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Uno de cada cuatro vecinos de Triana tiene más de 64 años

JUVENTUD

Bellavista-La Palmera tiene la mayor proporción de jóvenes, con un 22,3% de sus vecinos menores de 18 años

MUJER

Continuo incremento del número de mujeres, que ahora superan en 35.110 a los hombres

EXTRANJEROS

La crisis económica reduce el número de foráneos en la capital a poco más de 30.000

 

Sevilla lleva perdiendo población continuamente en los últimos años (la revisión del Padrón a 1 de enero de 2017 la ha dejado con 689.434 habitantes) y la que tiene está envejeciendo de forma progresiva, hasta el punto de que los 130.169 vecinos con más de 64 años de edad suponen un mayor porcentaje de los que tienen menos de 18 años. Asimismo, aumenta el peso de la población femenina y disminuye la de origen foráneo.

En siete de los once distritos municipales la proporción de personas mayores de 64 años supera a la de menores de 18, con la única excepción de Cerro Amate (17,51% de mayores frente a 18,35% de jóvenes), Norte (13,48% frente al 18,29%), Este (11,61% frente a 22,22%) y Bellavista-La Palmera (14,92% de mayores de 64 años frente a un 22,30% de menores de 18).

El distrito en el que la proporción de mayores es la más alta de todos es Triana, donde en números redondos uno de cada cuatro trianeros (el 24,79%) tiene más de 64 años, seguido muy de cerca por su vecino Los Remedios, donde el 23,98% de sus habitantes superan también la citada edad. Así pues, puede decirse con propiedad que la población más envejecida de Sevilla se halla allende la margen derecha del río Guadalquivir. En similar situación de casi un vecino de cada cuatro englobado en la Tercera Edad se encuentran a continuación el distrito Nervión (con el 23,80% de su población), Macarena (con el 23,32%) y San Pablo-Santa Justa (con el 23,10%).

En el lado opuesto, el distrito con mayor proporción de menores de 18 años es Bellavista-La Palmera, rozando el uno de cada cuatro, en concreto un 22,30% de sus vecinos, y donde se nota el barrio de Los Bermejales, formado en los albores de la Exposición Universal de 1992 (sus calles y avenidas se bautizaron con nombres de países participantes en la Muestra y luego con el de ciudades europeas) y con un elevado peso de familias jóvenes. A corta distancia de Bellavista-La Palmera se sitúa el distrito Este, donde un 22,22% de los residentes no han cumplido todavía la mayoría de edad. Ya a cierta distancia se halla en tercer lugar el distrito Sur, con un 18,90% de población juvenil.

 

LA SINGULARIDAD DE LOS REMEDIOS

Entre estos dos grandes grupos, el de mayores de 64 años y por tanto jubilados o a punto de jubilarse, y los menores de 18 años, todavía sin edad legal para incorporarse al mercado laboral, se encuentra la población activa o potencialmente activa, que supone el 63,2% de toda la de Sevilla capital. En esta franja el distrito que lidera la estadística es Norte, con el 68,22% de sus habitantes entre 18 y 64 años de edad. El que menos población con edad laboral tiene es Los Remedios, con un 58,29%, seguido por Nervión, con un 59,49%.

Los Remedios es, además, el distrito menos poblado de Sevilla: sus vecinos sólo suponen el 3,64% del total de los habitantes de la ciudad, seguido proporcionalmente de Bellavista-La Palmera, donde viven el 5,96% de los sevillanos. Por el contrario, el de mayor peso demográfico sigue siendo con diferencia el distrito Este, habitado por el 15% en números redondos de todos los sevillanos, seguido de Cerro-Amate, con el 12,66% del total, y Macarena, con el 10,68%.

