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La Comisión de Patrimonio aprueba las demoliciones en el Alcázar con fines turísticos

Se reconstruirían las almenas con vistas a la Catedral para incrementar las visitas y convertirlas en un referente turístico

El Patio del León sería de libre acceso durante el día para invitar a entrar en el Alcázar, a costa de eliminar los setos de arrayán

Se quitaría el tabique de la tapiada puerta de la calle Miguel Mañara para que se viera el interior del edificio

Apertura de dos nuevas puertas, una por Miguel Mañara y otra a través de dos viviendas del Patio de Banderas

Reconstrucción del tejaroz de la Puerta del León y del almenado de las murallas

Eliminación de la tienda para que se puedan ver 70 metros de una muralla

Cegamiento mediante macetones de las puertas laterales en el muro entre los patios del León y Montería

 

La Comisión Provincial de Patrimonio ha aprobado el informe arqueológico que justificará las demoliciones en el Patio del León del Alcázar con el fin de adecuarlo a las visitas turísticas e incluso de incrementarlas, como se lee en diversas ocasiones en el documento, si bien las intervenciones se presentan ahora ante la opinión pública como una operación de restauración de las murallas, torres y portadas medievales para “devolver la monumentalidad perdida” al acceso al palacio, declarado Patrimonio de la Humanidad.

El arqueólogo director del Alcázar, Miguel Ángel Tabales, ha elevado a la Comisión Provincial de Patrimonio un amplio informe, asumido por aquélla y que, entre otras, contiene las siguientes consideraciones y propuestas:

  1. Edificios adosados (por el interior) a las puertas medievales y murallas: Los data entre los siglos XVIII y primera mitad del XIX, pero dice que están muy alterados por la combinación de las reformas hechas por Juan Talavera, Joaquín Romero Murube y Rafael Manzano. Afirma que su valor patrimonial es nulo y que su función es ya incompatible con las necesidades actuales del Alcázar. A su juicio, el valor de la arquitectura monumental que ocultan es superior bajo cualquier punto de vista, máxime cuando se trata del acceso principal al palacio. Recomienda que se “retiren” (eufemismo para no hablar de demoliciones), con el fin de restaurar las murallas, torres y portadas medievales del edificio, hoy ocultas, devolviendo así la monumentalidad perdida al ingreso en el monumento.

  1. La Puerta del León: Una vez eliminada la mayor parte del revestimiento de la fachada interior quedaría en evidencia la fábrica original que dio forma al ingreso creado por Pedro I en 1356 para acceder a su nuevo palacio. En consecuencia, propone una serie de operaciones de conservación y restauración pero con la posibilidad de reproducir el tejaroz original de la puerta tomando como base las huellas del emplazamiento de su carpintería.

     3) La puerta cegada que da a la calle Miguel Mañara: Propone, entre otras medidas, la retirada de las estructuras interiores (las taquillas y la casilla adosada) que ocultan la muralla y la portada occidental a esta vía pública. Asimismo, que se estudie la posibilidad de eliminar y sustituir el tabique de la portada por algún elemento que permita la visualización del interior del Alcázar desde esta calle. Igualmente, la posibilidad de habilitar algún paso desde esta vía pública, aunque éste no sea masivo o se reduzca a una simple puerta. A su juicio, debería aprovecharse la operación para reabrir y restaurar la gran hornacina de Bustos Tavera sita en la torre de flanqueo de dicha puerta en la misma calle, así como la limpieza y reparación de toda la torre, actualmente muy deteriorada.

  4) Muralla oriental: La posible eliminación de la tienda permitiría la visión continua del lienzo de 70 metros de la muralla occidental del primer recinto del Alcázar. Además de la limpieza exhaustiva, sustitución de sillares y otras medidas, propone la apertura de la puerta de la antigua torre y la habilitación de un tránsito por la misma hasta la casa 7 y 8  del Patio de Banderas cuando sea propiedad del Alcázar.

Además, mantenimiento de la puerta de ingreso al Salón de la Justicia, aunque no del tránsito, que se realizaría desde el Patio de la Montería. Por otra parte, que sea visitable el almenado y el adarve en este sector, pero dado que las almenas han desaparecido en la mayor parte del lienzo, propone estudiar la posibilidad de reconstruirlas, “ya que el modelo -afirma- es bien conocido y no existe motivo alguno para que no sean repuestas en un lugar que desde ahora se convertiría en uno de los referentes turísticos de la ciudad. Todas las almenas -añade- fueron reconstruyéndose progresivamente desde su erección. (Se) han detectado huellas de dichas reposiciones en el siglo XIV, XVIII y en los años 60”.

5) Muro de separación entre los Patios del León y la Montería: Actualmente se abren tres grandes vanos. El central es original; los dos laterales son el resultado de la ruptura en 1936 de la muralla islámica situada a su espalda. Propone para las antiguas hornacinas laterales, hoy convertidas en pasos, su cegamiento no estructural mediante setos o maceteros para concentrar la visualización del Patio de la Montería y del Palacio Mudéjar a través de la puerta central.

6) Torres, adarves y almenas: La posible eliminación de las estructuras anexas a la portada del León impediría la actual subida al adarve y a las torres. Ambos elementos, hoy no visitables, constituyen “un activo desaprovechado para la visita del monumento”. Componen un recorrido de 250 metros sobre los lienzos Norte y Oeste del recinto primitivo, así como sobre la Puerta del León, frente a la Catedral y el Archivo de Indias. “Poder visitarlos -dice- permitiría aumentar el aforo de visitas al Alcázar y resolvería un atraso indiscutible en la explotación del monumento en uno de sus puntos de mayor interés de su historia, permitiendo a los visitantes disfrutar de las mejores vistas del centro histórico”.

Para que esto fuera posible deberían realizarse varias operaciones:

-Buscar en el interior del Alcázar un lugar que permita el acceso a las murallas, pensando en una escalera de entrada y otra de salida.

