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La casa de Rembrandt

La Fundación Casa de Rembrandt es un modelo cultural-fiscal en Sucesiones y Donaciones

Gestiona desde 1907 la casa del pintor holandés, mientras que aquí aún se trata de recuperar la de Murillo

 

Tras la conmemoración del IV centenario del nacimiento de Murillo, el gobierno de Espadas se ha trazado como objetivo la recuperación de la casa que habitó el pintor en la calle Santa Teresa -actualmente propiedad de la Junta de Andalucía-  como museo permanente y la creación de una fundación público-privada que se nutra de donaciones empresariales para la restauración del patrimonio en peligro, como la Capillita de San José.

Se da la circunstancia de que en este 2019 se cumple el CCCL aniversario de la muerte de otro genio de la pintura que fue coetáneo de Murillo (1618-1682), el holandés Rembrandt (1606-1669), motivo por el cual la gestión de su figura nos puede servir tanto de contraste como de inspiración para lo que se pretende hacer en Sevilla, donde hay proyectos en ciernes no sólo sobre Murillo, sino también sobre Velázquez, Cernuda, Bécquer y Aníbal González.

La primera gran diferencia es que mientras aquí todavía estamos tratando de recuperar algún inmueble ligado a la vida u obra de estos personajes y de articular una fórmula para invertir en la salvación de nuestro patrimonio, en Holanda en general y en Amsterdan en particular llevan bastante tiempo aplicando una muy eficaz.

CENTENARIA

Para empezar, el pintor Jozef Israels promovió en 1907 la creación de la Fundación Casa de Rembrandt, la cual compró la vivienda en que durante casi veinte años vivió a orillas de uno de los típicos y preciosos canales de Amsterdam uno de los mejores pintores y grabadores de la historia, inmueble situado en la calle conocida hoy como Jodenbreestraat.

La casa fue restaurada por la Fundación y convertida en museo dedicado a Rembrandt, el cual fue inaugurado en el año 1911 por la reina Guillermina. Así pues, fue la sociedad civil neerlandesa la que financió -y sigue financiando- la casa-museo de Rembrandt, mientras que entre nosotros todo se fía a lo que hagan las Administraciones Públicas, desde la Junta de Andalucía al Ayuntamiento.

La Fundación Casa de Rembrandt está registrada ante la Hacienda holandesa como una organización de utilidad pública, por lo que las donaciones económicas que recibe gozan de beneficios fiscales para los donantes, independientemente de que también pueda recibir subvenciones del Ayuntamiento de Amsterdam, en consideración a su labor de preservación del legado del artista y a su contribución  a la captación del turismo. Actualmente la casa-museo recibe del orden de entre 250.000 y 300.000 visitas anuales, cifra que se espera incrementar notablemente con motivo de este Año Rembrandt.

DONACIONES

La Fundación estimula las donaciones y legados. Se le puede donar una suma de dinero de una vez o bien de forma periódica. Esta última tiene mayores beneficios fiscales. Se realizan mediante acuerdos o incluso escrituras ante notario. Los benefactores pueden legar en su testamento una parte o todo su patrimonio monetario o bien obras de arte. Desde un mínimo de 50.000 euros se puede crear también un fondo con el nombre del filántropo, fondo que se destinará a proyectos específicos de la casa-museo. Como la Fundación rectora está exenta del pago del impuesto sobre sucesiones y donaciones, los benefactores saben de antemano que sus legados acabarán de forma íntegra en el museo.

La Fundación publicita una cuenta bancaria para la recepción de donativos al margen de las herencias y legados nominativos como patrocinadores públicos. Además, impulsa una Asociación de Amigos, cuyos miembros pagan actualmente una cuota anual de 75 euros. Les da derecho a la entrada gratuita en la casa-museo y en todas las exposiciones, conferencias y actividades que allí se organicen, amén de a un descuento del 10% (aplicable a dos personas) en la compra de cualquier artículo de la tienda física y de la tienda ‘online’.

No sólo de donaciones económicas se alimenta la casa-museo de Rembrandt. Dice al respecto la Fundación: “Dado el carácter único de nuestro museo, en el que queremos mostrar a los visitantes todas las facetas de la vida y obra de Rembrandt, el servicio de voluntarios es de gran importancia para animar las presentaciones, intensificar las experiencias y mantener y fortalecer los lazos con el vecindario de Amsterdam, por responsabilidad social corporativa. La creación de oportunidades para voluntarios y personas en desventaja en el mercado laboral se ajusta a este objetivo”.

