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Elecciones municipales 2019: Espadas gana más votos en los distritos del PP que en los del PSOE

El candidato socialista avanza en todos los distritos y arrebata tres al PP

El Casco Antiguo, feudo popular, es el segundo con más votos nuevos al PSOE

Cerro Amate es donde Espadas gana menos votos nuevos y Este, donde más

 

La lista del PSOE encabezada por Juan Espadas ha ganado 20.472 votos más en las elecciones municipales de 2019 en comparación con las de 2015 (123.933 sufragios frente a los 103.461 de hace cuatro años), lo que significa un incremento de siete puntos en números redondos (39,24% frente al 32,16%), como resultado del avance en los once distritos de Sevilla y, especialmente, en los que hasta ahora eran coto del PP.

El PSOE partía del dominio en cinco distritos frente a los seis que tenía el PP desde las anteriores elecciones municipales y sale de las urnas el 26 de mayo con tres más, tras arrebatarle a los populares Bellavista-La Palmera, Sur y Triana. Además, se consolida como segundo en los tres que aún retiene el PP (Casco Antiguo, Los Remedios y Nervión), tras un notable avance en todos ellos.

Se da la circunstancia de que Espadas, que gana votos en todos y cada uno de los distritos de la ciudad, ha obtenido en conjunto más sufragios nuevos en aquellos en los que hasta ahora dominaba el PP (10.863 de los 20.472 nuevos votos cosechados, lo que significa el 53,06% de este total) que en los feudos tradicionales socialistas (9.609 nuevos votos, o sea el 47% de los ganados, en números redondos).

Estas cifras son la demostración de que el trasvase de votos desde el PP y desde barrios que eran feudos de los populares le han aportado uno de los dos nuevos ediles ganados por el PSOE (el otro se lo ha arrebatado a la coalición de izquierdas Adelante Sevilla).

Contrariamente a lo que se ha venido diciendo hasta ahora, el voto conservador no ha servido para compensar la supuesta pérdida de apoyo de Espadas en sus feudos tradicionales, ya que el PSOE ha avanzado en todos ellos, al igual que en todos los de la ciudad, y especialmente en su granero de Este-Alcosa-Torreblanca, con 3.441 votos más que hace cuatro años. El único dato que sí llama poderosamente la atención es el mínimo avance (tan sólo 182 sufragios nuevos, el 0,88% del total de los ganados) en otro de sus feudos tradicionales, Cerro-Amate.

El gran éxito de Espadas es la obtención del llamado supuestamente “voto prestado” (los sufragios sólo son de los ciudadanos que los emiten y no propiedad de ningún partido político) en distritos hasta ahora considerados como conservadores, caso de Casco Antiguo (el segundo donde más sufragios nuevos ha logrado el alcaldable socialista tras Este-Alcosa-Torreblanca); Nervión (cosecha aquí más votos nuevos que en los distritos socialistas, con excepción de Este), y Triana (en éste gana más sufragios que en, por ejemplo, Macarena, feudo tradicional del PSOE).

En resumen, mientras el PSOE de Espadas gana votos en todos los distritos, el PP de Beltrán Pérez se halla en la situación contraria: los pierde en todos y cada uno de los once de la ciudad.

El tercer mejor resultado del PSOE en Sevilla capital

Los 123.933 votos (el 39,24%) y trece ediles obtenidos por Espadas en las elecciones municipales del pasado domingo son, como estimó Espadas en la noche electoral, uno de los mejores resultados históricos del PSOE en Sevilla capital.

Para encontrar un éxito superior al suyo hay que remontarse a casi cuarenta años atrás, en concreto hasta 1983, cuando Manuel Del Valle obtuvo 152.813 votos (el 55,80% del total de los emitidos) y diecinueve concejales.