-Reparación de las torres y habilitación de escaleras para subir a sus cámaras y adarves.

-Reparación de los merlones

7) Patio del León: Según el arqueólogo, el objetivo principal del proyecto arquitectónico es convertir el Patio del León en un espacio transitable de libre acceso durante el día, en el que los visitantes disfruten del entorno arquitectónico monumental del Alcázar medieval con carácter previo al acceso al conjunto a través de la Casa del Militar. Esto implicaría cambiar la cota general del pavimento y realizar obras de infraestructura destinadas a la evacuación de residuos, así como un nuevo saneamiento. Por ello se hace imprescindible la eliminación del pavimento actual, colocado por José María Cabeza en 2005. Respecto a la vegetación y al ajardinamiento en sí, se entiende que los cuatro cuarteles de arrayán son incompatibles con la apertura del espacio, por lo que considera que no habrá problemas para su retirada. Respecto a los árboles, y en especial los palos-borracho, deberían ser respetados.

 

 

La tasa (turística) de la discordia

El alcalde de Sevilla, Juan Espadas, se ha sumado a la campaña que en plan llanero solitario había iniciado su delegado de Turismo, Antonio Muñoz, en pro de la implantación en Sevilla de la tasa turística, que consistiría en cobrarles a los turistas que se alojen en hoteles al menos un euro por noche, con lo que se recaudarían 5 millones de euros que invertir en la promoción de la ciudad.

Muñoz ha declarado de forma gráfica que se le ponen los ojos como platos imaginando la de cosas que se podrían hacer con ese dinero. Espadas y su delegado han abundado en la idea de la tasa turística en contra de la política mantenida al respecto por la Consejería de Turismo, organismo que tiene las competencias en la materia, y de la Mesa del Turismo de Andalucía (patronales y sindicatos). Lo han hecho en el marco de la “Sevilla Tourism Week”, unas jornadas de reflexión en las que Muñoz ha mostrado su preocupación por la “estandarización” de la ciudad, pero lo primero que ha hecho ha sido pecar de esa “estandarización” al huir del español y denominar las jornadas en inglés.

El motivo declarado de este encuentro era cómo evitar los efectos del turismo masivo, que ya está provocando movimientos ciudadanos de protesta en Venecia y Barcelona, mientras se presiona a la Junta para que apruebe la aplicación de la tasa turística para captar más visitantes, con lo cual se avanzaría en la dirección que supuestamente se pretende evitar: a más turistas, más riesgo de masificación y de acabar como Barcelona y Venecia.

Precedentes

El alcalde dice que nadie va a dejar de venir a Sevilla por pagar un euro más por noche en el hotel, y Muñoz, que ciudades como París, Lisboa, Roma y Barcelona ya aplican la tasa y que nosotros tenemos que elegir si queremos un despegue real turístico o no. Cuando la Generalidad de Cataluña anunció que a partir de abril de 2012 aplicaría una tasa a todos los turistas que pernoctaran en la región (en principio iban a ser 3 euros a los usuarios de hoteles de 5 estrellas y de los cruceros atracados en los puertos; dos euros a los de 4 estrellas y un euro al resto), en el diario El País hicieron un recuento de sitios con este tipo de gravamen vigente por entonces:

-París lo empezó a aplicar en 1994, a razón de entre 0,20 y 1,50 euros por persona/día.

-Roma, desde enero de 2011: entre 2 y 3 euros.

-Florencia: un euro por estrella de hotel y día desde julio de 2011.

-Venecia, desde agosto de 2011, entre 1,80 y 5 euros por habitación y día.

-Alemania, desde enero de 2011 cobra una tasa encubierta como impuesto verde de entre 8 y 45 euros a cada billete de avión.

-EEUU, desde septiembre de 2010, otra tasa encubierta en forma de 14 dólares por el formulario ESTA.

En ese mismo medio se plantearon ya una serie de cuestiones que siguen sin despejarse a la luz de ciertas experiencias y que se han obviado en el intento de debate en Sevilla:

-¿cómo se asegura que el dinero de la tasa se dedica de verdad a la promoción turística y no a otros capítulos?

-¿cómo se garantiza que cada municipio recibe lo mismo que ha recaudado?

-¿qué pasa con la gente que viaja por asuntos familiares, de negocio o incluso de salud?

-¿cómo se les cobra a quienes se alojan en casas particulares, de familiares o amigos o en establecimientos no declarados?

-¿se crea un impuesto directo e injusto que castiga a quienes se alojan en el circuito oficial pero no a los que viajan por libre y alquilan casas particulares?

Baleares

El primer precedente de tasa turística en España lo tuvimos en las islas Baleares a partir del 1 de mayo de 2001 y se calificó de “ecotasa”, ya que el dinero (2 euros/día en los hoteles de 5 estrellas; 1 euro en los de 3 y 4 estrellas y 0,25 euros en el resto) iría a engrosar un denominado Fondo de Rehabilitación de Espacios Turísticos. La polémica fue tremenda, con todo el sector turístico en contra de la decisión del Gobierno “de progreso” (PSOE apoyado por otras fuerzas de izquierda). Los hoteleros acabaron con tres opciones:

1) asumir ellos mismos el pago del impuesto para no repercutirlo a sus clientes, o sea contra su propia cuenta de resultados;

2) tratar de cobrarlo a los turistas, ya que la ley no establecía mecanismos coercitivos, sino que eran ellos los que estaban obligados a hacer frente al pago de todas todas, aunque el turista se negara a pasar por caja;

3) “comprarle” a sus clientes la tasa: se las cargaban pero a cambio los compensaban con un bono por importe equivalente, que podían canjear por servicios en el mismo establecimiento, desde consumiciones en el bar hasta alquiler de películas.

