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Sevilla acaba perdiendo los 6,3 millones dados por la Junta para un plan de empleo

El gobierno de Zoido incumplió las condiciones impuestas por la Consejería

Ahora el Ayuntamiento ha tenido que devolver el último millón de euros

Y para colmo le cuesta el dinero al tener que abonar 28.066 euros en intereses

La Junta de Gobierno del Ayuntamiento de Sevilla se ha visto obligada a devolver en su reunión de la semana pasada casi un millón de euros a la Consejería de Empleo, la única cantidad utilizada hace dos años con cargo al plan Emple@+30, que tenía una asignación superior a los 6 millones y que se ha acabado perdiendo en su totalidad por la deficiente gestión y ejecución realizada durante el mandato de Zoido como alcalde.

El Gobierno de Susana Díaz concedió al Ayuntamiento de Sevilla, cuando Zoido era todavía alcalde, una subvención de 6.348.000 euros para la ejecución del denominado Plan Emple@30+. Este programa fue dotado con 106 millones de euros para el conjunto de Andalucía y Sevilla capital se llevó prácticamente el 6% del mismo en atención a que era la ciudad con más parados de la región, ya que acumula cinco años superando la barrera de los 80.000 desempleados.

El objetivo de la Consejería de Empleo era que los ayuntamientos beneficiarios de las ayudas pudieran pagar contratos temporales de hasta un máximo de 6 meses para desempleados mayores de 30 años que llevaran un mínimo de 11 meses ininterrumpidos en el paro y con la condición de que no suplieran la labor del personal municipal.

La Junta de Gobierno del Ayuntamiento, entonces presidido por Zoido, acordó en enero de 2015 acogerse al plan Emple@30+ con las condiciones impuestas por la Junta de Andalucia y para un período que concluía en junio, justo el mes en que tomó posesión la nueva corporación municipal surgida tras las elecciones de mayo y con el socialista Espadas al frente.

Al hacer revisión de la situación del Ayuntamiento y de los asuntos pendientes, el nuevo gobierno se encontró con que el anterior del PP sólo había utilizado 948.701 euros del programa de la Junta para contratar parados mayores de 30 años.

Como había expirado el periodo de vigencia del Plan, el Consistorio tuvo que acordar en el verano del año pasado devolver 2.225.311 euros por contrataciones aún no materializadas y a renunciar a los 3.174.000 euros que quedaban por ingresar de la Consejería de Empleo.

INSPECCIÓN

Cuando el asunto parecía cerrado, la Junta de Andalucía comunicó que tras analizar los contratos realizados en la fase final del mandato de Zoido había detectado que se habáin incumplido los requisitos exigidos, tanto por el número como por la duración de los contratos, condiciones básicas para otorgar las subvenciones.

Como para poder acogerse a nuevas ayudas de la Junta a las contrataciones, previstas para finales de este año, el Ayuntamiento debe haber cumplido escrupulosamente las exigencias de los programas anteriores, al gobierno de Espadas no le ha quedado más opción que devolver a la Consejería el pasado fin de semana 976.767 euros: los 948.701 mal utilizados por el equipo de Zoido y 28.066 en concepto de intereses por el tiempo transcurrido.

Por tanto, entre unas cosas y otras, todo el dinero del Plan Emple@30+ concedido por el Gobierno andaluz a Sevilla durante el último año del mandato de Zoido ha tenido que ser devuelto a la Consejería porque sólo se utilizó menos de la sexta parte (el 14,94%) y en condiciones inferiores a las previstas.

El balance ha sido, pues, pésimo para la ciudad con más parados de Andalucía: ha dejado perder 6,3 millones de euros y encima ha tenido que pagar 28.066 euros en concepto de intereses.

Espadas paga 5 millones en facturas dejadas por Monteseirín y Zoido

A MEDIAS

Más de la mitad corresponden a la luz de Endesa y el resto, a las radiocomunicaciones de Emasesa

 

SIN PAPELES

La energía eléctrica se suministra tradicionalmente sin título contractual alguno

 

MOROSAS

Las empresas municipales no abonaban nada a Emasesa por su red Sécora

 

El Pleno del Ayuntamiento ha tenido que aprobar por la vía de urgencia el pago de facturas acumuladas por valor superior a los 5,3 millones de euros a repartir entre Endesa, por el suministro de electricidad,  y la empresa municipal Emasesa, por el uso de su red de radiocomunicaciones. Si con ésta todo quedaba más o menos en casa, con la compañía energética se temía que la reclamación de cantidad, dada su antigüedad (mandatos de Monteseirín a Zoido, al igual que con Emasesa), pudiera acarrear cualquier tipo de perjuicio a las arcas municipales o que el suministro eléctrico se pudiera ver afectado de alguna manera.

Una vez más, y ya se ha perdido la cuenta, el gobierno de Espadas ha de afrontar el abono de deudas heredadas de sus antecesores por pleitos perdidos u otras razones. Ha sido el caso de facturas pendientes por el consumo de energía eléctrica del alumbrado público y de las fuentes durante los años 2010 (mandato de Monteseirín) y 2014 (mandato de Zoido), ambos inclusive, si bien la mayoría de la deuda acumulada es imputable a la última corporación, gobernada por el PP.

En total, había acumuladas facturas por diversos conceptos desde 2010 a 2012 (38.270 euros); julio de 2013 (712.884); agosto de 2013 (565.848); resto del año 2013 (1.424.114) y año 2014 (140.082 euros), hasta sumar 2.881.200, 38 euros.

El Ayuntamiento ha necesitado diez meses para aclarar la cuestión, ya que las facturas fueron recibidas el día 7 de enero, inmediatamente después de la festividad de los Reyes Magos. Al parecer, la compañía Endesa entregó por Registro General del Ayuntamiento cierta facturación, que fue enviada a distintos Servicios municipales. Estos, cuya competencia no era resolver sobre el asunto, optaron por devolverla a Endesa en vez de remitirla de nuevo al Registro General para que éste la enviase a los departamentos correctos.

El Servicio de Alumbrado Público, a petición del de Contratación, ha tenido que emitir un informe justificativo de las causas del retraso en la recepción de las facturas, y en algún caso Endesa ha refacturado de forma agrupada.

El gobierno local ha constatado así que la gestión de la facturación de Endesa, especialmente con respecto a Urbanismo, ha dejado mucho que desear en los últimos años. Se da además la circunstancia, reiterada corporación tras corporación municipal, de que el servicio de suministro de energía eléctrica para el alumbrado público se sigue prestando sin título contractual alguno, por lo que los pagos a Endesa se justifican administrativamente en concepto de indemnización sustitutoria de los daños causados.

RADIOCOMUNICACIONES

Por otra parte, ha habido que reconocer en favor de Emasesa el gasto realizado en el mantenimiento y en el servicio de la red corporativa de comunicaciones (Sécora) para el resto de empresas municipales agrupadas en el AIE y por el propio Ayuntamiento de Sevilla.

Estos gastos se realizaron durante los años 2008 a 2011 (mandatos de Monteseirín) y los meses de enero a octubre de 2012 (mandato de Zoido) y ascendían a 2.452.937,554 euros.

 

Espadas versus Zoido

Al cabo del primer año es mayor el número de sevillanos que creía que la ciudad mejoró, y muchos más los que decían que fue a peor, con Zoido que con Espadas

La visión de que Sevilla está más sucia ha subido cinco puntos en el mandato de Espadas en comparación con el primer año de Zoido

El uso de las bicicletas de Sevici ha caído en un 7% en el primer ejercicio de Espadas frente al primero de Zoido

Globalmente, en el primer año de Espadas ha crecido el uso del coche privado en detrimento del sistema público

 

El pasado curso político se cerró en Sevilla antes de las vacaciones del mes de agosto con la difusión a finales de julio del Barómetro Socioeconómico de la Fundación Cámara y del Centro Andaluz de Prospectiva en que se evaluaba la situación de la ciudad tras el primer año de gobierno de Espadas y la opinión de los sevillanos sobre su gestión.

Antes de que avance más el recién iniciado nuevo curso político, creemos que resulta de interés establecer una comparación entre ese Barómetro relativo al primer año de Espadas como alcalde y el que cuatro años antes (Junio de 2012) realizaron la Fundación Cámara y el Centro Andaluz de Prospectiva sobre el primer año de gobierno de Zoido, para comprobar similitudes y diferencias.

Hay que precisar que los Barómetros sobre el estado de Sevilla no siempre siguen las mismas pautas, ya que, obviamente, los asuntos que saltan al primer plano de la actualidad y sobre los que se pregunta a los sevillanos son distintos con el paso de los años, por lo que en este informe nos limitamos a abordar los temas en que se puede hacer, siquiera de forma aproximada, una comparación entre la gestión de Zoido y la de Espadas.