Los voluntarios reciben un curso introductorio durante dos noches, tras el cierre al público de la casa-museo, en el que aprenden sobre la historia de la misma y la vida y los trabajos del artista. Cuando se organiza una nueva exposición se les organizan con los conservadores rutas previas preparatorias. Además, la Fundación cuida de que actualicen sus conocimientos mediante cursos y conferencias de forma regular.

Por otra parte, existe la figura del anfitrión, personas que se comprometen a dedicar al menos medio día a la casa-museo, para ayudar en lo que haga falta; envían sus solicitudes explicando sus motivos para ofrecerse a realizar esta labor y su currículum vitae a un correo electrónico habilitado al efecto.

AMSTERDAM ORIGINAL

La Fundación, por tanto, busca la autosuficiencia financiera mediante ahorros gracias al voluntariado, por una parte, y, por otra, mediante fuentes de ingresos diversas, sin limitarse a la típica venta de entradas a los turistas. En este sentido ha firmado acuerdos con diversos turoperadores para ver cómo encajar la casa-museo en las rutas turísticas por Amsterdam. Así se ha involucrado en el itinerario denominado ‘Amsterdam original’, una excursión de tres horas por la parte más antigua de la ciudad en la que se visitan tres museos que ilustran su denominada Edad de Oro: el Marítimo, la Sinagoga portuguesa y la casa-museo de Rembrandt. En esta línea de colaboración con los turoperadores les ofrece folletos de producción propia y fotos de alta resolución libres del pago de derechos e investigan conjuntamente sobre mejoes fórmulas de venta por Internet.

La casa-museo tiene al frente un director que es tutelado por un Consejo de Supervisión, el cual determina los salarios que se pagan pero cuyos miembros no cobran nada y se atienen a un Plan de Responsabilidad Financiera cuatrienal (el último, para el periodo 2017-2020) que se cuelga en Internet para el conocimiento público, al igual  que el informe económico anual, en un ejemplo de transparencia. También se rigen por un Código de Buen Gobierno y por otro de Diversidad Cultural.

BALANCE

En este siglo largo de actividad, la Fundación ha comprado -y ampliado- la casa en la que vivió Rembrandt entre 1639 y 1658 y la ha decorado con muebles y utensilios de su época basándose en el inventario de los bienes que el artista tenía cuando se declaró en quiebra; ha reunido 260 de los 290 grabados que realizó a lo largo de su vida, así como cuatro de sus planchas de cobre; realiza demostraciones diarias de sus técnicas de grabado y frecuentes de cómo se mezclaban las pinturas en el siglo XVII; muestra cuadros de pintores contemporáneos de Rembrandt, de sus pupilos y de su maestro, Pieter Lastman; tiene preparado un plan de renovación del museo con las más modernas técnicas y ganará un 30% de espacio para atender mejor al creciente número de visitantes.

En este año conmemorativo ha organizado tres grandes exposiciones sobre el genial artista que constituye su razón de ser: ‘La red social de Rembrandt’, sobre el papel que jugó en su vida y obra su círculo de amigos, motivo por el cual se expondrán cuadros poco o nunca vistos en Holanda; ‘Inspirados por Rembrandt’, con telas de Degas, Picasso, Donker y otros maestros que lo tomaron como referencia; y ‘Laboratorio Rembrandt’, dedicada a cómo realizaba sus obras, los nuevos descubrimientos al respecto y el dilema de los investigadores y restauradores al acercarse a ellas.

El funcionamiento de la Fundación Casa de Rembrandt en Amsterdam puede servir de modelo  a la Junta de Andalucía sobre el tratamiento a los legados de carácter cultural en su futura normativa sobre Sucesiones y Donaciones (si es que los está contemplando siquiera), así como nos recuerda la falta de una ley andaluza de Mecenazgo, la cual fue anunciada en su primera comparecencia parlamentaria (15 de julio de 2015) por la entonces consejera de Cultura, Rosa Aguilar, y ha vuelto a ser prometida por la nueva titular del Departamento, Patricia del Pozo. ¿Se aprobará durante este mandato o volverá a ser anunciada dentro de cuatro años por el siguiente consejero de Cultura?

