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Segunda inundación con la Agencia del Agua

La crecida del Guadalquivir supera a la que provocó las inundaciones de hace diez meses

La gestión de los embalses no logra contener las riadas en la cuenca del río, traspasada a la Junta

La riada del Guadalquivir en diversas poblaciones de su cuenca hidrográfica y de su afluente el Genil a su paso por  Écija ha vuelto a sorprender a la Agencia Andaluza del Agua por segunda vez en 2010, ya que a principios de año el organismo gestor de los recursos hídricos en Andalucía tras el traspaso de las competencias a la Junta por parte del Gobierno ya vio cómo el río se desbordaba e inundaba municipios de su vega.

El manejo de los pantanos no impidió entonces la avenida del río, y ahora, tampoco, con la agravante de que ahora ha circulado aún más agua que hace diez meses por las presas en los momentos álgidos del actual temporal.

El 25 de febrero de 2010 fue la fecha culminante de la penúltima riada del Guadalquivir, cuando con toda la cuenca en estado de alerta por las inundaciones registradas a lo largo del curso del río, en la presa de Alcalá, considerada como el indicador fundamental por su cercanía a Sevilla capital y a los pueblos en situación de mayor riesgo por su ubicación en el tramo final, el caudal circulante era de 2.958,76 m3 de agua por segundo.

Ayer, día 8 de diciembre, a media mañana, el río circulaba por ese mismo punto transportando 3.247,37 m3/segundo. Peor aún era la situación en Peñaflor, donde en febrero el Guadalquivir arrastraba 2.141,90 m3/segundo y ayer el volumen de agua era 1.000 m3 más: 3.144,40.

Hace diez meses, las críticas llovieron sobre la Agencia Andaluza del Agua por su ineficaz manejo de los desembalses en la cuenca del río. Se le achacó que cuando quiso reaccionar fue demasiado tarde y el volumen del agua embalsada era tal que no había margen de maniobra para contener la afluencia de líquido por las fuertes precipitaciones y tuvo que desembalsar sin más remedio.

Hay que recordar que Andalucía sufrió un temporal de lluvias desde la Navidad de 2009 hasta mediados de enero de 2010 y que tras un paréntesis de aproximadamente un mes, el temporal se recrudeció a partir de mitad de febrero, con la máxima crecida del río hacia el día 25 de dicho mes.

Justamente la falta de desembalses cuando el tiempo dio una tregua a partir de mediados de enero es de lo que acusaron a la Agencia del Agua alcaldes y regantes que se dieron cita en Palma del Río durante la visita de Griñán y la entonces vicepresidenta del Gobierno, Mª Teresa Fernández de la Vega, para conocer los daños de las inundaciones.

Las mediciones del caudal del Guadalquivir por la presa de Alcalá del Río indicaban que hasta el 16/17 de enero se registraron unas medias de alrededor de 2.000 m3/segundo (1.800 m3 en estas fechas; 1.959 m3 hacia la festividad de Reyes), pero que entre el 21 de enero y el 15 de febrero aproximadamente el caudal medio descendió de forma muy acusada, con una media incluso inferior a los 300 m3/segundo (416 m3 el día 20 de enero; 112 el día 27).

Aun así, los embalses se hallaban al 75% -80% de su capacidad y la previsión meteorológica indicaba un nuevo temporal con fuertes lluvias a partir de la segunda quincena de febrero. La Subdelegación del Gobierno en Sevilla envió por entonces al Ejecutivo central a Madrid un informe en que preveía que el Guadalquivir alcanzaría los 3.000 m3/segundo a su paso por Sevilla, pero estos datos no fueron tenidos en cuenta por la Agencia Andaluza del Agua, responsable de la gestión del río tras la transferencia de las competencias, la reivindicación estrella de Chaves durante su última etapa al frente de la Junta.

La historia ha vuelto a repetirse, porque el actual temporal, anunciado con reiteración por los meteorólogos en vísperas del ‘puente’ de la Constitución, ha pillado de nuevo, por así decirlo, a la Agencia Andaluza del Agua con los pantanos a una media similar.

Con fecha 7 de diciembre de 2010, la Agencia emitía una nota de prensa en la que recordaba que desde la segunda quincena de diciembre de 2009 y hasta prácticamente el mes de abril del año en curso las cuencas hidrográficas andaluzas se beneficiaron de una temporada de lluvias excepcionalmente intensa y continuada. El agua de lluvia acumulada superó los registros máximos de los últimos 25 años, “lo que se ha traducido en unas aportaciones de agua excepcionales a los embalses de prácticamente toda Andalucía”.

Según la Agencia, esta situación “ha provocado un desembalse de agua progresivo en casi todos los pantanos andaluces desde el pasado año para evitar riadas e inundaciones, (desembalse) que continuó durante la campaña de riego de este verano y que se ha seguido llevando a cabo durante los dos primeros meses del año hidrológico, sobre todo tras los últimos episodios de lluvias”. La Agencia daba un 76,02% de volumen de agua en los embalses de la cuenca del Guadalquivir, osea, un nivel similar al que precedió a la riada de principios de año.

Sin embargo, ese mismo día 7, con Écija ya inundada por el desbordamiento del Genil, el director gerente de la Agencia, Juan Paniagua, mantenía la tesis contraria a la nota de prensa de su propio organismo al declarar públicamente lo siguiente: “Este año hay que tener en cuenta que los pantanos ya partían de una situación diferente a la del año pasado, ya que se encontraban sobre el 70% de su capacidad antes del inicio de las lluvias y tienen, por tanto, menos capacidad para retener agua”.