EXPECTATIVAS

Lo primero que llama la atención es ver que tras el primer año de los respectivos mandatos de cada alcalde era mayor el número de sevillanos (20,1%) que opinaban que Sevilla había mejorado con la gestión de Zoido que el de quienes opinan que lo ha hecho con la de Espadas (17,8%). Ahora bien, en sentido contrario los datos son mucho más negativos para el alcalde del PP que para el del PSOE: un 37,3% creía que Sevilla había empeorado con Zoido frente a tan sólo un 17,1% que creen ahora que ha evolucionado a peor con Espadas.

Una posible explicación a esa visión tan negativa sobre el gobierno del PP podría radicar en que el Zoido de los 20 concejales había suscitado tanta ilusión que al cabo de un año, como las expectativas no se cumplieron, un buen número de sevillanos expresaron su decepción en el sondeo.

La proporción de quienes pensaban que Sevilla no ha experimentado cambio alguno o que sigue igual con uno y otro alcaldes tras su primer año en el Ayuntamiento es del 41,8% con Zoido y del 65,1% con Espadas. Globalmente, pues, si sumamos el porcentaje de quienen pensaban/piensan que Sevilla mejoró/sigue igual, es decir que no ha evolucionado a peor, la diferencia es claramente favorable a Espadas (82,9%) frente a Zoido (61,9%), quizás porque Espadas no prometió, como vulgarmente suele decirse, “el oro y el moro” y por tanto los sevillanos le conceden aún más margen de maniobra, más periodo de gracia que a Zoido, el cual apareció ante ellos como con una varita mágica con que iba a acabar hasta con el paro (recuérdese aquella promesa de que él sería “el alcalde del empleo”).

LOS PROBLEMAS

Zoido no sólo no fue el alcalde del empleo, sino que con él Sevilla sobrepasó por primera vez (septiembre de 2011) la barrera de los 80.000 desempleados en que lleva sumida en los últimos cinco años con la única excepción del pasado julio. Por eso el paro sigue siendo calificado como el principal problema de la ciudad tanto con Zoido como con Espadas, si bien con mayor intensidad en el caso del primero (59%) que en el del segundo (49,3%), y es que en junio de 2012, fecha del primer Barómetro de Zoido, había en la ciudad 85.906 desempleados frente a los 80.649 de junio de 2016 con Espadas.

El segundo problema de la ciudad para los sevillanos , tanto en el año inicial de Zoido como el de Espadas, es la limpieza, pero la visión es más negativa con el actual alcalde que con su predecesor. Un 10,5% de los sevillanos la señalaban con Zoido, frente a un 15,30% con Espadas. Así pues, un 5% más de sevillanos en números redondos ven Sevilla más sucia con Espadas que con Zoido cuatro años después, en lo que constituye un serio toque de atención al actual alcalde.

Mientras que con Zoido el tercer problema era la situación económica (7,4%), a modo de corolario del paro, no deja de ser significativo que con Espadas el problema que se aúpa al tercer puesto en la preocupación de los sevillanos es el abandono de las calles (5,4%), que iría asociado al de la limpieza. Si se suman los dos arrojan una cifra del 20,7% bastante inquietante para Espadas, ya que demuestra que para la quinta parte de los ciudadanos el principal problema de Sevilla es el aspecto de suciedad y abandono que perciben en sus calles, plazas, parques y jardines, y esto, al contrario que el paro, ya se vincula directamente a la gestión del Ayuntamiento.

MOVILIDAD

Tanto con Zoido como con Espadas el tráfico es señalado como el cuarto gran problema de la ciudad, si bien con una leve mejoría en favor de Espadas (5,3%) frente a Zoido (6,1%). Esta percepción de que el tráfico es más fluido queda ratificada en las respuestas cuando se pregunta directamente por la valoración en este aspecto: con Zoido era negativa en un 50,4%, frente a sólo el 40,7% con Espadas; positiva, en un 47,5% para Zoido frente a un 54,2% con el actual alcalde. Así, el valor medio de Zoido en tráfico (4,29 puntos) es inferior al de Espadas (4,62) tras el primer año de mandato de cada uno.

Cuando se preguntó por la valoración de la gestión del Ayuntamiento de cero a diez puntos, la del gobierno de Espadas supera al de Zoido en todos los capítulos comparables. Estas son las notas otorgadas por los sevillanos, siendo la primera la del gobierno de Zoido y la segunda la del gobierno de Espadas:

-Transporte público: 5,5 // 5,95 puntos

-Parques y Jardines: 5,3 // 5,63

-Seguridad ciudadana: 5,2// 5,84

-Centros de enseñanza: 5,0// 5,80

-Servicios sociales: 4,8 // 5,40

-Limpieza de la ciudad: 4,4 // 4,73

-Viviendas sociales: 4,3 // 4,93

Hay que subrayar la paradoja de que habiendo señalado un 15,30% de los sevillanos la limpieza como el principal problema de la ciudad, luego se puntúa ligeramente mejor la gestión del servicio correspondiente con Espadas que con Zoido.

FRENAZO A LA BICI

La comparación entre Barómetros refleja otro dato digno de reflexión: el hundimiento del Servicio Público de Bicicletas (Sevici) con Espadas, que no ha sabido revertir aún una tendencia que se vislumbraba ya a lo largo del mandato de su predecesor. Si al cabo del primer año de Zoido un 18,80% de los sevillanos confesaban que viajaban en las bicicletas de Sevici, esa proporción ha caído hasta el 11,9% con Espadas (casi 7 puntos menos).

Al margen de la bicicleta, aunque luego subrayaremos otra paradoja, en el mandato del gobierno actual se ha incrementado notablemente el número de sevillanos que declaran usar transportes públicos cuando la cuestión se les plantea en concreto, muy especialmente en el caso del Metro y del tranvía.

Así, frente al 96,3% de los ciudadanos que confiesan ahora que utilizan el autobús con Espadas, la proporción era del 92,70% con Zoido. En el tranvía es del 53,6% con el actual alcalde frente al 42,80% con su antecesor. En el Metro, del 43,6% frente al 31,30%. Y hasta ha mejorado el uso del Cercanías de Renfe: el 19,2% declaran que lo usan ahora frente al 18,40% hace un cuatrienio.

Pero volvemos a constatar una gran paradoja, ya que cuando se pregunta globalmente por el uso del transporte público o privado, sin especificar ningún medio en concreto, el resultado es inverso al que podría colegirse por el capítulo anterior: un 68,9% de los sevillanos usaba el transporte público durante el primer año de Zoido, proporción que ahora se ha reducido al 64,80% con Espadas. Asimismo, se ha pasado de un 26,20% que usaban el vehículo privado hace cuatro años a un 33,20% con Espadas (se usa más el coche en el mismo porcentaje en el que ha caído el uso de la bici).

En cuanto a la valoración de los transportes, mejora la puntuación del Metro, el tranvía y el autobús con Espadas pero empeora la de Sevici y el Cercanías. Los sevillanos puntuaban hace cuatro años con un 7,85 el Metro durante el mandato de Zoido, frente a los 8,03 puntos que obtiene en el mandato de Espadas. En el Cercanías se pasa de un 7,58 a un 7,38; en el tranvía, de un 7,31 a un 7,52; en Sevici, de un 7,30 a un 6,24, y en el autobús, de un 5,9 a un 6,21.

En el primer año de Espadas se percibe un empeoramiento del tráfico en tres de los once distritos de la ciudad (Los Remedios, Sur y Este-Alcosa-Torreblanca) y una mejoría en los ocho restantes.

 

‘SORPASSO’ FUTBOLÍSTICO

 

La última ratio comparable entre los dos Barómetros es la futbolera. Al cabo de un año de mandato de Espadas hay más sevillistas que béticos en la ciudad, quizás porque el actual alcalde ha heredado los éxitos europeos del club de Nervión en la fase final del mandato de Zoido. Tras el primer año de mandato de Zoido como alcalde había un 40,1% de sevillanos que se declaraban seguidores del Betis, frente al 36,7% que dicen serlo en estos momentos con Espadas. Por el contrario, en aquel entonces había un 37,4% que decían ser sevillistas, mientras que tras el primer año de Espadas ya hay un 39,4% de hinchas del club blanco.

Antes, un 19,4% declaraba no ser ni bético ni sevillista; ahora, con Espadas, ese porcentaje baja al 17,8% (prácticamente en la proporción que ha crecido el número de sevillistas). De ambos clubes se declaraban un 3,1 de los sevillanos y ahora tienen el corazón compartido entre los dos un 5,6%.

 

Elecciones generales 26-J 2016: empatar no es ganar

 
El PP se atribuye el fin de la hegemonía socialista en Sevilla pese a quedar a 48.348 votos
El PSOE presenta sus resultados en clave municipal y desvía el foco hacia Pedro Sánchez

 

Para ponernos en situación, recordemos los resultados de las elecciones generales del pasado 26 de junio en la provincia de Sevilla:

 

-El PSOE recibió 348.001 votos (el 33,70% del total), que le supusieron 4 diputados.

-El PP, 299.653 votos (el 29,02%), que le otorgaron 4 diputados.

-Unidos Podemos, 214.244 sufragios (el 20,75%) gracia a los cuales logró 3 diputados.

