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Espadas y Nadal

A Nadal y Espadas, cada uno en su terreno, les acusan de ser meros “pasabolas”

El alcalde tiene una concepción  tenística de la política: evitar los errores no forzados
Pocos días antes de que Rafael Nadal ganase su undécimo torneo de Roland Garros en París e igualara así la hazaña de la australiana Margaret Court como los dos únicos tenistas de la historia en cosechar tal cantidad de trofeos en un mismo Grand Slam (con la diferencia a favor de aquélla de seguir teniendo más grandes torneos que nadie, con 24 en total) , el diputado de Podemos en la Asamblea de Madrid Isidoro López sembró la polémica al decir que le gustaría que el deportista de Manacor “dejase de practicar un tenis soporífero, defensivo, hipermusculado y pasabolas”.

Difícilmente, sin embargo, se pueden ganar 17 torneos del Grand Slam, 32 de categoría Máster 1000, 4 Copas Davis, dos medallas de oro olímpicas, decenas más de torneos de otras categorías (para un total cercano a 80) y ser número uno del mundo durante un acumulado de más de 140 semanas limitándose a pasar la pelota al otro lado de la red y sin tener un amplio dominio del repertorio de golpes tenísticos e incluso habiendo inventado uno propio conocido como el “banana shot”.

A Nadal le preguntaron al respecto en la conferencia de prensa posterior a su triunfo parisino y respondió lo siguiente: “Sinceramente, me río más que me molesto. Y si eres pasabolas, pues eres pasabolas. Al final estamos en un deporte que consiste en eso. Eso es una frase hecha de los niños de 10 años… ¡Este es un pasabolas! Pues bueno… Pues si te ha ganado significa que ha pasado una más que tú, ¿no? Dicho esto, ¿qué es ser pasabolas: una descalificación? ¿Y si uno es un bombardero que sólo saca, también es una descalificación? Pues no, estamos hablando de deporte y al final el objetivo último es alcanzar tu máximo; de la manera que sea, pero dentro de la ética y del buen hacer, ya sea jugando más agresivo o defensivo, al contrataque o haciendo saque-red”.

ANIVERSARIO

Tres días después de la victoria de Nadal en Roland Garros se cumplió el tercer aniversario de la toma de posesión de Espadas como alcalde de Sevilla, un aniversario que generalmente suele conmemorar la oposición por adelantado en cuanto se cumple el de las últimas elecciones municipales (24 de mayo) y que sirvió para que los líderes del resto de grupos municipales criticaran a Espadas con, salvando las distancias, un argumento similar al usado contra el tenista Nadal: un alcalde  -han dicho de él- que no arriesga nada; que no ha hecho ninguna transformación de la ciudad durante su mandato; que ha obrado con el mismo estilo de Zoido de mucho anuncio y pocas realidades; que se ha limitado a gestionar los Presupuestos con las restricciones impuestas por Montoro sobre reducción del déficit público y tasa cero de reposición de personal; que no ha molestado con ninguna reivindicación a la presidenta de la Junta, Susana Díaz, porque sigue pensando en clave de consejero del Gobierno autónomo que fue y no como el alcalde de Sevilla que es; un alcalde, en fin, carente de modelo de ciudad.

 

Así pues, según la oposición y siguiendo con el símil tenístico, Espadas sería un mero pasabolas de la política que se limita a poner la pelota de forma cómoda al otro lado de la red y a esperar el fallo del contrario más que arriesgar en busca del acierto propio.

 

AUTORRETRATO

El alcalde contribuye a proyectar esa imagen de sí mismo que le confeccionan sus rivales con declaraciones como las que, por ejemplo, realizó recientemente a ABC, al que dijo como resumen de su personalidad y de su “filosofía” política a lo largo de estos tres años de mandato que él “no hace tonterías”.

Cuando le preguntaron con qué virtud política se quedaría entre la valentía y la prudencia, contestó lo siguiente: “Yo, siempre con la prudencia. Creo que en política no debes cometer errores porque los pagan los ciudadanos, pero tomando las mismas decisiones los resultados son siempre los mismos. Yo hablo de ser serio y riguroso; me gusta más. El ciudadano necesita tranquilidad y seguridad jurídica para invertir y en lo que su gobierno va a ir decidiendo en función de los problemas que afronte. No puede tener un gobierno con el que se levante cada mañana a ver qué deciden éstos”.

Y más adelante añadió: “Mi objetivo es no cometer errores, avanzar un poco más lento, pero avanzar (….) La vida en la ciudad no entiende de que en mayo haya elecciones; una obra no se puede hacer más rápida para que la inaugure el alcalde en abril”.

 

ANTÍTESIS

 

Frase esta última que, aun sin citarlo por su nombre, era todo un torpedo contra su antecesor y correligionario Alfredo Sánchez Monteseirín, el cual inauguró las Setas de la Encarnación el 27 de marzo de 2011, dos meses antes de las elecciones municipales del 22 de mayo de aquel año y pese a que aún no estaban concluidas las obras, pero para aparecer en las fotos y en la placa inaugural, una paternidad que a buen seguro no le habría disputado su sucesor, Juan Ignacio Zoido, ante el coste más que cien millonario en euros del icono de su mandato.

Espadas dice que no hace tonterías, en lo que cabe interpretar como referencia a un despilfarro faraónico similar al de las Setas de la Encarnación, pero a mi juicio está en trance de hacer una, cual es la innecesaria, por redundante y deficitaria a largo plazo (117 millones de euros), ampliación del tranvía a un coste inicial de 49 millones que podrían tener mejor destino. Ya que se ha empeñado en cometer este error, lo mínimo exigible es que se aprenda los datos para no quedar aún más en evidencia cuando declara que así el tranvía “será más rentable cuando duplique y pase de 15 a 30 millones de viajeros”. Todavía no se ha enterado de que este medio sólo transportó 3,97 millones de viajeros el año pasado. ¿Dónde están esos 15 millones de pasajeros de los que habla el alcalde y que ya querría Tussam que transportara realmente el tranvía?

Así pues, nonata ampliación del tranvía aparte, el modelo de alcalde que trata de representar Espadas con la no comisión de errores (“tonterías”, dixit) es el opuesto al que en la metáfora tenística sería, en palabras de Nadal, un alcalde “bombardero”, de tratar de destripar la pelota, o sea el Presupuesto, para dejar su huella con transformaciones y obras megalómanas, independientemente de su conveniencia o de su coste económico, como fue Monteseirín: las Setas de la Encarnación (cerca de 140 millones de euros); meter una línea de tranvía por medio de la Avenida (entre 90 y 96 millones de euros) con tan sólo 650 metros de trazado en superficie no redundante con el inferior de la línea 1 del Metro; destrozar el paisaje histórico de Sevilla y arriesgando su título de Patrimonio de la Humanidad al propiciar la construcción de la torre Pelli (178 metros) al borde del Casco Histórico; propiciar que la Universidad Hispalense destrozara los Jardines del Prado de San Sebastián con la construcción de la ilegal biblioteca diseñada por la arquitecta “estrella” Zaha Hadid, y etcétera, etcétera.

 

PRECURSOR

Pero, ¿puede decirse en puridad que Espadas es un “pasabolas” de la política que no asume riesgos con tal de no cometer errores y que por tanto se mantiene sólo a verlas venir?

Ahora que tanto se habla de la jugada maestra de Pedro Sánchez de haberse convertido en presidente del Gobierno con tan sólo 84 parlamentarios en el Grupo Socialista, una minoría tal por la que Susana Díaz, entre otros dirigentes de su partido, lo consideraba imposible, hay que destacar que el precursor en este sentido de Sánchez fue, con tres años de antelación, Juan Espadas.

Recuérdese que Espadas tan sólo tiene 11 de los 31 concejales del Ayuntamiento de Sevilla (el 35% del total), y que pese a ello dirige la ciudad desde hace un trienio sin haber formado previamente un gobierno de coalición con otra fuerza política ni tampoco haber firmado un pacto programático. Es más, también ha logrado sacar adelante los Presupuestos sin que se los tumbe nadie y haciendo concesiones mínimas a unos y a otros o tan genéricas que serían admisibles para la mayoría o su materialización depende de la financiación de otras Administraciones Públicas.

La realidad es que el “a priori” alcalde políticamente más débil, por el número de concejales de su grupo político, en la historia de la Democracia ha tenido el gobierno municipal más placentero que se recuerda, y eso es también una demostración de habilidad e inteligencia políticas.

 

EVOLUCIÓN

 

Aunque aún falta un año en números redondos para las elecciones municipales y, como suele decirse, las encuestas se limitan a ser una mera fotografía de un estado de opinión en un momento dado, por lo que todo es susceptible de cambio e incluso de la noche a la mañana, podemos al menos comprobar a través de los Barómetros de la Fundación Cámara de Comercio y del sondeo realizado por SW Demoscopia para Viva Sevilla cómo ha ido evolucionando la percepción de los sevillanos sobre su ciudad durante el mandato de
Espadas como alcalde:

-Barómetro de Diciembre de 2015: un 13% de los sevillanos estimaba que con Espadas la ciudad iba a peor; un 20,8%, que a mejor, y un 63,4%, que igual.

-Barómetro enero 2017: La percepción empeora. Sube en 3,6 puntos quienes opinan que la ciudad va a peor (16,6%) y baja en 4,5 quienes estiman que va a mejor (16,3%) , mientras se mantiene el de quienes no perciben ningún cambio (63,7%).

-Sondeo Viva Sevilla Junio 2017 (tomamos como referencia la calificación a su gestión): Sigue subiendo la percepción de que la gestión empeora (son ya un 25%), pero también empieza a crecer el número de quienes opinan que es buena (21,6%) y baja en 10 puntos lo que ven la gestión/situación igual o regular (53%).

-Barómetro Enero 2018: Aquí, hace tan sólo seis meses, se produce una inflexión. Empieza a bajar el número de quienes ven Sevilla peor, aunque aún es significativo (21,1%); crece en trece puntos el número de quienes ven la ciudad mejor con Espadas (34,6%) y baja al 39,5% el de quienes la ven igual que con Zoido.

Como balance hasta ahora, desde que Espadas rige los destinos de Sevilla la diferencia entre quienes creen que la ciudad ha empeorado y quienes estiman que ha mejorado es de 13,5 puntos a favor de la visión positiva, casi el doble que al principio de su mandato (entonces 7,8 puntos, también a favor de los segundos). No está mal para un político que dice de sí mismo seguir la estrategia del caracol: “avanzar un poco más lento, pero avanzar”.

 

Dicen los entendidos que el tenis es un juego de porcentajes y que gana el partido aquel que comete menos fallos, una definición muy acorde con la visión de la política por parte de Espadas, para el cual lo importante en la estadística no es el número de aciertos directos, ni los conseguidos con la derecha o con el revés, sino el de los errores no forzados.

El Ministerio de Defensa pretende endosarle a Sevilla la reurbanización de Tablada y Pineda

A MEDIAS

Propone que el Ayuntamiento asuma el 50% de los costes de poner a punto las barriadas militares

CUANTÍA

La factura para el erario municipal ascendería al menos a cuatro millones de euros

IMPROCEDENTE

Con la ley en la mano, los trabajos corresponden al Ministerio antes de su entrega al Consistorio

 

El Ministerio de Defensa no sólo exige al Ayuntamiento, so pena de llevarlo a los tribunales, el pago de una indemnización de 30 millones de euros como supuesto responsable de la expropiación de suelos de su propiedad hace tres decenios para la construcción de la ronda de circunvalación SE-30, sino que también pretende endosarle la mitad de los costes de reurbanización de las dos barriadas militares, que tiene sumidas en el abandono, Tablada y Pineda.

El pasado mes de enero, el Instituto de Vivienda, Infraestructura y Equipamiento de la Defensa (Invied) envió a la Gerencia de Urbanismo un borrador de protocolo de actuaciones para la recepción de la barriada de Tablada (la siguiente sería la de Pineda) por parte del Ayuntamiento, en el que propone  que éste asuma el 50% de los costes de reurbanización.

Los técnicos de la Gerencia han estimado que los trabajos de puesta a punto de las dos barriadas militares, Tablada y Pineda, ascenderían al menos a 8 millones de euros, por lo que la factura para las arcas municipales sería de 4 millones de euros.

