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Espadas acaba reivindicando a Zoido

El gobierno de Espadas (PSOE) ha acabado reivindicando la obra del alcalde del PP (partido al que los socialistas sevillanos suelen referirse de forma despectiva como “la derecha” o “la derechona”) Juan Ignacio Zoido, martillo del gran despilfarrador Monteseirín, al asumir como suyo el pseudo Plan de Movilidad (PMUS) de este último, como vimos anteriormente

http://www.manueljesusflorencio.com/2020/09/espadas-quiere-que-se-admita-pulpo-como-animal-de-compania-da-validez-al-pseudo-plan-de-movilidad-de-zoido-con-tal-de-ampliar-el-tranvia/

y presentarlo ante el IDAE con el fin de obtener subvenciones europeas (fondos Feder) para la ampliación del tranvía, el proyecto-estrella del actual alcalde para este mandato, y aunque el pseudo PMUS de Zoido no incluya la prolongación del tranvía.

Así riza el rizo Espadas, en la confianza de que el gobierno de su correligionario Pedro Sánchez no tenga en cuenta ese “pequeño detalle” de un tranvía sin Plan con tranvía y redactado para colmo por la “derechona” sevillana y le libere los fondos europeos a través del IDAE. Queda demostrado que para Espadas el fín sí justifica los medios, en plan Groucho Marx, el humorista que dijo aquello de “estos son mis principios, pero sí no le gustan tengo otros”. Espadas decía tener su PMUS, pero a la hora de la verdad no ha tenido el menor reparo en apropiarse del clandestino pseudo PMUS de Zoido y hacerlo suyo, olvidándose de forma interesada de todo cuanto en contra del mismo dijo en su día para descalificarlo.

Juan Espadas, alcalde socialista de Sevilla

Atención a la paradoja: mientras el propio gobierno de Zoido no consideraba siquiera un PMUS el documento que redactó sobre la marcha con tal de solicitar unas subvenciones para Tussam y lo calificaba de un mero “borrador”, Espadas le ha dado carta de naturaleza, lo ha elevado de categoría a Plan de Movilidad con todas las de la ley, se ha apropiado del mismo y lo ha presentado al IDAE ¡con la misma finalidad que le reprochaba a Zoido: obtener subvenciones, en este caso para “su” redundante tranvía!

Así pues, Espadas hace suyo el pseudo PMUS de Zoido, el que ratificó el fin del Plan Centro de tráfico, la medida estrella socialista durante el mandato del gran despilfarrador Monteseirín; el documento con que se justificó la extensión de la zona azul por doquier y donde no se hacía alusión alguna a la ampliación del tranvía.

http://www.acontramano.org/dmdocuments/plandetrafico.pdf

El alcalde socialista ha acabado asumiendo la política de movilidad de Zoido sin escrúpulo alguno al servir a su propósito de ampliar el tranvía. Demuestra así su doble moral. ¿Qué habrían dicho Espadas y el PSOE si Zoido hubiera actuado de esta manera asumiendo el programa de movilidad socialista? ¿Qué credibilidad merece Espadas si es capaz de traicionarse a sí mismo y a sus líneas programáticas de movilidad y de renegar de sus críticas al pseudo PMUS de Zoido, redactado de espaldas a los ciudadanos y sin debate ni participación públicos? Y ¿qué no estaría dispuesto a hacer Espadas en política tras esta impostura con tal de lograr sus objetivos?

La aprobación por parte del gobierno de Espadas del informe de calificación ambiental del proyecto de redundante ampliación del tranvía y su apropiación del pseudo PMUS de Zoido para presentarlo ante el IDAE ha merecido las siguientes reacciones:

Partido Popular: A Beltrán Pérez, en declaraciones a Diario de Sevilla, el uso de este plan de movilidad de Zoido le produce “vergüenza”. “Nos provoca auténtica vergüenza que la administración Espadas reconozca cinco años y medio después que no tiene un plan de movilidad sostenible. Esto ratifica que lo que presentaron en enero de 2020 era un diagnóstico erróneo y desfasado y con datos que ya obraban en poder del Ayuntamiento”, ha señalado.

Beltrán Pérez, portavoz del grupo municipal del PP

Pérez acusa al gobierno local de “chapucero”, de estar “sumido en una política chapucera de constante improvisación con un alcalde centrado en el marketing y que está dedicado a anunciar desbloqueos de asuntos que él mismo bloqueó como Altadis o Gavidia. O a someter retrasos a proyectos por pura incapacidad como Artillería o a ser incapaz de llevar a buen término proyectos propios como el tranvía”.

El portavoz del PP lamenta que “han pasado cinco años en blanco en políticas sostenibles de movilidad” y sin “un solo avance en movilidad eléctrica”. Añade que a pesar de esta ausencia “se toman decisiones vitales como el cierre del centro al tráfico o se planifica la ampliación del tranvía sin un estudio de movilidad aprobado”.

Adelante Sevilla: Daniel González Rojas, portavoz municipal de Adelante en el Ayuntamiento de Sevilla, cree que el informe favorable de calificación ambiental que ha aprobado la Comisión Ejecutiva de Urbanismo “es un auténtico galimatías, que pretende justificar lo injustificable con datos contradictorios o directamente falsos”. Rojas señala “numerosas contradicciones” y apunta que “este informe, elaborado por el propio Ayuntamiento, niega la pérdida de espacio para los peatones, a pesar de que la propia Oficina de Accesibilidad del Ayuntamiento de Sevilla afirma que esa pérdida es más que evidente”. El edil apunta a que “otra contradicción más evidente es que este nuevo informe niega el aumento de la intensidad media del tráfico, cuando el propio proyecto de construcción sí la reconoce”

Daniel González Rojas, portavoz de Adelante Sevilla

González Rojas lamenta que “en otros apartados de este informe se utilizan directamente mentiras para justificar la calificación ambiental” y señala que “quien ha redactado este documento no tiene ningún rubor en afirmar que los datos de explotación del tranvía han crecido, cuando es un hecho constatable que desde 2016 la caída es constante y permanente”.

El portavoz de Adelante Sevilla afirma que “en este informe se está mintiendo directamente cuando se afirma que el PGOU ampara la ampliación, cuando lo cierto es que en el PGOU no se plantea en ningún momento el tranvía más allá de San Bernardo”.

El portavoz de Adelante Sevilla señala que “respecto al arbolado, lo único que nos dicen es que añadirán un anexo en el futuro, pero no se analizan las alegaciones que hemos formulado”. “La realidad”, apunta Rojas, “es que Espadas quiere realizar sí o sí la ampliación del tranvía hasta El Corte Inglés y no va a permitir que un centenar de árboles se lo impidan”.

Daniel González Rojas considera que “es un auténtico disparate que el gobierno municipal se acoja ahora al Plan de Movilidad de Zoido de 2012, que fue duramente criticado por Espadas y que era un powerpoint chapucero realizado con el objetivo de ampliar la zona azul y donde en ningún momento se habla de ampliar el Metrocentro”. Rojas explica que “en la solicitud de financiación al IDAE que realizó Espadas se hace referencia a unas páginas concretas y a unos capítulos de un supuesto Plan de Movilidad Urbana Sostenible que no se corresponde con las páginas y capítulos del Plan de Movilidad de Zoido de 2012”. “Esta es una de las mayores chapuzas que jamás hemos visto”, sentencia Rojas.

Tranvía Verde Sevilla: Hoy, martes 15 de septiembre, hemos conocido que la comisión ejecutiva de la Gerencia de Urbanismo ha aprobado el informe favorable referente a la calificación de impacto ambiental de la ampliación del tranvía por Nervión tras el período legal de información pública.

Ante tal hecho, en primer lugar, queremos señalar que no nos sorprende, pues se trata de un trámite propio dentro del mismo Ayuntamiento de Sevilla, cuyo alcalde ha mostrado en numerosas ocasiones su personal interés en dicha obra. Sin embargo, sí nos resulta llamativo que tal aprobación se produzca sin que Tranvía Verde, u otras asociaciones personadas, hayamos recibido la contestación oficial a las alegaciones presentadas el pasado junio, lo que constituye una irregularidad más en este procedimiento lleno de opacidades durante su tramitación.

Manifestación contra la tala de árboles en Nervión por la ampliación del tranvía

En segundo lugar y tras la información dada por el Ayuntamiento de Sevilla en la que se apunta a que el proyecto de reorganización de Luis de Morales y San Francisco Javier con sendos bulevares arbolados se encuentra inconcluso, apuntamos una vez más la evidente improvisación del gobierno municipal en este punto (prometiendo plantaciones de árboles en lugares hoy imposibles debido a canalizaciones existentes) y que, de ningún modo, aceptamos que la promesa de plantación de nuevos árboles sea justificación para la tala de un mínimo de 128 árboles de gran porte y sanos en unas avenidas caracterizadas por su alta contaminación.

En tercer lugar, nos resulta triste y frustrante ver cómo Juan Espadas se niega a escucharnos, y cómo vuelve a repetirse una historia habitual en las últimas décadas de la política española, por la que una obra pública innecesaria (y de presupuesto exorbitante), se vende como la panacea de todos los problemas, en un entorno connivente con políticos mediocres que, sin atender a los problemas reales de los ciudadanos, están muy lejos de hacer de Sevilla una ciudad más próspera y con futuro, perjudicando la movilidad, las arcas públicas, el medio ambiente y la salud de los sevillanos.

Los árboles que serán talados por la ampliación del tranvía, amortajados

Por último, desde Tranvía Verde queremos trasmitir nuestra intención de seguir oponiéndonos al proyecto hasta sus últimas consecuencias, recurriendo a la vía judicial dado el caso. La exitosa manifestación del pasado 24 de junio solo nos dio más fuerzas y respaldo social, y en los días que nuestros árboles han amanecido amortajados como si de una performance artística se tratase, la campaña en change.org supera las 3.500 firmas, estamos en continuo contacto con diferentes colectivos y asociaciones, y estudiamos futuras acciones siempre prudentes con el escenario pandémico actual.

Los árboles de Angulema como ejemplo: que el tranvía se adapte a Sevilla y no Sevilla al tranvía

En un informe anterior vimos cómo Nantes se convirtió en la ciudad pionera en Francia en la recuperación del tranvía y que en un momento dado reflexionó sobre los costes de seguir construyendo nuevas líneas. Buscó alternativas más baratas y desarrolló un modelo propio de autobús de tránsito rápido (BTR), equivalente en comodidad, rapidez y prestaciones al tranvía, al que denominó Busway. Posteriormente hizo una evolución totalmente eléctrica del mismo, el E-Busway, cuyos vehículos entraron en servicio a finales de 2019. Así, ahora Nantes tiene operando de forma simultánea tres líneas de tranvía y dos de Busway, una eléctrica, y la otra con vehículos impulsados por gas natural comprimido.

El éxito de Nantes con su Busway también ha tratado de ser imitado, como anteriormente con el tranvía, por otras ciudades o áreas metropolitanas. Hacia el año 2010, el equivalente a Nantes Metropol en Angulema, GrandAngouleme  (¿no suena este nombre como inspiración para esa nonata Gran Sevilla metropolitana?), diseñó un Plan de Movilidad metropolitano conocido también como TCSP (vendría a significar Transporte Público Ecológico) para la implantación de líneas similares a las de Nantes, en su caso denominadas BHNS (bus de alto nivel de servicio) y con el adjetivo propio de Möbius, en otra clara muestra de emulación a la ciudad del Loira.