-Ciudadanos, 137.718 votos (el 13,34%), que le han permitido un diputado.

 

Los datos reflejan que, por las características del sistema electoral, se ha producido un empate en número de escaños entre el PSOE y el PP y aunque por primera vez en la historia de la Democracia los socialistas no han superado en actas de diputado a los populares en su feudo sevillano, la cuna de Felipe González y Alfonso Guerra, aún mantienen a su favor una diferencia de 48.348 votos.

Sin embargo, en la noche electoral el presidente provincial del PP, Juan Bueno, presentó el empate en diputados, que no en votos, como una victoria de su partido, al expresarse ante su líder regional, Juanma Moreno, en los siguientes términos: “El PSOE ha perdido su hegemonía en esta provincia gracias al duro trabajo de los últimos meses del comité de campaña, de los alcaldes, concejales y miles de militantes, por lo que voy a seguir liderando el partido en Sevilla con un único objetivo: ponerlo a tu disposición para que seas presidente de la Junta”.

EXPECTATIVAS

Hegemonía, según el Diccionario de la Academia, significa “supremacía de cualquier tipo”. Dado que el PSOE supera en 48.348 votos al PP en la provincia de Sevilla, mantiene aún su hegemonía en la circunscripción, por más que Juan Bueno sostenga lo contrario.

Se engañaría el PP si pensara que ha protagonizado su particular “sorpasso” provincial, como desde hace seis elecciones de distinto tipo lo ha dado con Zoido como cabeza de lista en la capital, pero como en la vida, y la política no podía ser menos, nos movemos también en función de nuestras expectativas, el resultado le sabe al PP a victoria porque nunca tuvo la expectativa de igualar al PSOE en su bastión sevillano aunque fuera sólo en diputados; y al PSOE le sabe a cuasi derrota, porque jamás imaginó que el PP le empataría este partido tras haberlo hasta goleado en muchas de las elecciones anteriores.

Hay muchas maneras de analizar los resultados. Los números indican que el PSOE y el PP han empatado en número de diputados, por delante de Unidos Podemos (3) y de Ciudadanos (1), pero si se mide el coste en votos de cada escaño vemos que al PSOE le ha costado cada uno de los suyos una media de 87.000 sufragios; al PP, 74.913; a Unidos Podemos, 71.414, y a Ciudadanos, 137.718. Así pues, merced a la ley D’Hont, Unidos Podemos, la coalición a la que populares y socialistas señalan como la gran derrotada, es quien proporcionalmente ha obtenido mejor resultado en Sevilla por rentabilizar mejor sus votos, mientras que C’s, que ha precisado 137.718 sufragios para un solo diputado, es el que peor renta ha sacado de sus votos.

NO ERAN MUNICIPALES

En el lado contrario al PP, el presidente provincial del PSOE, Fernando Rodríguez Villalobos, ha subrayado que de las tres provincias en que ha ganado su partido en toda España -Huelva, Jaén y Sevilla-, en las dos primeras la diferencia respecto del PP ha sido del 2,5% y del 2%, respectivamente, mientras que en Sevilla ha sido del 4,68%.

“Estos resultados -afirma Villalobos- vuelven a decirnos además que en 83 de los 105 municipios de la provincia de Sevilla gana de nuevo el PSOE: si eso es perder hegemonía, que me lo expliquen”. Villalobos tiene razón, pero olvida que en unas elecciones generales el voto que se mide es el del conjunto de la provincia y no el de los municipios, por lo que es mucho más importante ganar en la capital, donde el PP se viene imponiendo desde hace nueve años (129.919 votos ahora frente a los 107.409 del PSOE) que, con todos los respetos, en decenas de pueblos cuya población no supera a la de un barrio o un distrito de la metrópolis.

Los socialistas corren el riesgo de creer que el voto rural les dará siempre la victoria en Sevilla, cuando ya está viendo que por primera vez el PP les empata en diputados y está ya a menos de la barrera psicológica de los 50.000 sufragios de diferencia. Cuanto más siga aumentando el voto urbano del PP, más riesgo de derrota sufre el PSOE.

HACIA SÁNCHEZ

Como no en vano Villalobos ha sido uno de los mentores de Susana Díaz, la estrategia de ambos tras la victoria del PP en Andalucía y del empate en Sevilla ha sido similar: presentar los resultados en clave municipal y no en provincial (el ámbito en que se eligen los diputados) y desviar el foco de los malos resultados hacia el líder nacional, Pedro Sánchez, como si nadie en Sevilla y Andalucía tuviera ninguna responsabilidad o nada que ver con estas elecciones.

Terminales mediáticas afines a la causa del puño y la rosa trasladaron de inmediato esta interpretación a la opinión pública. Así, un periódico sevillano publicó el siguiente titular: “El PSOE ha perdido con Sánchez el 20% de sus votantes en la provincia”, como si fuera Pedro Sánchez el presidente provincial del partido en vez de Fernando Rodríguez Villalobos.

Por su parte, Susana Díaz compareció al día siguiente de las elecciones ante los medios mostrando a su espalda un mapa de Andalucía con el voto coloreado en rojo y en azul no por las ocho provincias (el ámbito donde se dilucidaron los diputados y en el que cinco habrían sido azules, del PP, y tres rojas, del PSOE), sino por lo casi 800 municipios de la región para, siguiendo la tesis de Villalobos, que se viera el predominio del rojo socialista en los pueblos y como si se hubiese tratado de unas elecciones municipales en vez de generales.

Además, la presidenta mantuvo la tesis de que ella no había sido candidata, de lo que se infería que no podía achacársele la derrota en Andalucía porque el candidato en estos comicios había sido Pedro Sánchez, el mismo al que el periódico afín le imputaba la pérdida del 20% de los votos en la provincia de Sevilla.

 

EL NUEVO TIEMPO

Curiosamente, Susana Díaz nunca desmintió antes a los medios, que de forma generalizada le fueron atribuyendo a su persona las victorias del PSOE en Andalucía desde su ascenso al poder en su partido y en la Junta y pese a que ella no era la candidata, como ocurrió en las elecciones europeas del año 2014, las municipales de 2015 y las generales del pasado 20 de diciembre (obviamente, en las autonómicas andaluzas sí era la candidata de su partido a la Presidencia de la Junta), triunfos que se arrogó ella misma, como cuando tras las elecciones europeas dijo que “esta victoria del PSOE (en Andalucía) es el primer fruto del nuevo tiempo (su lema en política)”, según recogió el diario ABC. No le atribuyó los resultados andaluces a Elena Valenciano, que era la cabeza de lista del PSOE al Parlamento Europeo (en este tipo de elecciones continentales la circunscripción es nacional).

Como tampoco desmintió a los medios que titularon tras las elecciones municipales de mayo “Susana Díaz encadena la tercera victoria en Andalucía” (Diario Sur, de Málaga), y “El PSOE gana en Andalucía y mitiga el mal resultado nacional” (Diario El País) tras el 20-D, a pesar de que la presidenta tampoco era candidata en ninguna de las dos.

Una vez más, entre nuestros políticos se cumple el dicho de que “las derrotas son huérfanas”, pero con una variante específica en el caso del PSOE andaluz: en nuestra tierra son de Pedro Sánchez.

 

Elecciones 26-J 2016: Zoido logra 8.926 votos más en Sevilla capital pero ese resultado no le daría la Alcaldía

Obtiene su sexta victoria en la capital de Andalucía en otras tantas elecciones

Con los votos del 26-J perdería un concejal en beneficio de Ciudadanos
El PP gana en siete distritos y avanza en votos en los once de la ciudad

 

Zoido, que encabezaba la lista del PP por la provincia de Sevilla, ha vuelto a ganar en la capital de Andalucía, y ya van seis veces en otras tantas convocatorias electorales. Esta vez lo ha hecho con 8.926 votos más que en las pasadas elecciones generales del 20 de diciembre, pero si se extrapolan estos datos al Ayuntamiento, se encontraría con la paradoja de que perdería un concejal y no estaría en condiciones de arrebatarle la Alcaldía a Espadas, siempre que éste contara con el apoyo de la coalición Unidos Podemos.

Tras aquellos históricos 166.040 votos en las elecciones municipales del año 2011, que le auparon a la Alcaldía de Sevilla con una absolutísima mayoría de 20 concejales que se antoja improbable que nadie repita en años y perder el bastón de mando un cuatrienio después, aun repitiendo victoria (debido al respaldo de toda la izquierda a Espadas), Zoido no ha dejado de mejorar los resultados del PP en Sevilla capital en las dos elecciones generales: las del 20 de diciembre de 2015 y las del pasado domingo, 26-J, en que también encabezó la lista por el partido de la gaviota.