Como las Baleares eran el destino favorito del turista alemán y británico, la prensa de Alemania y Reino Unido, especialmente la sensacionalista, vio un filón en alimentar la controversia. El diario “Bild” lanzó una campaña para que sus lectores (casi 3,5 millones) remitieran cartas al Rey Juan Carlos pidiéndole la supresión de la tasa,

y hasta el secretario general del Partido Democristiano germano declaró que el gravamen iba “a hacer casi imposible las vacaciones para las familias alemanas con niños en Mallorca”.

Periodistas extranjeros desembarcaron en las islas para hacer reportajes entre sus compatriotas afectados por la tasa. Entre la polémica negativa y otros factores, el turismo alemán cayó en un 30% y parte de la demanda se desplazó desde los hoteles reglados hasta apartamentos privados que eran alquilados a los turistas y que quedaban al margen de la tasa.

El polémico gravamen se suprimió en octubre de 2003. Los hoteleros calcularon que el sector turístico balear necesitaría tres años para recuperarse de los efectos negativos de aquella iniciativa. Paradójicamente, trece años después y con otro Gobierno “de progreso”, en Baleares ha vuelto a implantarse desde el pasado 1 de julio, a razón de entre 0,50 y 2 euros por noche y en función de la categoría del hotel.

Cataluña

En Cataluña se empezó a aplicar en noviembre de 2012 con el declarado fin de mejorar la calidad de la experiencia turística en los municipios de la región y de paliar los efectos nocivos del turismo de masas, especialmente en Barcelona (19,66 millones de visitantes en 2015 y 8,3 millones de pernoctaciones hoteleras). En función del periodo del año, en la ciudad de Barcelona se recauda entre el 49% y el 67% de todo el dinero de la tasa turística de Cataluña, pero la Generalidad sólo le devuelve el 33% de esos fondos, que por ende no se invierten en los barrios populares más afectados por la invasión de turistas, como la Barceloneta.

Según un balance, de los 12.408.708 euros enviados por el Gobierno catalán en 2014 al Ayuntamiento barcelonés, prácticamente no se invirtió nada en compensar los efectos negativos del turismo, sino en todo lo contrario, como demuestran las siguientes partidas: 243.000 euros para promocionar los deportes de invierno en una pista de hielo en la Plaza de Cataluña; 850.000 euros para ampliar el funcionamiento de las fuentes de Montjuïc y 60.000 euros para dinamizar turísticamente la plaza de Les Glories y convertirla en un nuevo centro urbano “vibrante”.

Al final, la tasa turística se ha convertido en un instrumento recaudatorio más para la Generalidad de Cataluña y las protestas de los vecinos de Barcelona contra la invasión turística, en vez de reducirse desde su aplicación se han incrementado.

Así pues, hemos visto algunos de los riesgos de la tasa turística publicidad negativa aparte, desde provocar un incremento de la oferta no reglada de alojamientos en viviendas particulares en detrimento de la planta hotelera hasta convertirse en un impuesto más que no acabe repercutiendo en el sector turístico y sólo parcialmente en la ciudad recaudadora porque es otra Administración la que reparte el dinero. Si nuestro objetivo, como declaran Espadas y Muñoz, es no caer en la masificación turística, ¿qué sentido tendría imponer un gravamen a los turistas para promocionar la ciudad con el fin de que vinieran cada vez más turistas?

Feria ¿abierta?

 

El alcalde de Sevilla, Juan Espadas, ha abierto un nuevo debate sobre la Feria de Abril,  que unir al que tiene pendiente de cerrar con su prometido referéndum diferido al año 2017 sobre si hay que convertir oficialmente la Preferia en Feria y, por añadidura, si uno de los dos festivos locales ha de incluirse en la misma (como ocurre este año) o mantenerse en honor del patrón San Fernando y en el Corpus Christi.

Espadas se ha pronunciado a favor de que la Feria sea “más abierta si se quiere atraer el turismo”. El regidor se ha expresado en los siguientes términos: “Tenemos que aceptar la crítica de quien viene de fuera respecto a su apertura porque es verdad, y en muchos casos hay quien se puede encontrar desorientado”.

Para evitar que los turistas se desorienten y se harten de dar vueltas en el campo de Los Remedios sin un lugar donde poder hacer un alto, Espadas preconiza que se amplíen los acuerdos que, según ya se reconoce oficialmente ahora, mantienen algunos hoteles con ciertas casetas, especialmente las de mayor tamaño, para enviarles turistas en “determinadas horas del día en las que se quedan vacías”.

En resumen, según el alcalde socialista la Feria de Abril ha de ser una fiesta “más social”.

 

MODELO CERRADO

 

Es la primera vez, que recordemos, que desde la más alta representación de la ciudad se admite la crítica externa al modelo cerrado de la Feria, en contraste con otras existentes en el entorno, cuando habitualmente a Sevilla le trae al pairo lo que se diga o se opine fuera sobre la ciudad, por considerarse un mundo en sí misma que ha llegado al final perfecto o casi de su propia evolución. Quizás por esa mentalidad imperante, sólo a un poeta sevillano, Fernando Villalón, se le podía ocurrir su famosa frase de que “el mundo se divide en dos: Sevilla y Cádiz”. ¿Qué más da, pues, lo que se diga fuera de nuestro mundo si no existe (casi) más que el mundo propio?

La Sevilla eterna, y a la postre casi toda la real porque en vez de crear una alternativa a aquélla no ha hecho más que tratar de emularla, ha defendido el modelo cerrado de Feria de Abril por una cuestión de puro concepto: la caseta -se dice- no es más que la  prolongación de la propia casa, una casa que durante una semana se traslada al campo de Los Remedios. La casa -y por tanto su extensión, la caseta- es un recinto privado, al que sólo pueden acceder sus propietarios, su familia y sus invitados. Y para subrayar ese carácter privado de la caseta ferial se contratan porteros o vigilantes jurados, para que la defiendan de potenciales intrusos.

Observadores foráneos de las costumbres nativas ponen de manifiesto cómo los sevillanos aparentan ser muy abiertos y generosos con los demás, especialmente si son forasteros, cuando a la hora de la verdad apenas permiten que accedan a su círculo de intimidad, celosamente guardado.