Estudio para los posibles accesos del BTR al centro de Angulema

Los tecnócratas angumoisinos, sin atender otras consideraciones, pintaron sobre plano la anchura de terreno que necesitarían para construir la plataforma reservada para el Bus Möbius y una asistente de obras acudió a los Servicios Técnicos del Ayuntamiento de Angulema (el equivalente a la Gerencia de Urbanismo en Sevilla) porque el proyecto se había diseñado pasando más o menos por la plaza arbolada de Nueva York.

El autobús de alto nivel de servicio Möbius de Angulema

Se trata de una antigua alameda cuyo aspecto tanto recuerda al que tenía la de Sevilla antes de que Monteseirín dejara su huella convirtiéndola en un remedo de los paseos marítimos de Benalmádena e Islantilla. La plaza de Nueva York en Angulema data del siglo XVIII, fruto del primer proyecto real de planificación urbana de la villa. De suelo terrizo, como nuestra antigua Alameda, está flanqueada por hileras de árboles, los primeros de los cuales fueron plantados en 1786. En un extremo de la misma se erigió en 1897 la estatua en honor del presidente Sadi Carnot, que había sido asesinado tres años antes.

Plaza de Nueva York, en Angulema, terriza como hasta hace poco la Alameda de Sevilla
La Alameda antes de la reforma de Monteseirín
La Alameda, tras la reforma de Monteseirín

Y de pronto trascendió a la opinión pública angumoisina que los Servicios Técnicos de su Ayuntamiento, según difundió la prensa local (Charente Libre), estaban trabajando en dos escenarios para la remodelación de los pasillos interiores de la plaza de Nueva York para la plataforma de la futura línea del Bus Möbius: con tala parcial o tala total de los árboles. Se decidiera lo que se decidiera, los técnicos querían aprovechar el pretexto del Bus Möbius para proceder a su posterior reurbanización, algo así como lo que hizo en Sevilla Monteseirín con la Alameda. Así pudo leerse en la prensa local: “Ya sea que circule (el Bus Möbius) por la avenida de Maréchaux a lo largo del Teatro, o al otro lado, por la Avenida Georges Clemenceau, a lo largo de la fachada del banco HSBC, la ampliación de la carretera volverá a dibujar sus contornos, sus aparcamientos y sus plantaciones”. 

Situación de la plaza de Nueva York en el mapa de Angulema

La asistente de las obras confirmó que “por el momento estamos anticipando las diferentes hipótesis para la ruta de la futura línea TCSP (Transporte Público Ecológico)”, y que para no llevarse una sorpresa y disponer de todos los elementos esenciales para la decisión final había solicitado el estudio a los Servicios Técnicos Municipales. Y éstos elaboraron dos proyectos sobre el delicado asunto de las cuatro hileras de castaños y tilos existente, por entonces con más de 80 años de antigüedad. En uno se hablaba de cierto acomodo a la plaza; en otro se propugnaba sencillamente meter un bulldozer y llevarse por delante todos los árboles.

Según las cabezas pensantes del proyecto Bus Möbius, la plataforma para el autobús BTR necesitaría una anchura de 13 metros si tuviera que coexistir con un carril para automóviles, o una franja de 27 metros para dos carriles reservado a autobuses (uno en cada sentido), más uno para coches. Si se elegía la primera opción (un carril para el autobús y otro para automóviles a cada lado del paseo de Nueva York), bastaba con erradicar las franjas de aparcamiento existente a ambos lados para salvar los árboles, aunque fuera por pocos centímetros. Esta solución obligaría a grandes trabajos de contención para consolidar los muros existentes a lo largo de la avenida Clemenceau. Además, había que resolver el problema de la salida de los coches del estacionamiento de Bouillaud.

La segunda opción era la menos costosa. Consistía en reservar la avenida Clemenceau para la circulación, con dos carriles destinados a autobuses y otro para coches al otro lado. En este caso había que eliminar al menos una de las hileras de los árboles existentes a lo largo del aparcamiento en forma de espiga. Esto, según los técnicos municipales, planteaba un problema de “coherencia estética” de los pasillos interiores arbolados de la plaza, que históricamente habían sido simétricos. Quedaba, finalmente, la opción de elegir si los autobuses que circulaban por la avenida Des Maréchaux llegarían hasta el final, “mordisqueando” parte de los jardines del Ayuntamiento, o si girarían justo antes, a la altura de la calle de Iena, para llegar hasta la plaza Bouillaud. Pero entonces surgía la cuestión de tener que reforzar la losa del aparcamiento subterráneo.

En rojo, los pasillos interiores de la plaza de Nueva York que se querían ocupar para la plataforma del Bus Möbius

Y entonces el Servicio de Espacios Verdes (equivalente a Parques y Jardines en Sevilla) ofreció una solución radical en nombre del paisajismo, una “solución final”: la tala pura y dura de los por entonces 72 árboles supervivientes en el paseo de Nueva York.

Atención al argumentario, que tanto recuerda a los que se dan en Sevilla cuando hay un proyecto de arboricidio en el horizonte (recuérdese a Monteseirín con los árboles desde la Plaza Nueva hasta el Prado; al rector de la Hispalense cuando la biblioteca universitaria en los jardines del Prado de San Sebastián; a Zoido con la calle Almirante Lobo…): “no se trata de quitar los árboles, porque vamos a plantar al menos tantos como hay ahora, con la ventaja de que podremos realinearlos y devolverle todo el caché a este lugar, el cual quedará más consistente y en consonancia con los jardines del Ayuntamiento, una vez que se replanten en el mismo diez catalpas que están en mal estado”.

El plan causó indignación en la opinión pública y en los partidos de la oposición municipal. Se inició una campaña de recogida de firmas en contra del proyecto y pese a ser época veraniega, con media ciudad de vacaciones, en pocos días ya habían firmado más de 3.000 personas en contra de que se tocara un solo árbol. 

Vista de la plaza de Nueva York y de la avenida de Clemenceau

Entonces los técnicos esgrimieron otro argumento: “Tenemos que contemplar este proyecto radical con una visión proyectada en el tiempo. Si replantamos es para cien años. Además, algunos árboles de la plaza ya están enfermos. En cualquier caso va a ser necesario reducir el número de árboles a medida que se vayan deteriorando y replantar poco a poco cada diez o veinte años. Si elegimos esta opción, la plaza nunca tendrá una alineación de calidad y habrá árboles de diferentes tamaños y edades”.

Los opositores al proyecto se indignaron todavía más y plantearon algunas cuestiones incómodas:

-¿Por qué si había árboles enfermos no se habían tratado de inmediato para recuperarlos o, en última instancia, sustituido cuanto antes en vez de plantear el asunto justo cuando convenía al proyecto del Bus Möbius?

-¿Por qué si árboles de 80 años de antigüedad estaban enfermos, y con ello se trataba de justificar su eliminación, el Ayuntamiento podía garantizar que los nuevos (en menor cantidad y realineados a la medida del proyecto del Bus Möbius) iban a durar sanos 100 años?

-Aunque se arrancaran todos los árboles y se plantaran nuevos, y de las mismas especies, no tendrían el mismo tamaño y solera que los existentes. Con un diámetro de entre 10 y 15 centímetros a lo sumo, en lugar de los 80 que tenían algunos de los que daban sombra a la plaza, ésta podría parecer desnuda y desnaturalizada durante años y años.

Árboles de la plaza de Nueva York, en Angulema

En vista de la oposición creciente al proyecto del Bus Möbius, el entonces alcalde, Phillippe Lavaud, tuvo que salir a la palestra para prometer que la futura línea de transporte no tendría impacto en la plaza de Nueva York, si bien había 13 árboles enfermos que -dijo- tendrían que ser reemplazados de acuerdo con el organismo competente, ya que la plaza era un bien protegido.

(Inciso: Repárese que en Francia hay un equivalente a nuestra Comisión de Patrimonio  que debe autorizar cualquier intervención hasta sobre la arboleda en un bien patrimonial, mientras que en Sevilla, cuyo Casco Histórico está teóricamente protegido, Monteseirín y Zoido hicieron con los árboles lo que les vino en gana.

Plataneros talados en la calle Almirante Lobo durante el mandato de Zoido

Hasta donde yo sé, la historia todavía seguía coleando en 2018. A principios de julio, tres castaños en riesgo de desplome fueron eliminados. El Ayuntamiento tenía previsto cortar 13 árboles más a finales de agosto -siempre en verano, cuando hay menos gente para protestar- pero entonces el arquitecto de Batiments de France (ABF), Fabien Chazelas, paró los planes municipales y exigió que el Consistorio presentara un proyecto global de actuación. Según el representante de Batiments de France, la plaza de Nueva York gozaba de la más alta calificación ambiental por lo que procedía que el Ayuntamiento redactara un proyecto global de conservación. Si algún árbol representaba un peligro, debían adoptarse las medidas de seguridad pertinentes. En ese verano de 2018 sólo quedaban 66 ejemplares de los 83 históricos plantados, ya que el Ayuntamiento, con la coartada de las enfermedades que sufrían, los había ido cortando pero sin replantar para sustituir a los que eliminaba. ¿Suena la historia? El arquitecto concluyó: “En lugar de ir cortando un árbol tras otro debemos darnos un periodo de reflexión”).

Por su parte, Michel Germaneau, vicepresidente del área metropolitana de Angulema y responsable de Movilidad, cuestionó las cifras “fantasiosas” -dijo- que en su opinión había difundido la oposición sobre la cantidad de metros necesarios para construir la plataforma reservada y anunció que en las especificaciones que se darían a la consultora especializada que trabajaría en el tema (la equivalente a Ayesa en Sevilla) constaría de forma clara e inequívoca que el tamaño de la plaza de Nueva York, el número de árboles y la forma en que estaban alineados eran “intocables”.

Y concluyó con esta frase: “Es el autobús el que se debe adaptar a la ciudad y no la ciudad al autobús”.

Vista de la plaza de Nueva York, en Angulema

Hoy mismo he hablado con gente de Angulema para confirmar cómo quedó la historia, ya que después de ciertas vicisitudes (hubo que revisar el plan a la baja, sobre todo con el compromiso de evitar ocupar la mediana de las calles en el Casco Antiguo para la plataforma del Bus Möbius) las líneas empezaron a funcionar el pasado mes de septiembre de 2019. Y ésta es la respuesta que me han dado: “Efectivamente, el proyecto de una plataforma para el autobús por el interior de los pasillos de la plaza de Nueva York se contempló en el momento de la reestructuración de la red de transporte público del área metropolitana de Angulema. Estalló una polémica por el riesgo de que se cortaran antiguos árboles. Sin embargo, finalmente el proyecto de red de transporte elegido fue menos ambicioso de lo que se imaginaba y los árboles de la plaza de Nueva York no han sido cortados en el marco de ese plan”.

