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El Gobierno de Pedro Sánchez retuerce la interpretación de la normativa para que Espadas pueda hacer su tranvía

Sostiene que en la fase de solicitud de la subvención no hace falta que el tranvía figure en el Plan de Movilidad Urbana Sostenible (PMUS)

El Real Decreto estipula que la ampliación de la línea debe derivar de un PMUS, y no está incluida en el vigente, de la época de Zoido

La norma obliga a que la solicitud se justifique documentalmente «ex ante» y no «a posteriori» en un PMUS reelaborado como pretende el Ejecutivo

Si Moncloa dice que no hace falta el PMUS, ¿por qué le exigió a Espadas que subsanara su falta y aportara al expediente el de Zoido?

Los diputados Íñigo Errejón e Inés Sabanés, del grupo político Más País, elevaron el pasado 13 de septiembre una pregunta al Gobierno de Pedro Sánchez en el Congreso de los diputados, en la que planteaban si el Ayuntamiento de Sevilla, regido por el socialista Juan Espadas, ha aportado «el correspondiente Plan de Movilidad Urbana Sostenible, con la verificación de su aprobación en el pleno y los procesos de información y participación previos al mismo», en su solicitud de subvenciones estatales para la primera fase del proyecto de ampliación del tranvía hispalense.

Íñigo Errejón e Inés Sabanés, de Más País

El Gobierno de España ha respondido ahora a la pregunta en los siguientes términos, según informaciones de agencia:

-«Actualmente, la solicitud (de subvenciones) se encuentra en fase de evaluación de la documentación presentada, tanto de la presentada junto con la solicitud como de la presentada en las subsanaciones e información complementaria solicitada de conformidad con las bases que rigen la convocatoria».

-El Gobierno invoca las citadas bases, precisando que «en la fase de solicitud no resulta imprescindible que la actuación planteada se encuentre integrada, a la fecha de la solicitud, en un Plan de Movilidad Urbana Sostenible existente, pudiendo la misma recogerse en la reelaboración del plan existente». Empero, el Gobierno aclara que el proyecto objeto de la petición de ayudas «sí deberá estar recogido en el Plan de Movilidad Urbana Sostenible en la fase de ejecución y certificación del proyecto».

– A tal efecto, el Gobierno central explica que tras la «última subsanación requerida», el Ayuntamiento hispalense ha aportado el plan de movilidad urbana sostenible actualmente «vigente» en Sevilla y fechado en julio de 2012, toda vez que el Gobierno local socialista promueve desde hace años un nuevo documento de esta naturaleza. El plan de 2012, según recuerda el Gobierno, «no recoge aún» el proyecto de ampliación del tranvía, que «deberá ser objeto de inclusión en la reelaboración del plan de Sevilla, de conformidad con lo establecido en las bases del programa» de ayudas estatales a la que concurre la iniciativa.

Juan Espadas, abrazado a Pedro Sánchez, de quien depende la financiación de su proyecto estrella, el tranvía

La respuesta del Gobierno es un escándalo más en su línea de retorcimiento a la hora de interpretar las normas con tal de conseguir sus fines políticos o, como en este caso, los de su correligionario Espadas. En resumen, la tesis del Ejecutivo central es que da igual que la ampliación del tranvía no esté amparada por un Plan  de Movilidad Urbana Sostenible (PMUS), tal como exige el Real Decreto regulador de las subvenciones europeas,  porque el IDAE va a esperar el tiempo suficiente para que Espadas redacte un nuevo Plan en que ya figure la ampliación y así se le pueda justificar la financiación con fondos Feder.

Analicemos la respuesta “a la carta” de las necesidades de Espadas que ha dado el Ejecutivo «amigo» en Moncloa de Pedro Sánchez:

1.-“En la fase de solicitud no resulta imprescindible que la actuación planteada se encuentre integrada en un Plan de Movilidad Urbana Sostenible”: Una vez más, como he explicado en diversas ocasiones, aquí la trampa de trilero de ambas Administraciones, la local de Espadas y la central de Sánchez, es tomar la parte (el tranvía) por el todo (el Plan de Movilidad) y jugar, según convenga, con el PMUS de Zoido (descalificado en su día por Espadas pero al que ahora da validez jurídica para que le sirva de pantalla), que no incluye la ampliación del tranvía, hasta que a Espadas le dé tiempo a tener redactado otro (con el que, como en las bolitas del trile, darle sobre la marcha el cambiazo al de Zoido) en el que sí pueda incluir la prolongación de la línea para que el IDAE le conceda el dinero europeo.

La normativa reguladora de estas subvenciones se compone de dos Reales Decretos, el 616/2017, de 16 de junio:

https://www.boe.es/buscar/doc.php?id=BOE-A-2017-6897

y el que lo modifica en parte, el 316/2019, de 26 de abril

https://www.boe.es/diario_boe/txt.php?id=BOE-A-2019-6350

En este último, Medida Nº 8 del Anexo, referida a Implantación de Planes de Movilidad Urbana Sostenible, se especifica sin género de dudas que lo que se debe subvencionar no es una medida aislada, como sería la ampliación del tranvía, sino la implantación de un Plan de Movilidad Urbana Sostenible (PMUS) en el que se incluyan actuaciones que deriven del mismo  y que evalúen la reducción de emisiones y los ahorros energéticos. El Real Decreto insiste en que “no se apoyarán actuaciones aisladas que no sean de ejecución de un Plan o estrategia global de movilidad urbana”. Y atención al punto 5 de esta Medida Nº 8. Dice así: “Justificación documental de la actuación a realizar «ex ante». La justificación se realizará mediante la presentación de la documentación que, con carácter general, se establece en el artículo 12.4 de este real decreto.

