Archivo de la etiqueta: SE-40

El ‘Black Friday’ de Miguel Rus

Después de años reivindicando los túneles de la SE-40 el presidente de la CES y líder de Sevilla Ya se conforma con un puente

Mientras Teruel existe empieza arrancando 30 millones al Gobierno, Rus quiere ahorrarle  entre 500 y 1.000 millones de los túneles

Si dice que cambia de opinión tras consultar a los técnicos, entonces su discurso anterior careció de base técnica y se queda sin credibilidad

El ‘Black Friday’ (literalmente, ‘Viernes Negro’) es la denominación anglosajona del viernes con el que se abre la temporada de compras navideñas y que se caracteriza por la aplicación de importantes rebajas por la inmensa mayoría de los comercios.

Pues bien, el presidente de la Confederación de Empresarios de Sevilla (CES) y líder de la plataforma cívica ‘Sevilla ya’, Miguel Rus, aprovechó el ‘Black Friday’ del año 2019 para ofertar una sorpresiva e importantísima rebaja en las reivindicaciones del también conocido como “lobby del ladrillo”, especialmente en lo referido a los túneles de la ronda de circunvalación SE-40.

Miguel Rus, presidente de la CES y líder de la plataforma Sevilla Ya

Dijo Miguel Rus al hacer el primer balance de las actividades de la Plataforma que habían mantenido en estos meses contactos con los principales técnicos del proyecto (se supone que de la SE-40) y que la mayoría de ellos no ve factibles los túneles planeados para que la autovía salve el cauce vivo del Guadalquivir, amén de que la opción del puente es “más sencilla” y su coste “muy inferior”.

El presidente de la CES recordó cómo se había rescindido uno de los contratos para la construcción de los túneles y se había actualizado el proyecto antes de sacarlo de nuevo a licitación, así como las “complicaciones técnicas y de ingeniería”, por lo que se provocaría una desviación presupuestaria desde los aproximadamente 800 millones del coste inicial de los túneles a más de 1.300 ó 1.400 millones de euros.

Por tanto, según Rus, la sustitución de los túneles por un puente se antoja ahora “más sencilla, factible, realista, práctica y barata, ya que sólo requeriría unos 350 millones de euros y su plazo de ejecución se reduciría bastante”.

El ‘Black Friday’ o rebajas navideñas de Rus equivale a la caída de Saulo del caballo camino de Damasco, después de haberse llevado años y años exigiendo el paso subterráneo del Guadalquivir y descalificando con su verbo a quien aún no lo ha ejecutado.

José Luis Ábalos, ministro de Fomento

Si dice ahora que su conversión a la nueva fe del paso en altura sobre la lámina de agua del río se debe a que ha hablado “con los principales técnicos de este proyecto” (pero no dice ni los nombres de los técnicos ni cuándo habló con ellos, ¿o es que sólo hace seguidismo de las opiniones del presidente de Ayesa, José Luis Manzanares?), entonces ¿qué credibilidad merece un dirigente empresarial que ha estado durante años clamando por una solución constructiva (él, que para colmo preside una empresa constructora y que ha sido el presidente de la patronal del sector) sin haberse asesorado previamente por los técnicos, que supuestamente abogan por la solución contraria o alternativa? ¿Tienen la misma falta de fundamento técnico el resto de reivindicaciones de la plataforma Sevilla Ya? 

Si se tira de hemeroteca se puede comprobar la magnitud del giro copernicano de Miguel Rus, para satisfacción del Gobierno y especialmente del Ministerio de Fomento (del que ha acabado convertido en el mejor aliado objetivo) a los que tantísimo había criticado en el pasado por lo que él calificaba como “maltrato presupuestario” a Sevilla. Veamos algunas declaraciones de Rus en diversos foros y/o medios de comunicación en los últimos años, en las que exigía una y otra vez los túneles de la SE-40 como condición “sine qua non”:

Marzo 2016, en la inauguración de su segundo mandato como presidente de la CES: Miguel Rus hizo en su discurso un repaso a los proyectos empresariales y a las inversiones públicas y privadas que, en su opinión, permanecen bloqueadas por problemas achacables a la Administración. Entre ellos citó los edificios de la Gavidia, Altadis, Sevilla Park -zona comercial y de ocio prevista en el puerto-, las Atarazanas, la Ciudad de la Justicia, el Metro, el dragado y los túneles de la SE-40

Marzo 2017, en la asamblea general de la CES, celebrada en el Club Antares: “¿Se imaginan -dijo- que el nuevo puente de Cádiz no se hubiera hecho o estuviese parado como los túneles de la SE-40? ¿Se imaginan que el aeropuerto de Málaga no estuviese conectado con la red de trenes AVE? ¿O que no se hubiesen terminado las obras del Metro de Granada? (…) Mientras la futura autovía metropolitana SE-40 sólo cuenta con algunos tramos que llevan a “ninguna parte” al no haber empezado siquiera los túneles del río o no haya planificación para las tres líneas de Metro pendientes, lo cierto es que en Sevilla no pasa nada”. 