La casa típicamente sevillana tiene sus puertas abiertas a la calle, como invitando a franquear su umbral, pero apenas cruzado la cancela cerrada sólo permite vislumbrar el patio columnado con las macetas de geranios y aspidistras bajo la montera acristalada, sin que se pueda penetrar al interior. La casa, pues, refleja el carácter de quien la habita, con sus puertas abiertas a primera vista pero de inmediato con la cancela fechada con llave: aparecer abierto sin serlo realmente.

 

SUELO PÚBLICO

 

El “pequeño” detalle obviado en esa teoría sobre la caseta como prolongación de la vivienda en el Real, y por tanto con el derecho de admisión reservado, es que se levanta sobre un terreno de dominio público, no sobre parcelas de propiedad privada.

Para soslayar el debate de por qué la concesión de ese suelo se renueva automáticamente año tras año a los mismos titulares de casetas en vez de sortearse o sacarse a concurso público, para que así todos los sevillanos tengan igualdad de oportunidades de montar una caseta en la Feria, se mantiene también la doctrina de que cómo sólo la mitad de las 1.050 existentes son exclusivamente familiares, cualquier persona tiene la posibilidad de acceder a través de entidades colectivas (clubes, asociaciones, peñas, grupos de empresa…) a una caseta, o en última instancia acudir a una municipal de distrito, como si los 670.000 sevillanos pudieran caber en tan sólo medio millar de casetas.

Espadas habla ahora de convertir la Feria en una fiesta “más social, más abierta”, pero su discurso no está referido a los cientos de miles de sevillanos que, por razones sociales y/o económicas, no tienen acceso a una caseta y han de limitarse a dar paseos -a pie, por supuesto- por las calles del recinto ferial para admirar a jinetes, amazonas y coches de caballos.

 

DISCURSO ECONOMICISTA

El alcalde no ha acuñado un discurso social o socialista en el sentido de tratar de democratizar una fiesta que conserva muchos de sus rasgos elitistas originarios, propios del poder adquisitivo de sus fundadores, ya que se trata de un discurso puramente economicista y al servicio del ‘lobby’ turístico (hoteleros y hosteleros), erigidos en el poder fáctico de la ciudad.

La Feria no se pone así al servicio de quienes deberían ser sus auténticos protagonistas, los propios sevillanos, sino de los turistas para que convertida, como preconiza el alcalde, en escaparate turístico (¿otro parque temático más?) sirva para incrementar el negocio de los hoteleros, en cuyo beneficio también Zoido la organizó el año pasado a mediados de mayo sin importar el calor que pudiera hacer por entonces.

Como no podía ser menos, el sector hotelero ha reaccionado calificando de “interesante” la propuesta planteada por Espadas. Así, el gerente de la patronal, Santiago Padilla, ha declarado que esa medida “contribuiría seguramente a aumentar el número de reservas en hoteles”. Padilla incluso ha reconocido que ya hay empresas que están ofreciendo a los turistas pases para casetas de la Feria, un ofrecimiento que no es desinteresado, obviamente, sino que responde a un interés crematístico, con lo cual se está abriendo la vía hasta ahora prohibida de la mercantilización de la fiesta.

 

EN PERO NO CON

 

Parece una contradicción, ya que la Feria nació como un evento ganadero para potenciar la compra y venta de reses pero que ha quedado como algo meramente simbólico o residual al elevarse al máximo su dimensión festiva y social. Dentro de los convencionalismos de la Feria, se puede y hasta se debe hacer negocio en las casetas, pero no con las casetas; se puede y se deben hacer tratos mercantiles en la Feria, pero no con la Feria, de ahí que ni siquiera se haya permitido que, por ejemplo, un patrocinador pague los gastos de montaje de la portada a cambio de colocar su publicidad sobre la misma.

Ya el año pasado, sin embargo, una fundación ligada a una antigua caja sevillana lanzó una oferta de comercialización de su caseta para quienes quisieran “disfrutarla con nosotros -decía en su publicidad- en un ambiente inigualable”. La cuota a pagar estaba determinada por el número de pases contratados, a razón de 25 euros por cada pase entre uno y un millar. La cantidad mínima exigida era de 5 pases, por lo que había que desembolsar al menos 125 euros. A partir de mil pases se negociaba directamente el precio de la cuota.

Además, ofrecía la posibilidad de realizar reservas en las mesas de la “zona noble” (sic), previo pago de una cuota extraordinaria de 500 euros por todos los días de la Feria con mesas para un máximo de diez personas, tanto en las comidas como en las cenas, en función de la disponibilidad.

 

MAYOR TAMAÑO

Al socaire del anuncio de Espadas trasciende que ya hay empresas que ofrecen a los turistas comidas o cenas en casetas al precio de 99 euros por cabeza, una práctica que habría que analizar si no consiste en una especie de alquiler encubierto de casetas mientras hay centenares de miles de sevillanos sin ninguna.

El alcalde ha apuntado a que los pases para turistas se acordarán con las casetas de más módulos o mayor tamaño, entre las que se encuentran las de los clubes privados que disfrutan en exclusiva de la margen derecha del Guadalquivir y cuyo estatus privilegiado en la Feria pidió la oposición municipal de izquierdas que fuera revisado por -sostuvo- haber sido otorgado durante el antiguo régimen y para hacer sitio a más casetas públicas, abiertas al disfrute de todos y no sólo de una minoría.

La propuesta de Espadas de abrir la Feria a los turistas abunda en la línea de conceder cada vez más espacio de la ciudad al sector turístico, ora llenando de veladores aceras y plazas, ora metiendo turistas en las casetas sobre suelo público, que de este modo ya no podrían presentarse como una prolongación de las casas familiares, sino como una prolongación de los hoteles.

 

Quejío turístico

A falta de  días para que concluya oficialmente la estación estival, en Sevilla ya puede hablarse de un verano turístico de récord, como prolongación de un año en que se vienen batiendo la mayoría, si no todos, de los registros establecidos.