Imagen de Tablada

El pasado 17 de mayo, la Gerencia de Urbanismo hizo ver al Invied la improcedencia legal y urbanística de requerir al Ayuntamiento que soporte el 50% de los costes de reurbanización de la barriada y le solicitó que tal, y como ha asumido en sus respuestas, asuma la redacción del Proyecto de Reurbanización de ambas.

Según el gobierno local, legal y urbanísticamente hablando está fuera de toda discusión que la reurbanización de las barriadas Tablada y Pineda para su posterior entrega al Ayuntamiento es una obligación que corresponde al titular de los suelos, en este caso a Invied.

Para los técnicos municipales, toda la problemática en relación con estas barriadas está generada porque el Invied no realiza un mantenimiento adecuado de unos espacios urbanizados que son de su titularidad. Si realizara un mantenimiento mínimamente digno de estos espacios los vecinos no estarían insatisfechos, molestos y no habría mociones políticas al Pleno, como la que recientemente presentó el grupo Popular.

 

ESTRATEGIA DILATORIA

 

En todo este proceso, el Invied  ha adoptado, a juicio del Consistorio,  una clara estrategia dilatoria con cartas, escritos, reuniones con vecinos y borradores de protocolos, etcétera, de lo que se colige que no quiere asumir las cargas económicas derivadas de la reurbanización (aunque sí los ingresos que se han derivado de su calificación urbanística como suelo urbano consolidado; así, en Tablada ya han vendido las viviendas a los particulares).

Los dos hechos que realmente demostrarían la voluntad del Invied de solventar el problema no han sido asumidos ni concretados: Contratación del proyecto de reurbanización y dotación en los Presupuestos Generales del Estado de los importes necesarios para acometer las obras de reurbanización. Por el Ayuntamiento se ha ofrecido que realice por fases, si no le es posible de una sola vez, las actuaciones que puedan adaptarse a las disponibilidades presupuestarias existentes.

En contraste, el Ministerio de Defensa sí ha aprovechado los derechos urbanísticos que  generosamente se le otorgaron en el Plan General de Ordenación Urbana de 2006, bajo el mandato de Monteseirín, como la recalificación de los suelos de los Cuarteles Daoiz y Velarde para uso residencial libre (puesto a disposición de SEPES), el cuartel de Caballería de la Avenida Jerez de uso terciario y la actuación residencial libre de las Naves de Santa Bárbara, que fue utilizada como pago de la deuda histórica, entre otras.

El Plan Estratégico Sevilla 2030

El Plan Estratégico fue un intento de Monteseirín de contrarrestar el PGOU, en manos del PA de Rojas Marcos

En un mundo globalizado e impredecible, la mejor estrategia es que Sevilla funcione con eficacia

 

Espadas, tras año y medio sin noticias al respecto, ha reactivado la redacción del Plan Estratégico Sevilla 2030 con el objetivo de “dibujar entre todos qué es lo que queremos ser y hacer”. Tras los precedentes de los planes anteriores (2010 y 2020) hay que preguntarse si estos textos sirven realmente para algo o equivalen a una carta a los Reyes Magos.

El primer Plan Estratégico conocido surgió como una copia institucional de las planificaciones estratégicas que hacían las grandes empresas norteamericanas, y por una necesidad: lo encargó el Ayuntamiento de San Francisco en 1982 a Andersen Consulting para que le dijera cómo relanzar la actividad económica de la ciudad, y de paso los ingresos municipales, tras los recortes al gasto público impuestos por la Administración de Ronald Reagan. Salvando las distancias, podría decirse que fue una situación parecida a la de España un cuarto de siglo después con la ley de Estabilidad Presupuestaria de Montoro para reducir el déficit a base de recortes al gasto público.

Barcelona, siempre atenta a los Estados Unidos, copió la iniciativa en 1988, y como en España se suele imitar a la capital catalana, en pocos años se anunciaron medio centenar de planes estratégicos, de todo tipo: municipales, metropolitanos, comarcales… Hasta hubo uno para el Bajo Guadalquivir y otro para la Sierra Sur.

 

FRENTE AL PGOU

 

Situémonos en 1999. Rojas Marcos (PA) no renueva la coalición de gobierno que mantenía desde hacía ocho años con Soledad Becerril (PA) y entrega la Alcaldía a Monteseirín (PSOE) previo pacto programático negociado en su casa cara a cara con Chaves y cuyo punto principal es el compromiso de la Junta de Andalucía de reanudar las obras de la línea 1 del Metro. En virtud de aquel acuerdo, el PA se quedó con las delegaciones municipales de mayor poder inversor, con la de Urbanismo y la Gerencia a la cabeza, claves para redefinir el futuro con la redacción de un nuevo Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) que sustituyera al previo a la Expo-92 y que se aprobó finalmente en 2006.

Para tratar de aparentar un poder que realmente no tenía, el PSOE imitó a Barcelona, Málaga (también iba por delante) y Valencia con el anuncio de un Plan Estratégico (octubre del año 2000) que presentar como el que marcara desde la Alcaldía las directrices sobre la ciudad en lugar del PGOU que preparaban los andalucistas desde las caracolas de la isla de la Cartuja.

Y es que a diferencia del PGOU, el Plan Estratégico no tiene poder normativo ni se puede financiar con cargo a convenios urbanísticos, por lo que se limita a expresar genéricas líneas de actuación, principalmente socioeconómicas, y en este caso con un lenguaje tecnocrático.

 

PROSPECTIVA

 

Frente a los arquitectos de la Gerencia y del PGOU, el Plan Estratégico se convirtió en reducto de geógrafos, con el valido del alcalde, Manuel Marchena, al frente. Este, en su presentación, dijo que el objetivo era realizar “una reflexión sobre la ciudad, un ejercicio de prospectiva acerca de sus opciones y posibilidades”, y que entre los retos a los que debía dar respuesta estaban el Metro (se apropiaba del logro de Rojas Marcos), el futuro olímpico (carrera abandonada tras tres fracasos consecutivos) y la articulación del área metropolitana, otra meta incumplida, ya que Espadas sigue hablando de lo mismo dieciocho años después.

 

El gobierno de Monteseirín, y máxime tras librarse del PA y coligarse con IU en los siguientes dos mandatos, convirtió el Plan Estratégico en un cajón de sastre con vasos comunicantes con el PGOU, donde podía caber cualquier cosa para atribuirse su paternidad.

Así, por ejemplo, en el balance final en 2010 se dice que se incluyó el objetivo del Metro “a pesar de que desde diversos sectores de la ciudadanía aconsejaban no incluirlo por haber fracasado el proyecto en no pocas ocasiones y por ello podía afectar la credibilidad del propio Plan Estratégico”, cuando era al revés: se incluyó porque se había anunciado públicamente como condición “sine qua non” para el apoyo del PA a la investidura de Monteseirín como alcalde y tras su paralización bajo el mandato de Del Valle en 1984, y la opinión pública sevillana no habría admitido una nueva frustración.

Y no hay que olvidar que en el periodo abarcado por el primer Plan Estratégico, gracias al ‘boom’ inmobiliario la corporación PSOE-IU tuvo la mayor capacidad inversora de la reciente historia de Sevilla: cuatro veces más que las corporaciones anteriores de PP-PA.

 

TECNOCRACIA

 

El lenguaje tecnocrático que se usa es genérico y bien intencionado para que las metas puedan ser compartidas por la inmensa mayoría y se pueda hablar de un alto grado de ejecución de las líneas estratégicas y proyectos siempre que no se entre a analizar en detalle.

Por ejemplo, la primera línea consistía en convertir Sevilla en nodo para promover el progreso humano. ¿Quién no iba a estar de acuerdo con esta declaración de intenciones? En este capítulo, lo mismo cabía impulsar la construcción del Metro que transformar la ciudad en nodo entre Oriente y Occidente y en una Factoría Cultural, amén de crear el Foro Metropolitano de Concertación de Políticas y Proyectos Estratégicos.

Otra línea que cualquiera suscribiría consistía en la modernización de la base productiva y el empleo, aunque ocho años después aún tenemos casi 72.000 parados. En este capítulo se hablaba de remodelar y crear nuevos parques empresariales y polígonos industriales; del centro histórico enclave @ (sic); desarrollar redes RICO; desarrollo aeronáutico y gestión integral del turismo. La tercera parece la aplicación a Sevilla de la Declaración Universal de los Derechos Humanos: convertirla en la ciudad de la convivencia y el desarrollo social educativo incrementando la participación ciudadana, con el proyecto integral Polígono Sur y la ciudad espacio educativo. La cuarta línea, hacer de Sevilla una ciudad sostenible de alta calidad ambiental potenciando el ahorro de agua y la energía solar y promoviendo la arquitectura sostenible y el uso del transporte colectivo y la bici o ir a pie.

Y vamos a la quinta, en otro ejemplo de retórica tecnocrática: ciudad policéntrica que se expresa en sus barrios, un objetivo que debía lograrse mediante la creación de centros de tramitación administrativa municipal y de espacios artísticos, lúdicos y culturales.

LA REALIDAD

Si descendemos a los detalles, se observa que bastantes de los proyectos enumerados, por magníficos que fueran, no dependían de la ciudad, no había recursos para acometerlos o se gastaron en otra cosa (como los 138 millones de euros en las Setas de la Encarnación). Por ejemplo, optimizar las redes de autovías y disponer de velocidad alta entre las ciudades de Andalucía, Sur de Portugal y Extremadura; interconectar Sevilla con la Costa del Sol por ferrocarril y carretera; conexión del aeropuerto con la red de alta velocidad; proyecto centro logístico del Atlántico y del Mediterráneo; nuevas líneas de Cercanías; hacer de Sevilla un Distrito Financiero del Mediterráneo, y etcétera, etcétera.

Sobre todos estos bienintencionados deseos versó el primer Plan Estratégico y ahora el gobierno de Espadas se dispone a darle una nueva vuelta a la noria pensando en 2030, en un mundo cada vez más impredecible como el actual, donde  grandes empresas punteras hasta hace sólo unos años han desaparecido o ya carecen de importancia, como Kodak, Enron, Nokia, Pan Am, Olivetti, Lehman Brothers, Blockbuster….

¿Tiene sentido? ¿Se puede planificar el futuro cuando en gran medida no depende de nosotros? ¿Qué hacer si no?

REFLEXIÓN

Recordemos el artículo que en marzo de 2016 publicó en la Tribuna de Viva Sevilla el catedrático de Economía Manuel Alejandro Cardenete titulado ‘¿Políticas de empleo municipales?’ y en el que, entre otras cosas, decía lo siguiente:

“Desde el Ayuntamiento se vuelve a sacar a la palestra la elaboración de un Plan Estratégico y un Plan de Empleo Municipal. Perfecto, pero ¿con qué instrumentos de política económica? En los manuales de primero de Económicas, ya aparece claramente explicado cuáles son las políticas económicas. A saber. Políticas de demanda agregada, que comprenden las políticas fiscales, monetarias y comerciales, y las políticas de oferta agregada, que comprenden las de rentas y las estructurales.

Pues bien, ¿cuál de éstas son competencia de los ayuntamientos? Pues ninguna. O casi. De las de demanda agregada, sólo hay una leve competencia en materia fiscal con los tributos municipales, pero poco empleo genera esto. En todo caso, y desde el punto de vista del gasto, sí podría generarse algo, pero no es más que puestos de trabajo públicos que no son sostenibles en el tiempo.

Manuel Alejandro Cardenete

Las otras dos políticas, nada de nada. ¿Y de las de oferta? Pues poco que decir. De las de rentas, algo puede hacer un ayuntamiento con alguna ayuda social y poco más. Y de las estructurales, casi no tiene competencia para cambiar reglamentación directamente implicada con el mercado laboral.

Entonces, ¿qué puede hacer un ayuntamiento? Pues sentar las bases para que una economía local funcione. Que los servicios públicos sean efectivos y eficientes, que la administración local facilite la creación de empresas y negocios -y sobre todo que no ponga trabas- que el ayuntamiento haga de gran aglutinador de proyectos y que atraiga el enclave y localización de empresas y apuestas por sectores productivos que generen valor añadido productivo y empleo. Pero que no se pierda el norte. El empleo lo generan las empresas. Lo demás, es querer engañar al ciudadano y encima gastar del erario público que anda encima escaso“.

El mejor Plan Estratégico es que Sevilla funcione.

