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Claro que los sevillanos pagarán el tranvía, ¡toda la vida!

El portavoz del grupo Ciudadanos en el Ayuntamiento hispalense, Álvaro Pimentel, ha tratado de justificar el veletazo de su partido respecto del tranvía, ese tránsito de “capricho millonario” a “revulsivo económico”

con el peregrino argumento de que antes (se supone que cuando Javier Millán era el portavoz municipal) lo iban a pagar los sevillanos y ahora lo va a pagar la Unión Europea.

Álvaro Pimentel, con un cartel electoral de sí mismo

El argumento para ingenuos de Pimentel (Álvaro, que no Manuel) tiene un componente de falsedad, como otros mitos relativos al transporte en Sevilla. La UE, suponiendo todavía que se trague las mentiras municipales que se está tragando el Instituto para la Diversificación y el Ahorro de la Energía (IDAE) en el sentido de que el Ayuntamiento ya tenía aprobado un Plan de Movilidad Urbana Sostenible cuando Gaspar Llanes solicitó en su nombre el 5 de diciembre de 2019 la subvención, no va a pagar el tranvía a los sevillanos. En el mejor de los casos pagaría el 80% de la parte subvencionable de la ampliación, pero lo que es seguro, como la muerte y los impuestos (Benjamín Franklin dixit), es que los sevillanos pagarán de por vida los sobredimensionados costes de explotación del tramposamente denominado ‘Metrocentro’, una carga añadida a las ya sobrecargadas alforjas de Tussam.

Vamos a ver qué cuesta Tussam a los sevillanos y por qué, y la razón por la cual la ampliación del tranvía va a ser un “regalo” (según Álvaro Pimentel) envenenado para las cuentas de la empresa municipal, que sostienen todos los sevillanos, bien pagando sus títulos de viaje (y cada vez son menos los que los pagan de forma directa, aunque sí indirecta), bien a través de sus impuestos.

INFORME DE GESTIÓN

En el Informe de Gestión de Tussam correspondiente al año 2019 hay un epígrafe titulado ‘Evolución del negocio’, en el que puede leerse lo siguiente: “El transporte es un servicio público deficitario “per se”, ya que ha de dar cobertura a las necesidades de los ciudadanos ofertando líneas y horarios al margen de su rentabilidad, las tarifas no cubren los costes y son establecidas, anteponiendo los criterios sociales a la rentabilidad, por la entidad titular del servicio público, el Excelentísimo Ayuntamiento de Sevilla, que a su vez compensa ese diferencial entre los costes y los ingresos propios mediante la aportación de transferencias de fondos consignadas en su Presupuesto Municipal. En el pasado, la insuficiencia de los ingresos abocó a Tussam a una complicada situación económica en la que las pérdidas acumuladas y la deuda con las entidades bancarias eran muy elevadas. 

Ante esta situación, en 2012 Tussam puso en marcha un Plan de Mejora Económica Financiera para el periodo 2012-2016 que eliminó la totalidad de las pérdidas acumuladas de ejercicios anteriores y canceló el total de la deuda histórica contraída en el pasado. En los últimos años, la evolución ha sido positiva y la situación económica-financiera actual es saneada. Se pone de manifiesto que el apoyo financiero del accionista único es un factor fundamental que asegura la capacidad de la sociedad de continuar como empresa en funcionamiento y la deficiencia del mismo se puede identificar como un riesgo del negocio en el ámbito económico-financiero”.

TRADUCCIÓN

Voy a traducir algunas expresiones de este Informe de Gestión:

El transporte es un servicio público deficitario “per se”. Falso. La prueba, a la que me remitiré luego, es que el gobierno de coalición PP-PA que encabezó Soledad Becerril saneó Tussam y le entregó a su sucesor, el gran despilfarrador Monteseirín, una empresa municipal con el contador a cero de deudas.

Se ofertan líneas y horarios al margen de su rentabilidad. Efectivamente, porque se ofertan pensando en su rentabilidad política, como se hacía en tiempos de Monteseirín con Blas Ballesteros como delegado responsable de Tussam y su creación sin ton ni son de líneas con una mínima demanda a las que convino en llamar “de barrio”.

En el pasado…..la deuda histórica contraída en el pasado. Ese pasado no es etéreo, confuso y difuso y esa deuda histórica no es la del Estatuto de Autonomía de Andalucía precisamente. Ese pasado y  esa deuda histórica tienen un nombre y apellidos.

Alfredo Sánchez Monteseirín, el gran despilfarrador

Se llama: Alfredo Sánchez Monteseirín, el gran despilfarrador en todo lo que toca (Tussam, tranvía, Setas de la Encarnación y un larguísimo etcétera, tal como se recoge en el siguiente artículo, al que remito:

http://www.manueljesusflorencio.com/2018/02/el-retroscopio/ )

Y se da la curiosa circunstancia, reconocida al menos en la mitad de la historia en este Informe de Gestión bajo un gobierno del socialista Juan Espadas, de que dos alcaldes del PP, primero Soledad Becerril y luego Juan Ignacio Zoido, fueron quienes cancelaron el total de la deuda histórica de Tussam en diferentes etapas.

Soledad Becerril y Juan Ignacio Zoido

Y partiendo de cero, el gran despilfarrador Monteseirín la elevó de nuevo hasta un importe equivalente al de tres veces el coste de construcción del Estadio Olímpico de la Cartuja, por las razones que expuse en esta investigación a modo de balance de la empresa municipal durante los diez primeros años de su mandato, titulada precisamente ‘Tussam: pérdidas como tres estadios olímpicos’ y cuya lectura recomiendo en el siguiente enlace para que se comprenda cómo se pudo pasar de una empresa saneada y rentable a otra deficitaria “per se”:

En el cuadro a continuación, referido a 2007 (Monteseirín llevaba ya ocho años gobernando por entonces ), se puede observar cuánto le suponían a todos los sevillanos a través del Ayuntamiento, en calidad éste de accionista único de Tussam, las subvenciones por viajero transportado según qué líneas y a modo de botón de muestra. Por regla general, cuanto menos demanda de viajeros tiene una línea, más subvencionada tiene que ser, ya que menos se pueden repercutir los gastos de explotación entre los viajeros transportados, y viceversa.

Tradicionalmente la línea 2, Barqueta-Heliópolis (del orden de 7,5 a 8 millones de viajeros por aquella época), es una de las más utilizadas, si no la que más, por los sevillanos, luego precisa de poca subvención por usuario. En el lado opuesto, el C5, el circular por el Casco Antiguo cuyo servicio fue cancelado a raíz de los accidentes el año pasado en la Plaza del Duque de la Victoria, es históricamente  una de las de menor demanda de toda la red y sólo transportó 62.966 pasajeros en 2018. Ya hace trece años era la que requería mayor subvención por usuario: 10,25 euros.

LAS SUBVENCIONES

La “herencia recibida” y los continuos compromisos políticos adoptados por el Pleno del Ayuntamiento para que menos colectivos paguen el billete de transporte en la red de Tussam obligan al Consistorio a transferir importantes cantidades de dinero a la empresa municipal y por diversos conceptos. Así, por ejemplo, en 2019 se adoptó el compromiso de inyectar a Tussam 50,48 millones de euros como subvención a la explotación; 11 millones de euros en compensación por los títulos de viaje bonificados (Tercera Edad y otros), y 4 millones en concepto de transferencia de capital para la financiación de inversiones (compra de vehículos y otros).

El Presupuesto municipal correspondiente al año actual de 2020, aprobado el pasado 13 de enero, incluye, además de 12.799.000 euros en concepto de subvención a diferentes títulos de viaje destinados a colectivos determinados (ahora los menores de 12 años tampoco pagan el autobús), consignaciones a favor de Tussam en concepto de transferencias corrientes por un total de 56.567.680 euros y 1.900.000 euros en concepto de transferencias de capital. 

En el siguiente cuadro he tratado de reflejar las cantidades comprometidas por el gobierno de la ciudad en favor de Tussam en los últimos años como, generalmente, subvención al funcionamiento, a la explotación, al margen de subvenciones a los títulos de viaje y para inversiones para renovación de flota. Como siempre, el problema es la ausencia de datos o la variación en los mismos según las distintas fuentes consultadas, algo endémico en nuestro país, como se ha demostrado con el desconocido número de defunciones reales por la pandemia del coronavirus. Si no hay acuerdo en algo tan dramático… sobran comentarios. No obstante, creo que los números reflejados en el cuadro se aproximan bastante, si no coinciden, con los reales y sobre todo se trata de obtener una visión global del coste que cada año supone para los sevillanos las operaciones de la red de transportes existente:

Si tomamos como canon el Estadio Olímpico (que nunca ha sido tal, de ahí que su denominación correcta sea la de Estadio de la Cartuja), el cual tuvo un coste estimado de entre 115 y 120 millones de euros, puede decirse de forma gráfica que cada dos años Tussam necesita del Ayuntamiento una aportación equivalente a la del coste en números redondos de construir otro Estadio Olímpico como el de la Cartuja.

LA CRISIS DEL CORONAVIRUS

La redundante y arboricida, entre otros calificativos, ampliación del tranvía desde San Bernardo al cruce con Luis Montoto en la que se ha empecinado Espadas para continuar el despilfarro de Monteseirín llega en el peor momento de Tussam de los últimos años por causa del coronavirus, que sólo en el periodo marzo-mayo le ha hecho perder 18 millones de pasajeros:

Entre la segunda quincena de marzo y el final del mes de abril, como consecuencia de la pandemia la empresa municipal transportó un 93% menos de viajeros que en el mismo periodo del año anterior, con el consiguiente impacto en sus cuentas. Para colmo, la recuperación se teme que sea lenta, como demuestra el hecho de que en la primera quincena de junio la demanda ha sido un 35% de la prevista, pero los gastos se han mantenido al rodar el mismo número de autobuses de siempre porque ya no hay estado de alarma al que someterse.

Resultado: el balance de los cinco primeros meses de 2020 refleja una caída de 13,6 millones de euros en los ingresos y un déficit acumulado de 7,6 millones que ha obligado a la dirección de Tussam a pedir socorro a su accionista único, es decir el Ayuntamiento, en forma de una aportación extraordinaria de 5 millones, que podrían ser más, en función de cómo evolucione la situación en los próximos meses.

Ese dinero habrá que sumarlo a los 56.5 millones de euros ya comprometidos en el Presupuesto municipal para el año en curso, por lo que la transferencia sólo para cubrir los gastos de explotación va a superar los 60 millones de euros por primera vez (que yo recuerde). 

Espadas, en un tranvía junto con Felipe López, ex consejero de la Junta de Andalucía

En esta situación crítica, el gobierno de Espadas, con el apoyo de Ciudadanos, se empecina en construir la primera fase de la ampliación del tranvía, que tiene un presupuesto de 31.351.408 euros. De esta cantidad, el Ayuntamiento ha pedido al Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE) una subvención de 19.608.000 euros con cargo a los fondos Feder de la Unión Europea. El resto, 11.743.408 euros los deberá aportar el Consistorio. Así pues, y contrariamente a lo que ha sostenido Álvaro Pimentel (portavoz de Ciudadanos), Europa no va a pagar íntegramente la factura de la ampliación del tranvía para que le salga gratis a los sevillanos. La UE pagaría el 62,5% del coste, y los sevillanos, a través del Ayuntamiento, deberán pagar el 37,5% restante.