Miguel Rus, ante la asamblea de la patronal sevillana (CES)

Julio 2017: En una entrevista concedida a Europa Press “pide que comiencen ya los túneles de la SE-40 y considera “una vergüenza” que la capital de Andalucía esté “bloqueada, como mínimo tres veces al día, por el cuello de botella que supone el puente del V Centenario. Por todo ello vuelve a pedir que comiencen ya los túneles de la SE-40….”. 

Septiembre de 2018: La Confederación de Empresarios de Sevilla ha dirigido cartas al ministro de Fomento y al delegado del Gobierno en Andalucía en las que pide un pronunciamiento claro sobre los túneles de la SE-40 y expresen públicamente si van a seguir adelante con el proyecto bajo el río Guadalquivir.

Al principio de su carta, el presidente de la CES, Miguel Rus, expresa tanto a José Luis Ábalos como a Alfonso Rodríguez Gómez de Celis la preocupación del empresariado sevillano ante “la cascada de informaciones por la posible paralización del proyecto de túneles bajo el río Guadalquivir, obra necesaria e imprescindible para la conexión de los tramos de la SE-40, sin la que no tiene sentido su configuración…

(….) Para la CES, el hecho de que el Ministerio vaya a primar, y dotar presupuestariamente, el estudio para la ampliación del puente del Centenario puede entenderse como “una maniobra de distracción” y que vayan a dejar en el olvido uno de los proyectos necesarios para nuestra provincia; los trabajos sobre la SE-40 deben ser una prioridad en los Presupuestos Generales del Estado, incluyendo la obra de los túneles del río”.

6 Marzo 2019. Intervención del presidente de la CES, Miguel Rus, ante la Asamblea General en la Sala Machado de la Fundación Cajasol: “En el mes de septiembre del pasado año dirigimos al ministro de Fomento una carta en la que le especificábamos la necesidad de retomar las obras de los túneles de la SE-40 bajo el río. No hemos tenido noticias oficiales al respecto, pero sí que se había destinado una importante partida en los Presupuestos Generales del Estado que le han tumbado al actual Gobierno. Con lo que, seamos realistas, seguimos sin ese paso bajo el río. Una obra de gran envergadura pero necesaria y urgente para la vertebración viaria de Sevilla y su área metropolitana. Seguiremos, por tanto, sufriendo el calvario del puente del Centenario y con una SE-40 sin conectar entre sí”. 

25 Junio 2019: Presentación de la plataforma Sevilla Ya (Por una Sevilla con futuro) en el Salón de Grados de la Facultad de Ciencias del Trabajo. “No vamos contra nadie, pero reivindicamos ante nuestros políticos, porque queremos que nos oigan y actúen”, aseveró Miguel Rus poniendo su mirada en los próximos Presupuestos Generales del Estado para 2020, al objeto de que dicho documento presupuestario suponga ya un punto de inflexión en las “infraestructuras estratégicas” que necesita Sevilla, como la finalización de la SE-40, con todos los túneles proyectados en el tramo comprendido entre Dos Hermanas y Coria del Río….

Presentación de la Plataforma Sevilla Ya

1 Julio 2019. Entrevista a Miguel Rus:
Pregunta: Dentro de la lista de infraestructuras e inversiones pendientes que reclama la Plataforma (Sevilla Ya), ¿hay alguna(s) que consideren más urgente (s)?

Respuesta de Miguel Rus: ….como ya he mencionado, la construcción de la Red completa de Metro, la finalización de la SE-40, especialmente el “arco Sur” con los túneles para la conexión Huelva-Cádiz….

Los agradaores de Rus califican su renuncia a los túneles de la SE-40 como «un ejercicio de pragmatismo». Entonces, conforme a esta nueva doctrina de aceptar lo más baratito que se despache para Sevilla y su provincia, cualquier rebaja que también en plan ‘Black Friday’ apliquen las Administraciones Públicas al Metro, el Museo de Bellas Artes, el Museo Arqueológico, la conexión entre el aeropuerto de San Pablo y la estación ferroviaria de Santa Justa, etcétera, etcétera, deberá ser calificada no como hasta ahora, en que se tachaban de ejemplos palmarios del evidente y tradicional maltrato a Sevilla desde los tiempos de la Expo-92, sino como ejercicios de pragmatismo presupuestario que permitirán al Gobierno y/o la Junta de Andalucía ahorrar recursos económicos que se detraerían de Sevilla para su inversión en otra parte menos conformista.

Para este viaje, y viraje, de Miguel Rus no hacían falta las alforjas de la Plataforma Sevilla Ya….(te veré).