La celebración en nuestra ciudad de quince partidos del Campeonato Mundial de Baloncesto, más el congreso en Fibes de la Federación Internacional de este deporte (aquí se ha notado la mano de José Luis Sáez, presidente de la Federación Española y sevillano adoptivo), contribuyen a que la ocupación en los hoteles ronde entre el 75% y el 82% en el tránsito de agosto a los primeros días de septiembre.

Si se repasa la hemeroteca, las crónicas periodísticas han reflejado que durante el ‘puente’ de la Virgen de los Reyes la ocupación media de los hoteles sevillanos fue cercana al 80%, un porcentaje superior en 15 puntos al registrado hasta entonces a lo largo del verano y cifrado en torno al 65%, un dato insólito, por lo elevado, para la época estival e incluso para la media del conjunto del año. Los propios hoteleros han destacado un aumento del número de turistas extranjeros, principalmente de portugueses y franceses, seguidos de italianos, ingleses y alemanes.

EL MEJOR JULIO

El ‘puente’ de agosto siguió al calificado como mejor mes de julio de la historia local en número de turistas y pernoctaciones hoteleras, un calificativo que previamente se había otorgado a los meses de junio y mayo. Según los datos de la Encuesta de Ocupación Hotelera difundidos entonces por el Instituto Nacional de Estadística (INE), los 156.128 turistas (85.965, extranjeros; 70.163, nacionales) alojados en hoteles sevillanos en julio supusieron un incremento interanual del 7,69%. Estos turistas realizaron 298.117 pernoctaciones, lo que supuso un incremento del 9,51% respecto de julio de 2013.

El INE ofreció además un balance general del año 2014 para el periodo enero-julio, según el cual en esos siete meses se han alojado en los hoteles sevillanos 1.182.000 viajeros que han realizado 2.276.000 pernoctaciones, cifras que han supuesto aumentos del 7,40% y del 7,69%, respectivamente. Y, atención a este significativo dato: pese a todos estos records en turistas y pernoctaciones, la plantilla del conjunto de los hoteles sevillanos apenas se ha incrementado en un 0,18% y es ahora de 2.826 empleados, siempre según el INE. Se colige que en el último año el sector ha creado tan sólo seis empleos. Por tanto, con la misma plantilla se está atendiendo a un 7% más de clientes.

INDICADORES POSITIVOS

Todos los indicadores turísticos han ido en esta línea. El delegado municipal de Turismo, Gregorio Serrano, subrayaba que el número de viajeros por el aeropuerto de San Pablo creció en un 10,66%; el de pasajeros del AVE por Santa Justa, en un 0,91%, y el de visitas al Alcázar, en un 8,63%.

Podríamos seguir dando datos y más datos como, por ejemplo, el de que nuestro aeropuerto, que llegó a ser el primero de Europa en número de pasajeros perdidos, ha remontado el vuelo con alzas consecutivas mes tras mes desde abril y superó en julio los 2,2 millones de usuarios acumulados a lo largo del año, primer balance positivo en el mismo periodo durante el último trienio.

Item más, después de que haya sido la provincia de Sevilla, con un aumento del 10,5%, la que haya liderado las estancias hoteleras en el conjunto de Andalucía hasta julio, el consejero del ramo, Rafael Rodríguez, ha augurado que también se producirá un nuevo récord de pernoctaciones en los meses de agosto y de septiembre.

EL INFORME GREMIAL

Por todo ello, resulta aún más sorprendente que la patronal hotelera sevillana, que preside Manuel Otero, presentara al final del mes de julio un informe en el que no sólo mostraba una supuesta situación de crisis sectorial en pleno proceso de recuperación económica, sino que también contradecía el discurso de Zoido, y sus dirigentes concluían en sus declaraciones exigiendo, una vez más, que la ciudad se ponga a su servicio.

Según la Asociación de Hoteles (en puridad debería llamarse de hoteleros) de Sevilla y Provincia, la rentabilidad de los hoteles prototípicos sevillanos ha caído en un 50% durante los años de la crisis económica, pese a lo cual no explica cómo en paralelo no sólo no cae el número de plazas hoteleras ni se cierran hoteles como en la post Expo-92, hechos que parecerían lógicos ante tal brutal descenso del negocio, sino que se mantienen o incluso se incrementan.

Los hoteleros afirman que si bien puede haber más turistas, pernoctan menos en los hoteles (las estadísticas oficiales del año en curso lo desmienten) ya que su ocupación media ha pasado del 65% al 59% y gastan menos dinero que antes (afirman que su facturación ha caído en un 33%), al tiempo que sus gastos de producción se han disparado. Estos mensajes fueron lanzados tan sólo 24 horas después del último Pleno municipal del mes de julio y contradicen el discurso del alcalde sobre la bajada de la presión fiscal durante su mandato y el anuncio de una nueva bajada de impuestos para el próximo año.

SUBIDA DE PRECIOS

Al contrario que Zoido, la patronal hotelera sostiene en su informe, sin discriminar entre el periodo de PSOE-IU en el Ayuntamiento y el del PP, que desde 2008 el agua (Emasesa) ha subido en Sevilla un 25%; el IBI, un 20%, y la tasa de basuras, un 9%, factores todos imputables al Ayuntamiento. Entre los no imputables, como la subida de la luz, el gas, el IVA… la patronal hotelera destaca nada menos que ¡un 11% de subida salarial!, un dato escasamente verosímil, como si los hoteleros se hubieran dedicado durante los años de crisis a subirle el sueldo a sus empleados a un promedio del 1,83% anual cuando los salarios se congelaban en otros sectores.

Este es el informe de crisis dentro de la crisis que ha esgrimido el presidente de la patronal hotelera para tratar de justificar por qué los records turísticos de Sevilla no se traducen en más puestos de trabajo en su sector: “En estos años -ha declarado Manuel Otero- nos hemos ido apretando las tuercas. No se puede crear empleo por estos motivos”.