La casa de Murillo

El éxito del Año Murillo debería servir para recuperar como museo la casa del pintor en el barrio de Santa Cruz

Paulino Plata frustró el último intento al convertirla en sede de la Agencia Andaluza del Flamenco

 

El éxito de las exposiciones y actos organizados para conmemorar el IV centenario del nacimiento del pintor sevillano Bartolomé Esteban Murillo debería servir para consolidar su legado y su revalorización artística con la ampliación, pendiente desde hace demasiados años años ya, del Museo de Bellas Artes, aunque por su coste podría retrasarse aún más, y con algo que “a priori” parece mucho más factible: la recuperación  como museo de la penúltima casa en la que vivió el artista, la situada en el número 8 de la calle Santa Teresa, frente al convento de San José del Carmen (vulgo las Teresas), en el barrio de Santa Cruz.

En este sentido ya se ha pronunciado dos veces el Pleno del Ayuntamiento de Sevilla. A finales del año 2015 aprobó por unanimidad de los cinco grupos políticos una propuesta urgente presentada por el PP y en la que, entre otros puntos, figuraba la solicitud a la Junta de Andalucía en cuanto propietaria del inmueble por transferencia del Gobierno de la nación a que de cara al IV centenario recuperara la casa como centro de investigación y estudio de la escuela de Murillo y la Sevilla del siglo de oro.

En aquel pleno se acordó también crear una comisión de seguimiento del proyecto, un proyecto que más de tres años después sigue sin materializarse, ni siquiera pese al impulso que debería haber supuesto la celebración del Año Murillo, hasta el punto de que hemos vuelto al kilómetro cero, en una de esas trayectorias regresivas tan típicas de esta ciudad. Y es que en el Pleno del pasado mes de febrero de 2019 los grupos políticos, esta vez a propuesta del PSOE, aprobaron de nuevo una moción en la que se insta a la Junta de Andalucía a darle a la casa de Murillo un uso vinculado a su figura (actualmente es sede de la Agencia Andaluza del Flamenco).

 

POLITIZACIÓN

 

Como tristemente era de esperar, ni siquiera el genial pintor sevillano se ha librado de la trifulca política. El PP acusó al gobierno de Espadas de “ineficaz e inoperante” por no haber sido capaz de aplicar el acuerdo adoptado en 2015 y de promover una moción similar “a tres meses del fin del mandato, para pedirle a la Junta que lo haga, algo que ya ha dicho que hará”.

Así pues, los sevillanos acabarán pensando que en 2015 el PP impulsó aquel acuerdo no tanto en pro de Murillo y su casa-museo como por crearle un problema con su recuperación a la Junta de Andalucía, gobernada entonces por los socialistas, y que ahora el PSOE repite la jugada porque el Gobierno andaluz está en manos del PP, de ahí el interés de los socialistas en subrayar que “es fundamental la colaboración del actual titular, la Junta de Andalucía”

 

La casa de Murillo es otro ejemplo de la miopía con la que actúa nuestra clase política, la cual deja perder un activo que previamente se había conseguido, con motivo precisamente de otro centenario del pintor: el tercero de su muerte, conmemorado en el año 1982. Con miras a aquella efemérides y todavía en la Dictadura franquista, el estado compró (expropió más bien) en 1972 la casa de la calle Santa Teresa, identificada como la penúltima habitada por Murillo gracias a las investigaciones de Diego Angulo Íñiguez, insigne historiador del arte, académico y también director del museo del Prado.

Entre unas cosas y otras se tardó un decenio en habilitar la casa como museo (se consideró un anexo del de Bellas Artes), hasta el punto de que casi se pasó el año del aniversario de la muerte del pintor, porque la entonces ministra de Cultura -primera mujer en sentarse en el Consejo de Ministros en la Democracia-, Soledad Becerril, no pudo presidir el acto de inauguración hasta el 13 de noviembre de 1982. Estuvo acompañada de añorados expertos de la época como Javier Tusell, director general de Bellas Artes; Manuel Rodríguez-Buzón, delegado de Cultura; los arquitectos Rafael Manzano y Fernando Mendoza y el diseñador e interiorista Antonio Pérez Escolano, entre otros.

 

RECREACIÓN

 

La intervención costó 15 millones de pesetas, una cantidad considerable para aquella época, y se dotó de contenido al inmueble basándose en el inventario de los bienes que poseía Murillo al momento de su muerte, realizado por su hijo Gaspar y localizado por Diego Angulo.