Posteriormente, hace doce años (2007) Monteseirín logró el segundo mejor resultado histórico socialista, con 124.534 sufragios (el 40,46%) y 15 concejales, pero al contrario que Del Valle, no le sirvió para obtener la mayoría absoluta ni gobernar en solitario, por lo que tuvo que hacerlo en coalición con Izquierda Unida.

Votos ganados por el PSOE en los distritos

Distritos PSOE 2015 Votos ganados % total ganados Posición

Cerro-Amate 182 0,88

Este-Alcosa-Torreblanca        3.441         16,80

Macarena         1.483 7,24

Norte         2.246          10,97

  1. Pablo/Sta. Justa         2.257          11,02

(Subtotal Distritos PSOE           9.609          46,93 – )

Distritos PP en 2015

Bellavista-La Palmera        1.454  7,10

Casco Antiguo        3.094 15,11

Los Remedios        1.035  5,05

Nervión        2.767 13,51

Sur   835   4,07

Triana        1.678   8,19

(Subtotal Distritos PP      10.863 53,06 – )

TOTAL VOTOS GANADOS     20.472

El deseo de cambio influyó más que Cataluña en las elecciones andaluzas de 2018

SONDEO DEL CIS

El 58,4% de los andaluces no quería que el PSOE siguiera gobernando

POLÍTICA NACIONAL

Sólo una cuarta parte valoró más los temas de España a la hora del voto

LIDERES

Pedro Sánchez fue tan valorado como Susana Díaz

 

El sondeo preelectoral sobre Andalucía del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), denostado porque por mor de un “exceso de cocina” atribuyó al PSOE entre 45 y 47 diputados cuando luego obtuvo catorce menos, dibujó un panorama que en pura lógica tenía que conducir a los resultados que finalmente se han producido. En los mismos ha influido sobre todo el desgaste del gobierno de Susana Díaz y el cansancio de los andaluces tras 36 años de los socialistas en el poder y en menor medida Cataluña y la política nacional.

Si la política del Gobierno de la nación sobre Cataluña y las alianzas de Pedro Sánchez con los independentistas catalanes hubieran sido el factor esencial que explicara el resultado del PSOE en las elecciones andaluzas del 2D, el sondeo preelectoral del CIS, cuya recogida de datos concluyó un mes antes de la cita con las urnas, habría reflejado de alguna manera esa inquietud, salvo que los andaluces sean maestros en el arte del disimulo, pero no fue así.

Cuando se les preguntó qué sería más importante para ellos a la hora de votar, el 56,4% respondió que los temas propios de Andalucía, una cifra superior en más del doble a la de quienes daban prioridad a los temas generales de España (24,8%), mientras que un 13,8% valoraba ambos temas por igual.

La influencia del líder nacional del partido a la hora de votar era muy tenida en cuenta por el 23,7%; bastante, por el 39,1%; poco, por el 19%, y nada, por el 9,6%. En este capítulo se habría puesto de manifiesto, siquiera de forma indirecta, el rechazo a Pedro Sánchez por su gestión al frente del Gobierno y este factor podría haber tenido una influencia decisiva en la sangría de votos socialistas en Andalucía.

Sin embargo, cuando se pidió a los andaluces que valoraran la actuación política tanto de los líderes autonómicos como de los nacionales, Pedro Sánchez obtuvo prácticamente la misma puntuación que Susana Díaz (un 4 frente a un 4,1) y que Albert Rivera (otro 4), cuyo partido, Ciudadanos, ha pasado de 9 a 21 diputados en Andalucía.

 

CLAVE ANDALUZA

 

Es por tanto en la valoración por parte de los andaluces de la situación en/de Andalucía, reflejada con creces en el sondeo del CIS, donde hay que buscar las claves del resultado de las posteriores elecciones. Así, la situación económica fue calificada como buena o muy buena por sólo el 5%, frente a un 54,7% que la tachaba de mala o muy mala. Además, un 30,3% estimaba que era todavía peor o mucho peor que hace tres/cuatro años, frente a un 18,8% que la consideraba mejor o mucho mejor.