Autobuses turísticos

El pasado 24 de abril, Rafael Belmonte, edil del PP, lamentó que el gobierno de Espadas haya renunciado durante este año a ingresos por valor de 48,5 millones de euros al no incluir en los Presupuestos, por ejemplo, recaudación alguna por la prevista enajenación de la antigua comisaría de la Gavidia.

Uno de los ingresos que no contabiliza Belmonte y al que ha renunciado no sólo Espadas sino también las corporaciones municipales desde hace más de un cuarto de siglo es el que podrían reportar, como ocurre en muchas urbes españolas y del mundo, las licencias de los autobuses turísticos, en manos desde 1992 de un duopolio de empresas sevillanas, Sevirama y Compañía Hispalense de Tranvías (City Sightseeing).

La pasividad del gobierno local en este asunto es aún más llamativa porque hace casi año y medio (27 de enero de 2017) el Pleno del Ayuntamiento aprobó por unanimidad de todos los grupos políticos una propuesta de Participa Sevilla para regular la actividad de los autobuses turísticos y adjudicar su explotación por concurso público.

Susana Serrano, portavoz de Participa, dijo que su grupo había realizado un análisis comparativo y detectado que mientras otras ciudades tenían en los autobuses turísticos una importante fuente de ingresos, en Sevilla las dos empresas explotadoras de este servicio se lucraban sin que la ciudad obtenga beneficio alguno.

“Las referidas empresas -afirmó la portavoz- vienen disfrutando de manera gratuita y sin contraprestación alguna a Sevilla de unas autorizaciones municipales para una actividad en exclusiva y desde hace más de 25 años, siendo necesario resaltar que esas mismas empresas abonan considerables cantidades por la prestación de este mismo tipo de servicio en otras ciudades españolas”.

 

EL EJEMPLO DE MADRID

 

Efectivamente, es tal como dijo la portavoz de Participa Sevilla. Si tiramos de hemeroteca podemos leer un despacho de Europa Press de fecha 27 de enero de 2011 titulado ‘City Sightseeing  se presentará al concurso para gestionar los autobuses turísticos de Madrid’, de la que entonces era alcalde Ruiz Gallardón.

El teletipo decía: “Aunque no ha querido desvelar los detalles de su propuesta, ya que el plazo de presentación finaliza este viernes, 27 de enero, City Sightseeing sí ha confirmado que intentará conseguir gestionar un servicio que ya controla en otras ciudades españolas como Málaga, Palma de Mallorca, Sevilla o Santander, entre otras, así como en grandes urbes como Nueva York, Londres o París”.

El Ayuntamiento madrileño había publicado el 5 de enero de 2011 un concurso abierto para adjudicar este servicio durante un decenio a partir de la formalización del contrato.

Según los términos del concurso, el nuevo contrato incluía una parte fija anual de al menos 1.050.000 euros, más otra variable que sería de un 3,5% de la facturación bruta si ésta no superaba los 9 millones de euros, y de un 4,5% si excedía de esa cantidad.

 

ADJUDICACIÓN

 

Al concurso, además de la sevillana City Sightseeing, se presentaron ocho potentes empresas, entre ellas El Corte Inglés, Globalia, Auto-Res, Arriva….lo que da idea del negocio que estaba en juego.

La explotación del servicio de autobuses turísticos fue adjudicada a la UTE formada por Alsa y el Grupo Juliá, cuya oferta fue la mejor valorada por los técnicos municipales, tanto por sus prestaciones como por su importe económico. Según informaciones periodísticas publicadas el año pasado, esta UTE está pagando actualmente al Ayuntamiento madrileño unos 4 millones de euros anuales: tres millones fijos por la concesión y un millón en variables.

Hace dos años, el delegado de Movilidad Sostenible del Ayuntamiento de Valencia, Giuseppe Grezzi, al anunciar los pliegos de condiciones para sacar a licitación pública el servicio del bus turístico (ofrecido hasta entonces por dos empresas privadas mediante una simple autorización administrativa otorgada por corporaciones del PP, en un caso similar al de Sevilla), estimó que su ciudad había perdido por esta causa más de 8 millones de euros y que sólo Barcelona ingresaba 6 millones anualmente a través de la concesión que había otorgado.

Basten estas cifras millonarias para comprender la magnitud del negocio de los autobuses turísticos en las grandes urbes. Si las empresas están dispuestas a pagar ese dinero, ¿cuánto no ganarán?

 

AQUÍ, GRATIS

 

Quedémonos con el dato de que la empresa sevillana City Sightseeing, que según la moción de Participa no paga nada por su extraordinario negocio (ya es una multinacional que opera en un centenar de ciudades del mundo) al Ayuntamiento de Sevilla, sí estaba dispuesta a pagar al menos ese millón y pico de euros anual de canon fijo (más los variables) que como mínimo exigía el Ayuntamiento de Madrid por un plazo de diez años y, por tanto, más de diez millones de euros hasta 2021, mientras que en Sevilla disfruta gratis de una concesión obtenida sin concurso público. Un auténtico chollo que le ha permitido capitalizarse para desde aquí abordar su expansión internacional.

El grupo Participa tuvo acceso a un informe realizado por técnicos del Ayuntamiento en septiembre de 2016 según el cual quien supuestamente como delegado de Tráfico habría dado entonces (21 de enero de 1992, previa solicitud cursada el 16 de enero de 1990) autorización a la empresa Sevirama para la explotación de autobuses turísticos habría sido Mariano Palancar Penella (PP) y que el propietario de dicha compañía era su propio hijo, Mariano Palancar Sánchez.  Sin embargo, estos datos no se ajustan a la realidad de ninguna manera, ya que Mariano Palancar no formó parte del primer gobierno de coalición PA-PP que acordaron Rojas Marcos y Soledad Becerril, con el primero como alcalde, sino que entró a formar parte del segundo gobierno de ambos partidos (1995-1999), ya con Soledad Becerril como alcaldesa, la cual le encomendó la Delegación de Tráfico y Transportes. Por tanto, si Mariano Palancar no fue delegado municipal hasta 1995 era literalmente imposible que pudiera haber adjudicado en 1992 (tres años antes) un permiso a la empresa Sevirama.

 

En ese informe en manos de Participa se dice que el carácter indefinido de la autorización y el tiempo transcurrido desde la misma “la convierte de hecho en autorizaciones perpetuas”, y que no consta permiso para publicidad en los vehículos.

En cuanto a los autobuses turísticos de la otra compañía del duopolio, Hispalense de Tranvías (City Sightseeing), los técnicos dicen en su informe que, atención, se le concedió la autorización ¡antes de solicitarla! Y es que la fecha oficial de concesión data del 21 de enero de 1992, cuando la solicitud está fechada el 30 de enero de ese mismo año. Y otro detalle significativo: la fecha del permiso a las dos compañías es exactamente la misma.

Siempre según los datos obtenidos por Participa, los vehículos autorizados eran de tipo tranvía (de ahí el nombre de la empresa, que preside Enrique Ybarra), no autobuses de dos plantas; se le dio autorización sin aportación alguna de documentos hasta al menos cinco años después; no consta autorización para publicidad en los vehículos ni en kioscos de la ciudad, y al igual que en el caso de Sevirama, por el carácter indefinido y el tiempo transcurrido, los permisos son de hecho “perpetuos”, sin que exista constancia de pago alguno al Ayuntamiento como contraprestación por la cesión de espacios públicos y la explotación de un servicio de naturaleza pública.

 

LA CES SE MOVILIZA

 

Ocho años después, en 2001, el entonces delegado de Transportes, Blas Ballesteros, anunció que el gobierno de Monteseirín convocaría un concurso público para adjudicar el servicio de autobuses turísticos y no “por intereses familiares ni nepotismo que roce el bananerismo político”.

Inmediatamente, la patronal sevillana (CES) se movilizó para frenar la convocatoria del concurso público, con el argumento de que en tal caso una empresa foránea podría hacerse con el servicio.

 

Así pues, los empresarios sevillanos dicen defender la economía de libre mercado reconocida en nuestra Constitución, pero se tornan en los mayores proteccionistas en cuanto ven sus intereses amenazados por la competencia exterior, como ocurre cuando la  hostelería invoca la tradición frente a empresas de fuera para seguir disfrutando sólo por esa razón de veladores en la vía pública.

 

La patronal hispalense, sin embargo, guarda silencio y no explica la contradicción de que ninguna empresa foránea pueda aspirar a gestionar el servicio de autobuses turísticos en Sevilla mientras la sevillana Sevirama ha prestado servicio en Valencia y City Sightseeing se presenta a todo tipo de concursos fuera de aquí (como el citado de Madrid) y opera ya en once ciudades españolas y en un total de 98 en todo el mundo, pagando los cánones correspondientes.

 

Y TODAVÍA MÁS

 

El gobierno socialista de Monteseirín, como era habitual en él ante los grupos de poder (recuérdese que también prorrogó la ocupación de la margen derecha del Guadalquivir por entidades privadas),  fue sensible a las presiones de la patronal y el concurso público anunciado por Ballesteros jamás se convocó.

Item más, siendo Zoido alcalde, en septiembre de 2012 el Ayuntamiento autorizó a las dos empresas del duopolio turístico a que ampliaran su oferta, y por tanto sus posibilidades de negocio, al permitirles que sus autobuses circularan por la zona restringida del Centro de la ciudad y otorgarles nuevas paradas, como la situada cerca de la Torre de los Perdigones.

El secretismo del Ayuntamiento sobre las condiciones de privilegio en que opera el duopolio es tal que al no atenderse sus demandas de información en tal sentido, pese a la normativa y las promesas sobre transparencia, un empresario tuvo que recurrir a los tribunales hace un par de años para que el gobierno de Espadas le facilitara datos sobre cómo el Consistorio  había adjudicado un cuarto de siglo antes a Sevirama y Compañía Hispalense de Tranvías (City Sightseeing) la explotación que gozan en exclusiva de los autobuses turísticos, que tan pingües beneficios reportan.

Con que alguna compañía, éstas o cualquiera otra, pagara lo que estaba dispuesta a pagar City Sightseeing al Ayuntamiento de Madrid en 2011 (más de un millón de euros anuales), por explotar los autobuses turísticos, el Consistorio sevillano obtendría recursos como los que ha necesitado para renovar las redes de abastecimiento y saneamiento en Torreblanca. Y cada año podría dedicar, gracias al turismo, un millón de euros a los barrios desfavorecidos de la ciudad. ¿A qué está esperando Espadas para materializar la moción aprobada por unanimidad en el Pleno y convocar el concurso público?

El tranvía millonario

El kilómetro de tranvía prolongado a Santa Justa va a acabar costando casi tanto como el del Metro

Los autobuses que cubren el mismo tramo transportan el doble de viajeros que los previstos para el tranvía

Espadas se ha empecinado en gastarse 48 millones de euros en prolongar el tranvía desde San Bernardo hasta Santa Justa en dos fases y con el único argumento tras su lapsus inicial (cuando dijo que algo habría que hacer de cara a las elecciones municipales, sin pensar en la necesidad o en su coste) de que cuando se ejecute al completo la ampliación se podrá dar servicio a 3,5 millones de pasajeros más, con lo que toda la línea (Plaza Nueva-Santa Justa) tendría 8 millones de usuarios al año.

Viajemos en el tiempo al 25 de marzo de 2011. Aquel día, el entonces alcalde, Monteseirín, anunció la entrada en servicio para el Viernes de Dolores de la ampliación de la línea del tranvía en 885 metros más, desde el Prado hasta San Bernardo. Esgrimió unos estudios de demanda encargados por Tussam, la empresa municipal gestora de este medio de transporte, según los cuales con la ampliación la demanda se iba a incrementar en un 15%, de modo que se pasaría de 16.000 viajeros diarios a 18.400, con un incremento anual de 600.000 hasta un total de 5,1 millones.

Que tome nota Espadas. Las previsiones anunciadas entonces por Monteseirín nunca se han cumplido en el septenio transcurrido. No sólo no se han alcanzado los 5,1 millones de viajeros, sino que la demanda fue cayendo prácticamente año tras año a partir del pico de 4,77 millones alcanzado en 2011.

INCUMPLIMIENTO

Esta ha sido la evolución: año 2011 (el de la ampliación a partir del segundo trimestre a San Bernardo), 4,77 millones de pasajeros; año 2012, 4,54 millones; año 2013, 4,30 millones; año 2014, 4,15 millones; año 2015, 3,93 millones; año 2016, 4,03 millones, y año 2017, 3,97 millones de viajeros.

