el acercamiento del PP al PSOE en una especie de reivindicación del bipartidismo para frenar a las fuerzas emergentes como el partido naranja.

Mientras, satisfecho de quedarse en el centro del espectro por el radicalismo de unos y la pugna de los otros, Espadas mira y se deja querer.

Gobernar con tan sólo once concejales y con una oposición que se disputa convertirse en su pareja de baile nunca fue tan fácil en Sevilla.

Espadas ha reducido la deuda de Sevilla en 101 millones de euros

EVOLUCIÓN

Durante su mandato la deuda del Ayuntamiento ha pasado de 419 a 318 millones de euros

RITMO

En dos años y tres meses ha reducido tres veces más deuda que Zoido a lo largo de sus cuatro años

COMPARACIÓN

Sevilla es la ciudad con menor deuda entre las urbes españolas con más de medio millón de habitantes

El Ayuntamiento de Sevilla ha reducido su deuda en algo más del 24% desde que Espadas tomó posesión como alcalde en junio de 2015 hasta el final del tercer trimestre del año pasado, según los datos oficiales recabados por el Banco de España en virtud del Protocolo de Déficit Excesivo.

El máximo órgano supervisor bancario de nuestro país ha realizado un estudio comparativo de la deuda de los ayuntamientos de las trece ciudades españolas con más de 300.000 habitantes desde el año 2007 hasta el tercer trimestre de 2017 y verificado que en el caso de Sevilla ha pasado de los 384 millones de euros existentes al finalizar 2007, el año previo al estallido de la crisis económica, a 318 millones de euros a final de septiembre pasado.

Los datos del Banco de España revelan que al finalizar 2010, último completo del mandato de Monteseirín como alcalde, la deuda municipal ascendía a 454 millones de euros, aunque esta  cifra no refleja la auténtica realidad, ya que el alcalde socialista dejó deudas millonarias larvadas en forma de pleitos judiciales que se han sustanciado en condenas contrarias al Ayuntamiento y que han tenido que pagar luego Zoido y, muy especialmente, su correligionario Espadas. Sin ir más lejos, en un Pleno extraordinario celebrado el pasado mes de noviembre se tuvo que aprobar “por sentido de la responsabilidad” de los grupos políticos municipales una modificación presupuestaria por valor de 5 millones de euros para afrontar condenas judiciales, la mayoría de ellas de la etapa de Monteseirín, y no tener que seguir acumulando intereses de demora.

Zoido tomó posesión a mitad del año 2011, ejercicio que acabó con una deuda de 452 millones de euros, inferior en tan sólo dos millones a la que había un año antes con Monteseirín, siempre según el informe del Banco de España. Esta entidad baja al detalle de los trimestres a partir del tercero de 2014, lo que nos permite afinar el dato de que Espadas (tomó posesión a mitad de junio de 2015) heredó de Zoido una deuda de 419 millones de euros.

Así pues, Zoido logró en sus cuatro años al frente del Ayuntamiento que la deuda municipal pasara de los 454 millones del último año de Monteseirín (2010) a 419 millones al acabar su mandato, lo que supuso una reducción de 35 millones de euros y de un 7,70%.

CASI DOS AÑOS Y MEDIO DESPUÉS

Desde el segundo trimestre de 2015, ya con Juan Espadas como alcalde, hasta la finalización del tercer trimestre del año pasado, último dato oficial disponible del Banco de España, la deuda del Ayuntamiento de Sevilla ha pasado de 419 millones de euros a 318 millones, es decir 101 millones menos (-24,10%). Dicho de otro modo, Espadas ha rebajado en números redondos tres veces más deudas en dos años y tres meses que Zoido en cuatro años.

En términos absolutos sólo han reducido más deuda que el de Sevilla entre las grandes urbes españolas Madrid (nada menos que 2.126 millones de euros), Valencia (139 millones) y Málaga (114 millones), pero como partían de niveles de endeudamiento muy superiores, Sevilla es la que menos debe de entre las ciudades que superan el medio millón de habitantes.

Entre las restantes sólo están en mejor situación la gran excepción de Bilbao, en una situación envidiable con una deuda de tan sólo un millón de euros, Las Palmas (44 millones), Alicante (83 millones) y Córdoba (203 millones).

Encabezan el ranking de ciudades endeudadas Madrid, que pese a quitarse más de dos mil millones de la etapa de Gallardón y Botella aún debe 3.511 millones de euros, Zaragoza (995), Barcelona (799), Valencia (597) y Málaga (502).

Y pese a la Ley de Estabilidad y las exigencias de Montoro, en lo que va de mandato municipal ha habido tres grandes ayuntamientos que en vez de reducir han incrementado todavía más su endeudamiento: Zaragoza (174 millones más), Murcia (136) y Barcelona (83 millones).

EVOLUCIÓN DEUDA AYUNTAMIENTO DE SEVILLA

AÑO                           MILLONES

 

2007                          384

 

2008                          422

 

2009                          522

 

2010                          454 (Monteseirín)

 

2011                          452

 

2012                          482

 

2013                          439

 

2014                          443

 

1 T 2015                   432

 

2 T 2015                   419 (Zoido)

 

3 T 2015                   405

 

2015                          394

 

2016                          347

 

3 T 2017                   318 (Espadas)

 

CUADRO EVOLUCIÓN DEUDA GRANDES URBES ACTUAL MANDATO

(Junio 2015-Septiembre 2017)

 

Ciudad                       Jun 2015       Sept 2017     Balance             %

 

Alicante                     140                   83                -57                 -40,70

 

Barcelona                  716                799                +83                +11,59

 

Bilbao                             9                     1                – 8                  -89,00

 

Córdoba                    253                203                -50                  -19,76

 

Madrid                    5.637            3.511          -2.126                -37,71

 

Málaga                       616                502                -114                -18,50

 

Murcia                       183                319                +136               +74,31

 

Palma Mallorca         331                319                -12                 – 3,62

 

Las Palmas                99                 44                 -55                 -55,55

 

Sevilla                        419                318                -101                -24,10

 

Valencia                     736                597                -139                -18,88

 

Valladolid                  122                101                  -21                -17,21

 

Zaragoza                    821                995              +174                +21,19

 

 

Fuente: Elaboración propia a partir de los datos del Banco de España

Cifras, en millones de euros

 

 

La Gavidia y la marca Sevilla

La antigua comisaría fue una “compra envenenada” por 9,9 millones sin saber qué hacer con ella

Mientras a Sevilla sólo vienen proyectos ligados al turismo y al ocio Bilbao y Madrid los buscan tecnológicos

 

En este año a punto de fenecer y en el que se ha cumplido el XXV aniversario de la Expo-92 viene a cuento volver a recordar la frase del ex comisario de la Muestra, el diplomático Emilio Cassinello, sobre los “regalos envenenados” de pabellones al Gobierno de España por los países participantes.

El Reglamento General de la Exposición imponía a los participantes devolver a su estado original la parcela que les hubiera entregado en la Cartuja la Sociedad Estatal para la Expo, que concibió como permanentes para que quedaran tras la Muestra apenas unos pocos, como los temáticos y el pabellón de España.

