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Cuatro mil millones más para Cataluña, ochocientos millones menos para Sevilla

El Gobierno de Pedro Sánchez ofrece a la Generalitat 4.000 millones más para infraestructuras mientras trata de ahorrarse los 800 de los túneles de la SE-40

Espadas se equivocó de enfoque: no dijo que con esos 4.000 millones se podrían hacer los túneles y las líneas de Metro pendientes en Sevilla

La actualidad nos ha deparado en los últimos días por un lado la reunión entre el presidente del Gobierno de España (coalición PSOE-Unidas Podemos) y el inhabilitado de la Generalitat catalana, en la que Pedro Sánchez ofreció a Joaquim Torra 4.000 millones de euros más para Cataluña; y, por otro, un pleno extraordinario del Ayuntamiento de Sevilla en el que los socios equivalentes a los del Gobierno central, PSOE y Adelante Sevilla, mostraron su intención de ahorrarle al Ejecutivo de la nación 800 millones de euros en la capital de Andalucía al negarse a reivindicar los túneles de la SE-40 como solución para el paso del Guadalquivir, pese a que fue la elegida y avalada por los técnicos cuando se redactó el proyecto de esta ronda de circunvalación.

El periódico ‘El Economista’ informaba de la reunión entre Sánchez y Torra en los siguientes términos: » La lealtad y la solidaridad entre territorios no parece que sea el espíritu con el que Pedro Sánchez desembarcó este jueves en Barcelona ofreciendo un chorro de dinero público a Quim Torra. Concretamente, 4.200 millones de euros para Cataluña repartido en inversiones, mejores sueldos para los mossos, mejora y nuevas infraestructuras estratégicas, además de un aluvión de dinero para el Aeropuerto del Prat. (…) Luego, la adición de las inversiones que vienen sujetas al PIB catalán (2.312 millones), al incremento salarial de los mossos, más los 200 millones del déficit inversor, a los 375 millones de la mejora de El Prat, los 681 millones de Rodalies, los 319 millones del Corredor del Mediterráneo, y los 124 millones por arreglo de carreteras ascienden a 4.200 millones de euros.».

Conforme a la crónica de El Confidencial, Pedro Sánchez se negó a la pretensión de Quim Torra de tratar del derecho a la autodeterminación de Cataluña, pero al final no llegó a Cataluña con las manos vacías. El presidente del Gobierno hizo una oferta económica difícil de calcular, pero de más de 4.000 millones de euros, ya que incluye más inversión pública en Cataluña, un nuevo sistema de financiación autonómica y más recursos para Mossos y TV3. Todo para que Cataluña vuelva a la senda autonomista y renuncie al ‘procés’.Quim Torra ya replicó que estos puntos no se discutirían en la mesa de diálogo…..

(….) Según fuentes económicas consultadas, eso implica que la inversión del Estado en Cataluña en infraestructuras, excluido el Fondo de Compensación Interterritorial, se equiparará a la participación relativa del producto interior bruto de Cataluña con relación al producto interior bruto del Estado para un periodo de siete años, tal y como señala el Estatut. Dichas inversiones podrán también utilizarse para la liberación de peajes o construcción de autovías alternativas. Como Cataluña supone el 19% del PIB español eso supondría unos 4.000 millones más de inversión.

A lo que hay que añadir, según lo publicado luego por El País, que la empresa estatal AENA está dispuesta a invertir 1.500 millones de euros (casi el doble que el coste de los túneles de la SE-40 en Sevilla) en el aeropuerto barcelonés de El Prat para ampliar los vuelos:

https://elpais.com/economia/2020/02/07/actualidad/1581102883_303563.html

Poco tiempo después de encuentro Sánchez-Torra en Barcelona, se celebró en Sevilla el Pleno extraordinario del Ayuntamiento sobre los túneles de la SE-40, en el que por los argumentos vertidos en el debate tanto el PSOE como Adelante Sevilla (suma de Podemos e IU) dejaron en evidencia que para ellos la cuestión no es técnica, ni ecológica, sino puramente económica. La cuestión para las dos fuerzas de la izquierda, que replican en la Corporación hispalense la alianza en el Gabinete de Madrid con la única diferencia de no compartir aún el gobierno local, no es si los túneles son necesarios o no y si formaron parte desde el principio del proyecto de la ronda de circunvalación tras los estudios técnicos, sino su coste y el ahorro que la renuncia a los mismos por un puente (mucho más barato, y sin entrar en consideraciones como su impacto paisajístico y su afección al puerto y a la base del Copero, entre otros) supondría para el Gobierno, ese mismo Gobierno tan pródigo con la Cataluña secesionista. 

Así, el alcalde Espadas afirmó lo siguiente: “¿Se da cuenta de que en la diferencia de coste entre el puente y el túnel puede estar financiar la línea 2 del Metro? El problema no es puente o túnel, sino cerrar el anillo de la SE-40. Le diré a Sevilla Este que podríamos tener una línea 2 de Metro además de la 3 que se plantea entre Pino Montano y Bellavista, pero que la pague el Estado para que no se pierdan los fondos”.

Creo que Espadas se equivocó con su pregunta, porque podría haber planteado la cuestión de esta manera: “¿Se da cuenta de que con los 4.000 millones de euros más que el secretario general de mi partido y presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha ofrecido a Cataluña  se podrían construir no sólo los túneles de la SE-40 bajo el Guadalquivir? Le diré a Sevilla Este y a todos los barrios de la ciudad que también se podrían construir TODAS las líneas de Metro pendientes en Sevilla, es decir la 2, la 3 y la 4”.

Por su parte, la portavoz de Adelante Sevilla, Susana Serrano, también redujo el paso del río a una mera cuestión económica -ni técnica ni ecológica- cuando planteó que con el coste de los túneles “se va a hipotecar a las generaciones futuras” (¿?). Según la portavoz de la coalición de izquierdas, con el proyecto actualmente aprobado el coste de los túneles sería de 850 millones de euros, cantidad que a su juicio se elevaría por encima de los mil millones si se incluyen las instalaciones interiores que necesita el paso subterráneo, más unos 12 millones de euros anuales en concepto de mantenimiento, mientras que un puente se quedaría en una inversión “al menos cuatro veces inferior” (se colige de sus palabras que 212 millones). Para Susana Serrano, “eso también es sostenibilidad: calcular si se puede asumir una hipoteca de esa envergadura”.

Así pues, el Gobierno de España sí puede asumir una hipoteca, otra más, superior a los 4.000 millones de euros para la liberación de peajes o construcción de autovías alternativas en Cataluña pero según los representantes de los partidos de izquierda en el Ayuntamiento sevillano no puede asumir una de 800 millones en Sevilla. O Madrid puede tener ya ¡seis! rondas de circunvalación a un coste total al lado del cual los 800 millones de los túneles de Sevilla suponen una minucia, pero la segunda ronda de la capital de Andalucía lleva un retraso superior a un decenio y de la misma sólo se ha construido menos de la mitad (38 kilómetros de los 77,6 del proyecto). 

Espadas dijo en el Pleno que es necesario esperar a los informes que aún elaboran los técnicos sobre el paso del río para la SE-40. ¿Esperar? ¡Pero si los técnicos ya hablaron en su día y dijeron que la mejor solución para salvar el Guadalquivir eran los túneles? Sin embargo, por razones políticas y con el fin de ahorrarse en la sumisa Sevilla 800 millones de euros, que multiplicados por cinco el Gobierno del PSOE y Unidas Podemos está dispuesto a regalarle a la secesionista Generalitat de Cataluña, el Ministerio de Fomento está revaluando el proyecto para encontrar cualquier coartada con que darle el cambiazo a los túneles por el puente.

Si en la provincia de Barcelona se hubiera redactado un proyecto de ronda de circunvalación para el que los técnicos hubieran dictaminado la necesidad de invertir 800 millones de euros en unos túneles para salvar el obstáculo del río Llobregat o del río Besós, ¿se atrevería siquiera José Luis Ábalos, titular del Ministerio de Fomento o como ahora se llame, a mantener paralizado el proyecto desde hace diez años y a revaluarlo, a ver si en su lugar puede construir un puente de 200 millones sólo porque es más barato? En tal hipótesis, ¿qué habrían votado en un pleno extraordinario en el Ayuntamiento de Barcelona los podemitas de Ada Colau y los socialistas de Miquel Iceta? ¿Habrían dicho que los túneles bajo el Llobregat o el Besós debían ser revaluados porque suponían una hipoteca para las futuras generaciones de catalanes o, por el contrario, le habrían endosado esa supuesta hipoteca también al Gobierno de España en virtud del agravio comparativo que sienten los catalanes y por aquello de que España “les roba”?.

