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El puerto intentó tumbar el centro comercial de Palmas Altas, rival de “su” Sevilla Park

La Gerencia de Urbanismo ha comunicado oficialmente la desestimación de la alegación presentada por la Autoridad Portuaria de Sevilla contra el centro comercial promovido por la empresa Lar Shopping Centres VIII en Palmas Altas y que se perfila como el gran rival del futuro complejo Sevilla Park, que acogerá la Autoridad Portuaria en los terrenos de la dársena del Batán una vez se modifique el Plan General de Ordenación Urbana por el Ayuntamiento.

La alegación de la Autoridad Portuaria contra el centro comercial en Palmas Altas sostenía que la empresa Lar debía ejecutar el sistema general viario ronda urbana Palmas Altas-El Pítamo fase 1, concretamente el tramo Avenida de Las Razas-Palmas Altas Sur.

 

Asimismo, argumentaba que el centro comercial supondría una grave afección al acceso Este del puerto; que la conexión de los viales propuestos desde la rotonda interior de la zona portuaria no cuenta con la autorización expresa de la propia Autoridad Portuaria; cuestionó la conveniencia del uso previsto en las parcelas que integran la unidad de actuación; señaló el impacto que las futuras actividades a desarrollar, especialmente las de naturaleza terciaria, van a tener en el desarrollo de la actividad portuaria y en la infraestructura de transporte existente, y afirmaba que la construcción de una gran superficie comercial precisa la redacción de un Plan de Movilidad que justifique la compatibilidad de la actividad prevista con el flujo de tráfico que generará, dado que ya las rotondas existentes presentan situaciones de saturación.

La alegación de la Autoridad Portuaria se une a las presentadas por otras entidades, empresas y particulares, como Entaban Biocombustibles del Guadalquivir, Comisión de Servicios Portuarios, Aldeport, Carbón Puerto Operaciones Portuarias, Molinos Harineros del Sur, Metrovacesa, Alejandro Gutiérrez Perales y Ecologistas en Acción.

El Ayuntamiento de Sevilla impugna la Feria de Abril de Madrid

Se opone al registro de la marca madrileña por los promotores de Sevilla Park

Organizaron el sábado un remedo de la Feria en el Palacio de Congresos de la capital

El Ayuntamiento de Sevilla no ha llegado a tiempo de impedir la celebración, en víspera de nuestra Feria, de un remedo de la misma el pasado fin de semana en el Palacio de Congresos de Madrid, pero avanza en esa dirección tras la decisión de impugnar ante la Oficina de Patentes y Marcas el nombre comercial utilizado por sus promotores, la empresa Impulsa Eventos e Instalaciones, la misma que promueve en el puerto hispalense el complejo comercial Sevilla Park.

La empresa madrileña, en línea con lo avanzado por Viva Sevilla, presentó el pasado 7 de marzo la solicitud de inscripción en la Oficina de Patentes y Marcas de la marca comercial “Vive en Madrid la Feria de Abril”.

Al tener conocimiento de esta actuación, y dado que el plazo para oponerse a esta inscripción expira el próximo 13 de mayo, el gobierno de Espadas ha decidido presentar un expediente de oposición ante la Oficina Española de Patentes y Marcas, “por razones de interés público y en aras de proteger el patrimonio marcario propiedad del  Ayuntamiento frente a posibles usos y comercialización indebida por terceros”.

La grafía de la marca solicitada por los promotores de Sevilla Park consiste en un rectángulo alto de color albero sobre el que aparece en letra negra y pequeña la leyenda “Vive en Madrid”, y a un tamaño cinco o seis veces superior “Feria de Abril”. La palabra “de” va insertada en negativo sobre el centro de una peineta roja, y de la ele de la palabra Abril cuelga un sombrero de ala ancha, igualmente de color rojo.

El Ayuntamiento alega que ya en 2004 registró las marcas “Feria de Abril” y “Feria de Abril Sevilla”, y en 2006, “Feria de Abril de Sevilla”, las cuales presentan una denominación casi idéntica al nombre comercial que ahora trata de depositar Impulsa Eventos, “con el consiguiente riesgo -arguye- de confusión en el consumidor”.

“Es fácilmente constatable cómo la Feria de Abril de Sevilla -afirma el Ayuntamiento en su impugnación- conforma una de las grandes manifestaciones de la cultura sevillana íntimamente ligada a su tradición y a la ciudad de Sevilla en sí misma, formando parte de la oferta turística de la ciudad y promocionada como uno de sus grandes atractivos…”. Y añade: “Ello puede producir la tentativa en terceros particulares de depositar en la Oficina Española de Patentes y Marcas una marca o nombre comercial de casi idénticas características, lo cual puede generar un riesgo de confusión del público en el origen empresarial del producto que designa el nombre comercial con el carácter institucional que comportan las marcas de la Feria de Abril del Ayuntamiento de Sevilla”.

CELEBRACIÓN

Hasta la página web del Ayuntamiento de Madrid se ha hecho eco en la víspera de su celebración, el pasado sábado, del evento de los promotores de Sevilla Park, que a la vez gestionan el Palacio de Congresos de la capital, rebautizado por razones comerciales como WiZink Center.

“Madrid tendrá su Feria de Abril a partir de este año gracias a la apuesta del WiZink Center de traer a la capital la auténtica fiesta de la primavera andaluza. Será el día 22 de abril, una semana antes del encendido de la Portada en Sevilla, con horario ininterrumpido desde las 13 horas”, publicaba el Ayuntamiento madrileño.