MÁS DEMANDAS

Y, como siempre, el sector más quejumbroso de nuestra economía, que incluso se quejaba durante las vacas gordas de la Expo, pide que para que los turistas pasen más tiempo en Sevilla y aumente la rentabilidad de sus hoteles se creen y promocionen nuevos productos en línea con el museo de la cerámica (4,2 millones de euros de coste), tales como un museo de las cofradías y un gran proyecto en el anfiteatro de Itálica. Bien, ¿y de dónde saldría el dinero? ¿Por qué hay que crear nuevos productos con dinero público pensando sólo en los hoteleros y no también, por ejemplo, en el sector industrial, mucho más castigado por la crisis y la destrucción de empleo?

Nunca dan un paso al frente para contribuir a crear o captar esos nuevos productos que, como en el caso de la noria y el acuario de Delicias y Aquamágica protagonizan inversores foráneos; o en el de la Copa Davis, el Mundial de Baloncesto y otros eventos, que  afronta el Ayuntamiento en solitario. Aún esperamos que el sector turístico (hoteleros + hosteleros) cumpla aquel aserto de Pedro Sánchez Cuerda de que estaba dispuesto a financiar no una, sino tres Copas Davis más con tal de llenar la ciudad de turistas. Meras palabras que no se traducen en hechos.

Al contrario que Kennedy, el sector turístico local nunca se pregunta qué puede hacer él por Sevilla, sino que siempre plantea qué va a hacer Sevilla por él.

Gratis total

Todos los alcaldes que en Sevilla han sido –y Zoido no iba a ser la excepción- han justificado la organización, cueste lo que cueste, de eventos de todo tipo por los beneficios que reportan al sector turístico de la ciudad: hoteles, bares, restaurantes, tiendas de ‘souvenirs’…. Ha sido ése también el motivo invocado para pedir la final de la Copa Davis: el Ayuntamiento paga un canon de un millón de euros porque el tenis va a reportar 30 millones. Zoido ha pasado luego entre las empresas el platillo con el barniz de los patrocinios para que aflojen la tela. Han sacado la cartera veintinueve, que han apoquinado en conjunto incluso más pasta de la que supone el canon, de lo que se colige el olfato mercantil del alcalde, desarrollado en la pastelería de su pueblo adoptivo. Leo la lista de los patrocinadores y entre multinacionales de todo cordaje sólo hay una empresa turística, Abades, que además lo es sólo en especie y no en metálico. Toda una ciudad trabaja para un sector, el turístico, que siempre está llorando y que a la hora de la verdad no se retrata nunca.

Las Tres Mil

La primera lección que nos daban en la recién estrenada Facultad pomposamente llamada de Ciencias de la Información versaba sobre qué era y no era una noticia: no que un perro mordiera a un hombre, sino que un hombre mordiera a un perro. Quizás por eso las únicas noticias que suelen aparecer en los medios sobre las Tres Mil Viviendas son las dentelladas que allí da la mala vida: asesinatos, tiroteos, detenciones, alijos de armas y droga….Sin embargo, los jóvenes emprendedores de la empresa ‘3.000 Vivencias. Rutas fuera de la guía’ han logrado, con su iniciativa de transportar turistas al Polígono Sur para que disfruten del más puro flamenco, generar una noticia positiva sobre el barrio más marginal y descubrirles a los sevillanos y al mundo que allí también hay arte, gastronomía y personas honradas que luchan contra el estigma de un espacio que no es irrecuperable. Incluir el Polígono Sur en una hasta ahora inimaginable ruta turística es el mejor signo de normalización y de hacer sentir a sus vecinos que también son Sevilla. (Tres) Mil gracias por ello.

Pobrecito

TURISMO DE SEVILLASi los árboles impiden ver el bosque, el plantón de los empresarios al (d)edil piquetero de Economía y Empleo por su actuación durante la pasada huelga general ha impedido reparar en lo que pasó en la Asamblea del Consorcio Turismo de Sevilla. Y fue que se aprobó el presupuesto: 2,9 millones de euros. Recuerdo que en 1993, en una comida de la extinta Tertulia Turística con el por entonces alcalde, Alejandro Rojas Marcos, se habló de que como objetivo mínimo el presupuesto turístico de la ciudad debía ser de 500 millones de pesetas, al cambio actual, 3 millones de euros. Han pasado 18 años y reparo en que todavía no hemos logrado alcanzar esa meta. ¿Saben cuánto facturó el sector en 2010? Pues 2.500 millones de euros, según un informe de la propia Asociación de Hoteles, de lo cual se colige que dedicamos a promoción de la primera industria de la ciudad el 0,1% de lo que genera. Esto es todavía menos que el mínimo minimórum del famoso 0,7% reivindicado como ayuda a los países más desfavorecidos. Osea, que al final el turismo es el pobre entre los pobres.

El ‘rey’ destronado

Monteseirín llega a la Alcaldía por un pacto entre Chaves y Rojas Marcos tras el hartazgo de Becerril para reeditar el pacto con los andalucistas. El PA lo analizó todo como si fuera una partida de ajedrez: si piden esto, contraofertamos aquello; si rechazan tal cosa, ofrecemos esta otra…..Esta sucesión de tableros políticos visualizados previamente permitió cerrar la coalición en 48 horas, una rapidez que dio pábulo a la tesis del PP de que había sido acordada antes de las elecciones y no después.

Monteseirín, una marioneta de Caballos contra Borbolla, se vio así con el bastón de mando, pero sitiado por un PA que controlaba las delegaciones clave, Urbanismo en especial para redactar el nuevo PGOU, y el 70% de las inversiones.