Por su parte, el portavoz socialista en el Ayuntamiento, Antonio Muñoz, abogó por esperar a pronunciarse sobre la cuestión del paso del Guadalquivir porque “hay que tener en cuenta el impacto que podría tener con los cánones actuales y las nuevas normativas que han entrado en vigor”. Y entonces, ¿por qué Espadas no esperó a la revisión técnica del proyecto de la línea 3 del Metro conforme a esos nuevos cánones y normativas -que es lo que está haciendo el nuevo Gobierno de la Junta de Andalucía- y negoció con el ministro de Fomento del PP que se construyera el tramo entre Pino Montano y el Prado de San Sebastián? 

Hay una diferencia sustancial empero: el proyecto de la línea 3 del Metro nunca ha pasado más allá del papel, mientras que el de la ronda SE-40 lleva unos tres lustros en ejecución conforme a la normativa vigente en su momento. Si hubiera que aplicar una nueva sería a toda la SE-40 pendiente y no sólo a los túneles, y sin embargo sigue habiendo tramos en obras, en la mejor demostración de que lo de los nuevos cánones no es más que una coartada para ahorrarse los túneles en la sumisa Sevilla (hasta la Plataforma Sevilla Ya ha tirado la toalla) mientras que para Cataluña Sánchez encuentra 4.000 millones suplementarios.

Sin cambio político en Sevilla

El portavoz del PP en el Ayuntamiento de Sevilla, Beltrán Pérez, lanzó tras la celebración de las recientes elecciones generales del 10 de noviembre el siguiente mensaje en la rede social Twitter: “Los resultados del 10N suman una Mayoría del Cambio en Sevilla capital liderada por el PP de Sevilla, igual a lo que hizo Presidente de la Junta a JuanMa Moreno. La remontada de los populares ha empezado con pablo casado. Ilusión de seguir trabajando duro por Sevilla”.

Acompañaba el tuit con estos supuestos datos de los resultados electorales en Sevilla capital:

-PP + Vox + Ciudadanos: 183.179 votos = 16 concejales.

-PSOE+ Unidas Podemos: 179.569 votos = 15 concejales.

Nos hallamos ante el típico juego político y periodístico de las extrapolaciones y de la mezcla de churras con merinas o de peras con manzanas, a pesar de que, como decía el antiguo presidente del PP y del Gobierno, Mariano Rajoy, “un vaso es un vaso y un plato es un plato”.

SITUACIÓN IDÉNTICA

Parafraseando al político gallego, unas elecciones generales son unas elecciones generales y unas elecciones municipales son unas elecciones municipales, evidencia o perogrullada que se resisten a aceptar los políticos empecinados en tratar de hacernos ver que la situación ha variado en favor de sus intereses, cuando en verdad tras las elecciones del 10 de noviembre de 2019 la situación en el Ayuntamiento sevillano es la misma que antes.

Hay que recordar la obviedad de que las elecciones municipales, que deparan el gobierno de la ciudad, se celebraron el pasado 26 de mayo, hace menos de medio año;  que Espadas tomó posesión como alcalde el 15 de junio, hace cinco meses y que hasta 2023 no se renovará la actual Corporación Municipal.

Espadas toma posesión como alcalde para un segundo mandato

Por tanto, a la vista del tiempo que queda por delante y de lo mucho que puede acaecer hasta entonces parece un tanto prematuro que tras los resultados de unas elecciones generales, que sólo afectan al gobierno de la nación y no al de la ciudad de Sevilla, Beltrán Pérez hable ya de que aquí hay una mayoría por el cambio.

El problema añadido para el portavoz del grupo Popular en el Ayuntamiento es que sus afirmaciones no concuerdan con la realidad.

RESULTADOS

Empecemos por el bloque de centro-derecha. Respecto de las anteriores elecciones generales de abril del año en curso, el PP ha ganado 11.863 votos al obtener 84.042 en total; Vox, 14.435, al lograr 67.424, y Ciudadanos ha perdido nada menos que 37.111, al caer hasta 31.713. El balance global de estos tres partidos es una pérdida de 10.813 (183.179 sufragios en conjunto frente a los 193.992 del pasado abril), que son los que en Sevilla capital han abandonado al partido naranja pero que no han recaído ni en el PP ni en Vox y que lo más probable es que hayan engrosado la abstención.

Veamos ahora el bloque de la izquierda, en el que hábilmente Beltrán Pérez omite de su ecuación a Más País, la facción desgajada de Unidas Podemos, con el pretexto de que no ha obtenido un porcentaje suficiente como para aspirar al menos a un edil. En este grupo el PSOE ha perdido 10.576 votos al obtener en total 123.016; Unidas Podemos, 9.854, al lograr 56.553, y los errejonistas  de Más País que se separaron de las huestes de Pablo Iglesias, 10.031. 

Si se contabilizan los sufragios de Unidas Podemos y de Más País, el resultado (66.584 votos) supera, por poco, pero al fin y al cabo es superior, a los 66.407 sufragios obtenidos por Unidas Podemos en las elecciones generales de abril. Y la suma de votos de las tres formaciones de izquierda es de 189.600, con una pérdida global de 10.399, que es inferior a los 10.813 perdidos por el bloque de centro-derecha.

Por tanto, no hay, diga lo que diga Beltrán Pérez, una mayoría del cambio en Sevilla capital. Esa supuesta mayoría es todavía más minoritaria si se cuentan los votos de otras formaciones que no parecen de centro-derecha precisamente, como el Partido Animalista Contra el Maltrato Animal (Pacma), incompatible con Vox por el apoyo de éste a las corridas de toros, Andalucía por Sí, Por un Mundo Más Justo, Recortes Cero, etcétera.

SISTEMA D’ HONDT

En su afán por verse ya como alcalde al frente del Ayuntamiento, Beltrán Pérez tampoco acierta al extrapolar los resultados de las elecciones generales a un número de concejales en vez de a diputados, pese a que ambos se rigen por el sistema (más que ley) de D´Hondt. La aplicación ideada por el jurista y politólogo belga Víctor D’ Hondt al número de votos obtenidos por cada partido en la ciudad de Sevilla en las pasadas elecciones generales arrojaría el siguiente número de concejales en este juego de las extrapolaciones: PSOE, 11 ediles; Unidas Podemos, 5. Total bloque de izquierdas, 16. PP, 7 ediles; Vox, 6; Ciudadanos, 2. Total bloque de centro-derecha: 15.

Conclusión: en una corporación municipal con 31 concejales como la de Sevilla, con unos resultados como los del pasado 10 de noviembre la izquierda retendría el gobierno de la ciudad y, contrariamente a lo afirmado por Beltrán Pérez, no se ha producido ni una mayoría por el cambio ni una remontada del centro-derecha. El panorama no variaría ni aunque los errejonistas de Más País volvieran al redil de Unidas Podemos, ya que sus 10.000 votos no le reportarían un edil más a los seguidores de Pablo Iglesias.

Es más, el pacto de gobierno nacional entre PSOE y Podemos contribuye a reforzar la alianza alcanzada en el Ayuntamiento entre Espadas y el grupo de Adelante Sevilla para los Presupuestos de 2020 y que podría extenderse para el resto del mandato. Más que una mayoría del cambio en Sevilla capital, como afirma Beltrán Pérez, nos hallamos ante una mayoría para la consolidación del statu quo.

Extrapolación de los resultados del 10N al Ayuntamiento de Sevilla

Partido Votos % Ediles Faltan       Margen

PSOE 123.016     33,91 11       0         6.732

PP   84.042     23,17   7         5.424       10.045

Vox   67.424     18,59   6         10.857         3.996

U. Podemos             56.553     15,59   5         10.542         3.700

Ciudadanos 31.713       8,74   2           1.836       10.572

Faltan: Votos que se necesitarían para conseguir el último edil o, en su caso, llegar al límite necesario. El partido que ha conseguido el último edil tiene valor cero.

Margen: Votos que tendría que perder para quedarse sin el último edil. No tiene por qué ser idéntico al que tiene que ganar otro partido para superarlo.