Cuando acabó el evento, gobiernos de muchos países participantes mostraron una inusitada generosidad al ofrecerse a donar a empresas, organismos y Gobierno españoles sus pabellones a cambio de una cantidad simbólica como una peseta (entonces aún no existía el euro).

Y el comisario Cassinello, independientemente de lo que acabaron aceptando o haciendo diversas empresas, rechazó amablemente tales ofrecimientos a nuestro Gobierno calificándolos en privado como “regalos envenenados”. El veneno del “regalo” radicaba en que los participantes trataban de ahorrarse los obligados costes de demolición de sus pabellones al transferir la propiedad de éstos al país organizador. Si ya después de la Expo, sobrevenida una crisis económica parecida a la actual, no sabíamos qué hacer en y con la isla de la Cartuja, donde sobrevino el “síndrome de los jaramagos”, cabe imaginar qué habría ocurrido si encima hubiera que haber asumido el coste de mantener en pie un centenar en números redondos de pabellones vacíos.

 

ARTILLERÍA

También de “regalo envenenado” hay que calificar la aceptación por Monteseirín, en 2008, de la Fábrica de Artillería para el Ayuntamiento de Sevilla. El Ministerio de Defensa, el organismo oficial que más ha especulado y más beneficios ha obtenido a costa de la ciudad, le transfirió así a la Corporación Municipal hispalense, merced a la ingenuidad del entonces alcalde, los gastos de conservación de ese enorme edificio industrial, con más de 20.000 m2.

En 2010, la entonces delegada de Cultura, Maribel Montaño, declaró: “Creemos que se convertirá en el mejor espacio cultural de la ciudad con una inversión muy ajustada (de) entre 20 y 30 millones de euros…”. Así pues, el Ayuntamiento, que no podía sostener el patrimonio del que ya era propietario, aceptó un “regalo envenenado” cuya reutilización ya evaluó por entonces en esa ingente cantidad de dinero (hasta 5.000 millones de las antiguas pesetas).

 

Y LA COMISARÍA

 

Peor todavía que el “regalo envenenado” de la Fábrica de Artillería fue la “compra envenenada” por Monteseirín con el dinero de los sevillanos en diciembre de 2006 a Interior de la antigua comisaría de la Gavidia por 9,9 millones de euros, más la cesión de los solares para que el Ministerio erigiera cinco comisarías en la ciudad. Si ese Departamento tiene la obligación de construir las comisarías para la Policía Nacional, más tarde o más temprano las habría acabado haciendo (la operación no la aceleró, como prueba el hecho de que todavía no ha culminado su compromiso once años después), por lo que resulta más incomprensible que Monteseirín asumiera esa responsabilidad al inyectarle 9,9 millones de euros por la Gavidia y sin tener ningún proyecto definido para la misma: su mandato duró cinco años más y no fue capaz de reutilizarla en ningún sentido.

Al contrario, la dejó abandonada a su suerte y deteriorándose por la falta de uso, y en los once años transcurridos desde su “compra envenenada” el Ayuntamiento se ha gastado un millón de euros en su vigilancia y comprobado que el coste de rehabilitarla por el abandono en que se halla sumida supera los 10 millones de euros.

En resumen, la ruinosa operación de la Gavidia legada por Monteseirín a Sevilla tendría ya un coste potencial de 21 millones de euros (compra + vigilancia + rehabilitación), y la asunción de la Fábrica de Artillería, otra millonada igual o superior.

 

DISLATE

Este es el “marrón” que le cayó primero a Zoido y después a Espadas. Una situación sobrevenida o heredada  de la que ninguno de los dos ha sido responsable, pero el hecho es que la “patata caliente” de la Gavidia sigue ahí, para incomodidad del actual alcalde, que incluso lanzó el globo-sonda de que quizás lo mejor sería demolerla porque así habría más posibilidad de colocar el solar a algún inversor y de que el Ayuntamiento se liberara del inmueble y de los gastos que le causa aun sin haber hecho nada en el mismo durante once años. Obsérvese, pues, la magnitud del dislate iniciado por Monteseirín: gastar 9,9 millones en un edificio sin saber qué hacer con el mismo, hasta el punto de que su sucesor socialista pensara en echarlo abajo.

Frenado aquel (des)propósito por la mayoritaria reacción en contra y el recordatorio de la Junta de Andalucía de que la ley del Patrimonio lo impedía por tratarse de un edificio protegido, Espadas ha tratado de endosarle la antigua comisaría a alguna empresa o inversor que le libere de ese cáliz patrimonial, de esa ruinosa herencia monteseirinesca.

Y he aquí que al llamamiento de Espadas han aparecido seis promotores que aspiran a convertir a sus expensas (la condición “sine qua non” del Ayuntamiento, el cual no quiere gastar ni un euro más en el inmueble) la antigua comisaría en un hotel (tres proyectos en esa línea); un complejo deportivo-sanitario; un espacio cultural y de ocio (con el parece que inevitable auditorio y salas de exposiciones, pero también con bares y gimnasios) o un centro de emprendimiento, este último auspiciado por el colectivo de arquitectos sevillanos Entre Adoquines y donde nuestros jóvenes y emprendedores tendrían un espacio para la innovación y la creación de empresas de base tecnológica.

 

EXCESOS Y CARENCIAS

 

Me remito al artículo titulado “Un Fab Lab en la Gavidia”, publicado en esta misma sección el pasado julio.  En mi opinión, Sevilla no necesita que su Ayuntamiento promueva más hoteles, complejos deportivos ni mixtos culturales y de ocio porque hay suficiente oferta de los mismos en la ciudad. Hemos perdido la cuenta de los nuevos hoteles anunciados, está reciente la inauguración del complejo deportivo en la antigua estación de Cádiz y es inminente la apertura en la Cartuja del espacio cultural de la Red Criteria que construyó la SGAE, pero sí hay carencia de proyectos públicos de innovación tecnológica y de equipamiento social en un distrito como Casco Antiguo, en línea justamente de lo preconizado por Entre Adoquines.

La diferencia esencial para el Ayuntamiento es que mientras en el resto de proyectos los promotores le liberan de la Gavidia al comprarla o asumir en una concesión el coste de su rehabilitación para el uso que quieran darle, en el de Entre Adoquines se apuesta por el mantenimiento de la propiedad e incluso de la gestión públicas y se preconiza que el Consistorio la rehabilite gradualmente por fases, con recursos propios o con fondos europeos (curiosamente, el Ayuntamiento, que dice no tener dinero para la Gavidia, sí ha estado dispuesto a pagar a la Junta 17 millones por su sede de Gobernación en la Plaza Nueva y ha adquirido la Casa Fabiola por 4,5 millones de euros).

Con esta especie de subasta del edificio entre promotores, Espadas está demostrando, aunque sea de forma inconsciente, que carece de un modelo para la Gavidia o que no sabe cómo insertarla en su modelo de ciudad, ya que obra al revés, porque  debería haber empezado definiendo el uso que quiere dar a la antigua comisaría en vez de que vengan a proponérselo a él.