¿Qué habría pasado con los históricos árboles si miles de angumoisinos no se hubieran movilizado en contra y obligado a las autoridades a declararlos intocables, así como la plaza?

DE ANGULEMA A SEVILLA

He rememorado esta historia al conocer que la asociación Tranvía Verde (secundada por entidades como Ecologistas en Acción, Salva tus árboles, Fridays for Future…) ha convocado para el miércoles 24 de junio de 2020, a las 20 horas, una acción de protesta contra el proyecto de ampliación del tranvía que impulsa Espadas con el apoyo de Ciudadanos y que supondrá la tala de 128 árboles a lo largo de la mediana de las avenidas de San Francisco Javier y Luis de Morales, para no quitarle espacio al tráfico.

La protesta, abierta a todo el que quiera sumarse (ya hay 2.500 firmas en la plataforma Change.org en contra de la tala de los árboles) comenzará en el cruce de San Francisco Javier con la avenida Ramón y Cajal a las 20 horas y terminará tras pasar junto a los árboles afectados, en Luis de Morales.

Cartel de la protesta contra la tala de árboles en Nervión para ampliar el tranvía

A Tranvía Verde le resulta inexplicable cómo con avenidas de hasta 51 metros de anchura y numerosos carriles para vehículos, la ampliación del Metrocentro va a suponer la tala de la única hilera de árboles existente en grandes tramos del trazado.

En Angulema, el Bus Möbius se adaptó a la ciudad en vez de la ciudad al Bus Möbius. ¿Se adaptará el tranvía a Sevilla o será Sevilla la que tenga que adaptarse al tranvía?

Juan Espadas, alcalde de Sevilla e impulsor del proyecto de ampliación del tranvía a través de la mediana arbolada

El alcalde Espadas, el mismo que promovió la candidatura de Sevilla como capital verde de Europa,  tiene la respuesta.

El Plan del Arbolado Urbano de Sevilla

Incumple la promesa de Espadas sobre ningún alcorque vacío al fin del mandato

El miedo a una plaga no puede justificar la erradicación de los típicos naranjos

El Plan Director del Arbolado Urbano de Sevilla (2019-2039) parece un buen documento de diagnóstico del estado de los árboles de la ciudad, que trata de dar respuestas a la creciente y positiva preocupación de los sevillanos sobre el patrimonio verde, tanto por los arboricidios perpetrados por Monteseirín y sus sucesores como por los efectos del cambio climático, y porque, que se recuerde, carece de precedentes. Es decir, nunca antes se habría realizado un trabajo tan exhaustivo como éste, encomienda que hay que reconocerle al gobierno de Espadas. Aun valorando positivamente la labor desarrollada, hay aspectos mejorables o discutibles, siempre desde una óptica constructiva.

Si se va a centrar únicamente en el arbolado, como su nombre indica, se trata de un plan reduccionista. Debería haberse desarrollado un Plan de Vegetación y no sólo arbóreo, aunque contiene apuntes en esa dirección. Como consecuencia de los pesticidas, la contaminación, los monocultivos, las especies invasoras y el cambio climático las abejas, abejorros, mariposas y otras especies polinizadoras, vitales para la agricultura y la supervivencia de plantas y ecosistemas, están reduciéndose de forma tan acelerada en el mundo que la ONU ha declarado el 20 de mayo como Día Mundial de las Abejas y en numerosas ciudades y países han surgido iniciativas para incrementar sus poblaciones, ya que polinizan el 80% de las plantas.


Estructura con plantas para las abejas en Oslo (Noruega)

A título individual se han multiplicado las personas que instalan colmenas en balcones, terrazas y azoteas. Y hay ciudades, como Oslo, donde se han creado las denominadas “autopistas” para abejas e insectos mediante la siembra de plantas melíferas a lo largo de kilómetros (con macizos de plantas al menos cada 250 metros) y aprovechando desde suelos hasta alféizares y tejados para que esas especies beneficiosas hallen alimento y puedan multiplicarse.

BORDES SIN PLANTAS

Miremos a nuestro alrededor en Sevilla. Por ejemplo, a esas praderas de césped o suelos terregosos de parques como el del Guadaíra, en cuyos bordes no se ha sembrado ni una sola planta que pueda servir de sustento y cobijo para abejas, pájaros y otras especies, al contrario de lo que se está haciendo en Europa y Estados Unidos.

Esta política de revegetación debería aplicarse en toda Sevilla como prioridad absoluta, pero parece que los árboles no nos dejan ver las humildes y esenciales plantas, el sotobosque. El Plan del Arbolado se limita en este sentido a las recomendaciones Nº 25 y 26 para algunos parques (Amate, Vega de Triana, San Jerónimo) y calles peatonales, pero a nuestro juicio deberían generalizarse y no constreñirse a sólo unos pocos espacios.


Ni un solo borde con plantas en los caminos y praderas de los parques sevillanos

Como toda la atención se ha centrado en lo que se ha escrito y declarado sobre el supuesto exceso de naranjos en Sevilla han pasado inadvertidos otros aspectos que creemos mucho más importantes, como la existencia de 21.888 alcorques vacíos, aunque luego, en el mismo documento, con datos contradictorios se reducen a 19.369. 

Es más, en la rueda de prensa de presentación del Plan se habría limitado a 12.300 los alcorques a replantar  de árboles con el confuso argumento de que los restantes no cumplen las mínimas condiciones de espacio para ser arbolados. Por tanto, 9.588 alcorques se ensolarían o se taparían con cemento, y se perderían estos espacios verdes para la ciudad. Esta implícita política no debe ser aplicada: alcorque donde supuestamente no quepa un árbol debe ser ocupado por un arbusto o una planta, como alternativa.

Demasiados alcorques vacíos en la ciudad

Además, los redactores del Plan proponen reducir a la mitad el número de alcorques vacíos en un periodo máximo de cinco años, lo cual supondría plantar sólo 6.150 árboles en los mismos y en ese periodo. ¿Por qué dejar otros 6.150 alcorques vacíos  al cabo de un quinquenio y no llenarlos de árboles todos en el menor plazo posible? Recuérdese que Espadas prometió durante la última campaña electoral lo siguiente: “campañas de plantaciones que conlleven al menos 5.000 ejemplares anuales, con un mínimo de 20.000 ejemplares más en los primeros cuatro años, lo que permitirá, además de reponer los alcorques vacíos, incrementar los árboles en los parques….”.  A las palabras del alcalde nos remitimos: no debe quedar ningún alcorque vacío al final del mandato (los 21.888 contabilizados, no los 12.300 de que se habla).

REDUCIR NARANJOS

Los redactores del Plan han contado 45.065 naranjos sólo entre los 182.033 árboles cuyo mantenimiento depende del Ayuntamiento (se han censado 235.000 árboles pero según la cobertura vegetal existente, un 20% del espacio, se estima que en total debe de haber 300.000 en toda la ciudad), luego la proporción de agrios es del 24,76%. “Se trata -dicen- de una excepcionalidad propia de Sevilla, donde supone una especie emblemática ligada a la imagen de la ciudad”. 

En la rueda de prensa, el alcalde y las directora de la empresa redactora del Plan parecieron abogar por no sembrar ningún naranjo más con el fin de que a medida que se planten otros árboles su proporción se reduzca al 10%. “Si tuviéramos un problema grave con los naranjos, como está sucediendo en otras ciudades, sería devastador -afirmó Espadas- porque dependemos en exceso de esta especie, pero no nos planteamos ir a saco ni demonizarlos”.

Sin embargo, en la directriz Nº 9 del Plan puede leerse lo siguiente: “Elaborar un Plan Especial del Naranjo para toda la ciudad que llegue a definir calle por calle aquéllas en las que mantener la especie y en cuáles no. El esfuerzo debe centrarse más en el viario, donde supone el 33%, frente al 11% en zonas verdes”. Este párrafo contribuye a la sospecha de quienes hablan de que Espadas planea un “naranjicidio” en Sevilla.

El Patio de los Naranjos, árbol emblemático de Sevilla

Aunque somos partidarios de incrementar la biodiversidad arbórea de la ciudad con nuevas especies, en todo caso la sustitución de naranjos debería hacerse a medida que los naranjos se fueran perdiendo por razones puramente biológicas, pero no de forma sistemática que recuerde a los arboricidios de infausta memoria. 

No obstante, hay que relativizar la amenaza de plaga bíblica que parece invocarse como única razón contra los típicos naranjos sevillanos. Estos 45.000 naranjos están repartidos por las 8.740 hectáreas del casco urbano y por lo tanto el riesgo de que una plaga acabe con todos a la vez es muy limitado y habría tiempo para combatirla, como ha ocurrido con el picudo de las palmeras.

Hectáreas de naranjales propiedad de García Carrión en la provincia de Huelva

Si se actuara con ese miedo, ¿cómo se justificarían entonces las más de 3.000 hectáreas de cítricos en una sola ubicación de la Río Tinto Fruit  y que constituye la plantación más extensa de Europa? ¿O las 1.500 ha. Íntegramente de naranjos de J. García Carrión en el Andévalo onubense para su marca de zumos Don Simón? En este caso la compañía murciana habla de “millones de naranjos”, resultado de una inversión multimillonaria en euros y que no se ha frenado por miedo a posibles plagas y pese a que el riesgo para tan ingente cantidad de árboles unos junto a otros no es comparable al de los 45.000 naranjos diseminados por toda Sevilla.

OLMOS Y PALMERAS

Plagas ha habido y siempre las habrá, tanto para el naranjo como para otras muchas especies, y lo que hay que hacer es combatirlas cuando se presenten, pero el miedo a las mismas no puede invocarse para tratar de justificar una especie de política preventiva de erradicación de árboles como parece denotar la directriz Nº 9 del Plan.


No se ha invocado la grafiosis para reducir el número de olmos en Sevilla

En contraste, nada similar se preconiza para los olmos, pese a que en su momento se temió que la grafiosis los exterminaran en prácticamente toda Europa. Pues bien, según el inventario en Sevilla aún sobreviven 4.718. Es decir, hay un olmo por cada diez naranjos. ¿Hay que erradicarlos por miedo a dicha plaga? ¿Y qué decir de las palmeras? Aún tenemos 9.748. Los redactores del Plan podrían recomendar eliminar una buena proporción, como de naranjos, por las plagas que sufren, pero en sus directrices de la 53 a la 56 instan a su saneamiento, mantenimiento y vigilancia para detectar amenazas aún no llegadas a la ciudad, como la HLB y Xilella fatidiosa, pero no a su limitación como con el naranjo, cuando equivalen a casi la cuarta parte de esta especie.

Más preocupante es la errónea selección de especies  que se ha hecho hasta ahora en Sevilla: el 35% de las mismas se considera inaceptable. Otrosí, la falta de viveros de calidad para abastecer de árboles a la ciudad. ¿Y los viveros municipales? Aquí tiene Espadas un clarísimo nicho de empleo para reducir el paro y contribuir a la mejora de nuestro patrimonio forestal.

Y atención a lo que se dice en el Plan sobre motivos para la tala de arbolado. Se justifica cortar árboles que provoquen “interferencias que causen daños en elementos de obra civil”. Suele ser al revés: obras que dañan a los árboles porque se proyectan allí donde ya están éstos y porque resulta más barato cortar el árbol que buscar una alternativa. ¿No sería el caso de las melias junto al mercado de la Puerta de la Carne? También se justifica en el Plan cortar árboles “en los casos en que los beneficios de ejecutar una obra de interés público superen a los aportados por el arbolado afectado”.