Evolución del voto en las elecciones generales Sevilla capital 2019

Partido 28 Abril 10 Noviembre Balance

PSOE 133.592 123.016 -10.576

U. Podemos   66.407   56.553 –  9.854

Más País       –   10.031 +10.031

(Total Izquierda 199.999 189.600 -10.399)

PP   72.179   84.042 +11.863

Vox   52.989   67.424 +14.435

Ciudadanos   68.824   31.713 – 37.111

(Total centro-derecha 193.992 183.179 – 10.813)



Visiones de Sevilla


El gobierno local tacha las foto-denuncias de Beltrán Pérez de “Sevilla inventada”

Pérez acusa al alcalde de vivir en una “realidad paralela” de grandes eventos


El delegado de Urbanismo, Antonio Muñoz, espetó al portavoz del PP, Beltrán Pérez, lo siguiente en el último Pleno municipal: “ni Sevilla tiene tintes apocalípticos ni necesita un Supermán, porque lo mismo vemos a Pérez como míster Proper limpiando suelos imposibles que como un agente 007 cogiendo un ladrón. Cualquier día lo vemos interceptando un meteorito que se acerque a la Tierra. Sigan con su ciudad inventada”.

Fue la explicación al voto negativo, sumado al de Adelante Sevilla, a la propuesta del PP de que se aprobara un plan de reparación urgente de los desperfectos detectados por Beltrán Pérez y su equipo de colaboradores en las inspecciones de calles realizada dentro del denominado ‘Mes de la vía pública y del entorno urbano’.

El portavoz del principal partido de la oposición dijo en el Pleno que en las semanas previas había tomado unas mil fotografías de baches, agujeros, grietas y desperfectos en la calzada; 2.500 de aceras y pavimentos deteriorados; 500 de pasos de cebra prácticamente sin pintura y otras tantas de losetas y cables sueltos en la Avenida de la Constitución, amén de imágenes o conteo de 1.300 placas de señalización del carril bici y del tranvía sueltas o sin reparar. Beltrán Pérez hasta se ha permitido mostrar en sus manos tachuelas del carril-bici desprendidas y recogidas del suelo en paralelo a las vías del tranvía. 

RESPUESTA

La respuesta del gobierno de Espadas a esta catarata de fotos de desperfectos con las que el líder de la oposición ha inaugurado su estrategia para este nuevo curso político, en lo que parece ser un mes, una campaña de denuncia, ha consistido a su vez en esgrimir una catarata de números económicos para demostrar que no se ha inhibido o permanecido de brazos cruzados. 

Así, ha sacado a colación la estadística de los millones de euros invertidos en actuaciones en la vía pública, en reurbanizaciones de calles o en señalización de la calzada, lo cual no parece haber servido para dejarle de dar motivos a Beltrán Pérez para sus fotografías del estado de la ciudad.

La segunda línea de defensa de los delegados de Espadas ha consistido en descalificar al líder del PP por el mero hecho de haber perdido las elecciones municipales del pasado 26 de mayo, aunque hayan pasado ya cinco meses desde entonces y no parezca que haya una relación causa-efecto entre la cita con las urnas y el deterioro que muestran las aceras, el asfalto y los pasos de peatones.

Y en esta tercera fase del contrataque hay hasta una coincidencia con el argumentario del PP tras decir Muñoz que Beltrán Pérez se ha instalado en “su ciudad inventada”, como si sus denuncias nada tuvieran que ver con la realidad. Mientras el PSOE habla de una Sevilla “inventada” por el PP, Beltrán Pérez remata una y otra vez sus denuncias sobre la situación de la capital de Andalucía diciendo que Espadas vive en una “realidad paralela” al margen de la ciudad: “un alcalde -suele afirmar- que está siempre montado en aviones, escenarios, tribunas de congresos, galas y festivales es un alcalde que ha perdido el sentido de la realidad; que ha levantado los pies del suelo que pisan sus vecinos y que no tiene la predisposición de arreglar sus problemas”. 

GRANDES EVENTOS

Salvando las enormes distancias y el orden de magnitudes, este ambiente político y dispar visión de la ciudad recuerda al de los años previos a la Exposición Universal de 1992, el del último mandato del también socialista Manuel Del Valle (1987-1991), ahora recuperado por Espadas como alcaide del Alcázar.

Por aquel entonces se destacaba la dimensión internacional que estaba adquiriendo Sevilla tras haber sido designada sede de la futura Muestra Universal y se rememoraba la época en que como puerto y puerta de América había sido la capital del mundo, la Nueva York de la época dorada que siguió al Descubrimiento colombino. 

Treinta años después, el gobierno de Espadas presume de los eventos internacionales que logra y que organiza en Sevilla gracias a su gestión. Anteriormente, entre otros, la Cumbre Mundial del Turismo y la entrega de los premios de la Academia Europea del Cine. Ahora, de manera inminente, la XXVI edición de los MTV EMA, los premios a los éxitos musicales del año, con actuaciones de artistas famosos que podrán verse en directo a través de los 180 canales de la cadena MTV y de sus plataformas digitales. Y a este evento seguirá, también en el Palacio de Congresos y Exposiciones, la quinta Cumbre Mundial de las Agencias de Viaje, en la que se darán cita unos 150 ejecutivos de más de 60 países.

Beltrán Pérez trata de utilizar en beneficio de su estrategia esta política de obtención de  eventos por parte de Espadas, al que ha acusado de pretender que se vea su gestión “con unas gafas de realidad aumentada a través de grandes certámenes y proyectos de cartón piedra”. 

MACRO Y MICRO

El líder de la oposición trata de proyectar la idea de que mientras el alcalde dedica su tiempo y  sus energías a esa “realidad paralela” de cumbres mundiales y entrega de premios cinematográficos, musicales o de cualquier índole que sobrevuelan la vida cotidiana de los sevillanos sin tocarles,  no da respuesta a los problemas que él califica como “reales e importantes” de la ciudad, desde la suciedad (de ahí su gesto de limpiar losetas de la Plaza Nueva con un bote de Argerul) a los desperfectos en aceras, calzadas y pasos de cebra. 

Su mensaje está claro: mientras, conforme a sus declaraciones,  Espadas vive instalado en la nube de la macropolítica, él tiene los pies en el suelo de la micropolítica. La macropolítica, en esta visión de Pérez, no beneficia a los sevillanos normales y corrientes y no les cambia la vida,  ya que sus grandes eventos discurren en otro plano por encima de sus cabezas. Por el contrario, la micropolítica, por él encarnada, se preocupa de resolver los problemas ordinarios de los ciudadanos y de hacerles la vida más fácil. 

En la línea del líder del PP, con la macropolítica de los grandes eventos no sólo se dejan de arreglar las aceras, las calzadas y los pasos de peatones, sino que hay que financiarla  con 1,6 millones de euros, como en el caso de la Cumbre Mundial del Turismo, y desviarle incluso partidas que en el Presupuesto municipal estaban destinadas a otros fines más domésticos: por ejemplo, 195.000 euros para mantenimiento de los barrios y 300.000 euros para programas de la mujer acabaron en dicho evento.

TIEMPOS PRETÉRITOS

En los años 90 del siglo pasado, mientras la Sevilla oficial preparaba los fastos de la Exposición Universal, la Sevilla real se irritaba al ver cómo frente al enorme esfuerzo inversor de todas las Administraciones en la isla de la Cartuja, aquende el río Guadalquivir la ciudad quedaba abandonada a su suerte, sin apenas mantenimiento de sus infraestructuras, hasta el punto de que hizo fortuna entre los sevillanos un sobrenombre que le pusieron al entonces alcalde: el socialista Manuel Del Valle pasó a ser apodado Manuel Del Bache.

Manuel Del Valle Arévalo

Del Valle no fue presentado a la reelección por el PSOE (el cabeza de lista en 1991 fue Luis Yáñez) y aunque los socialistas ganaron también aquellas  elecciones municipales, por el camino se dejaron seis concejales pese a haber organizado la Expo y acabaron perdiendo la Alcaldía tras un pacto PP-PA que la puso en manos de Rojas Marcos. Cuenta la leyenda, que aparte de los baches en las calles el nuevo gobierno municipal se encontró en tal estado el parque de María Luisa que sacó del mismo decenas de camiones cargados de basura y de residuos vegetales. El parque en tal abandono era el que veían las familias sevillanas en sus paseos dominicales, cuando aún no existían los grandes que se construyeron en la periferia, como el del Alamillo y el del Guadaíra.

Esos sevillanos que entonces sufrieron por los baches en el asfalto y el abandono del parque son los mismos que hoy circulan o caminan por los escenarios urbanos que fotografía Beltrán Pérez para demostrar los desperfectos en aceras, calzada y pasos de cebra, y pocos de ellos asisten a una de esas cumbres mundiales o galas artísticas que acoge Sevilla y de las que presume el gobierno municipal. 