Si tomamos como referencia los 4,70 millones transportados durante el año anterior a la ampliación, esto es en 2010, los 3,97 millones del año pasado suponen 730.000 menos (Monteseirín anunció 600.000 más); una caída del 15,53% (Monteseirín anunció justamente lo contrario: un incremento del 15%), y una media de 10.876 viajeros diarios (Monteseirín anunció una media de 18.400).

Así pues, han fallado todas las previsiones de Monteseirín y de Tussam, pero como parece que aquí da todo igual se emprende una huida hacia adelante, a ver si prolongando cada vez más el tranvía, enterrando más millones en el mismo y eliminado las líneas de autobuses que prestaban o prestan aún servicio antes que aquél, se logra algún día justificar un proyecto que en su origen sólo tuvo una motivación electoralista, casualmente la misma que inconscientemente se le escapó a Espadas: Monteseirín también necesitaba presentarse con algo a las elecciones municipales y concibió el tranvía como sucedáneo del Metro que no llegaba al Centro (de ahí su denominación de Metrocentro) a costa de los contribuyentes sevillanos. Total, como él no iba a poner el dinero de su bolsillo.

El ingeniero al que le encargó el proyecto, Miguel Vidal, confesó en 2013, en unas Jornadas celebradas en Málaga, que por petición municipal la obra del tranvía tenía que realizarse en un año, “lo que requería -dejó escrito- trabajar a tres turnos todos los días del año”. Los trabajos empezaron en marzo de 2006 y las elecciones municipales estaban previstas para el 27 de mayo de 2007, pero Monteseirín, a pesar de sus prisas electoralistas, no pudo inaugurar su tranvía hasta el 28 de octubre, ya pasados los comicios.

CUATRO FASES

Confome a lo acaecido hasta ahora y a los planes anunciados, ésta va a ser la historia del tranvía, por fases:

– Entrada en servicio el 28 de octubre de 2007 a lo largo de entre 1.115 y 1.368 metros (el baile de cifras es una constante en cualquier concepto; aquí, según se compute o no el ramal a las cocheras) entre la Plaza Nueva y el Prado de San Sebastián, a un coste (otra vez versiones dispares) de entre 80 y 83 millones de euros. Como el tranvía no cumplió las expectativas (en tres años la demanda de viajeros sólo se incrementó en 240.000), porque numerosos usuarios potenciales preferían ir andando desde el Prado o la Puerta de Jerez hasta la Plaza Nueva, Monteseirín decidió quitar el mayor número posible de autobuses del Prado y prolongar el tranvía hasta San Bernardo, para forzar su mayor utilización.

– Segunda fase: 15 de abril de 2011. Entra en servicio la prolongación en 885 metros hasta San Bernardo, a un coste de entre 10 y 13 millones de euros.

Balance a los diez años del tranvía (2007-2017): La media diaria de viajeros transportados ha sido de 11.660. La media diaria de las once líneas de autobuses a los que sustituyó: 53.097. Conclusión: Monteseirín se gastó unos 93 millones en un tranvía que transporta al Centro 41.437 viajeros menos cada día que los antiguos autobuses de Tussam que rendían viaje en la Plaza Nueva.

-Tercera fase: Años 2019-2020. Espadas anuncia para entonces la prolongación en 1.440 metros más desde San Bernardo hasta la confluencia de Luis de Morales con Luis Montoto, a un coste de 35 millones de euros.

-Cuarta fase: Año 2021. Prolongación en 720 metros más hasta Santa Justa, con un coste de 13 millones de euros.

141 MILLONES DE EUROS

Por tanto, si no hay desviaciones presupuestarias, el coste acumulado por el tranvía será de entre 138/141 millones de euros para salvar una distancia de entre 4.160/4.413 metros, a razón de 34 millones de euros en números redondos el kilómetro, casi tanto como el Metro (658.020.037 euros para 18,1 kilómetros), con un coste promedio éste por kilómetro de 36,5 millones de euros.

Al final va a tener razón Monteseirín en bautizar su tranvía como Metrocentro, porque es casi tan caro como el Metro de la Junta de Andalucía.

Para hacer más digerible la ampliación a Santa Justa, Espadas nos cuenta que el tranvía, gracias a que se van a cortar los más de 200 árboles y arbustos (¿les suena?; qué gran aval para la candidatura de Sevilla a Capital Verde de Europa) existentes en la mediana de las avenidas para que aquél corra a sus anchas, circulará a una media de 21,6 Kms/hora, por lo que los pasajeros sólo tardarán 5 minutos entre San Bernardo y la estación del AVE. Lo dudo: a esa media de velocidad y para esa distancia no resultan 5, sino 6 minutos, a los que habrá que añadir el tiempo de carga y descarga de pasajeros en las cuatro paradas proyectadas.

¿Hace falta gastarse 48 millones en prolongar el tranvía 2.160 metros hasta Santa Justa? ¿Tiene Sevilla un problema de conexión entre San Bernardo y Santa Justa? La respuesta es un no rotundo.

POR ABAJO Y POR ARRIBA

Bajo la superficie, al igual que el Metro, en un día laborable circulan entre ambas estaciones 140 trenes de Cercanías de Renfe (líneas C-1, C-4 y C-5), a una media de un tren pasando cada 10 minutos y con un tiempo de viaje de 5 minutos, inferior por tanto al que tardará el tranvía. El primer tren parte a las 5:08 horas y el último, en función de la línea, circula a las 23:30 horas.

El año pasado, sólo en Santa Justa se subieron a los trenes de Cercanías 1,3 millones de  viajeros, y 1,4 millones en San Bernardo, por lo que el trasiego entre ambas estaciones es de 2,7 millones de viajeros.

En superficie cubren el mismo itinerario que el futuro tranvía tres líneas de autobuses, con el siguiente número de pasajeros transportados en 2016 (datos de la Memoria de Tussam): la número 28, Prado-Alcosa (2.384.920 viajeros); la Circular 2 (3.789.341) y el autobús especial al aeropuerto (769.017). En total, 6.943.278 viajeros, casi el doble que esos 3.500.000 que dice Espadas transportará el futuro tranvía en ese mismo tramo.

¿Habrá que suprimir entonces las líneas de autobús  para trasvasar los pasajeros al tranvía y así justificar el gasto de 48 millones de euros en su prolongación? Pero como el tranvía y los autobuses los gestiona Tussam, ello equivaldría a hacerse trampas en el solitario. ¿O pasará como ahora con el tranvía de Monteserín, que transporta cinco veces menos pasajeros que los antiguos autobuses?

Gobernar es también establecer un orden de prioridades y no parece que en la Sevilla de los casi 74.000 parados, con siete de los barrios más pobres de España y con decenas de miles de bloques sin siquiera ascensor sea una prioridad gastarse 48 millones en construir una redundante línea de tranvía en un tramo servido con creces por los trenes de Cercanías y los autobuses de Tussam.

Trasvase de memoria

Espadas dice que la memoria de los presos de la Gavidia se puede reflejar en la plaza o en San Hermenegildo

La iglesia del antiguo convento no es equiparable en tamaño para equipamiento al de la antigua comisaría

 

Espadas ha defendido en recientes declaraciones a Onda Cero su pacto presupuestario con el PP, que le obliga a recalificar la Gavidia y a venderla antes de fin de año. Ha empleado el eufemismo de que lo mejor es buscar “un socio o aliado de la iniciativa privada” porque rehabilitar y poner en uso desde lo público el edificio supondría un coste de unos 14 millones de euros.

No existe ninguna asociación en la enajenación. Socio es el que forma parte de una compañía o de un proyecto, y aquí el gobierno pretende justamente lo contrario: salirse de la Gavidia cuanto antes. En todo caso cabría hablar de búsqueda de una complicidad en la operación de venta.

Es preferible que Espadas, cuyas palabras denotan cierto complejo de culpa por deshacerse del inmueble, hable a las claras en vez de con juegos semánticos. Podría decir que vende la antigua comisaría obligado no sólo por su pacto con el PP, sino también porque es un problema para el Ayuntamiento, no creado por él como alcalde, sino heredado de Monteseirín, el cual se gastó 9,9 millones (más la cesión al Ministerio del Interior de cinco parcelas valoradas en 2,3 millones) hace doce años sin saber qué destino darle y que sólo en este periodo el gasto en vigilancia ha supuesto otro millón más.

Ni Monteseirín, ni Zoido, ni Espadas. Como ningún alcalde sabe qué hacer desde lo público con un edificio protegido ubicado en una situación privilegiada y que podría suponer una gran oportunidad pero que se ha convertido en una patata caliente, la única opción aparentemente posible es su venta para los habituales usos en nuestra ciudad de hotel, comercio, gimnasio o similar, aunque para ello haya que inflar las cifras.

CIFRA INFLADA

Y es que el alcalde dice ahora que rehabilitar la Gavidia le costaría al Ayuntamiento 14 millones de euros. Cuando a finales de 2015 él mismo suscitó el debate sobre la posible demolición/venta de la antigua comisaría y se encargó un informe a los técnicos de Urbanismo sobre su estado de conservación y coste de rehabilitación, informe nunca desvelado, extraoficialmente se dijo que la operación podría ascender a entre 8,5 y 10 millones de euros. Espadas, con tal de venderla, eleva la cantidad a 14 millones en sólo un par de años (entre un 40% y un 65% más). No sabíamos que los costes en la construcción se habían disparado de esta forma.

Si el Ayuntamiento no puede dedicar 14 millones de euros a recuperar la Gavidia para equipamiento público del Casco Antiguo y/o concentración de los funcionarios municipales dispersos en sedes cuyo alquiler le cuesta 650.000 euros anuales, ¿cómo Espadas sí podía tratar de comprarle a la Junta la sede de la Consejería de Gobernación en la Plaza Nueva para ubicar allí a todos los funcionarios en una operación a nueve años vista que habría supuesto un gasto de 17,3 millones de euros?

Con ese mismo planteamiento, a razón de una inversión por fases y no toda de golpe, destinando dos millones de euros anuales de los Presupuestos (¿no dice que los de 2018 supondrán una inversión de 100 millones?), el Ayuntamiento podría recuperar la Gavidia en un periodo de cinco años (a un coste total de 10 millones y no del inflado de 14). Y además de crear con ello empleo en la ciudad, podría tratar de hacerlo con fondos europeos, acogiéndose a uno de esos programas de la UE de ayudas a la recuperación de cascos históricos o similares. Y concentrando allí los funcionarios dispersos y ahorrándose esos 650.000 euros anuales en alquileres podría amortizar la operación en 15 años, un plazo de tiempo inferior a los 16 que llevamos sin hacer nada desde que Monteseirín compró a tontas y locas el edificio y le quitó un “marrón” al Ministerio del Interior (obligado a conservarlo como su propietario hasta entonces) para echárselo encima a Sevilla.

Por tanto, la operación de rehabilitación y puesta en uso de la Gavidia desde lo público sería perfectamente posible y viable económicamente y no generaría más gastos al Ayuntamiento, sino un ahorro, al tiempo que supondría un hito y un cambio de política que lanzaría un poderoso mensaje a la opinión pública: el gobierno es capaz de salvar edificios abandonados y de reutilizarlos para la ciudad. Sin embargo, ¿cuál es el mensaje que sin otra iniciativa que la venta para lo de siempre, con lo cual se equipara al Zoido al que tanto criticó, está lanzando Espadas a los sevillanos?

MENOR SUPERFICIE
En la segunda parte de sus declaraciones, el alcalde dijo lo siguiente: “La idea es hacer una modificación urbanística que recoja el conjunto de la plaza de la Concordia, con el edificio de la Gavidia y el convento de San Hermenegildo, para lograr un socio privado que invierta; conseguir la rehabilitación del antiguo convento y destinarlo a un equipamiento vecinal y cultural y tener en cuenta que la antigua comisaría es un lugar de memoria democrática, con lo que en ese entorno, en el edificio, la plaza o San Hermenegildo, debemos buscar un espacio para el recuerdo”.

La antigua comisaría, que mide 7.462,59 m2, está calificada como suelo de interés público y social para equipamiento del distrito Casco Antiguo. Un equipamiento no puede suprimirse sin más. Puede cambiarse de ubicación, pero sin merma. Sin embargo, el alcalde está planteando una merma cuando habla de, en la operación de venta, rehabilitar el antiguo convento (en realidad la antigua iglesia del convento) de San Hermenegildo y destinarlo a equipamiento vecinal y cultural, ya que no llega ni de lejos a los 7.462 m2 de la Gavidia, porque es unas diez veces más pequeño.