De los 11.743.408 euros de desembolso municipal, 7.906.009 euros deberán imputarse a las deficitarias cuentas de Tussam, especialmente para la compra de dos trenes por valor de 3,5 millones cada uno (7 millones en total por este concepto). Por 1.621.992 euros más ( 9.528.000 euros) que el coste que van a tener para Tussam esos dos trenes destinados a la ampliación del tranvía hicieron en San Sebastián dos líneas de autobús BRT “low cost” que a lo largo de 24 kilómetros sirven a diversos barrios de la capital donostiarra y transportaron el año pasado 7,19 millones de viajeros.

COSTES DE EXPLOTACIÓN

Y queda lo más importante, aunque no lo parezca: los gastos de explotación de la línea ampliada. Según gestores de empresas municipales de transporte, el coste de transportar en tranvía en condiciones óptimas un viajero es de 3 a 3,5 euros, mientras que en una línea de autobús es de 1,20 a 1,50 euros como mucho. Por tanto, se necesita como mínimo que la línea de tranvía transporte tres veces más pasajeros que la de autobús para equipararse en resultados a ésta y que la subvención municipal no se dispare todavía más.

Recuérdese que en Nantes sólo se justificaría económicamente un tranvía si transportara al menos 50.000 usuarios de media cada día, o sea 18.250.000 al año. Veamos ahora la estadística del ‘Metrocentro’ por año completo desde su inauguración, a partir de 2008. Si, según los expertos de Nantes, se necesitan 18.250.000 viajeros anuales para que un tranvía no arroje pérdidas cabe imaginar las que ha provocado el ‘Metrocentro’ de Monteseirín en estos trece años por la diferencia entre los pasajeros que ha transportado realmente y el umbral de rentabilidad no alcanzado de los 18,25 millones. ¡Si el año que más viajeros ha transportado fue 2011, con 4,77 millones!

Veamoslo de una forma aún más gráfica. Aplicando los criterios de Francia, el tranvía de Sevilla habría necesitado transportar en estos doce años (2008-2019, ambos inclusive) al menos 18.250.000 pasajeros x 12 años= 219.000.000. ¿Cuántos usuarios ha transportado realmente en este periodo de tiempo? En números redondos, 51 millones. A esos 51 millones es a los únicos que se les ha podido cobrar el billete. Hasta 219 millones, el umbral teórico de rentabilidad, le han faltado 168 millones. A esos 168 millones que no han subido al tranvía no se les ha podido cobrar billete y por tanto repercutirle los gastos de explotación. Si Tussam no puede cubrir esos gastos con ingresos por viajeros, ¿quién lo hace? Pues el conjunto de los sevillanos a través de los Presupuestos del Ayuntamiento, nutridos con sus impuestos.

La previsión con la ampliación del ‘Metrocentro’ hasta Santa Justa (veremos si se cumple, pues como ocurra con la previsión de Monteseirín con la ampliación desde el Prado hasta San Bernardo…) es que se alcancen 7,5 millones (aunque luego al IDAE le han inflado la cifra hasta los 8 millones, a ver si así suelta el dinero aunque no se cumpla la condición legal de contar con un Plan de Movilidad Urbana en Sevilla), equivalentes a 20.548 diarios: menos de la mitad de la cifra mínima exigida en Nantes. 

El proyecto de ampliación de la línea del tranvía

La consecuencia de esta ya prevista infrautilización de una línea con tales costes de construcción y de explotación (no cuesta lo mismo, obviamente, la operación de un tranvía que la de un autobús) será que al no poder repercutirse los gastos sobre una cifra mínima de viajeros que hagan rentable la ampliación, se incrementarán todavía más los costes de Tussam y, en cascada, la necesidad de mayor financiación por parte del Ayuntamiento a través de los impuestos de los sevillanos.

Así pues, diga lo que diga Pimentel (Álvaro, que no Manuel), el portavoz de Ciudadanos, Bruselas pagará en todo caso una factura única por el 62,5% de la ampliación del tranvía, pero los sevillanos pagarán el déficit de explotación que genere  ese tranvía ampliado durante toda la vida.

¡No es el tranvía, sino el Plan de Movilidad, estúpidos!

En el año 1992 se iban a celebrar en Estados Unidos elecciones presidenciales. Por el Partido Republicano aspiraba a la reelección y a seguir en la Casa Blanca George Bush senior, del que se festejaban sus grandes éxitos en política exterior. Enfrente, el candidato del Partido Demócrata era el semidesconocido gobernador de Arkansas, Bill Clinton.

En el cuartel general de los demócratas se debatía sobre qué estrategia seguir para tratar de contrarrestar la triunfal imagen que proyectaba Bush padre, considerado como el vencedor de la Guerra del Golfo y de la Guerra Fría, hasta el punto de que había batido un récord histórico de popularidad, con una aceptación del 90% entre el electorado. De pronto, uno de los asesores de Clinton, James Carville, exclamó: 

-¡Es la economía, estúpido!

A partir de ese momento la estrategia demócrata se centró en los problemas económicos de los estadounidenses, que estaban sufriendo ya los primeros efectos de una recesión. Y Bill Clinton ganó las elecciones.

Bill Clinton

Pues bien, parafraseando a James Carville hay que decir: “¡No es el tranvía, sino el Plan de Movilidad Urbana Sostenible (PMUS), estúpido!”

Hay que recordar que el Ayuntamiento de Sevilla ha solicitado al Instituto para la Diversificación y el Ahorro de la Energía (IDAE) fondos Feder de la Unión Europea destinados a la ampliación del tranvía y acogiéndose al Real Decreto 316/2019, de 26 de Abril.

https://www.boe.es/diario_boe/txt.php?id=BOE-A-2019-6350

En concreto a la Medida Nº 8, titulada ‘Implantación de planes de movilidad urbana sostenible’. En este apartado se especifica claramente que:

-Las actuaciones elegibles serán aquellas que deriven de un Plan de Movilidad Urbana Sostenible (PMUS) o Plan Director de Actuaciones en Movilidad.

-La concesión de cualquier ayuda o subvención a las Administraciones autonómicas o entidades locales incluida en la Ley de Presupuestos Generales del Estado y destinada al transporte público urbano o metropolitano, se condicionará (atención) a que la entidad beneficiaria disponga del correspondiente Plan de Movilidad Sostenible, y a su coherencia con la Estrategia Española de Movilidad Sostenible.

Texto del Real Decreto en el BOE, en el que se especifican las condiciones para conceder las ayudas

Por tanto, la pregunta clave que hay que hacerse es la siguiente:

-¿Tiene el Ayuntamiento de Sevilla aprobado, con todas las de la ley, un Plan de Movilidad Urbana Sostenible, del que derive la ampliación del tranvía, para poder justificar ante la Unión Europea en Bruselas y el Ministerio para la Transición Ecológica (del que depende el IDAE) en Madrid de que es merecedor de pleno derecho de la concesión de la subvención solicitada?

LA GUÍA DEL IDAE SOBRE LOS PMUS

Se da la circunstancia de que el organismo digamos administrador de los Fondos Feder de la Unión Europea para esta convocatoria de ayudas (según el Real Decreto 316/2019, de 26 de Abril), el IDAE, tiene editada una publicación titulada ‘Guía práctica PMUS para la elaboración e implantación de Planes de Movilidad Urbana Sostenible’, en la que continuamente preconiza la participación ciudadana en todas las fases de su elaboración y la busca del consenso.

Portada de la Guía del IDAE sobre los Planes de Movilidad Urbana Sostenible

Así, pueden leerse textos como éstos:

-Se hace necesaria una gestión de la demanda de movilidad privada que requiera de una alta concienciación y participación ciudadana.

-Para conseguir un resultado satisfactorio, el PMUS debe negociar un consenso partiendo de la base de una amplia concertación entre diferentes actores. Además del equipo del proyecto, existe un amplio rango de personas y organizaciones que pueden estar interesadas en el PMUS, a los que hay que abrir la posibilidad de participar en la toma de decisiones (…), la población en general, las asociaciones (sindicales, de vecinos, ecologistas) y los usuarios.

Al hablar sobre la metodología para la implantación de un Plan de Movilidad, ya en la Fase I del mismo, hay un epígrafe dedicado a la participación pública: “La implicación del público y de las instancias que lo representan en el proceso debe convertirse en uno de los puntos claves del PMUS, y pueden permitir dar pie a un debate social más profundo. La participación pública está presente a lo largo de todo el proceso de elaboración, implantación y seguimiento del PMUS, aunque hay momentos donde su acción es más explícita. Aquí estarían las relaciones con usuarios, asociaciones de vecinos, comerciantes y asociaciones empresariales, sindicatos, ecologistas y asociaciones de promoción de modos alternativos al coche (bicicleta, caminar, etc).

FASES DE UN PMUS

¿Se ha caracterizado el Ayuntamiento de Sevilla, gobernado por Espadas, en fomentar la participación ciudadana y en buscar el consenso en cualquiera de las fases de que se compone la redacción de un Plan de Movilidad Urbana Sostenible, según el IDAE?

Etapas que tiene un Plan de Movilidad Urbana Sostenible, según e,l IDAE

Se observa claramente que el Plan de Movilidad Urbana Sostenible del Ayuntamiento de Sevilla no ha pasado todavía de la etapa VII, la denominada ‘Análisis y Diagnóstico’. Así lo confirman además diversas entradas publicadas en las páginas oficiales del Consitorio, del Plan Estratégico Sevilla 2030

https://www.sevilla.org/planestrategico2030/noticias/propuestas-para-el-desarrollo-del-plan-de-movilidad-urbana-sostenible

y del propio Plan de Movilidad Urbana Sotenible.

https://www.sevilla.org/actualidad/blog/plan-de-movilidad-urbana-sostenible-de-sevilla

El gobierno de Espadas no presentó el, atención, Diagnóstico de la Movilidad de Sevilla al Comité Ejecutivo del Plan Estratégico hasta el 21 de enero de 2020.

La página del Plan Estratégico acredita que el Diagnóstico de la Movilidad no se presentó oficialmente hasta el 21-1-2020

Y ese documento corresponde a la etapa VII (Análisis y Diagnóstico), según la escala del IDAE. Meridianamente claro queda en la página oficial del PMUS sevillano, donde puede leerse lo siguiente: «Presentado el diagnóstico de la movilidad de Sevilla, el primer documento que analiza dónde están las principales zonas de generación y atracción de viajes, cómo se acometen los desplazamientos, cuáles son los principales viarios de penetración a la ciudad y cómo discurre el movimiento interno de la capital».

¿QUÉ DEBATE?

En la página oficial del PMUS se dice que a partir de ese momento se iniciaba una fase de exposición pública y debate con el objetivo de servir de base para el diseño de las estrategias de movilidad definidas para los próximos años en la ciudad de Sevilla y que se engloban dentro de la iniciativa Sevilla Respira, que incluye, entre otras medidas, nuevas infraestructuras de transporte público….

La página del PMUS anunciando un supuesto debate sobre las estrategias de movilidad en Sevilla

¡Un momento! Pero esto ¿qué es? Se anuncia, sin visos de oficialidad y con los pertinentes trámites, una fase de exposición pública y debate que debe servir de base para el diseño de las estrategias de movilidad.