Tala de plataneros en la Plaza Nueva durante el mandato de Monteseirín

Este párrafo habría servido de coartada a Monteseirín y Zoido para justificar sus arboricidios para el tranvía o por las vistas de la Torre del Oro.

Cine Alameda

Zoido cumplió una sentencia del Tribunal Supremo favorable a los dueños del cine

Su expropiación en plena crisis y teniendo la Gavidia, Artillería y Santa Clara carecía de sentido

 

Tras conocerse la noticia de que un grupo de inversores ha llegado a un acuerdo con la familia Hernández, su propietaria, para la compra del cine Alameda y su conversión en otro hotel, el delegado de Hábitat Urbano, Cultura y Turismo, Antonio Muñoz, ha reaccionado diciendo que es una pena que el Centro pueda perder un cine clásico tan vinculado a la historia de la ciudad y ha acabado señalando a Zoido.

El delegado ha recordado que “esto ha ocurrido después de que una sentencia en 2011 y el cambio de calificación del suelo realizado en 2014, con el gobierno de Juan Ignacio Zoido (PP), permitan la conversión de este espacio”.

Hagamos memoria para situar las cosas en su justo término. El Alameda, al igual que otros cines de la familia Hernández como el aún más histórico Cervantes y el Avenida multicines, es de los últimos supervivientes de la treintena larga de salas de proyección cinematográfica que existían en el Casco Antiguo y que se fueron cerrando gradualmente por la pérdida de espectadores, debida al cambio de las costumbres sociales, la aparición de multicines en centros comerciales de la periferia más fácilmente accesibles en automóvil y otras razones.

El Ayuntamiento permitió que esos cines que se iban cerrando por razones económicas y no por capricho de sus propietarios, generalmente amantes del séptimo arte, se convirtieran en otro tipo de negocios, como salas de juego, supermercados, librerías…..

El Alameda, inaugurado en 1977, resistió a esta tendencia, pese a la caída de espectadores, sostenido en su deficitaria situación gracias a las inyecciones económicas procedentes de otros negocios de la familia propietaria, cinéfila desde sus orígenes. El gobierno de Monteseirín, en vez reconocer este esfuerzo con algún tipo de auxilio (y se puede auxiliar de muchas maneras), decidió convertirlos en esclavos a perpetuidad de su negocio ruinoso calificando en el Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) de 2006 el suelo ocupado por el cine como Servicio de Interés Público y Social de Carácter Privado y por tanto como intocable.

RECURSO JUDICIAL

El Ayuntamiento sostuvo de manera demagógica que debía velar por que los vecinos del Centro siguieran disfrutando de la oferta cultural que suponían las proyecciones cinematográficas en el Alameda, máxime tras haber desaparecido la inmensa mayoría de las salas y pese a que los propietarios demostraron la inviabilidad económica en que se hallaba.

La empresa, cuya razón social es Segismundo Hernández SA, recurrió en casación ante el Tribunal Supremo tras haber sido desestimadas sus alegaciones y/o recursos previos ante el Ayuntamiento, la Junta y el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía.

Su recurso se basó, esencialmente, en cuatro argumentos:

 

1.- Se habría vulnerado el principio de equidistribución con la calificación urbanística de la parcela y la consiguiente limitación de usos, que abocaba a la propiedad al mantenimiento del cine de forma claramente antieconómica por su localización en el Casco Antiguo. Ello equivalía al sacrificio injustificado de los dueños de la sala en beneficio del conjunto de los sevillanos y con una asignación claramente restrictiva en comparación con la existente en el Plan General de 1987, norma que ante la evidencia del carácter antieconómico de la actividad cinematográfica para los establecimientos clásicos existentes en el Centro posibilitó su reconversión a otros usos, generalmente de tipo comercial.

Esta reconversión es la que ahora se impedía con el nuevo PGOU, “lo que resulta especialmente injusto -decían  los recurrentes- para los tres cines (de la familia Hernández, esto es Alameda, Cervantes y Avenida) que no se acogieron a la reconversión permitida por el PGOU anterior y que se mantuvieron pese a las dificultades económicas. El nuevo PGOU pretendía imponer el mantenimiento de las proyecciones mediante su calificación como equipamiento colectivo.

 

2.-Se identificaba la actividad cinematográfica comercial con un Servicio de Interés Público y Social en contra de numerosa jurisprudencia que negaba tal asimilación, especialmente en un caso similar en Castilla y León.

 

3.-No existía, a juicio de los recurrentes, ninguna necesidad colectiva que demandara tal calificación y asignación de usos. Aducían que en la alegación al PGOU impugnado y en el escrito de demanda aportaron estudios sobre el carácter antieconómico de los cines situados en los centros históricos de las ciudades, con carácter general en todas ellas, y en Sevilla en particular. También la tendencia a su sustitución por establecimientos del tipo multicines, de entre diez y quince salas, situados fuera del Centro de la ciudad y en grandes áreas comerciales. Esta tendencia obedecía al comportamiento social y “no puede revertirse, por más que el PGOU pretenda mantener tal uso”, aseguraban.

 

Los propietarios del Alameda aportaron como prueba las estadísticas del Ministerio de Cultura y el balance de pérdidas del cine ubicado sobre la parcela en litigio urbanístico. A ello añadieron  la inexistencia de demanda suficiente para justificar tal calificación, ya que era decreciente e “imparable”, a lo que había que unir el proceso de terciarización y despoblación de residentes en el Casco Antiguo de Sevilla.

 

4.-El sistema de usos previsto en el Plan General impugnado acabaría provocando la ruina definitiva de la actividad y el cierre del Alameda.

 

FALLO FAVORABLE

 

El Tribunal Supremo falló a favor de los recurrentes, la familia propietaria del cine Alameda, y en contra del Ayuntamiento y de la Junta de Andalucía, fundamentalmente por haber vulnerado éstos el principio de equidistribución (de los beneficios y cargas del planeamiento urbanístico entre los propietarios afectados con un justo reparto de los mismos), al haber impuesto una regulación de usos restrictiva y sacrificado el derecho de los propietarios en beneficio del interés público.

En resumen, el Ayuntamiento (y la Junta, que dio luz verde al texto del PGOU) habían impuesto en exclusiva a los dueños del cine Alameda una carga exorbitante en beneficio del resto de los sevillanos, pero sin haber articulado mecanismo de compensación alguna, por lo que el Supremo dejó sin efecto la calificación del PGOU de 2006 y mantuvo vigente para el cine el régimen que tenía en el previo del año 1987, aprobado durante el mandato de otro socialista mucho más comprensivo, Manuel Del Valle Arévalo.

 

Ahora, un correligionario de Monteseirín y Del Valle, Antonio Muñoz, achaca a Zoido el cambio de calificación del suelo del cine Alameda, cuando el entonces alcalde del PP se limitó a la ejecución de la sentencia dictada por el Tribunal Supremo y contraria al Ayuntamiento. ¿O es que acaso pretendía Muñoz que Zoido hubiera incurrido en un delito de prevaricación y/o desobediencia y se hubiera hecho el sueco tras el fallo judicial?

Muñoz ha dejado entrever que Zoido podría haber optado por la expropiación del cine Alameda en vez de por devolverle la antigua calificación urbanística (PGOU de 1987) que ahora propicia su venta para su conversión en hotel.

 

EL CONTEXTO

 

Recordemos que Zoido tomó posesión como alcalde en el mes de junio de 2011 y que la sentencia del Tribunal Supremo sobre el cine Alameda se dictó en octubre de ese mismo año. Aun así Muñoz reconoce que el cambio de calificación del suelo en cumplimiento del fallo judicial no se materializó hasta tres años después, justo en plena crisis económica, cuando Sevilla llegó a tener más de 91.000 parados.

¿Con qué argumento habría justificado Zoido gastar dinero del Ayuntamiento en expropiar el cine Alameda en una situación de emergencia social? Se supone que, conforme a los criterios del PGOU aprobado durante el mandato de Monteseirín, en tal caso habría sido para seguir manteniendo las proyecciones y convirtiéndose así el Consistorio en empresario cinematográfico sustitutivo de los Hernández, o cediendo su explotación a bajo precio (coste subvencionado) a un tercero, algo carente de sentido en una sociedad de libre mercado.

Y en caso contrario, la expropiación para no hacer nada -el edificio no tiene valor  arquitectónicamente hablando- y sólo para engrosar el patrimonio municipal tampoco tenía sentido en un Ayuntamiento que ya poseía, entre otros, la Comisaría de la Gavidia cerrada desde hacía un decenio, la inmensa Fábrica de Artillería pendiente de ocupación  y el antiguo convento de Santa Clara, en el que sobra espacio.

Por tanto Zoido hizo lo menos gravoso para la ciudad, que fue cumplir la sentencia del Supremo, ya que no se podía condenar a los dueños del Alameda a arruinarse a cambio de nada ni el Ayuntamiento quedarse, previo pago del justiprecio, con el cine sin saber para qué.

Si todos los vecinos de Sevilla que se lamentan de la futura conversión del Alameda en un hotel -entre los que me incluyo- hubieran ido mucho más a menudo a ver sus proyecciones, quizás el cine seguiría abierto y no tendríamos que decir como Antonio Muñoz que su cierre es una pena para todos. Pues bien, aún quedan el Cervantes y el Avenida. Ya sabemos qué hay que hacer para que no sigan el mismo camino y no engrosen la lista de los 40 desaparecidos.

El mitin de Beltrán

Beltrán Pérez omite que la Ordenanza de la Feria sólo permite un uso lúdico de las casetas y no parece que un acto político lo sea

El mitin se convertirá en el “peligroso precedente” que dice el gobierno de Espadas si éste no hace nada al respecto

 

En los cuarenta años en números redondos que llevamos de Democracia desde el fin de la Dictadura franquista se han convocado once elecciones municipales. Al menos las campañas de tres de ellas han coincidido con la Feria de Sevilla: las de 1983, 2011 y éstas de 2019.

Particular interés tuvieron las elecciones locales convocadas para el 8 de mayo de 1983, ya que fueron las segundas desde la recuperación de las libertades y las primeras en las que la campaña electoral coincidió con la Feria, la cual se celebró entre en 19 y el 24 de abril. En un país en el que todavía estaban implantándose los usos democráticos, el comportamiento de los líderes y de los partidos políticos podría haber marcado para el futuro la Feria si aquéllos hubieran decidido aprovecharla como escenario de sus actos y de su propaganda electorales, ya que en principio nada se había previsto ni regulado al respecto porque  casi todo estaba todavía en construcción.

Los candidatos y sus respectivos partidos acordaron de forma tácita o expresa dejar el festejo fuera de la contienda electoral para que siguiera siendo lo que había sido hasta entonces y ha seguido siendo hasta este año, un tiempo que transcurre en el campo de Los Remedios para la diversión y la alegría, una tregua en el calendario para olvidarnos siquiera durante una de las 52 semanas del año de los problemas y que impere nuestra faceta más lúdica.