Similar valoración negativa se otorgaba a la situación política: sólo un 5,9% creía que era buena o muy buena, por un 58,9% que la veía como mala o muy mala. Y en comparación con hace tres o cuatro años, o sea el primer mandato de Susana Díaz como presidenta, sólo un 8,6% pensaba que había evolucionado a mejor o mucho mejor, frente a un 35% que pensaba que era peor o mucho peor.

Asimismo, el problema más importante de Andalucía no tenía nada que ver con cuestiones nacionales. El 62,8% citaba el paro en primer lugar, y el 14,9% la corrupción.

 

GESTIÓN DEL PSOE

 

Cuando se preguntaba por la gestión del PSOE en la Junta de Andalucía en los últimos cuatro años, es decir durante el reciente mandato de Susana Díaz, sólo un 13% la calificaba como buena o muy buena, mientras que un 43,1% la calificaba como mala o muy mala. Y a la pregunta directa sobre la gestión de Susana Díaz como presidenta, únicamente el 15,5% la consideraba buena o muy buena, en contraste con el 43,7%, que la estimaba como mala o muy mala.

 

Tras esta cascada de calificaciones negativas sobre la situación económica y política de Andalucía y la actuación del PSOE y de Susana Díaz, se llegaba a la pregunta clave, cuya respuesta parece la consecuencia lógica de las anteriores. A la cuestión de si tras las elecciones le gustaría que gobernase en Andalucía un partido distinto del que gobernaba entonces (el PSOE), un 58,4% expresó su deseo de cambio y de que gobernara otro partido, más del doble de quienes preferían la continuidad del PSOE en San Telmo (un 24,9%), mientras que a un 10,5% le daba igual.

 

Pues bien, en las elecciones del 2D, el PSOE obtuvo un 27,95% de los votos, apenas tres puntos más que ese 24,9% que confesó en el CIS su apuesta por los socialistas. El resto de los partidos obtuvieron en su conjunto (PP, CS, AA y Vox) un 66,17% de los sufragios, ocho puntos más que el 58,4% que abogó por el cambio tan sólo un mes antes de la cita con las urnas.

 

La conclusión es que el CIS hasta se quedó corto, porque fueron muchos más los andaluces que votaron por opciones distintas al PSOE y que podían acabar en un cambio de gobierno en Andalucía, un cambio motivado esencialmente por la situación de la región tras 36 años con el PSOE en el poder y en escasa medida (el sondeo no lo traslucía) por la situación en Cataluña o la política del Gobierno central.

http://datos.cis.es/pdf/Es3230mar_A.pdf

El PSOE de Susana Díaz se desangra por los cuatro costados

BALANCE DE UN LUSTRO

Tras la marcha de Griñán ha perdido más de medio millón de votos y catorce diputados

REPRESENTATIVIDAD

Ya no representa ni a un tercio de los andaluces, cuando tuvo la mitad de los votos (1982)

EXTREMOS

Debacle en el medio rural, donde se deja 219.753 votos, y las grandes urbes, con 155.287 menos

 

El PSOE de Felipe González y Alfonso Guerra, que se identificó a sí mismo con Andalucía al lograr en su año mágico de 1982 la mayoría absolutísima en las primeras elecciones autonómicas andaluzas con más de la mitad de los votos (el 52,60%) y 66 escaños en el Parlamento regional, cayó doce años después hasta los 45 diputados (la época de la “pinza” PP-IU), remontó sucesivamente hasta los 61 en 2004 para, a partir de entonces, iniciar un declive (47 en 2012 con Griñán) que Susana Díaz pudo contener manteniendo la cifra de escaños aun perdiendo votos en 2015 pero que ahora ya se desangra por los cuatro costados. En las elecciones del pasado domingo, 2 de diciembre, ha cosechado los peores resultados de su historia en todos los sentidos tras 36 años en el poder y afronta el riesgo cierto de perderlo frente a la mayoría absoluta que suma el bloque de centro-derecha.