Pues, lógicamente, tras ese debate, que ha de ser abierto a todos los sevillanos y no sólo a la mesa camilla del Plan Estratégico nombrada por el alcalde, deben salir las propuestas sobre la futura movilidad de Sevilla, y más aún ahora que la pandemia del coronavirus impone una nueva realidad y unas nuevas exigencias en esta delicada materia. Sin embargo, antes de que se produzca debate alguno, en el mismo mero anuncio de cara a la galería sobre el nonato debate en el que se podría poner sobre la mesa la irracionalidad económica del tranvía y optar por una alternativa más económica y lógica, el mismo Ayuntamiento nos está diciendo a través del PMUS que esas medidas ya las ha definido él y que se engloban dentro de la iniciativa Respira. Pero, esto ¿qué farsa es? ¿dónde está el debate, si Espadas, en plan Juan Palomo (yo me lo guiso, yo me lo como), ya ha debatido, decidido y definido por todos los vecinos de Sevilla en sus diversos planes, metaplanes y rataplanes ?. Porque ¿adivinan qué estaba ya metido en la iniciativa Respira? ¡Pues el tranvía!

Página web del Plan Respira Sevilla, ya con la ampliación del tranvía incluida

Teóricamente, el Plan de Movilidad Urbana Sostenible (PMUS) equivale al, por decirlo metafóricamente, PGOU de la movilidad, cuya redacción debe ser fruto de todas las aportaciones y alegaciones de los sevillanos previo proceso de información pública, con entrada en vigor tras su aprobación por el Pleno del Ayuntamiento. Y al igual que el PGOU es el documento marco del urbanismo, del que deben colgar por así decirlo todas las actuaciones en esa materia, el PMUS debe ser el documento marco en el que se inscriban POSTERIORMENTE las actuaciones en movilidad. Pero, ¿qué es lo que hace continuamente el gobierno de Espadas? Pervertir e invertir el proceso y el procedimiento: ya ha definido y decidido, por ejemplo, que por sus intereses políticos y electoralistas, y a pesar de su ilógica en materia de transporte y económica, va a ejecutar el tranvía. No espera a que se decida en el marco del PMUS y que se inscriba en el mismo, por lo que el PMUS es una mera tapadera de decisiones previamente adoptadas, con lo cual nos podríamos haber ahorrado todo el gasto que, en plan coartada para aparentar lo que no es, ha hecho ya y pueda seguir haciendo el Ayuntamiento. Primero debe ser el PMUS y después, si acaso, la ampliación del tranvía. Con Espadas es al revés: primero el tranvía y después el PMUS, supeditado éste a lo previamente decidido. Así se vulnera todo lo que dice la Guía del IDAE sobre los Planes de Movilidad Urbana Sostenible y la participación ciudadana, como refleja esta página:

El IDAE es muy claro al respecto: El Plan de Movilidad Urbana Sostenible debe ser aprobado formal o definitivamente por el Pleno del Ayuntamiento. ¿Le consta a alguien que se haya aprobado tras la cumplimentación de todo el procedimiento establecido? ¿Dónde está el acuerdo plenario? ¿Cómo va a haberlo, si hasta ahora lo único de lo que se ha informado es de que se había presentado ante el Comité Ejecutivo del Plan Estratégico el pasado mes de enero? Volvamos a recordar las fases de un PMUS, según el IDAE, y a apreciar todo lo que le falta al de Sevilla:

EL CASO DE BENALMÁDENA

Veamos, por contraste, cómo ha actuado un Ayuntamiento que sí lo tiene, el malagueño de Benalmádena, según puede verse en el acta del Pleno municipal celebrado el día 24 de Abril de 2014, y que puede descargarse desde Internet:

https://www.benalmadena.es/docs/disposiciones/acta-pleno-24-4-2014-pagina-web.pdf

En la página 13 del documento en PDF aparece el punto de la Aprobación del Plan de Movilidad, acompañado de los informes de los técnicos y servicios municipales. La Vicesecretaría Municipal advierte a los concejales que el PMUS no puede ser aprobado sin someterse a información pública. El delegado responsable explica que lo ha elevado a Pleno por la vía de urgencia «porque las subvenciones en materia de transporte a percibir por el Ayuntamiento están condicionadas a la aprobación de un Plan de Movilidad». El Pleno acuerda la aprobación INICIAL y su sometimiento a información pública por un plazo mínimo de 20 días hábiles «para la presentación de sugerencias y reclamaciones».

Acta del Pleno del Ayuntamiento de Benalmádena sobre el Plan de Movilidad Sostenible (24 Abril 2014)

Es exactamente lo mismo que especifica el Real Decreto 316/2019, de 26 de Abril, al que se acoge Espadas para pedir la subvención de 19 millones de euros para el tranvía:

Por tanto, no consta que el Pleno del Ayuntamiento de Sevilla haya aprobado el PMUS y lo haya sometido a información pública y alegaciones, condición sine qua non según el Real Decreto para que el IDAE pueda conceder una subvención para la ampliación del tranvía.

ESPADAS DECIDE SOLO

A Espadas, que parece esperar la complicidad del IDAE (Ministerio de Transición Ecológica), le da todo igual: la participación ciudadana, el propio PMUS y hasta las condiciones que especifica el Real Decreto, ya que en junio de 2019, es decir SIETE MESES ANTES de que presentara el documento de diagnóstico del Plan de Movilidad al Comité Ejecutivo del Plan Estratégico (enero 2020) y sin esperar al debate ciudadano para definir qué hacer, él ya había decidido cuál era la estrategia de Sevilla en materia de movilidad, la misma que en el anterior mandato: ampliar el tranvía. Así lo demuestra el Libro de Resoluciones del alcalde:

El Libro de Resoluciones del alcalde demuestra que en junio de 2019 ya decidió pedir la subvención al IDAE

Así pues, Espadas ha tomado la parte por el todo. El objetivo del Real Decreto en la medida Nº 8 es ayudar a la Implantación de Planes de Movilidad Urbana Sostenibles. Espadas no tiene aprobado el Plan y trata de convertir la ampliación del tranvía en el PMUS. No es el tranvía el que debe colgar del PMUS, sino el PMUS del tranvía. Dicho de otro modo, como se viene demostrando a lo largo del tiempo y de todas sus actuaciones: para Espadas el PMUS es su tranvía; el PMUS es un mero trámite formal, un envoltorio para el tranvía, como si no existieran otras posibilidades, con lo cual ¿para qué van a debatir los sevillanos, si él ya decidido por todos los casi 700.000 restantes en plan Juan Palomo?

EL PLAN ESPECIAL

El alcalde, en esa misma política de interpretar a su antojo el texto del Real Decreto (sólo implantación de PMUS o Planes Directores de Actuaciones en Movilidad) podría decir que la ampliación del tranvía no cuelga de un PMUS (movilidad), sino de un Plan Urbanístico Especial. Reitero mi tesis de que el plan marco en materia de movilidad es el PMUS y no el PGOU, pero aun admitiendo pulpo como animal de compañía, ¿desde cuándo tiene Espadas aprobado el Plan Especial que según el Ayuntamiento le permite construir la ampliación del tranvía (otra cosa sería lograr para la misma una subvención con fondos europeos conforme al Real Decreto)? La fecha figura en este documento municipal: febrero de 2020.

¿Y cuándo presentó formalmente el Ayuntamiento la solicitud de subvención al IDAE? Lo refleja el acta de la Junta de Gobierno del 13 de marzo de 2020: el 5 de diciembre de 2019.

Acta de la Junta de Gobierno donde se especifica que la subvención para el tranvía se solicitó el 5 de diciembre de 2019

La conclusión es obvia: En la fecha que según consta en el acta municipal el Ayuntamiento pidió formalmente al IDAE la subvención de 19 millones de euros para la ampliación del tranvía no se había aprobado oficialmente ni el Plan Especial ni el Plan de Movilidad Urbana Sostenible, con lo cual Espadas se arriesga a que le denieguen la solicitud o a que en caso de ser concedida haciendo la vista gorda alguna entidad la impugne.

Coronavirus: el dinero de la Semana Santa y la Feria

El Consejo de Cofradías no entiende la devolución del dinero de sillas y palcos como un derecho, sino como una gracia suya

Espadas ha devuelto las tasas a los feriantes de la calle del Infierno pero se niega a reintegrarlas a los titulares de las casetas

Más de 600 malagueños han firmado ya en la plataforma de Internet Change.org la siguiente  petición dirigida a la Agrupación de Cofradías de la Semana Santa de Málaga:

“En unos momentos tan complicados para la economía de las familias como los que estamos viviendo, en donde se pone de manifiesto la solidaridad de todas las personas y de muchísimas empresas privadas…

La Agrupación de Cofradías de Semana Santa de Málaga, tras comunicar la suspensión de los desfiles procesionales, no se ha comunicado con los abonados de las sillas para tramitar la devolución del importe, que ya ha cobrado por adelantado.

Hay empresas, como Renfe, que han ofrecido la devolución del importe de los billetes de tren a todos los afectados por la crisis del coronavirus. La Agrupación de Cofradías es una institución eminentemente solidaria y con labor social. Nos preguntamos cómo no ha valorado devolver el dinero de los abonos. Para muchas familias supondría un respiro en este sacrificio económico que ahora nos toca hacer. 

Firmemos todos para que la Agrupación nos devuelva el importe de los abonos de las sillas (más el IVA que nos añadieron) y que, de esta manera, también aporte su granito de arena en este gran esfuerzo que todos estamos haciendo”.

RESPUESTA

La demanda ciudadana ha provocado la reacción del presidente de la Agrupación, Pablo Atencia, el cual ha declarado al diario Sur que no quiere perjudicar a los abonados pero que la decisión no le corresponde a él, sino a la Junta de Gobierno, la cual, debido al estado de alarma, no se ha podido reunir. Aun así, dice que tras haber hablado con los hermanos mayores “la Agrupación tiene la intención de devolver el dinero de los abonos”. 

Pablo Atencia, presidente de la Agrupación de Cofradías de Málaga

Pero tras esta afirmación empiezan los matices, ya que añade: “Se decidirá cuando nos reunamos y podamos poner sobre la mesa todos los elementos, ya que por el hecho de que se ponga en marcha la Semana Santa hemos acumulado una serie de costes que eran ineludibles…Cuando tengamos la Junta de Gobierno será el momento de concretar cuándo se podría hacer esa devolución, en qué plazos. Puede ser en uno o dos años; tenemos que barajar distintas opciones según la economía y tesorería de la propia Agrupación y de los compromisos que ya tenemos adquiridos; y ¿cuándo se haría? Si se hace en efectivo, en compensación a futuros años….”. 

La situación es similar en Sevilla, donde también se ha suspendido la Semana Santa, pero a diferencia de Málaga en Change.org no se ha registrado ninguna demanda de devolución del dinero de las sillas y palcos, sino otra en la que se propone una procesión Magna Mariana el próximo verano con todas las Vírgenes de la ciudad. Ha sido apoyada hasta ahora por 2.525 personas. 

EN SEVILLA

Quien está dando la batalla en Sevilla y reclamando la devolución del dinero abonado por sillas y palcos es Facua, la organización en defensa de los consumidores. El Consejo General de Hermandades y Cofradías, que preside Francisco Vélez, ha respondido de forma parecida al presidente malagueño: “Respecto a lo que afecta a los fondos obtenidos por la explotación de las sillas y palcos, no es una decisión que la Junta Superior pueda tomar por sí misma, ya que dicho efectivo no es propiedad de la institución sino de las hermandades a las que representa. Son ellas las que tienen la última palabra y serán convocadas cuando pase esta crisis sanitaria para tomar una resolución colegiada, la más beneficiosa posible para las cofradías y los propios abonados, con los que somos especialmente sensibles, teniendo en cuenta las circunstancias económicas, jurídicas y sociales”.