Según las crónicas periodísticas de aquel acto inaugural, el objetivo había sido la recreación del ambiente de la época de Murillo y de su entorno doméstico y familiar. Mendoza y Pérez Escolano explicaron que “frente a la frialdad del museo, en que los cuadros se alinean, en la casa los objetos, pinturas y tapices forman ambientes complejos, escenarios poéticos que rememoran otros tiempos de nuestra historia”.

Junto a detalles domésticos e íntimos, los arquitectos y diseñadores  procuraron recrear el ambiente andaluz del siglo XVII, con gran influencia de la tradición mudéjar. En esa línea se habilitó hasta una cocina en la planta baja, con utensilios de barro vidriado similares a los existentes en aquel entonces y para los que los cuadros de Murillo y de otros artistas coetáneos suyos sirvieron de fuente de inspiración. Por su parte, el Museo de Bellas Artes cedió mobiliario y obras del genio para enriquecer el contenido de su casa-museo.

 

Pese a todo aquel esfuerzo, incomprensiblemente la casa dejó de funcionar como museo dedicada estrictamente a Murillo hacia 1988, tras su transferencia y las de las políticas culturales a la Junta de Andalucía por el Gobierno de la nación, es decir tan sólo unos años antes de la Exposición Universal de Sevilla 1992, en otro ejemplo de miopía cultural, porque el gran  acontecimiento se podría haber aprovechado para reivindicar mucho antes la figura de Murillo y proyectarla con nueva luz internacionalmente, máxime teniendo como vecina la muestra “Magna Hispalensis”, que se organizó en la catedral. En lugar del museo, en la casa de Murillo se instalaron unas oficinas de la Consejería de Cultura de la Junta.

 

FLAMENCO, PRIORIDAD

 

Posteriormente, en 1999, la casa del pintor incluso fue clausurada con motivo de las humedades que se detectaron, prueba de su escaso mantenimiento. Se colgó en la fachada un cartelón que decía: “Casa-museo Murillo. Cerrado por reformas”. Incluso se redactó un nuevo proyecto de restauración y musealización con un coste estimado (año 2007) de un millón de euros. Las obras en el edificio no se terminaron hasta 2009 y cuando parecía que se iba por fin a recuperar de nuevo la casa como museo dedicado a Murillo, el nuevo consejero de Cultura, Paulino Plata, que procedía de la cartera de Turismo, Comercio y Deporte, anunció en julio de 2010 que el “edificio emblemático y cargado de historia” de la casa de Murillo albergaría dependencias administrativas de la Agencia Andaluza para el Desarrollo del Flamenco.

Las razones que dio para tratar de justificar su decisión fueron dos: el flamenco era ahora una prioridad para él y para la Consejería y había que potenciar su desarrollo y proyección internacional; y con la instalación de la Agencia Andaluza del Flamenco en la casa de Murillo se aprovecharía “la gran actividad turística existente en su entorno” (barrio de Santa Cruz), porque además su Departamento pretendía hacer negocio con los turistas habilitando una tienda en la planta baja del inmueble.

 

Efectivamente, Murillo ya no tenía ningún interés para la Junta porque su apuesta era el flamenco, y Paulino Plata pudo apuntarse el tanto político de su declaración por la Unesco como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad tan sólo cuatro meses más tarde, el 16 de noviembre de 2010.

 

El pequeño detalle que no tuvo en cuenta el consejero era que para sede de la Agencia Andaluza del Flamenco podían y pueden valer muchos edificios pero que casa de Murillo sólo hay una.

Tres millones de personas disfrutaron del Año Murillo en Sevilla

MAYORÍA

Dos tercios contemplaron la exposición organizada en la catedral
MUSEO

Casi medio millón admiraron las dos grandes muestras en el Bellas Artes

DESTACADOS

Más de cien mil en la Fundación Focus y en la casa del artista

 

Tres millones de personas en números redondos (2.931.216) han disfrutado de las exposiciones o participado en las diversas actividades organizadas en Sevilla con motivo del IV centenario del nacimiento del pintor Bartolomé Esteban Murillo, cuya figura y obra han salido reforzadas tras la conmemoración de esta efemérides y cuyo legado se quiere potenciar mediante la recuperación como museo de la penúltima casa que habitó, la situada en la calle Santa Teresa del barrio de Santa Cruz.