Decía Santayana que quien olvida la historia está condenado a repetirla.

Dos medias líneas (de Metro)

La Junta, en vez de la red completa exigida por Pérez, anuncia dos medias líneas de Metro

La estrategia del Gobierno andaluz coincide más con la de Espadas que con la del alcaldable del PP

 

El pasado 23 de enero, tras anunciar Espadas que el Ministerio de Hacienda del Gobierno de Pedro Sánchez avalaba la firma del protocolo de financiación negociado a tres bandas (Ayuntamiento, Junta de Andalucía en tiempos de Susana Díaz y Gobierno central) para las obras del tramo Pino Montano-Prado de San Sebastián de la línea 3 del Metro, el portavoz y alcaldable del PP, Beltrán Pérez, le acusó de “usar el Metro para estafar electoralmente” a los sevillanos.

Beltrán Pérez recordó que en los Presupuestos Generales del Estado para el año en curso, elaborados por la ministra sevillana María Jesús Montero, “no se contemplaba ni un solo euro para el Metro de Sevilla”, por lo que a su juicio la entrevista entre la titular de Hacienda y el alcalde no era más que “una foto preelectoral y una estafa a los sevillanos”.

 

El alcaldable popular anunció que presentaría una nueva moción en el Pleno para reclamar otra vez la construcción de la red completa de Metro que, a su juicio, había traicionado Espadas al conformarse sólo con media línea de la 3 (el tramo Pino Montano-Prado). Según Beltrán Pérez, “Sevilla no puede renunciar a su red  completa de Metro, gobierne quien gobierne en cada Administración; por eso -añadió- el PP va a seguir pidiendo su construcción en 15 años, priorizando la línea 3, y la 2 con arranque en Sevilla Este”.

 

156 MILLONES

 

Posteriormente, el 12 de febrero, Beltrán Pérez se reunió con su correligionaria y consejera de Fomento, Marifrán Carazo, y con el viceconsejero, Jaime Raynaud, y anunció que la titular del departamento le había comunicado que “hoy podríamos disponer de 156 millones de euros para la ampliación del Metro”.

Según el portavoz y alcaldablde del PP, era “la primera vez en los últimos diez años que se habla de compromiso presupuestario, lo que es una gran noticia -añadió- para todos los sevillanos que demandan esta infraestructura tan relevante para el futuro de la movilidad en la ciudad”.

Beltrán Pérez continuó diciendo que “frente a compromisos verbales del alcalde del PSOE, Juan Espadas, con la anterior Consejería y la cortedad de sus aspiraciones al pedir media línea (del Metro), nos encontramos con el Gobierno del cambio, con una clara apuesta que puede marcar un antes y un después”.

Todas estas declaraciones han ido en línea con los mensajes lanzados por Beltrán Pérez en los últimos meses, en los que ha convertido el Metro en el “leit motive” de su campaña preelectoral a las municipales, con las ideas-fuerza de que Espadas ha renunciado a la red completa (líneas 2, 3 y 4, las pendientes) al conformarse sólo con la mitad de la línea 3; que el protocolo de financiación tripartita no estaba respaldado por ninguna partida en los Presupuestos Generales del Estado (aparte de que la ley del Metro exonera al Ayuntamiento del pago de la infraestructuras de las líneas, no así de otros conceptos) y que cuando llegara el PP a la Junta de Andalucía habría dinero y compromiso para activar la red completa, subterránea además y prácticamente de construcción simultánea.

 

REBAJA

 

Pues bien, los anuncios del nuevo Gobierno andaluz han desmentido toda la estrategia del portavoz y alcaldable del PP. El viceconsejero de Fomento, Jaime Raynaud, ha adelantado en el curso de un encuentro empresarial celebrado en la Cámara de Comercio de Sevilla que la Junta va a destinar un millón de euros, repartidos en los Presupuestos de 2019 y 2020, para revisar y actualizar los proyectos básicos de las tres líneas de Metro pendientes de construir y que se acabaron de redactar en 2011 pero que acabaron metidos en un cajón tras el estallido de la crisis económica y la falta de recursos para grandes inversiones en obra pública.

Conclusión: nos plantaremos como mínimo en 2021 antes de que se construya un solo metro del Metro, valga el juego de palabras. ¿No decía Beltrán Pérez en febrero pasado que “hoy podríamos disponer de 156 millones de euros para la ampliación” del suburbano? Hay declaraciones carentes de lógica porque no se puede empezar la casa por el tejado, sino por los cimientos. El nuevo Gobierno andaluz actúa con seriedad y prudencia al proceder primero a la revisión de los proyectos básicos, para así conocer los costes actualizados de las tres líneas pendientes y poder obrar en consecuencia y en función de los recursos económicos disponibles en cada momento.

 

No se olvide que, como ha revelado Raynaud, en la Consejería de Fomento hay ya comprometidos 3.650 millones de euros en proyectos hasta el año 2042, un dinero equivalente prácticamente al coste estimado de las tres líneas de Metro que faltan en Sevilla. Así pues, no hay dinero para todo, por lo que lo más probable es que aprovechando digamos el paréntesis del bienio 2019-2020, dedicado sólo a revisiones y estudios de los proyectos básicos, la programación de las obras del Metro se subordinará al próximo Plan de Infraestructuras de Andalucía 2021-2027.

 

MITADES

 

No obstante, ya hay varias directrices para el Metro sevillano en ese nonato Plan de Infraestructuras que se desarrollará en el próximo decenio. Lo avanzó la consejera en unas declaraciones que pasaron inadvertidas en plena Semana Santa y lo ha ratificado su viceconsejero, Rynaud, en el encuentro celebrado en la Cámara de Comercio: acometer, de momento no se sabe si simultáneamente o no (lo más probable es que no), la construcción no integral de las líneas 3 y 2, sino sólo la mitad aproximadamente de las mismas: el tramo Pino Montano-Prado de San Sebastián de la línea 3 (que, completa, llegaría hasta Los Bermejales) y el tramo Sevilla Este-María Auxiliadora/Puerta Osario de la línea 2 (que, completa, llegaría hasta Torre Triana, en la isla de la Cartuja). De este modo, las líneas 3 y 2 confluirían en María Auxiliadora y desde allí los pasajeros podrían conectar con la línea 1 en la estación del Prado de San Sebastián.

 

Raynaud ha afirmado que el compromiso de la Junta de Andalucía es con la red completa del Metro tal como aprobó el Pleno del Ayuntamiento de Sevilla a instancias del PP aunque “acometida por tramos”.

¿Y no era acaso esa misma la postura de Espadas, el cual, ante la falta de fondos por mor de la crisis económica, trató de impulsar al menos la construcción del tramo Pino Montano-Prado de la línea 3 en alianza con la Junta de Andalucía y el Gobierno de la nación?

 

Como la política, y todo en la vida, es según el color del cristal con que se mire, si el alcalde impulsa mejor que nada el tramo Norte de la línea 3, entonces es tachado de traidor y de alcalde de “la media línea de Metro” por Beltrán Pérez, pero si el nuevo Gobierno andaluz, de forma tan bien razonable ante la imposibilidad de disponer de 3.700 millones de euros de golpe y la necesidad de optimizar y repartir los recursos, hace eso mismo, entonces el portavoz y alcaldable del PP guarda silencio y asume así el “compromiso por tramos”.

 

Beltrán Pérez reprochaba a Espadas haberse conformado con una mera media línea de Metro y ahora resulta que podría haber en todo caso dos medias líneas pero no la red completa, tantas veces por él demandada y prometida. El plan de la Junta de Andalucía parece más cercano a la estrategia (haciendo de la necesidad virtud) del socialista Espadas que a la del popular Beltrán Pérez. Paradojas de la política.

 

Prensa

El debate sobre las Atarazanas ha servido para descubrir que Espadas tampoco lee la prensa. Así le va a él (sólo es alcalde) y así nos va a nosotros. A don Juan le preguntaron tras la rueda de ídem sobre los Presupuestos su opinión acerca de la postura de la Fundación Atarazanas en relación con el proyecto de rehabilitación de los astilleros medievales. Imbuido quizás por la árida materia de las Cuentas, sobre la que había versado su intervención previa, al cambiar de tercio concluyó su parrafada con estas palabras: “Se respeta su opinión, pero han de decir cuánto vale su propuesta; cuáles son los costes”. ¡Si el coste había salido publicado en todos los periódicos del día! Excavar las Atarazanas para descubrir la majestuosidad de sus pilares y ver que aquello es como una catedral civil costaría 700.000 euros, equivalentes al 7% de los 10 millones que aportaría La Caixa. Reza el dicho que un político debe estar dispuesto a desayunarse un sapo cada mañana. No le deseamos tan pesada digestión al alcalde. Nos conformamos con que al menos se desayune los periódicos.