Sigue mirando el edificio como un problema en vez de como una oportunidad y no sale al exterior a captar un proyecto que se amolde a un fin predeterminado, como sí hacen en otras ciudades, salvo que se entienda que sus preferencias están en la línea de los que ha recibido.

EJEMPLOS

 

El portavoz de Ciudadanos, Javier Millán, puso el pasado mes de julio a Bilbao como ejemplo de saber lo que quería y de cómo desde la propia ciudad fueron a convencer a Digi Pen, una universidad privada que imparte formación (sus alumnos, aunque pagan unos elevados costes, no conocen el paro porque se los rifan las empresas) para el boyante sector de los videojuegos, a fin de que se instalara a orillas de la ría del Nervión.

En el citado artículo “Un Fab Lab en la Gavidia”, publicado el pasado 10 de julio, escribía por mi parte lo siguiente: “¿Quiere ideas Espadas sobre financiación o incorporación privada para un proyecto en esta línea (tecnológica)? No es casualidad que Leroy Merlin, la firma francesa….haya decidido crear para sus clientes “espacios de fabricación colaborativa” asociándose con la americana TechnoShop…”.

Pues bien, como si se tratase de una premonición, tan sólo siete días después de publicarse aquellas líneas la Fundación Universidad-Empresa, la Cámara de Comercio de Madrid, la Fundación CEIM y la Consejería de Economía e Innovación de la comunidad madrileña organizaron un encuentro en la capital de España con el consejero delegado de TechnoShop, Paul Dugan, para propiciar la instalación de esta empresa americana en Madrid e impulsar así un “ecosistema de innovación”, en línea con el proyecto de Entre Adoquines para la Gavidia.

Bilbao y Madrid han ido al mercado a captar no otro hotel, ni un gimnasio, ni un centro de ocio y deportes, sino proyectos de base tecnológica porque sabían qué querían y lo que tenían que buscar, mientras que en Sevilla no dejan de venir hoteles, probablemente porque no sabemos diversificar nuestra imagen de marca, casi exclusivamente asociada al turismo.

¡Es la educación, estúpido!

La suciedad de Sevilla no se soluciona con diez mil papeleras más, sino con la educación cívica de los sevillanos

La delegación sevillana que acudió a Lausana hace 20 años vio con asombro su limpieza sin papeleras en las calles

 

El gobierno de Espadas ha iniciado un zafarrancho de limpieza de Sevilla en respuesta a la campaña que, emulando a Zoido cuando éste lideraba la oposición (recuérdese el banco roto de Bellavista y la retirada de suciedad, pala en mano, en el Vacie) lanzó a la vuelta de las vacaciones de verano el nuevo portavoz del PP, Beltrán Pérez.

Pérez, que se rodeó de representantes de una veintena de asociaciones vecinales, denunció lo que calificó como “falta de limpieza” de la ciudad por el nulo funcionamiento de la recogida neumática de residuos, contenedores y papeleras llenos, presencia de ratas y “baldeos que brillan por su ausencia”.

Con astucia política, el portavoz del PP se apresuró a destacar que no culpaba de la situación a los trabajadores de la empresa de limpieza municipal (Lipasam), los mismos que le ganaron el pulso que le echaron a Zoido con aquella prolongada huelga de recogida de basura, pese a que el aparato de propaganda del entonces gobierno del PP trató de convencer a través de los medios de comunicación de lo contrario (en la práctica ni siquiera se abrió la bolsa de trabajo). Pérez, decía, culpó a la gestión realizada por Espadas y su equipo y retó al alcalde (otra vez imitando el estilo de Zoido) a ponerse al frente “con los Distritos, los vecinos y Lipasam para conseguir una ciudad más limpia”.

 

REPARTO DE CULPAS

 

Así se las ponían a Fernando VII. El presidente del comité de empresa de Lipasam, Antonio Bazo, recogió el guante lanzado por Pérez y declaró inmediatamente después: “Obviamente, la falta de limpieza en las calles de la ciudad es cierta”. Bazo, para no malquistarse plenamente con unos y con otros, culpó a partes iguales al PP y al PSOE. Al primero, por las restricciones a la contratación impuestas por el Gobierno de Rajoy, que habrían provocado la no sustitución de 180 trabajadores de la plantilla de Lipasam, especialmente en el servicio de limpieza viaria. Al PSOE, que equivale a decir el gobierno de Espadas, porque “habiendo podido mover ficha para corregir la situación, no lo ha hecho”. ¿Soluciones apuntadas por el sindicalista? La primera, la esperable: “Meter más plantilla”. La segunda, ajustar el trabajo a la (menor) plantilla existente.

Viéndose cercado por la oposición y por su propia empresa pública en un tema sensible para los sevillanos (la falta de limpieza de las calles fue señalada como el cuarto problema de la ciudad en el sondeo publicado por Viva Sevilla antes de las vacaciones de verano), Espadas ha reaccionado realizando 119 contratos especiales hasta final de año en Lipasam (así contenta al comité de empresa y frena las acusaciones de inactividad por parte de la oposición), a los que ha unido 25 con cargo al plan especial de Navidad; presentando 12 nuevos camiones de recogida y 8 barredoras, con un coste de 4 millones de euros; destinando 1,3 millones a diez motocarros, tres camiones portacontenedores y compras de bolsas de plástico para los dos próximos años y anunciando la adquisición de 10.000 nuevas papeleras.

 

CAUSA Y EFECTO

 

Por más que Espadas gaste millones (anuncia 9 más en compras para 2018) en camiones, barredoras, bolsas y papeleras, es poco probable que Sevilla deje de estar sucia porque parafraseando a James Carville, el jefe de campaña de Bill Clinton que dijo aquello de “es la economía, estúpido”, lo nuestro no es una cuestión de más equipamiento, sino de más educación cívica. Por tanto, cabe decir “¡es la educación, estúpido!”.

Y es que con las barredoras, los camiones, los motocarros, los contenedores y las papeleras se atiende a las consecuencias, pero no a la causa del problema, que es esencialmente nuestro proverbial vandalismo y ausencia de sentido cívico.

Vamos a ver un ejemplo real del aserto de que no es cuestión de papeleras.

Creo recordar que fue en marzo de 1997 (por lo tanto se habrían cumplido en este 2017 veinte años, un aniversario no recordado, por razones obvias) cuando una delegación oficial de la ciudad de Sevilla, presidida por la entonces alcaldesa, Soledad Becerril, y acompañada, entre otros, por la infanta Cristina y por el exciclista Miguel Induráin, acudió a la sede del Comité Olímpico Internacional en Lausana (Suiza) a defender la candidatura hispalense para organizar los Juegos Olímpicos de 2004.

 

EN LAUSANA

 

Acompañamos a la clase política periodistas de la mayoría de los medios de comunicación locales existentes en aquella época. En uno de los cambios de impresiones tras nuestro desembarco en la capital del COI, que aún presidía el ya desaparecido Juan Antonio Samaranch, Soledad Becerril nos preguntó a algunos periodistas qué es lo que más nos había llamado la atención de la ciudad suiza.