Tras cinco años al frente del partido y del gobierno de la Junta de Andalucía, el balance de Susana Díaz es de 518.680 votos perdidos, catorce diputados menos y una representatividad que cae por debajo del psicológico límite del 30%. Con tan sólo un 27,95% de los votos, el PSOE va camino de representar a una cuarta parte de los andaluces, cuando inició la andadura autonómica mereciendo la confianza de más de la mitad.

La sangría de votos se produce en todo tipo de municipios, y más aún en los situados en los dos extremos. Contrariamente a lo que podría creerse, es la Andalucía profunda, la de los pueblos con menos de 20.000 habitantes asentados en el medio rural en su inmensa mayoría, la que más fe ha perdido en los socialistas. Entre estos 698 municipios del total de 778 existentes en la comunidad, el PSOE ha perdido 219.753 votos desde que está dirigido por Susana Díaz. Dicho de otro modo, el 42,36% de los sufragios que ya no cuenta el Partido Socialista estaban antes en el grupo de municipios menos poblados de la región. Y de esa cantidad, 176.741 se los ha dejado en las elecciones del pasado domingo.

 

La segunda gran sangría electoral socialista se produce en las ocho capitales de provincia más los cuatro municipios con una población superior a los 100.000 habitantes (Jerez, Dos Hermanas, Marbella y Algeciras), en los que en el quinquenio de Susana Díaz ha perdido el PSOE el apoyo de 155.287 votantes, prácticamente un tercio del total. Lo peor para el partido del puño y la rosa es que el desplome se ha agudizado en el último trienio: 95.896 votos menos en este conjunto urbano desde las elecciones de 2015 a las de 2018, que Susana Díaz adelantó con un resultado catastrófico y cometiendo un grave error de cálculo.

 

El partido hasta ahora gobernante ha obtenido una media del 27,95% de votos en el conjunto de Andalucía, pero no la alcanza en ninguno de los doce municipios más poblados de la comunidad. Sólo en su tradicional feudo de Dos Hermanas se aproxima a esos dígitos, con el 27,61%, seguida de Almería (25,32%) y Sevilla capital (25,26%). En el otro extremo se sitúan Cádiz (18,01%), Granada (18,62%) y Córdoba (19,80%). Además, los socialistas no son hegemónicos en siete de las grandes urbes andaluzas: son la tercera fuerza en Cádiz, Granada y Córdoba; y la segunda en Almería, Jaén, Algeciras y Jerez. Mantienen la supremacía en Sevilla, Dos Hermanas, Huelva, Málaga y Marbella.

 

CIUDADES MEDIAS

 

Las menores pérdidas de votos, si contabilizar 58.039 sirve de consuelo, las registra el PSOE en las ciudades medias, las que tienen entre 50.000 y 100.000 habitantes. Son un grupo de dieciséis entre las que están Utrera, Chiclana, Torremolinos, Linares y Roquetas de Mar. En este conjunto, los socialistas sólo son hegemónicas en cinco (un tercio del total), concretamente en Alcalá de Guadaíra, Utrera, La Línea de la Concepción, Linares y Motril. Son cuartos en El Puerto de Santa María, El Ejido y Roquetas de Mar; terceros en Mijas, Estepona, Benalmádena y Torremolinos; y segundos en San Fernando, Chiclana, Fuengirola y Vélez-Málaga.

 

Y un dato muy significativo: sólo superan su media regional del 27,95% en Utrera (33,04% de los votos). La peor proporción la obtienen en El Ejido (15,80%), Roquetas (17,35%) y El Puerto de Santa María (18,40%).

Por último, en el poco más de medio centenar de municipios de entre 20.000 y 50.000 habitantes el PSOE se ha dejado en las dos últimas elecciones, con Susana Díaz al frente, 85.601 votos, que suponen el 16,50% de todos los perdidos en los últimos cinco años. De esta cifra, la inmensa mayoría (76.554) han sido en las elecciones del 2 de diciembre.