(El eje) Sevilla-Málaga

El día de la investidura de Susana Díaz como presidenta de la Junta coincidieron en el Parlamento andaluz el alcalde de Málaga, Francisco de la Torre, y el de Sevilla, Juan Espadas. De aquel encuentro surgió una declaración compartida y reiterada en diversas ocasiones en los últimos días: la conveniencia de crear un eje Sevilla-Málaga/Málaga-Sevilla que acabe con la estéril rivalidad entre las dos grandes ciudades andaluzas, fomentada por cierta clase política miope como mecanismo de autoafirmación frente al otro.

“Siempre he tenido la mayor disposición a sacar partido de la potencia de las ciudades andaluzas y de los ejes que puedan unirnos. Trabajar juntos para ofrecer un mejor servicio a los vecinos. Lo mejor es ponerse a andar”, afirmó Francisco de la Torre.

Por su parte, Juan Espadas dijo: “hay que cambiar el ‘chip’ de la relación entre ambas ciudades; pensar en planes estratégicos y tejer una alianza como la de las universidades de Málaga y Sevilla. Con la ayuda de la Junta seríamos mucho más potentes”.

Este tipo de declaraciones de buenas intenciones no es nueva. Ya se escucharon anteriormente en boca del propio De la Torre y de los alcaldes sevillanos que precedieron a Espadas y coincidieron en el tiempo con el regidor malagueño, Monteseirín y Zoido, pero luego no se fue más allá de la retórica, ni se concretó ningún tipo de acción conjunta.

UNIVERSIDADES PRIMERO

Sin embargo, esta vez el clima es diferente y ya se han puesto en marcha, o están a punto de ponerse, iniciativas que han demostrado que es posible y deseable un eje sevillano-malagueño, como ha ocurrido con la alianza forjada entre las dos grandes universidades de cada ciudad, la Hispalense y la de Málaga, con el proyecto Andalucía Tech, reconocido como Campus de Excelencia Internacional.

Meses antes de que Zoido accediera a la Alcaldía, los entonces rectores de las dos universidades, Joaquín Luque (Sevilla) y Adelaida de la Calle (Málaga), suscribieron lo que, dada la artificial rivalidad creada por los políticos, parecía impensable: un acuerdo para formar entre ambas instituciones uno de los mejores campus tecnológicos de España, Andalucía Tech.

Ambos rectores designaron una comisión de expertos para que elaboraran un catálogo de titulaciones conjuntas, tanto en grados como en másteres oficiales y doctorados, así como proyectos de investigación e innovación en campos como la energía, la biomedicina y los estudios sobre Asia oriental, hasta donde se está desplazando la geopolítica mundial debido al auge económico de China y de los denominados tigres asiáticos (Taiwán, Corea del Sur, Singapur, Malasia…).

Esta apuesta por la internacionalización superando los estrechos límites localistas se plasmó en la apertura de sedes en China y Corea y en la alianza con VLC-Campus para la apertura de una sede en los Estados Unidos.

La transferencia de conocimiento y la cooperación con las empresas andaluzas han sido otros de los pilares de Andalucía Tech, que firmó con Eticom (la patronal andaluza de las tecnologías de la información) un convenio sobre iniciativas estratégicas en torno al ‘cloud computing’, los contenidos digitales y la calidad del software; y otro con la multinacional Ericsson para el desarrollo de proyectos singulares. En esta línea, el acuerdo más reciente es el nuevo convenio marco firmado con la Fundación Sando, que aportará anualmente 7.500 euros para la movilidad internacional de los estudiantes malagueños y sevillanos.

CINCO AÑOS

El quinto aniversario de Andalucía Tech, el próximo mes de octubre, es una ocasión excelente para hacer balance de este lustro de imbricación entre las dos universidades y de lanzar nuevos retos conjuntos con el deseable apoyo de la Junta. No parece casual que Susana Díaz haya nombrado consejeros de su nuevo Gobierno a los rectores de Sevilla (Antonio Ramírez de Arellano era la mano derecha de Joaquín Luque) y Málaga (Adelaida de la Calle, ya rectora entonces), las dos universidades que crearon Andalucía Tech y demostraron que era posible vertebrar académicamente Andalucía Occidental y la Oriental , si bien los medios de comunicación sólo han interpretado estos nombramientos en clave de rebeldía frente a las políticas del ministro Wert.

La elección del malagueño Javier González de Lara como presidente de la Confederación de Empresarios de Andalucía (CEA), cuya sede está en Sevilla, también ha contribuido a difuminar la interesada imagen del centralismo sevillano en todos los órdenes. González de Lara, con una labor callada, está sentando las bases para salvar a la CEA de la difícil situación económica en que se hallaba tras los excesos previos al estallido de la crisis. El presidente de la patronal andaluza viene y va continuamente de Málaga a Sevilla y ha dotado a la institución de una visión más amplia, que aúna mejor los intereses de los empresarios de las dos mitades de Andalucía, una región tan extensa como Portugal.

Y AHORA LOS EMPRESARIOS

Venciendo suspicacias y tendiendo puentes, se ha ido creando en los últimos tiempos un terreno abonado para la creación de un eje empresarial Sevilla-Málaga que suceda al universitario Andalucía Tech y preceda al político-cultural preconizado por Espadas y De la Torre. Se trata de la denominada Unión Cívica del Sur, constituida oficialmente el pasado 4 de mayo con el número 607708 en el Registro Nacional de Asociaciones, tres semanas después de haber sido recibidos sus promotores en San Telmo por Susana Díaz, entonces presidenta en funciones. Copresiden este foro empresarial dos abogados y exalcaldes de cada una de las dos ciudades, de signo ideológico opuesto, para demostrar aún más que no hay diferencias insalvables: Luis Merino (político de UCD que fue regidor malagueño entre 1977 y 1979) y Manuel Del Valle (político del PSOE, que fue alcalde de Sevilla entre 1983 y 1991).

En su manifiesto fundacional, proclaman lo siguiente: “(….) Es el tiempo de las ciudades andaluzas; de que se constituyan en potentes elementos de vertebración  de toda la Autonomía. Nuestra red de ciudades, equilibradamente ubicadas sobre el conjunto del territorio y que hoy cuenta con más dotaciones de servicios públicos y una amplia mejora de sus comunicaciones ha de ser la urdimbre sobre la que tejer un proceso de colaboración y cooperación libre, sin más protagonismo que los que generen las propias capacidades de cada una.

En este proceso de cooperación urbana hacia el desarrollo equilibrado de Andalucía, Málaga y Sevilla, Sevilla y Málaga, están llamadas, conjuntamente, a ejercer el liderazgo.  Por sus poblaciones, por la calidad y diversidad de sus sistemas productivos, por su realidad universitaria cooperativa, por la demostrada capacidad  creativa e innovadora de sus habitantes y la evidente atracción que tienen para los de fuera. Existen, además, entre la una y la otra un significativo número de ciudades medias que articulan el territorio entre ambas, un espacio geográfico en el que viven más de tres millones y medio de personas. Un conjunto que, de actuar al unísono, tiene extraordinarias posibilidades de futuro.

Málaga y Sevilla, Sevilla y Málaga… Por la cooperación entre ambas ha de discurrir el futuro de Andalucía…”.

HACIA LA CONVERGENCIA

Así pues, se están produciendo las circunstancias idóneas, desde los ámbitos académico y empresarial, para que se genere una convergencia de intereses entre Sevilla y Málaga, a la que han de poner la guinda política los dos alcaldes, Juan Espadas y Francisco de la Torre, con acciones concretas que superen el mero plano de las palabras.

Al igual que cuando se celebra una cumbre política entre dos gobernantes previamente sus equipos han trabajado al alimón durante meses para llenarla de contenido y que se plasme en la firma de acuerdos, los grupos de Espadas y De la Torre han de trabajar sobre fórmulas que permitan materializar ese eje entre las dos grandes urbes andaluzas en todos los campos posibles, máxime teniendo activos culturales y turísticos que potenciarse mutuamente, y aún más cuando el ‘bypass’ del AVE en Almodóvar permitirá unirlas por alta velocidad en poco más de una hora.

Málaga puede ser la gran puerta de entrada a Sevilla del turismo internacional y Sevilla articular con Málaga una oferta cultural conjunta con los museos de las dos ciudades, el Alcázar, el espacio Santa Clara, el Maestranza…..