Declaró el presidente de la CES y líder de la Plataforma Sevilla Ya…(veremos): “Aquí no tenemos un Teruel existe, pero sí un Sevilla Ya al que van a tener que escuchar” (¿?).

El diputado de Teruel existe

La gran diferencia demostrada objetivamente por la realidad es que mientras Teruel existe ha conseguido de Pedro Sánchez como precio a su investidura 30 millones de euros de inversión inicial para su provincia (el equivalente al coste de la conexión ferroviaria entre San Pablo y Santa Justa), la plataforma Sevilla Ya de Miguel Rus quiere hacerle perder a la capital de Andalucía y a su provincia -y por tanto a ahorrárselos al Gobierno socialista- entre 500 y 1.000 millones de euros con la renuncia a los túneles de la SE-40 a cambio de un puente, para felicidad del ministro de Fomento, José Luis Ábalos, quien ha encontrado en Rus el mejor e inesperado aliado para sus tijeras y su política de recortes.


Tercer carril

Un día antes de la operación salida de las vacaciones de verano, el Ministerio de Fomento procedió a la apertura al tráfico de cuatro kilómetros más del tercer carril de la autovía Sevilla-Huelva, el gran eje vertebrador del Aljarafe y encauzador de buena parte del éxodo de los sevillanos a las playas del litoral onubense.

El tercer carril de la A-49, denominación oficial de la autovía también conocida como la del V Centenario por el impulso recibido gracias a la Expo-92, es otro ejemplo de la maldición que pesa sobre Sevilla en materia de infraestructuras y grandes obras públicas, ya que los hados parecen conjurarse para que el tiempo se mida en decenios en vez de en años.

Desde que, merced a las reivindicaciones de una plataforma de ciudadanos hartos de los atascos kilométricos que se producían en los accesos a y salidas de Sevilla por el Oeste, se aprobó el ensanche de la autovía y se adjudicaron, en 2003, los primeros trabajos, ha pasado la década de rigor para que el tercer carril se extienda ahora desde la Pañoleta hasta la altura de Sanlúcar la Mayor y Benacazón.

En diez años sólo se han construido trece kilómetros, a un promedio de 1.300 metros anualmente, digno de un récord Guinness en lentitud de ejecución de una autovía. En el tiempo empleado en completar ese 1,3 kilómetros/año de cinta de asfalto, un caracol común de jardín habría recorrido 337 veces esa misma distancia. Nunca en otro sitio como en el tercer carril de la autovía Sevilla-Huelva se habría hecho realidad la fábula de la tortuga y la liebre, pero como todo es empeorable, es probable que esta marca sea batida por la velocidad de ejecución de la ronda de circunvalación SE-40.

Tanta dilación ha sufrido el avance de la ampliación del carril desatascador, que en estos diez años  ha dado tiempo a que tres presidentes del Gobierno consignaran alguna partidilla en los Presupuestos Generales del Estado para transfundirle el asfalto necesario: Aznar, Zapatero y Rajoy.

Por cierto que la delegada del Gobierno en Andalucía, Carmen Crespo, la lió en la radio al declarar inaugurada la obra hasta Bollullos del Condado cuando quería referirse a Bollullos de la Mitación, pero en realidad era hasta Benacazón. Lo dicho, un lío. Sus lapsus geográficos denotan que una de las posibles candidatas por el PP a disputarle San Telmo a Susana Díaz necesita bastante menos despacho y más aplicarse la receta a la que durante años se atuvo Arenas para ganarle por primera vez al PSOE en la región: carretera y manta.

Locuaz

Zoido ha roto, por fin, su voto de silencio en plan cartujano. Llevaba un mes callado y sin pronunciarse sobre los Presupuestos de Rajoy para Sevilla, por más que Torrijos y Espadas lo instaban una y otra vez a que se animara en tal sentido, pero apenas presentar  los suyos Griñán ha roto en un torrente de palabras. El alcalde hasta ahora mudo y silente con el Gobierno de la nación ha dicho de las Cuentas de la Junta de Andalucía que “no hay en ellas ninguna partida que permita a Sevilla seguir creciendo, porque es muy difícil crecer en empleo sin nuevas obras” como el Metro, la SE-35 y Santa Catalina. Argumentos que se resumen en un “son muy perjudiciales para Sevilla” pero que son reversibles y aplicables a las políticas de Madrid para la capital andaluza, tanto con el Metro como con Santa Catalina. Basta sólo con trocar la SE-35 por la SE-40. Son increíbles los efectos que tienen los Presupuestos según cual sea su procedencia: los de Rajoy tienen la virtud de estimular la oratoria de Espadas, y los de Griñan, de devolverle la locuacidad reivindicativa a Zoido.

 

¿Quién se ha llevado mi queso?