Item más. Ambos edificios, la comisaría y San Hermenegildo, están dentro del ámbito del Plan Especial de Protección del Sector 8.2 “San Andrés-San Martín”, que fue aprobado definitivamente el 29 de noviembre de 2013, y con las competencias delegadas en el Ayuntamiento. Este, por tanto, podrá entender, a través de la Comisión Local de Patrimonio, en lo tocante a la Gavidia (con protección parcial C, grado 1), que es un Bien de Catalogación General en virtud de la Disposición Adicional 6ª de la Ley 14/2007 de 26 de noviembre de Patrimonio Histórico de Andalucía (BOJA Nº 248, del 19 de diciembre de 2007).

No obstante, la Sala de San Hermenegildo es un Bien de Interés Cultural (BIC) y sujeto por tanto a la competencia de la Comisión Provincial de Patrimonio, por declaración como tal efectuada el 13 de mayo de 1959 (BOE Nº 130, de 1 de junio de 1959). Así la intervención en este BIC ha de limitarse a su conservación, por lo que sería muy problemática su transformación interior para equipamiento vecinal, tal como pretende el alcalde.

LOS TRASVASES
El pasado 15 de febrero, Urbanismo aprobó un trasvase de edificabilidad de 12.000 m2 desde una parcela propiedad de Viapol a la parcela propiedad de LAR España  (gran negocio para la inmobiliaria de Ricardo Polo) donde se construye el centro comercial Palmas Altas. Es una práctica urbanística aceptada siempre que no suponga un incremento de la edificabilidad total del ámbito y que las condiciones (altura, distancia a linderos, etc..) en la parcela destinataria lo permitan.

Influido quizás por esa noticia, el alcalde ha propuesto un trasvase de la memoria histórica o democrática desde la antigua comisaría de la Gavidia, en cuyos calabozos se torturó a los presos antifranquistas y que lucharon por la restauración de la democracia que hoy disfrutamos, cuando se ha expresado en los siguientes términos: “(hay que) tener en cuenta que la antigua comisaría es un lugar de memoria democrática, con lo que en ese entorno, en el edificio, la plaza o San Hermenegildo, debemos buscar un espacio para el recuerdo”.

La edificabilidad se puede trasvasar bajo ciertas condiciones, pero la memoria histórica, con tal de liberar de esa “hipoteca” a la antigua comisaría y facilitar su venta no, como apunta Espadas cuando habla de un espacio de recuerdo en el entorno, la plaza o San Hermenegildo y liquidar la cuestión con ¿qué? ¿una placa? ¿un monumento? Eso supondría una falsificación de la historia, porque donde las víctimas de la Dictadura fueron torturadas fue en la Gavidia, no en San Hermenegildo ni en ninguna de las plazas colindantes.

Algo deberá decir al respecto la Junta de Andalucía, ya que en virtud de la ley 2/2017 de Memoria Histórica y Democrática, para salvaguardar los valores históricos, etnográficos o antropológicos de los lugares declarados de Memoria Democrática -y la Gavidia lo está- “será necesaria la autorización de la Consejería competente con carácter previo a las restantes autorizaciones o licencias para cualquier cambio o modificaciones que se desee llevar a cabo, tanto se trate de obras de todo tipo, incluyendo remociones de terreno, como de cambios de uso”.

En otros países se preservan los lugares de Memoria por respeto a la historia y a las víctimas y ejemplo para las nuevas generaciones de lo que no debe volver a ocurrir. En Suráfrica, cuatro barcos parten cada día con destino a la isla-cárcel de Robben, donde estuvo preso Nelson Mandela durante 18 años y donde antiguos reclusos compañeros suyos explican a los impresionados turistas el complejo carcelario del apartheid. Uno de esos turistas, ahora hace un año, fue el líder del PSOE y correligionario de Espadas, Pedro Sánchez, que expresó su emoción al hallarse en la celda de Mandela con estas palabras: “Sirva su ejemplo y su memoria para mantener viva esa llama: la fraternidad entre los seres humanos. Para que no haya más discriminaciones ni presos políticos en el mundo”.

¿Será Espadas capaz de mantener viva la llama de los presos de la Gavidia o reducirá su memoria a una mera placa en un muro de San Hermenegildo?

Urbanismo tumba una reclamación de 23,3 millones de los Benjumea

TAMBIÉN LOS JESUITAS

 

El ‘pool’ de dueños de los suelos exige la anulación del convenio firmado en tiempos de Monteseirín

 

CAUSAS

Culpan a la Gerencia de los problemas por la SE-30 y SE-20 y la afección acústica del aeropuerto

RECHAZO

Urbanismo les acusa de no subsanar los problemas, pese a conocerlos, y pretender un enriquecimiento injusto

 

La Gerencia de Urbanismo ha rechazado la reclamación presentada en nombre de los dueños del Buen Aire por la promotora inmobiliaria de la familia Benjumea, antigua propietaria de Abengoa, para la devolución de 23.367.643 euros a cuenta del convenio urbanístico firmado durante el mandato de Monteseirín, el cual habría utilizado esos fondos y los de otros convenios similares en la construcción de las Setas de la Encarnación.

Frente a la exigencia de Iniciativas de Bienes Inmuebles (Ibisa) en nombre de la familia Benjumea y de otros grandes propietarios, como la Compañía de Jesús, del sector del Buen Aire, la Gerencia de Urbanismo sostiene que no ha incumplido los compromisos que asumió en el convenio urbanístico que ambas partes firmaron el 4 de septiembre de 2003 (durante el mandato de Monteseirín) para el desarrollo urbanístico de los terrenos, y menos que proceda reintegrar las cantidades que aquéllos aportaron para la adquisición de los sistemas generales e indemnizarles por los daños.

Como se recordará, aprovechando la paralización de los proyectos inmobiliarios en Sevilla debido al estallido de la crisis económica en 2008, Monteseirín destinó el dinero de los convenios urbanísticos, y presuntamente también el del Buen Aire, a terminar la construcción de las Setas de la Encarnación para poder inaugurarlas antes de la conclusión de su tercer mandato y de las elecciones municipales de mayo de 2011.

Urbanismo desestima la reclamación de la familia Benjumea y del resto de propietarios con el argumento de que los suelos mantienen la clasificación de urbanizables ordenados para la construcción de viviendas y el desarrollo de actividades económicas y que el Plan Parcial sigue en disposición de ser aprobado de forma definitiva, por lo cual y en caso de aceptar la exigencia se podría generar un enriquecimiento injusto de los propietarios.

La Gerencia rechaza a los reclamantes que traten de “hacer confundir la inevitable complejidad del proceso con una imposibilidad definitiva de ejecución de las previsiones del Plan General”.

 

QUINCE AÑOS

 

El rechazo de Urbanismo supone un duro golpe para la familia Benjumea, que tras haber perdido Abengoa se ve atrapada a través de su sociedad patrimonial inmobiliaria Ibisa en el bloqueo urbanístico de la Hacienda del Buen Aire, cuyos derechos habría utilizado también como aval ante los bancos acreedores de Abengoa para el mantenimiento del escaso porcentaje de acciones que le ha quedado en la histórica compañía de Palmas Altas.

Los Benjumea y el resto de propietarios, incluida la Compañía de Jesús, firmaron en septiembre de 2003 con la Gerencia de Urbanismo un convenio para el desarrollo urbanístico del Buen Aire ante la previsión de que se pasara de Suelo No Urbanizable a Urbanizable en el nuevo PGOU que entonces estaba redactando Fustegueras (se aprobó en 2006) y para su “correcta integración en el proceso urbanístico”, y aportaron al Ayuntamiento más de 11 millones de euros para la financiación de los sistemas generales.

Sin embargo, desde diciembre de 2013 (diez años después) vienen exigiendo sin éxito la resolución del convenio y la devolución del dinero, más otras cantidades en concepto de intereses y daños y perjuicios, por sentirse engañados por el Ayuntamiento ante la supuesta imposibilidad de construir las 2.096 viviendas autorizables, más espacios para actividades económicas, debido a los posteriores problemas de acceso y enlaces surgidos con las rondas SE-30 y SE-20, y a los informes negativos de la Dirección General de Aviación Civil por el impacto de las futuribles viviendas y espacios comerciales en el cercano aeropuerto de San Pablo y la trayectoria de los aviones durante el despegue y aterrizaje.

Urbanismo rechaza las exigencias de los propietarios con el argumento de que fueron conocedores desde el principio de los problemas de acceso y de huella acústica existentes y de que en todos estos años aquéllos no han hecho nada por cumplir las recomendaciones técnicas de la Dirección General de Aviación Civil.

“Los propietarios son los principales responsables de que el Plan Parcial no haya podido ser aprobado, al no haber sido diligentes atendiendo las consideraciones de los informes sectoriales”, concluye la Gerencia de Urbanismo.

La reclamación económica de los propietarios

Desde diciembre de 2013, los propietarios de los suelos de la Hacienda del Buen Aire exigen al Ayuntamiento que declare resuelto el convenio urbanístico que firmaron el 4 de septiembre de 2003 para facilitar la formulación y ejecución de la Revisión del Plan General de Ordenación Urbana (2006) y, en consecuencia, la devolución de las siguientes cantidades:

-Por la financiación de la adquisición de terrenos calificados de sistemas generales exteriores al área de reparto y de ejecución de sistemas generales del nuevo PGOU, 11.029.015 euros (aunque en esta cifra hay algunas discordancias entre los propios dueños).

-Por los intereses legales devengados desde entonces, 3.749.588, 79 euros. Esta cantidad ha sido actualizada hasta 5.243.863 euros.

-Por los daños y perjuicios causados por los gastos asumidos, 7.094.765 euros.

En total y en números redondos la reclamación asciende por ahora a 23.367.643 euros.

Urbanismo fue dando largas a los propietarios mediante una resolución de 4 de marzo de 2014 en virtud de la cual suspendió el plazo para resolver su solicitud, suspensión que a base de diversas prórrogas se ha prolongado hasta ahora, cuando ha acordado desestimar la reclamación, por lo que a los dueños de los terrenos sólo les cabe ya recurrir a los tribunales ordinarios.

Más de 2.000 viviendas para los dueños del Buen Aire

La Compañía de Jesús es la principal propietaria de los terrenos calificados como urbanizables en el sector del Buen Aire, aunque la voz cantante de la recla

mación ante Urbanismo la haya llevado la familia Benjumea, con la que mantiene una estrecha relación desde los tiempos del patriarca, Javier Benjumea Puigcerver.

La relación de propietarios de los suelos en conflicto con el Ayuntamiento 

es la siguiente:

-Compañía de Jesús. Provincia Bética 196.982 m2

-Iniciativas Concertadas 139.387 m2

-Iniciativa de Bienes Inmuebles (Benjumea) 106.102 m2

-Urbanismo Concertado (Urconsa) 106.102 m2

-Urbanizadora del Aljarafe (Urdasa) 100.000 m2

-Comunidad de Bienes Herederos de

José García Carranza y Araceli Benjumea   51.237 m2

-Cabenin S.L.     2.986 m2

 Total propiedades 702.796 m2

 Urbanismo les reconoció en el PGOU el derecho a construir en esos suelos 2.096 viviendas, más 18.549 m2 de edificabilidad para actividades económicas (comercios, hoteles, oficinas…).

Los propietarios, por su parte, se obligaron a financiar con 2.824.264 euros parte de la adquisición de los terrenos calificados como sistemas generales exteriores al área de reparto y con 8.204.751 euros (a razón de 21,035 euros por m2 edificable atribuido por el PGOU a los terrenos) parte de la ejecución de los nuevos sistemas generales.

El ‘retroscopio’

Monteseirín trata de convencernos de que no lo quitó el PSOE sino que él se fue

Espadas tendrá que pagar 45,5 millones por sus facturas pendientes y litigios

(Retroscopio: Una vez que ya sabemos cuál es la situación del paciente se dice lo que se tenía que haber hecho. Alfredo Sánchez Monteseirín)

Para confirmar la operación de blanqueo de la imagen de Monteseirín que hace tiempo emprendieron los sectores y medios más beneficiados por su generosa derrama de fondos públicos durante su mandato para silenciar voces críticas a su gestión, el mismísimo ex-alcalde socialista, cobrándose favores pasados, ha pedido que le hicieran una amplia entrevista en la que incluso plantea que cree llegada la hora de que le pongan una calle en Sevilla. Modesto que es el personaje.