 

Ello nunca ha sido óbice para que las fuerzas políticas estén presentes en el Real con sus propias casetas y ofrezcan sus recepciones, como cualquier otro titular en la suya, pero siempre han respetado la tradición instaurada en 1983 de no acoger mítines u otro tipo de actos de naturaleza puramente política, no pedir directamente el voto, no repartir propaganda electoral por las calles del recinto y no pegar carteles en cualquier parte del mismo.

 

EMPEZÓ ZOIDO

 

Esta tradición, máxime en una ciudad tan amante de la pervivencia de los usos y costumbres y del cuidado de las formas y del saber estar con elegancia, no ha sido respetada únicamente por, paradójicamente, el partido que “a priori” sería considerado como el más atento a las denominadas esencias de Sevilla, el PP.

 

En el año 2011, la candidatura de los populares, que lideraba el juez Juan Ignacio Zoido, colocó banderolas con publicidad electoral antes del inicio oficial de la campaña para las elecciones municipales de aquel año en las farolas cercanas a la portada de la Feria, con lo que incumplió tanto la ley electoral como la Ordenanza municipal. Esta establecía por aquel entonces una zona de un kilómetro alrededor del recinto ferial libre de publicidad de cualquier tipo para no “contaminar” el festejo. La Junta Electoral de Zona conminó a Zoido a que retirara de inmediato las banderolas con propaganda del PP, una actuación de la que acabó haciéndose responsable la empresa contratada a tal efecto por el partido y que achacó a un error de coordinación de su personal. Ante la desidia de la compañía y del PP tuvo que ser personal del Ayuntamiento el que procedió a retirar la propaganda política de los aledaños de la portada.

 

El segundo episodio se ha producido durante esta Feria de 2019 y no en los aledaños del Real ni achacándolo a un error de una contrata, sino de forma deliberada y consciente: el portavoz y alcaldable popular, Beltrán Pérez, inició oficialmente su campaña para las elecciones municipales del próximo día 26 antes incluso del plazo legalmente establecido en la caseta que el PP tiene en el recinto ferial.

 

OÍDOS SORDOS

 

Pérez y su equipo desoyeron los llamamientos del gobierno local a que reconsiderara una decisión que en palabras del delegado de Fiestas Mayores, Juan Carlos Cabrera, “desvirtúa la propia Feria y sus tradiciones, politiza esta fiesta y sienta un precedente peligroso para los últimos días de esta fiesta y las próximas ediciones, tanto para actos políticos como por parte de empresas privadas”.

 

La respuesta del alcaldable popular consistió en atacar al gobierno y decir que la caseta en la Feria es una traslación de la casa propia, donde por tanto se puede hacer lo que se considere oportuno; que acudiría sólo quien quisiera asistir, por lo que a su juicio se cumpliría la normativa perfectamente y no se interferiría en la Feria. “Se pasará muy bien frente al tono de amenaza y de intromisión de un gobierno municipal que quiere prohibir el acto de un partido, algo que sólo pasa en Venezuela”, añadió el alcaldable popular.

 

¿Son, como sostiene Beltrán Pérez, las casetas en la Feria espacios privados en tanto prolongación de las viviendas particulares y donde hay plena libertad para hacer lo que se quiera, incluido un mitin electoral?

 

Veamos lo que se estipula en al Ordenanza municipal de la Feria, concretamente en su artículo tercero: “La titularidad de las casetas consiste en la licencia del uso común especial y temporal del dominio público con fines lúdicos en el recinto ferial, siendo un acto reglado de la Administración Municipal por el cual, previa comprobación de las condiciones establecidas por la normativa aplicable, se autoriza al solicitante el ejercicio de su derecho de disfrute”.

 

Es obvio, pues, que la caseta del PP es fruto de una concesión pública sujeta al cumplimiento del fin para el que es otorgada: usos lúdicos o festivos, ajenos por completo a los políticos o electoralistas. No existe, por tanto, esa plena libertad para hacer lo que se quiera en su interior como sostiene Beltrán Pérez. Con la “sui generis” interpretación que a su conveniencia hace de la Ordenanza el alcaldable popular, la Feria perdería su dimensión festiva y se podría convertir en cualquier cosa, desde un sucedáneo de Fibes para la presentación, exposición y venta de, por ejemplo, automóviles, hasta en un ruedo ibérico para la lucha política.

 

INCONGRUENCIA

 

La incongruencia del alcaldable popular ha llegado al extremo de tratar de justificar su mitin con el argumento de que se trataba de un homenaje a los trabajadores municipales en el Real. En tal caso, lo “lógico” habría sido solicitar la caseta del Ayuntamiento  para celebrarlo o bien en la de Emasesa, Tussam o cualquier otra empresa o ente municipales.

¿Y qué decir de la edil popular, Evelia Rincón? Ante los reproches al PP por politizar la Feria del candidato de Ciudadanos, Álvaro Pimentel, inquirió a éste que se “plantee por qué presenta su campaña en una ubicación sin licencia de actividad, de luz, agua y vertidos al río”. Se trataba de una alusión a la terraza Puerto de Cuba, donde el alcaldable del partido naranja tenía previsto dar el pistoletazo de salida a su carrera hacia el Ayuntamiento.

 

Así pues, tenemos una concejal que también formó parte del gobierno de Zoido (2011-2015) y que denuncia ahora públicamente que un local abierto desde el año 2005 carece de diversas licencias, ante lo cual cabe preguntarse por qué ella lleva tanto tiempo haciendo la vista gorda al respecto en el seno del Ayuntamiento y sólo saca a colación las presuntas ilegalidades para utilizarlas en contra de un rival político.

 

INHIBICIÓN

 

¿Y qué ha hecho el gobierno de Espadas respecto del mitin de Beltrán Pérez en la Feria? Hasta el momento de redactar estas líneas nada, salvo las lamentaciones por boca de Cabrera de que el alcaldable popular ha desvirtuado la fiesta, roto las tradiciones, incumplido la Ordenanza municipal y sentado un “peligroso” precedente “para que el resto de las fuerzas políticas utilicen el Real para una confrontación fuera de lugar o para que se llene de actos publicitarios”.

El acto político de Pérez en la Feria deja en evidencia al gobierno de Espadas con su tesis del “peligroso precedente”, porque si no reacciona más allá de las condenas verbales  y no actúa, en tal caso le estaría dando la razón al alcaldable del PP en el sentido de que dentro de la caseta se puede hacer lo que se quiera y de que él no ha vulnerado la Ordenanza, y  estaría invitando, por omisión, a que cualquiera hiciera lo que le viniera en gana en el Real.

 

Para que no exista precedente  ni imitadores y este mitin en Feria sea el primero y el último, el gobierno de Espadas está obligado a incoar un expediente sancionador al PP o/y reformar la Ordenanza de la Feria con el fin de que no quede lugar a dudas ni a interpretaciones. Además del uso autorizado (lúdico) deben especificarse también a título de ejemplo los no autorizados (el resto, como políticos, electoralistas, publicitarios, comerciales y etcétera), para que nadie pueda ampararse en que lo que no está expresamente prohibido se sobreentiende que está permitido.

El Distrito Judicial

Abogados y arquitectos proponen ocupar parte de los jardines del Prado en su alternativa a la Ciudad de la Justicia

Olvidan que el Tribunal Supremo obligó a restituir otra zona de esos jardines y a demoler la biblioteca universitaria

 

A Gobierno nuevo en la Junta de Andalucía, ideas viejas disfrazadas de originales merced a variantes sobre las antiguas. Es el caso del denominado Distrito Judicial en el Prado de San Sebastián que hace ocho años presentó Zoido como sustituto de la nonata Ciudad de la Justicia en Los Gordales (junto al campo de la Feria) y que en alguna de sus opciones (llegó a tener hasta tres) incluía un largo inmueble de doce plantas de altura frente a los jardines del Alcázar, conjunto declarado Patrimonio de la Humanidad, justo después de la polémica por la torre Pelli y la promesa a la Unesco, para que no le retirara el título a Sevilla, de no eclipsar ni por asomo nuestro Patrimonio Mundial.

El aún decano del Colegio de Abogados, José Joaquín Gallardo, y la decana del Colegio de Arquitectos, Cristina Murillo, presentaron a finales de enero al alcalde, Juan Espadas, y a su delegado de Hábitat Urbano, Antonio Muñoz, un proyecto para un Distrito Judicial en el Prado que, en esencia, recoge el espíritu del de Zoido con diversas variantes que permitirían disponer de una edificabilidad de 135.055 m2, de los que 40.000 m2 serían bajo rasante.

Según las declaraciones de Gallardo, ambos colegios profesionales coinciden en que el Prado es “la mejor opción y la única que hace viable una construcción por fases”, ya que lo compondrían distintos edificios cuya erección no tendría por qué ser simultánea, ya que podría acometerse por fases. En este sentido, ninguna novedad respecto al complejo planteado en su día por Zoido. Como tampoco es novedoso el argumento de que se trata de una zona muy bien comunicada por transporte público, con estaciones de Metro, tranvía y autobuses.

 

EL PROYECTO

 

En el renovado proyecto de Distrito Judicial en el Prado sustituto de la Ciudad de la Justicia en  Los Gordales se prevén los siguientes edificios:

 

-El actual de los Juzgados de Instrucción, al que se añadiría una planta (pasar de cuatro a cinco) para conseguir un total de 15.385 m2 construidos.

 

-El existente de la Audiencia, que se mantendría con sus seis plantas y un total de 12.696 m2.

 

-Uno nuevo, de seis plantas, en el solar del antiguo Equipo Quirúrgico, con 8.536 m2.

 

-Otro nuevo, de la misma altura, en un solar de la Avenida de Cádiz, con 48.041 m2.

 

-Y aquí viene la parte más polémica de la propuesta: consistiría en permutar la parcela que existe detrás del edificio de la Audiencia y que se extiende en paralelo por un lado a la estación de autobuses y, por otro, a la Avenida de Carlos V y llega hasta la confluencia con la calle Diego de Riaño, por una franja también paralela (al otro lado de la Avenida de Carlos V) de los Jardines del Prado y hasta casi donde se alzó la demolida, tras su declaración como ilegal, biblioteca universitaria que diseñó la arquitecta anglo-iraquí Zaha Hadid a costa de la ocupación de otro trozo de los jardines. En aquella franja verde, que equivaldría “grosso modo” a una quinta parte de los jardines y cuyo lado Oeste mira al edificio central de la Universidad (antigua Fábrica de Tabacos) se construiría un inmueble de cuatro plantas de altura y con 26.495 m2.

 

COMPENSACIÓN

 

Por otra parte, en la franja de suelo paralela a la estación de autobuses, propiedad de Tussam y que sería objeto de dicha permuta, se construiría un aparcamiento de tres plantas bajo rasante (15.371 m2) que daría servicio al Distrito Judicial y dicen que también al vecindario. Para compensar aparentemente la pérdida de la quinta parte de los Jardines del Prado, sobre el parking se construiría lo que llaman un parque urbano y que mucho me temo sería algo así como un espacio duro tipo Plaza de Armas con maceárboles para tratar de disimular su impacto.