Se da la circunstancia de que Zoido cuenta por victorias en Sevilla capital todas las elecciones en que ha concurrido como número uno por el PP: tres elecciones municipales (2007, 2011 y 2015), unas autonómicas (marzo de 2015) y dos generales (2015 y 2016). Con este currículum electoral parece impensable que, si lo desea, Zoido no vuelva a ser el candidato del PP a las municipales del año 2019, aunque una vez más tenga que compatibilizar su puesto de concejal en Sevilla con el de diputado en Madrid y su doble función le reste tiempo que dedicar a la capital andaluza. Por otra parte, en el seno de su formación y del grupo municipal tampoco se vislumbra una alternativa a corto plazo, por lo que puede haber Zoido para rato.

El pasado domingo, el PP obtuvo en Sevilla capital 129.919 votos, 8.926 más que hace medio año y 23.598 más que en las municipales de mayo de 2015. A diferencia del PSOE, que da un paso adelante y otro atrás en la franja entre los 100.000 y los 110.000 votos, el PP está creciendo de forma ininterrumpida desde hace trece meses en la capital, con la siguiente evolución: 106.321 votos en las municipales; 120.993 en las generales del 20-D y 129.919 en las generales del 26-J.

Sin embargo, la gran paradoja es que si se extrapolan los resultados del domingo al Ayuntamiento y se traducen a número de concejales, el PP perdería un edil (pasaría de 12 a 11) en beneficio de Ciudadanos (pasaría de 3 a 4) y la suma de los ediles de estas dos formaciones de centro-derecha (15) no permitirían a Zoido arrebatarle la Alcaldía si, como se presupone, el PSOE obtuviera el apoyo de la coalición Unidos Podemos (16 concejales).

POR DISTRITOS

El PP ha ganado en siete distritos de la ciudad (Bellavista, Casco Antiguo, Los Remedios, Nervión, San Pablo-Santa Justa, Sur y Triana) y de nuevo supera el 70% de sufragios (en concreto, un 70,74%) en su tradicional feudo de Los Remedios. Además, logra el 5411% en Nervión y supera el 40% en Casco Antiguo (47,49%), Triana (42,34%) y Bellavista-La Palmera (41,51%). El único partido que puede presentar un resultado algo similar, y sólo en un distrito, es el PSOE: 43,06% en Cerro-Amate.

Los populares de Zoido quedan segundos en el distrito Macarena, superados por el PSOE, y terceros en Cerro-Amate, Este-Alcosa-Torreblanca y Norte (por detrás de PSOE y Podemos en estos tres casos).

Lo más significativo es que el PP no retrocede en ningún distrito de la capital y que gana votos en todos ellos, especialmente en un gran feudo socialista, Este-Alcosa-Torreblanca, donde capta 1.289 votantes nuevos.

Los sufragios ganados por el PP se distribuyen de la siguiente forma por los once distritos de la ciudad: Este-Alcosa-Torreblanca (+1.289), Nervión (+924), Triana (+921), Casco Antiguo (+883), San Pablo-Santa Justa (+874), Bellavista-La Palmera (+808), Sur (+807), Macarena (+696), Norte (+580) y Los Remedios (+545). Así pues, donde menos votos gana es en su feudo de Los Remedios, quizás porque ya es difícil incrementar la cuota.

Evolución voto PP en Sevilla capital

 

 

Distrito                                  Municipales              Generales                  Generales

(24-5-2015)                        (20-12-2015)       (26-6-2016)

 

 

 

Bellavista-Palmera               7.862                        8.793                                                9.601

 

Casco Antiguo                      13.788                                 15.533                                  16.416

 

Cerro-Amate                           5.129                                  6.148                                    6.747

 

Este-Alcosa-Torreblanca       9.669                                  11.116                                  12.405

 

Los Remedios                           9.399                               10.746                                  11.291

 

Macarena                                8.426                                   9.884                                  10.580

 

Norte                                     5.001                                    5.820                                     6.400

 

Nervión                                  14.842                                16.474                                 17.398

 

San Pablo-Santa Justa         9.914                                  11.087                                 11.961

 

Sur                                         12.514                               14.127                                 14.934

 

Triana                                    9.777                                  11.265                                 12.186

 

SEVILLA CAPITAL              106.321                               120.993                              129.919

 

 

 

Tranvía al cubo

 

Espadas ha anunciado su propósito de prolongar el tranvía desde San Bernardo hasta Santa Justa, en línea con el proyecto auspiciado en su día por Monteseirín y, después, por Zoido. Recuérdese que si Monteseirín (PSOE), cuya lista no fue la más votada en las elecciones municipales de 1999, accedió a la Alcaldía en detrimento de la candidata que sí lo fue, Soledad Becerril (PP), fue merced a un pacto entre el andalucista Rojas Marcos y Chaves por el que, a cambio, la Junta se comprometió a reanudar las obras de la línea 1 del Metro, que en los años 80 había paralizado otro alcalde socialista, Manuel del Valle.

Sin embargo, la tuneladora no empezó a funcionar realmente hasta seis años después (agosto de 2005), cuando ya Monteseirín había cambiado de pareja de baile politico para librarse del PA de Rojas Marcos y echarse en brazos de la IU de Torrijos. Como el entonces alcalde veía que el prometido Metro tampoco iba a estar listo para las elecciones municipales de mayo de 2007 (acabaría inaugurándose, todavía inacabado, en abril de 2009) y temía que una posible frustración de los sevillanos por tal incumplimiento se pudiera volver contra él, se le ocurrió un sucedáneo de Metro en forma de tranvía, al que sin ocultar su propósito denominó Metrocentro.

Y lo uno llevó a lo otro: la supuesta peatonalización de la Avenida (convertida en un caos circulatorio y en el que los peatones tienen menos sitio para moverse, y con mucho más riesgo, que antes) para permitir así tender las vías desde el Prado hasta la Plaza Nueva.  Como había que tratar de llegar con el tranvía acabado como fuera a la fecha electoral, cortó sin los informes técnicos previos y preceptivos que lo justificaran todos los árboles y destruyó los hornos almohades hallados en la Puerta de Jerez durante las obras, pese a lo cual se retrasó, ya que el tranvía no se inauguró hasta el 28 de octubre de 2007, cinco meses después de la cita con las urnas.

COSTES OCULTADOS

Nunca se informó sobre el coste real de las obras. La cifra generalmente aceptada fue de unos 80 millones de euros (años después se rebajó extraoficialmente a 60,5 millones) para un recorrido del que también se dieron cifras dispares y que se ha cifrado en 1.300 metros en números redondos. La desproporción entre el coste del tranvía y su escasa utilización inicial en una distancia tan corta que podía cubrirse dando un paseo o usando una lanzadera de Tussam como la que durante las obras se puso en servicio entre la avenida de Roma y la Magdalena, provocó críticas y chanzas como aquella frase del tranvía que iba “de ningún sitio a ninguna parte”.

Ante la falta de suficiente demanda, dado que muchos usuarios que arribaban en autobús al Prado llegaban desde allí andando antes o simultáneamente que el tranvía a la Plaza Nueva y además se ahorraban el transbordo, el gobierno de Monteseirín decidió prolongar la línea hasta San Bernardo y quitar todas las paradas de autobús que pudiera en el Prado, con lo que se incrementó progresivamente el número de usuarios del tranvía (ya había que caminar dos kilómetros en caso de no tomarlo), para así justificar ante la opinión pública su construcción (3,94 millones de pasajeros en el año 2015).

Tampoco se reveló el coste de prolongar en unos 885 metros la línea del tranvía desde el Prado hasta San Bernardo, hasta sumar en total los 2.000 metros que le atribuye Tussam en su página web (apartado “Características del tranvía”), aunque también extraoficialmente se habló de unos 13 millones de euros. Así pues, en total los dos kilómetros de tranvía habrían costado entre un mínimo de 73,5 millones de euros y un máximo de 93 millones.

El despilfarro realizado únicamente por los intereses electoralistas de Monteseirín pero siempre con el dinero del contribuyente y dejando la deuda multimillonaria a sus sucesores se pone aún de manifiesto cuando se comprueba que el 70% del itinerario que recorre en superficie el tranvía es el mismo que cubre bajo tierra el Metro desde la Puerta de Jerez hasta San Bernardo, y que el único tramo en que no coinciden son los 600 metros hasta la Plaza Nueva, sustituibles ahora mismo por varias líneas de autobuses que unen el Paseo de Colón con la Plaza de la Magdalena, aún más al interior del Centro.

COPIANDO A MONTESEIRÍN

Ahora llega Espadas, como antes Zoido (que pasó de incrédulo a converso), y en vez de molestar al gobierno socialista de la Junta de Andalucía para que empiece de una vez alguna de las tres líneas de Metro pendientes tras siete años de espera acumulada, hace lo mismo que su correligionario Monteseirín: a falta de Metro, un Metro “light”, o sea, más tranvía. Así que retoma el proyecto de aquél de unir San Bernardo con Santa Justa (unos 1.800 metros) como primera etapa de una segunda posterior, en la que se llevaría hasta el aeropuerto.

Esta es la misma opción que poco antes de las elecciones municipales de 2015 presentó Zoido en el Foro Gaesco, la patronal de la construcción: una línea (la tercera ya) con cuatro paradas (dos en San Francisco Javier, una en Luis de Morales en la puerta de El Corte Inglés, y la última cerca de Santa Justa), para la que se necesitarían 36 meses (casi tres años) de trabajos y a un coste de 76 millones de euros.