Más de dos tercios de las visitas del balance global son imputables a la exposición ‘La mirada de la santidad’, celebrada en la catedral del 8 de diciembre de 2017 al 8 de diciembre de 2018, ya que esta muestra artística se incluyó como un incentivo especial en el itinerario cultural e histórico por el templo metropolitano, el cual recibió el año pasado 2.123.836 visitantes.

La exposición, cuyo atractivo principal fueron los 16 cuadros del pintor atesorados por la Iglesia sevillana, contribuyó a que en 2018 se batiera el récord de afluencia al templo, un número superior a los dos millones de visitantes que el Cabildo Catedral calificó de “excepcional”. Esta cifra ha supuesto un incremento del 9,8% respecto de 2017; del 20% en comparación con 2016 y de un 60% si se toma como referencia 2012.

Comisariada por la conservadora de la catedral, Ana Isabel Gamero, en esta muestra se destacó el marco para el que habían sido pintados los cuadros (Murillo trabajó casi 30 años para el templo) y, por otra parte, la clave conceptual, ya que se representó a los santos a través de la mirada del artista, cuya evolución también pudo comprobarse comparando cuadros pintados cuando tenía 20 años y durante su etapa de madurez. Junto a los lienzos se mostraron paneles pedagógicos con cronogramas, las partidas de bautismo, matrimonio y defunción del pintor y también las bautismales de sus hijos, que fueron apadrinados por Miguel Mañara.

 

EL MUSEO

 

En el museo de Bellas Artes también se han batido récord de visitantes gracias al tirón de las dos grandes exposiciones dedicadas al maestro sevillano, cuya afluencia sí ha podido medirse por separado. Primero albergó la muestra titulada ‘Murillo y los Capuchinos de Sevilla’, entre el 28 de noviembre de 2017 y el 11 de abril de 2018, con el retorno del cuadro ‘El Jubileo de la Porciúncula’ como gran reclamo. Gracias al mismo se pudieron contemplar todas las obras que conformaron la extraordinaria serie que Murillo pintó para el convento de los capuchinos, una auténtica obra maestra. Con sus 267.767 visitantes esta exposición temporal se ha convertido en la de mayor éxito en la historia del museo.

El segundo gran hito en el Bellas Artes ha sido la exposición ‘Murillo. IV Centenario’, una antológica celebrada entre el 29 de noviembre de 2018 y el 17 de marzo de 2019 y con la que los responsables del museo han tratado -y conseguido- de desmontar los tópicos y prejuicios acumulados sobre la obra de este genio de la pintura. Un total de 175.073 visitantes pudieron hacer un completo recorrido cronológico y temático por la trayectoria artística de Murillo mediante la contemplación de más de medio centenar de pinturas salidas de su mano.

Gracias a Murillo, el número de visitas al Bellas Artes ascendió a 451.882 en 2018, el mejor resultado de su historia, con un incremento del 34,8%. Y en el periodo calificable como el del Año Murillo (de noviembre de 2017 a marzo de 2019) se han registrado 620.440 visitantes, números demostrativos del éxito y del potencial por desarrollar aún, con la siempre aplazada ampliación, del museo sevillano.

 

EL PRÓLOGO

 

También ha batido récord la Fundación Focus con la exposición ‘Velázquez. Murillo. Sevilla’ en el hospital de los Venerables, considerada como el prólogo del Año Murillo y que programada del 8 de noviembre de 2017 al 28 de febrero de 2017 hubo de prorrogarse hasta el 2 de abril por el éxito cosechado.

Cuando el 16 de febrero se anunció su continuidad había recibido 80.000 visitas y según pudo leerse en la página web oficial, ya se había convertido en la muestra “con mayor afluencia de público y más aclamada de la Fundación Focus en los últimos 25 años, superando a la que hasta entonces era la más visitada, ‘De Herrera a Velázquez. El primer naturalismo en Sevilla’. Aunque la Fundación no ha facilitado el balance final de visitas, hemos estimado unas 121.000 a la luz de la media diaria acumulada hasta el momento de la prórroga, ya que el 8 de marzo de 2017 ya la habían visitado más de 100.000 personas.