ESTRUCTURAS PARALELAS

Ya contamos cómo el PSOE diseñó estrategias para romper el férreo control andalucista. Una fueron las inversiones en los barrios a través de los Distritos, raíz del caso Macarena. Otra, la creación de estructuras paralelas de poder aparente, como el  Plan Estratégico para contrarrestar a la Gerencia de Urbanismo y lanzar el mensaje de que el diseño de la Sevilla del futuro estaba en sus manos.

La Oficina del Plan Estratégico se constituyó en noviembre de 1999, con Alfonso Yerga como director, pero Monteseirín se desembarazó pronto de él. Yerga acabó refugiado en la Junta  para dejarle vía libre al valido del alcalde, Manuel Marchena, su ‘eminencia gris’. Marchena, un oscuro y ambicioso profesor de talante chulesco, medró por los vericuetos administrativos del turismo tras escribir un libro sobre el tema, aparte de por sus vinculaciones al partido, y medrando medrando acabó relacionándose con Monteseirín a través del Patronato Provincial de Turismo, dependiente entonces de la Diputación, que aquél presidía antes de saltar al Ayuntamiento.

SIMBIOSIS

Monteseirín, psicológicamente un pusilánime, pronto estableció una relación simbiótica de dependencia con Marchena,  su antítesis y a la vez  alma gemela, individuo sin escrúpulos  y ‘bon vivant’, capaz de cualquier cosa con tal de no volver a la tiza, pues con el magro sueldo de PNN no podía aspirar a trepar socialmente, comer en restaurantes de cinco tenedores, vestir a la última y lucir macizos relojes y gafas de marca. Al cabo de diez años se ha sabido que Monteseirín le había puesto un sueldo en Emasesa de 170.749 euros (declaración de 2009) y que ese dinero aún le parecía poco al alcalde  “para lo que valía” su ‘alter ego’.

Ya refugiado en la Junta, a Yerga empezaron a llegarle noticias del Plan Estratégico. Su sucesor había pedido una Visa Oro y el alcalde quería adscribir un coche y un chófer a la Oficina del Plan. ¿Un coche? ¿Para qué? Pronto comprendió la razón: Marchena no tenía carné. Visa y coche a las primeras de cambio.

Y cuando Monteseirín, para guardar las apariencias, instó a una comida de confraternización entre Marchena como responsable del Plan Estratégico y el andalucista del PGOU, el valido no tuvo el menor empacho en decir que él tendría que comer muchos langostinos para llevarse las papas a su casa. Una declaración de intenciones que ha cumplido a rajatabla durante 11 años.

VALIDO DEL ALCALDE

En 2003, tras las elecciones en que el PSOE demolió al PA con el ‘urbanismo bajo sospecha’ pese a haber sido corresponsable como socio de gobierno, Monteseirín puso a su valido al frente de la Gerencia y lo erigió en el interlocutor ante los poderes fácticos de la ciudad, cuyos representantes no dudaron en adularlo, tratarlo como un igual (‘Manolo’ por aquí, ‘Manolo’ por allá) e invitarlo a los reservados de los mejores restaurantes. No era para menos, si desde Urbanismo había miles y miles de millones en juego con el nuevo PGOU y el alcalde no se recataba en decir que quien quisiera algo del Ayuntamiento, que hablara con Marchena en vez de seguir los cauces administrativos.

Con ese poder delegado, acentuado tras su posterior nombramiento como vicepresidente de la AIE y viéndose servilmente halagado, no es extraño que la altanería de Marchena haya crecido hasta extremos desorbitados y que se vanagloriara de utilizar la publicidad institucional para silenciar voces críticas y comprar periódicos. El valido del alcalde ha procurado tejer una red clientelar particular al presentarse como el desatascador de los problemas de los administrados que recurrían a él como atajo. De esta manera, convertía lo que era un derecho en un favor personal a él debido: un neocaciquismo.

PRINCIPIO DEL FIN

Mediante esta cadena de favores (promesa de patrocinar publicaciones del Ateneo con dinero de Emasesa) se hizo nombrar rey Melchor en la Cabalgata, un peldaño más en su escala de trepa social, pero tras su imputación en el caso Mercasevilla el Ateneo le ha retirado el nombramiento haciendo caso omiso a sus bravatas.

Marchena, que merece la presunción de inocencia pese a ser uno de los adalides del ‘urbanismo bajo sospecha’ sin pruebas, no debió verse en esta tesitura, no por estar imputado, sino porque jamás debió ser nombrado rey mago, ya que encarna lo peor de la era Monteseirín y su corrupción moral, y ninguno de los valores que ha de proyectar la Cabalgata.

Su destronamiento como rey mago puede significar el principio del fin de Marchena, por no inspirar ya temor y haber ligado su destino a un alcalde con fecha de caducidad. Más pronto que tarde, comprobará que quienes le adularon lo ignorarán o despreciarán, porque ha dejado de serles útil. Sic transit gloria mundi.

El traslado de Isla Mágica

Primer Acto: En un curso de verano, el director técnico de Cartuja-93, José Mª Benjumea, cuenta que Isla Mágica sigue perdiendo dinero; que caerá cuando alguien diga que no puede mantenerla y que C-93 fue a California a promocionarla y “vendió una escoba”; y augura que “acabará desmantelándose y convirtiendo (se) el borde del lago en un área residencial”.

Segundo Acto: El presidente de Cartuja-93 (C-93), Isaías Pérez Saldaña, declara: “Ojalá el Parque Temático se hubiera abierto en otro lugar”. Y añade: “No es tan difícil si en el futuro se desarrolla en la ciudad un espacio verde más acorde. Sería un buen espacio para la Ciudad de la Imagen o alojamiento para investigadores y estudiantes, que no es lo mismo que viviendas”.

Tercer Acto: El director de Isla Mágica, Antonio Peláez, critica las palabras “poco reflexivas” de Benjumea tras aludir a los “600 empleos que genera el Parque”. Según Peláez, “no se puede frivolizar y decir que nos vayamos a un terreno virgen en Camas. Hay que apoyar este proyecto para que se consolide. Ahora es necesaria la actividad económica, y el Parque cada año trae más turistas a Sevilla. Que se lo pregunten a los hoteleros. ¿Qué pasaría con los 100 millones invertidos?”.