Un punto muy importante y que pasó casi inadvertido en su intervención fue que la ejecución de este proyecto permitiría construir unas nuevas cocheras para el tranvía en el entorno de Santa Justa, dado que en sus prisas electoralistas para construir la línea Monteseirín usó el subterfugio de “subsanar a posteriori” un supuesto error en el PGOU de 2006 y recalificó como terrenos “dotacionales con carácter de sistema de equipamiento” los suelos que estaban calificados en el Plan como residenciales en el Prado de San Sebastián.

Aquella argucia le permitió improvisar allí la construcción de las cocheras del tranvía, con todas las molestias de ruidos y olores desde la madrugada hasta altas horas de la noche para los vecinos. Estos, que contaron con el apoyo de Zoido cuando estaba en la oposición pero que luego los dejó vendidos cuando llegó a la Alcaldía, llevan envueltos desde hace nueve años en una batalla urbanística y jurídica contra el Ayuntamiento que recuerda a la ya librada, con éxito, contra la Biblioteca universitaria en la misma zona. Si los tribunales fallan a favor del vecindario, sería el fin de las cocheras y, por tanto, del tranvía, de ahí la necesidad política que tiene el Ayuntamiento de prolongar la línea hacia Santa Justa para llegar hasta suelos donde levantar unas cocheras alternativas para el caso de que perdiera el pleito.

A COSTE DE LOS ÁRBOLES

Zoido presupuestó en 76 millones el coste de prolongar la línea, que, entre otros, incluía un paso subterráneo en Ramón y Cajal para evitar un cruce con semáforos y una afección al tráfico rodado. Espadas, en sus comparecencias periodísticas, ha rebajado el coste a unos 40 millones, quizás porque en su afán de inaugurar la línea antes del final de su mandato quiere hacerla por la mediana arbolada (IU estimó en su día que esa solución suponía la eliminación de unos 208 árboles y arbustos, aunque a saber los que queden dado nuestro proverbial maltrato al patrimonio vegetal). En vez de quitarle carriles a los coches para prolongar el tranvía, quitamos el espacio de los árboles. Esta es la Sevilla sostenible signataria de la Agenda XXI.

Si sumamos los entre 73 y 93 millones ya gastados en el tranvía con los entre 40 y 76 millones de la nueva línea la factura ascendería a entre 113 y 169 millones de euros, cifra equivalente a entre la cuarta parte y un tercio de la cantidad por la que se adjudicó la primera línea de Metro (después, como suele ocurrir, hubo un sobrecoste de 196 millones).

 

Una vez más se pretende gastar el dinero en duplicar en superficie lo que ya está comunicado bajo tierra. Actualmente, en un día laborable, las estaciones de San Bernardo y Santa Justa están comunicadas por aproximadamente 200 trenes de Cercanías (100 en cada sentido) de las líneas C-1, C-4 y C-5 y que prestan servicio entre las 5:08 y las 23:41 horas. La frecuencia de paso está en una media de un tren cada 15 minutos, aunque en las horas-punta hay hasta siete trenes (paso de uno cada menos de 9 minutos). El tiempo de viaje es de 4 minutos (aunque los trenes de la C-4 emplean en torno a 20 porque el recorrido es distinto). El precio del billete sencillo es de 1,80 euros si no se aplican los descuentos que permiten abonos y tarjetas. Además, existe la ventaja añadida de que la estación de San Bernardo se comunica directamente con la del Metro.

A esta conexión directa que ya existe entre las dos estaciones y que se solaparía con la prolongación del tranvía hay que unir la que en superficie permiten al menos, salvo error u omisión, cuatro líneas de autobuses: la 28, C-1, C-2 y la del aeropuerto, pero los usuarios carecen de información combinada en los paneles luminosos de las paradas de Tussam (donde los haya) de los horarios ferroviarios y del autobús para optar por uno u otro en función del tiempo de paso. Si en último extremo se quiere que haya más frecuencia de paso entre una y otra estaciones, bastaría con incrementar el número de autobuses de Tussam o/y de trenes de Renfe, mediante un convenio con esta última, en vez de gastar entre 40 y 76 millones de euros en prolongar en superficie un tranvía para conectar lo que ya está conectado. Desde el punto de vista económico, ese gasto es difícilmente racional y justificable, por más que el dinero lo ponga la UE o el Ayuntamiento, ya que al fin y al cabo son fondos públicos.

LA ALTERNATIVA

Partiendo de la base de que a medida que el Ayuntamiento más prolongue el tranvía más coartada le dará a la Junta para que no construya nuevas líneas de Metro, si Espadas quiere extender aquél debería pensar en opciones que no supusiesen duplicar en superficie los trayectos que ya cubren el Metro y el Cercanías ferroviario. Por ejemplo: extenderlo por la Avenida de Hytasa hasta las cocheras del Metro. Podría así compartirlas con éste, , desmontar las del Prado y dar servicio al Cerro del Aguila y los polígonos industriales de Hytasa, Navisa y Su Eminencia.

O bien invertir los entre 40 y 76 millones de euros del tranvía en la compra de autobuses articulados ecológicos de 18 metros (tendría para entre 114 y 217 unidades) para mejorar el servicio que presta Tussam a los barrios más alejados del Centro.  En clave electoral, los políticos siempre hablan de los barrios, pero a la hora de la verdad destinan las inversiones a, como dijo Monteseirín, la “ciudad consolidada”.

 

La UTE del mercado de la Puerta de la Carne pide que se revise la concesión

El proyecto de conversión del antiguo mercado de la Puerta de la Carne en un mercado gourmet dotado de una zona de uso cultural, fundamentalmente para exposiciones artísticas, pende de un hilo por el sobrecoste de las obras estimadas inicialmente ante el pésimo estado en que se halla la estructura, con evidente riesgo de colapso, por lo que el grupo promotor quiere que el Ayuntamiento revise las condiciones del acuerdo.

El próximo mes de mayo se cumplirán dos años desde la adjudicación por parte del gobierno de Zoido de la explotación del antiguo mercado de la Puerta de la Carne, cuya conversión en un Centro Pompidou a la sevillana había prometido durante la campaña electoral, a una Unión Temporal de Empresas o UTE por un plazo de 35 años y con el objeto de que lo transforme en un mercado gourmet similar a los existentes en Madrid y Barcelona y complementado con tiendas y un espacio cultural.

La UTE adjudicataria está compuesta por una parte por Invesport 2010 (participada al 50% por Pedro Gómez y Jesús León), que tiene el 97% del proyecto; y, por otra, por Consultores Asociados, Factoría de Ideas, Iberoamericana de Exposición y Lolejoit, que entre todos ostentan el 3% restante.

En virtud del contrato firmado con el Ayuntamiento, la UTE ha de pagar un canon anual que se va incrementando progresivamente a medida que pasan los años, desde los 18.000 euros iniciales hasta los 234.000 de la fase final (la concesión acabaría en torno al año 2050).

La UTE, según ha podido saber Viva Sevilla, ha planteado al Ayuntamiento una revisión de los términos del contrato y del canon a pagar, por varias razones. La principal es el estado en que se encuentra el edificio, muchísimo peor de lo esperado, hasta el punto de que sus estructuras corren el riesgo de desplomarse. El hormigón se ha ido disgregando con el paso del tiempo y el acero dulce al que recubre se ha oxidado y exfoliado casi por completo.

Por tanto, los costes de la rehabilitación se han disparado, hasta el punto de que se han diseñado una veintena de actuaciones diferentes para tratar de solucionar el gravísimo problema estructural existente. A ello hay que unir el cambio de orientación pedido por el Ayuntamiento tras la toma de posesión de Espadas como alcalde. El nuevo gobierno local quiere que el de la Puerta de la Carne sea menos mercado gourmet que con Zoido y más centro cultural con Espadas, para que se note la impronta y diferente concepción de cada uno de los alcaldes, el del PP y el del PSOE.

 

SUPERFICIE AMPLIADA

 

Tanto por la exigencia de Espadas como por la necesidad de liberar de cargas la cubierta de un edificio en tan delicado estado y no colocar encima ningún tipo de maquinaria (por ejemplo, el habitual sistema del aire acondicionado), la UTE ha tenido que ampliar a más de mil metros cuadrados la superficie del sótano, una decisión que también le ha creado problemas con la Comisión de Patrimonio por supuesta extralimitación de la parcela catastral.

Asimismo, ha habido que proceder a limpiar y retirar los añadidos que se habían ido realizando a los puestos del mercado, amén de restos, escombros, suciedad…. y colocar una protección mallada alrededor del inmueble para evitar cualquier tipo de riesgo para los viandantes.