Ex ante” es una locución latina que significa “antes del suceso”. Por tanto, la norma exige claramente (y remito al artículo 12.4 del Real Decreto 616/2017, de 16 de Junio) que el Ayuntamiento justifique documentalmente y previamente que la ampliación del tranvía (“el proyecto singular subvencionable”) es acorde al procedimiento regulado, o sea, que deriva de un Plan de Movilidad Urbana Sostenible.

La petición municipal al IDAE en la que se miente sobre la inclusión de la ampliación del tranvía en el vigente PMUS

Y el Ayuntamiento falsea la información al decir en la solicitud que la ampliación del tranvía está incluida en el PMUS vigente, el de Zoido, cuando no lo está. Sólo por esta falsedad e incumplimiento de lo dispuesto en la norma, la solicitud de subvención tenía que haber sido rechazada, porque el segundo Real Decreto es concluyente al respecto: lo que se debe evaluar es el contenido del PMUS existente, no la aislada ampliación del tranvía (que no figura en el mismo) ni su inclusión en un futurible Plan de Movilidad (el que ahora prepara Espadas), tal como a la medida del alcalde de Sevilla interpreta el Gobierno de Sánchez.

Zoido tuvo que aportar previamente de forma urgente un PMUS para poder solicitar subvenciones para Tussam

Que la existencia de un Plan de Movilidad Urbana Sostenible (PMUS) en el que se incluya la actuación prevista es condición previa «sine qua non» lo ha entendido todo el mundo hasta ahora. Fue el propio caso de Sevilla durante el mandato de Zoido, como se ve en el expediente de elaboración: «Habiéndose aportado el Plan Municipal de Movilidad Urbana Sostenible por la empresa Tussam y siendo un documento cuya disposición ha de acreditarse en la solicitud de la subvención al transporte colectivo urbano interior, iníciense las actuaciones correspondientes para su aprobación por vía de urgencia». http://www.acontramano.org/dmdocuments/plandetrafico.pdf

Así lo vimos también en el caso del Ayuntamiento de Benalmádena, en el que el delegado responsable explicó que lo elevó al Pleno por la vía de urgencia «porque las subvenciones en materia de transporte a percibir por el Ayuntamiento están condicionadas a la aportación de un Plan de Movilidad«. https://www.manueljesusflorencio.com/2020/06/no-es-el-tranvia-sino-el-plan-de-movilidad-estupidos/

2.- “Tras la última subsanación requerida, el Ayuntamiento hispalense ha aportado el plan de movilidad urbana sostenible actualmente «vigente» en Sevilla y fechado en julio de 2012, toda vez que el Gobierno local socialista promueve desde hace años un nuevo documento de esta naturaleza. El plan de 2012, según recuerda el Gobierno, «no recoge aún» el proyecto de ampliación del tranvía…”: Atención a la flagrante contradicción del Ejecutivo de Sánchez: si según su tesis en esta fase no hace falta que la ampliación del tranvía figure en un Plan de Movilidad Urbana Sostenible, pese a que su implantación es la figura jurídicamente subvencionable, ¿por qué le exige al Ayuntamiento de Sevilla una subsanación? Subsanar, según el Diccionario de la Real Academia Española, significa “reparar o remediar un defecto”. ¿Y cuál era el defecto que debía reparar o remediar el Ayuntamiento de Sevilla? Presumiblemente, la no presentación de ese Plan de Movilidad Urbana Sostenible, un PMUS que debía acreditar aquello de lo que carece, carencia que sin embargo queda acreditada y que reconoce el propio Gobierno: el actualmente vigente, el aprobado en la era Zoido, no incluye ningún proyecto de ampliación del tranvía (“no recoge aún”, afirma la respuesta parlamentaria del Ejecutivo central). ¿Cómo que aún? O hay PMUS del que derive la ampliación del tranvía o no lo hay, y si no hay proyecto que derive de un PMUS, tal como estipula el segundo Real Decreto, no se puede dar validez a la solicitud municipal, pero como…..

El Ayuntamiento tuvo que cumplimentar los requisitos del artículo 12.4

3.- “…pudiendo la misma (la ampliación del tranvía) recogerse en la reelaboración del plan existente«. Imaginen que alguien presenta solicitud de licencia para un proyecto arquitectónico pero que no existe todavía y que el Ayuntamiento le concede la licencia de obras a la espera de que presente aquél cuando la obra ya esté en ejecución. Mutatis mutandis, a esta aberración jurídica se presta el Gobierno de Sánchez con el Ayuntamiento de Espadas y el ignoto nuevo Plan de Movilidad Urbana Sostenible con tal de que meta, aunque sea a la remanguillé, la ampliación del tranvía.