“La iniciativa, apoyada por instituciones andaluzas, asociaciones, casas regionales, escuelas de baile, locales de ofertas gastronómicas andaluzas y muchos andaluces y amigos de Andalucía, ha tenido respuesta -afirmaba- en el lanzamiento de la Feria de Abril de Madrid, que se celebrará en la pista central del WiZink Center convertida en una caseta de 4.500 metros cuadrados, con su colorido, farolillos, banderas y, desde luego, música, baile y la comida y bebida propia de la feria.

Los visitantes podrán cantar, bailar y disfrutar de los variados platos y tapas propios, como pescaítos fritos, adobos, ensaladilla, jamón, queso… y desde luego tomarse unas cañas, finos y “rebujitos”.  En un gran escenario central actuarán conocidos cantantes y grupos flamencos y en distintas zonas de la caseta también habrá zona de baile, donde realizarán exhibiciones varias escuelas de sevillanas”.

La empresa organizadora, Impulsa Eventos, ofrecía entrada “gratis” a cambio de una consumición más bebida por valor de 5 euros. En su última publicidad decía que como tenía el aforo prácticamente cubierto había abierto unas zonas VIP que incluían mesa, bebida, comida, regalos, entrada preferente… para cuatro personas y al precio de 150 euros.

Un remedo de la Feria de Abril de Sevilla

La Feria de Abril de Madrid se ha montado con un fin comercial y tan sólo una semana antes que la de Sevilla

Si el Ayuntamiento no protege la marca Feria de Abril se corre el riesgo de que haya una mala copia en cada ciudad

 

Ni el Ayuntamiento ni ninguna organización representativa de la ciudad se han pronunciado sobre la denominada Feria de Abril de Madrid que, como un remedo puramente comercial, se celebrará en el Palacio de los Deportes de la capital de España una semana antes de la genuina Feria de Sevilla, en contraste con las críticas vertidas desde sectores tradicionalistas y no tan tradicionalistas de nuestra ciudad contra el obispo de Salamanca y el presidente de su agrupación de cofradías tras haber pedido que sus capataces no utilicen el “acento andaluz” para mandar a los costaleros, por no encajar con su tradición.

Cambiemos por un momento la perspectiva: ¿cuál habría sido la reacción en Sevilla si aquí en vez de con acento andaluz y con expresiones propias de nuestra tradición los capataces hubieran hablado imitando un castellano perfecto y con una terminología importada de Salamanca?  Pues quizás, dada la apatía reinante, no se habría producido reacción negativa alguna, a la vista del entusiasmo con que en los últimos años se han asumido tradiciones totalmente ajenas a las nuestras, con su propio lenguaje y hasta indumentaria asociada, como es la fiesta de Halloween en torno al Día de los Difuntos o el Black Friday tras el Día de Acción de Gracias, también  en los Estados Unidos.

Así pues, nos hallamos ante un doble fenómeno. Por una parte, el de la aculturación, que supone la copia y asunción de tradiciones anglosajonas, y, por otra, una exportación de nuestras fiestas populares de modo similar al de los americanos.

 

LOS EMIGRANTES

 

Isidoro Moreno, catedrático emérito de Antropología de la Universidad Hispalense, escribía al respecto en las páginas de Viva Sevilla lo siguiente: “Es evidente que en pocas décadas, como si de una mancha de aceite se tratara, rasgos de las semanas santas andaluzas en general, y de la de Sevilla en particular, se han extendido por muchos otros lugares. No sólo están los casos de Cataluña o Madrid, en los que la presencia de miles de inmigrantes andaluces recrearon procesiones del tipo de las de aquí, sino también en sitios a los que no llegó ningún andaluz de la diáspora se han creado hermandades y procesiones “a la andaluza”. Y lo mismo ha ocurrido con el fenómeno rociero”.

Efectivamente, los miles y miles de emigrantes andaluces allende Despeñaperros y la añoranza de su tierra han propiciado que organizaran réplicas de la Feria de Abril de Sevilla, como viene siendo el caso de la Feria de Abril de Cataluña, iniciada en Castelldefels con tan sólo cuatro casetas en el año 1971 y que en los 45 años transcurridos desde entonces se ha convertido en más masiva aún que la sevillana.

La Feria, que organiza la Federación de Entidades Culturales Andaluzas en Cataluña (Fecac), no ha tenido un emplazamiento permanente, ya que a lo largo de este tiempo se ha organizado en media docena de localidades catalanas, aunque desde hace unos doce años se celebra de forma ininterrumpida en el parque Fórum de Barcelona capital. Ello ha contribuido a su conversión en el evento de Cataluña con mayor número de asistentes. Se afirma que cada año atrae a entre 1,5 y 3 millones de personas, más pues que la tópica cifra del millón que suele atribuirse a la Feria de Abril de Sevilla y ello pese a que en la ciudad Condal se montan menos de un centenar de casetas frente a las más de un millar en el Real de Los Remedios.

 

INVENTO ARTIFICIAL

 

Mientras que la Feria de Abril de Cataluña es fruto de la nostalgia de los andaluces y nació organizada por andaluces y para los andaluces hasta abrirse a todos los catalanes, la Feria de Abril de Madrid es un invento artificial, una iniciativa puramente mercantilista y con sentido oportunista que organizan en el Palacio de los Deportes de la capital de España, rebautizado ahora por razones también mercantiles como WiZink Center, los promotores del macrocomplejo comercial Sevilla Park en el puerto sevillano.

El proyecto Sevilla Park llevaba años languideciendo por sus problemas urbanísticos y con sus promotores amenazando con seguir el ejemplo de Ikea y tirar la toalla, hasta que el pasado mes de febrero el gobierno de Espadas le insufló nueva vida al acordar con la Autoridad Portuaria, que le cobrará el alquiler de los terrenos en la dársena del Batán, la tramitación de la modificación del planeamiento que lo permita, así como la posibilidad de resolver el traslado de los colindantes depósitos de hidrocarburos de CLH.