 

A este grupo de municipios pertenecen Ayamonte, Moguer, Écija, Camas, Carmona, Barbate, Los Barrios, Cabra, Baena, Puente Genil, Armilla, Ronda, Nerja, Adra, Úbeda, Martos…Los socialistas mantienen la hegemonía en 39 de ellos, la inmensa mayoría, y obtienen los peores resultados en Conil (son la cuarta fuerza política); Rota, Alhaurín de la Torre y Rincón de la Victoria (son la tercera).

En este conjunto de municipios superan su promedio regional en 27 de ellos (casi la mitad del total), por lo que dentro del pésimo resultado general obtenido en el último quinquenio, podrían constituir la base desde la que empezar a recuperar el mucho terreno perdido.

El PSOE, de Griñán a Susana Díaz

-Pierde 518.680 votos

-Cae por debajo del 30% del total (-7,46%, hasta quedarse en el 27,95%)

-Catorce diputados menos

-De los 518.680 sufragios perdidos:

-155.287 (un 29,93% del total) corresponden a las capitales de provincia y ciudades con más de cien mil habitantes.

-58.309 (un 11,18%), a las ciudades con entre 50.000 y 100.000 habitantes.

-85.601 (un 16,50% del total), a los municipios de entre 20.000 y 50.000 habitantes.

-219.753 (un 42,36%), a los municipios con menos de 20.000 habitantes.

 

 

Métodos para el blanqueo de las ilegalidades urbanísticas

El fiscal jefe del  Tribunal Superior de Justicia de Andalucía,  Jesús García Calderón, solicitó a los andaluces, durante una conferencia pronunciada en noviembre de 2003 en la Universidad de Málaga sobre delitos urbanísticos, que exigiéramos a la Administración el cumplimiento de su función como garante y vigilante de la legalidad.

Mi respuesta a la solicitud de Jesús García Calderón se encuentra en los informes ‘Métodos para el blanqueo de las ilegalidades urbanísticas. Cuatro casos prácticos’, que al cabo de los diez años transcurridos desde entonces se han podido colgar en Internet y a los que se puede acceder a través de enlaces desde la pestaña ‘Memoria Histórica’ de este mismo blog  (parte superior).

En esos informes, fruto de años de investigaciones para tratar de comprender cómo las propias Administraciones Públicas promueven la ilegalidad, la consuman y la ocultan, García Calderón y cualquier andaluz, sobre todo si están interesados en el medio ambiente y el urbanismo, pueden comprobar qué le ocurre al iluso ciudadano que haya tenido la ingenuidad de atender la solicitud del fiscal jefe del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía y se crea todavía que España es un Estado de Derecho. Porque, ¿qué ocurre cuando es la propia Administración encargada de velar por el cumplimiento de la ley la que la infringe sistemáticamente? ¿Quién vigila al vigilante?

 

Jesús García Calderón

Estos documentos también son una respuesta a la cuestión que el 26 de febrero de 2004 plantearon la Red de Fiscales de Medioambiente de Andalucía y la Oficina del Defensor del Pueblo: la necesidad de aclarar la frontera entre la ilicitud penal y la administrativa. Se demuestra que la acumulación de lo que Jesús García Calderón reduce a meras “irregularidades administrativas” produce  al final el mismo efecto que una ilicitud penal a las bravas, como las que cometía Jesús Gil en Marbella. En este sentido, el pueblo onubense de Zalamea la Real se convirtió en los años 90 del pasado siglo en el laboratorio de ensayos de ocultación y blanqueo de ilegalidades urbanísticas y medioambientales por parte de la Junta de Andalucía mientras casi todo el mundo miraba exclusivamente a la Costa del Sol.