Nos hallamos, pues, ante otro intento más de reescribir la historia reciente de la ciudad, una reescritura que se inicia con el propósito de Monteseirín de convencer a los sevillanos de que él no se presentó a las elecciones municipales de 2011 porque no quiso y no porque el PSOE no lo dejara.  Monteseirín, tal como escribí en su día,  sigue tratando de aparentar que fue él y no Griñán quien decidió su marcha del Ayuntamiento, cuando su estrategia desde su clamorosa derrota (se parapetó tras el denominado ‘sector crítico’, ya que no tuvo el valor de presentarse él mismo) frente a Viera en el congreso socialista de julio de 2008 fue la de una numantina resistencia para evitar que el PSOE lo defenestrara antes de tiempo.

En segundo lugar, para evitar también que cuajara la alternativa interna (Emilio Carrillo) preparada por el partido con la antelación suficiente y dado el derrumbamiento de su figura en las encuestas y el rechazo que generaba en la opinión pública (el 20% de los sevillanos que declaraban conocer al alcalde  lo calificaban directamente con un cero y jamás fue aprobado en una encuesta durante sus 12 años de mandato, sin contar el demoledor resultado para él de la encuesta encargada por el PSOE a Julián Santamaría).

 AMAGO DE DIMISIÓN

 En tercer lugar y una vez emigrado Chaves (su gran valedor, no tanto por estima como por temer que abrir el melón sucesorio en Sevilla en mitad de un mandato equivalía a abrir la veda para que se hiciera lo mismo en la Junta de Andalucía en mitad de una legislatura, como así le acabó ocurriendo a él: Chaves se veía en el espejo de Monteseirín), una vez ido Chaves, decía  amagar con su dimisión a finales de 2009 ante Griñán al comprobar que no gozaba del favor del por entonces nuevo presidente de la Junta y luego también secretario general andaluz , pero con un doble objetivo:

1)      Forzar su ratificación ante la supuesta falta de tiempo (17 meses por entonces) para que el PSOE buscase un candidato alternativo fuera del Ayuntamiento.

2)      En caso contrario, dejar colocado como sucesor  a Celis, el hombre encargado de convertir Sevilla capital en el califato del sector crítico frente a  la Ejecutiva Provincial liderada entonces por Viera y pese a haber contado éste con  el 88,6% de los votos en el previo  congreso provincial socialista.

Monteseirín trató de asaltar el PSOE de Sevilla desde la trinchera de la capital, parapetado en su condición de único alcalde socialista de una capital de provincia y de Sevilla como capital de Andalucía. Trató deliberadamente de dividir el partido al sentirse ‘intocable’ por ser alcalde de Sevilla, desafiando de forma permanente la autoridad del secretario provincial  y confiado en el manto protector de Chaves.

 MANIOBRAS

 Monteseirín siempre jugó manejando los tiempos políticos para que el tiempo acabara jugando a su favor. Contaba con que su amago de dimisión nunca sería aceptada por Griñán a tan sólo año y medio de las elecciones y que ese año y medio le daría margen de maniobra para tratar de ganarse al nuevo presidente de la Junta, por una parte, y de invertir los sondeos contrarios a su persona mediante una intensa campaña mediática (puesta en marcha de Giralda Tv, compra de favores periodísticos a través de Manuel  Marchena y del dinero de la publicidad institucional o de las empresas municipales; buzoneo de publicaciones laudatorias en los barrios…) y de captación de apoyo social.

Así, el entonces  alcalde habría intentado que Griñán hubiera actuado de presentador suyo en una conferencia que iba a pronunciar después de la festividad Reyes. Al no conseguir su propósito de que el presidente de la Junta le hiciera su loa política y  que ésta se interpretara como un aval a su persona, dentro y fuera del partido, pospuso la  conferencia ‘sine die’.

Más ejemplos de la estrategia del alcalde de ganarse apoyos sociales para que fueran valorados en la Presidencia de la Junta: intentó que le otorgaran la medalla de oro del Ateneo (a lo que se ve, siempre tan humilde) como agradecimiento por los favores municipales –ahí se vio que no eran gratuitos- a la entidad de la calle Orfila.

Todas estas maniobras no cuadran con su aserto de que en realidad lo que él quería era dejar la Alcaldía porque consideraba suficientes diez años en total y al final de su tercer mandato habría acumulado doce. Todo lo contrario: él y su círculo de confianza tenían como referentes a alcaldes que casi se habían perpetuado en el Poder, como su correligionario Francisco Vázquez en La Coruña, que fue regidor durante 23 años seguidos, y el andalucista Pedro Pacheco, alcalde de Jerez durante 24.

 LA DEUDA

 Monteseirín trata también de convencernos de que durante sus mandatos no hubo ni ruina ni despilfarro y que así lo certifica el Banco de España. “Estoy harto de poner sobre la mesa una y mil veces -ha afirmado- los datos que demuestran que esa denuncia (de Zoido) es una gran falacia. El propio Espadas -ha añadido- lo ha dicho más de una vez. El Banco de España establece la verdad del Ayuntamiento de Sevilla en 2011, pero se repitió esa gran mentira. El déficit de Sevilla era por entonces de 446 millones de euros….”.

 En puridad el Banco de España atribuye al Ayuntamiento una deuda de 454 millones al finalizar 2010, último año completo de Monteseirín al frente del Ayuntamiento, y de 452 millones en 2011, año a medias con Zoido. Monteseirín omite la deuda con que dejó a las empresas municipales, desde Tussam a Sevilla Global, por lo que la suma de todas ascendía a al menos 646 millones de euros. (Sólo durante su mandato Tussam acumuló 384 millones en pérdidas, cuando Soledad Becerril la había dejado completamente saneada, con el contador a cero). Al año siguiente de su llegada a la Alcaldía (año 2000), el Consistorio debía poco más de 300 millones y él lo dejó con, supuestamente, una deuda de  454 millones.

Y hay que emplear el término supuestamente porque en las estadísticas de Monteseirín no aparecen, por ejemplo, las facturas que dejó de reconocer y por tanto de pagar a Emasesa a partir del año 2003 por el agua consumida y otros conceptos (como la red de radio Secora) y que ahora tiene que pagar Espadas: 11,87 millones de euros. ¿Le imputamos la deuda a Espadas o a él?

CONDENAS JUDICIALES

Ni tampoco aparecieron durante su mandato los pagos que ahora Espadas debe hacer por condenas judiciales debido a la pésima gestión de aquél en conflictos como:

-Mercasevilla con Sando: 14 millones de euros, de los que el gobierno actual ha tenido que provisionar 5,3 millones.

-Por las expropiaciones infravaloradas al Colegio Portaceli: 3,05 millones.

-Con la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir a cuenta del Plan de Restauración Hidrológico Forestal:  5,4 millones.

-Por trabajos en barrios degradados y otros: 3 millones.

-Por Palmas Altas Norte (pendiente de cuantificación).

-Por el aparcamiento de Bami: 7,4 millones.

-Por el aparcamiento del Arenal: 521.501 euros

-Por Telvent: 122.448 euros.

-Por Telefónica: 173.043 euros

Todos estos impagos y condenas judiciales derivadas de su época y que ahora recaen en Espadas suman más de 45,5 millones, que habría que añadir a su Debe, al igual que el millón de euros gastados en la vigilancia de la Gavidia, que compró sin saber para qué y dejó abandonada para que ahora Espadas se coma ese “marrón”.

EL QUE VENGA DETRÁS

La estrategia de Monteseirín consistió en suscribir créditos o luego renegociarlos a largo plazo para que fueran otros y no él quien pagara las deudas. Así, tomando como referencia el 31 de diciembre de 2015, fecha de cierre del ejercicio anterior y del último Presupuesto del mandato de Zoido, se comprobó que aún quedaban pendientes de pagar 346,8 millones de euros de dieciséis créditos bancarios suscritos por Monteseirín por un total de 584,6 millones de euros. De esa cifra se colige que Zoido tuvo que hacerse cargo al menos del pago de 237,7 millones de deuda de su antecesor.

La cifra, sin embargo, sería muy superior. En puridad, puede decirse que todos los préstamos que aparecen en la lista general del Ayuntamiento suscritos durante el mandato de Zoido fueron para abonar deudas de Monteseirín, bien para pagar facturas pendientes desde hacía años con los proveedores del Ayuntamiento (56,7 millones pedidos a los bancos con tal propósito), bien por la deuda de Emvisesa por haber asumido en tiempos de Monteseirín el pago de la faraónica obra del nuevo Palacio de Congresos de Fibes (préstamo de 52,5 millones de euros).

 Y a todo esto hay que añadir los 138 millones de euros que estaban destinados a los futuros barrios de la ciudad, aportados por los promotores de los suelos, y que él se gastó en las Setas. Si ahora, una vez superada la crisis, los promotores o sus sucesores se disponen a edificar y exigen que se ejecuten las infraestructuras por las que ya pagaron al Ayuntamiento, ¿quién haría frente al pago, Monteseirín o Espadas? ¿A quién se le imputaría la deuda?

 

El remate de las peregrinas teorías del antiguo alcalde es que el incremento de coste de las Setas no fue un sobrecoste porque se sustituyó un material por otro, siendo el material sustitutivo, la madera, mucho más barato que el metal que se dijo se iba a emplear. Y sostiene Monteseirín que había que hacer algo para dinamizar la zona Norte de la ciudad (las Setas) y que ese algo hiciera de locomotora de su desarrollo.

 Por eso mismo, como la supuesta locomotora no ha funcionado, el gobierno local (Antonio Muñoz dixit) habla de la necesidad de extender el turismo al sector Norte del Casco Antiguo al cabo de siete años más y de 138 millones de euros menos para los futuros desarrollos de
Sevilla.

NOTA.- Después de publicado este artículo se han ido conociendo otros casos que han ido incrementando las deudas legadas por Monteseirín a sus sucesores:

Condenan al Alcázar a pagar 170.000 euros por obras sin licencia en la etapa de Monteseirín

http://sevilla.abc.es/sevilla/sevi-condenan-alcazar-pagar-170000-euros-obras-sin-licencia-etapa-monteseirin-201801312304_noticia.html

Otra factura de Monteseirín: 3,3 millones por una expropiación en Sevilla que no pagó en 2007

http://sevilla.abc.es/sevilla/sevi-otra-factura-monteseirin-33-millones-expropiacion-no-pago-2007-201802122339_noticia.html

El Supremo rechaza el recurso de Mercasevilla contra la sentencia que le condena a indemnizar a Sando

Tendrá que abonar cerca de 14 millones de euros por no entregar un suelo con suministro eléctrico

http://sevilla.abc.es/sevilla/sevi-supremo-rechaza-recurso-mercasevilla-contra-sentencia-condena-indemnizar-sando-201802162207_noticia.html

La Gerencia abona 39.000 euros por una reforma en la Plaza de España

  • Una sentencia obliga a pagar intereses a Tragsa por reconstruir la balaustrada en 2009http://www.diariodesevilla.es/sevilla/Gerencia-abona-reforma-Plaza-Espana_0_1220278527.html

 

Sevilla baja de los 400 millones de deuda por primera vez en este siglo

(….)

Actualmente el Ayuntamiento está pagando 21 préstamos bancarios. De ellos, 14 son todavía de la etapa de Monteseirín y Torrijos. Del año 2003 quedan todavía por pagar 7,4 millones a Unicaja y Caja Madrid, mientras que del tranvía quedan pendientes 5,3 millones y del edificio Arte Sacro que impulsó el gobierno socialista para reunir a los artesanos de la Semana Santa y que IU quiso reconvertir en oficinas municipales aún hay que abonar 9,7 millones.