En “agradecimiento” a Espadas, los promotores de Sevilla Park no han tenido mejor ocurrencia que montarle en Madrid al alcalde, una semana antes, una competencia a su primera Feria post-referéndum popular, que nuestro Ayuntamiento ha programado entre el domingo 30 de Abril y el sábado 6 de mayo, con el propósito una vez más de captar el máximo número posible de turistas madrileños, que tendrán la oportunidad de aprovechar varios festivos consecutivos: el domingo, el lunes primero de mayo y el martes dos de mayo, fiesta autonómica en Madrid.

 

MACROCASETA

 

Pero hete aquí que los promotores de Sevilla Park se inventan una Feria de Abril capitalina siete días antes, el 22 de abril, convirtiendo en una enorme caseta  4.500 m2 (superficie superior a la mitad del terreno de juego de los estadios de Sevilla F. C. y del Real Betis Balompié) del Palacio de los Deportes y cobrando 5 euros por la entrada, que incluirá una cerveza, no precisamente de Cruzcampo, y una tapa.

El evento se publicita de la siguiente forma: “La primavera arranca  con la Feria de Abril (en realidad arrancará un mes antes, en marzo) que, a partir de este año, podrás disfrutar en el corazón de Madrid. El sábado 22, toda la alegría de Andalucía se concentrará en el WiZink Center, que se convertirá en una inmensa caseta de feria, llena de colorido, con farolillos, banderas, trajes de faralaes, barras para disfrutar de la gastronomía andaluza y, naturalmente, baile por sevillanas….

Los promotores dicen que “tras 3 años celebrando la fiesta de la cerveza Madrid Oktoberfest, llega el momento de ponerse los tacones y balilar (sic) por sevillanas en nuestra Madrid Feria de Abril”. Son los mismos que nos prometen traer a Beyoncé y otras primerísimas figuras de la música pop si se les aprueba el macrocomplejo comercial Sevilla Park en el puerto, del que no hablan pero que es el auténtico objeto de un proyecto que tratan de adobar con un auditorio para macroconciertos. Esperemos que tengan más nivel que el remedo de Feria de Abril que han montado en la capital, con consumiciones a 5 euros.

PERJUICIO

El evento madrileño, colocado en el almanaque una semana antes de la Feria de Abril de Sevilla y con previsión de al menos 10.000 visitantes, supone un perjuicio potencial para la genuina Feria sevillana, al poder restarle visitantes de la capital, pese a lo cual Espadas no ha dicho ni mú, en contraste con la polémica que se generó cuando se intentó emular la estética de la Feria abrileña un un evento en la Plaza de España promovido por los organizadores de la Feria de las Naciones.

Y esto nos lleva a la cuestión de la protección de la marca Feria de Abril de Sevilla, que aunque parece que el Ayuntamiento registró en su día, sólo lo habría hecho para que no pudiera utilizarse como denominación de una serie de objetos (tazas y similares de cerámica, por ejemplo) y prendas textiles, pero nunca se le ocurrió que sería usada para hacerle la competencia a la original de Sevilla, sin que el Consistorio salga en su defensa.

Y si se celebra una Feria de Abril puramente comercial en Madrid, que no responde al espíritu nostálgico y puro de los emigrantes andaluces que fundaron la de Cataluña, y el Ayuntamiento de Sevilla permanece indiferente ante esta situación, se corre el riesgo de que acabe habiendo un remedo de la Feria de Abril en cada urbe.

El Altadis de Espadas

El alcalde recalificará suelo industrial del puerto para uso terciario como el que necesita Sevilla Park

Espadas y el PSOE se opusieron a una operación similar en Altadis por el exceso de zonas comerciales en la ciudad

 

El pasado 28 de abril de 2016, el Ayuntamiento anunció un acuerdo con la Autoridad Portuaria para la reordenación urbanística de 465.622 m2 en torno a la dársena del Batán, con el fin de “favorecer -decía- la interacción puerto-ciudad, que recoge ya el necesario desmantelamiento y traslado de las instalaciones de CLH y que cumpla con la normativa urbanística”.

Según los términos del acuerdo, el actual suelo industrial se va a recalificar de la siguiente forma:

-Una franja de 89.244 m2 paralela al río quedará para zona verde y equipamientos (veremos en qué proporción).

-Para viario se destinarán 81.256 m2.

-Un área de 112.781 m2, delimitada por la Avenida Juan Pablo II y la Carretera de la Esclusa, será suelo terciario (comercios, hoteles, oficinas), predestinado para Sevilla Park, que ahora pasaría de la “primera línea de playa” frente al río a la segunda. El proyecto consiste en crear el mayor centro comercial de Andalucía en este fondo de saco, aunque se haya camuflado detrás de un auditorio para macroconciertos y se colapse el puente de las Delicias.

-Y lo que queda al Sur de las dos zonas aprovechables anteriores, hasta la dársena del Batán, son 195.370 m2, que se destinarán a usos industriales, logísticos y portuarios.

En resumen, donde había 465.622 m2 para albergar proyectos industriales sólo se dejarán con el mismo uso 195.370 m2, un 58% menos.

DONDE DIJE DIEGO…..

 

Cuando en el mandato anterior el gobierno del PP que presidía Zoido decidió, como ahora hace Espadas en el puerto, modificar el PGOU con el fin de recalificar los suelos industriales de Altadis (sitos a escasos centenares de metros río arriba y en la misma margen derecha)  como de uso terciario y de interés público y social, Espadas declaró lo siguiente:

“El uso principal de la parcela vuelve a ser terciario, para zonas comerciales, de hostelería y hoteles. Y tendremos, si Zoido sigue con sus planes, una sobrecarga de esos espacios en la zona central de la ciudad.  A los centros comerciales y de hostelería ya existentes se añadirían la Gavidia, Altadis, la torre Pelli cuando se ponga en funcionamiento, el mercado de la Puerta de la Carne, las naves del Barranco….”.