Los cuatro casos prácticos para comprender los métodos para el blanqueo de las ilegalidades urbanísticas y que pueden consultarse a partir de los enlaces desde la pestaña ‘Memoria Histórica’ son los siguientes:

Caso Nº1: Anisados Arenas

Caso Nº 2: La ITV de Veiasa

Caso Nº3: La huerta ‘de’ Muñiz

Caso Nº 4: Las Cañadas de Arriba

Basta, dentro del caso número 1, con analizar tres episodios aparentemente iguales de ¿ilegalidades? ¿irregularidades? Urbanísticas para ver cómo, en función de quiénes están implicados en los mismos, los Poderes Públicos y la Justicia  actúan de manera radicalmente distinta y convierten en papel mojado y una burla el artículo 14 de la Constitución: “Todos los españoles son iguales ante la ley”. ¿De verdad? Lean y compruébenlo en el siguiente enlace:

http://www.manueljesusflorencio.com/memoria-historica/

El congresillo

El congresillo del PSOE de Sevilla ha confirmado la validez de aquella frase del recién fallecido Manuel Fraga de que “la política hace extraños compañeros de cama”. Veamos. Viera se cargó hace ocho años a Caballos; y hace cuatro a Monteseirín y su cohorte de críticos (Celis, Evangelina, Demetrio…) con el apoyo como fieles ejecutores de Susana Díaz y Fernando Rodríguez Villalobos. Sin embargo, las cañas se han tornado lanzas –y viceversa- y ahora resulta que Susana y el ‘cortijero’ (Toscano ‘dixit’) de la Diputación han querido ejecutar a Viera, a cuyo toque de socorro han acudido, en plan Séptimo de Caballería, gente otrora víctima del aún secretario general sevillano (un ‘muerto viviente’, según la jerga de su ‘invitado’ como presidente de la Ejecutiva y que, pasando por cordero, ha hecho honor a su apellido de lobo múltiple) como Caballos, Celis y Evangelina, mientras que Carmelo Gómez ya no se sabe si es represaliado o represor de los dos bandos indistintamente. En el PSOE de Sevilla uno puede acabar como (que no con) Julia Roberts: durmiendo con su enemigo.

Rosa única

El alcalde perpetuo de Dos Hermanas, Kiko Toscano, tiene razón cuando dice que Griñán ha de ser el de garante de que cada militante socialista pueda ejercer su libertad individual dentro del partido, acorde con el artículo 6 de la Constitución: “La estructura interna y el funcionamiento de los partidos deben ser democráticos”. Por tanto, ¿qué es esto de que tenga que haber una sola lista ‘de consenso’ que elaboraría fulanito o menganita mezclando un tercio de sensibilidades por aquí y dos tercios de otras sensibilidades por allá (¿dónde el consenso entonces?), y que por narices la tenga que encabezar el presidente de la Junta, pues si no dice, como los niños chicos, que él no juega? ¿Por qué no puede haber en el PSOE de Sevilla dos, tres o cinco listas para el congreso federal? “Permitid que cien flores florezcan y que cien escuelas de pensamiento compitan”, decía hasta un totalitario como Mao Tse-tung. En el PSOE, en cambio, sólo se pretenden mayorías a la búlgara y una sola flor, pero donde no hay diversidad genética la flor única acaba siempre mustia.

‘Invictus’

Alfonso Guerra, a sus 71 años de edad, le ha salvado algo más que los muebles al PSOE en Sevilla y ha dejado esta provincia convertida  en el equivalente a la aldea gala de Astérix cercada por las gaviotas, que no las águilas, de las legiones ‘romanas’ del PP de Arenas.  El Guerra puede alardear de ser el único que es único: el único diputado electo en todas las legislaturas de la Democracia (también los leones de las Cortes fueron fundidos en Sevilla, muy cerca de su casa natal) y el único invicto, pues ha noqueado a once contrincantes en otras tantas convocatorias electorales a lo largo de 34 años. Un récord digno del libro Guinness, pero todo lo que dice  en su favor  ofrece una lectura inversa sobre su propio partido: durante siete lustros, el PSOE sevillano ha sido incapaz de fabricarle un relevo. Hasta Viera, que en realidad  es entrenador de fútbol y político en sus ratos libres, miró el banquillo y no vio aún a nadie con garantías de sustituirlo. Dentro de cuatro años, Guerra tendrá 75 y no es eterno. ¿Qué hará el PSOE el día en que le falte el ‘Canijo’?