“Las circunstancias han cambiado”. Con esta frase resumieron algunos diputados del PP el tijeretazo dado al Plan de Infraestructuras y Viviendas 2012-2024 (PITVI) presentado el pasado miércoles en el Congreso de los diputados por la ministra de Fomento, Ana Pastor. El cambio de las circunstancias aludía a que cuando se presentó el proyecto por primera vez hace siete meses, la previsión de inversión en obra pública y vivienda era de 225.000 millones de euros, que ahora, de mantenerse la versión reducida y si no hay necesidad de nuevos recortes para cuadrar las cuentas por mayores exigencias de Bruselas, se va a quedar en tan sólo 130.000 millones de euros.

Pero incluso esta cifra tiene truco, ya que únicamente  el 60% procederá de fondos públicos. El 40% restante se confía obtenerlo de una Unión Europea cada vez más restrictiva en la libranza de dinero y de una aportación privada -los famosos proyectos de colaboración público/privada- que no depende de recursos propios, sino de la financiación bancaria, en un escenario con el grifo del crédito aún cerrado.

CADA VEZ MENOS INVERSIÓN

La proyección para el periodo 2012-2024 es que las inversiones en infraestructuras supongan cada vez menor porcentaje del Producto Interior Bruto (PIB), y que pasen del 1,3% en 2013 al 0,90% en años sucesivos. El problema de fondo es que como la economía española no deja de contraerse y la creación de riqueza es menor, también se estima que disminuirá consecuentemente el presupuesto destinado a carreteras, puentes, pantanos, aeropuertos, vías férreas, puertos…. hasta unos 9.000 millones de euros.
En este contexto, la prioridad absoluta de la ministra de Fomento es completar los grandes  corredores del AVE pendientes. Ana Pastor fue tajante al respecto en las Cortes: “Se acabaron los aeropuertos vacíos, los trenes sin pasajeros y las autovías sin tráfico”.

La plasmación de esta política en los Presupuestos Generales del Estado para Sevilla se ha traducido en que el 85%  de los 275 millones de euros asignados a nuestra provincia se destinan a proyectos en marcha y sólo el 7% para nuevas obras; y en que la partida principal, de unos 44 millones de euros, se reserva para el tramo Utrera-Jerez de la línea ferroviaria de alta velocidad Sevilla-Cádiz. En contraste, el dinero para la ronda de circunvalación exterior SE-40 se reduce a unos 15 millones de euros, un 67% menos que en el Presupuesto anterior.

PARÁLISIS

El hundimiento de la obra pública en Andalucía es brutal. El Colegio de Ingenieros de Caminos y representantes de las principales empresas constructoras que operan en nuestra comunidad han denunciado este fin de semana que prácticamente el 90% de las infraestructuras licitadas en Andalucía están paralizadas debido a la “sequía inversora” existente, hasta el punto de que si no se reactivan pronto se perderán los 1.500 millones de euros comprometidos por Bruselas a través de los Fondos Feder.
Si la ministra Ana Pastor hablaba de aeropuertos vacíos, trenes sin pasajeros y autovías sin tráfico como consecuencia de la desaforada política constructora de los años del ‘boom’ del ladrillo, tanto en infraestructuras como en viviendas (al menos hay 600.000 vacías todavía), los ingenieros de Caminos andaluces lamentan que la paralización del 90% de las obras por falta de inversión puede dejar “agujeros abiertos en las ciudades, vías que llevan a ninguna parte y edificaciones públicas abandonadas”. Estamos purgando, pues, los excesos de la etapa anterior, y todo indica que esta “sequía inversora” se va a prolongar en el tiempo.

En este marco se inscribe la estruendosa rueda de prensa de la pasada semana en que el presidente de la Confederación de Empresarios de Sevilla (CES), Miguel Rus, cogestor de una empresa constructora familiar vinculada históricamente a la obra pública y que llegó a la cúpula de la patronal procedente de Gaesco, la sectorial de la construcción, criticó agriamente tanto al Ayuntamiento y a Zoido como a la Junta de Andalucía, aunque el mayor eco de su enmienda a la totalidad la ha tenido el alcalde, el cual se quedó literalmente atónito por lo inesperado del golpe, como el boxeador cazado en frío por un crochet a la mandíbula.

VISIÓN UNIDIMENSIONAL

Al igual que Zoido no ha interiorizado aún que además de alcalde de Sevilla es presidente del PP (A) y por tanto su visión política ha de abarcar el conjunto de Andalucía y no circunscribirse sólo a la capital hIspalense, Miguel Rus todavía carece de una visión global de la economía sevillana y sigue expresándose conforme a los intereses y preocupaciones de Gaesco más que como presidente de la CES. Este carácter  unidimensional de su presidencia ya lo puso claramente de manifiesto cuando despreció públicamente al sector arrocero, al que también representa teóricamente como presidente de todos los empresarios sevillanos, en su defensa unilateral del dragado del Guadalquivir, que beneficiaría a las grandes constructoras, su sector por naturaleza.