El padrón refleja también que cada vez hay más mujeres que hombres en Sevilla. Actualmente, el número de varones es de 327.162 (el 47,45% del total de los habitantes), y el de mujeres, 362.272 (el 52,55%): Hay, pues, 35.110 mujeres más que hombres. En 2010 había 33.814 más. Año tras año ha ido creciendo la diferencia demográfica en favor de las féminas, con la única excepción de 2010, en que se frenó levemente la continua progresión de esa diferencia numérica.

FORÁNEOS

Por otra parte, la crisis económica que estalló en 2008 ha provocado un significativo descenso del número de extranjeros afincados en Sevilla capital, que se han quedado reducidos a 30.343, cifra que supone tan sólo un 4,40% del total de habitantes.

Aunque el municipio con mayor número de extranjeros en términos absolutos es Sevilla capital, son los municipios de la provincia con mayor peso de la agricultura los que proporcionalmente tienen mayor población extranjera: Villamanrique de la Condesa (el 10,35% de sus vecinos son extranjeros), Cantillana (el 6,64%), Aznalcázar (el 6,12%) y Brenes (el 6,07%).

Destaca también San Juan de Aznalfarache, con un 5,98% de sus vecinos de origen foráneo, pero no ya por el peso de la agricultura (todo el término municipal está urbanizado), sino por su proximidad a la capital y por gozar de más facilidad para encontrar vivienda a precio más económico que en la gran urbe colindante.

Edades en los distritos de Sevilla (%)

 

Distrito                      -18 años                    18 a 64                      + 64 años

Casco Antiguo           15,01                         65,45                         19,52

Macarena                  15,13                         61,53                         23,32

Nervión                     16,70                         59,49                         23,80

Cerro-Amate             18,35                         64,12                         17,51

Sur                             18,90                         61,30                         19,78

Triana                         15,21                         59,98                         24,79

Norte                         18,29                         68,22                         13,48

S. Pablo                    15,60                         61,29                         23,10

Este                            22,22                         66,16                         11,61

Bellavista/LP            22,30                         62,77                         14,92

Los Remedios            17,71                         58,29                         23,98

SEVILLA                     17,9                           63,2                           18,8

 

Distritos: porcentaje de población sobre el total

Distrito                      %

Este                            14,91

Cerro-Amate             12,66

Macarena                  10,68

Norte                         10,55

Sur                             10,16

S Pablo/S. Justa          8,69

Casco Antiguo            8,43

Nervión                       7,34

Triana                         6,94

Bellavista/LP              5,96

Los Remedios            3,64

 

 

 

 

 

El accidente de la calle Betis

La oposición municipal exige responsabilidades políticas al delegado del distrito Triana, Francisco Pérez, y al de Urbanismo, Maximiliano Vílchez, por considerar que la muerte de la joven estudiante polaca, tras precipitarse al vacío desde el poyete de la calle Betis cuando se hacía un ‘selfie’ o captaba imágenes del puente de Triana con su móvil o una cámara, se podría haber evitado si el Ayuntamiento hubiese atendido los requerimientos de los vecinos y de la Policía Local.

La afirmación de que el accidente se podría haber evitado es una hipótesis que nunca podrá demostrarse. Habría dependido de dos factores: la forma de actuar de la joven (no se ha aclarado todavía si se subió al poyete o al pretil, si sufrió un mareo o dio un traspiés, si se colocó de espaldas o frente al puente…) y la (s) medida (s) que pudiera haber adoptado el Consistorio o la Administración competente, otra cuestión que no ha quedado clara porque como suele ocurrir cuando acaece una tragedia, que todos lamentamos, las Administraciones Públicas se tiran la pelota unas a otras para tratar de justificar su inacción.