Varios coincidimos en la misma apreciación, porque saltaba a la vista: la extraordinaria limpieza existente en las calles, donde no se veía ningún residuo por el suelo. Pero lo más impresionante de todo es que aquello ocurría pese a que ¡no había papeleras! Cuando la alcaldesa comprobó que también habíamos reparado en esa singularidad, se le iluminó la cara, y exclamó: “¡¿Verdad que sí?!”.

Sus palabras fueron como la expresión de un deseo de lo mismo que ella habría querido para Sevilla y su alegría por que constatáramos que no era una utopía inalcanzable porque en la civilizada Europa se había conseguido.

 

EL PRECEDENTE DE LA EXPO

 

Recordé entonces cómo la Sociedad Estatal para la Exposicion Universal de 1992 había estudiado los mecanismos psicológicos y sociológicos para lograr mantener limpio el amplio recinto de la Muestra. Según el análisis de sus técnicos, si la Expo estaba limpia como una patena, los visitantes se verían condicionados psicológicamente para no ensuciar los suelos, pero si veían suciedad acumulada en las calles y jardines de la Cartuja, aquélla tendería a incrementarse por un “efecto llamada”: no sentirían vergüenza por arrojar residuos pensando en que hacían lo mismo que todos.  Para conseguir el contraefecto “patena”, la Organizadora dispuso de un ejército de barrenderos que repasaban continuamente los espacios públicos y vaciaban papeleras y contenedores. Gracias a aquella estrategia de seguimiento continuo, la Expo relució limpia hasta casi el final, cuando ya los visitantes se sintieron con la confianza suficiente como para comportarse en sus avenidas como si fueran una prolongación de las calles de Sevilla.

 

La diferencia esencial entre nuestra ciudad y Lausana es que allí no había una legión de barrenderos detrás de la gente y ni siquiera papeleras donde arrojar nada, ante lo cual la única opción era guardarse los residuos en los bolsillos o, simplemente, no generarlos.

 

Este cuidado se veía por todas partes y en todos los detalles. Otro ejemplo: en la calle del hotel en que nos alojábamos los periodistas se preparó una mañana una obra que iban a ejecutar inmigrantes asiáticos. Lo primero que hicieron fue extender sobre el asfalto una gran lona negra sobre la que luego fueron depositando la arena, los adoquines, el cemento, la hormigonera… Cuando por la tarde acabaron su trabajo, envolvieron con la lona los restos de la obra, la cargaron en un camión y la vía pública quedó como si allí no se hubiera hecho nada. Y entonces rememoré un encuentro con Manuel Del Valle, cuando aún era alcalde, en que le preguntamos los periodistas por unas obras de la preExpo y llegó a responder con su habitual seriedad: “Dejan las calles peor de lo que estaban antes”.

No hace falta remontarse a veinte años atrás. El sábado jugó el Betis contra el Alavés en Heliópolis. Antes del partido aparcó una furgoneta en una avenida de Los Bermejales. Sus ocupantes se bajaron y se pusieron a comer tranquilamente unos bocadillos. Cuando acabaron arrojaron al suelo las bolsas en que venían envueltos y las servilletas de papel que utilizaron, con total naturalidad por no decir impunidad.

 

Tenían a su izquierda, a pocos metros, una papelera y dos contenedores de basura. Enfrente, otra papelera y contenedores hasta de papel, plástico y vidrio. No se preocuparon de usar ninguno.

 

El remedio, pues, no es comprar 10.000 papeleras más, sino educar a 690.000 sevillanos.

Aguas turbulentas

Espadas no puede plantear una cuestión de confianza hasta el año que viene y si le tumban Presupuestos u Ordenanzas

 Susana Serrano dramatiza en exceso cuando dice que pudo morir asfixiada durante el desalojo policial

En todo proceso de ruptura se hacen declaraciones que no contribuyen precisamente a reducir tensiones, tender puentes y recomponer la relación, sino a todo lo contrario: agudizan el enfrentamiento y propician que la(s) otra(s) parte(s) encuentren en las palabras que se dicen más razones para justificar su posición.

 Así lo estamos viendo en el que parece, si todos los interesados no se dan una tregua y abren un periodo de reflexión, inevitable final del acuerdo entre PSOE, Participa e IU para la elección de Espadas como alcalde hace dos años y a raíz de la chispa que ha provocado el encendido de la mecha: el desalojo policial del Ayuntamiento de ex eventuales de Lipasam mezclados con algunos ediles de las fuerzas de izquierda.

 Espadas ha estado muy institucional cuando ha hecho un llamamiento a todos los partidos representados en el Ayuntamiento para que reflexionen sobre su papel en esta crisis porque, a su juicio, los sevillanos no esperan de los grupos políticos una actitud de “tensión, radicalidad, confrontación….”.

 

Pero cuando el alcalde adopta un rol excesivamente dramático que estropea su discurso es cuando habla de intentos de desestabilización del Ayuntamiento: “No vamos a bajar la guardia -ha declarado- cuando parece que alguien nos está echando un pulso, porque un pulso a las instituciones y al gobierno local es un pulso a la ciudad”. Ello equivale a identificar su minoritario gobierno con Sevilla, en plan Luis XIV de Francia: “Sevilla soy yo”.

 Las amenazas de ruptura de pactos entre los partidos políticos (un día sí y otro no se las lanza en el Parlamento andaluz el portavoz de Ciudadanos, Juan Marín, a Susana Díaz) y/o de presentación de mociones de censura (la reciente de Pablo Iglesias a Mariano Rajoy) o cuestiones de confianza, como han hecho en Sevilla Participa e IU, forman parte de la vida democrática y son opciones previstas en nuestro ordenamiento jurídico. Rajoy no ha dicho que la moción de censura de Podemos ha sido un pulso a las instituciones, al Gobierno de la nación o a España, como tampoco lo dijo Adolfo Suárez cuando se la presentó Felipe González en su día.

 Así pues, la bronca entre los partidos de la izquierda local se limita a ser en todo caso un pulso a Espadas y al PSOE, que en las pasadas elecciones municipales obtuvieron 103.238 de los 321.206 votos válidos emitidos. Representan por tanto al 32,14% de la ciudad y no al 100% de la misma, como ha dicho Espadas de su gobierno en minoría.

 

Declaraciones como éstas, en las que se toma la parte por el todo, sólo contribuyen a soliviantar más a los socios de investidura. Participa ha reaccionado diciendo que Espadas se cree el Rey Sol.

EL HUECO DEL PP

Mientras Participa e IU dan por dinamitado el pacto de investidura porque a su juicio no se ha producido el comprometido giro a la izquierda en las políticas del Ayuntamiento, Espadas, consciente o inconscientemente, alimenta los argumentos de aquéllos cuando declara que “el sitio que ha dejado el PP vacío lo he ocupado yo”. Una declaración de este tipo sólo puede interpretarse por parte de sus socios  (¿o debemos decir ya ex socios?) de investidura como un desplazamiento hacia la derecha en el espectro político que confirma sus peores temores y les obligan a replantearse su apoyo al alcalde.