Comisariada por Gabriele Finaldi, director de la National Gallery de Londres, estuvo compuesta por diversas obras procedentes de grandes museos europeos y norteamericanos y se confrontaron obras de los dos genios sevillanos, Velázquez y Murillo. Entre los cuadros de este último pudieron verse ‘Sagrada familia del pajarito’, ‘Santa Ana enseñando a leer a la Virgen’, ‘San Pedro penitente’ y ‘Niño espulgándose’.

Otra muestra  de récord ha sido ‘Murillo y su estela en Sevilla’, convertida en la más vista hasta la fecha en el espacio Santa Clara y en el proyecto expositivo de más éxito del Ayuntamiento con sus 67.111 visitantes. El récord anterior en el mismo escenario lo ostentaba previamente ‘Las santas de Zurbarán’, con la que se logró superar las 48.000 visitas en el año 2013.

Visitas a las exposiciones y eventos del Año Murillo
Evento Lugar Nº visitas
Velázquez.Murillo.Sevilla Fundación Focus 121.000

Murillo y los Capuchinos de Sevilla Museo Bellas Artes 267.767

Murillo. IV Centenario Museo Bellas Artes 175.073

Murillo y su estela en Sevilla Espacio Santa Clara  67.111

Aplicación Murillo…. Espacio Santa Clara    7.889

Conciertos La Europa de Murillo Espacio Turina     3.500

Tras los pasos de Murillo. Itinerarios Desde la casa de Murillo 100.000

Talleres didácticos Casa de Murillo      6.000

Murillo en el Archivo de Indias Archivo de Indias    11.200

La cerámica en los tiempos de Murillo Centro Cerámica Triana      3.840

Programa de artes escénicas Alcázar, Torre de D. Fadrique    19.000

Los niños de Murillo (mapping navideño) Casino de la Exposición    25.000

La mirada de la santidad Catedral           2.123.836
TOTAL 2.931.216
Notas.- Las cifras de ‘Velázquez.Murillo.Sevilla’ y de ‘Aplicación Murillo. Materialismo, Charitas y Populismos’ son estimadas.

La tercera oportunidad perdida por Zoido

A Juan Ignacio Zoido le está ocurriendo con el patrimonio histórico-artístico lo mismo que se decía de Arafat en relación con la paz entre palestinos e israelíes en Oriente Próximo, que nunca perdía la oportunidad de perder una oportunidad.

La primera oportunidad perdida por el alcalde en esta materia fue la de haber gestionado la venida a Sevilla del celebérrimo cuadro de Leonardo da Vinci ‘La dama del armiño’, probablemente el único del genio renacentista que aún es de propiedad privada y que formó parte de la exposición ‘Polonia. Tesoros y colecciones artísticas’, que albergó el Palacio Real de Madrid desde el 1 de junio hasta el 4 de septiembre de 2011, justo al inicio del mandato de Zoido como nuevo alcalde de Sevilla.

‘La dama del armiño’ es un retrato alegórico de Cecilia Gallerani pintado sobre tabla de nogal con tal maestría que no se aprecia en la misma pincelada alguna, como si se tratara de una fotografía, y sirvió de inspiración para este poema:

‘¿A quién envidias, Naturaleza?
¡A Da Vinci, que pintó una de tus estrellas!
Cecilia, tan bella, hoy es aquella
frente a cuyos ojos el sol parece sombra oscura.

Tuyo es el honor, aun cuando su pintura
nos dé a entender que escucha y nos habla.
Piensa que cuanto más viva y hermosa aparezca
tanto mayor será su dicha futura.

Dale las gracias pues a Ludovico o bien
al ingenio y la mano de Leonardo,
que te permiten participar de la posteridad.

Quienes la vean, por más tiempo que haya pasado
dirán al verla viva: así nos basta
para entender qué es el arte y qué la Naturaleza’.

EL PRÍNCIPE SEVILLANO

El famoso cuadro es propiedad de la Fundación Príncipes Czartoryski, familia noble polaca al frente de la cual está el príncipe Adam Karol, primo del Rey de España en su calidad de hijo de la princesa Dolores de Borbón y natural de Sevilla, una condición que Zoido no supo aprovechar hace dos años para haber gestionado ante él, ya que el cuadro había viajado hasta nuestro país, la exposición temporal de la tela de Leonardo en su ciudad natal.