JUNGLA ADMINISTRATIVA

Así, el Ayuntamiento sostiene que su competencia se limita al espacio comprendido entre la mitad de la calle y las viviendas, mientras que la otra mitad, más el poyete y el muro del Altozano,  corresponderían a Patrimonio del Estado. Item más, como el puente de Triana es un Bien de Interés Cultural que goza de protección integral y de una franja de respeto de 50 metros a su alrededor (en la que estaría comprendido el punto donde se produjo el accidente), nada habría podido hacerse sin el permiso de la Junta de Andalucía y de la Autoridad Portuaria. Esta se ha defendido alegando que sólo es competente sobre la lámina de agua, y tanto el Gobierno andaluz como Patrimonio del Estado niegan que en algún momento se les haya consultado o solicitado permiso para haber adoptado alguna medida cautelar.

Para rizar el rizo, el alcalde ha afirmado que al tratarse del área de respeto del puente, un BIC, el Ayuntamiento no puede modificar el pretil con ningún elemento de protección añadida que altere tanto su fisonomía como la perspectiva y visión del mismo, por lo que la única actuación factible hasta este momento ha consistido en incrementar de dos a siete el número de carteles de metacrilato adosados al respaldo del poyete y con la leyenda ‘es peligroso subirse y sentarse en el respaldo’.

Esta aseveración también es cuestionada desde la Junta de Andalucía con el argumento de que hay que anteponer la seguridad de las personas a cualquier otra consideración, pero que para poder pronunciarse al respecto necesita que se presente un proyecto de intervención a la Consejería de Cultura, el cual tampoco existe.

DE BANCO A POYETE

Hasta donde me alcanza la memoria, el banco de piedra corrido a lo largo de parte de la calle Betis ha existido desde hace decenios, aprovechando como respaldo la parte superior del muro del Altozano, sin que nunca, que yo recuerde, se produjera un accidente similar al sufrido por la joven polaca. Cierto es que a consecuencia de las sucesivas obras y reformas realizadas en la calle, el nivel del suelo se ha ido elevando hasta reducir de forma acusada la altura del banco de piedra, por lo que ahora ya es muy difícil sentarse en el mismo con las piernas en ángulo recto.

El lenguaje también refleja esta evolución, ya que en el habla andaluza la palabra poyete se usa para denominar a un banco de menor tamaño. Ahora, el banco de piedra emerge tan sólo unos 20 centímetros del nivel de la calle, pero ello no quiere decir que anteriormente, con su altura original (un banco no es demasiado elevado) no resultase fácil subirse al mismo  y al pretil y colocarse en situación de riesgo, como presuntamente le habría ocurrido a la estudiante polaca.

La persona que pasee normalmente por la calle y respete la separación del pretil que impone la anchura del banco, más la altura de aquél ( siempre ha sido la misma, unos escasos 50 centímetros), no se pone en situación de riesgo y al mismo tiempo puede disfrutar del paisaje del río y de la visión del puente y de la otra orilla.

INFORTUNIO

Para precipitarse al vacío desde 7 metros de altura, con la mala fortuna de impactar con la cabeza contra el mínimo muelle existente al pie de la zapata, la estudiante polaca debió de subirse, presuntamente, al banco y/o al pretil, pese a las advertencias de peligro en los carteles.

Por tanto, no cabría exigirle al Ayuntamiento responsabilidad política por una conducta ajena presuntamente imprudente y contra el sentido común, y de cuyo riesgo se alerta en siete carteles a lo largo del pretil. Como reza el adagio jurídico, el causante de la causa es el causante del mal causado. En este caso, está claro que quien se colocó en situación de riesgo de caer fue la desafortunada joven polaca, la causante de la causa.

MAYOR PELIGRO

Ahora bien, desde la realización de las reformas urbanísticas en la calle, la elevación del nivel del suelo y la paralela disminución de la altura del banco de piedra hasta quedar reducido a un mero poyete, se ha incrementado la percepción de peligro, porque ahora es más fácil que antes subirse al banco y al pretil o asomarse desde éste al río.

Esa percepción de peligro aumentado es la que trasladaron al Ayuntamiento tanto los vecinos, en mayo de 2012 (reunión del Consejo de Participación Ciudadana) y en junio de 2013 (Junta Municipal de Distrito), como la Policía Local (enero de 2013 y abril de 2014), ésta en sendos informes remitidos a la Gerencia de Urbanismo.