Las declaraciones de Espadas iban en línea con las alegaciones de su partido, el PSOE, al convenio previo del Ayuntamiento con Altadis, en estos términos: “El desarrollo por parte de grandes empresas de determinados suelos terciarios que se está produciendo en la ciudad está teniendo ya efectos negativos sobre pequeños empresarios. Los desarrollos presentes y futuros de planeamiento para actividades terciarias en diversos lugares de la ciudad como Higuerón, Tablada, el proyecto Sevilla Park del Puerto de Sevilla, mercados de la Puerta de la Carne y de naves del Barranco, Gavidia, Ikea, exigen de un estudio global detenido para impedir que estas actividades limiten las que puedan desarrollar las pequeñas empresas. Por ello es necesario realizar ya dicho estudio, antes de proceder a más recalificaciones de suelo”.

 

…DIGO DIEGO

 

Esto es lo que decían Espadas y el PSOE hace algo más de un año, cuando aún se hallaban en la oposición: antes de proceder a más recalificaciones de suelo (para pasarlos a terciarios) hay que hacer un estudio global del impacto de estas políticas urbanísticas.

Pues bien, ¿dónde está ese estudio previo? Ahora, una vez en el gobierno municipal, Espadas decide hacer lo contrario de lo que propugnaba en la oposición e impulsa una recalificación en el puerto que permita sumar a la ya enorme oferta existente en Sevilla 112.781 m2 de superficie terciaria más, a la que ya veremos con qué edificabilidad y con qué alturas máximas.

No tiene tampoco en cuenta Espadas, a pesar de que fue consejero de Vivienda y Ordenación del Territorio y viceconsejero de Medio Ambiente, lo que se dice en la memoria del Plan de Ordenación del Territorio de la Aglomeración Urbana de Sevilla (POTAUS): “El Plan parte de la constatación de la abundante oferta de grandes superficies comerciales en la aglomeración urbana, por lo que se apuesta por su reorientación hacia implantaciones de menor tamaño que permitan una mejor integración en las tramas urbanas de la ciudad existente”.

 

OFERTA MULTIPLICADA

 

Desde la redacción del POTAUS y las alegaciones del PSOE contrarias a que Zoido recalificara el suelo industrial de Altadis como terciario y de uso público e interés social, se ha puesto en servicio la torre Pelli, que con sus edificios Podio añade 103.000 m2 más de edificabilidad terciaria, y la inmobiliaria Lar España Real Estate ha  comprado una parcela de más de 123.000 m2 en la prolongación de la Avenida de la Raza, a escasa distancia por tanto de la dársena del Batán, para construir el que anuncia como el mayor centro comercial de Sevilla, con lo que en una distancia de pocos kilómetros nos podremos encontrar en la margen derecha del río con el complejo de la torre Pelli, Altadis, Sevilla Park y Palmas Altas Norte. ¿Hay quien dé más?

Si algo abunda en Sevilla es suelo terciario para comercios, hoteles y oficinas; y si algo faltan son industrias que creen empleo estable y de calidad en una ciudad con más de 80.000 parados desde hace cuatro años y medio, como exigieron en octubre de 2015 la patronal CES y los sindicatos UGT y CCOO en unas Jornadas con su correspondiente manifiesto (Sevilla enclave industrial) y que contó con la presencia y el apoyo del alcalde.

Allí, con el asentimiento de Espadas,  se dijo que Sevilla necesita un crecimiento industrial “porque la crisis ha sido mejor soportada donde existe una industria potente, que ha servido de sostén frente a los embates de una economía especulativa”. Y también que la debilidad industrial de la ciudad contrasta con un “incremento desproporcionado de la terciarización, de forma que el sector servicios satura la demanda y lo que produce es poco peso en cuanto al valor añadido, más precariedad y más desempleo”.

 

RECALIFICACIÓN

 

Eso que denunciaban la patronal y los sindicatos es justamente lo que anuncia ahora Espadas que va a hacer al recalificar suelo industrial del puerto como terciario, justo cuando más empresas están pugnando por radicarse allí y en las instalaciones de los antiguos astilleros, con lo que hace lo contrario de lo que preconizaba para Altadis cuando se hallaba en la oposición y también hasta hace pocos meses.

Recién aterrizado en la Alcaldía (julio 2015), Espadas declaraba sobre la abandonada fábrica de tabacos en Los Remedios lo siguiente: “Hay que crear en Altadis un espacio de tecnología y emprendimiento. Vamos a lograr que ese suelo no sea un suelo comercial más, sino un espacio emblemático de innovación y tecnología”. Un espacio que luego ofreció  para sede de la Singularity University.

El alcalde debería explicar a la Comisión de Seguimiento del PGOU, al Pleno municipal y a la opinión pública sus bandazos urbanísticos y por qué lo que según él no se podía hacer en Altadis (recalificación para uso terciario) sí se puede hacer en el 58% de la dársena del Batán; y lo que se debería hacer en Altadis (centros tecnológicos y de innovación), ha de limitarse, potencialmente, a sólo el 42% de ese área portuaria, cuando Sevilla está saturada de comercios y lo que necesita son industrias innovadoras.