 Espadas ha afirmado que su objetivo político en estos dos años de mandato ha sido ensanchar el espectro electoral desde la centralidad huyendo de los extremos: “Yo quiero gobernar desde el centro hacia la izquierda”, aseveró. Sin embargo, el discurso de la ocupación del espacio del PP podría interpretarse como un intento de captación de votos por su derecha, lo que deja a Participa e IU en una incómoda posición como compañeros de viaje de un alcalde que por ensanchar su base electoral no tendría empacho en girar a la derecha.

O quizás no tanto, en línea con lo que decía Fraga de que la política hace extraños compañeros de cama. Y es que cuando le han preguntado al portavoz de IU, Daniel González Rojas, por la posibilidad de una moción de censura contra Espadas que le dé al PP el gobierno local, ha respondido: “Tendremos que estudiar si el proyecto del PP es nítidamente de izquierdas…. Creo que no. Pero toda propuesta se somete a consulta a las bases, que están muy molestas con Espadas. Si el alcalde está tan confiado en que lo está haciendo bien, que se someta a una cuestión de confianza”.

CONFIANZA

Olvida el portavoz de IU  que, legalmente, Espadas no puede someterse a una cuestión de confianza así como así y de la noche a la mañana. El alcalde sólo puede plantear al Pleno una cuestión de confianza vinculada a la aprobación o modificación de cualquiera de los siguientes asuntos: 1) Los Presupuestos anuales; 2) El Reglamento orgánico; 3) Las Ordenanzas Fiscales; y 4) La aprobación que ponga fin a la tramitación de los instrumentos del planeamiento general de ámbito municipal (PGOU).

 

Para la presentación de la cuestión de confianza será requisito previo que el acuerdo correspondiente haya sido debatido en el Pleno y que éste no obtenga  la mayoría necesaria para su aprobación. El alcalde no puede plantear más de una cuestión de confianza cada año y tampoco en el último de su mandato. Así pues, teniendo en cuenta la normativa, sólo quedan tres opciones de que Espadas pueda plantear una cuestión de confianza y todas el año que viene, nunca en el último de su mandato: que el Pleno le tumbe los Presupuestos, las Ordenanzas Fiscales o un nuevo Reglamento municipal, ya que  no hay nuevo PGOU a la vista que pudiera suscitarla. Por tanto, González Rojas deberá esperar todavía un año para intentar que el alcalde plantee esa cuestión de confianza por la que él aboga, siempre que se quede en minoría en la votación de los Presupuestos y/o de las Ordenanzas Fiscales.

CENSURA

Participa Sevilla, por su parte, ha hablado de plantearle una moción de censura a Espadas, pero tampoco le saldrían las cuentas, salvo que contara con el apoyo del PP y acabara actuando en beneficio de este último.  Debería ser apoyada al menos por la mitad más uno (16) de los concejales e incluir un candidato alternativo a la Alcaldía. Participa e IU sólo tienen cinco ediles entre ambos. En el hipotético caso de que se sumara Ciudadanos a la causa serían ocho, por lo que para que triunfara una moción de censura  deberían echarse en brazos del PP, pero ya hemos visto lo declarado por el portavoz de IU, dispuesto a averiguar si el partido de la gaviota es también de izquierdas con tal de quitarle el bastón de mando a Espadas.

 

En esta escalada de declaraciones ha ido todavía más lejos la portavoz de Participa, Susana Serrano, la cual ha dicho que el desalojo del Ayuntamiento por parte de los agentes de Cabrera “puso en riesgo nuestras vidas, sobre todo por la asfixia que vivimos al rodearnos 25 policías para expulsarnos”.

 Si antes hablamos de la dramatización de Espadas con aquello de que echarle un pulso a su gobierno era echárselo a Sevilla, esta exageración de Susana Serrano en el sentido de que pudo morir asfixiada al verse rodeada por 25 policías la supera con creces. ¿Cómo se habría sentido la portavoz de Participa  si hubiera tenido que sufrir un desalojo de los “grises” en la época de Franco?

DEL NARANJA AL AZUL

El portavoz de Ciudadanos, Javier Millán, califica por su parte los dos años de mandato de Espadas como un tiempo perdido: “El alcalde -afirma- ha sido incapaz de cambiar el rumbo de la ciudad y seguimos estancados, incluso perdiendo competitividad como en turismo. Los grandes proyectos como Gavidia, Altadis, el Metro y Ciudad de la Justicia siguen empantanados. Le doy un sobresaliente en venta de humo y un suspenso en hechos”.

 

Quien hace estas declaraciones, como si no tuviera nada que ver con estos dos años “perdidos”, es quien le ha dado los balones de oxígeno a Espadas pactando con él los Presupuestos.

 El PP, que ha estado dos años ausente de la vida municipal sumido en sus divisiones internas tras la marcha de Zoido a Madrid, se halla expectante en medio de la bronca por aquello de a río revuelto, ganancia de pescadores, no vaya a ser que finalmente le presenten una moción de censura a Espadas y tenga que improvisar un candidato desde dentro que hoy por hoy no tiene. Quizás ese eventualidad es la que ha acelerado la destitución de un blando como Alberto Díaz al frente del grupo municipal y su sustitución por un duro como Beltrán Pérez

 Este es el complicado panorama que, tras dos años de plácida travesía, se le ha presentado de golpe y porrazo a Espadas en su particular cruce del ecuador: las aguas, otrora mansas, ahora bajan turbulentas.

 Quedémonos con una frase del alcalde evocadora de la “realpolitik” que se verá obligado a practicar más aún si cabe que antes: “Alguien que gobierna con sólo once concejales tiene que tener permanentemente la mano tendida a los demás porque si no es tonto”.

Empleo: la Semana Santa, mejor que la Feria de Abril

Las Ferias que se adentran en mayo reducen el paro menos que la Semana Santa

 La Feria sólo tiene más impacto cuando la Seman Santa cabalga entre marzo y abril

 Y la Feria en su tradicional abril genera más empleo que las que se celebran en mayo

La obsesión de los gobiernos municipales de Sevilla (desde Monteseirín a Espadas pasando por Zoido) de extender en todo lo posible la Feria de Abril al mes de mayo para captar el turismo madrileño de “puente” por el 1 y el 2 de mayo (fiesta general el primer día y autonómica el segundo) ha contribuido menos a la reducción del paro en dicho mes que la Semana Santa celebrada en abril, según un análisis comparativo de las fiestas primaverales en Sevilla capital durante los años de la crisis económica (2009-2017).

 Los sucesivos gobiernos locales se han basado en sendos estudios realizados por la Universidad Hispalense en 2007 (Semana Santa)  y 2009 (Feria) para, aplicando posteriormente la evolución del Índice de Precios al Consumo (IPC), destacar la Feria como la fiesta anual con mayor impacto en la economía de la ciudad.

 

Efectivamente, la Hispalense estimó hace ocho años que la Feria generaba un movimiento económico de 675,5 millones de euros, frente a los 240 millones de la Semana Santa actualizados para el mismo año 2009. Por lo tanto, casi tres veces superior.