Francisco Vélez, presidente del Consejo General de Cofradías y Hermandades de Sevilla

De las respuestas  malagueña y sevillana se desprende que los máximos responsables de ambas Semanas Santas entienden la posible (está por ver) devolución del dinero de las sillas y palcos no como un derecho de los usuarios, sus clientes, sino como una concesión graciable suya; sin límite de plazo (Atencia llega a hablar de dos años) y eligiendo a su capricho la modalidad de devolución, que podría no ser en forma líquida y por el importe abonado sino a plazos, como compensación a futuro….

LEY DE ESPECTÁCULOS

Sin embargo, si las procesiones se entienden afectas a la Ley de Espectáculos Públicos de Andalucía nos hallamos ante la cancelación de un espectáculo, situación en que la norma obliga a la devolución de las cantidades satisfechas previamente para su contemplación. Así pues, tanto la Agrupación malagueña como el Consejo de Cofradías sevillano estarían, presuntamente, haciendo caso omiso de su obligación legal de devolución automática del dinero que han cobrado por anticipado. 

Se amparan en que no pueden adoptar tal decisión debido a la imposibilidad de sus Juntas de Gobierno de reunirse por el estado de alarma. Parece, pues, que los directivos cofrades malagueños y sevillanos son los únicos en toda España, en contraste con los de numerosas empresas y entidades, que no pueden comunicarse entre sí por teléfono, videoconferencia, correo electrónico o cualquier otro sistema, ni tampoco teletrabajar, para decidir la devolución del dinero, un dinero que no es de las hermandades, como sostiene el Consejo General en su respuesta a Facua, sino de los consumidores que lo entregaron por adelantado a cambio de disfrutar de un espectáculo (las procesiones) que ha sido cancelado.

Alberto Garzón, ministro de Consumo

Otro aspecto enormemente significativo es la inhibición en ambos casos, Málaga y Sevilla, de las Administraciones teóricamente competentes, como el Ayuntamiento hispalense (no se olvide que el Consejo de Cofradías organiza la Semana Santa por concesión municipal), la Junta de Andalucía y el Ministerio de Consumo. El titular de este último es, por cierto, el podemita y diputado por Málaga Alberto Garzón. Aquí todos se lavan las manos, como Pilatos, y se atienen a la máxima de Santiago Montoto de “ni fías, ni porfías, ni cuestión con cofradías”, en la mejor demostración de que el Consejo de Hermandades y  Cofradías sigue siendo tratado como un Poder fáctico contra el que no se atreven ni los ministros de Podemos.

LA FERIA DE SEPTIEMBRE

El paralelismo entre la Semana Santa y la Feria es evidente, pero en este último caso el organizador del festejo abrileño, el Ayuntamiento de Sevilla, se niega también a devolver el dinero abonado por las casetas (habitualmente en la segunda quincena de enero) con el argumento de que técnicamente la Feria no se ha suspendido o cancelado como la Semana Santa sino sólo aplazada a septiembre.

Según el gobierno de Espadas, este aplazamiento se enmarca en la estrategia de reactivación de la ciudad tras la grave crisis sanitaria y su objetivo consiste en aprovechar al máximo todos los trámites, actuaciones e inversiones realizadas en el recinto ferial, por lo que sería contradictorio volver a iniciarlos. 

Compárese  la actuación del Consistorio con la del Teatro de la Maestranza, cuyo Consorcio preside el portavoz de Espadas, Antonio Muñoz. Tras la declaración del estado de alarma el Maestranza anunció la reubicación de los espectáculos afectados en otras fechas (como el Ayuntamiento la Feria) siempre que sea posible y que informaría del procedimiento a seguir “para el cambio o devolución del importe de las localidades de los espectáculos afectados”.

El Ayuntamiento debería haber dado a los sevillanos con caseta la opción de mantenerlas para la hipotética Feria en septiembre o bien de recuperar las tasas abonadas sin perder por ello su derecho para el futuro, y haber dado también la opción de cubrir las bajas a los miles de solicitantes que están en la lista de espera, tanto por haber cambiado unilateralmente la fecha (¿para esto no sabe organizar referendos telemáticos como el anterior?) como las circunstancias económicas generales a consecuencia de la pandemia. 

Juan Espadas, en la caseta municipal de la Feria

Porque, ¿cuántos sevillanos se habrán quedado en el paro y ya no tendrán dinero para ir a la Feria en septiembre? ¿Cuántos no irán sólo por miedo a un posible contagio? ¿Y si tenían otros planes para septiembre, como irse a la playa o a la sierra y han firmado contratos acordes con esos planes que les impedirían acudir al Real en las coincidentes fechas septembrinas?

Moralmente al menos el gobierno de Espadas debería haber dado la opción de la devolución de la tasa de las casetas y así, además, habría conocido el nivel real de aceptación de la Feria en septiembre en vez de retener el dinero cobrado por un festejo no celebrado en su fecha. ¿Se admitiría este comportamiento en, por ejemplo, el empresario de la plaza de toros en caso de que cambiara la fecha de un cartel?

DISCRIMINACIÓN

El Consistorio, juez y parte en la Feria, se ha quedado ya sin el argumento técnico que invocaba tras haber comunicado a los dueños de las atracciones de la calle del Infierno que les devolverá los 2,3 millones de euros cobrados en tasas. Según la comunicación que les ha enviado, “el motivo por el que se ha decidido la devolución de oficio de todas las tasas de instalaciones feriales ha sido porque había multitud de peticiones de devolución y, en caso de celebrarse durante este año, se abriría un nuevo procedimiento que habría que analizar….Ningún titular de ninguna atracción -añade- perdería sus derechos sobre la misma, ya que la suspensión o aplazamiento se ha debido a una causa de fuerza mayor y el reintegro de las cantidades abonadas no implica la renuncia al sitio”.

Calle del Infierno

¿Por qué el Ayuntamiento sí devuelve las tasas a los feriantes y no a los sevillanos titulares de las casetas, a los que sigue reteniendo el dinero abonado? Su doble rasero implica un trato discriminatorio. Por otra parte, se pone de manifiesto un vacío legal en la Ordenanza de la Feria de Abril, donde no se regula la cancelación del festejo, y también la necesidad de suscribir un seguro que cubra tal eventualidad, hasta ahora impensable pero que tras el coronavirus podría repetirse con cualquier otra pandemia en el futuro.

Cuatro mil millones más para Cataluña, ochocientos millones menos para Sevilla

El Gobierno de Pedro Sánchez ofrece a la Generalitat 4.000 millones más para infraestructuras mientras trata de ahorrarse los 800 de los túneles de la SE-40

Espadas se equivocó de enfoque: no dijo que con esos 4.000 millones se podrían hacer los túneles y las líneas de Metro pendientes en Sevilla

La actualidad nos ha deparado en los últimos días por un lado la reunión entre el presidente del Gobierno de España (coalición PSOE-Unidas Podemos) y el inhabilitado de la Generalitat catalana, en la que Pedro Sánchez ofreció a Joaquim Torra 4.000 millones de euros más para Cataluña; y, por otro, un pleno extraordinario del Ayuntamiento de Sevilla en el que los socios equivalentes a los del Gobierno central, PSOE y Adelante Sevilla, mostraron su intención de ahorrarle al Ejecutivo de la nación 800 millones de euros en la capital de Andalucía al negarse a reivindicar los túneles de la SE-40 como solución para el paso del Guadalquivir, pese a que fue la elegida y avalada por los técnicos cuando se redactó el proyecto de esta ronda de circunvalación.

El periódico ‘El Economista’ informaba de la reunión entre Sánchez y Torra en los siguientes términos: » La lealtad y la solidaridad entre territorios no parece que sea el espíritu con el que Pedro Sánchez desembarcó este jueves en Barcelona ofreciendo un chorro de dinero público a Quim Torra. Concretamente, 4.200 millones de euros para Cataluña repartido en inversiones, mejores sueldos para los mossos, mejora y nuevas infraestructuras estratégicas, además de un aluvión de dinero para el Aeropuerto del Prat. (…) Luego, la adición de las inversiones que vienen sujetas al PIB catalán (2.312 millones), al incremento salarial de los mossos, más los 200 millones del déficit inversor, a los 375 millones de la mejora de El Prat, los 681 millones de Rodalies, los 319 millones del Corredor del Mediterráneo, y los 124 millones por arreglo de carreteras ascienden a 4.200 millones de euros.».

Conforme a la crónica de El Confidencial, Pedro Sánchez se negó a la pretensión de Quim Torra de tratar del derecho a la autodeterminación de Cataluña, pero al final no llegó a Cataluña con las manos vacías. El presidente del Gobierno hizo una oferta económica difícil de calcular, pero de más de 4.000 millones de euros, ya que incluye más inversión pública en Cataluña, un nuevo sistema de financiación autonómica y más recursos para Mossos y TV3. Todo para que Cataluña vuelva a la senda autonomista y renuncie al ‘procés’.Quim Torra ya replicó que estos puntos no se discutirían en la mesa de diálogo…..

(….) Según fuentes económicas consultadas, eso implica que la inversión del Estado en Cataluña en infraestructuras, excluido el Fondo de Compensación Interterritorial, se equiparará a la participación relativa del producto interior bruto de Cataluña con relación al producto interior bruto del Estado para un periodo de siete años, tal y como señala el Estatut. Dichas inversiones podrán también utilizarse para la liberación de peajes o construcción de autovías alternativas. Como Cataluña supone el 19% del PIB español eso supondría unos 4.000 millones más de inversión.

A lo que hay que añadir, según lo publicado luego por El País, que la empresa estatal AENA está dispuesta a invertir 1.500 millones de euros (casi el doble que el coste de los túneles de la SE-40 en Sevilla) en el aeropuerto barcelonés de El Prat para ampliar los vuelos:

https://elpais.com/economia/2020/02/07/actualidad/1581102883_303563.html

Poco tiempo después de encuentro Sánchez-Torra en Barcelona, se celebró en Sevilla el Pleno extraordinario del Ayuntamiento sobre los túneles de la SE-40, en el que por los argumentos vertidos en el debate tanto el PSOE como Adelante Sevilla (suma de Podemos e IU) dejaron en evidencia que para ellos la cuestión no es técnica, ni ecológica, sino puramente económica. La cuestión para las dos fuerzas de la izquierda, que replican en la Corporación hispalense la alianza en el Gabinete de Madrid con la única diferencia de no compartir aún el gobierno local, no es si los túneles son necesarios o no y si formaron parte desde el principio del proyecto de la ronda de circunvalación tras los estudios técnicos, sino su coste y el ahorro que la renuncia a los mismos por un puente (mucho más barato, y sin entrar en consideraciones como su impacto paisajístico y su afección al puerto y a la base del Copero, entre otros) supondría para el Gobierno, ese mismo Gobierno tan pródigo con la Cataluña secesionista. 

Así, el alcalde Espadas afirmó lo siguiente: “¿Se da cuenta de que en la diferencia de coste entre el puente y el túnel puede estar financiar la línea 2 del Metro? El problema no es puente o túnel, sino cerrar el anillo de la SE-40. Le diré a Sevilla Este que podríamos tener una línea 2 de Metro además de la 3 que se plantea entre Pino Montano y Bellavista, pero que la pague el Estado para que no se pierdan los fondos”.