Y aquí es donde ya empiezan las contradicciones municipales, porque el delegado de Triana, Francisco Pérez, ha asegurado que fue él mismo el que dio traslado a la Delegación de Urbanismo de un acuerdo adoptado por unanimidad en la Junta de Distrito para que mejorara de alguna manera la seguridad del pretil y se aminorara el riesgo de caídas, un extremo que funcionarios de la Gerencia de Urbanismo han negado. Lo único que éstos reconocen es la recepción de los informes de la Policía Local, a raíz de los cuales -y no por la petición de los vecinos, tramitada supuestamente a través del Distrito- se habría incrementado el número de carteles de aviso de peligro de dos a siete.

Por tanto, si funcionarios de Urbanismo han dejado en evidencia los asertos del delegado de Triana, entonces sí cabría exigir responsabilidades políticas a Francisco Pérez, porque en tal caso habría mantenido una versión no acorde con la realidad y habría incumplido tanto los acuerdos de la Junta de Distrito como el mandato de Zoido de primar la participación ciudadana, unos ciudadanos que habrían tenido como respuesta a sus inquietudes la inhibición municipal.

 

Retroceso

El gobierno local de los 20 concejales, ensoberbecido por su mayoría absolutísima, ha cometido la torpeza de regular la Velá de Triana mediante una Ordenanza tan restrictiva y contraria al espíritu liberal que pregona el PP que impone la obligación de que en todas las casetas suene el mismo hilo musical que decrete el ‘alcalde’ del arrabal, Curro Pérez. Así se las pone el PP al PSOE y a IU, que no han desaprovechado la oportunidad de equiparar la ilógica y autoritaria medida a la conexión obligatoria con el parte radiofónico o a la forzosa proyección  cinematográfica del Nodo en tiempos de la Dictadura franquista. Y para alimentar el justificado victimismo de Torrijos y sus camaradas, en vez de hacer la vista gorda para no caldear más los ánimos, el gobierno mandó a la caseta de IU doce policías, más otros de paisano, multando a troche y moche por no sintonizar con la música oficial, como en la canción de Jacques Brassens. A este paso regresivo, lo siguiente que pueden acabar propiciando Zoido y Curro Pérez es que se recupere lo de correr tras los grises.

El (no) programa

Una de las paradojas del gobierno Zoido que da mucho juego a los periodistas es que siendo de derecha autoriza significativos giros del tráfico a la izquierda, como el del puente de San Telmo al Paseo de Colón y el de éste a Triana. Aquí la consecuencia ha sido que los coches han vuelto a invadir la calle Betis, cuya circulación estaba restringida sólo a los residentes. Y estalla la polémica. Espadas aboga por que se peatonalice la emblemática calle que discurre en paralelo al Guadalquivir, mientras que el ‘alcalde’ trianero, Francisco Pérez, le ha recordado al líder de la oposición que la peatonalización de tan popular vía no figuraba en el programa electoral del PP. Vale, Curro, pues ahora ve y explícales a los vecinos de la Alameda y su entorno por qué el Ayuntamiento se ha empecinado en levantar de nuevo el histórico bulevar para construir un aparcamiento subterráneo que dé servicio a un futurible centro comercial en la antigua comisaría de la Gavidia, si el susodicho parking tampoco estaba incluido en el programa de Zoido para las elecciones municipales.

 

El Ayuntamiento ‘extravía’ documentos clave del ‘enchufismo’ en los talleres

La Delegación de Participación Ciudadana y Coordinación de Distritos, cuyo titular es Beltrán Pérez, ha comunicado al Juzgado de lo Contencioso Administrativo Nº 14 que sólo ha hallado en las dependencias del distrito Triana un sobre con información general de la empresa adjudicataria de los talleres del mismo, pero no el resto de la documentación, la cual podría probar casos de enchufismo como los que en su día denunció el Grupo Socialista y que obligaron a Zoido a forzar la dimisión de cinco enchufados que eran familiares de concejales del PP.