El argumento de José Joaquín Gallardo y de Cristina Murillo para tratar de justificar esta amputación a los Jardines del Prado es que en este área de la ciudad ya hay suficientes zonas verdes: el Parque de María Luisa, los jardines frente a y de San Telmo, los propios del Prado y los de Murillo.

 

La segunda tesis es que así se evitaría lo que califican de perjuicio arquitectónico, porque en la franja propiedad de Tussam (la que se permutaría) se podría construir en un futuro un edificio de una altura máxima de doce plantas que “dejaría siempre en sombra” a la estación de autobuses del Prado y a las viviendas existentes.

 

Que, supuestamente, la estación de autobuses quedara a la sombra de un futurible edificio de doce plantas en sus aledaños no sé yo si más que un perjuicio sería un gran beneficio en la ciudad del calor por excelencia que es Sevilla, y máxime con el cambio climático en que ya estamos sumidos. Aparte de que como la Tierra se mueve alrededor del sol la posición de los edificios no es fija respecto de aquél ni tampoco la sombra que proyecten, si se diera validez a este argumento entonces no se podría haber construido en la ciudad, ni construir en el futuro, ningún inmueble con ese número de plantas o superior, caso de la torre de Los Remedios, de la de Bami y del hotel de la Buhaira, por citar sólo unos ejemplos.

 

NUEVO ARBORICIDIO

 

A los señores decanos de los abogados y arquitectos habrá que decirles que en una ciudad nunca hay demasiadas zonas verdes como para justificar la mutilación de los Jardines del Prado, consolidados desde hace treinta años y en los que habría que cortar al menos un centenar de árboles de gran porte sólo porque el “lobby” jurídico sevillano tiene sus intereses en torno al Prado y le parece una incomodidad suprema tener que tomar el Metro o el autobús para desplazarse a la futurible Ciudad de la Justicia al final de Los Remedios.

 

Además, la permuta no sería igualitaria porque la franja de los jardines tiene unos 900 m2  más de superficie que su contraparte al otro lado de la Avenida Carlos V. Se mutilaría de forma inadmisible unos jardines rompiendo su trazado regular. ¡Qué gran ejemplo para sustentar la candidatura de Sevilla como capital verde de Europa!.

 

Ambos decanos olvidan que con motivo del proyecto similar de amputación de la zona Este de los jardines para la biblioteca universitaria de Zaha Hadid,  tanto el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía como el Tribunal Supremo fallaron a favor de los vecinos y de la recuperación y mantenimiento de los jardines. Subrayaron la importancia de las zonas verdes en cuanto que “hacen habitable y respirable la calle” e incrementan la calidad de vida de los ciudadanos. Es más, el Tribunal Supremo dijo justamente lo contrario que los dos decanos partidarios de un nuevo arboricidio en Sevilla: recordó que la UE pide a las ciudades que además de proteger su patrimonio cultural e histórico no reduzcan la extensión de sus zonas verdes.

 

Esta propuesta que incluye cargarse unos 4.000 m2 de jardines con un centenar de árboles de gran porte para construir en su lugar un edificio ¿sería concebible hoy en día en una moderna ciudad de Europa y máxime existiendo la alternativa de una gran parcela vacía en Los Gordales a tan sólo 1.630 metros de distancia?

 

LOS GORDALES

 

Los argumentos digamos positivos que exponen los dos decanos sobre el Prado son equiparables a los que pueden darse sobre la parcela en Los Gordales: está bien comunicada (Metro, autobuses) y se pueden construir los edificios por fases. Y carece de los negativos, porque no hay que destruir ningún jardín y permite satisfacer mejor las necesidades de espacio, actuales y futuras.

Recuérdese que en su día los técnicos de la Junta de Andalucía estimaron que la Ciudad de la Justicia, en función de la población y del número de asuntos judiciales, debería tener capacidad para acoger más de 400 órganos judiciales, por lo que en los 40.000 m2 de parcela de Los Gordales se reservó una edificabilidad de casi 221.000 m2, esto es casi 86.000 m2 más que en el Distrito Judicial propuesto por los decanos del colegio de Abogados y de Arquitectura. El día que en el futuro se necesitara ampliar en el Prado ese hipotético Distrito Judicial, ¿cuál sería la solución? ¿Cortar más árboles y seguir destruyendo  los jardines?

El tranvía descarrila

Si el PP ha cambiado de criterio con el tranvía también lo ha hecho Espadas con la Gavidia

¿Y si el alcalde destinara el dinero del tranvía a esos barrios pobres desencantados con el PSOE?

A veces no sé si Espadas peca de ingenuo o de listo al no querer enterarse al cabo de casi cuatro años al frente del Ayuntamiento que tiene tan sólo 11 concejales de una Corporación con 31, pese a lo cual actúa como si gobernara con mayoría absoluta, trata de forzar las situaciones y no se trabaja políticamente con antelación los asuntos al presuponer el apoyo a sus tesis, con lo cual corre el riesgo de darse algún que otro batacazo.

Ya le ha pasado más de una vez en el Consejo de Gobierno de la Gerencia de Urbanismo, donde mecánicamente el PSOE se comporta como si contara de antemano con el voto favorable de Participa e IU, que hartos de ser ninguneados por Antonio Muñoz o le han dado un portazo ausentándose o le han castigado con un voto negativo.

Y recuérdese cuando sin sondear previamente la postura del resto de los grupos llevó al Pleno municipal la compra de la sede de la Consejería de Gobernación de la Plaza Nueva para meter allí a los funcionarios municipales y toda la oposición en bloque le tumbó aquella propuesta y lo dejó desairado ante la Junta de Andalucía.

 

NO ES PRIORITARIO

 

Ahora se ha repetido la historia con su proyecto estrella de ampliación de la línea del tranvía entre San Bernardo y Santa Justa, rechazada de plano por PP, CS, Participa e IU con, en síntesis, los mismos argumentos que hemos expuesto aquí desde el principio: es redundante e innecesaria porque discurre por un tramo ya servido por varias líneas de autobuses de Tussam y el Cercanías de Renfe y la ciudad tiene otras prioridades antes que gastarse 49 millones de euros que, en último extremo, no pasarían por el tranvía sino por la red de Metro y la conexión del aeropuerto con Santa Justa.

Espadas ha cargado especialmente contra el PP por su voto negativo y lo ha acusado de electoralista y de incoherente. Según el alcalde, el gobierno socialista siempre ha dado por hecho el respaldo del partido liderado por Beltrán Pérez al proyecto de ampliación del tranvía porque en abril de 2015 el entonces alcalde popular y candidato a la reelección, Juan Ignacio Zoido, presentó “un documento completo de viabilidad técnica, social y económica” de la prolongación del tranvía previamente encargado a Tussam, amén de que el PP había incluido esa misma iniciativa en su programa electoral.

El alcalde destaca que durante estos tres años y medio de mandato y año y medio de tramitación del Plan Especial del tranvía, el PP nunca había manifestado que estuviese en contra de este proyecto ni había presentado alegaciones al mismo. También ha recordado el acuerdo alcanzado entre su gobierno y los populares para que éstos se abstuvieran en la votación del Presupuesto municipal de 2018, y señalado que entre las condiciones por aquéllos exigidas no figuró nada relativo a la “paralización” de la ampliación del tranvía, ni tampoco Beltrán Pérez manifestó nada al respecto.

 

NUEVA COYUNTURA

 

Por ello, Espadas entiende que el PP ha “engañado” al gobierno y ha “tomado el pelo” al conjunto de los sevillanos al “cambiar” su estrategia sin contarlo a nadie y esperar a la votación definitiva del Plan Especial para revelar su nueva posición. Conclusión del alcalde: el principal partido de la oposición carece de fiabilidad y esta decisión obedece a una estrategia de desgaste político contra el PSOE o es consecuencia del gobierno de coalición que negocia con CS para la Junta de Andalucía.

No hace falta que lo interprete Espadas porque lo ha reconocido el propio Beltrán Pérez cuando ha dicho públicamente que ahora se ha creado una expectativa de ampliar la red de Metro de Sevilla con el líder del partido, Juanma Moreno, como posible presidente de la Junta de Andalucía.

Por tanto, los populares estiman que lo prudente es paralizar la prolongación del tranvía y enterrarla “para siempre”. Según Pérez, el tranvía de Monteseirín fue aceptado por el PP por “desesperanza” de que algún día se continuara ampliando la red de Metro. Y se ha preguntado: “¿De verdad hay que construir un tranvía que lleva el mismo trazado subterráneo que el anillo ferroviario ante la expectativa abierta por Juanma Moreno de que haya Metro?”

 

INCOHERENCIAS

 

Estas palabras confirman la incoherencia del PP, una de las acusaciones de Espadas, y de la carencia de modelo de ciudad por parte de Zoido al copiar el injustificado y oneroso proyecto de Monteseirín, también asumido ahora por el alcalde socialista, porque su prolongación por el mismo trazado del Cercanías de Renfe y de varias líneas de autobuses de Tussam no ha cambiado por el hecho de que Juanma Moreno pueda ser presidente de la Junta de Andalucía; tenía tan poco sentido antes como ahora.

 

Pero ¿acaso está libre de incoherencias Espadas como para arrojar la primera piedra al PP y acusarlo de no ser fiable, haberle engañado a él y a su gobierno y tomarle el pelo a los sevillanos por no votar a favor de la ampliación del tranvía?

Veamos. El 27 de noviembre de 2015 el PSOE de Espadas aprobó en el Pleno municipal una moción de IU en virtud de la cual el gobierno desistió de modificar el PGOU para la recalificación de la antigua comisaría de la Gavidia y mantener la calificación que tenía en el Plan General de 2006 para garantizar su uso público y social. Pues bien, tres años después, previo pacto precisamente con el PP, el gobierno socialista de Espadas ha modificado el PGOU  para que con la recalificación de la Gavidia para uso terciario se pueda privatizar y construir allí desde un hotel a un complejo de oficinas. ¿Se aplicará entonces el alcalde a sí mismo por cambiar de criterio en la Gavidia las mismas descalificaciones que ha vertido contra el PP por el tranvía?

 

ERRORES POLÍTICOS

 

Hay mayor diferencia todavía: el PP nunca dijo explícitamente que fuera a apoyar la ampliación impulsada por Espadas. El error  de este último ha consistido en aplicar por su cuenta una especie de silencio político-administrativo positivo: dar por supuesto que como los populares no habían alegado durante la tramitación del Plan Especial ni se habían pronunciado públicamente en contra eso significaba que iban a votar a favor, sin preocuparse de sondearlo previamente ni percatarse de que el contexto político ha cambiado tras las elecciones andaluzas tan sólo por la expectativa de que Juanma Moreno pueda gobernar en Andalucía. Así pues, el alcalde ha actuado conforme a una mera suposición no verificada previamente (no decir no equivale a decir sí) y sin quererse dar por enterado de que ha cambiado el “statu quo” político.

Y en cuanto a la acusación de electoralismo ¿acaso los partidos no se mueven siempre en clave electoral? Recuérdese cuando Espadas anunció el proyecto de la costosa y redundante ampliación del tranvía, no apoyada siquiera por la asamblea de la patronal sevillana con su presidente al frente, cómo le traicionó el inconsciente y dijo que algo tenía que hacer para las elecciones.