 

LOS SEÑUELOS

 

Con el caramelo de crear una franja verde paralela al río se recalifica como terciario el suelo que ocupa CLH para que con su venta más que probablemente a Sevilla Park le salga gratis el traslado de sus depósitos de carburante a otra zona (el pelotazo urbanístico pagará la reubicación, al igual que hizo Monteseirín con la Cruzcampo y Abengoa) y de paso el puerto se lleve también su buen bocado del pastel recalificado y vea alborozado cómo, según ha reconocido el propio Espadas, esta operación le prepara el escenario para su siguiente recalificación: las naves de la avenida de la Raza.

La Autoridad Portuaria ya no piensa aquí como un operador portuario, logístico e industrial, sino como un operador inmobiliario y comercial, en línea con lo que hizo el Ministerio de Defensa con sus cuarteles y suelos militares. El gran negocio estará en las recalificaciones, no en los barcos.

El alcalde ha recordado que el PGOU vigente recoge el desmantelamiento de los depósitos de carburante de CLH (llevarían ocho años fuera de ordenación) pero que él no ha querido generar “una reubicación traumática” (¿?), de lo cual se infiere que podría haberla impulsado y haber mantenido el uso del Batán como industrial para atraer nuevas industrias y centros tecnológicos (¿no se hablaba acaso en el PGOU de convertir esa zona en el distrito arroba de Sevilla, a imagen y semejanza de Barcelona?) a nuestra ciudad en vez de propiciar más centros comerciales.

Pero, claro, sin la recalificación no harán negocio CLH, Sevilla Park y la Autoridad Portuaria, una recalificación que se presenta ante la opinión pública como la “interacción  puerto-ciudad”.

Y ahora ya sabemos cuál es el modelo de ciudad de Espadas: más de lo mismo.

 

CLH exigirá una altísima indemnización si la sacrifican por Sevilla Park

La Compañía Logística de Hidrocarburos (CLH), la Gerencia de Urbanismo y la Consejería de Fomento han presentado alegaciones e emitido informes sobre el proyecto Sevilla Park, un macrocomplejo comercial (el más grande de Andalucía) y de ocio promovido por la Autoridad Portuaria junto al puente de las Delicias. Los aspectos más controvertidos que se reflejan son el posible conflicto con los depósitos de carburantes y el impacto en la red viaria.

CLH alerta  en su alegación al proyecto Sevilla Park de que los terrenos que le destina la Autoridad Portuaria están calificados como industriales, un uso a su juicio adecuado, por lo que su recalificación para instalar allí el macrocomplejo comercial (el mayor centro de Andalucía, tres veces más grandes que el Nervión Plaza) y de ocio (un pabellón multiusos con capacidad para unos 20.000 espectadores en los conciertos) “va a crear un extraño enclave para el que no sabemos si se han tenido en cuenta otras consideraciones”.

La compañía, que almacena en grandes depósitos en el área portuaria combustibles para diversos usos en Sevilla y su entorno, se pregunta qué efectos produciría la irrupción de este enclave de actividades recreativa en una zona “perfectamente industrial” y si vulneraría el Reglamento de Instalaciones Petrolíferas.

CLH alerta de forma reiterada del conflicto que puede suscitarse en caso de autorizarse la construcción de Sevilla Park cerca de sus depósitos de hidrocarburos y de la altísima indemnización que exigiría en caso de que se pretendiera desmantelar sus instalaciones para primar el uso comercial y turístico. En esta línea, expone lo siguiente:

-Tenemos que tener la garantía ahora y no cuando está el hecho consumado de que la coexistencia va a ser posible. Si al final no lo fuese y tuviese que ser nuestra instalación la sacrificada, sería a costa de un altísimo coste para los promotores y los contribuyentes.

-Sería la expropiación la única alternativa y el elevado coste lo tendría que asumir el contribuyente.

-Dado el lugar de pública concurrencia se quiere crear ahora y CLH ya estaba ahí, debería buscarse un sitio adecuado para el Sevilla Park, y no al revés.

-Hay un informe de la Abogacía del Estado que señala que habrá conversaciones con CLH para el desmantelamiento y traslado de las instalaciones. No se tiene en cuenta que CLH tendrá que salir indemne y que debe hacerse una estimación del coste de su traslado.

La compañía energética subraya que, dada la normativa de prevención de accidentes graves, el proyecto caería en la zona afectada, por efecto dominó, y que la distancia de seguridad más crítica sería de 40 metros desde el lugar de pública concurrencia. CHL solicita en su alegación que el Ayuntamiento reconsidere su decisión y mantenga el uso industrial del suelo o, al menos, que se cree una comisión de estudio que analice  ambos espacios, lo que implicaría la suspensión del proceso durante el tiempo necesario.

URBANISMO

Por otra parte, en el informe emitido por la Gerencia de Urbanismo se afirma que la documentación presentada es insuficiente para valorar la correcta funcionalidad del viario y el cumplimiento del Plan General, y se añade: “La conexión propuesta del viario no se considera adecuada ya que es un cruce existente de viarios principales (y) se incorpora otra nueva infraestructura de gran capacidad. Esta solución afectaría a la funcionalidad del viario existente”.

Urbanismo también califica de claramente insuficiente la información referente a la geometría del viario e inadecuada la propuesta de Sevilla Park sobre el acceso peatonal, en bici y para vehículos de acceso restringido.

La Consejería de Fomento considera correcta la implantación pero detecta elementos de saturación del viario y déficits de aparcamiento y falta de un estudio sobre otras posibilidades de ubicación del proyecto, y destaca que sería la mayor superficie minorista de la ciudad.

A su vez, la Consejería de Turismo  emite un informe favorable condicionado al cumplimiento de disposiciones en materia de urbanismo, sistema general portuario y la calificación de Gran Superficie Minorista y aboga por incorporar un plan de movilidad urbana y que se garanticen

las dotaciones de aparcamiento.