Por todo ello, el proyecto no ha hecho más que encarecerse y se ha pasado de los 3,5 millones de euros estimados inicialmente a más de 4 millones después y,ahora, a unos 7,5 millones, sin que en paralelo en estos dos años los promotores hayan obtenido ingreso alguno, de ahí su planteamiento de que se revisen los términos de la concesión. El Ayuntamiento no ha dado aún una respuesta definitiva.

 

El Ayuntamiento recuerda que está a 

expensas del dictamen de Patrimonio

 
El gobierno municipal ha reconocido, a preguntas de Viva Sevilla, el incremento de costes del proyecto de rehabilitación del antiguo mercado de la Puerta de la Carne, pero también que cualquier nuevo acuerdo sobre el mismo está supeditado a la aprobación, aún no lograda, por parte de la Comisión Provincial de Patrimonio.

“El proyecto para la recuperación y puesta en uso de la Puerta de la Carne ha experimentado sensibles modificaciones en los últimos meses que suponen un aumento de la inversión por parte del promotor, una mayor protección de los elementos arquitectónicos y  un incremento del espacio dedicado a usos culturales y sociales. Durante estos últimos meses ha ido avanzando en su tramitación”, asevera un portavoz del Ayuntamiento.

No obstante, también recuerda que el proyecto técnico “está condicionado por el informe de la Comisión Provincial de Patrimonio, en cuyo seno se ha producido un intenso debate en torno a la ponencia que existía”.

Según el Consistorio, en la Comisión de Patrimonio no se ha aprobado un informe desfavorable para el proyecto, sino que ha quedado todo aplazado a una próxima reunión. Este informe y las exigencias que de él se deriven serán determinantes para el futuro del proyecto.

Se alquila

Zoido dejó las calles con 13.679 veladores y ahora Espadas oferta 19.000 plazas para cócteles en espacios públicos emblemáticos

El gerente de Fibes reconoció en Fitur que el objetivo es poner espacios públicos al servicio de los hoteles y de sus clientes

 

El pasado 1 de febrero (2016), una empresa de transportes presentó en la Plaza de España su nueva flota de autobuses, compuesta por trece vehículos, y a continuación ofreció un cóctel debajo de una serie de grandes sombrillas para que los invitados se protegieran del sol y en torno a mesas altas, en línea con las recreaciones visuales que figuran en la oferta ‘Venues Sevilla’, que presentó el alcalde en el marco de Fitur a 44 agencias especializadas en la organización de congresos y eventos.

‘Venue’ es un anglicismo, otro más en la desnaturalización de nuestra lengua que practica el sector turístico, y al Sevilla Congress and Convention Bureau me remito. Podría traducirse como lugares de reunión. Según dijo Espadas y reza en Internet, Turismo de Sevilla, a través de ‘Venues Sevilla’ ofrece “una innovadora herramienta de información, asesoramiento y gestión de espacios públicos versátiles de la ciudad para dar lugar a los eventos más esperados”.

Traducido al español, el Ayuntamiento ofrece en una plataforma en Internet el alquiler de trece espacios públicos para la celebración de eventos, con los que espera ingresar al menos 900.000 euros, un dinero que se supone debería constar como previsión de ingresos  (como las multas de tráfico, por ejemplo) en alguna parte de los nonatos Presupuestos municipales.

LA LISTA

Recordemos que los espacios públicos que se alquilan son los siguientes, por orden de aparición en el sitio en Internet: el Casino de la Exposición, la sala Antiquarium en las Setas de la Encarnación, el museo de la cerámica de Triana, la Torre de Don Fadrique, el Costurero de la Reina, los Baños de la Reina Mora, el Castillo de San Jorge, la Plaza de España, la Plaza de América, el Muelle de Nueva York, la Puerta de Jerez, los Jardines de Murillo y la Alameda de Hércules.

En la información ofrecida se detectan errores que aún no se han corregido, como que aparezca el hotel Alfonso XII en vez del hotel Alfonso XIII y se hable de los Jardines del Cristina, en vez de los Jardines de (sin la ele) Cristina, ya que se crearon en honor de la reina, luego regente, María Cristina de Borbón-Dos Sicilias.

El alquiler de inmuebles públicos para la celebración de eventos no es nuevo en Sevilla, ni en otras ciudades. En la nuestra, por ejemplo, las Ordenanzas Fiscales suelen recoger un precio por la prestación de servicios y visitas en el Real Alcázar, de propiedad municipal, que incluye la organización de actos y exposiciones, la realización de fotografías y grabaciones y el rodaje de películas y documentales. En las del año 2014 figuraba una tarifa de 3.395 euros por la celebración de actos que no tuvieran carácter oficial reconocido y que fueran autorizados por la Comisión Ejecutiva o la Presidencia del Patronato.

BARCELONA Y MADRID

Ya que estamos en plena polémica por la intervención en las Atarazanas, hay que recordar que la Dirección de sus homólogas barcelonesas, el conjunto arquitectónico de las Atarazanas Reales, sede del Museo Marítimo, pone a disposición -previo pago, naturalmente- de particulares, empresas y entidades zonas como el Vestíbulo, que es publicitado como lugar ideal para cócteles; el Jardín, para los aperitivos, y la Sala del Marqués de Comillas, con 1.700 m2, para todo tipo de actos.

El Ayuntamiento de Madrid fue aún más lejos hace seis años, con Alberto Ruiz Gallardón (PP) como alcalde, al decidir alquilar el mayor número posible de espacios públicos, como el Palacio de Congresos, la Caja Mágica, el Madrid Arena y hasta el patio del Palacio de Correos en la Plaza de Cibeles, su sede, con más de 2.400 m2 de superficie y 30 de altura y capacidad para albergar 1.800 personas, cuyo alquiler se tasó inicialmente en 35.000 euros.

Así pues, el factor diferencial introducido por Gallardón en Madrid fue el paso del alquiler esporádico de algún espacio público al intento de alquilar de forma sistemática el mayor número posible de inmuebles municipales.

SÓLO EL PRINCIPIO

Mutatis mutandis, esto mismo es lo que ha hecho Espadas con su plataforma ‘Venues Sevilla’: de alquiler sólo el Alcázar hemos pasado de golpe a poner en el mercado trece espacios de la ciudad y que son presentados como los primeros de esta nueva política, porque pueden ser más en lo sucesivo. En este sentido, el gobierno local se alinea con el sociólogo Mario Gaviria, que en su intervención en las Jornadas sobre el Eucalipto se preguntaba que si las repoblaciones con esta especie de crecimiento rápido se presentaban como muy beneficiosas para Huelva, ¿por qué haberse detenido en las 200.000 ha de eucaliptal y no haber llenado la provincia entera?

Si después de que Zoido demostrase que era posible llenar las calles de Sevilla con 13.679 veladores y la privatización de los espacios públicos ha resultado tan rentable para el Consistorio, ¿por qué no continuar ocupando con taburetes, sillas, mesas, sombrillas y demás, como tan bien se recrea en las simulaciones gráficas de ‘Venues Sevilla’, la Plaza de España, los Jardines de Murillo, la Puerta de Jerez y hasta un total de trece espacios públicos? ¿Y por qué detenerse en estos trece y no seguir hasta que no quede un solo metro cuadrado libre sin ocupar, por nuestro barroquista ‘horror vacui’?.

Pensábamos que Espadas encarnaba un modelo distinto de ciudad y ha resultado que ha perfeccionado el modelo ideado por Gallardón en Madrid y el de los veladores a gogó de Zoido en Sevilla.

Esta decisión, que amplificará la imagen de zoco norteafricano que va adquiriendo a pasos agigantados la ciudad, supone otra claudicación ante el poderoso ‘lobby’ turístico, del que llevamos cuatro años esperando que desembolse el dinero prometido para organizar en la ciudad el equivalente a “no una, sino tres Copas Davis” (tres millones de euros).

Así lo reconoció en Fitur el gerente de Fibes, Antonio Jiménez, cuando aseveró que la oferta de ‘Venues Sevilla’ no sólo no compite con la de los hoteles, sino que está pensada para dichos establecimientos, que en numerosas ocasiones -dijo- solicitaban estos edificios y lugares emblemáticos para los clientes de los congresos que acogen. Más claro, agua: el gobierno local ha convertido plazas de la ciudad, como la Puerta de Jerez, en la prolongación de los salones privados de los hoteles a costa de privar temporalmente de su uso a los sevillanos, también contribuyentes.

ZONAS EXTERIORES

El segundo factor diferencial es que en la lista de espacios alquilables se incluyen también jardines públicos exteriores y no sólo los interiores de edificios, sin que los amigos y defensores de las zonas verdes y los ecologistas se hayan dado por enterados. Al contrario, el Ayuntamiento ha logrado hasta la comprensión de los conservacionistas de Adepa.

Recuérdese que Adepa expresó hace dos meses su inquietud por la “banalización y degradación de nuestros espacios urbanos más históricos y singulares” a cuenta de la feria de belenes autorizada por el Consistorio en el entorno de la Catedral y el Archivo de Indias; el tiovivo y la pista de hielo en la Plaza de San Francisco (Joaquín Egea dijo al respecto: “De lugar de recepción, de visitas reales, coso taurino y palenque de justas, a simple solar municipal que se alquila para las más distintas promociones”) y el “progresivo avance de la marea de veladores”, motivos por los que pidió la intervención de la Comisión de Patrimonio.