 

Pero, ¿por qué no convertir un revés político en una oportunidad? ¿Por qué, amparándose en el clásico tópico de haber entendido el mensaje, no anuncia que destinará los 49 millones del tranvía a los barrios desfavorecidos (siete entre los diez más pobres de España) de Sevilla, cuyos habitantes difícilmente se subirían al tranvía pero que en buena parte se echaron en brazos de la abstención en las elecciones autonómicas, desencantados con el PSOE?

 

Cuanto más insista Espadas en sus ataques a la oposición y en tratar de movilizar contra ella a vecinos, comerciantes y empresarios por causa del tranvía más dejará en evidencia su debilidad política y más parecerá preso de una pataleta por negarse a asumir  este rechazo, como si los demás tuvieran que someterse obligadamente a sus designios cuando resulta que carece de la mayoría suficiente. Y como dijo recientemente Felipe González, la grandeza de la Democracia no es la alternancia, sino saber aceptar la derrota.

Polígono (Sur) sin comisaría

Zoido impuso cuando era alcalde una comisaría para turistas en el Patio de Banderas por criterios políticos y no técnicos ni policiales

Beltrán Pérez dice que una recalificación en el Polígono Sur retrasaría la comisaría 7 años mientras impone la de la Gavidia “ipso facto”

 

El delegado del Gobierno en Andalucía, Antonio Sanz, ha defendido que la ubicación final de la comisaría de Policía fuera del Polígono Sur -en un solar entre la Ciudad Sanitaria Virgen del Rocío y el parque Celestino Mutis- no responde “a una decisión política, sino a criterios policiales y técnicos”.

Sanz considera una paradoja el rechazo de la comisionada (“no sabía que tuviera competencias en materia de seguridad”, ha dicho de ella) y del Ayuntamiento de Sevilla a que la comisaría se erija en el solar que, según el delegado, se estableció en un convenio firmado en 2005 y en el que se fijó la cesión de ese terreno municipal al Estado con tal finalidad.

Según el delegado, “es conveniente que nadie juegue a lo que no es y dejar a la Policía que decida la instalación de sus comisarías por criterios técnicos, de seguridad, de accesibilidad y de agilidad para que se tenga lo antes posible”.

 

UN PRECEDENTE

 

Veamos un ejemplo protagonizado por el actual ministro del Interior, Juan Ignacio Zoido, en que no se decide la instalación de una comisaría por la Policía, ni por criterios técnicos, sino políticos. Cuando aún era el líder de la oposición municipal, Zoido presentó el 13 de julio de 2006 una moción en el Pleno instando a que se abriera una comisaría de Policía en el Patio de Banderas por considerarlo “un punto estratégico en lo que a posibles delitos contra los turistas se refiere”.

Zoido dijo entonces que “independientemente de la inauguración de la comisaría de la Alameda de Hércules (la inauguró  el entonces ministro Rubalcaba, en mayo de aquel año; instalaciones que sustituían a las de la Gavidia y a las provisionales del Patio de Banderas tras el cierre de aquéllas) su apertura es absolutamente necesaria porque Sevilla necesita la aplicación de medidas de seguridad inminentes…”.

El alcalde de Sevilla, Juan Ignacio Zoido, inaugura junto al ministro de Interior, Jorge Fernández Díaz, el Servicio de Atención al Turista Extranjero (SATE) del Patio de Banderas.

 

Y ya siendo Zoido alcalde, a finales de julio de 2014 se inauguró en el Patio de Banderas una comisaría conjunta de la Policía Nacional y de la Local que fue denominada “Servicio de Atención al Turista Extranjero”. Los agentes de ambos cuerpos se iban a encargar de recabar las denuncias de los extranjeros y de facilitarles el catálogo de gestiones disponibles, como la cancelación de las tarjetas de crédito o los trámites con el Consulado de su país y la agencia de viajes.

En crónicas periodísticas de la época pudo leerse lo siguiente: “Todas estas gestiones ya las hacía la Policía desde sus actuales sedes, pero las autoridades creen que ubicar una oficina en la zona monumental supondrá una ventaja para los visitantes. Otras fuentes policiales consultadas entienden que puede producirse una duplicidad de funciones y que la nueva comisaría obligará a restar agentes de servicio en la calle para meterlos en una oficina”.

Queda por tanto claro, pese a lo que ahora diga Sanz y que también con Zoido al mando, (en aquel entonces como alcalde de Sevilla), que no fue la Policía la que decidió que se abriera una comisaría para turistas en el Patio de Banderas, ya que esa atención se les prestaba desde las instalaciones policiales en la Alameda, Betis y Blas Infante, sino que esa apertura obedeció a designios políticos para proyectar una imagen ante los visitantes y los propios sevillanos, conforme al planteamiento que tenía el entonces alcalde desde ocho años antes.

EN CLAVE POLÍTICA

Por tanto, la comisaría de la polémica podría, y debería, haberse ubicado en el Polígono Sur por una conveniente decisión política y al margen de los criterios técnicos y policiales. ¿Desde cuándo se imponen los criterios profesionales a los políticos? Zoido -y el PP- ha perdido el olfato populista con que ganó aquellas elecciones con 20 concejales, simbolizado justamente en el frutero del Polígono Sur que le dio su apoyo público e hizo campaña por él en el barrio.

Dado que allí la demanda de la comisaría es un clamor popular, además de una reivindicación histórica y una cuestión de justicia y hasta de lógica policial por tratarse de la zona más conflictiva y con mayor tasa de delincuencia de la ciudad, el ministro se habría ganado a sus 50.000 habitantes si hubiera lanzado el mensaje de que a pesar de que la Policía aconseje (el único criterio aceptable sería el de una mejor comunicación) instalarla a espaldas del hospital, él había decidido atender los deseos de los vecinos construyendo las instalaciones dentro del Polígono Sur.

En vez de eso, se insiste machaconamente en que está a tan sólo 200 metros de distancia (del límite del barrio, que no del centro del mismo), con lo cual la lectura puede hacerse justamente a la inversa: por ahorrarse 200 metros, el PP se ha malquistado a 50.000 votantes potenciales del Polígono Sur.

RECALIFICACIONES

Antonio Sanz se remonta a un convenio firmado en 2005 y Beltrán Pérez, para congraciarse públicamente con el sector zoidista al que en privado acusa de torpedear su candidatura a la Alcaldía de Sevilla, defiende el sitio elegido en vez de otra parcela estatal en la calle Padre José Sebastián Bandarán (sita en el interior del Polígono Sur) con el argumento de que para ésta se necesitaría una recalificación urbanística que retrasaría el proyecto hasta el año 2025.

Hay que preguntarle entonces al portavoz municipal del PP cómo es posible que él haya conseguido imponerle a Espadas en el pacto para los Presupuestos municipales que recalifique la antigua comisaría de la Gavidia y la ponga a la venta en tan sólo los nueve meses que faltan para que acabe el año en curso mientras dice que para recalificar un solar en el barrio más degradado de Sevilla, donde justamente cabría aplicar la mayor celeridad administrativa, se necesitan siete años. A ver cómo lo explica, porque es difícilmente entendible.

La construcción de la comisaría estuvo prevista desde el principio en el Polígono Sur y así ha sido reclamada desde hace 34 años por sus vecinos, como se pone de manifiesto a lo largo del tiempo cuando se tira de hemeroteca.

DEMANDA HISTÓRICA

El 3 de marzo de 1984, ABC publicó una noticia con el título “Ayer volvieron a cerrar los comercios del Polígono Sur y alrededores”, un cierre de “la práctica totalidad de establecimientos, quioscos, tiendas, bares y supermercados”, en dos jornadas consecutivas de protestas por la inseguridad ciudadana. “Los comerciantes del Polígono Sur solicitan -podía leerse- la instalación en el barrio de una comisaría de Policía prevista desde la construcción de la zona pero aún inexistente por la falta de medios económicos en el Gobierno Civil”.

El 20 de septiembre de 1988, el mismo diario publica otra información al respecto que es toda una premonición de lo que finalmente ha acabado pasando: “En su afán de no perder la comisaría de Policía, los vecinos han ofrecido unos locales donde, de forma provisional, se podría ubicar las dependencias policiales. “Sabemos -añadió (Manuel de los Reyes, representante vecinal)- que está previsto construir la comisaría, pero tememos que por la extensión del Distrito V, que abarca desde el Parque (de María Luisa) hasta Bellavista, las dependencias policiales no estén cerca de los barrios donde vivimos. Ello nos ha llevado a movilizarnos y a recoger las firmas que hemos entregado refrendando nuestra petición”.

Y así puede rastrearse en la prensa esta reiterada reivindicación desde hace 34 años: los vecinos del Polígono Sur han demandado unas instalaciones policiales previstas en el barrio desde el principio y para sentirse además arropados por el Gobierno frente al imperio de la delincuencia. Pese a tantos años de espera y de peticiones, el Ministerio del Interior la construirá fuera de la zona (barriadas de Paz y Amistad, la Oliva, Antonio Machado, Martínez Montañés, las Letanías y Murillo) alegando que distan tan sólo 200 metros y criterios técnicos.

No cabe mayor error, cuando justamente era el momento de tomar decisiones por razones políticas y porque no es cuestión de geografía, sino de psicología. Con esta decisión los vecinos se han sentido preteridos una vez más y abandonados por el Gobierno y se acrecienta su sensación de que ellos no forman parte de Sevilla. Se pudo construir una comisaría para los turistas en el Patio de Banderas, pero no en el interior del Polígono Sur para los 50.000 habitantes de esos barrios marginados y que ahora se creen aún más marginados de lo que ya están.

 

Espadas ha reducido la deuda de Sevilla en 101 millones de euros

EVOLUCIÓN

Durante su mandato la deuda del Ayuntamiento ha pasado de 419 a 318 millones de euros

RITMO

En dos años y tres meses ha reducido tres veces más deuda que Zoido a lo largo de sus cuatro años

COMPARACIÓN

Sevilla es la ciudad con menor deuda entre las urbes españolas con más de medio millón de habitantes

El Ayuntamiento de Sevilla ha reducido su deuda en algo más del 24% desde que Espadas tomó posesión como alcalde en junio de 2015 hasta el final del tercer trimestre del año pasado, según los datos oficiales recabados por el Banco de España en virtud del Protocolo de Déficit Excesivo.

El máximo órgano supervisor bancario de nuestro país ha realizado un estudio comparativo de la deuda de los ayuntamientos de las trece ciudades españolas con más de 300.000 habitantes desde el año 2007 hasta el tercer trimestre de 2017 y verificado que en el caso de Sevilla ha pasado de los 384 millones de euros existentes al finalizar 2007, el año previo al estallido de la crisis económica, a 318 millones de euros a final de septiembre pasado.