El Ayuntamiento ha informado al juez de que, en apariencia, no hay indicio de robo de documentos en el distrito Triana, por lo que dice haber dado las instrucciones oportunas para que se revisen todas y cada una de las dependencias a fin de hallar la documentación solicitada por el Juzgado y relacionada con un recurso contencioso administrativo presentado por el grupo municipal Socialista.

A principios de 2012, tan sólo siete meses después del acceso de Zoido a la Alcaldía, el grupo Socialista denunció que familiares, militantes, representantes del PP en Juntas Municipales y Consejos Escolares, exmiembros de candidaturas del partido y, por entonces, cargos políticos de Nuevas Generaciones y del propio partido en el gobierno municipal habían sido ‘enchufados’ en los talleres municipales de distrito de Sevilla y en puestos de coordinadores, con sueldos que incluso podían rondar los 18.000 euros. Según la denuncia socialista, había al menos siete delegados de distrito implicados de forma directa en este tipo de contrataciones a dedo.

Rendido ante la evidencia de los hechos, el alcalde forzó la dimisión (aunque desde el PP se presentó la decisión como “renuncias voluntarias”) de la novia y la prima del delegado del distrito Sur, José Luis García; el cuñado del delegado del distrito Norte, Juan García Camacho, el mismo que ahora reconoce que ha ocupado de forma esporádica la VPO que le adjudicaron hace ocho años; la hermana del diputado provincial, Luis Paniagua, y la prima del delegado de Empleo, Gregorio Serrano.

Estas cinco salidas no fueron consideradas suficientes por el PSOE, que decía haber detectado una treintena de ‘enchufados’, por lo que exigió a Zoido el acceso a todos los expedientes, para analizar quiénes eran los beneficiarios de los mismos. Tras la negativa recibida, pese a las promesas de ‘luces y taquígrafos’ tan reiteradamente proclamadas por el alcalde, el grupo municipal Socialista interpuso a finales de julio de 2012 un recurso contencioso administrativo, que fue admitido a trámite.

Desde entonces ha pasado un año sin que el Ayuntamiento haya entregado la información completa requerida, ya que en las escasas ocasiones  en que ha atendido las demandas del juez o bien ha faltado información en los expedientes, o bien ha comunicado que habían quedado como piezas separadas de los mismos los sobres de la licitación y valoración de las ofertas presentadas por las empresas licitadoras, o sea, justo la información por la que se puede acceder al personal con nombres y apellidos que cada empresa propone para optar a la ejecución del contrato. Esta es la información sustancial que el gobierno de Zoido oculta, ya que luego no había obligación de presentar facturas detalladas con nombres y apellidos.

La zapata de Triana

El delegado de Empleo, Economía, Fiestas Mayores y Turismo (no sé si me he dejado alguna competencia más en el tintero) del Ayuntamiento de Sevilla, Gregorio Serrano, ha criticado la “hipocresía” de la Junta de Andalucía en relación con el polémico proyecto del alicatado con un mural cerámico de la zapata de Triana, por “dejar ahora en manos del Ayuntamiento toda la responsabilidad (del proyecto) cuando tiene el liderazgo del plan turístico”.

Según Serrano, para el que la ubicación del lienzo de azulejos “depende del proceso de diálogo con vecinos y entidades”, el mural “fue una obra licitada y consentida por la Junta en el marco del Plan Turístico de Sevilla y no entendemos -añadió- que antes se estuviera de acuerdo y ahora no”.

El mural en el malecón trianero se ha convertido en toda una metáfora del proceder político del Ayuntamiento presidido por Juan Ignacio Zoido, más atento al afán de protagonismo inmediato y a hacerse la foto que a atender a otras consideraciones de índole cultural y económica.