Refinanciar la deuda

En todo caso, el principal agujero que tiene el Ayuntamiento es el préstamo con BBVA, Dexia y Sabadell que firmó Monteseirín en el año 2010, justo antes de marcharse, para refinanciar de nuevo toda su deuda hata 2022. De esa operación todavía quedan por pagar 185,2 millones, prácticamente la mitad de todo lo que se debe. En concreto, de aquel periodo hay todavía en fase de amortización hasta el año 2031 préstamos cuyo capital pendiente asciende a 283,8 millones. Y a esto hay que sumar las facturas que siguen llegando al Ayuntamiento desde los juzgados porque no se pagaron en su día y ahora se están dictando condenas contra la administración pública obligando a abonarlas….

http://sevilla.abc.es/sevilla/sevi-sevilla-baja-400-millones-deuda-primera-este-siglo-201802142332_noticia.html

 

 

Debate sobre la Gavidia: o economía digital, o equipamiento público

El martes 30 de enero de 2018 fue invitado por el sindicato Comisiones Obreras a participar en el Teatro Duque en el acto titulado ‘La Gavidia a debate. Titularidad pública para las necesidades ciudadanas’, en unión de la decana del Colegio de Arquitectos de Sevilla, Cristina Murillo; Julián Sobrino, profesor de la Universidad Hispalense, y el periodista Carlos Mármol, que formó parte del equipo fundacional de Diario de Sevilla y fue mi subdirector en dicho rotativo.

He aquí un resumen de mi intervención en esta mesa redonda, que inicié tras unas palabras de gratitud a la central sindical por la invitación y un emocionado recuerdo a Alberto Jiménez Becerril y a su esposa, Ascensión García Ortiz, al cumplirse en esa misma fecha el vigésimo aniversario de su vil asesinato a manos de la banda terrorista ETA.

Voy a tirar de hemeroteca para hacer una cronología de los hitos más significativos acaecidos en la reciente historia de la antigua comisaría de la Gavidia porque creo que nos será útil para enmarcar el tema y tener una cierta visión global de cara al posterior coloquio.

Hay que recordar que el edificio fue comprado en diciembre de 2006 por el gobierno local que presidía Monteseirín al Ministerio del Interior por 9,9 millones de euros más la cesión de cinco solares, valorados en 2,3 millones de euros, para la futurible construcción de otras tantas comisarías.

En junio de 2010, la entonces delegada municipal de Hacienda, Nieves Hernández, se felicitaba por haber cuadrado las cuentas del Ayuntamiento al incluir en el Presupuesto la previsión de venta del mercado del Arenal y de la Gavidia, a la que daba una valoración de 12 millones de euros.

Por aquella época, el gobierno de coalición PSOE-IU / Monteseirín-Torrijos sostenía que los suelos de Mercasevilla no se podían adjudicar a la oferta más elevada económicamente porque ello contribuía a la especulación. Pues bien, ¿cómo puede calificarse que elevara en más de un 20% el valor de la Gavidia sobre el precio de compra unos años antes?

El 18 de marzo de 2011, Nieves Hernández, que continuaba de delegada de Hacienda, anunció la redacción de unos nuevos pliegos de condiciones para convocar un nuevo concurso (de lo cual cabía colegir que habría habido al menos un concurso anterior, se supone que declarado desierto) para la enajenación de la Gavidia. Se introducía como novedad la posibilidad de realizar una permuta: el comprador podría destinar la totalidad de la antigua comisaría a superficie comercial siempre que aportara el mismo número de metros cuadrados para equipamientos públicos dentro del Casco Histórico, para la cual habría una doble recalificación: se pasaría a terciario la Gavidia y a suelo de interés público y social (SIPS) el terreno del privado. Se mantenía la tasación de 12 millones de euros de la antigua comisaría.

Declaró por entonces la delegada municipal de Hacienda que al gobierno local le parecía interesante la actividad comercial en la Gavidia y su entorno en tanto que supondría una rehabilitación en el Casco Histórico Norte y generaría puestos de trabajo conforme a la posibilidad anunciada por el alcalde (Monteseirín) de realizar modificaciones puntuales del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU).

Así pues, esta solución de convertir la antigua comisaría en un centro comercial ideada por el gobierno de coalición PSOE-IU / Monteseirín-Torrijos acabaría siendo coincidente con la que posteriormente planteó y tramitó Zoido desde el gobierno municipal del PP y que tan denostada fue por la izquierda cuando ésta ya se hallaba en la oposición. El factor agravante de Zoido fue su intento de construir un aparcamiento rotatorio subterráneo en la cercana Alameda que prestara servicio al futurible centro comercial pese a que el PGOU vetaba este tipo de parkings en el Casco Histórico.

Siguiente hito: Espadas llega a la Alcaldía de Sevilla en junio de 2015 y tan sólo tres meses más tarde, en septiembre, lanza el debate sobre una posible demolición de la Gavidia aludiendo a:

 

1.- Que el edificio había tenido históricamente muy escaso interés (entre los empresarios para su adquisición).

2.- Que tenía unas calidades (arquitectónicas) bastante discutibles.

3.- El coste que para el Ayuntamiento suponía su vigilancia (que no su conservación) para evitar el vandalismo.

Esta idea o globo-sonda atentaba contra la ley del Patrimonio, que obliga a proteger los Bienes de Interés Cultural (y la Gavidia está declarada BIC), y con la misma se trataba de exonerar al Ayuntamiento de su deber legal de conservación del edificio en cuanto su propietario.

Por cierto que en aquel entonces traté de verificar informáticamente a través de la página web municipal si el gobierno local había sometido la antigua comisaría a la obligatoria Inspección Técnica de Edificios (ITE) para conocer su estado de conservación y obrar en consecuencia, pero no tuve éxito alguno en el empeño, por impericia o la falta de información. Hay que recordar que la Ordenanza de la ITE estipula una sanción de 6.000 euros en caso de omisión del deber de pasarla. ¿Podría acreditar el Ayuntamiento que la ha cumplido en el caso de la Gavidia?

Nuestro siguiente hito cronológico es el 27 de noviembre de 2015, fecha de celebración de un Pleno municipal en el que todos los partidos, salvo el PP -se abstuvo-, aprobaron una moción de IU en virtud de la cual el Ayuntamiento desistió de la modificación del PGOU promovida por Zoido para recalificar la Gavidia para centro comercial y decidió mantener la calificación que tenía en el Plan General de 2006 para garantizar así su uso público y social.

Titulares de prensa de entonces: “El Ayuntamiento blinda el uso público y social de la Gavidia”.

Declaraciones tras el Pleno del delegado de Hábitat Urbano, Antonio Muñoz: “Ahora se abrirá un periodo de reflexión para debatir entre todos el tipo de equipamiento que se quiera llevar allí”.  

Un año más tarde, el alcalde Espadas plantea al Pleno, que se la rechaza, la operación de comprar a la Junta de Andalucía la sede de la Consejería de Gobernación en la Plaza Nueva, que mide 8.838 m2, por los 7.462,59 m2 de la Gavidia (921 menos). Argumenta que así se podrían concentrar los funcionarios dispersos por distintas sedes de la ciudad, algunas de ellas de titularidad privada y por las que se pagaban cerca de 650.000 euros en alquileres.

La primera fase de la operación habría consistido en comprarle a la Junta el 35% de la Consejería (2.934 m2) por 6.080.000 euros, y alquilarle con opción a compra los dos tercios restantes para ir adquiriendo progresivamente la totalidad del inmueble a lo largo de nueve años a un total, conforme a la valoración del m2, de 17.331.428 euros, según mis cálculos. A título comparativo, se habían dado con motivo de la polémica sobre la posible demolición de la Gavidia diversas estimaciones sobre el coste de su restauración, de entre un mínimo de 8,5 millones de euros y un máximo de 10 millones. Dicho de otro modo, por la mitad del coste de la operación de compra de la sede de la Consejería de Gobernación se podría haber rehabilitado la antigua comisaría, pero parece que para aquélla sí había dinero y no para esta última.

Y en nuestro viaje por el tiempo llegamos a diciembre de 2017 e incluso los primeros días de enero de 2018, a las negociaciones PSOE/PP sobre el frustrado pacto para los Presupuestos del Ayuntamiento y que incluyeron un acuerdo de venta de la Gavidia por 10 millones de euros.

Este pacto no nato  habría supuesto el incumplimiento del acuerdo plenario de noviembre de 2015 sobre el mantenimiento del uso público y social del edificio.

Y, por otra parte, si se quisiera vender la Gavidia, ¿cuál debería ser el precio para que la ciudad no perdiera dinero con la operación? Habría que tener en cuenta:

-El precio de adquisición (sin contar el de los solares entregados), que fue de 9,9 millones de euros.

-El coste de la vigilancia durante todos estos años, que ha sido de 1 millón en números redondos.

-El Indice de Precios al Consumo (IPC) acumulado a lo largo de once años y que ha sido del 16,8%, lo cual supondría una repercusión de 1.680.000 euros.

Por tanto, según mi estimación, el de precio de venta debería ser de 12,58 millones de euros.

Llegados a este punto, Espadas ha trasladado a los grupos municipales la existencia de cinco ofertas  por la Gavidia, en su mayor parte para convertirla en hotel/comercio o centro deportivo, y que hay tres opciones:

1.- Vender el edificio

2.- Hacer una concesión

3.- Desarrollarlo desde la titularidad pública

 

En el caso de que se planteara la enajenación de la antigua comisaría, ¿qué uso interesaría no desde la óptica de un empresario privado, que es muy libre de jugarse su dinero conforme a la economía de libre mercado que reconoce nuestra Constitución, sino desde la óptica de la ciudad, como estrategia de ciudad?

¿Para establecer un centro comercial? No. Si ya antes de los actuales desarrollos comerciales en curso o en proyecto Sevilla y su área metropolitana tenían en mayor número de grandes superficies comerciales de Andalucía, hay que unir la construcción del complejo comercial en los edificios Podio de la Torre Pelli; la zona comercial que quería conceder Zoido (y que en parte también empieza reconociendo Espadas) a Altadis; el complejo Sevilla Park en el puerto con el argumento de la integración puerto-ciudad; el centro Palmas Altas, junto a Los Bermejales, que será el mayor de Andalucía, y siguiendo adelante, ya en término de Dos Hermanas, el futurible Megapark.

¿Para convertirla en un hotel? No. Teníamos al acabar noviembre 208 hoteles, no hay día en que no se anuncie la construcción de uno nuevo, y pese a todo el ‘boom’ turístico del año pasado se ha quedado sin ocupar el 35% de la capacidad hotelera de la ciudad:

http://andaluciainformacion.es/m/?a=732058&friendly_url=sevilla&t=big-data-turistico

¿Para un centro deportivo? No. No parece que la ciudad esté falta de gimnasios e infraestructuras donde practicar deporte. Sin ir más lejos, en la antigua Estación de Cádiz Espadas inauguró no hace mucho un complejo deportivo.

Mi planteamiento es que no debemos apostar, como estrategia de ciudad, por un monocultivo económico ni poner todos los huevos en la misma cesta con el riesgo que supondría que estallara la potencial burbuja turística que se estaría formando en Sevilla. ¿Cuántos de nuestros turistas son prestados por crisis en otros países de la Cuenca Mediterránea? Aunque las previsiones de la Organización Mundial de Turismo (OMT) son optimistas para el año actual y siguientes, Egipto, Túnez y Turquía están ofreciendo hoteles de cuatro estrellas con todo incluido al precio de 36 euros la noche y gracias a esta agresiva política comercial ya han recuperado este verano 3,5 millones de turistas que habían perdido.

Si se planteara la enajenación de la Gavidia a un privado, como estrategia de ciudad para la diversificación económica yo apostaría por un uso ligado a la economía digital 4.0 o la instalación de una aceleradora de start-up.

Miren, Ciudadanos ponía de ejemplo a Bilbao, ciudad que tuvo primero claro qué quería hacer y por eso se fue en busca de Digipen, una especie de universidad privada de videojuegos de la que prácticamente todos sus alumnos salen ya colocados por la alta demanda del mercado; y los videojuegos no son una tontería, sino todo lo contrario: mueven más dinero en el mundo que todo el sector del automóvil.

En Madrid, recientemente, el Ayuntamiento, la Comunidad Autónoma y hasta la Fundación Universidad-Empresa acudieron en busca de TechShop, una cadena de centros tecnológicos que tiene 10.000 asociados en todo el mundo y que firmó acuerdos en Francia con Leroy Merlín.

En resumen, se trata de gobiernos que tienen previamente un modelo de ciudad en mente y en función de ese modelo actúan, y no en función del mercado o de los proyectos que les vengan sin selección previa por ellos mismos.