 Estos informes han servido de coartada cuando ha sido preciso para justificar que durante los nueve años de crisis económica, en casi la mitad de los mismos (cuatro) la Feria se haya extendido al mes de mayo, siempre en función de los intereses del sector turístico y para procurar atraerse a los madrileños en su fiesta autonómica (dos de mayo), sumada a la del Primero de mayo.

 Así ocurrió en los años 2009 y 2011, con Monteseirín; 2014, con Zoido, y 2017, con Espadas.

 EN NOMBRE DEL TURISMO

  La supeditación de la Feria de Abril a los intereses del sector turístico alcanzó su grado máximo con Zoido hace tres años, cuando se celebró con temperaturas cercanas a los 40 grados entre el 6 y el 11 de mayo.

 Tal como comentamos en su momento,  el debate ya surgió apenas concluida la Feria del año  2013, cuando empezaron las presiones sobre el Ayuntamiento para que matara tres pájaros de un tiro a la hora de captar turistas para la ciudad sin solapar la Feria con el macropuente del 1 y 2 de mayo en Madrid, principal foco emisor de turistas hacia Sevilla.

 

El sector turístico local ya descontaba, como suele decirse en Bolsa, que los madrileños en particular y los turistas en general ya vendrían en masa a Sevilla en  Semana Santa y durante el puente de mayo, por lo que su objetivo desde el principio fue crear artificialmente un tercer motivo de visita poniendo la Feria lo más tarde posible para que no coincidiera con el puente y se erigiera por sí misma en polo de atracción turística. En su opinión, esto sólo era posible fijando su celebración después del puente, o sea, entre el 5 y el 11 de mayo, para que así los madrileños desembarcaran por tercera vez casi consecutiva en la ciudad, durante el fin de semana del 9 al 11.

 La conclusión que se extrajo de la Feria de aquel año es que la fiesta ya no la decide el Consistorio en representación o pensando en los 700.000 sevillanos, sino el sector turístico empresarial. No es éste el que está al servicio de Sevilla, sino al revés, sin que se aprecie que corresponda en justa contrapartida cuando se necesita su contribución para otras causas.

 

Un año después lo acabó reconociendo el entonces delegado de Fiestas Mayores, Gregorio Serrano, cuando declaró que la decisión de retrasar la Feria se había adoptado a petición del sector turístico, “del que hoy por hoy -afirmó- vive esta ciudad en gran parte. No es una decisión -añadió- que ha tomado el Ayuntamiento de forma arbitraria, sino que hemos puesto las necesidades de las personas por encima de las tradiciones”.

ANÁLISIS COMPARATIVO

Hemos realizado un estudio comparativo de la evolución del paro en Sevilla capital en el periodo de la crisis económica (2009-2017) y en los meses en que se han celebrado las fiestas primaverales: Semana Santa y Feria. En este lapso de tiempo se han dado todo tipo de situaciones: años en que tanto una como otra se han celebrado en abril; años en que la Semana Santa se ha celebrado en marzo y la Feria en abril; años con la Semana Santa a caballo entre marzo y abril y la Feria en abril; y años con la Semana Santa en abril y la Feria adentrándose en mayo.

 En los festejos digamos mixtos, a caballo entre dos meses, hemos atribuido el 50% del dato del paro registrado en cada uno de esos dos meses, ya fuera negativo o positivo. Hay que destacar que el paro siempre se ha reducido en los meses con fiestas primaverales, con una única excepción: mayo de 2009 (hubo tres días de Feria entonces), cuando se incrementó en 661 personas.

 

La primera y más importante conclusión es que a pesar de que a la Feria se le atribuye un impacto económico tres veces superior al de la Semana Santa, la fiesta religiosa contribuye más que la fiesta civil a la generación de empleo y a la reducción del paro. En el conjunto de meses en que se celebró la Semana Santa salieron de las listas del paro 11.845 sevillanos, frente a 9.678 en los meses de la Feria (un 18,30% menos). Dicho de otro modo, la Semana Santa contribuye a reducir el paro casi una quinta parte más que la Feria pese a que se le atribuye tres veces menos impacto económico.

 Segunda conclusión: todas las Ferias que se adentran en mayo para captar turistas madrileños tienen menos impacto en el empleo que las Semanas Santas de esos años, todas las cuales se celebraron en abril.

 Cuando la Semana Santa se celebra en marzo y la Feria en abril, hay alternancia de resultados: en 2013 la Feria tuvo más impacto en el empleo, y en 2016 fue al revés, ya que la Semana Santa fue mejor que la Feria.

 Y la Feria supera en impacto laboral a la Semana Santa cuando ésta se celebra a caballo entre los meses de marzo y abril.

 

Nos queda comparar la Feria consigo misma: cuando se celebra sólo en abril y cuando se adentra en mayo, parcial o totalmente. Pues bien, los datos avalan a la Feria exclusivamente en abril. En las Ferias que se han adentrado en mayo abandonaron las listas del paro un total de 3.885 sevillanos, mientras que cuando la Feria se circunscribió al mes de abril lo hicieron 5.793. Ahora bien, como ha habido cuatro Ferias extendidas a mayo y cinco sólo en abril, lo más objetivo es hacer el promedio. La cifra sigue favoreciendo a la Feria sólo en abril, en las que se da una media de 1.158 sevillanos que hallaron un trabajo en dicho mes, frente al promedio de 971 en las Feria extendidas a mayo.

 Por tanto, como conclusión general, la mejor Feria para la reducción del paro/creación de empleo es la tradicional: la de abril, no la de mayo.

Sevilla no es diferente

Cinco Madrugadas con pánico colectivo y el mismo discurso oficial de que sabemos actuar ante las avalanchas

El relato de los incidentes de nuestra Madrugada es intercambiable con el de la madrugada del Lunes en Málaga

 

La crónica periodística reflejaba, entre otras cosas, lo siguiente: “Unos decían que habían oído disparos; otros, que habían visto un fogonazo; y había varios que aseguraban que un coche había entrado a toda velocidad en sentido contrario desde la plaza…. La psicosis originada por los rumores de un atentado derivaron en una avalancha imposible de controlar.

La gente salió corriendo “en todas las direcciones”, cuenta un testigo; “a los músicos se les iban cayendo los instrumentos. Otros presentes incluso aseguran que había hasta teléfonos móviles tirados por el suelo y la gente ni se detenía a cogerlos”. Varios niños se perdieron, aunque fueron encontrados al poco tiempo por sus padres. La presencia del helicóptero de la Policía Nacional, que sobrevoló la zona del río más próxima a la calle Carretería para intentar tomar imágenes desde el aire de lo que estaba pasando, contribuyó sin pretenderlo a acrecentar la sensación de que algo estaba pasando.

Familias enteras se refugiaron en los locales de los alrededores que encontraron abiertos a esa hora. “Intentamos convencerlos de que salieran, de que no había ningún atentado, pero no había forma”, relata otro de los agentes que actuaron. “La única forma de lograrlo fue decirle a la banda de música que volviera a tocar para que comprendieran que la procesión continuaba y que todo volvía a la normalidad”. También contribuyó el fuerte despliegue policial que se organizó tras el incidente, con el que trató de dar la sensación de que la situación estaba bajo control.