Pues bien, el Ayuntamiento oferta ahora 300 plazas para cócteles al aire libre en la Puerta de Jerez, 800 en los Jardines de Murillo, 10.000 en la Plaza de España, 1.000 en la Plaza de América y otras tantas en el Muelle de Nueva York, 3.900 en la Alameda…. y Adepa equipara esta ocupación masiva a la que dice realizan en la Plaza de América tan sólo dos bares de copas en las noches de verano. Asegura asimismo que es muy difícil que se alquilen los Jardines de Murillo por estar “llenos de ratas de considerable tamaño y con un deterioro bastante considerable”.Conclusión: como ya están deteriorados, qué más da que se puedan deteriorar aún más.

¿Qué habría dicho Espadas si a Zoido, el de los 13.000 veladores, se le hubiera ocurrido ofertar 19.000 plazas más en espacios públicos emblemáticos para cócteles y banquetes? Probablemente al exalcalde se le habría acusado de intentar hacer caja a costa del patrimonio de los sevillanos. Ahora, a esa política se la llama “puesta en valor”.

 

Atarazanas: una transaccional

El pasado jueves, el arquitecto autor del proyecto de Centro Cultural en las Atarazanas, Vázquez Consuegra, explicó su proyecto a  los grupos municipales en el Ayuntamiento. Repárese en la enorme paradoja de esta reunión: el arquitecto tenía que contarle su proyecto a los concejales de un Consistorio que le había dado licencia de obras para ejecutarlo con fecha 11 de diciembre de 2015, es decir más de mes y medio antes. Ese encuentro dejaba en la más flagrante evidencia a los señores ediles, ya que era la demostración palpable de que otorgan los permisos sin haberse leído los proyectos.

La concesión de la licencia de obras, previo dictamen favorable de la Comisión Provincial de Patrimonio, presupone el cumplimiento de la legalidad vigente por parte de la promotora de los trabajos, la Fundación La Caixa. Sin embargo, un partido como el PP, liderado por un juez al que se supone el conocimiento del Derecho cual es Zoido, quería al alimón con Ciudadanos llevar al Pleno del día siguiente una moción para que la Corporación suspendiera “preventivamente” la licencia de obras. Esa figura de la suspensión preventiva “a posteriori” (¿?) no existe en nuestro ordenamiento, su aprobación habría instalado a los ediles en la prevaricación y habría instaurado en Sevilla la inseguridad jurídica: nadie podría tener ya la seguridad de que su licencia de obras no sería revocada de haber triunfado tal iniciativa, que fue tumbada por el pertinente informe en contra del secretario.

Continuando con las paradojas de esta historia, el PP, partidario de suspender la licencia de obras para las Atarazanas, es el mismo partido que estando en el gobierno de la ciudad aprobó la primera solicitud de obras en el monumento (tuvo entrada en la Gerencia de Urbanismo el 26 de marzo de 2015) el pasado 2 de junio, a expensas del dictamen de la Comisión de Patrimonio, y con este informe favorable: “El proyecto presentado respeta la configuración de las actuales Atarazanas, siendo la intervención independiente en todo momento de la estructura muraria (sic) del edificio, acogiéndose su distribución a los espacios existentes y con una puesta en valor de los valores patrimoniales”.

SIN OBJECIONES

En esa reunión con Vázquez Consuegra, como en anteriores declaraciones públicas, los representantes de las fuerzas más a la izquierda, Participa e IU, se pronunciaron más que en contra del proyecto arquitectónico, contra el modelo de gestión del monumento y el hecho de que la Junta lo hubiera entregado en concesión a La Caixa durante veinte años.

Sin embargo, conocieron o debieron conocer tanto por los medios de comunicación como por el Boja la firma del convenio entre la Consejería de Cultura y la Caixa que activaba el procedimiento de “concesión administrativa para la adquisición del aprovechamiento privativo de las Atarazanas para la implantación en el mismo de un centro cultural”. La Consejería sometió a información pública el expediente de concesión en el Boja del 6 de junio de 2014, página 168, por el plazo de un mes, para la presentación de alegaciones y/o posibles propuestas alternativas. Cumplido el plazo el 14 de julio de 2014, ningún partido, ni asociación, organización, fundación o particular alguno se opuso a la concesión en favor de La Caixa ni presentó alegación ni propuesta alternativa.

Se han respetado, pues, los procedimientos legales sin que, como suele ocurrir en nuestra ciudad, nadie se preocupara de alegar en contra en tiempo y forma, hasta que jurídicamente ya es demasiado tarde.

ACUERDO PLENARIO

Todo ello no ha sido óbice para que el Pleno municipal del pasado viernes adoptara, con el único voto en contra del PSOE, el acuerdo de instar a la Junta y a La Caixa a una especie de moratoria en el inicio de las obras, hasta que el proyecto no se someta a información pública y se articule la participación de los ciudadanos.

Este acuerdo no tiene ninguna validez jurídica, por lo que La Caixa puede hacer caso omiso e iniciar la intervención en el monumento a finales de febrero o principios de marzo, tal como tenía previsto, pero sí una indudable trascendencia política, por cuanto los representantes de los sevillanos han expresado de alguna manera su deseo de que se paralice y/o se revise el proyecto de Vázquez Consuegra, en línea con la tesis de los conservacionistas de que se aproveche la ocasión no para convertir los antiguos astilleros en un centro cultural con plaza pública cubierta, salas de exposiciones y otros equipamientos, sino que se excave hasta recuperar la cota original, situada cinco metros por debajo de la actual.

POSICIÓN DE LA CAIXA

Pongámonos en el lugar de La Caixa. La entidad financiera puede estar pensando que tras la absorción de Banca Cívica no ha hecho más que asumir bastantes “marrones” con los que se encontró tras su desembarco en Sevilla: la terminación a un coste multimillonario de la torre Pelli en pleno estallido de la burbuja inmobiliaria, el traspaso de Isla Mágica previa absorción de sus deudas, hacerse cargo y por partida doble del ruinoso equipo de baloncesto y comprometerse a aportar 10 millones de euros en las Atarazanas como compensación al traslado del Caixaforum a los bajos del rascacielos tras integrar en su grupo los activos de la extinta Cajasol.

Desde su punto de vista, La Caixa financia un proyecto arquitectónico -el de Vázquez Consuegra- que es la respuesta a un programa de usos previamente definido por la Junta de Andalucía para las Atarazanas en el sentido de convertirlas en un espacio cultural, no en excavarlas y recuperar la cota que tenía en el siglo XIII.

Por tanto, La Caixa, que ya se fue una vez de las Atarazanas con el Caixaforum a la Cartuja, tendría en el acuerdo plenario del Ayuntamiento una magnífica ocasión para irse de nuevo, definitivamente,  y ahorrarse los 10 millones de euros comprometidos, con el argumento de que la ciudad no sabe realmente lo que quiere hacer con el monumento y de no contrariar la voluntad de sus representantes.

¿Puede esperarse acaso que la Junta, que en todos estos años no ha aportado nada para ampliar el Museo de Bellas Artes, restaurar el Arqueológico o rehabilitar alguno de los muchos monumentos sevillanos va a suplir los 10 millones de La Caixa para las Atarazanas? Justamente es la razón económica, no la arquitectónica, la que haría irreversible, tal como sostienen los conservacionistas, la ejecución del proyecto de Vázquez Consuegra: ¿va a poner alguien en el futuro 10 millones de euros para deshacer el centro cultural proyectado por aquél? ¿Tendría sentido gastar 10 millones ahora en hacerlo y 10 millones el día de mañana en deshacerlo para excavar entonces lo que no se excave ahora? ¿No es todo un contrasentido?

UNA SOLUCIÓN

Llegados a esta situación, ¿por qué no buscar una solución transaccional que satisfaga a todos a partir de un nexo común entre las dos visiones opuestas sobre el monumento, un término medio inicial entre excavarlo todo o no excavar nada?

El proyecto de Consuegra cuesta 10 millones de euros sin excavación y aún faltarían 2 millones para completar la rehabilitación de las naves superiores. El arquitecto estima que la excavación completa costaría 5 millones, y un millón la quinta parte (unos 1.000 m2) para crear un mirador arqueológico sobre la antigua muralla islámica y el torreón del Postigo, una excavación parcial que cree enriquecería el proyecto pero para la que no hay fondos.

Cuando en diciembre de 2014 se presentó oficialmente el proyecto, se anunció que la Fundación Cajasol aportaría 400.000 euros anuales durante 20 años para su programación cultural. Meses antes (febrero), el entonces consejero Luciano Alonso prometió que la Junta invertiría como mínimo 1,2 millones anuales en las Atarazanas.