Cuatro perras

corrupcion-y-empleoEl PSOE de Ecija se ha retratado en Twitter al sostener que “a nadie le importan las cuatro perras de los ERE; no son importantes; sí nos importa la corrupción del PP”. A su manera, y salvando las distancias, el PSOE astigitano comparte la doctrina histórica yanki respecto de los sanguinarios dictadores latinoamericanos, personificada en el nicaragüense Anastasio Somoza: “Puede ser un hijo de perra, pero es nuestro hijo de perra”. Mutatis mutandis, la única corrupción importante es la del PP, mientras que, como en el escándalo de los ERE, cuando quienes meten la mano en la caja común son correligionarios, la corrupción es minimizada y se reduce a “cuatro perras”. Un perra chica eran, en tiempos de la peseta, cinco céntimos, pero no son cuatro perras, sino 10 millones de euros defraudados hasta ahora en los ERE según la propia Junta, equivalentes por tanto a 33.277.200.000 de perras. El PSOE ha pasado de predicar la tolerancia cero con la corrupción, a justificarla. Esa es la distancia moral que separa al partido actual del de  Pablo Iglesias y Julián Besteiro.

Zapaterazo

A raíz de la aprobación de la reforma laboral de Zapatero, que está adelantando a Aznar por la derecha sin que nadie dentro del vehículo del PSOE diga ni ‘mú’ sobre el cambio de la doctrina socialista por el que asintió a aquello del “no nos falles” (con a) y la pérdida de la ‘O’ de ‘Obrero’ en las siglas , hemos podido leer en el periódico este titular: ‘Despido barato con sólo prever pérdidas’. Para mí que Zapatero está aplicando ya el Decretazo en política, pues no en vano se quiere cargar al candidato socialista en Madrid, Tomás Gómez, en previsión de la mayor pérdida posible para un partido: la derrota en las urnas Extrapolando el Zapaterazo a Sevilla, el Decreto pone en manos de Viera y de Griñán el mejor instrumento posible para cepillarse de una vez por todas a Monteseirín de la Alcaldía, pues su continuidad en el cargo para organizarse viajes exóticos con Marchena & Cía. a Turquía, Brasil y Suráfrica y sus dispendios en las setas y a costa del PGOU es previsión garantizada de las mayores pérdidas de votos para el PSOE en la próxima cita electoral.

Anti marca

Los sociólogos coinciden en que la Selección es el mejor embajador de España como marca-país y de sus empresas, para las que su triunfo ha supuesto una impagable campaña de marketing. ‘Sensu contrario’, ¿qué valor para Sevilla como marca-ciudad y para el PSOE como marca-partido tiene  el viaje de Monteseirín en un vuelo de 3.000 euros y tras utilizar su cargo para presionar al CSD a fin de que le regalara 4 entradas de 800 euros cada una para él y sus amiguetes? ¿Qué valor que no sea negativo tiene para el PSOE que Monteseirín, al contrario que Zapatero, haya abandonado tres días la ciudad con más de 70.000 parados para hacer de Alfredo ‘el del bombo’ junto al valido del autobombo? ¿Acaso cree Griñán  que los sevillanos no toman nota de cómo el (sin) alcalde y su valido se pasan la crisis por el arco del triunfo entre viajes y más viajes? Monteseirín volvió no con la camiseta de alguno de los tres jugadores sevillanos -Ramos, Marchena (el bueno, no el otro) o Navas-, sino con la de Villa. Osea, que para colmo le hizo el marketing al ‘Guaje’ y a Asturias.