AL MARGEN DE LA JUNTA

Si ahora resulta que es la Junta de Andalucía la que tiene el liderazgo político del Plan Turístico de Sevilla, en cuyo marco se habría aprobado la instalación de este gran mural que desfiguraría la imagen tradicional que ofrece la calle Betis desde hace un par de siglos, ¿cómo es que nada menos que tres delegados municipales, el propio Serrano; Francisco Pérez, ‘alcalde’ de Triana, y Maximiliano Vílchez, responsable de Urbanismo, lo presentaron a bombo y platillo la pasada primavera y sin participación de ningún representante del Gobierno andaluz? ¿Cómo debería calificarse entonces la iniciativa del Ayuntamiento? ¿Deslealtad institucional? ¿Afán de protagonismo? ¿No habría puesto Gregorio Serrano el grito en el cielo en caso de que la Junta hubiera dado un golpe de mano como el suyo y hubiera presentado en solitario a los medios de comunicación un proyecto cuyo liderazgo correspondiera al Consistorio?

Aunque fuera verdad lo que ahora, que no desde el principio ni a lo largo de estos meses de polémica, ha dicho Gregorio Serrano, su tesis es inaceptable desde el minuto uno, o sea, desde el momento en que el Ayuntamiento le arrebató el proyecto a la Junta de Andalucía e hizo bandera del mismo ante la opinión pública pensando en que la idea iba a ser tan aplaudida en Triana y en el resto de Sevilla como el ‘mapping’ que proyectó en Navidad sobre la fachada de las Casas Consistoriales.

Aunque fuera verdad que la Consejería de Turismo aprobó, como reconoce, el presupuesto del Plan Turístico de Sevilla pero no más, y en cuyo capítulo de señalética se habría incluido esta innecesaria y costosa -máxime en los tiempos de gravísima crisis económica que estamos viviendo- rotulación en Triana, el proyecto tiene una afección al patrimonio histórico-artístico tan obvia hasta para el más profano que escapa a la competencia de la Consejería de Turismo y que ha de someterse al dictamen previo (subráyese lo de previo) de la Comisión Provincial del Patrimonio de la Consejería de Cultura, un trámite que el Ayuntamiento soslayó desde el principio en una práctica que recuerda los peores vicios de la etapa de Monteseirín.

PARADOJA

Por tanto, puede producirse perfectamente la paradoja, incomprensible para Gregorio Serrano, de que el consejero de Turismo Luciano Alonso no vetara desde la perspectiva de su Departamento que se incluyera Triana en el plan señalético-turístico y que, posteriormente, el mismo Luciano Alonso, ya investido con la responsabilidad de la Cultura andaluza, objete la adulteración del paisaje tradicional de la calle Betis y la zapata con la instalación de este mural, primero de una serie, de gran tamaño.

‘Mutatis mutandis’, el delegado de Economía del Ayuntamiento de Sevilla, Gregorio Serrano, se entusiasmaría ante la posibilidad de que una gran multinacional ofreciera una cantidad multimillonaria por que se la autorizara a colocar su publicidad en el Real de la Feria de Abril, pero el delegado de Fiestas Mayores del Ayuntamiento de Sevilla, casualmente también Gregorio Serrano, vetería la propuesta sin caer en la esquizofrenia, sabedor de que vulneraría la Ordenanza de la Feria, cuya aplicación es de su competencia.

CONTUMACIA

El segundo aserto de Gregorio Serrano, ése de que “la ubicación del mural depende del proceso de diálogo con vecinos y entidades”, es una burla a la inteligencia. El Ayuntamiento no ha dialogado con nadie: lo suyo ha sido un monólogo. Si hubiera dialogado previamente, y vuelvo a subrayar lo de previamente, le habría bastado con constatar el rechazo de amplios sectores ciudadanos y culturales de la ciudad, opuestos a que se altere la visión tradicional de Triana, para haber renunciado a la iniciativa, bienintencionada pero errónea. Y no habría pasado nada. Al revés: más que probablemente se habría ganado el aplauso general (el consejero Llera hasta recibió parabienes por reconocer que no había un euro para seguir mareando la perdiz con la Ciudad de la Justicia) por haber sabido rectificar a tiempo y escuchado la opinión ciudadana.