 

Un triple Nervión Plaza

Sevilla Park tendrá el mayor complejo comercial de Andalucía, con 65.000 m2, y el vigésimo de España

Los promotores plantean la construcción de torres de hasta 40 metros de altura a orillas de la dársena

 

El jueves 3 de julio, Zoido, acompañado de su delegado de Urbanismo -Maximiliano Vílchez-, trató de acaparar protagonismo en relación con el proyecto de macrocentro comercial ‘Sevilla Park’, al que con su entusiasmo habitual llegó a calificar de “proyecto de Estado”. A tal efecto había convocado una rueda de prensa en el Ayuntamiento, cuyo inicio demoró durante media hora porque, según se dijo, estaba realizando las últimas llamadas a las Administraciones implicadas.

El alcalde anunció que la Junta de Gobierno prevista para el día siguiente iba a tramitar por vía de urgencia la aprobación inicial de la modificación puntual del Plan Especial del puerto para permitir su implantación, que se complementaría con un auditorio para eventos musicales y deportivos y una terminal para el atraque de cruceros turísticos.

Zoido agradeció a la Junta de Andalucía, el Gobierno y, especialmente, a la Autoridad Portuaria su colaboración para sacar adelante el proyecto y, sobre todo, a la iniciativa privada su apuesta por elegir Sevilla. Según dijo el alcalde, supondrá una inversión de unos 200 millones de euros y creará más de 2.500 empleos. En su momento, los promotores hablaron de 180 millones de euros de inversión y 2.000 empleos, de los que 1.000 serían únicamente durante la fase de construcción.

INICIATIVA DEL PUERTO

¿Gracias a la colaboración de la Autoridad Portuaria por su colaboración o más bien al revés? Porque éste no es un proyecto digamos propio del Ayuntamiento, al margen de que lo sean todos los que se ejecuten en la ciudad, sino de aquélla y del Estado, del que depende el puerto, como prueba el hecho de que fue el antiguo presidente de dicho organismo, Manuel Fernández, quien el pasado 15 de enero remitió a Vílchez un extenso documento de 230 páginas sobre la modificación puntual del Plan Especial del puerto e implantación del nuevo artículo XXXIV. Area AP-18. Deportivo-Ocio-Cultural y Gran Superficie Minorista.

Pero según algunas interpretaciones en materia urbanística, dado el régimen especial del puerto de Sevilla y la redacción del PGOU de la ciudad (2006), la Autoridad Portuaria tendría autonomía urbanística para redactar una innovación del Plan Especial, de competencia estatal, y al Ayuntamiento únicamente le correspondería validarla, sin necesidad del proceso iniciado por Manuel Fernández, mucho más lento y que ha equivalido a no ejercer su especial status portuario.

Dicho de otro modo, es como si no hubiera diferencia alguna entre Altadis y el puerto a la hora de tramitar sus respectivas modificaciones urbanísticas, cuando en el caso de este último la vía más corta era la mera modificación del articulado del Plan Especial. Al margen de todo ello, si algo está claro es que quien inicia los trámites para la instalación de Sevilla Park en la ciudad no es Zoido, como incluso ha lllegado a titularse, sino Manuel Fernández, en su momento presidente de la Autoridad Portuaria.

TREINTA AÑOS PRORROGABLES

Y es que ésta, necesitada de ingresos alternativos al margen de su actividad ordinaria, es quien recibirá en sus arcas los jugosos canon de ocupación y de explotación del suelo del que es propietaria en la margen derecha del río por su cesión a Sevilla Park por un plazo de 30 años prorrogables a 35, mientras que el Ayuntamiento cobrará por las licencias de obra que expida y, luego, por los tributos de carácter local.

Pese a las prisas para que el proyecto empiece a construirse después del verano y antes de las elecciones y sea una realidad en 2015 (¿alguien puede creerse que 80.000 m2 de edificabilidad pueden rematarse en sólo 12 ó 15 meses?), no ha habido tanta alfombra roja como podría pensarse extendida a los pies de los inversores, cuatro empresas ligadas al sector del ocio y de los espectáculos: Octagon, Live Nation, RIM y Last Tour.

Estas han tenido que redactar siete informes específicos en respuesta a los requerimientos técnicos de la Gerencia de Urbanismo desde que en enero la Autoridad Portuaria solicitó la modificación del Plan Especial, requerimientos que han ido dilatando la tramitación hasta que el 4 de julio se aprobó oficialmente el inicio de los trámites para aprobar la modificación del Plan Especial.

DE PUNTILLAS

Llama poderosamente la atención que en su rueda de prensa el alcalde omitiera, más allá de palabras genéricas -al igual que en las filtraciones periodísticas previas- detalles sobre la esencia del proyecto, un macrocomplejo comercial al borde de la dársena, ya que se ha tratado de poner siempre el foco exclusivamente  sobre el Auditorio. El macrocomplejo se despachaba con la expresión “zona de compras” o “zona comercial”. ¿Por qué se oculta esta circunstancia si el proyecto se atiene a la legalidad urbanística y tanto se pondera la magnitud de la inversión y los miles de empleos a crear?

Sevilla Park no será un Auditorio con zona de compras anexa, sino tal como describe la Autoridad Portuaria en el documento presentado en enero a Urbanismo, el mayor complejo comercial de Andalucía (65.000 m2 de superficie) con un Auditorio anexo, que no es lo mismo: “Esta nueva Superficie Comercial, por sus dimensiones y oferta de plazas de aparcamiento es -puede leerse- una de las mayores de España y la mayor de Andalucía, triplicando la S.B.A. (Superficie bruta arrendable) del Centro Comercial Nervión-Plaza, situado también en Sevilla, y superando asimismo el centro Plaza Mayor de Málaga, que hasta la fecha era el mayor de los analizados en Andalucía”.