Cuarto Acto: Monteseirín rechaza el traslado y trata de justificar a Pérez Saldaña: “Cartuja quiere que se sepa que necesita aumentar el espacio y que, en crisis, hay muchas empresas llamando a su puerta. La ubicación de Isla Mágica es una ventaja porque el beneficio que genera recae en la ciudad: en hoteles, restaurantes…..

Quinto Acto: Peláez sostiene que Isla Mágica está “consolidado por el PGOU, que lo califica como ‘área de ocio temático”. “No tiene sentido –añade- cuestionar la idoneidad de este negocio en su actual ubicación”.

Sexto Acto: Saldaña publica un artículo para retractarse y alinearse con Isla Mágica y el Ayuntamiento. Habla del Parque en términos como: realidad consolidada; 13 millones de visitas; más de 600 empleos directos; proyecto de ajustado beneficio….

Primer Apunte: Entre los falsos mitos de Isla Mágica figura el de los 600 empleos. Tiene una estructura fija de unas 30 personas. Después mantiene unos 250 fijos-discontinuos: trabajan sólo cuando se abre el recinto y cobran el paro en los meses de inactividad. Hay un tercer nivel, de unas 100 personas, sin obligación alguna de emplear. Sólo se las llama en temporada alta si es necesario.

Otro falso mito es el del ajustado beneficio económico. Pero, ¡hombre, Isaías, si Isla Mágica ha sido una ruina toda la vida! Ni siquiera tras las generosas condonaciones de deuda por los accionistas primigenios, vista gorda en el impago de impuestos y cánones a la propia C-93 y un rosario de historias contra viento y marea para que no cerrara sus puertas su balance es positivo. En el último ejercicio  registró pérdidas de 3,3 millones de euros, 847.265 visitas (caída del 6%)  e ingresos de 17 millones de euros (un 9% menos).

Dice Peláez que hay que apoyarlo para que se consolide. ¿Más todavía? ¿Cuánto tiempo necesita para consolidarse desde 1993 como ‘el Parque de los Descubrimientos’ y desde 1997 como Isla Mágica? ¿Otros 17 años?

No se invirtieron 100 millones de euros, sino supuestamente 73,5 millones, cifra en que se incluyó la capitalización de las pérdidas de Partecsa.

Los 13 millones de visitas en 13 años equivalen a las de Eurodisney  en uno solo. Nuestras cifras no suben por el agotamiento de la oferta y esconden las 200.000 menores que entran gratis, los recurrentes de los pases de temporada (unas 140.000), las de escolares…..

Si Isla Mágica es tan rentable para los hoteleros, ¿por qué jamás ninguna cadena se hizo accionista? No nos engañemos: se trata de un parque doméstico (40% Sevilla; 40% Andalucía; 10% España; 10% Portugal) y que por su reducido tamaño puede verse en un día (para Eurodisney, a más de 30 Kms de París y con hoteles propios para pernoctar, se necesitan al menos tres jornadas) en viaje de ida-vuelta desde Portugal, Costa del Sol y buena parte de la Península.

El Parque está consolidado por el PGOU y no se puede cambiar. ¿Que no? ¿Quién si no el mismísimo alcalde dijo en referencia a Isla Mágica que él estaba dispuesto a “ajustes” del Plan General con tal de crear empleo en la crisis?

Segundo Apunte: El traslado (que no desaparición, ojo) de Isla Mágica a otro suelo menos constreñido, con más comodidades (parking, hoteles, restauración….) y una oferta renovada que permitiera su relanzamiento estaría más que justificado si el uso alternativo del espacio que ocupa (27 Has. y 119.000 m2 edificables) generara más riqueza y empleo a la ciudad.

Ese suelo debería destinarse al Parque Tecnológico, donde en el último año y pese a la crisis se crearon 626 empleos de alta cualificación, más que todos los que dice tener Isla Mágica al cabo de 13 años. Según Cartuja-93, la Tecnópolis alberga 344 empresas, con 14.380  trabajadores y una facturación de 2.200 millones de euros. Por término medio cada firma emplea a 42 personas y factura 6,3 millones. Con esta ratio, sólo con que se implantaran 14 empresas nuevas donde hoy está Isla Mágica se crearían 600 empleos y se generarían 88 millones de euros. Y por la media de edificabilidad ocupada en Cartuja, en Isla Mágica cabrían 82 empresas tecnológicas más, con un potencial de 3.444 empleos y 516 millones de euros de facturación.

El traslado de Isla Mágica, que no implicaría su desaparición, puede justificarse. Otra cosa, ¿verdad, Isaías?, es que decirlo resulte políticamente incorrecto. ¿Para quién?

La mochila

El dilecto colega Javier Rubio escribe: “Uno de los grandes misterios de la Humanidad en vacaciones, qué llevan los turistas en la mochila. No falla: un turista, una mochila. Y no una bolsita cualquiera, sino un saco…¿Qué llevan los tíos ahí?”. Me alegra que haga esa pregunta porque he sido  cocinero antes que fraile y por estar cansado de los denuestos de los prebostes contra los turistas “de mochila y alpargata”. Veamos: mochila media, con dos departamentos desde la cintura hasta el cuello, más otro menor. Departamento más cerca de la espalda, para preservar del calor o el frío el contenido: varios bocadillos y botellas de agua, alguna pieza de fruta, servilletas de papel y bolsas vacías. Segundo:  paraguas para la lluvia o el sol, rebeca o chubasquero, gorra, gafas de sol, diccionario de bolsillo, plano de la ciudad, mapa del transporte y cámara de fotos. Tercero: pilas recargables, tarjetas de fotos, bloc de notas, bolígrafos, líquido de manos. Ah, y como diría Napoleón, piesen que cada turista puede llevar en su mochila el bastón de un futuro mariscal.