Los nuevos tiempos de Andalucía propician el fin de una era en que Sevilla y Málaga han vivido como durante siglos, hasta su integración en la UE, se decía que vivían España y Portugal: de espaldas la una a la otra.

El Alcázar y el Acuario

El teórico número dos de Zoido, delegado del Real Alcázar y de Relaciones Institucionales y presidente del Pleno municipal, el catedrático Javier Landa, proclamó hace unos días que el Consistorio hispalense “nunca ha renunciado ni renuncia” a conseguir la cesión de las casas vinculadas al que es considerado el palacio real en uso (residencia oficial de los Reyes de España cuando vienen a Sevilla) más antiguo de Europa: el Alcázar.

Landa ha calificado esta pretensión de “reivindicación histórica”, ya que todas las viviendas ubicadas en el Patio de Banderas están incluidas en el Plan Especial de Protección del Sector 6 del Conjunto Histórico de la ciudad, el cual, dicho sea de paso, aún sigue pendiente de aprobación a estas alturas del siglo XXI.

El delegado del Alcázar ha sido taxativo al insistir en que en ningún momento el gobierno de Juan Ignacio Zoido ha pensado en renunciar a las viviendas, sino todo lo contrario: “Siempre hemos trabajado -ha aseverado- con el ánimo de conseguir que estas casas sean devueltas a Sevilla”.

ANTECEDENTES

Este pronunciamiento público de Javier Landa se ha producido después de una serie de acontecimientos previos. El pasado mes de julio, el Ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas aprobó, entre otras muchas en Sevilla capital y provincia, la enajenación de seis viviendas de la Judería sevillana mediante subasta pública y en el marco del Plan de Racionalización de Bienes, publicado entonces por Viva Sevilla.

Estas viviendas estaban claramente vinculadas a las murallas del palacio real sevillano y el anuncio de subasta por parte del Gobierno central motivó que el portavoz del grupo municipal socialista, Juan Espadas, recordara el viejo litigio que mantiene la ciudad de Sevilla con el Ejecutivo de la nación, haya sido del color político que haya sido, desde que durante la II República el ministro de Hacienda, el socialista Indalecio Prieto, le cedió mediante un Decreto el Alcázar y sus jardines.

Tal como han recordado cuatro exalcaldes sevillanos durante la Democracia (Luis Uruñuela, del PA; Manuel Del Valle, PSOE; Alejandro Rojas Marcos, PA; Alfredo Sánchez Monteseirín, PSOE), el Ayuntamiento hispalense de 1931 aceptó la cesión por parte del Ministerio de Hacienda, pero la consideró incompleta porque no incluía las viviendas y huertas que históricamente habían estado ligadas al Alcázar, de ahí que dejara pasar un tiempo sin inmatricular el palacio, en espera de que el Gobierno central corrigiera y ampliara aquella cesión.

OCHENTA AÑOS

Hasta el 30 de diciembre de 1935 no la elevó el Consistorio a escritura pública, con lo cual en la inscripción registral sólo se pudieron inmatricular el Real Alcázar y sus jardines, pero no las casas del Patio de Banderas y otras de la Judería, ni las huertas tradicionales. A a lo largo de los 80 años transcurridos desde entonces, las corporaciones municipales y alcaldes que se fueron sucediendo antes de la llegada de Zoido a la Plaza Nueva mantuvieron ante el Gobierno de la nación la exigencia de la ciudad de lograr no sólo el Alcázar y sus jardines, sino también el caserío adosado o vinculado al mismo y que se consideraba parte del conjunto arquitectónico. Y es que, a diferencia de otros palacios reales que suelen hallarse desconectados físicamente de su entorno y se erigen solitarios en medio de un gran espacio libre a su alrededor para que realce aún más su preponderancia como símbolo del poder, el Alcázar sevillano se integra en la trama urbana por tres de sus cuatro lados y no emerge con una imponente silueta para que destaque su carácter real.

Como un hecho insólito y excepcional, los cuatro alcaldes democráticos citados han remitido una carta a Juan Ignacio Zoido en la que le instan a que solicite al Gobierno presidido por Mariano Rajoy que ceda de forma gratuita a la ciudad de Sevilla las casas que históricamente estuvieron vinculadas al Alcázar y que incluyó en el mes de julio entre los bienes que se pretende sacar a subasta antes de que acabe el año.

Si ello ya no fuera posible, los ex-alcaldes recomiendan a Zoido  que, como alternativa, se conceda al Ayuntamiento el derecho de tanteo y/o retracto sobre estos inmuebles (permitirle adquirirlos antes que otros pagando por ellos el mismo precio o bien ‘a posteriori’ y en esas mismas condiciones una vez transmitidos a terceros) y que se convoque una reunión extraordinaria del Patronato del Real Alcázar “para que se adopten las resoluciones que en Derecho procedan”.

RESPALDO

La carta de los exalcaldes ha supuesto un espaldarazo para Juan Espadas, que a mediados de octubre alertó sobre la subasta y ya alertó a Zoido que optara por “una posición frontal y beligerante contra la decisión de Montoro y de Rajoy de hacer caja a costa de lo que desde 1931 se ha entendido como bienes que pertenecen a Sevilla”, y anunció la presentación de una propuesta para que todos los grupos políticos del Ayuntamiento apoyaran de forma unánime la petición de paralización de la venta y de culminación de cesión gratuita de los inmuebles a la ciudad.

Espadas, además, no se dejó llevar por sus posiciones ideológicas, ya que entre sus exigencias de recuperación patrimonial para Sevilla incluyó también una vivienda del Patio de Banderas que ha acabado en manos de la Junta de Andalucía, para que el Gobierno autonómico haga lo mismo que el central y lo transfiera al Consistorio.

MORALEJAS POLÍTICAS

La reivindicación de las casas del entorno del Alcázar, aun siendo de carácter histórico y patrimonial, no deja de tener bastantes lecturas políticas, todas negativas para Zoido, a saber:

1) No fue capaz en su momento de frenar la inclusión de los inmuebles en las subastas del Ministerio de Hacienda, pese a que el ministro, Cristóbal Montoro, es diputado del PP por Sevilla y el alcalde alardea de tener hilo directo con él.

2) Una vez incluidas las casas en la subasta pública, no ha tenido reflejos políticos para exigir su paralización y ha dejado que una causa histórica de la ciudad la abandere el líder de la oposición, Juan Espadas, en vez de él mismo como alcalde.

3) No ha tenido reflejos, ni él ni Landa, para que al menos fuera el Patronato del Real Alcázar, el organismo de notables y capitulares municiapales que vigila la gestión del monumento, Patrimonio de la Humanidad, el que en su defecto se significara ante el Ministerio.

4) Han sido los exalcaldes y no los Servicios Jurídicos municipales ni el Patronato del Real Alcázar los que le han señalado la posible solución jurídica (el derecho de tanteo y retracto) al problema creado por el anuncio de subasta.

5) Queda en la opinión pública la impresión de que Zoido, con su pasividad e inhibición, ha antepuesto su condición de disciplinado militante del PP y obediente con el Gobierno de Rajoy a la de alcalde de Sevilla y, como tal, obligado a ser el primer defensor de los intereses de la ciudad.

6) Vuelve a proyectar la imagen de que carece de influencia en Madrid, por más que sea también el presidente del PP en Andalucía. El indudable sacrificio a que se ha sometido él mismo como persona y a la ciudad por el tiempo extra dedicado al partido en la región, en detrimento de Sevilla y de su vida personal y familiar, no le ha servido para conseguir compensaciones para la urbe por parte del Gobierno de la nación.

ANTÍTESIS

Por ende, en coincidencia con la reactivación de la reivindicación de las casas ligadas al Alcázar, Zoido acudió a conocer la marcha de las obras del Acuario en el muelle de las Delicias y a presentar con sus responsables el proyecto (cuarto ya), que había estado paralizado desde hacía 13 años por los problemas financieros y de otra índole de todos los promotores anteriores.

Y hubo de reconocerse públicamente ante los sevillanos que si el Acuario se abre por fin el año que viene va a ser porque la Junta de Andalucía, a través de la Agencia IDEA, ha financiado la mitad de la obra, que cuesta al menos 6 millones de euros, ante el cierre del grifo del crédito por parte de los bancos.

Corolario: mientras Zoido no deja de alabar al Gobierno ‘amigo’ del PP en Madrid y de pregonar sin descanso que la Junta maltrata a Sevilla y boicotea sus proyectos, Rajoy y Montoro le subastan las casas del Alcázar y, por contra, Susana Díaz da el dinero para que Sevilla tenga su Acuario.