Efectivamente, será el más grande de la región al superar los 53.107 m2 del centro malagueño y los 22.000 del Nervión Plaza sevillano, y el vigésimo de España, tras el Thader de Murcia (67.000 m2) y por delante del Max Center (59.773 m2) de Baracaldo (Vizcaya).

COMERCIAL MÁS QUE CULTURAL

Dado que la gran superficie comercial minorista ocupa el 81,25% de la edificabilidad solicitada para el proyecto, frente a tan sólo el 18,75% del Auditorio, Sevilla Park es sobre todo un complejo comercial y no cultural como se ha tratado de presentar, por acción u omisión, desde el Ayuntamiento, que en paralelo tramita también la recalificación para usos terciarios (comercios, hoteles, oficinas) de la cercana fábrica de tabacos de Altadis en la misma margen derecha del río.

Cabría, pues, pensar, con Ikea-2 en el horizonte igualmente, que Sevilla puede sufrir aún mayor saturación de centros comerciales y preguntarse si habrá suficiente tarta para todos en la ciudad y su área de influencia, un riesgo que en todo caso deberán correr sus promotores en una economía de libre mercado. Sin embargo, la tesis de que la explotación del macrocomplejo tres veces más grande que el Nervión Plaza es fundamental para asegurar la viabilidad económica del Auditorio demuestra entonces la infundada idea de que Sevilla, con su área de influencia y su turismo, es un mercado de suficiente tamaño como para organizar la actuación de grandes estrellas de la música pop durante todo el año bajo techo.

TORRES DE 40 METROS

Los promotores no sólo piden 65.000 m2 de edificabilidad terciaria más a orillas de la dársena hasta un total de 80.000, sino también que les autoricen a construir torres de 30 metros de altura, y de 40 metros en casos singulares, con lo que habría una prolongación de las torres de 30 metros previstas en Altadis y de los grandes bloques ya existentes en la avenida Presidente Adolfo Suárez. Se creará un nuevo ‘skyline’ en la margen derecha del Guadalquivir.

Dado que la construcción de la línea 4 del Metro, que pasaría por el entorno, no se adivina factible a medio plazo, la accesibilidad a esta franja de suelo junto a la dársena a través del único punto existente, el puente de las Delicias, se antoja como el gran talón de Aquiles de Sevilla Park.

Los promotores prevén que atraiga a 24 millones de visitantes/año, el 74% de los cuales lo hará en coche privado y generará un tráfico de 6,1 millones de vehículos. Esto significa un promedio de 16.712 vehículos/día que añadir a los 40.384 que ya circulan (cifra más baja debido a la crisis) por la Avenida de Juan Pablo II y a los 15.587 que lo hacen por la carretera de la esclusa.

Va a haber, pues, 6,1 millones de coches más por el embudo del puente de las Delicias, en una situación similar, si no peor, de la temida por Zoido por el efecto de la torre Pelli. El alcalde no deja de reivindicar que la Junta le autorice a construir un puente entre Torneo y la Cartuja para aliviar el tráfico atraído por el rascacielos, mientras que Fomento apuesta por el transporte público y los carriles-bici.

Curiosamente, en el caso de Sevilla Park el alcalde elude hablar de los previsibles problemas de tráfico y subraya que los promotores proyectan extender un carril bici a las inmediaciones. En un caso la bicicleta se critica por insuficiente y en otro se presenta como la solución a los problemas de movilidad.

Altadis: Esperado a Godot

El Pleno municipal de abril ha aprobado, con los votos en contra de la Oposición, el convenio con Altadis que permitirá la construcción de tres torres de entre 27 y 30 metros de altura en los suelos de la antigua fábrica de tabacos. Su impacto visual ya fue motivo de preocupación de la presidenta de la Junta, Susana Díaz, durante la entrevista que mantuvo en San Telmo con Zoido para que éste le explicara la operación urbanística.

El alcalde declaró a la salida del encuentro que “en principio, los edificios que están por detrás del que se construirá (sic) tienen mayor altura que el que se va a levantar, por lo que el impacto visual no será de importancia”. En esa misma línea se expresó en el Pleno el delegado de Urbanismo, Maximiliano Vílchez, al subrayar que los edificios de la glorieta de las Cigarreras tienen 11 plantas (12 si se cuenta la baja), por lo que a su juicio los 30 metros de la torre de Altadis no tendrán un gran impacto en la zona.

PANTALLA VEGETAL

Si un observador se sitúa en el Paseo de las Delicias frente al edificio principal de Altadis, no percibe ningún impacto visual de los que están detrás del complejo industrial pese a tener éste cuatro plantas y algunos situados en esa zona de la calle Juan Sebastián Elcano ocho y nueve alturas, como dijo Zoido a la salida de San Telmo.

Y ello es así porque las cuatro alturas de Altadis equivalen a la de los inmuebles posteriores con el doble de plantas, como ratifica el informe del Servicio de Planeamiento: “El complejo de la fábrica es un recinto cerrado donde en su interior se disponen una serie de edificaciones, siendo la principal el edificio de tres y cuatro plantas de altura (equivalente en metros a seis o siete plantas) construido en el año 1954…”.

El edificio de 11 plantas (12 con la baja) de la glorieta de las Cigarreras (más los siguientes en dirección Suroeste) al que se refiere Vílchez no está detrás del complejo tabaquero, sino a la izquierda del puente de Los Remedios mirando desde el Paseo de las Delicias y su impacto paisajístico es muy perceptible desde la margen izquierda del Guadalquivir cuando el observador se sitúa en la glorieta de los Marineros Voluntarios y su entorno. Ahora bien, cuando el espectador se coloca enfrente de los actuales talleres de Altadis, esa mole queda muy difuminada por la hilera de enormes eucaliptos, aparentemente incluso de mayor altura que aquélla, que separa la fábrica de la multinacional de los jardines de Manuel Arellano.