Naturalmente, en la hipotética enajenación de la Gavidia habría que preservar un espacio para la Memoria Democrática e Histórica en homenaje de quienes allí fueron torturados. Como ha dicho una de las personas que han aparecido en el vídeo proyectado antes de este acto,

llama la atención la desmemoria en España sobre nuestro pasado inmediato, al contrario de países como Francia o Italia, donde se pueden encontrar numerosas referencias y espacios dedicados a quienes lucharon contra el nazismo o el fascismo, como en el caso de Turín, al que me referiré más adelante.

 

Si no se enajena la antigua comisaría y se opta por mantener la titularidad pública, ¿qué usos preconizo?

 

Por ejemplo, para la reubicación de todos los funcionarios municipales dispersos por distintas sedes. Sería el equivalente a la frustrada operación de compra de la Consejería de Gobernación de la Junta de Andalucía pero invirtiendo en la Gavidia el dinero (o más bien la mitad) que la ciudad estaba dispuesta a pagarle al Gobierno autónomo.

 

Una variante de esa posibilidad sería aprovecharla para ampliación de la vecina Consejería de Justicia previa permuta y/o compensación económica con la Junta de Andalucía, terreno y/o dinero que podría dedicar el Ayuntamiento a dotaciones para el Casco Antiguo. Esta variante se parecería, salvando las distancias, a lo que se hizo en Turín con la cárcel de La Nuove, donde se torturó a los demócratas, los antifascistas y los judíos durante la época de Mussolini y la II Guerra Mundial, y que ha sido preservada como museo de la Memoria y en parte alberga dependencias de la Justicia.

(Aportaré más información al final).

Otra posibilidad que me gusta es la propuesta de Participa Sevilla de crear allí un centro polivalente de cuidados porque -dice- la población de mayores de 65 años de Sevilla supone el 16% del total y sólo hay una residencia pública de mayores y grandes dependientes y que no llega a 300 plazas. En realidad, la proporción de mayores de 64 años en nuestra ciudad es del 18,8%, y la del Casco Antiguo, del 19,52%. Es el séptimo distrito con más personas mayores de la ciudad pero, ojo, el primero en menor número de jóvenes: sólo el 15% de su población tiene menos de 18 años, con lo que la proyección indica que en el futuro será el distrito más envejecido, aunque ahora lo sea Triana.

 

http://andaluciainformacion.es/sevilla/732062/uno-de-cada-cuatro-vecinos-de-triana-tiene-mas-de-64-anos/

 

Cuarta posibilidad: una especie de Fab Lab turístico como el que en Lyon han proyectado en la Casa del Chamarier (intendente de finanzas del Obispado), que forma parte del conglomerado en torno a la Catedral de San Juan, pasado el río Saona. Sería el equivalente a nuestro Palacio Arzobispal, sólo que aquí se decidió construir, como no podía ser de otra manera en esta ciudad, un hotel más, el hotel Los Seises, mientras que en Lyon quieren fomentar todas las nuevas tecnologías aplicadas al turismo: la impresión 3D, la realidad aumentada, la robótica, la geolocalización, aplicaciones para móviles….y dar cobijo también allí a start-up como ésta que tenemos en Sevilla, Past View, la que ofrece esas gafas de realidad virtual con las que puedes ver cómo habría sido Itálica en tiempos de los romanos.

 

http://imprimalia3d.com/noticias/2017/01/19/008647/lyon-crear-fab-lab-tur-stico-impresoras-3d-casa-del-chamarier-junto

 

Una variante podría ser una biblioteca especializada en cultura “maker” y centro de fabricación digital como la que en Barcelona se inauguró el pasado viernes, 26 de enero, en una antigua fábrica textil a la que han dado el nombre de la poetisa Montserrat Abelló, en el barrio de Les Corts.

http://imprimalia3d.com/noticias/2018/01/24/009696/barcelona-tendr-una-biblioteca-especializada-cultura-maker

 

Esta es una de las tres que el Ayuntamiento ya ha construido en otros tantos distritos y su objetivo es que cada uno de la ciudad tenga la suya

El Consistorio barcelonés ha invertido en la restauración de la antigua fábrica textil, que mide 3.300 m2 (la mitad de la Gavidia), casi la misma cantidad por la que el nuestro adquirió al Ministerio del Interior la comisaría de la Gavidia: 9,6 millones de euros.

La gran diferencia es que Barcelona sí sabía qué hacer en la antigua nave textil y Sevilla, once años después aún no sabe para qué compró la comisaría de la Gavidia ni qué hacer con ella.

 

Museo del Carcere “Le Nuove” (Museo de la Cárcel “Le Nuove”), Turín

(De mi libro ‘Mi Guía práctica de Turín para ahorrar tiempo y dinero’, amazon 2018)

Se encuentra radicado en esta antigua cárcel de Turín, que fue construida en la segunda mitad del siglo XIX e inaugurada en el reinado de Vittorio Emanuele II. Permaneció en funcionamiento hasta 1986, cuando fue sustituida por otro penal más moderno. En los años veinte del pasado siglo, bajo el régimen fascista imperante en Italia, albergó muchos presos políticos y judíos. Dentro de los muros de la prisión funcionó en la II Guerra Mundial una unidad dirigida por las SS del Ejército nazi alemán, que se encargó de torturar a los presos.

Este museo erigido en la antigua cárcel tiene por objetivo preservar la memoria de aquellos que sufrieron en sus carnes los horrores del nazismo o cayeron en su lucha contra el totalitarismo y la afirmación de una Italia libre y democrática.

Mediante visitas guiadas por voluntarios es posible acceder a las distintas partes del antiguo penal y ver los lugares donde los detenidos fueron confinados, las celdas de castigo y los sistemas de tortura. Dentro de la prisión también hay un búnker antiaéreo excavado hasta los 18 metros de profundidad, hallado accidentalmente en el año 2010 y habilitado tras diversos trabajos de conservación.

La dirección del museo previene a los visitantes de que hay que pasar por pasajes muy angostos y subir numerosas escaleras, por lo que la visita no es recomendable para personas que sufran problemas cardiovasculares o tengan dificultades para caminar, y a quienes realicen la visita, que utilicen un calzado adecuado a las características de este antiguo presidio donde tantos antifascistas acabaron encerrados.

Dirección: Via Paolo Borsellino 3

Teléfono: 00 39 011 76 04 881

Correo electrónico: segreteria@museolenuove.it

Autobús: Líneas 9-55-68

https://www.museolenuove.it/index.php

https://www.youtube.com/watch?v=PbrUh8I48V0

Tussam transportó casi 80 millones de pasajeros en 2017

BARQUETA-HELIÓPOLIS

La línea 2 vuelve a ser la de mayor demanda, con 6,7 millones de usuarios (+3,2%)

CRECIMIENTO

La línea Santa Clara-Gran Plaza crece un 11,2%, y la del aeropuerto, un 10,3%

SE DISPARA

La tarjeta para estudiantes, con 2,88 millones de usuarios, crece un 86%

La empresa municipal de transportes (Tussam) obtuvo el pasado año 2017 la mayor demanda de usuarios desde 2011 al transportar el conjunto de sus autobuses y el tranvía un total de 79.864.153 viajeros, cifra que supone un ligero aumento del 0,4%, según un avance del balance del último ejercicio, al que ha tenido acceso Viva Sevilla.

Los 79,8 millones de viajeros transportados el año pasado han sido 288.543 más que en 2016, pero lejos de los que, por ejemplo, transportó Tussam un decenio antes, en 2006: 81.411675. Y entonces ni siquiera existía el tranvía entre el Prado y la Plaza Nueva ni su posterior extensión hasta San Bernardo.

De hecho, desde 2010 no se ha vuelto a superar la cifra de los 80 millones de pasajeros transportados, ya que la evolución anual desde entonces ha sido la siguiente: 81,80 millones (2010); 79,20 millones (2011); 78 millones (2012); 77,90 millones (2013); 79,38 millones (2014); 79,54 millones (2015); 79,57 millones (2016) y los citados 79,86 millones en el pasado ejercicio.

KILÓMETROS RECORRIDOS

La oferta total de TUSSAM ha sido de 1.279.179 vueltas con 18.994.987 kilómetros recorridos, y una mejora en la puntualidad y regularidad del 1% y 2,5% respectivamente, a pesar del ligero descenso de la velocidad comercial.

Las vueltas perdidas por los distintos conceptos tan solo representan el 0,79% de las previstas, habiendo descendido un 9,5% respecto del año pasado, gracias fundamentalmente a los descensos del 15% en las vueltas perdidas por tráfico y del 14% en la vueltas perdidas por falta de personal.

Por líneas, la 2 (Barqueta-Polígono San Pablo- Ciudad Sanitaria-Heliópolis), ha sido la de mayor demanda, con 6,74 millones de viajeros transportados, seguida por la línea 27 (Sevilla Este-Plaza del Duque), con 4.55 millones; la línea tranviaria T1 con 3,97 millones de viajeros, y la línea 13 (Pino Montano-Plaza del Duque), con 3,92 millones.

 DEMANDA Y TÍTULOS

Entre las líneas que experimentan mayores incrementos de demanda destacan, en valores absolutos, la 2 (Barqueta-Polígono San Pablo- Ciudad Sanitaria- Heliópolis) con 209.527 viajeros (3,2%); la 3 (Pino Montano-Bellavista), con 124.901 viajeros (3,7%); la línea Especial Aeropuerto, con 79.494 viajeros (10,3%), y la 37 (Bellavista-Puerta de Jerez), con 63.157 viajeros (3,2%).

En porcentaje, además de la línea Especial Aeropuerto destacan la línea B3 (Santa Clara-Gran Plaza) con un incremento del 11,2%, y la línea 38 (Universidad Pablo de Olavide-Prado de San Sebastián), con el 8%.

Respecto al uso de los distintos títulos de viaje, el más utilizado durante este año ha sido el bonobús sin transbordo, con el 24,8%, cifra más de medio punto superior a la del año pasado. Le sigue el bonobús con transbordo, que se sitúa en el 20,6%, entre primera cancelación y transbordo, porcentaje también ligeramente superior al año pasado; y la tarjeta de la tercera edad con el 17,84%.

En cuanto al resto de títulos, el billete univiaje se sitúa en el 10,3%, la tarjeta del Consorcio en el 7,9%, el abono mensual en el 6,7% y la tarjeta solidaria en el 5,8%.

Destaca especialmente el incremento de la Tarjeta Estudiantes/Universitaria, que con 2.884.450 cancelaciones (3,6% del total) ha experimentado un crecimiento del 86% respecto del año pasado.

EL TRANVÍA VUELVE A CAER POR DEBAJO DE LOS 4 MILLONES

 Hoy transporta 800.000 pasajeros menos que cuando se amplió hasta San Bernardo

 Los 3,97 millones de viajeros transportados por el tranvía en 2017 suponen el segundo peor dato de la historia de esta línea desde su inauguración a finales de octubre de 2017 como sucedáneo del Metro por el gobierno de Monteseirín y después de que en 2015 el número de pasajeros cayera hasta los 3,93 millones.

 Entonces se atribuyó el descenso, por primera vez desde el umbral de los 4 millones de viajeros, al elevado número de usuarios que se colaban sin pagar. Tussam afrontó la situación poniendo más inspectores e incrementando las revisiones de los títulos de viaje en los vagones, amén de poniendo en servicio un cuarto tranvía para incrementar la frecuencia de paso y hacer más atractivo y cómodo el viaje.

 Las medidas parecieron surtir efecto en 2016, cuando se registró un repunte hasta un total de 4,03 millones de pasajeros, pero de nuevo en 2017 se ha bajado del umbral de los 4 millones, una tendencia negativa que ya es más preocupante.

 Desde que se extendió la línea San Bernardo en el año 2011 el número de pasajeros del tranvía, contrariamente a lo que podría esperarse, no ha hecho más que descender con la única excepción del leve repunte de 2016. Ahora usan el tranvía 800.000 pasajeros menos que hace siete años y nunca se han superado los 5 millones de viajeros anuales, cifra que parecía ser una expectativa razonable. Pese a este descenso, o quizás por ello mismo, el Ayuntamiento ha hecho de la prolongación del tranvía hasta Santa Justa el proyecto estrella del mandato de Espadas.

 El número de viajeros, en millones, del tranvía ha evolucionado de la siguiente forma: 4,46 (2008); 4,50 (2009); 4,70 (2010); 4,77 (2011); 4,54 (2012); 4,30 (2013); 4,15 (2014); 3,93 (2015); 4,03 (2016) y 3,97 (2017).