Creo que Espadas se equivocó con su pregunta, porque podría haber planteado la cuestión de esta manera: “¿Se da cuenta de que con los 4.000 millones de euros más que el secretario general de mi partido y presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha ofrecido a Cataluña  se podrían construir no sólo los túneles de la SE-40 bajo el Guadalquivir? Le diré a Sevilla Este y a todos los barrios de la ciudad que también se podrían construir TODAS las líneas de Metro pendientes en Sevilla, es decir la 2, la 3 y la 4”.

Por su parte, la portavoz de Adelante Sevilla, Susana Serrano, también redujo el paso del río a una mera cuestión económica -ni técnica ni ecológica- cuando planteó que con el coste de los túneles “se va a hipotecar a las generaciones futuras” (¿?). Según la portavoz de la coalición de izquierdas, con el proyecto actualmente aprobado el coste de los túneles sería de 850 millones de euros, cantidad que a su juicio se elevaría por encima de los mil millones si se incluyen las instalaciones interiores que necesita el paso subterráneo, más unos 12 millones de euros anuales en concepto de mantenimiento, mientras que un puente se quedaría en una inversión “al menos cuatro veces inferior” (se colige de sus palabras que 212 millones). Para Susana Serrano, “eso también es sostenibilidad: calcular si se puede asumir una hipoteca de esa envergadura”.

Así pues, el Gobierno de España sí puede asumir una hipoteca, otra más, superior a los 4.000 millones de euros para la liberación de peajes o construcción de autovías alternativas en Cataluña pero según los representantes de los partidos de izquierda en el Ayuntamiento sevillano no puede asumir una de 800 millones en Sevilla. O Madrid puede tener ya ¡seis! rondas de circunvalación a un coste total al lado del cual los 800 millones de los túneles de Sevilla suponen una minucia, pero la segunda ronda de la capital de Andalucía lleva un retraso superior a un decenio y de la misma sólo se ha construido menos de la mitad (38 kilómetros de los 77,6 del proyecto). 

Espadas dijo en el Pleno que es necesario esperar a los informes que aún elaboran los técnicos sobre el paso del río para la SE-40. ¿Esperar? ¡Pero si los técnicos ya hablaron en su día y dijeron que la mejor solución para salvar el Guadalquivir eran los túneles? Sin embargo, por razones políticas y con el fin de ahorrarse en la sumisa Sevilla 800 millones de euros, que multiplicados por cinco el Gobierno del PSOE y Unidas Podemos está dispuesto a regalarle a la secesionista Generalitat de Cataluña, el Ministerio de Fomento está revaluando el proyecto para encontrar cualquier coartada con que darle el cambiazo a los túneles por el puente.

Si en la provincia de Barcelona se hubiera redactado un proyecto de ronda de circunvalación para el que los técnicos hubieran dictaminado la necesidad de invertir 800 millones de euros en unos túneles para salvar el obstáculo del río Llobregat o del río Besós, ¿se atrevería siquiera José Luis Ábalos, titular del Ministerio de Fomento o como ahora se llame, a mantener paralizado el proyecto desde hace diez años y a revaluarlo, a ver si en su lugar puede construir un puente de 200 millones sólo porque es más barato? En tal hipótesis, ¿qué habrían votado en un pleno extraordinario en el Ayuntamiento de Barcelona los podemitas de Ada Colau y los socialistas de Miquel Iceta? ¿Habrían dicho que los túneles bajo el Llobregat o el Besós debían ser revaluados porque suponían una hipoteca para las futuras generaciones de catalanes o, por el contrario, le habrían endosado esa supuesta hipoteca también al Gobierno de España en virtud del agravio comparativo que sienten los catalanes y por aquello de que España “les roba”?.

Por su parte, el portavoz socialista en el Ayuntamiento, Antonio Muñoz, abogó por esperar a pronunciarse sobre la cuestión del paso del Guadalquivir porque “hay que tener en cuenta el impacto que podría tener con los cánones actuales y las nuevas normativas que han entrado en vigor”. Y entonces, ¿por qué Espadas no esperó a la revisión técnica del proyecto de la línea 3 del Metro conforme a esos nuevos cánones y normativas -que es lo que está haciendo el nuevo Gobierno de la Junta de Andalucía- y negoció con el ministro de Fomento del PP que se construyera el tramo entre Pino Montano y el Prado de San Sebastián? 

Hay una diferencia sustancial empero: el proyecto de la línea 3 del Metro nunca ha pasado más allá del papel, mientras que el de la ronda SE-40 lleva unos tres lustros en ejecución conforme a la normativa vigente en su momento. Si hubiera que aplicar una nueva sería a toda la SE-40 pendiente y no sólo a los túneles, y sin embargo sigue habiendo tramos en obras, en la mejor demostración de que lo de los nuevos cánones no es más que una coartada para ahorrarse los túneles en la sumisa Sevilla (hasta la Plataforma Sevilla Ya ha tirado la toalla) mientras que para Cataluña Sánchez encuentra 4.000 millones suplementarios.

Sin cambio político en Sevilla

El portavoz del PP en el Ayuntamiento de Sevilla, Beltrán Pérez, lanzó tras la celebración de las recientes elecciones generales del 10 de noviembre el siguiente mensaje en la rede social Twitter: “Los resultados del 10N suman una Mayoría del Cambio en Sevilla capital liderada por el PP de Sevilla, igual a lo que hizo Presidente de la Junta a JuanMa Moreno. La remontada de los populares ha empezado con pablo casado. Ilusión de seguir trabajando duro por Sevilla”.

Acompañaba el tuit con estos supuestos datos de los resultados electorales en Sevilla capital:

-PP + Vox + Ciudadanos: 183.179 votos = 16 concejales.

-PSOE+ Unidas Podemos: 179.569 votos = 15 concejales.

Nos hallamos ante el típico juego político y periodístico de las extrapolaciones y de la mezcla de churras con merinas o de peras con manzanas, a pesar de que, como decía el antiguo presidente del PP y del Gobierno, Mariano Rajoy, “un vaso es un vaso y un plato es un plato”.

SITUACIÓN IDÉNTICA

Parafraseando al político gallego, unas elecciones generales son unas elecciones generales y unas elecciones municipales son unas elecciones municipales, evidencia o perogrullada que se resisten a aceptar los políticos empecinados en tratar de hacernos ver que la situación ha variado en favor de sus intereses, cuando en verdad tras las elecciones del 10 de noviembre de 2019 la situación en el Ayuntamiento sevillano es la misma que antes.

Hay que recordar la obviedad de que las elecciones municipales, que deparan el gobierno de la ciudad, se celebraron el pasado 26 de mayo, hace menos de medio año;  que Espadas tomó posesión como alcalde el 15 de junio, hace cinco meses y que hasta 2023 no se renovará la actual Corporación Municipal.

Espadas toma posesión como alcalde para un segundo mandato

Por tanto, a la vista del tiempo que queda por delante y de lo mucho que puede acaecer hasta entonces parece un tanto prematuro que tras los resultados de unas elecciones generales, que sólo afectan al gobierno de la nación y no al de la ciudad de Sevilla, Beltrán Pérez hable ya de que aquí hay una mayoría por el cambio.

El problema añadido para el portavoz del grupo Popular en el Ayuntamiento es que sus afirmaciones no concuerdan con la realidad.

RESULTADOS

Empecemos por el bloque de centro-derecha. Respecto de las anteriores elecciones generales de abril del año en curso, el PP ha ganado 11.863 votos al obtener 84.042 en total; Vox, 14.435, al lograr 67.424, y Ciudadanos ha perdido nada menos que 37.111, al caer hasta 31.713. El balance global de estos tres partidos es una pérdida de 10.813 (183.179 sufragios en conjunto frente a los 193.992 del pasado abril), que son los que en Sevilla capital han abandonado al partido naranja pero que no han recaído ni en el PP ni en Vox y que lo más probable es que hayan engrosado la abstención.

Veamos ahora el bloque de la izquierda, en el que hábilmente Beltrán Pérez omite de su ecuación a Más País, la facción desgajada de Unidas Podemos, con el pretexto de que no ha obtenido un porcentaje suficiente como para aspirar al menos a un edil. En este grupo el PSOE ha perdido 10.576 votos al obtener en total 123.016; Unidas Podemos, 9.854, al lograr 56.553, y los errejonistas  de Más País que se separaron de las huestes de Pablo Iglesias, 10.031. 

Si se contabilizan los sufragios de Unidas Podemos y de Más País, el resultado (66.584 votos) supera, por poco, pero al fin y al cabo es superior, a los 66.407 sufragios obtenidos por Unidas Podemos en las elecciones generales de abril. Y la suma de votos de las tres formaciones de izquierda es de 189.600, con una pérdida global de 10.399, que es inferior a los 10.813 perdidos por el bloque de centro-derecha.

Por tanto, no hay, diga lo que diga Beltrán Pérez, una mayoría del cambio en Sevilla capital. Esa supuesta mayoría es todavía más minoritaria si se cuentan los votos de otras formaciones que no parecen de centro-derecha precisamente, como el Partido Animalista Contra el Maltrato Animal (Pacma), incompatible con Vox por el apoyo de éste a las corridas de toros, Andalucía por Sí, Por un Mundo Más Justo, Recortes Cero, etcétera.

SISTEMA D’ HONDT

En su afán por verse ya como alcalde al frente del Ayuntamiento, Beltrán Pérez tampoco acierta al extrapolar los resultados de las elecciones generales a un número de concejales en vez de a diputados, pese a que ambos se rigen por el sistema (más que ley) de D´Hondt. La aplicación ideada por el jurista y politólogo belga Víctor D’ Hondt al número de votos obtenidos por cada partido en la ciudad de Sevilla en las pasadas elecciones generales arrojaría el siguiente número de concejales en este juego de las extrapolaciones: PSOE, 11 ediles; Unidas Podemos, 5. Total bloque de izquierdas, 16. PP, 7 ediles; Vox, 6; Ciudadanos, 2. Total bloque de centro-derecha: 15.

Conclusión: en una corporación municipal con 31 concejales como la de Sevilla, con unos resultados como los del pasado 10 de noviembre la izquierda retendría el gobierno de la ciudad y, contrariamente a lo afirmado por Beltrán Pérez, no se ha producido ni una mayoría por el cambio ni una remontada del centro-derecha. El panorama no variaría ni aunque los errejonistas de Más País volvieran al redil de Unidas Podemos, ya que sus 10.000 votos no le reportarían un edil más a los seguidores de Pablo Iglesias.

Es más, el pacto de gobierno nacional entre PSOE y Podemos contribuye a reforzar la alianza alcanzada en el Ayuntamiento entre Espadas y el grupo de Adelante Sevilla para los Presupuestos de 2020 y que podría extenderse para el resto del mandato. Más que una mayoría del cambio en Sevilla capital, como afirma Beltrán Pérez, nos hallamos ante una mayoría para la consolidación del statu quo.

Extrapolación de los resultados del 10N al Ayuntamiento de Sevilla

Partido Votos % Ediles Faltan       Margen

PSOE 123.016     33,91 11       0         6.732

PP   84.042     23,17   7         5.424       10.045

Vox   67.424     18,59   6         10.857         3.996

U. Podemos             56.553     15,59   5         10.542         3.700

Ciudadanos 31.713       8,74   2           1.836       10.572

Faltan: Votos que se necesitarían para conseguir el último edil o, en su caso, llegar al límite necesario. El partido que ha conseguido el último edil tiene valor cero.

Margen: Votos que tendría que perder para quedarse sin el último edil. No tiene por qué ser idéntico al que tiene que ganar otro partido para superarlo.