Habría que procurar un acuerdo entre todos, incluidos los conservacionistas, en los posibles siguientes términos:

  1. Dado que ni en 2014 ni en 2015 la Junta ha aportado esos 1,2 millones prometidos, el Gobierno andaluz desembolsaría ahora los 2 millones que cuesta completar la rehabilitación de las naves superiores.
  2. La Fundación Cajasol, que en 2013 ingresó 9,78 millones por su entonces 1,1% de participación en Caixabank;  en 2014 y 2015 en torno a 10 milones por su 0,89%, y que podría percibir algo más de 10 millones este año por su actual 0,92%, tiene la gran ocasión, y con ella su presidente Antonio Pulido, de realizar una gran operación de imagen y de contribución a la cultura sevillana financiando con un millón la excavación de la quinta parte de las Atarazanas.
  3. Con los 10 millones de La Caixa se iniciaría simultáneamente la rehabilitación de las naves superiores (están muy deterioradas y es lo más urgente, hasta con amianto que hay que retirar) en la parte del proyecto que no implique ninguna transformación irreversible.

4. Tras la excavación arqueológica controlada, que duraría unos cuatro meses, se revaluaría el proyecto a la luz de lo hallado y de la visión que se obtendría de esos 1.000 m2 del monumento a la cota -5.

Se analizaría con datos reales si merecería la pena o no la excavación completa y en tal caso se utilizaría el dinero restante de los 10 millones de La Caixa.

 

Multas a diestro y siniestro

El exalcalde, diputado y portavoz municipal del PP Juan Ignacio Zoido ha alertado de que Espadas prevé en sus primeros Presupuestos como alcalde recaudar 200.000 euros más que el año pasado (último de Zoido) por multas de tráfico y 33.000 euros más por la tasa de expedición de documentos a los sevillanos, por poner sólo dos ejemplos significativos.

“Esta es la prueba irrefutable de que, como ya dijo él mismo, iba a aprovechar todos los resquicios legales para aumentar la recaudación, sin importarle que sea a costa de los bolsillos de los sevillanos”, ha declarado Zoido, que añadió: “La voracidad recaudatoria de Espadas ya queda patente, lo que certifica que son los sevillanos los que pagan de su bolsillo el aumento del Presupuesto del que tanto presume (….) Estos datos son la demostración de que tanto el catastrazo como la subida de impuestos decidida por el señor Espadas van a aumentar de un modo considerable la presión fiscal a los sevillanos; es decir, que no sólo es que no haya querido bajar los impuestos, algo que es posible porque ya lo hicimos en los últimos años”.

En esta última frase está la clave de la política de Zoido: rebajar o congelar los impuestos en el último o los últimos años…. omitiendo la fuerte subida previa en el primero o los primeros, para que ese incremento inicial se olvidara con el tiempo y quedara en la mente de los sevillanos sólo el efecto propagandístico de la bajada o congelación finales.

COMPARACIÓN

Para su último año de mandato (2015), convertido en un semestre porque Espadas accedió a la Alcaldía en junio y heredó sus Presupuestos, Zoido previó unos ingresos por multas de tráfico de 25.529.910,40 euros. Espadas, en sus primeros Presupuestos como alcalde ha previsto 25.729.910,40 euros, que efectivamente son 200.000 euros más (+0,78%), como denuncia Zoido.

Lo que no dice el portavoz del PP es que él, en sus últimos Presupuestos, había previsto también por otras multas y sanciones (infracciones del resto de Ordenanzas y otras normas) unos ingresos de 2.024.422,81 euros, mientras que Espadas “sólo” prevé 1.679.217 euros, es decir 345.205, 81 euros menos (-17%).

Si se comparan las previsiones de ingresos por multas por todos los conceptos, Zoido presupuestó mayor recaudación global (27.554.333,21 euros) que Espadas (27.409.127,40 euros, un -0,53%).

SUBIDA INICIAL

Retrocedamos ahora en el tiempo para ver qué hizo Zoido en sus primeros Presupuestos como alcalde en comparación con los últimos de Monteseirín y cómo aplicó su táctica política de incrementar significativamente la recaudación al inicio del mandato para aflojar luego la presión sobre los contribuyentes al final y publicitar esa rebaja o congelación, pero quedando siempre un balance global desfavorable para los sevillanos y a favor del Ayuntamiento.

En sus últimas Cuentas, Monteseirín previó la siguiente recaudación por sanciones: 22.529.910, 40 euros en concepto de multas de tráfico y otras infracciones; 1.636.022,81 por incumplimientos del resto de Ordenanzas en general, y 8.400 euros por infracciones a la Ley de Actividades de Ocio en Espacios Abiertos, lo que demostraba el desinterés del Ayuntamiento socialista en perseguir los temas de ruidos y demás molestias.

Llegó Zoido al gobierno municipal y en sus primeros Presupuestos previó la siguiente recaudación por sanciones: 25.529.910,40 euros en concepto de multas de tráfico, lo que suponía de entrada 3 millones más que Monteseirín (+ 13%); por otras multas y sanciones, 3.016.022,81 euros, casi el doble (+84%), y la misma mínima cantidad de 8.400 euros por el tema del ocio en los espacios abiertos, con el mismo desinterés por penalizarlas. Globalmente, pues, Zoido incrementó la previsión de recaudación por multas en un 18,11% en su primer año.

Luego dejó congelada la previsión para el resto del mandato en 25.529.910,40 euros, pero teniendo en cuenta que por la crisis económica el IPC sólo subió un 0,3% en 2013; bajó un -1% en 2014 y se quedó a cero en 2015, en realidad la subida por multas durante su mandato fue de un 18,81%, a una media del 4,70% por cada uno de sus cuatro años, pero él sigue diciendo que redujo la presión fiscal en la parte final de su cuatrienio.

CABALLO DE BATALLA

Independientemente de lo dicho o hecho por Zoido, lo cierto es que Espadas ha incrementado en 200.000 euros (+0,78%) la previsión de recaudación por multas de tráfico en 2016, año para el que los analistas estiman un IPC en el entorno del 0,30% y cuando al presentar las Ordenanzas Fiscales habló de congelación de precios para el común de los sevillanos por todos los conceptos excepto, fundamentalmente, en el IBI para los grandes contribuyentes.

El incremento de la recaudación por multas de tráfico se comprende aún menos si se tiene en cuenta que a raíz del incremento de ingresos previsto por Zoido ya en su primer año, éste fue uno de los grandes caballos de batalla de Espadas en el mandato anterior, cuando declaraba que las sanciones eran “el último recurso, no el primero” y que los policías locales no eran “agentes de recaudación”.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

En la primavera de 2012, los ediles socialistas Antonio Muñoz y Encarnación Martínez ofrecieron una crítica rueda de prensa contras las multas de tráfico de Zoido, cuya política de movilidad redujeron a un mero “afán recaudatorio”. Según su balance de ocho meses del mandato del PP, la Policía Local imponía una media de 500 sanciones diarias y la grúa retiraba un coche cada 90 minutos, por lo que a esas alturas habrían sido multados cuatro de cada diez automovilistas.

Si la Policía Local y la grúa municipal tenían que trabajar a destajo para recaudar los 25,5 millones de euros previstos por Zoido, ¿cuántas multas tendrán que imponer para recaudar 200.000 euros más con Espadas?

INCUMPLIMIENTOS

La ecuación se complica porque, como se recordará, Espadas prometió que perdonaría a los sevillanos el 50% del importe de la primera multa de tráfico, pese a tratarse, como reveló Viva Sevilla, de una medida contraria a la legalidad. Si Espadas perdona la mitad de cada primera multa y aun así tiene previsto recaudar 200.000 euros más que Zoido, eso significaría que los policías deberían multiplicar todavía más el número de sanciones para llegar al objetivo marcado en los Presupuestos de este año.

Y aquí viene la última contradicción: esas previsiones de ingresos por multas de tráfico no se suelen cumplir ni de lejos.

El presidente de Automovilistas Europeos Asociados, Mario Arnaldo, ha conseguido los datos reales de recaudación del Ayuntamiento de Sevilla. Así, de los 25.529.910,40 euros de ingresos por multas previstos por Zoido tanto en 2013 como en 2014 el Consistorio sevillano recaudó realmente 8.016.694,39 euros en el primer año citado y 8.167.761 en el segundo. ¡Sólo un 32%!

Estas cifras demuestran bien la ineficacia del Ayuntamiento, bien la falta de rigor en la elaboración de los Presupuestos municipales, ya que se estarían inflando a cuenta de ingresos ficticios.

Las multas de tráfico actuarían a modo de válvula de seguridad presupuestaria: en función de la recaudación por otros conceptos se incrementaría o no la presión sobre los conductores, porque aunque las multas de tráfico son impopulares siempre se pueden justificar por una infracción a las Ordenanzas y más impopular aún es para los políticos aparecer ante la opinión pública subiendo los impuestos.

El Presupuesto se puede cuadrar multiplicando las sanciones. Así la política vial deja de tener una finalidad educadora de los conductores infractores para convertirse en un elemento de recaudación, en un instrumento más de la política fiscal del Ayuntamiento.