 

El (no) programa

Una de las paradojas del gobierno Zoido que da mucho juego a los periodistas es que siendo de derecha autoriza significativos giros del tráfico a la izquierda, como el del puente de San Telmo al Paseo de Colón y el de éste a Triana. Aquí la consecuencia ha sido que los coches han vuelto a invadir la calle Betis, cuya circulación estaba restringida sólo a los residentes. Y estalla la polémica. Espadas aboga por que se peatonalice la emblemática calle que discurre en paralelo al Guadalquivir, mientras que el ‘alcalde’ trianero, Francisco Pérez, le ha recordado al líder de la oposición que la peatonalización de tan popular vía no figuraba en el programa electoral del PP. Vale, Curro, pues ahora ve y explícales a los vecinos de la Alameda y su entorno por qué el Ayuntamiento se ha empecinado en levantar de nuevo el histórico bulevar para construir un aparcamiento subterráneo que dé servicio a un futurible centro comercial en la antigua comisaría de la Gavidia, si el susodicho parking tampoco estaba incluido en el programa de Zoido para las elecciones municipales.

 

Zoido: galgos o podencos

Una de las fábulas literarias más conocidas del poeta canario Tomás de Iriarte es la titulada ‘Los dos conejos’, que merece la pena transcribir  aquí:

“Por entre unas matas,/ seguido de perros,/ no diré corría,/ volaba un conejo./ De su madriguera/ salió un compañero/ y le dijo: “Tente,/ amigo, ¿qué es ésto?”/ “¿Qué ha de ser?”, responde;/ “sin aliento llego…;/ dos pícaros galgos/ me vienen siguiendo”./

“Sí”, replica el otro,/ por allí veo/ pero no son galgos”/ “¿Pues qué son?” “Podencos”/. “¿Qué? ¿podencos dices?”/ Sí, como mi abuelo./ Galgos y muy galgos, bien vistos los tengo”./

“Son podencos, vaya,/ que no entiendes de eso”./ “Son galgos, te digo”. / “Digo que podencos”./ En esta disputa/ llegando los perros,/ pillan descuidados/ a mis dos conejos./ Los que por cuestiones/ de poco momento/ dejan lo que importa, / llévense este ejemplo.

AÑADIDO AL SUELDO

La clase política y la periodística llevan semanas discutiendo a cuenta de los pagos del PP a Zoido si se trata de galgos o de podencos, esto es, si de un sobresueldo, como sostienen sus adversarios políticos, o, al contrario, de meros gastos de representación (primera versión oficial) o de colaboraciones (segunda versión), como sostienen los voceros del PP y el propio beneficiario de esos dineros, el alcalde de Sevilla.

Juan Ramón Jiménez le pedía a la Inteligencia que le diera el nombre exacto de las cosas. Parafraseando al andaluz universal, podríamos empezar por el principio y preguntarnos a qué responde el término ‘sobresueldo’. La Real Academia de la Lengua lo define como ‘retribución o consignación que se añade al sueldo fijo’.

En el caso que se debate, los ingresos complementarios de Zoido por cuenta de su partido político fueron de 2.070 euros brutos mensuales desde 2006 a 2011, con lo que percibía unas retribuciones añadidas a su sueldo como consejero de la RTVA primero y como diputado del Parlamento andaluz después de 24.840 euros/año, que al final de ese sexenio sumaron 149.040.

La paradoja en el caso de Zoido es que mientras su sueldo con cargo a las instituciones varió con el tiempo, bien por el desempeño de nuevas funciones (de consejero de la RTVA a diputado autonómico) y/o por los recortes en tono menor aplicados en el Parlamento autónomo por causa de la crisis, la retribución que le ingresaba el PP en su cuenta corriente no disminuía, como si la recesión económica no hiciera mella en los fondos del partido de la gaviota. En este sentido, el sobresueldo, porque es de lo que se trata, tenía carácter más fijo que el propio sueldo; la única certeza que tenía Zoido era que cada mes el PP le iba a transferir religiosamente esos 2.070 euros, reducidos a 1.759,40 debido a la retención del 15% para el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas.

USO COMO TAPADERA

Como dijimos en otra ocasión, los ‘gastos de representación’, figura con la cual han tratado de justificar Zoido y el PP esas retribuciones extra mensuales de 2.070 euros, son un concepto ambiguo que justamente por esa ambigüedad e indeterminación suelen ser utilizados como tapadera para encubrir liberalidades por parte del pagador. Teóricamente, sin embargo, hay una idea básica sobre su razón de ser. El campus virtual Alige, una sociedad experta en formación sobre fiscalidad, costes laborales, Derecho Mercantil y Financiero, contabilidad y finanzas, y similares, realiza la siguiente y clarificadora descripción al respecto:

“(…..) Todas las acciones llevadas a cabo por un empresario o trabajador (normalmente el director de Recursos Humanos o Relaciones Públicas) cuyo destino sea exclusivamente la obtención, conservación o mejora de la confianza del cliente respecto de la sociedad, deben correr a cuenta de la sociedad mediante la correspondiente facturación de gastos a la misma. En la práctica, suele destinarse una tarjeta de empresa para sufragar tales gastos, aunque también puede ser el trabajador quien pague inicialmente el importe. En tal caso, se facturará en concepto de suplido.

Los gastos más habituales suelen ser los de hostelería, desplazamiento, dietas, regalos y demás obsequios. Sin embargo, no hay una enumeración tasada de los mismos, siendo necesario acudir a la finalidad del gasto para poder imputarlos en concepto de representación. Para ello, es necesario que se enmarquen en el desarrollo de una actividad económica y, más concretamente, a la obtención de beneficios futuros….”.

DECLARACIÓN IRPF

Zoido ha enmarcado sus supuestos gastos de representación en el desarrollo de una actividad económica, la que ha reflejado en la declaración de la renta de 2011, revelada tras verse forzado a ello por Juan Espadas (PSOE), que había divulgado la suya horas antes. En la página 5 de la declaración del alcalde, éste consigna los rendimientos de actividades económicas en estimación directa, lo que significa que previamente ha debido darse de alta en Hacienda de cara al IAE, y lo ha hecho en el grupo 731, al que suelen acogerse los abogados que ejercen a título personal (los que eligen la forma de trabajo colectivo o en asociación se acogen al epígrafe 841).

Y, atención al dato: el alcalde refleja como ingresos íntegros de explotación los 24.840 euros que le abonó el PP durante el año 2011, pese a que desde el 11 de junio ya ejercía como regidor de la ciudad. Ahora bien, el apartado de ‘Gastos fiscalmente deducibles’ está completamente en blanco. No aparece ni un solo gasto deducible en la realización de esos supuestos ‘gastos de representación’ en nombre o a beneficio del PP: viajes dentro o fuera de Sevilla, teléfono, comidas, material de oficina, material informático, toner de la impresora….. Zoido no se ha deducido un solo céntimo por esos pretendidos gastos de representación por los que el PP le abonaba religiosamente 2.070 euros brutos mensuales, prueba inequívoca de que en realidad no había gasto alguno por su parte, sino sólo ingresos, y unos ingresos fijos además, siempre los mismos durante 72 meses consecutivos.

La declaración de la renta de Zoido es la demostración de que nos hallamos ante un sobresueldo camuflado como rendimiento de una actividad económica que, de haber sido tal, sería digna de estudio en los despachos de fiscalistas, ya que se habría realizado durante seis años sin incurrir en gasto alguno y en la que todos los ingresos eran beneficios netos, al 85% (el 15% restante es el descuento del IRPF, que refleja en la página 14 de su declaración, casilla 745).

EL SECRETARIO, EN EVIDENCIA

Al desvelar, obligado por el ejemplo de Espadas, su declaración de la renta, con lo que demuestra que tenía al PP como segundo pagador y lo había ocultado al Ayuntamiento, Zoido ha dejado de paso en evidencia al secretario del Ayuntamiento, Luis Enrique Flores, que previamente había emitido un informe avalando que no pidiera autorización al Pleno para percibir el sobresueldo y que tampoco lo reflejara en sus Declaraciones de Actividad y/o Bienes ante el Consistorio.