Evolución del voto en las elecciones generales Sevilla capital 2019

Partido 28 Abril 10 Noviembre Balance

PSOE 133.592 123.016 -10.576

U. Podemos   66.407   56.553 –  9.854

Más País       –   10.031 +10.031

(Total Izquierda 199.999 189.600 -10.399)

PP   72.179   84.042 +11.863

Vox   52.989   67.424 +14.435

Ciudadanos   68.824   31.713 – 37.111

(Total centro-derecha 193.992 183.179 – 10.813)



Visiones de Sevilla


El gobierno local tacha las foto-denuncias de Beltrán Pérez de “Sevilla inventada”

Pérez acusa al alcalde de vivir en una “realidad paralela” de grandes eventos


El delegado de Urbanismo, Antonio Muñoz, espetó al portavoz del PP, Beltrán Pérez, lo siguiente en el último Pleno municipal: “ni Sevilla tiene tintes apocalípticos ni necesita un Supermán, porque lo mismo vemos a Pérez como míster Proper limpiando suelos imposibles que como un agente 007 cogiendo un ladrón. Cualquier día lo vemos interceptando un meteorito que se acerque a la Tierra. Sigan con su ciudad inventada”.

Fue la explicación al voto negativo, sumado al de Adelante Sevilla, a la propuesta del PP de que se aprobara un plan de reparación urgente de los desperfectos detectados por Beltrán Pérez y su equipo de colaboradores en las inspecciones de calles realizada dentro del denominado ‘Mes de la vía pública y del entorno urbano’.

El portavoz del principal partido de la oposición dijo en el Pleno que en las semanas previas había tomado unas mil fotografías de baches, agujeros, grietas y desperfectos en la calzada; 2.500 de aceras y pavimentos deteriorados; 500 de pasos de cebra prácticamente sin pintura y otras tantas de losetas y cables sueltos en la Avenida de la Constitución, amén de imágenes o conteo de 1.300 placas de señalización del carril bici y del tranvía sueltas o sin reparar. Beltrán Pérez hasta se ha permitido mostrar en sus manos tachuelas del carril-bici desprendidas y recogidas del suelo en paralelo a las vías del tranvía. 

RESPUESTA

La respuesta del gobierno de Espadas a esta catarata de fotos de desperfectos con las que el líder de la oposición ha inaugurado su estrategia para este nuevo curso político, en lo que parece ser un mes, una campaña de denuncia, ha consistido a su vez en esgrimir una catarata de números económicos para demostrar que no se ha inhibido o permanecido de brazos cruzados. 

Así, ha sacado a colación la estadística de los millones de euros invertidos en actuaciones en la vía pública, en reurbanizaciones de calles o en señalización de la calzada, lo cual no parece haber servido para dejarle de dar motivos a Beltrán Pérez para sus fotografías del estado de la ciudad.

La segunda línea de defensa de los delegados de Espadas ha consistido en descalificar al líder del PP por el mero hecho de haber perdido las elecciones municipales del pasado 26 de mayo, aunque hayan pasado ya cinco meses desde entonces y no parezca que haya una relación causa-efecto entre la cita con las urnas y el deterioro que muestran las aceras, el asfalto y los pasos de peatones.

Y en esta tercera fase del contrataque hay hasta una coincidencia con el argumentario del PP tras decir Muñoz que Beltrán Pérez se ha instalado en “su ciudad inventada”, como si sus denuncias nada tuvieran que ver con la realidad. Mientras el PSOE habla de una Sevilla “inventada” por el PP, Beltrán Pérez remata una y otra vez sus denuncias sobre la situación de la capital de Andalucía diciendo que Espadas vive en una “realidad paralela” al margen de la ciudad: “un alcalde -suele afirmar- que está siempre montado en aviones, escenarios, tribunas de congresos, galas y festivales es un alcalde que ha perdido el sentido de la realidad; que ha levantado los pies del suelo que pisan sus vecinos y que no tiene la predisposición de arreglar sus problemas”. 

GRANDES EVENTOS

Salvando las enormes distancias y el orden de magnitudes, este ambiente político y dispar visión de la ciudad recuerda al de los años previos a la Exposición Universal de 1992, el del último mandato del también socialista Manuel Del Valle (1987-1991), ahora recuperado por Espadas como alcaide del Alcázar.

Por aquel entonces se destacaba la dimensión internacional que estaba adquiriendo Sevilla tras haber sido designada sede de la futura Muestra Universal y se rememoraba la época en que como puerto y puerta de América había sido la capital del mundo, la Nueva York de la época dorada que siguió al Descubrimiento colombino. 

Treinta años después, el gobierno de Espadas presume de los eventos internacionales que logra y que organiza en Sevilla gracias a su gestión. Anteriormente, entre otros, la Cumbre Mundial del Turismo y la entrega de los premios de la Academia Europea del Cine. Ahora, de manera inminente, la XXVI edición de los MTV EMA, los premios a los éxitos musicales del año, con actuaciones de artistas famosos que podrán verse en directo a través de los 180 canales de la cadena MTV y de sus plataformas digitales. Y a este evento seguirá, también en el Palacio de Congresos y Exposiciones, la quinta Cumbre Mundial de las Agencias de Viaje, en la que se darán cita unos 150 ejecutivos de más de 60 países.

Beltrán Pérez trata de utilizar en beneficio de su estrategia esta política de obtención de  eventos por parte de Espadas, al que ha acusado de pretender que se vea su gestión “con unas gafas de realidad aumentada a través de grandes certámenes y proyectos de cartón piedra”. 

MACRO Y MICRO

El líder de la oposición trata de proyectar la idea de que mientras el alcalde dedica su tiempo y  sus energías a esa “realidad paralela” de cumbres mundiales y entrega de premios cinematográficos, musicales o de cualquier índole que sobrevuelan la vida cotidiana de los sevillanos sin tocarles,  no da respuesta a los problemas que él califica como “reales e importantes” de la ciudad, desde la suciedad (de ahí su gesto de limpiar losetas de la Plaza Nueva con un bote de Argerul) a los desperfectos en aceras, calzadas y pasos de cebra. 

Su mensaje está claro: mientras, conforme a sus declaraciones,  Espadas vive instalado en la nube de la macropolítica, él tiene los pies en el suelo de la micropolítica. La macropolítica, en esta visión de Pérez, no beneficia a los sevillanos normales y corrientes y no les cambia la vida,  ya que sus grandes eventos discurren en otro plano por encima de sus cabezas. Por el contrario, la micropolítica, por él encarnada, se preocupa de resolver los problemas ordinarios de los ciudadanos y de hacerles la vida más fácil. 

En la línea del líder del PP, con la macropolítica de los grandes eventos no sólo se dejan de arreglar las aceras, las calzadas y los pasos de peatones, sino que hay que financiarla  con 1,6 millones de euros, como en el caso de la Cumbre Mundial del Turismo, y desviarle incluso partidas que en el Presupuesto municipal estaban destinadas a otros fines más domésticos: por ejemplo, 195.000 euros para mantenimiento de los barrios y 300.000 euros para programas de la mujer acabaron en dicho evento.

TIEMPOS PRETÉRITOS

En los años 90 del siglo pasado, mientras la Sevilla oficial preparaba los fastos de la Exposición Universal, la Sevilla real se irritaba al ver cómo frente al enorme esfuerzo inversor de todas las Administraciones en la isla de la Cartuja, aquende el río Guadalquivir la ciudad quedaba abandonada a su suerte, sin apenas mantenimiento de sus infraestructuras, hasta el punto de que hizo fortuna entre los sevillanos un sobrenombre que le pusieron al entonces alcalde: el socialista Manuel Del Valle pasó a ser apodado Manuel Del Bache.

Manuel Del Valle Arévalo

Del Valle no fue presentado a la reelección por el PSOE (el cabeza de lista en 1991 fue Luis Yáñez) y aunque los socialistas ganaron también aquellas  elecciones municipales, por el camino se dejaron seis concejales pese a haber organizado la Expo y acabaron perdiendo la Alcaldía tras un pacto PP-PA que la puso en manos de Rojas Marcos. Cuenta la leyenda, que aparte de los baches en las calles el nuevo gobierno municipal se encontró en tal estado el parque de María Luisa que sacó del mismo decenas de camiones cargados de basura y de residuos vegetales. El parque en tal abandono era el que veían las familias sevillanas en sus paseos dominicales, cuando aún no existían los grandes que se construyeron en la periferia, como el del Alamillo y el del Guadaíra.

Esos sevillanos que entonces sufrieron por los baches en el asfalto y el abandono del parque son los mismos que hoy circulan o caminan por los escenarios urbanos que fotografía Beltrán Pérez para demostrar los desperfectos en aceras, calzada y pasos de cebra, y pocos de ellos asisten a una de esas cumbres mundiales o galas artísticas que acoge Sevilla y de las que presume el gobierno municipal. 

Decía Santayana que quien olvida la historia está condenado a repetirla.

Dos medias líneas (de Metro)

La Junta, en vez de la red completa exigida por Pérez, anuncia dos medias líneas de Metro

La estrategia del Gobierno andaluz coincide más con la de Espadas que con la del alcaldable del PP

 

El pasado 23 de enero, tras anunciar Espadas que el Ministerio de Hacienda del Gobierno de Pedro Sánchez avalaba la firma del protocolo de financiación negociado a tres bandas (Ayuntamiento, Junta de Andalucía en tiempos de Susana Díaz y Gobierno central) para las obras del tramo Pino Montano-Prado de San Sebastián de la línea 3 del Metro, el portavoz y alcaldable del PP, Beltrán Pérez, le acusó de “usar el Metro para estafar electoralmente” a los sevillanos.

Beltrán Pérez recordó que en los Presupuestos Generales del Estado para el año en curso, elaborados por la ministra sevillana María Jesús Montero, “no se contemplaba ni un solo euro para el Metro de Sevilla”, por lo que a su juicio la entrevista entre la titular de Hacienda y el alcalde no era más que “una foto preelectoral y una estafa a los sevillanos”.

 

El alcaldable popular anunció que presentaría una nueva moción en el Pleno para reclamar otra vez la construcción de la red completa de Metro que, a su juicio, había traicionado Espadas al conformarse sólo con media línea de la 3 (el tramo Pino Montano-Prado). Según Beltrán Pérez, “Sevilla no puede renunciar a su red  completa de Metro, gobierne quien gobierne en cada Administración; por eso -añadió- el PP va a seguir pidiendo su construcción en 15 años, priorizando la línea 3, y la 2 con arranque en Sevilla Este”.

 

156 MILLONES

 

Posteriormente, el 12 de febrero, Beltrán Pérez se reunió con su correligionaria y consejera de Fomento, Marifrán Carazo, y con el viceconsejero, Jaime Raynaud, y anunció que la titular del departamento le había comunicado que “hoy podríamos disponer de 156 millones de euros para la ampliación del Metro”.

Según el portavoz y alcaldablde del PP, era “la primera vez en los últimos diez años que se habla de compromiso presupuestario, lo que es una gran noticia -añadió- para todos los sevillanos que demandan esta infraestructura tan relevante para el futuro de la movilidad en la ciudad”.

Beltrán Pérez continuó diciendo que “frente a compromisos verbales del alcalde del PSOE, Juan Espadas, con la anterior Consejería y la cortedad de sus aspiraciones al pedir media línea (del Metro), nos encontramos con el Gobierno del cambio, con una clara apuesta que puede marcar un antes y un después”.