¿Y cómo es posible que un sevillano haya llegado a ser príncipe de Polonia? La historia es más bien al revés: el príncipe nació en Sevilla por los avatares del Destino. Durante la II Guerra Mundial, tras la invasión del país eslavo por las tropas de Hitler, la familia principesca huyó de su país en un barco que rindió viaje en Cádiz y luego se asentó en Sevilla, donde nació el príncipe, a cuya saga los nazis le arrebataron todo su patrimonio, incluidos el cuadro de Leonardo y otro de Rafael.

El Gobierno polaco pretendió quedarse con la pintura tras la caída del régimen comunista por obra del movimiento ‘Solidaridad’ del líder obrero y posterior presidente del país, Lech Walesa, pero el Tribunal Supremo de Polonia falló a favor del príncipe Adam Karol, que recuperó tras casi medio siglo el cuadro en calidad de legítimo propietario, un príncipe al que entrevistó en su palacio de Roma un periodista de El País que dio fe de que aún conserva el acento andaluz, por el tiempo vivido en la Sevilla que le vio nacer.

EL CAIXAFÓRUM

La segunda oportunidad perdida por Zoido en materia de patrimonio histórico-artístico y que está reciente en la memoria de los sevillanos la supuso el aplauso dado a los directivos de La Caixa cuando fueron a verlo al Ayuntamiento para informarle del abandono del proyecto del Caixafórum en las Atarazanas y su traslado a la torre Pelli.

Si el alcalde entonces se hubiera plantado ante los directivos de la entidad catalana y cuestionado su decisión de trocar un monumento junto al Patrimonio Mundial de Sevilla por, probablemente, los bajos del periférico rascacielos de la Cartuja a la salida de la carretera a Huelva, no habría tenido luego necesidad de arrepentirse de aquella foto a tres pares de manos y de formar parte de un frente común con PSOE e IU para exigirle a La Caixa que cambiara de decisión.

LA INMACULADA DE MURILLO

Y la tercera oportunidad perdida por Zoido en este aspecto ha sido con motivo del regreso a Sevilla, desde que fue expoliada por el mariscal Soult durante la Guerra de la Independencia contra las tropas napoleónicas, del también celebérrimo cuadro de Murillo ‘La Inmaculada’, conocida como de Los Venerables, por haber sido pintada expresamente para el antiguo Hospital de los Venerables sacerdotes sevillanos, hoy sede de la Fundación Focus Abengoa. Allí ha formado parte de la exposición ‘Murillo y Justino de Neve. El arte de la amistad’, clausurada justamente ayer domingo.

El expolio de obras de arte sevillanas por Soult ha sido historiado, entre otros, por los profesores de la Universidad Hispalense Manuel Moreno Alonso y Enrique Valdivieso. Este último incluso ha reconstruido virtualmente, en un estupendo trabajo conjunto con Gonzalo Martínez del Valle, el aspecto original que tenían retablos y claustros saqueados o destruidos desde la Guerra de la Independencia hasta la Guerra Civil en el imprescindible libro ‘Recuperación visual del patrimonio perdido’.

EL EXPOLIO

Cuenta Moreno Alonso que Soult organizó su propio museo en su residencia del Palacio Arzobispal, donde se alojó en el tiempo que estuvo en Sevilla. Allí, probablemente, reunió cerca de 200 obras de arte que escogió de los grandes maestros: 32 de Murillo, 28 de Zurbarán, 25 de Alonso Cano, 8 de Valdés Leal, 5 de Herrera el Viejo, 3 de Rubens y 2 de Roelas, entre otros. Durante su estancia en nuestra ciudad, Soult acumuló cuadros suficientes como para realizar diez envíos a su esposa que -cuenta Moreno Alonso-, sorprendida, no daba crédito a sus ojos: continuamente llegaban a su domicilio furgones cargados de objetos preciosos. De esta forma no le fue difícil  llenar sus palacios en París y Soultberg y la mansión de Villeneuve, e incluso se permitió el lujo de regalar cuadros al museo del Louvre.

A su muerte, su fabulosa colección, fruto del pillaje en los países invadidos por Napoleón, fue sacada a subasta. Cuentan las crónicas que por la Inmaculada de Los Venerables (rebautizada por los franceses como ‘de Soult’) pujaron el zar de Rusia, la National Gallery de Londres y el museo del Louvre, que finalmente se hizo con la tela al astronómico precio entonces de 586.000 francos, lo que la convirtió en la más cara de la institución y en su gran estrella, prueba de la cotización alcanzada por el maestro sevillano.