Mientras Zoido consigna en su IRPF rendimientos económicos aparte por su actividad como abogado, Luis Enrique Flores afirma que estas “colaboraciones” difícilmente pueden ser encuadradas en el concepto de “actividad profesional, laboral, mercantil o industrial”. Asimismo, dice que como el modelo de Declaración es de casillas cerradas, no hay ninguna específica donde Zoido pudiera haber declarado su actividad por la que cobraba del PP, cuando resulta que el modelo de Declaración de Actividades deja espacio para reflejar las actividades u ocupaciones mercantiles o industriales y el ejercicio de profesiones liberales. Tras este informe, la oposición ha perdido totalmente la confianza en Flores al entender que ha actuado más como secretario del alcalde que como secretario del Ayuntamiento.

El fondo de la cuestión o la cuestión de fondo es que mientras Zoido aplicaba recortes económicos al personal del Ayuntamiento y de las empresas municipales en nombre de la austeridad y de la necesidad de reducir el déficit público, ocultaba que percibía desde hacía seis años 2.074 euros brutos mensuales del PP.

Eso es lo que de verdad importa y no la interesada discusión de si eran sobresueldos o gastos de representación, si galgos o podencos.

El ‘copyright’ no es de Ana Pastor

La ministra de Fomento, la habitualmente eficaz Ana Pastor, fue la invitada-estrella de la vicepresidenta y portavoz del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, en la comparecencia ante los medios de comunicación del pasado viernes tras el Consejo de Ministros. El motivo no era otro que la presentación al Gabinete por parte de la ministra del proyecto de ley de Rehabilitación, Regeneración y Renovación Urbana y del Plan Estatal de la Vivienda 2013-2016, iniciativas dotadas con un total de 2.241 millones de euros y que tienen por objeto reanimar el hundido sector de la construcción tras el estallido de la burbuja inmobiliaria.

Ana Pastor dio varios datos esclarecedores en su conferencia de prensa:

-De los 26 millones de viviendas que hay en nuestro país, 15 millones tienen más de 30 años, y casi 6 millones más de medio siglo.

-Cerca del 60% del parque de viviendas se construyó sin ninguna normativa de eficiencia energética, ya que la primera data del año 1979, por lo que España está en una posición difícil de cara al cumplimiento de la Estrategia Europea 2020, acordada en el seno de la UE.

-Además, de los 10,7 millones de viviendas en edificios de cuatro o más plantas, 4 millones todavía carecen de ascensor y un porcentaje muy elevado de casas se encuentra en deficiente estado de conservación.

PLAN DE AYUDAS

Ante este panorama, el Ministerio de Fomento proyecta destinar al menos 627 de los 2.241 millones de euros de las futuras actuaciones en materia de vivienda a rehabilitación, regeneración y eficiencia energética de los inmuebles que tengan una antigüedad anterior al año 1981, el 70% de su superficie sea para uso residencial y constituyan el domicilio habitual de sus propietarios o arrendatarios. Podrán solicitar las ayudas comunidades de propietarios, agrupaciones de comunidades y propietarios únicos de edificios.

La cuantía será de hasta 4.000 euros por vivienda para conservación; 2.000 euros para la mejora de eficiencia energética (5.000 euros si se reduce en un 50% la demanda energética del edificio) y 4.000 euros para mejora de accesibilidad.

Este programa de mejora de la eficiencia energética es aún más significativo si se tiene en cuenta que, por exigencia de Bruselas, España deberá implantar a partir del 1 de junio la certificación energética de los edificios. Todo ciudadano o empresa que quiera alquilar o vender una vivienda deberá presentar al arrendador o comprador un certificado -se estima que su expedición por un profesional acreditado costará en torno a 200 euros- sobre el consumo de energía del inmueble, de forma que este indicador pueda ser comparado con el resto de las viviendas colocadas en el mercado inmobiliario. De esta manera, en caso de viviendas equiparables, el potencial comprador o arrendador se decidirá por la más eficiente energéticamente, ya que logrará un ahorro en el gasto de energía.

PRECEDENTE EN SEVILLA

Este conjunto de medidas que para el conjunto de España ha aprobado el Gobierno de la nación en este mes de abril de 2013 se inspira claramente o tiene un claro antecedente en la medida-estrella del programa electoral del PSOE de Sevilla para las municipales de 2011 y que defendió entonces -y sigue propugnando desde aquella campaña- el senador y portavoz del grupo Socialista en el Ayuntamiento sevillano, Juan Espadas.

Si recurrimos a la hemeroteca, podemos rememorar cómo el 14 de abril de 2011 se presentó en el Polígono de San Pablo, seleccionado como proyecto-piloto para la aplicación del Plan en caso de ganar las elecciones, el programa socialista de rehabilitación energética de viviendas que, se dijo durante aquel acto, “recupera el sector de la construcción, crea empleo, soluciona los problemas del arreglo de las viviendas antiguas y mejora la calidad de vida de los ancianos, sobre todo los de la clase trabajadora, con recursos económicos limitados”.

El proyecto del PSOE insistía en rehabilitar de manera integral las 3.500 viviendas del Polígono de San Pablo, cuyos bloques fueron construidos a finales de los años 60: se mejorarían las fachadas con un envolvente térmico y acústico, además de las terrazas y balcones, las canalizaciones y cubiertas y las zonas comunes con instalación de ascensores, nueva iluminación y cambio de instalaciones eléctricas. Las reformas no implicaban que los vecinos tuvieran que irse de sus casas, ya que todas se producían en las fachadas y en las zonas comunes, y tenían como consecuencia la creación de empleo en el sector de la construcción, un ahorro de al menos un 30% en la factura de la luz y la revalorización de las viviendas así mejoradas.

FINANCIACIÓN PÚBLICO-PRIVADA

El coste de rehabilitar todo el Polígono de San Pablo se estimó en 70 millones de euros (a un promedio de 20.000 euros por piso), con cargo a un sistema de financiación público-privada: el Estado, la Junta y el Ayuntamiento aportarían en conjunto el 55% del capital, y el resto la empresa constructora que resultara ganadora de un concurso público convocado a tal efecto y los vecinos (éstos pagarían una cuota media de 24 euros mensuales durante 20 años). Las obras durarían entre 8 y 10 meses.

La constructora adjudicataria debía comprometerse a contratar a desempleados del barrio y de la ciudad y amortizaría en 20 años el coste de la rehabilitación con cargo al ahorro en la factura de la luz que lograrían los vecinos, así como con contraprestaciones como la gestión de aparcamientos y de locales comerciales por acuerdo con el Ayuntamiento.

La rehabilitación energética del Polígono de San Pablo era sólo el proyecto-piloto socialista para Sevilla, en que se había venido trabajando durante dos años y para el que ya se contaba con empresas interesadas en su ejecución. El PSOE estimó que si este modelo se aplicaba en toda la ciudad y se reformaban 100.000 viviendas se generaría una actividad económica superior a los 3.600 millones de euros (equivalente o superior a la construcción de todas las líneas de Metro pendientes), se podrían crear 58.000 empleos y evitar la emisión a la atmósfera de 1,8 millones de toneladas de CO2. Este programa también fue presentado ante la patronal sevillana de la construcción, en el Foro Gaesco, y propuesto, con alguna variante, por el grupo municipal Socialista en las conversaciones que se vienen manteniendo a lo largo del mandato de Zoido para tratar de alcanzar un Pacto por el Empleo en la Sevilla de los 91.000 parados.

PROYECCIÓN NACIONAL

El plan socialista, de posible aplicación a toda España, fue elevado por Espadas al Senado el pasado 19 de marzo mediante una moción en la que se abogaba por rehabilitar 400.000 viviendas en todo el país a partir del nonato modelo del sevillano Polígono de San Pablo. Según sus estimaciones, reduciendo la aportación de dinero público y aumentando la de las empresas de suministro de luz y de agua y de los bancos, se podrían generar entre 9.000 y 14.000 millones de euros de actividad económica y crear entre 140.000 y 290.000 empleos.

Durante dos años, el PP ha hecho oídos sordos al PSOE de Sevilla, promotor de esta iniciativa a todos los niveles, hasta que la ministra de Fomento no ha presentado un plan que se inspira claramente en esta propuesta innovadora con ‘copyright’ socialista.

Se presupone que tanto el gobierno local de Juan Ignacio Zoido como el PP sevillano apoyarán, ahora sí, la medida aprobada por el Ejecutivo nacional a propuesta de Ana Pastor, una medida que podría haberse aplicado ya en el marco del Pacto por Sevilla o por el Empleo (en el Polígono de San Pablo o en cualquier otro barrio) si el alcalde hubiera tenido la altura de miras de haber hecho también suya esta buena idea emanada de la oposición y que habría colocado a nuestra ciudad, con dos años de adelanto, a la vanguardia de España contribuyendo a paliar de paso el drama de los 91.000 parados.