Rus alternó ataques contra la Junta y el Ayuntamiento. Acusó al alcalde de falta de interlocución, del abortado ‘tasazo’ de las Ordenanzas Fiscales y de las contradicciones y falta de agilidad de la Gerencia de Urbanismo con Decathlon y Caixafórum, temas en los que podía estar cargado de razones pero que estaban ligados únicamente al sector de la construcción. Su irritación por la falta de grandes obras públicas, debido a los obligados recortes presupuestarios, llegó al extremo de abogar por el cierre de la línea 1 del Metro, en la que se han invertido 658 millones de euros, si no se licitan las restantes pendientes, porque él no le ve sentido a que permanezca en solitario. La tesis no puede ser más disparatada, por cuanto la línea 1 ya arroja beneficios (por más que la empresa constructora de Rus, que participaba en la misma, vendiera en tiempos su participación pensando en que sería deficitaria y por los sobresaltos en su construcción) y es usada por 15 millones de viajeros al año, por lo que algún efecto vertebrador tendrá, diga lo que diga el presidente de la CES.

Sin obviar la responsabilidad de Zoido (derivada de su autocomplacencia y su escudamiento en la confrontación con la Junta para tratar de orillar así los problemas) en la situación de ‘impasse’ de la ciudad, en su desahogo contra la Junta y especialmente contra el alcalde, Rus sangraba por la herida, tal como dejaban en evidencia expresiones en estos términos: “No es de recibo que el recorte sea siempre en obra pública en vez de en presupuestos prescindibles como empresas públicas, observatorios y fundaciones”.

UNA NUEVA REALIDAD

Aun aceptando todas esas lamentaciones, el problema de fondo que expusimos al principio y que parece no quieren ver ni la CES ni Gaesco es que los dorados años de la obra pública y de la construcción del millón de viviendas en números redondos ya no volverán. Por tanto, el sector de la construcción no va a tener ese increíble peso del 17% del PIB, como llegó a ocurrir en Andalucía, y debe adaptarse a la nueva realidad, reinventarse y buscar nuevos nichos de mercados dentro y en el exterior, llámense rehabilitación o eficiencia energética, por más que Rus brame contra las Administraciones que se le pongan a tiro. Su situación recuerda a la descrita en forma de parábola por Spencer Johnson en la famosa obra ‘¿Quién se ha llevado mi queso?’

El libro cuenta cómo la vida de dos ratones y dos liliputienses giraba alrededor de un abundante depósito de queso. Se sentían tan a gusto que no se percataron de que su alimento disminuía día tras día, hasta que se acabó. Al advertirlo, los ratones se lanzaron de inmediato a la aventura por el laberinto en busca de nuevos depósitos de queso. Los liliputienses, por su parte, creían tener derecho al queso que había desaparecido, regresaban cada día al depósito ya vacío, se lamentaban y se limitaban a esperar sentados a que lloviera nuevo queso del cielo, sin arriesgarse a penetrar en el laberinto en busca de una alternativa.

Al margen de que Zoido mereciera en mayor o menor grado el zamarreón del presidente de la CES a ver si sale de su ensimismamiento, en el mensaje contra tirios y troyanos (también la Junta se llevó su buena ración de críticas) de Miguel Rus latía en el fondo la misma airada queja de algunos de los protagonistas de la fábula de Spencer Johnson:

¿Quién se ha llevado mi obra pública?

El perro del…

…hortelano, que ni come ni deja comer. A esa figura se asemeja ahora Espadas con lo del túnel bajo la confluencia de la Avenida de Andalucía y la ronda del Tamarguillo. Juan lleva desde el regreso de las vacaciones machacando como un martillo pilón sobre las dos mismas piedras. “¡Metro por Pino Montano y túnel del Tamarguillo YA!”. Zoido, harto de que le zumben los oídos por idéntica cantinela día tras día, le ha concedido al fin uno de sus dos deseos y decretado que le abran el paso subterráneo, a ver si se calla. Pero, en vez de alegrarse y de festejarlo, el portavoz del grupo municipal socialista brama contra el alcalde: “¡Cinco meses tarde y a tres días de las elecciones!”. Si, tal como insinúa Espadas, abrir un túnel acabado una vez subsanadas las chapuzas y omisiones de Monteseirín es electoralismo, la puesta en servicio de un solo tramo de la ronda SE-40, a la que le faltan por rematar diez más y 66 kilómetros de asfalto, ¿qué es entonces? Pues la adaptación al siglo XXI y a Sevilla de la parábola bíblica de la paja (el túnel) y la viga (la SE-40).