EN MADRID, NO EN SEVILLA

Enrique Valdivieso recuerda cómo España (ya bajo el régimen de Franco) realizó gestiones para la devolución por Francia de alguna obra importante, especialmente las relacionadas con Murillo: “Así se consiguió -cuenta- que parte de las pinturas de Santa María la Blanca volvieran a España, aunque nunca regresaron a Sevilla, ya que se quedaron en el museo del Prado, y lo mismo ocurrió con la Inmaculada de los Venerables, que no fue devuelta al lugar de donde había sido robada, sino que se quedó en la pinacoteca madrileña. Es de señalar -continúa- que Francia no devolvió gratuitamente esta Inmaculada, si no a cambio del retrato de una infanta, de Velázquez, que el Prado tuvo que entregar al Louvre”.

Con motivo de la exposición ‘Murillo y Justino de Neve’ y la reposición del cuadro en su emplazamiento original en Los Venerables se han alzado voces en la ciudad pidiendo su retorno definitivo a Sevilla. La Diputación Provincial aprobó en este sentido una moción presentada al Pleno por el PA, por unanimidad de todos los grupos, incluido el PP. Las asociaciones ‘Sevillasemueve’ y ‘Velázquez por Sevilla’ se han unido en los últimos días a la reclamación y pedido que el Ayuntamiento la liderara ante el Gobierno de la nación.

Justamente hace menos de una semana, el ministro de Cultura, José Ignacio Wert, estuvo en la ciudad y se vio con el alcalde, que guardó silencio públicamente mientras el representante del Ejecutivo remitía a los demandantes del cuadro al Patronato del museo del Prado. Zoido perdió así, de nuevo, la oportunidad de haber liderado ante el ministro  la reivindicación ciudadana e institucional en pro de la recuperación del patrimonio expoliado a Sevilla.

Carlos Slim quiere el murillo redescubierto por un profesor sevillano

El Museo Soumaya, construido en México por el hombre más rico del mundo, Carlos Slim,en homenaje a su fallecida esposa y que alberga más de 66.000 obras de arte, ha contactado ya con el marchante de Texas en cuyo poder se encuentra el cuadro de Murillo ‘La Virgen del Rosario’, redescubierto por el profesor de la Universidad Hispalense Alberto Alvarez Calero. La dirección del museo mexicano, cuya construcción le costó a Slim hace año y medio unos 50 millones de euros, tiene interés en hacerse con la pintura para ampliar su colección de Antiguos Maestros Europeos. Se trata de la única de las cuatro versiones de este tema pintadas por Murillo que está en el mercado.

A Alberto Alvarez Calero, profesor de Arte de las Facultades de Geografía e Historia y de Ciencias de la Educación, una investigación sobre el convento Casa Grande del Carmen le llevó indirectamente a seguir la pista de algunas de las principales obras de arte que llegó a albergar, entre ellas dos cuadros de Velázquez (ambos en la National Gallery de Londres) y dos de Murillo: un ‘Ecce Homo’ y una ‘Virgen del Rosario’.

El pintor sevillano llevó al lienzo cuatro versiones de esta ‘Virgen del Rosario’, aunque en la bibliografía contemporánea sólo se da cuenta de tres porque se había perdido el rastro de la cuarta: una está en el Museo del Prado, procedente de las colecciones de la Casa Real española; otrala tiene depositada el parisino Museo del Louvre en el dedicado a Goya en Castres, y la tercera está expuesta en el Museo Pitti, de Florencia.

La cuarta, cuyo rastro ha seguido el profesor sevillano, está en poder de un marchante de Texas que la compró tras vender los herederos del director de orquesta José Iturbi su casa de Los Angeles y su legado, en el que figuraba esta pintura. Hasta su adquisición por el músico había permanecido en el Reino Unido tras comprarla en el siglo XIX el cónsul británico en Sevilla.

El profesor Alvarez Calero comunicó la noticia del hallazgo a la dirección del Museo de Bellas Artes de Sevilla, así como la disposición del marchante tejano a exponer el cuadro en nuestra ciudad, pero hasta la fecha no ha recibido respuesta alguna. El interés del museo de Slim, uno de los hombres más ricos del mundo según la lista Forbes, puede acabar llevando la pintura a México sin que los sevillanos tengan la oportunidad de verla de nuevo desde que salió de nuestra ciudad en el año 1840.