(…..) Los agentes no han encontrado testimonios coincidentes. Testigos hablan de una reyerta entre al menos dos jóvenes a la que se fueron sumando varias personas más. Alguno afirma que hubo un arma de por medio, aunque reconoce que no llegó a verla….”

 

SIMILITUD

 

Parece la crónica de los incidentes en la Madrugada de 2017 en Sevilla, ¿verdad?, pero no es así, pese al inmenso parecido entre lo acaecido en nuestra ciudad y en esta narración. Corresponde realmente a la pasada madrugada del Lunes Santo en Málaga. Allí, hacia las 2:10 horas ya del Martes Santo, se desató una histeria colectiva que se extendió por las calles del Centro de la capital malagueña a raíz de un confuso incidente o presunta reyerta juvenil (la misma causa, en nuestro caso en las Setas de la Encarnación, que provocó otra Madrugada de pánico en el año 2015) al paso del Cautivo y de la Virgen de la Trinidad y que provocó rápidamente avalanchas humanas.

Tras informar sobre los incidentes acaecidos en Málaga, la Cadena SER  emitió posteriormente unas declaraciones de nuestro alcalde,  bajo el título “Los sevillanos sabemos actuar ante avalanchas”, en clara contraposición al pánico desatado en la otra ciudad del eje andaluz y en las que Espadas salía al paso de las críticas vertidas por los aforamientos con vallas de determinadas vías públicas, como fue el caso de la Hermandad de la Amargura tras su estación de penitencia del Domingo de Ramos.

 

LAS VALLAS

 

La Hermandad emitió un comunicado en el que criticó el “desmedido” dispositivo de seguridad de la ciudad en estos días, que, a su juicio, impidió  que algunas personas pudieran ver los pasos en algunos tramos del recorrido.

En el comunicado, difundido en su web oficial junto a una fotografía de parte de su cortejo en una calle vacía de gente, la Hermandad criticó, “desde el máximo respeto a las fuerzas y cuerpos del orden que velan por nuestra seguridad”, el “desproporcionado dispositivo desplegado en algunos puntos del recorrido de nuestra cofradía”.

Un dispositivo “que impide, a numerosos hermanos, devotos y público en general, acercarse a las Sagradas Imágenes”, señalaba el comunicado, donde se subrayaba que “nuestra corporación es una comunidad de fieles que realiza su estación de penitencia cada Domingo de Ramos para dar público testimonio de fe, siendo éste uno de los fines de la Hermandad”, e indicaba  que “el aforamiento desmedido que vacía calles como Francos, Alcázares o Santa Ángela de la Cruz a nuestro paso, supone una merma en dicho testimonio”.

 

“SABER ESTAR”

 

En sus declaraciones radiofónicas, Espadas aseveró: “Concentramos esos dispositivos en los puntos donde hay mayor presencia de aglomeraciones o cruces entre Hermandades. En definitiva, donde pueda haber problemas. Por eso se justifican determinados aforamientos, en el tema de garantizar evacuaciones y pasos claros ante cualquier situación: una ambulancia que tiene que entrar; una persona que hay que sacar rápidamente…. Son a veces algunas molestias que pueden no comprenderse pero que son absolutamente imprescindibles.

Situaciones -añadió- como las que pueden ocurrir cuando alguien se pone nervioso; cualquier problema o altercado que generan ese efecto contagio en que es donde nos dicen a los sevillanos que sabemos actuar, ¿no?, y que tenemos más experiencia quizás que en otros sitios. Pero eso no nos puede permitir relajarnos. Tenemos que colaborar todos y tenemos que mantener la tranquilidad en un momento determinado o la calma, porque al final son muchísimas personas y la gente, las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, solas seguramente no podrían conseguir el efecto óptimo que conseguimos cada año”.

Abundando en esta línea, el Viernes Santo, cuando ya habían ocurrido los graves incidentes de la “Madrugá”, el diario ABC  publicaba estas declaraciones, realizadas obviamente con antelación a los sucesos, del delegado del Gobierno en Andalucía, Antonio Sanz: “Los sevillanos y miles de visitantes que abarrotan nuestras calles están disfrutando de la Semana Santa con todas las garantías. Un año más, los ciudadanos demuestran que poseen una auténtica maestría para la convivencia en la calle”.

 

DISCURSO OFICIAL

 

La crónica periodística citada al principio sobre los incidentes en la madrugada del Lunes Santo en Málaga sería perfectamente intercambiable con las publicadas por los medios de comunicación sevillanos sobre los incidentes en la Madrugada de Sevilla, quitando los  topónimos locales de una y otra. Malagueños y sevillanos han reaccionado de la misma forma, con pánico colectivo, ante una amenaza incierta que podría poner en peligro su integridad física: carreras y avalanchas.

Por tanto, es absurdo mantener el discurso oficial de que “los sevillanos sabemos actuar ante las avalanchas (y los demás no)”; que tenemos “una auténtica maestría para la convivencia en la calle” y que “sabemos actuar ante cualquier problema o altercado que genera un efecto contagio”.

La prueba de que no somos diferentes y que reaccionamos de forma tan humana como los demás es que justamente en esta Madrugada se ha generado un efecto contagio ante un problema o altercado inesperado y que como consecuencia del mismo un centenar de heridos tuvieron que ser derivados a los hospitales, con una persona en estado grave ingresada inicialmente en la UCI y varias sufriendo fracturas diversas.

El mito de nuestro genuino saber estar y actuar de forma única en medio de la bulla se terminó con los sucesos de la Madrugada del año 2000. Y no podemos reiterar el mensaje triunfalista sobre “el efecto óptimo que conseguimos cada año” cuando, conforme al recuento del presidente del Consejo Superior de Hermandades y Cofradías, Joaquín Sáinz de la Maza, carreras y situaciones  de pánico destrozando cortejos, mobiliario urbano y sillas de la Carrera Oficial se han producido en las Madrugadas de los años 2000, 2005, 2007, 2015 y 2017.

LA MEDIA DEL PÁNICO

En palabras del propio presidente del Consejo, la única diferencia de los sucesos de este año con los anteriores es que antaño no se supo o no hubo tantos afectados como ahora y que no se practicaron detenciones, frente a los ocho detenidos (tres enviados a la cárcel) tras la pasada Madrugada.

Así pues, desde el inicio del siglo XXI llevamos prácticamente un promedio de una Madrugada cada tres con episodios de pánico colectivo provocados  por altercados de diversa índole. Cada tres años una Madrugada de pánico como media significa que la anomalía se ha instalado entre nosotros en un peligroso proceso de convertirse en habitual, ya sea por factores externos o por cambios sociológicos y pérdidas de valores o de la cultura tradicional del “saber estar” en la bulla y en las calles masificadas.

Sólo desde el reconocimiento de esta nueva realidad y sin engañarnos a nosotros mismos repitiendo  frases tópicas ni actuando con un falso triunfalismo podremos tratar de recuperar la esencia perdida de la “Madrugá”.