Todas estas declaraciones han ido en línea con los mensajes lanzados por Beltrán Pérez en los últimos meses, en los que ha convertido el Metro en el “leit motive” de su campaña preelectoral a las municipales, con las ideas-fuerza de que Espadas ha renunciado a la red completa (líneas 2, 3 y 4, las pendientes) al conformarse sólo con la mitad de la línea 3; que el protocolo de financiación tripartita no estaba respaldado por ninguna partida en los Presupuestos Generales del Estado (aparte de que la ley del Metro exonera al Ayuntamiento del pago de la infraestructuras de las líneas, no así de otros conceptos) y que cuando llegara el PP a la Junta de Andalucía habría dinero y compromiso para activar la red completa, subterránea además y prácticamente de construcción simultánea.

 

REBAJA

 

Pues bien, los anuncios del nuevo Gobierno andaluz han desmentido toda la estrategia del portavoz y alcaldable del PP. El viceconsejero de Fomento, Jaime Raynaud, ha adelantado en el curso de un encuentro empresarial celebrado en la Cámara de Comercio de Sevilla que la Junta va a destinar un millón de euros, repartidos en los Presupuestos de 2019 y 2020, para revisar y actualizar los proyectos básicos de las tres líneas de Metro pendientes de construir y que se acabaron de redactar en 2011 pero que acabaron metidos en un cajón tras el estallido de la crisis económica y la falta de recursos para grandes inversiones en obra pública.

Conclusión: nos plantaremos como mínimo en 2021 antes de que se construya un solo metro del Metro, valga el juego de palabras. ¿No decía Beltrán Pérez en febrero pasado que “hoy podríamos disponer de 156 millones de euros para la ampliación” del suburbano? Hay declaraciones carentes de lógica porque no se puede empezar la casa por el tejado, sino por los cimientos. El nuevo Gobierno andaluz actúa con seriedad y prudencia al proceder primero a la revisión de los proyectos básicos, para así conocer los costes actualizados de las tres líneas pendientes y poder obrar en consecuencia y en función de los recursos económicos disponibles en cada momento.

 

No se olvide que, como ha revelado Raynaud, en la Consejería de Fomento hay ya comprometidos 3.650 millones de euros en proyectos hasta el año 2042, un dinero equivalente prácticamente al coste estimado de las tres líneas de Metro que faltan en Sevilla. Así pues, no hay dinero para todo, por lo que lo más probable es que aprovechando digamos el paréntesis del bienio 2019-2020, dedicado sólo a revisiones y estudios de los proyectos básicos, la programación de las obras del Metro se subordinará al próximo Plan de Infraestructuras de Andalucía 2021-2027.

 

MITADES

 

No obstante, ya hay varias directrices para el Metro sevillano en ese nonato Plan de Infraestructuras que se desarrollará en el próximo decenio. Lo avanzó la consejera en unas declaraciones que pasaron inadvertidas en plena Semana Santa y lo ha ratificado su viceconsejero, Rynaud, en el encuentro celebrado en la Cámara de Comercio: acometer, de momento no se sabe si simultáneamente o no (lo más probable es que no), la construcción no integral de las líneas 3 y 2, sino sólo la mitad aproximadamente de las mismas: el tramo Pino Montano-Prado de San Sebastián de la línea 3 (que, completa, llegaría hasta Los Bermejales) y el tramo Sevilla Este-María Auxiliadora/Puerta Osario de la línea 2 (que, completa, llegaría hasta Torre Triana, en la isla de la Cartuja). De este modo, las líneas 3 y 2 confluirían en María Auxiliadora y desde allí los pasajeros podrían conectar con la línea 1 en la estación del Prado de San Sebastián.

 

Raynaud ha afirmado que el compromiso de la Junta de Andalucía es con la red completa del Metro tal como aprobó el Pleno del Ayuntamiento de Sevilla a instancias del PP aunque “acometida por tramos”.

¿Y no era acaso esa misma la postura de Espadas, el cual, ante la falta de fondos por mor de la crisis económica, trató de impulsar al menos la construcción del tramo Pino Montano-Prado de la línea 3 en alianza con la Junta de Andalucía y el Gobierno de la nación?

 

Como la política, y todo en la vida, es según el color del cristal con que se mire, si el alcalde impulsa mejor que nada el tramo Norte de la línea 3, entonces es tachado de traidor y de alcalde de “la media línea de Metro” por Beltrán Pérez, pero si el nuevo Gobierno andaluz, de forma tan bien razonable ante la imposibilidad de disponer de 3.700 millones de euros de golpe y la necesidad de optimizar y repartir los recursos, hace eso mismo, entonces el portavoz y alcaldable del PP guarda silencio y asume así el “compromiso por tramos”.

 

Beltrán Pérez reprochaba a Espadas haberse conformado con una mera media línea de Metro y ahora resulta que podría haber en todo caso dos medias líneas pero no la red completa, tantas veces por él demandada y prometida. El plan de la Junta de Andalucía parece más cercano a la estrategia (haciendo de la necesidad virtud) del socialista Espadas que a la del popular Beltrán Pérez. Paradojas de la política.

 

Prensa

El debate sobre las Atarazanas ha servido para descubrir que Espadas tampoco lee la prensa. Así le va a él (sólo es alcalde) y así nos va a nosotros. A don Juan le preguntaron tras la rueda de ídem sobre los Presupuestos su opinión acerca de la postura de la Fundación Atarazanas en relación con el proyecto de rehabilitación de los astilleros medievales. Imbuido quizás por la árida materia de las Cuentas, sobre la que había versado su intervención previa, al cambiar de tercio concluyó su parrafada con estas palabras: “Se respeta su opinión, pero han de decir cuánto vale su propuesta; cuáles son los costes”. ¡Si el coste había salido publicado en todos los periódicos del día! Excavar las Atarazanas para descubrir la majestuosidad de sus pilares y ver que aquello es como una catedral civil costaría 700.000 euros, equivalentes al 7% de los 10 millones que aportaría La Caixa. Reza el dicho que un político debe estar dispuesto a desayunarse un sapo cada mañana. No le deseamos tan pesada digestión al alcalde. Nos conformamos con que al menos se desayune los periódicos.

(El eje) Sevilla-Málaga

El día de la investidura de Susana Díaz como presidenta de la Junta coincidieron en el Parlamento andaluz el alcalde de Málaga, Francisco de la Torre, y el de Sevilla, Juan Espadas. De aquel encuentro surgió una declaración compartida y reiterada en diversas ocasiones en los últimos días: la conveniencia de crear un eje Sevilla-Málaga/Málaga-Sevilla que acabe con la estéril rivalidad entre las dos grandes ciudades andaluzas, fomentada por cierta clase política miope como mecanismo de autoafirmación frente al otro.

“Siempre he tenido la mayor disposición a sacar partido de la potencia de las ciudades andaluzas y de los ejes que puedan unirnos. Trabajar juntos para ofrecer un mejor servicio a los vecinos. Lo mejor es ponerse a andar”, afirmó Francisco de la Torre.

Por su parte, Juan Espadas dijo: “hay que cambiar el ‘chip’ de la relación entre ambas ciudades; pensar en planes estratégicos y tejer una alianza como la de las universidades de Málaga y Sevilla. Con la ayuda de la Junta seríamos mucho más potentes”.

Este tipo de declaraciones de buenas intenciones no es nueva. Ya se escucharon anteriormente en boca del propio De la Torre y de los alcaldes sevillanos que precedieron a Espadas y coincidieron en el tiempo con el regidor malagueño, Monteseirín y Zoido, pero luego no se fue más allá de la retórica, ni se concretó ningún tipo de acción conjunta.

UNIVERSIDADES PRIMERO

Sin embargo, esta vez el clima es diferente y ya se han puesto en marcha, o están a punto de ponerse, iniciativas que han demostrado que es posible y deseable un eje sevillano-malagueño, como ha ocurrido con la alianza forjada entre las dos grandes universidades de cada ciudad, la Hispalense y la de Málaga, con el proyecto Andalucía Tech, reconocido como Campus de Excelencia Internacional.

Meses antes de que Zoido accediera a la Alcaldía, los entonces rectores de las dos universidades, Joaquín Luque (Sevilla) y Adelaida de la Calle (Málaga), suscribieron lo que, dada la artificial rivalidad creada por los políticos, parecía impensable: un acuerdo para formar entre ambas instituciones uno de los mejores campus tecnológicos de España, Andalucía Tech.

Ambos rectores designaron una comisión de expertos para que elaboraran un catálogo de titulaciones conjuntas, tanto en grados como en másteres oficiales y doctorados, así como proyectos de investigación e innovación en campos como la energía, la biomedicina y los estudios sobre Asia oriental, hasta donde se está desplazando la geopolítica mundial debido al auge económico de China y de los denominados tigres asiáticos (Taiwán, Corea del Sur, Singapur, Malasia…).

Esta apuesta por la internacionalización superando los estrechos límites localistas se plasmó en la apertura de sedes en China y Corea y en la alianza con VLC-Campus para la apertura de una sede en los Estados Unidos.

La transferencia de conocimiento y la cooperación con las empresas andaluzas han sido otros de los pilares de Andalucía Tech, que firmó con Eticom (la patronal andaluza de las tecnologías de la información) un convenio sobre iniciativas estratégicas en torno al ‘cloud computing’, los contenidos digitales y la calidad del software; y otro con la multinacional Ericsson para el desarrollo de proyectos singulares. En esta línea, el acuerdo más reciente es el nuevo convenio marco firmado con la Fundación Sando, que aportará anualmente 7.500 euros para la movilidad internacional de los estudiantes malagueños y sevillanos.

CINCO AÑOS

El quinto aniversario de Andalucía Tech, el próximo mes de octubre, es una ocasión excelente para hacer balance de este lustro de imbricación entre las dos universidades y de lanzar nuevos retos conjuntos con el deseable apoyo de la Junta. No parece casual que Susana Díaz haya nombrado consejeros de su nuevo Gobierno a los rectores de Sevilla (Antonio Ramírez de Arellano era la mano derecha de Joaquín Luque) y Málaga (Adelaida de la Calle, ya rectora entonces), las dos universidades que crearon Andalucía Tech y demostraron que era posible vertebrar académicamente Andalucía Occidental y la Oriental , si bien los medios de comunicación sólo han interpretado estos nombramientos en clave de rebeldía frente a las políticas del ministro Wert.

La elección del malagueño Javier González de Lara como presidente de la Confederación de Empresarios de Andalucía (CEA), cuya sede está en Sevilla, también ha contribuido a difuminar la interesada imagen del centralismo sevillano en todos los órdenes. González de Lara, con una labor callada, está sentando las bases para salvar a la CEA de la difícil situación económica en que se hallaba tras los excesos previos al estallido de la crisis. El presidente de la patronal andaluza viene y va continuamente de Málaga a Sevilla y ha dotado a la institución de una visión más amplia, que aúna mejor los intereses de los empresarios de las dos mitades de Andalucía, una región tan extensa como Portugal.

Y AHORA LOS EMPRESARIOS

Venciendo suspicacias y tendiendo puentes, se ha ido creando en los últimos tiempos un terreno abonado para la creación de un eje empresarial Sevilla-Málaga que suceda al universitario Andalucía Tech y preceda al político-cultural preconizado por Espadas y De la Torre. Se trata de la denominada Unión Cívica del Sur, constituida oficialmente el pasado 4 de mayo con el número 607708 en el Registro Nacional de Asociaciones, tres semanas después de haber sido recibidos sus promotores en San Telmo por Susana Díaz, entonces presidenta en funciones. Copresiden este foro empresarial dos abogados y exalcaldes de cada una de las dos ciudades, de signo ideológico opuesto, para demostrar aún más que no hay diferencias insalvables: Luis Merino (político de UCD que fue regidor malagueño entre 1977 y 1979) y Manuel Del Valle (político del PSOE, que fue alcalde de Sevilla entre 1983 y 1991).