El retrovisor

La otrora ministra de Fomento, la insoportable malagueña Magdalena Alvarez (se fundió a cinco jefes de Prensa en un santiamén porque ninguno era capaz de aguantarla) anunció en 2006 que la SE-40 estaría lista para finales de 2011. Hablaba entonces de los 77 kilómetros y al completo, con sus cuatro túneles proyectados bajo el río Guadalquivir. Un retraso de cinco años después, dos túneles menos por el recorte de la crisis, con 67 kilómetros pendientes aún de rematar y abierto sólo un tramo de una decena de kilómetros, a Viera y otros gerifaltes del PSOE en Sevilla se les ha ocurrido, en vez de quitarse discretamente del medio, montar en lo alto de un puente un remedo de inauguración prohibida por la Ley Electoral y que tuvo que desarrollarse bajo la vigilancia de la Guardia Civil para que no se metieran aún más en contramano de la normativa. Llegado su turno de palabra, el alcalde perpetuo de Dos Hermanas, Kiko Toscano, dijo solemnemente:  “Esta obra se adelanta al futuro”. El problema de perspectiva del nazareno es que mira el tiempo por el espejo retrovisor.

SE-40

Al igual que en el Parlamento andaluz, la mayoría socialista en la Diputación ha tumbado una iniciativa de la Oposición en defensa del proyecto original de la SE-40 y contraria al recorte de dos de los cuatro túneles que deben salvar el Guadalquivir entre Coria y Dos Hermanas, acordado por Fomento para ahorrarse un dinero a costa, una vez más, de Sevilla. Al PSOE le parece de perlas que nos metan las tijeras porque –argumenta- la Administración “debe optimizar sus recursos”. Igual de bien lo ha acogido uno de los alcaldes afectados por la poda (aunque sarna con gusto no pica), el de Dos Hermanas. Este Toscano que aplaude que el Gobierno le deje un cuello de botella en la SE-40 que puede crear aún más embotellamientos que el puente del Centenario, es el mismo que se opuso a que se inaugurara la línea 1 del Metro hasta que no se remataran las tres últimas estaciones (Montequinto, Europa y Olivar de Quintos), sitas en su término municipal, y aunque el suburbano estuviera siete meses más parado. Supongo que a ese parón lo llamaba él “optimización de los recursos”.

Tres rondas y un Metro

¿Cuánto vale construir un kilómetro de autovía/autopista? Depende de numerosos factores: si discurre por terreno llano o montañoso; si ha de salvar accidentes geográficos con puentes, viaductos o túneles; si se aplican excepcionales medidas ecológicas, como en la Jerez-Los Barrios….La media normal estimada  es de 6 millones de euros por kilómetro.

La nueva ronda de circunvalación de Sevilla, la SE-40, de 77,6 kilómetros de longitud, tiene un presupuesto de 1.400 millones de euros. Cada kilómetro cuesta un promedio de 18 millones de euros, tres veces más de lo habitual, debido a la necesidad de construir el viaducto de La Rinconada y el túnel de los Atlantes para cruzar sobre o bajo la superficie el río Guadalquivir.

Con estos datos a modo de patrón-oro de la construcción, ya podemos comprender la auténtica dimensión de las inversiones previstas en Sevilla (en torno a 435 millones de euros) en los Presupuestos Generales del Estado (PGE) para 2011.

LA SE-40 COMO PARADIGMA

El secretario provincial del PSOE, José Antonio Viera, ha declarado tirando de argumentario que los PGE “contienen suficientes partidas económicas para que no se detengan los proyectos estratégicos que la provincia necesita para salir de la crisis”, y también que “contemplan partidas para todos los proyectos que constituyen el soporte para el presente y el futuro de Sevilla”.

Ya que hay general coincidencia en que la SE-40 es el proyecto más estratégico de todos, si aplicamos los patrones de coste citados anteriormente a los 82,5 millones destinados a la Ronda la conclusión es que sólo permiten construir entre 4,5 y 14 kilómetros, en el mejor de los casos.

En el mejor no, en el híper óptimo, porque si ya este año se han tenido que paralizar tres de los siete tramos adjudicados (son doce en total) porque no llegaba el dinero pese a que se contaba con 226 millones de euros en los PGE anteriores, ¿qué previsión podrá cumplirse cuando las partidas se le han reducido en un 63%?

Y si se repara en que para los dos tramos de la SE-40 por el Aljarafe que ya fueron adjudicados en 2009 se han consignado cuatro millones de euros, la perspectiva no puede ser más descorazonadora: ese dinero da sólo para sacar a las excavadoras de excursión.

EL CERCANÍAS DEL ALJARAFE

No se trata sólo de la SE-40. Para la duplicación, que no desdoble (palabro inventado por los políticos y que no recoge el Diccionario de la Academia), de la A-49 entre Dos Hermanas y Los Palacios hay una partida de 240.000 euros: menos aún de lo que costaba un kilómetro de autovía en el 92, hace 18 años (1,8 millones de euros). Y todavía  nos ‘venden’ que con los 5 millones reservados para el tercer carril de la A-49 Sevilla-Huelva, la de los atascos en el Aljarafe, se podrán continuar las obras hasta Benacazón y redactar el proyecto para su futura ampliación hasta Huévar y Chucena.