El Ayuntamiento de Sevilla antepone las bandas de cornetas y tambores al derecho al descanso

RUIDOS

Decreta excepciones a la Ordenanza municipal contra el Ruido para que las bandas ensayen al aire libre hasta las 23 horas

CONFLICTO

 

El delegado de Fiestas Mayores sostiene que debe primar “el interés general” que para la ciudad suponen las bandas

 

RETROCESO
Zoido cedió un local a cada agrupación musical y 75.000 euros al Consejo de Bandas para locales de ensayos

 

El delegado de Fiestas Mayores, Juan Carlos Cabrera, considera que las bandas de cornetas y tambores representan el interés general de Sevilla frente al derecho al descanso de los vecinos y por ello, y haciendo una particular interpretación de la Ordenanza municipal contra el Ruido, dará permisos “excepcionales e individuales” para que las agrupaciones musicales puedan ensayar al aire libre hasta las 23 horas en los días previos a la Semana Santa.

Esta medida del gobierno local es una respuesta de carácter general al conflicto surgido en la noche del martes cuando, atendiendo a denuncias vecinales, la Policía Local suspendió el ensayo que estaba realizando en los jardines exteriores del Parlamento de Andalucía la banda de cornetas y tambores de la Centuria Romana de la Hermandad de la Macarena.

En menos de 24 horas, la Delegación de Fiestas Mayores, cuyo titular es Juan Carlos Cabrera, y la de Hábitat Urbano, que dirige Antonio Muñoz, han ideado un procedimiento excepcional que, a su juicio, desarrolla la Ordenanza municipal contra la Contaminación Acústica, Ruidos y Vibraciones para que así las bandas puedan ensayar al aire libre y pese a las quejas que puedan tener los vecinos del entorno.

Así, se establece que se podrá solicitar con carácter “excepcional y de manera individualizada” el ensayo, que será autorizado “de acuerdo a su vinculación con la Semana Santa de Sevilla por parte del Ayuntamiento”.

Estas autorizaciones serán “excepcionales e individuales”, no se realizarán más allá de las 23,00 horas y serán de duración tasada y determinada. “Se evaluarán una a una las ubicaciones de los ensayos para analizar la afección a las viviendas”, defiende el Ayuntamiento.

En paralelo a esta “solución transitoria” para esta Semana Santa, el Ayuntamiento expone que se van a iniciar los trámites para la modificación de la Ordenanza, “de forma que se establezca una regulación adecuada para el equilibrio entre el derecho al descanso y los ensayos en los días previos a la Semana Santa”.

 

CESIONES Y SUBVENCIÓN

 

Así pues, las bandas han vuelto a los espacios públicos cuando el 17 de marzo de 2015 el anterior alcalde, Juan Ignacio Zoido, anunció durante una visita a la banda de Las Cigarreras, que estaba tocando en el polígono Arte Sacro, que “todas las bandas tienen un local para ensayar gracias a la cesión de varios locales municipales y a la subvención de 75.000 euros que el Ayuntamiento otorga al Consejo de Bandas para el alquiler de otros. Sólo falta asignar -añadió Zoido- un espacio a la banda de música de Nuestra Señora de la Victoria, y para ello estamos trabajando, en buscar cuanto antes el lugar idóneo para esta formación”.

En el caso de la banda de la Centuria de la Macarena, origen del actual conflicto, el Ayuntamiento le cedió un espacio de ensayo en el Polígono Navisa.

Por su parte, el actual alcalde, Juan Espadas, propugnó cuando estaba en la oposición y tras reunirse con el Consejo de Bandas que todas las agrupaciones musicales ensayaran en el convento de Santa Clara, en el que además quería instalar una escuela-taller de lutería. “El objetivo -dijo- es convertir el convento de Santa Clara en el gran centro de referencia y de ensayo para las bandas y que puedan disponer de parte de los 6.000 m2 para todas sus actividades”.

 

EXCEPCIÓN DOBLE

 

Según fuentes municipales, hay bandas que necesitan ensayar al aire libre para Semana Santa y de hecho sostienen que la Ordenanza ya recoge este hecho excepcional de cara a las fiestas religiosas, pero de una manera indefinida y remitiéndose a que los ensayos se hagan lo más lejos posible de las viviendas y que acaben al anochecer, por lo que se ha hecho una especie de desarrollo reglamentario de la norma regulando de manera concreta esta excepción y articulando un procedimiento que hasta ahora no se había establecido.

Abogados especializados en Derecho ambiental cuestionan o critican la “excepción” dictada sobre la marcha por el Ayuntamiento para soslayar o “desarrollar” las disposiciones de la Ordenanza municipal contra el Ruido. Para Emilia de la Serna no se ajustaría a Derecho. Joaquín Herrera, que aúna a su condición de jurista la de cofrade, se remite al uso de la figura del Privilegio Jurídico por parte del gobierno local, pero  califica la actuación de los dos delegados de “barbaridad jurídica” porque estarían suplantando la autoridad del Pleno y/o la del alcalde al modificar una Ordenanza y además haría falta un dictamen jurídicamente motivado del que no se tiene noticia.

A su juicio es obvio que hay una escala en los derechos y que el derecho de los sevillanos a la salud, el descanso y el medio ambiente está muy por encima del de las bandas de música a ensayar en la vía pública, pese al respeto que le merece la Hermandad de la Macarena y todas las de la ciudad.

Según Herrera, con amplia experiencia en esta casuística, cuando los vecinos denuncian a la Policía Local es porque ya no pueden soportarlo más y no lo hacen por fastidiar a nadie, y hay que tener en cuenta la situación de niños, enfermos y ancianos, muy sensibles y vulnerables al ruido. Para este abogado, el Ayuntamiento tenía muy fácil arbitrar una solución: ofrecer locales cerrados o espacios alejados del casco urbano (el estadio de la Cartuja, por ejemplo) para los ensayos de las bandas en vez de establecer excepciones que estima contrarias al derecho preferente de los vecinos al descanso.

El Ayuntamiento cedió un local

De ensayos a cada banda

 

Durante el mandato de Zoido, el Ayuntamiento cedió locales municipales para el ensayo de todas las bandas de la ciudad, conforme a la siguiente distribución:

-Caracolas de la Madrina (junto al Casino de la Exposición): Banda de música del Sol, banda de cornetas y tambores Nuestra Señora del Sol, San Juan Evangelista, Cristo de la Sangre y Agrupación de la Redención.

-Polígono Navisa: Agrupación Nuestra Señora del Carmen, Agrupación Santa Cecilia, las dos bandas de Los Gitanos, Jesús Cautivo, Centuria Macarena, las Tres Caídas de Triana y la Agrupación Nuestra Señora del Juncal.

-Polígono Store: Virgen de los Reyes y Madre de Dios de los Desamparados.

-Polígono Arte Sacro: la Humildad, las Cigarreras y Columna y Azotes.

-Polígono Calonge: Banda de cornetas Varón de Dolores.

-Polígono San Pablo: Agrupación de la Encarnación.

-Parque Alcosa: Banda de cornetas Pasión de Cristo.

Calle Becas: Escuadrón de la Paz.