En su manifiesto fundacional, proclaman lo siguiente: “(….) Es el tiempo de las ciudades andaluzas; de que se constituyan en potentes elementos de vertebración  de toda la Autonomía. Nuestra red de ciudades, equilibradamente ubicadas sobre el conjunto del territorio y que hoy cuenta con más dotaciones de servicios públicos y una amplia mejora de sus comunicaciones ha de ser la urdimbre sobre la que tejer un proceso de colaboración y cooperación libre, sin más protagonismo que los que generen las propias capacidades de cada una.

En este proceso de cooperación urbana hacia el desarrollo equilibrado de Andalucía, Málaga y Sevilla, Sevilla y Málaga, están llamadas, conjuntamente, a ejercer el liderazgo.  Por sus poblaciones, por la calidad y diversidad de sus sistemas productivos, por su realidad universitaria cooperativa, por la demostrada capacidad  creativa e innovadora de sus habitantes y la evidente atracción que tienen para los de fuera. Existen, además, entre la una y la otra un significativo número de ciudades medias que articulan el territorio entre ambas, un espacio geográfico en el que viven más de tres millones y medio de personas. Un conjunto que, de actuar al unísono, tiene extraordinarias posibilidades de futuro.

Málaga y Sevilla, Sevilla y Málaga… Por la cooperación entre ambas ha de discurrir el futuro de Andalucía…”.

HACIA LA CONVERGENCIA

Así pues, se están produciendo las circunstancias idóneas, desde los ámbitos académico y empresarial, para que se genere una convergencia de intereses entre Sevilla y Málaga, a la que han de poner la guinda política los dos alcaldes, Juan Espadas y Francisco de la Torre, con acciones concretas que superen el mero plano de las palabras.

Al igual que cuando se celebra una cumbre política entre dos gobernantes previamente sus equipos han trabajado al alimón durante meses para llenarla de contenido y que se plasme en la firma de acuerdos, los grupos de Espadas y De la Torre han de trabajar sobre fórmulas que permitan materializar ese eje entre las dos grandes urbes andaluzas en todos los campos posibles, máxime teniendo activos culturales y turísticos que potenciarse mutuamente, y aún más cuando el ‘bypass’ del AVE en Almodóvar permitirá unirlas por alta velocidad en poco más de una hora.

Málaga puede ser la gran puerta de entrada a Sevilla del turismo internacional y Sevilla articular con Málaga una oferta cultural conjunta con los museos de las dos ciudades, el Alcázar, el espacio Santa Clara, el Maestranza…..

Los nuevos tiempos de Andalucía propician el fin de una era en que Sevilla y Málaga han vivido como durante siglos, hasta su integración en la UE, se decía que vivían España y Portugal: de espaldas la una a la otra.

El Alcázar y el Acuario

El teórico número dos de Zoido, delegado del Real Alcázar y de Relaciones Institucionales y presidente del Pleno municipal, el catedrático Javier Landa, proclamó hace unos días que el Consistorio hispalense “nunca ha renunciado ni renuncia” a conseguir la cesión de las casas vinculadas al que es considerado el palacio real en uso (residencia oficial de los Reyes de España cuando vienen a Sevilla) más antiguo de Europa: el Alcázar.

Landa ha calificado esta pretensión de “reivindicación histórica”, ya que todas las viviendas ubicadas en el Patio de Banderas están incluidas en el Plan Especial de Protección del Sector 6 del Conjunto Histórico de la ciudad, el cual, dicho sea de paso, aún sigue pendiente de aprobación a estas alturas del siglo XXI.

El delegado del Alcázar ha sido taxativo al insistir en que en ningún momento el gobierno de Juan Ignacio Zoido ha pensado en renunciar a las viviendas, sino todo lo contrario: “Siempre hemos trabajado -ha aseverado- con el ánimo de conseguir que estas casas sean devueltas a Sevilla”.

ANTECEDENTES

Este pronunciamiento público de Javier Landa se ha producido después de una serie de acontecimientos previos. El pasado mes de julio, el Ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas aprobó, entre otras muchas en Sevilla capital y provincia, la enajenación de seis viviendas de la Judería sevillana mediante subasta pública y en el marco del Plan de Racionalización de Bienes, publicado entonces por Viva Sevilla.

Estas viviendas estaban claramente vinculadas a las murallas del palacio real sevillano y el anuncio de subasta por parte del Gobierno central motivó que el portavoz del grupo municipal socialista, Juan Espadas, recordara el viejo litigio que mantiene la ciudad de Sevilla con el Ejecutivo de la nación, haya sido del color político que haya sido, desde que durante la II República el ministro de Hacienda, el socialista Indalecio Prieto, le cedió mediante un Decreto el Alcázar y sus jardines.

Tal como han recordado cuatro exalcaldes sevillanos durante la Democracia (Luis Uruñuela, del PA; Manuel Del Valle, PSOE; Alejandro Rojas Marcos, PA; Alfredo Sánchez Monteseirín, PSOE), el Ayuntamiento hispalense de 1931 aceptó la cesión por parte del Ministerio de Hacienda, pero la consideró incompleta porque no incluía las viviendas y huertas que históricamente habían estado ligadas al Alcázar, de ahí que dejara pasar un tiempo sin inmatricular el palacio, en espera de que el Gobierno central corrigiera y ampliara aquella cesión.

OCHENTA AÑOS

Hasta el 30 de diciembre de 1935 no la elevó el Consistorio a escritura pública, con lo cual en la inscripción registral sólo se pudieron inmatricular el Real Alcázar y sus jardines, pero no las casas del Patio de Banderas y otras de la Judería, ni las huertas tradicionales. A a lo largo de los 80 años transcurridos desde entonces, las corporaciones municipales y alcaldes que se fueron sucediendo antes de la llegada de Zoido a la Plaza Nueva mantuvieron ante el Gobierno de la nación la exigencia de la ciudad de lograr no sólo el Alcázar y sus jardines, sino también el caserío adosado o vinculado al mismo y que se consideraba parte del conjunto arquitectónico. Y es que, a diferencia de otros palacios reales que suelen hallarse desconectados físicamente de su entorno y se erigen solitarios en medio de un gran espacio libre a su alrededor para que realce aún más su preponderancia como símbolo del poder, el Alcázar sevillano se integra en la trama urbana por tres de sus cuatro lados y no emerge con una imponente silueta para que destaque su carácter real.

Como un hecho insólito y excepcional, los cuatro alcaldes democráticos citados han remitido una carta a Juan Ignacio Zoido en la que le instan a que solicite al Gobierno presidido por Mariano Rajoy que ceda de forma gratuita a la ciudad de Sevilla las casas que históricamente estuvieron vinculadas al Alcázar y que incluyó en el mes de julio entre los bienes que se pretende sacar a subasta antes de que acabe el año.

Si ello ya no fuera posible, los ex-alcaldes recomiendan a Zoido  que, como alternativa, se conceda al Ayuntamiento el derecho de tanteo y/o retracto sobre estos inmuebles (permitirle adquirirlos antes que otros pagando por ellos el mismo precio o bien ‘a posteriori’ y en esas mismas condiciones una vez transmitidos a terceros) y que se convoque una reunión extraordinaria del Patronato del Real Alcázar “para que se adopten las resoluciones que en Derecho procedan”.

RESPALDO

La carta de los exalcaldes ha supuesto un espaldarazo para Juan Espadas, que a mediados de octubre alertó sobre la subasta y ya alertó a Zoido que optara por “una posición frontal y beligerante contra la decisión de Montoro y de Rajoy de hacer caja a costa de lo que desde 1931 se ha entendido como bienes que pertenecen a Sevilla”, y anunció la presentación de una propuesta para que todos los grupos políticos del Ayuntamiento apoyaran de forma unánime la petición de paralización de la venta y de culminación de cesión gratuita de los inmuebles a la ciudad.

Espadas, además, no se dejó llevar por sus posiciones ideológicas, ya que entre sus exigencias de recuperación patrimonial para Sevilla incluyó también una vivienda del Patio de Banderas que ha acabado en manos de la Junta de Andalucía, para que el Gobierno autonómico haga lo mismo que el central y lo transfiera al Consistorio.

MORALEJAS POLÍTICAS

La reivindicación de las casas del entorno del Alcázar, aun siendo de carácter histórico y patrimonial, no deja de tener bastantes lecturas políticas, todas negativas para Zoido, a saber:

1) No fue capaz en su momento de frenar la inclusión de los inmuebles en las subastas del Ministerio de Hacienda, pese a que el ministro, Cristóbal Montoro, es diputado del PP por Sevilla y el alcalde alardea de tener hilo directo con él.

2) Una vez incluidas las casas en la subasta pública, no ha tenido reflejos políticos para exigir su paralización y ha dejado que una causa histórica de la ciudad la abandere el líder de la oposición, Juan Espadas, en vez de él mismo como alcalde.

3) No ha tenido reflejos, ni él ni Landa, para que al menos fuera el Patronato del Real Alcázar, el organismo de notables y capitulares municiapales que vigila la gestión del monumento, Patrimonio de la Humanidad, el que en su defecto se significara ante el Ministerio.

4) Han sido los exalcaldes y no los Servicios Jurídicos municipales ni el Patronato del Real Alcázar los que le han señalado la posible solución jurídica (el derecho de tanteo y retracto) al problema creado por el anuncio de subasta.

5) Queda en la opinión pública la impresión de que Zoido, con su pasividad e inhibición, ha antepuesto su condición de disciplinado militante del PP y obediente con el Gobierno de Rajoy a la de alcalde de Sevilla y, como tal, obligado a ser el primer defensor de los intereses de la ciudad.

6) Vuelve a proyectar la imagen de que carece de influencia en Madrid, por más que sea también el presidente del PP en Andalucía. El indudable sacrificio a que se ha sometido él mismo como persona y a la ciudad por el tiempo extra dedicado al partido en la región, en detrimento de Sevilla y de su vida personal y familiar, no le ha servido para conseguir compensaciones para la urbe por parte del Gobierno de la nación.

ANTÍTESIS

Por ende, en coincidencia con la reactivación de la reivindicación de las casas ligadas al Alcázar, Zoido acudió a conocer la marcha de las obras del Acuario en el muelle de las Delicias y a presentar con sus responsables el proyecto (cuarto ya), que había estado paralizado desde hacía 13 años por los problemas financieros y de otra índole de todos los promotores anteriores.

Y hubo de reconocerse públicamente ante los sevillanos que si el Acuario se abre por fin el año que viene va a ser porque la Junta de Andalucía, a través de la Agencia IDEA, ha financiado la mitad de la obra, que cuesta al menos 6 millones de euros, ante el cierre del grifo del crédito por parte de los bancos.

Corolario: mientras Zoido no deja de alabar al Gobierno ‘amigo’ del PP en Madrid y de pregonar sin descanso que la Junta maltrata a Sevilla y boicotea sus proyectos, Rajoy y Montoro le subastan las casas del Alcázar y, por contra, Susana Díaz da el dinero para que Sevilla tenga su Acuario.