La existencia de los grandes eucaliptos, unida al hecho de que a partir de la glorieta de las Cigarreras los inmuebles de la avenida presidente Adolfo Suárez se van separando del río progresivamente en forma de curva y ensanchando el campo visual para dejar sitio al recinto de la Feria, minimizan en gran manera su impacto paisajístico desde el primer tramo del Paseo de las Delicias, amén de que están construidos a entre 50 y 100 metros del cauce del Guadalquivir.

REPARCELACIÓN

Sin embargo, la construcción de las tres torres de 27 a 30 metros en el recinto de Altadis obligará, tal como figura en los planos del proyecto del convenio urbanístico y se encargó de subrayar en su día Juan Espadas, portavoz del PSOE, a ocupar la zona verde colindante con el puente de Los Remedios (Jardines de Manuel Arellano y de Manuel Ferrand), ahora calificada como ST-4 y sobre la que en el futuro se alzará un edificio de 27 metros que se “comerá” el actual espacio ajardinado y, presumiblemente, los enormes eucaliptos que actúan de pantalla vegetal.

Difícilmente se conservarán los grandes árboles que tapan la visión de los edificios traseros si, como se prevé, se construye debajo de las torres un parking subterráneo para dar servicio al complejo terciario, con mayor edificabilidad que el AireSur de Castilleja de la Cuesta.

Zoido ya reconoció tras su encuentro con la presidenta de la Junta que habrá un “replanteo” de los jardines, “los cuales no se pierden, sino que se trasladan al interior”. Efectivamente, tal como muestra el plano, se prevé que tras la reparcelación los actuales jardines, desde los que se puede disfrutar de la visión del río, parte de los jardines de San Telmo, el Paseo de las Delicias, el Parque de María Luisa y pabellones del 29 se trasladen y queden encajonados entre las torres de Altadis y los bloques de la calle Juan Sebastián Elcano, por lo que las plantaciones habrá que empezarlas de cero.

NO HAY VETO

Si tenemos en cuenta que las torres irán mucho más cerca del río, el resultado de la operación será que saltarán a la vista también los actuales edificios de 11-12 plantas de la glorieta de las Cigarreras y se formará así un muro-pantalla de torres de unos 30 metros en la margen derecha del Guadalquivir.

Vílchez ha dicho en o tras el Pleno que en el convenio con Altadis el Ayuntamiento se ha reservado expresamente el derecho de veto sobre el diseño final de los edificios que se ubicarán en la parcela con el fin, precisamente, de evitar que se construyan inmuebles que generen un alto impacto visual. El señor delegado se confunde y nos confunde, porque su aserto no responde a la realidad, tal como se comprueba leyendo el texto del convenio elevado al Pleno. No existe tal derecho de veto. Y aunque existiera, versaría en todo caso sobre el diseño de las torres (una mera cuestión estética), no sobre su altura (27 y 30 metros), ratificada en el convenio y que es lo que provoca el impacto visual.

PÉRDIDA INDUSTRIAL

Si se suma la recalificación de estas 3 ha de suelo en números redondos de Altadis a las de 10 ha del puerto que viene en camino para otro complejo terciario en torno a un Auditorio, Sevilla va a perder 13 ha de suelo industrial para destinarlo a usos hoteleros, comerciales y lúdicos que tanto abundan en la ciudad mientras se deslocaliza la industria (Altadis, Danone, Cargill, Panrico, Flex….) y el paro ha crecido en 15.000 personas en el trienio de Zoido hasta afectar a 92.000 sevillanos.

Por éso, en el Pleno el debate sobre la recalificación de Altadis trascendió al plano del modelo de ciudad que tenemos, queremos o necesitamos y hasta dónde nos llevará el más de lo mismo comercio-hoteles-oficinas y el abandono/deslocalización de la industria. Se constató por las declaraciones de Vílchez que el Ayuntamiento carece de iniciativa para paliar la situación y se muestra como un sujeto pasivo que se limita a dar vía libre a proyectos de terceros sin plantearse qué suponen para la ciudad y al presumible objetivo de lograr una economía diversificada y no dependiente del monocultivo comercial y turístico.

POTESTAD PLANIFICADORA

Así, Vílchez destacó que el gobierno municipal ha logrado que en la antigua fábrica de tabacos no se hagan viviendas, como si la decisión sobre el destino de los suelos y la potestad planificadora no dependieran de él y fuera Altadis la que hubiera hecho esa concesión graciable a la ciudad.

El delegado de Urbanismo también declaró: “No ha venido nadie para un proyecto de servicios terciarios avanzados. ¿Qué quieren que hagamos?”. ¿No ha venido nadie o el Ayuntamiento no ha salido a buscarlo ni tampoco se le ha ocurrido que en esos suelos estratégicamente situados y calificados como de uso industrial singular podrían instalarse servicios avanzados en vez de lo de siempre? ¿Para qué sirve entonces pagar un buen dinero a consultoras como Deloitte con el fin de que, supuestamente, capten proyectos de inversión para Sevilla y vender continua y tópicamente nuestra estratégica posición entre el Norte y el Sur y el Este y el Oeste y nuestra calidad de vida?.

El mínimo debate sobre la recalificación de Altadis y el reconocimiento de que no ha venido nadie con una alternativa a los comercios, veladores y mercados gourmet, no de que nosotros no hemos ido a la caza de proyectos de ese tipo,  es la demostración de que Sevilla, poco activa y demasiado pasiva, siempre está, como en la obra de Beckett,  esperando a Godot.