4.- “el proyecto de ampliación del tranvía, que «deberá ser objeto de inclusión en la reelaboración del plan de Sevilla, de conformidad con lo establecido en las bases del programa» de ayudas estatales a la que concurre la iniciativa”. Otra flagrante contradicción. El Gobierno de Pedro Sánchez reconoce que las bases del programa de subvenciones europeas exige la inclusión de la ampliación del tranvía en un PMUS, en el PMUS vigente en el momento de solicitar la subvención, un PMUS en el que no existe nada referente al tranvía, pese a lo cual el IDAE admite la solicitud como admitirá también (ya lo ha anunciado el Gobierno) “la reelaboración del PMUS” con el tranvía incluido. O sea, que cuando conviene, vale el PMUS de Zoido con tal de aparentar que hay uno, y cuando no, el nonato y futurible de Espadas. Se cumple así el famoso dicho de Marx (Groucho) respecto de los principios pero aplicado al tranvía: “Este es el PMUS de Zoido, pero si no le convence, señor IDAE, en la chistera tengo otro, nasciturus”.

5.- “el proyecto objeto de la petición de ayudas «sí deberá estar recogido en el plan de movilidad urbana sostenible en la fase de ejecución y certificación del proyecto». Y como el plazo de ejecución regirá hasta el 30 de septiembre de 2023, el Gobierno de Sánchez está dispuesto a darle a Espadas hasta ese trienio más de tiempo para que acabe de redactar con total tranquilidad el nuevo Plan de Movilidad con “su” línea de tranvía ampliada incorporada.

Así se las ponían a Fernando VII, perdón, quería decir a Juan Espadas.

‘Safety car’

La consejera de Obras Públicas no descarta la creación de, ojo,  varias paradas de Metro en el centro. El fino oído político de Rosa Aguilar ha detectado en el proceso de alegaciones a las líneas 2,3 y 4 -el mismo en el que el Ayuntamiento ni-ni del (sin) alcalde se niega a participar por creer que está todo atado y bien atado-  cierto runrún en tal sentido y, en vez de enrocarse en el diseño de los técnicos, se muestra predispuesta a coger esa bandera reivindicativa y a ponerse al frente de la manifestación. Parafraseando a Fernando VII, de deseado a pérfido, doña Rosa está en trance de decir: “marchemos francamente, y yo la primera, por la senda de las dos estaciones en el centro”. El volantazo de la consejera deja en evidencia al (sin) alcalde que, más papista que el Papa, sigue empecinado en defender una sola parada pensando que así se congracia con la Junta. A Monteseirín le pasa como a Fernando Alonso: cree estar en cabeza de carrera y aún no se ha percatado de que la salida a pista del ‘safety car’ de la consejera lo ha dejado a la cola del pelotón.

El patulaje

Zoido demostró, frente a quienes auguraron que no iba a aguantar cuatro años en el Palomar, que no sufría el síndrome de Luis Yáñez, el cual dio la ‘espantá’ cuando vio que no iba a suceder a  Del Valle. Sin embargo, ahora Zoido ha metido la pata hasta el corvejón al decir que si no es el alcalde se irá tras las elecciones porque ha venido a la política “a servir y no a servirse”. Incurre en una confusión garrafal de concepto: no sólo se sirve desde la Alcaldía, sino también desde la Oposición, como demuestra él mismo cada día controlando al Poder en nombre de todos los sevillanos y no sólo de sus votantes. Con sus palabras ha dado pie a que Moriña  le acuse de ambicionar sólo el cargo, de incivismo por querer irse si no es alcalde y de hacer un chantaje antidemocrático al electorado. Tiene razón el portavoz socialista: la obligación de un político que se presenta a unas elecciones es defender el interés ciudadano allí donde democráticamente le sitúen los votos. Esta vez, Zoido se lo ha puesto al PSOE como decían que se las ponían a Fernando VII: a huevo.

El retrato improcedente

El encargo en plena crisis y con 207.202 parados en Sevilla de un retrato del expresidente de la Diputación, Luis Navarrete, por 81.200 euros es un ejemplo de cómo el PSOE está perdiendo el sentido de la realidad y se lo está poniendo al PP como se las ponían a Fernando VII: a huevo. Una vez descubiertos en semejante metedura de pata e insensibilidad social, los del partido obrero (¿?)  no han tenido reflejos para rectificar y quedar como unos señores. El PP les ha dado sopa con honda al exigir a Villalobos que anule el encargo y destine esos fondos a paliar la situación de los parados. El presidente del Banco de los Alimentos dice que cada euro que reciben lo convierten en 50 kilos de comida para los necesitados. Con el dinero del retrato de Navarrete se podrían comprar 4 millones de kilos. Si hasta Nana Mouskouri renuncia en Grecia a su pensión para ayudar a su país, ¿no debería renunciar Navarrete a su pintura hasta que lleguen tiempos mejores? Pero Navarrete no dice ni ‘mú’. Hay silencios que retratan a las personas más que el mejor de los pinceles.