Sin embargo, la soberbia de los políticos es tal que la mayoría prefiere la contumacia en el error antes que dar su brazo a torcer. Para aparentar el inexistente diálogo, hasta todo un profesor universitario como el delegado trianero, Francisco Pérez, se inventó unas Jornadas patrimoniales en que sólo dio voz a la parte interesada en el proyecto y alineada con las tesis municipales. ¿Diálogo o monólogo?

HECHOS CONSUMADOS

En una política de hechos consumados, sin tener en cuenta el posible dictamen negativo de la Consejería de Cultura ni atender los miles de firmas en contra del proyecto, el Ayuntamiento encargó bajo cuerda a una fábrica de Castellón los azulejos para el mural supuestamente trianero, con lo cual ha incurrido en un nuevo despropósito y dejado en evidencia su argumento de que con este proyecto también pretendía realzar la artesanía cerámica tradicional del arrabal. El mural ni siquiera está hecho en Triana, y en vez de fomentar la artesanía local hemois acabado fomentando la de Castellón de la Plana.

Gregorio Serrano, pues, ha aludido a un supuesto proceso de participación ciudadana para decidir sobre el mural cerámico que no es más que un paripé, una pantomima, pues ya estaba todo atado y bien atado y los azulejos, traídos desde Castellón y almacenados aquí a la espera de su colocación final, prevista para este mes de septiembre.

SEÑALÉTICA SIN IMPACTO

Ahora, para salvar la cara pero para demostrar que el mural se va a colocar en Triana pese a quien pese, Zoido se muestra dispuesto a buscar un emplazamiento alternativo al malecón, lo cual no hace más que ratificar la innecesariedad de un proyecto con un presupuesto global de 180.000 euros y en el que ya se habrían gastado 60.000. ¿Acaso no saben los turistas dónde está Triana, aunque no haya mural alguno en la zapata? ¿Necesita Roma colocar un mural de gran tamaño en el malecón del Tíber para indicar dónde está el Trastevere? ¿O París en el malecón del Sena para señalizar el Barrio Latino o cualquier otro? ¿Y por qué no instalar en justa correspondencia otro gran mural cerámico en la pared del Paseo Alcalde Marqués del Contadero, para indicarles a los turistas ‘trianeros’ dónde está Sevilla?

Por el contrario, lo que sí necesitan Triana y Sevilla es que se rotulen cuantos más tramos de avenidas y calles en sus intersecciones con otras vías públicas, mejor, como, por ejemplo, hace de forma modélica Salamanca, para que los turistas no se confundan y nuestro nomenclátor responda a lo que viene en los mapas. Serían pequeñas actuaciones, baratas y de grandísima utilidad para nuestros visitantes, pero, claro, no permitirían a los políticos de turno hacerse la foto como la que se harían ante un mural de gran tamaño como el que desfiguraría el paisaje histórico de Triana y cuya única función sería señalizar lo obvio.

Acuatlón

Emulando a Fray Luis de León podríamos escribir hoy que, tal como decíamos ayer, Curro Pérez, el portavoz del gobierno de Zoido y alcalde trianero, se lo está poniendo a huevo últimamente a la oposición. El sábado lo volvió a demostrar con la organización en tal fecha del Acuatlón que derivó en los incidentes entre acuatletas (o como se diga) y placeros del mercado de Triana, por el bloqueo que la prueba deportiva sometió a los accesos a la plaza de abastos en el día de mayores ventas de la semana y con la que está cayendo por la crisis. Viendo que el género se les quedaba colgado en los puestos, los comerciantes acabaron perdiendo los nervios y entre unos y otros se montó una trifulca que se saldó con varios heridos. Este Ayuntamiento del PP que corta la circulación y el paso a los comercios un sábado por la mañana en Triana está compuesto por los mismos políticos que, cuando se hallaban en la oposición, bramaban contra Torrijos cuando éste cortaba la Ronda Histórica los domingos para organizar sus ‘Ciclovidas’ con pasacalles,  ciclistas y patinadores.