Los datos del Banco de España revelan que al finalizar 2010, último completo del mandato de Monteseirín como alcalde, la deuda municipal ascendía a 454 millones de euros, aunque esta  cifra no refleja la auténtica realidad, ya que el alcalde socialista dejó deudas millonarias larvadas en forma de pleitos judiciales que se han sustanciado en condenas contrarias al Ayuntamiento y que han tenido que pagar luego Zoido y, muy especialmente, su correligionario Espadas. Sin ir más lejos, en un Pleno extraordinario celebrado el pasado mes de noviembre se tuvo que aprobar “por sentido de la responsabilidad” de los grupos políticos municipales una modificación presupuestaria por valor de 5 millones de euros para afrontar condenas judiciales, la mayoría de ellas de la etapa de Monteseirín, y no tener que seguir acumulando intereses de demora.

Zoido tomó posesión a mitad del año 2011, ejercicio que acabó con una deuda de 452 millones de euros, inferior en tan sólo dos millones a la que había un año antes con Monteseirín, siempre según el informe del Banco de España. Esta entidad baja al detalle de los trimestres a partir del tercero de 2014, lo que nos permite afinar el dato de que Espadas (tomó posesión a mitad de junio de 2015) heredó de Zoido una deuda de 419 millones de euros.

Así pues, Zoido logró en sus cuatro años al frente del Ayuntamiento que la deuda municipal pasara de los 454 millones del último año de Monteseirín (2010) a 419 millones al acabar su mandato, lo que supuso una reducción de 35 millones de euros y de un 7,70%.

CASI DOS AÑOS Y MEDIO DESPUÉS

Desde el segundo trimestre de 2015, ya con Juan Espadas como alcalde, hasta la finalización del tercer trimestre del año pasado, último dato oficial disponible del Banco de España, la deuda del Ayuntamiento de Sevilla ha pasado de 419 millones de euros a 318 millones, es decir 101 millones menos (-24,10%). Dicho de otro modo, Espadas ha rebajado en números redondos tres veces más deudas en dos años y tres meses que Zoido en cuatro años.

En términos absolutos sólo han reducido más deuda que el de Sevilla entre las grandes urbes españolas Madrid (nada menos que 2.126 millones de euros), Valencia (139 millones) y Málaga (114 millones), pero como partían de niveles de endeudamiento muy superiores, Sevilla es la que menos debe de entre las ciudades que superan el medio millón de habitantes.

Entre las restantes sólo están en mejor situación la gran excepción de Bilbao, en una situación envidiable con una deuda de tan sólo un millón de euros, Las Palmas (44 millones), Alicante (83 millones) y Córdoba (203 millones).

Encabezan el ranking de ciudades endeudadas Madrid, que pese a quitarse más de dos mil millones de la etapa de Gallardón y Botella aún debe 3.511 millones de euros, Zaragoza (995), Barcelona (799), Valencia (597) y Málaga (502).

Y pese a la Ley de Estabilidad y las exigencias de Montoro, en lo que va de mandato municipal ha habido tres grandes ayuntamientos que en vez de reducir han incrementado todavía más su endeudamiento: Zaragoza (174 millones más), Murcia (136) y Barcelona (83 millones).

EVOLUCIÓN DEUDA AYUNTAMIENTO DE SEVILLA

AÑO                           MILLONES

 

2007                          384

 

2008                          422

 

2009                          522

 

2010                          454 (Monteseirín)

 

2011                          452

 

2012                          482

 

2013                          439

 

2014                          443

 

1 T 2015                   432

 

2 T 2015                   419 (Zoido)

 

3 T 2015                   405

 

2015                          394

 

2016                          347

 

3 T 2017                   318 (Espadas)

 

CUADRO EVOLUCIÓN DEUDA GRANDES URBES ACTUAL MANDATO

(Junio 2015-Septiembre 2017)

 

Ciudad                       Jun 2015       Sept 2017     Balance             %

 

Alicante                     140                   83                -57                 -40,70

 

Barcelona                  716                799                +83                +11,59

 

Bilbao                             9                     1                – 8                  -89,00

 

Córdoba                    253                203                -50                  -19,76

 

Madrid                    5.637            3.511          -2.126                -37,71

 

Málaga                       616                502                -114                -18,50

 

Murcia                       183                319                +136               +74,31

 

Palma Mallorca         331                319                -12                 – 3,62

 

Las Palmas                99                 44                 -55                 -55,55

 

Sevilla                        419                318                -101                -24,10

 

Valencia                     736                597                -139                -18,88

 

Valladolid                  122                101                  -21                -17,21

 

Zaragoza                    821                995              +174                +21,19

 

 

Fuente: Elaboración propia a partir de los datos del Banco de España

Cifras, en millones de euros

 

 

Empleo: la Semana Santa, mejor que la Feria de Abril

Las Ferias que se adentran en mayo reducen el paro menos que la Semana Santa

 La Feria sólo tiene más impacto cuando la Seman Santa cabalga entre marzo y abril

 Y la Feria en su tradicional abril genera más empleo que las que se celebran en mayo

La obsesión de los gobiernos municipales de Sevilla (desde Monteseirín a Espadas pasando por Zoido) de extender en todo lo posible la Feria de Abril al mes de mayo para captar el turismo madrileño de “puente” por el 1 y el 2 de mayo (fiesta general el primer día y autonómica el segundo) ha contribuido menos a la reducción del paro en dicho mes que la Semana Santa celebrada en abril, según un análisis comparativo de las fiestas primaverales en Sevilla capital durante los años de la crisis económica (2009-2017).

 Los sucesivos gobiernos locales se han basado en sendos estudios realizados por la Universidad Hispalense en 2007 (Semana Santa)  y 2009 (Feria) para, aplicando posteriormente la evolución del Índice de Precios al Consumo (IPC), destacar la Feria como la fiesta anual con mayor impacto en la economía de la ciudad.

 

Efectivamente, la Hispalense estimó hace ocho años que la Feria generaba un movimiento económico de 675,5 millones de euros, frente a los 240 millones de la Semana Santa actualizados para el mismo año 2009. Por lo tanto, casi tres veces superior.

 Estos informes han servido de coartada cuando ha sido preciso para justificar que durante los nueve años de crisis económica, en casi la mitad de los mismos (cuatro) la Feria se haya extendido al mes de mayo, siempre en función de los intereses del sector turístico y para procurar atraerse a los madrileños en su fiesta autonómica (dos de mayo), sumada a la del Primero de mayo.

 Así ocurrió en los años 2009 y 2011, con Monteseirín; 2014, con Zoido, y 2017, con Espadas.

 EN NOMBRE DEL TURISMO

  La supeditación de la Feria de Abril a los intereses del sector turístico alcanzó su grado máximo con Zoido hace tres años, cuando se celebró con temperaturas cercanas a los 40 grados entre el 6 y el 11 de mayo.

 Tal como comentamos en su momento,  el debate ya surgió apenas concluida la Feria del año  2013, cuando empezaron las presiones sobre el Ayuntamiento para que matara tres pájaros de un tiro a la hora de captar turistas para la ciudad sin solapar la Feria con el macropuente del 1 y 2 de mayo en Madrid, principal foco emisor de turistas hacia Sevilla.

 

El sector turístico local ya descontaba, como suele decirse en Bolsa, que los madrileños en particular y los turistas en general ya vendrían en masa a Sevilla en  Semana Santa y durante el puente de mayo, por lo que su objetivo desde el principio fue crear artificialmente un tercer motivo de visita poniendo la Feria lo más tarde posible para que no coincidiera con el puente y se erigiera por sí misma en polo de atracción turística. En su opinión, esto sólo era posible fijando su celebración después del puente, o sea, entre el 5 y el 11 de mayo, para que así los madrileños desembarcaran por tercera vez casi consecutiva en la ciudad, durante el fin de semana del 9 al 11.

 La conclusión que se extrajo de la Feria de aquel año es que la fiesta ya no la decide el Consistorio en representación o pensando en los 700.000 sevillanos, sino el sector turístico empresarial. No es éste el que está al servicio de Sevilla, sino al revés, sin que se aprecie que corresponda en justa contrapartida cuando se necesita su contribución para otras causas.

 

Un año después lo acabó reconociendo el entonces delegado de Fiestas Mayores, Gregorio Serrano, cuando declaró que la decisión de retrasar la Feria se había adoptado a petición del sector turístico, “del que hoy por hoy -afirmó- vive esta ciudad en gran parte. No es una decisión -añadió- que ha tomado el Ayuntamiento de forma arbitraria, sino que hemos puesto las necesidades de las personas por encima de las tradiciones”.

ANÁLISIS COMPARATIVO

Hemos realizado un estudio comparativo de la evolución del paro en Sevilla capital en el periodo de la crisis económica (2009-2017) y en los meses en que se han celebrado las fiestas primaverales: Semana Santa y Feria. En este lapso de tiempo se han dado todo tipo de situaciones: años en que tanto una como otra se han celebrado en abril; años en que la Semana Santa se ha celebrado en marzo y la Feria en abril; años con la Semana Santa a caballo entre marzo y abril y la Feria en abril; y años con la Semana Santa en abril y la Feria adentrándose en mayo.

 En los festejos digamos mixtos, a caballo entre dos meses, hemos atribuido el 50% del dato del paro registrado en cada uno de esos dos meses, ya fuera negativo o positivo. Hay que destacar que el paro siempre se ha reducido en los meses con fiestas primaverales, con una única excepción: mayo de 2009 (hubo tres días de Feria entonces), cuando se incrementó en 661 personas.

 

La primera y más importante conclusión es que a pesar de que a la Feria se le atribuye un impacto económico tres veces superior al de la Semana Santa, la fiesta religiosa contribuye más que la fiesta civil a la generación de empleo y a la reducción del paro. En el conjunto de meses en que se celebró la Semana Santa salieron de las listas del paro 11.845 sevillanos, frente a 9.678 en los meses de la Feria (un 18,30% menos). Dicho de otro modo, la Semana Santa contribuye a reducir el paro casi una quinta parte más que la Feria pese a que se le atribuye tres veces menos impacto económico.

 Segunda conclusión: todas las Ferias que se adentran en mayo para captar turistas madrileños tienen menos impacto en el empleo que las Semanas Santas de esos años, todas las cuales se celebraron en abril.

 Cuando la Semana Santa se celebra en marzo y la Feria en abril, hay alternancia de resultados: en 2013 la Feria tuvo más impacto en el empleo, y en 2016 fue al revés, ya que la Semana Santa fue mejor que la Feria.

 Y la Feria supera en impacto laboral a la Semana Santa cuando ésta se celebra a caballo entre los meses de marzo y abril.

 

Nos queda comparar la Feria consigo misma: cuando se celebra sólo en abril y cuando se adentra en mayo, parcial o totalmente. Pues bien, los datos avalan a la Feria exclusivamente en abril. En las Ferias que se han adentrado en mayo abandonaron las listas del paro un total de 3.885 sevillanos, mientras que cuando la Feria se circunscribió al mes de abril lo hicieron 5.793. Ahora bien, como ha habido cuatro Ferias extendidas a mayo y cinco sólo en abril, lo más objetivo es hacer el promedio. La cifra sigue favoreciendo a la Feria sólo en abril, en las que se da una media de 1.158 sevillanos que hallaron un trabajo en dicho mes, frente al promedio de 971 en las Feria extendidas a mayo.

 Por tanto, como conclusión general, la mejor Feria para la reducción del paro/creación de empleo es la tradicional: la de abril, no la de mayo.