Salvo que se recurra al manido ardid de aprobarle en las Cortes enmiendas al PSOE de Sevilla para incrementar las dotaciones y permitirle así  rentabilizar políticamente la jugada ante la opinión pública al presentarse como el salvador ‘in extremis’, con los futuros PGE sólo se podrá aspirar a rematar una única obra: el Cercanías ferroviario del Aljarafe (hay 50 millones de euros), gracias a la infraestructura ya existente y a que el ministro de Fomento comprometió públicamente su palabra durante su visita a Sevilla.

Hay partidas para todas las obras, como dice Viera -que entre bastidores reconoce que bastante ha luchado para que el tijeretazo no fuera aún peor-, pero partidas para aparentar que ninguna de ellas se paraliza, si bien las apariencias no engañan a nadie, porque para que no se frenen tendrán que acometerse  necesariamente a cámara lenta, so pena de consumir los escasos fondos a las primeras de cambio.

MALTRATO A SEVILLA

Como ya somos adultos, por edad y vigencia de la Democracia, sobran ese tipo de mensajes triunfalistas y/o eufemísticos que tanta credibilidad restan a los políticos. Habría bastado con reconocer que son los Presupuestos de la crisis, quizás los únicos posibles en las actuales circunstancias, aunque Viera también ha dicho algo más, digno de reflexión: estos Presupuestos de la austeridad todavía dejarán en Sevilla más dinero que los de 2004, cuando en plena bonanza económica el PP estaba en el Gobierno.

Y es que si algo caracteriza a Sevilla es que ha sido maltratada sistemáticamente en los PGE por todos los Gobiernos de la nación, tanto del PP como del PSOE, desde 1990, vísperas de la Exposición Universal, cuando era el prestigio de todo el país el que se hallaba en juego por el compromiso internacional de España.  En los veinte años transcurridos desde entonces, sólo ha habido uno, 2008 (848 millones en los PGE), en que la inversión per cápita del conjunto de las Administraciones Públicas en nuestra provincia fue superior a la media nacional.

El profesor Francisco Ferraro ya estimó que sólo entre 2000 y 2007 Sevilla acumuló un déficit en inversiones públicas de 4.915 millones de euros, debido a que las licitaciones de obra pública en la provincia supusieron la mitad que la media del país. Con ese dinero se podrían haber construido el equivalente a tres rondas como la SE-40 y aún habrían sobrado 715 millones, más que suficientes para otra línea de Metro (la 1 ha costado 658 millones).

Alemania ha tardado 91 años en pagar la factura del Tratado de Versalles. Sevilla lleva 20 años pagando la factura por haber albergado la Expo-92.

Pinza contra Sevilla

Las 22 academias de la Lengua Española incorporaron recientemente a la página web del Diccionario voces como ‘abducir’, ‘cultureta’, ‘muslamen’, ‘tsunami’, ‘bróker’, ‘meloncete’, ‘rojillo’….y así hasta 2.996 enmiendas y adiciones al texto normativo de nuestro idioma porque, según el secretario de la Real Academia, ésta está “en el tajo siempre, haciendo aportes continuos para seguir el ritmo de la sociedad y del idioma”.

No estará tan en el tajo cuando aún no ha incorporado la palabra de moda del  verano tras su invención por esa maestra del eufemismo que tiene la Junta de Andalucía y que se llama Rosa Aguilar. Si usted teclea en el buscador web de la Academia los neologismos ‘reprogramación’ y ‘reprogramar’, acuñados por la consejera de Obras Públicas, la respuesta que obtendrá será que “no están en el Diccionario”.

Sí están en el Diccionario palabras de toda la vida como ‘retrasar’, ‘diferir’, ‘aplazar’, ‘posponer’….pero como con ésas se entiende todo y de lo que se trata es justamente de contrariar a nuestro universal poeta Juan Ramón Jiménez, que decía “inteligencia, dame el nombre exacto de las cosas”, Rosa Aguilar no anunció  este agosto un retraso en la ejecución de 39 obras públicas programadas por la Junta y un recorte de 850 millones de euros en las inversiones, sino una ‘reprogramación’.

DISFRAZAR LA REALIDAD

¿Que cuál es la diferencia? Según la María Moliner del Gobierno andaluz, “retraso significa que no se sabe cuándo culminarán las obras; hablamos de ‘reprogramación’ con la certeza de que las obras se van a culminar”. Extrapolando a la realidad sevillana el argot de la consejera, el que las setas de la Encarnación no se concluyeran en ninguna de las cuatro fechas anunciadas desde 2004 hasta hoy no significa que acumulen tres años de retraso, sino simplemente  que su ejecución fue ‘reprogramada’.