El parte

Últimamente, la Voz a Ti Debida de Zoido  y alcalde de Triana, Curro Pérez, se lo está poniendo a huevo a la oposición. Primero fue su ocurrencia de alicatar la zapata de la calle Betis. Después, organizar unas Jornadas sobre el malecón sin dar voz a los discrepantes. Y ahora, que las casetas de la Velá tengan exclusivamente el hilo musical aportado por el Distrito. Tiene razón Torrijos cuando protesta contra este comunismo musical (los papeles están invertidos) diciendo que este criterio está fuera de lugar, es impropio de un gobierno que se precie de democrático y va contra el derecho de cada caseta a referenciarse como sus titulares estimen conveniente. Esto de la conexión obligatoria a la emisora doméstica del Distrito me recuerda a aquellos tiempos no tan lejanos de la Oprobiosa Dictadura, en que todas las emisoras del país debían sintonizar con Radio Nacional de España para emitir las noticias del Régimen. A ver si ahora  la Democracia va a consistir en pasar del ‘parte’ con letra del franquismo al ‘parte’, aunque sea sólo melódico, de Curro Pérez.

 

Conservar

Curro Pérez, La Voz a Ti Debida de Zoido en el Ayuntamiento y ‘alcalde’ de Triana, se ha montado en plan Juan Palomo las I Jornadas sobre el Patrimonio Histórico-Artístico, dedicadas (casi) monográficamente a justificar su proyecto de alicatar con azulejos la zapata de la calle Betis. Cuentan las crónicas que en las Jornadas organizadas a la medida de Curro se ha puesto en valor la necesidad de una intervención de conservación “diferente” usando materiales relacionadas con algo “tan vinculado a la tradición trianera” como es el azulejo cerámico pintado a mano. ‘Conservar’, según el Diccionario de la Real Academia Española de la Lengua, significa mantener algo o cuidar de su permanencia, o sea, dejarlo tal como está y no reinventarlo, por lo que meterle al malecón tres murales, uno de ellos de 11 metros de largo por 4 de altura, puede calificarse de cualquier cosa menos de conservación, por muy trianeros que sean los azulejos. Y pensar que haya que explicarle estas cuestiones tan elementales al representante de un partido que se dice conservador como el PP…..

 

El mediador

Curro Pérez ha encargado a Alfonso Orce un “nuevo proceso de diálogo” sobre el alicatado de la zapata de la calle Betis. “Nuevo” presupone que hubo un diálogo anterior, pero nadie conoce a los interlocutores del Consistorio, que ha actuado en plan Juan Palomo y ahora no sabe cómo abortar la protesta contra el mural de los 180.000 euros, la cual suma miles de adeptos en la plataforma de Internet, y cómo quitarse de encima el estigma de aparecer como el destructor de la imagen tradicional del arrabal. La Voz a ti debida de Zoido ha tenido además la inocente ocurrencia de nombrar mediador en el ‘proceso’ (como si esto fuera Euskalerría) a un ceramista de la saga de los Orce (Enrique hizo el mural del Studebaker de la calle Tetuán), que por definición debe de estar a favor del paño de cerámica en el malecón. Todo esto del “nuevo proceso” y del nombramiento de un casco azul del patrimonio no es más que una maniobra de distracción para demorar la única opción sensata: renunciar de una vez al proyecto antes de que se movilice en su contra media Sevilla y toda Triana.