Y cuando a Rosa Aguilar le preguntaron por una obra sevillana cuyo inicio se retrasará, perdón, quería decir ‘reprogramar’, seis meses, estuvo sembrada al decir que sufriría “una deriva en el tiempo”. Genial. Habrá que pensar seriamente en proponer la candidatura de nuestra maga del lenguaje para el primer sillón vacante de la Academia, porque esta inventora de eufemismos se merece una letra mayúscula.

SEVILLA TRAGA

Para que no la acusen de estar al servicio del ‘centralismo sevillano’ y sabedora de que a quien dentro del PSOE levante la voz en defensa de Sevilla le puede pasar lo mismo que a José Caballos, y que todos los suyos aquí van a decir amén o a repetir como papagayos  el argumentario oficial, Rosa Aguilar le ha pasado la mayor parte de la factura de la ‘reprogramación’ a Sevilla, para blindarse frente a las protestas de otras provincias. Así, del ahorro global de 850 millones en toda Andalucía, la Junta le ha metido un tijeretazo de 451,6 millones a Sevilla o, lo que es lo mismo, de cada 100 euros que no invierte, 53 se los quita a nuestra provincia. Y de las 39 obras que se ‘reprograman’, 12 (el 30,76% del total) estaban previstas en Sevilla.

Sufrirán un retraso de entre 6 y 10 meses el viaducto del Pago del Medio -que debe unir La Rinconada con San José-, el ramal de Brenes, la ronda urbana sur de Mairena del Aljarafe y otras tres carreteras. En materia ferroviaria, la consejera no ha osado meterle mano al tren de la Bahía de Cádiz, el tranvía de Jaén o los Metros de Granada y Málaga, pero ha ‘reprogramado’ todas las conexiones de Sevilla. Ni siquiera ha dejado indemne una sola para al menos disimular: dos tramos del tranvía de Dos Hermanas –y Toscano, tan contento-, el tranvía del Aljarafe, el tramo final del tranvía de Alcalá de Guadaíra con la Universidad Pablo de Olavide y dos tramos de la alta velocidad, el de la estación de Santa Justa al aeropuerto y el túnel de los Alcores.

Ésta era, a lo que se ve, la apuesta de la Junta por la movilidad sostenible en el área metropolitana. Si a la ‘reprogramación’ de la Junta en materia ferroviaria se le une la del Ministerio de Fomento en carreteras, especialmente en la SE-40, vemos que Sevilla es la gran víctima andaluza de la ‘pinza’ formada por las dos Administraciones en materia de obras públicas.

CONSECUENCIAS

La Junta va a diferir la inversión de 451 millones de euros en la provincia de Sevilla durante los próximos seis, siete o diez meses si, en el mejor de los casos, se cumplen los plazos de la ‘reprogramación’, pero, por la magia del lenguaje eufemístico de Rosa Aguilar, como no se van a rescindir los contratos, ni se van a paralizar (¿?) las obras, no va a haber repercusión alguna en el empleo, como si las empresas constructoras pudieran mantener en plena crisis mano sobre mano a sus plantillas si no hay carga de trabajo.

Cuando el Ministerio de Fomento anunció su propio plan de recortes y anulaciones de obras públicas, las patronales de la construcción, en un vano intento de frenar al ministro Blanco, hicieron un estudio para estimar los efectos de las desinversiones gubernamentales. Según el informe, por cada millón de euros dejados de invertir en las obras públicas se pierden 18 empleos directos e indirectos, tanto en la construcción como en los sectores auxiliares.

Aplicando estos cálculos al anuncio de la Junta, los 451 millones de euros que por de pronto no se invertirán en Sevilla se traducirán en la pérdida de 8.118 empleos.

Esta cifra equivale a todos los habitantes de un municipio como Santiponce, pero probablemente Rosa Aguilar diría que se trata  de “una deriva temporal en la ocupación”.

SE-40

Mal de muchos…..Hay suspiros  de alivio porque el ministro de Fomento, Pepiño Blanco, no le ha metido en demasía las tijeras de trasquilar kilómetros a Andalucía y ha prometido que las obras de la SE-40 van a seguir, aunque con más retrasos que los aviones por las enfermedades imaginarias de los controladores. El eufemismo se llama ‘reprogramación’. Significa que las obras públicas se van a demorar de uno a cuatro años….más del retardo acumulado. Es el sino de Sevilla. Y, ojo, Blanco ha dicho vagamente –las rebajas las concretará en septiembre- que va a seguir lo que está en ejecución (24 kilómetros), no lo que falta, englobable en la categoría del ‘sine die’ o las calendas griegas. Y también ha dicho que hay viaductos que parecen obras de arte en vez de ingeniería; vamos, que podrían hacerse de catálogo. Mucho me temo que los Atlantes en forma de túnel diseñados por el ingeniero trianero José Luis Manzanares para salvar el Guadalquivir pueden poner sus barbas a remojar. Más que al ralentí, Blanco ha puesto la SE-40 en cuarentena. Acabará siendo la SE-50.