Lo cierto es que, tal como el mismo Paniagua reconocía, los niveles de desembalse en los pantanos no estaban siendo muy importantes pese a la previsión meteorológica y a las alertas naranja por lluvias decretadas en diversas provincias: 190 m3/segundo de media.

A excepción del Guadalén, que empezó a desembalsar agua en la noche previa a la inundación de Ecija, el resto de pantanos no vertía nada y los desembalses del Tranco de Beas, Guadalena, Giribaile, Negratín, Yeguas, Vadomojón e Iznájar no eran demasiado significativos.

Pero la previsión de los meteorólogos se cumplió y lluvias de entre 60 y 140 litros por m2 descargaron sobre gran parte de las sierras andaluzas a lo largo del mismo martes 7, con lo que sólo entre las 10 de la mañana y la 1 de la tarde el agua entraba en los embalses de la cuenca del Guadalquivir a un ritmo de 5.000 m3 por segundo, por lo que el 16% de los pantanos empezó a aliviar líquido y algunos a un ritmo muy superior a esos 190m3/segundo de media que mantenía la Agencia antes del temporal.

A las 23 horas del martes, ya con la alerta por la crecida del río en zonas como Peñaflor y Lora, el Guadalén estaba soltando 416 m3/segundo; Fernandina, 247; Rumblar, 410; Yeguas, 263; Guadalmellato, 412; el Bembézar, 308.

La media diaria de desembalses en estos grandes pantanos  venía siendo hasta esos momentos de menos de 20  m3/segundo, por lo que al multiplicarse por diez o veinte su aportación de agua al Guadalquivir, con el río a un nivel ya más alto que en la riada anterior de principios de año desde Córdoba a Peñaflor, la crecida a lo largo de la noche del 8 de diciembre era inevitable, así como la previsión, adelantada por expertos consultados por este periódico, de que el caudal por la presa de Alcalá superaría los 3.000 m3/segundo (3.236,43 m3 se registraban  a las 23 horas y 15 minutos del martes, y 2.948,52 m3 por Peñaflor) y de que subiría 15 metros sobre la cota habitual a su paso por Lora.

El director de la Agencia Andaluza del Agua, Juan Paniagua, ha declarado que se ha estado desembalsando todo el agua posible de manera controlada “y siempre tratando de cumplir los protocolos de seguridad”. La cuestión es si no hay que revisar esos protocolos a la luz de las últimas experiencias y de las predicciones científicas sobre que el cambio climático se traduce para España en menores lluvias pero más torrenciales, como ha ocurrido durante el ‘puente’ de la Constitución. Al parecer, la Agencia trabajaba con la hipótesis de lluvias de unos 40 litros por m2, cuando en algunos puntos de las sierras han sido de 140.

UNA RIADA SUPERIOR A LA DE PRINCIPIOS DE AÑO

(Comparativa de caudales en m3/segundo por las centrales fluyentes del Guadalquivir)

Fechas

Presa               24-12-09         25-12-09         6-1-10             24-2-10           25-2-10          8-12-10

Pedro Marín             53,58                66,82             87,74              216,58             133,58           33,28

Mengíbar     281,81              152,98            268,14         1.030,21             807,81         618,17

Marmolejo              364,55              436,62            721,91         1.811,87           1.356,00     1.359,69

El Carpio     491,08              515,47            858,35         1.856,48           1.563,43     2.092,46

Villafranca               620,96              626,12            935,24         2.040,06           1.924,43     1.943,95

Peñaflor              1.008,48           1.075,48        1.385,39         1.730,69            2.141,90     3.144,40

Alcalá                 1.296,31           1.579,52        1.958,93          2.663,46            2.958,76     3.247,37

En este cuadro se reflejan los caudales del río Guadalquivir por diversas presas en las fechas más significativas del temporal anterior (diciembre de 2009, enero y febrero de 2010) y en el actual (8 diciembre 2010). Los datos de ayer se tomaron hacia mediodía. Se comprueba que esta crecida ha sido en los puntos más importantes aún peor que durante el temporal del último invierno.

LAS LLUVIAS QUE DESBORDARON LAS

PREVISIONES DE LA AGENCIA DEL AGUA

(Acumulado del 7 diciembre 2010)

Pluviómetro                                         Litros/m2

Martín Gonzalo                                   148,70

Huesna                                    132,80

Retortillo                                             123,50

Bembézar                                            122,80

Puente Nuevo                                     116,70

Cala                                                    113,70

Melonares                                           113,00

Villafranca                                           112,40

Guadanuño                                          107,20

Cardeña                                              102,40

Venta de Cárdenas                              102,30

La Minilla                                            101,40

Ecija                                                     95,80

Jándula                                      93,00

S. R. Navallana                                     91,60

Yeguas                                      85,90

Fresneda                                               83,10

Fuencaliente                                          81,40

José Torán                                            80,00

Encinarejo                                             79,20

Marmolejo                                          77,30

Castillo de las Guardas            75,40

Carpio                                                74,80

Zufre                                                   69,10

Pintado                                               68,70

Rivera Cala                                         66,30

Zocueca                                              61,70

Vvde. Río                                           60,90

Rumblar                                              60,30

Guadalén                                             59,40

La Junta dio «garantías» contra las inundaciones en Écija

La nueva riada pone en cuestión la eficacia del encauzamiento del Argamasilla, afluente del Genil

La inundación de al menos un tercio del casco urbano de Écija ha destrozado los planteamientos optimistas de la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía y puede obligar a revisar las obras de encauzamiento del arroyo Argamasilla, presentadas por la Administración como la solución definitiva a las continuas riadas que sufre el casco urbano ecijano.

El pasado 8 de noviembre, hace ahora un mes, el consejero de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía, José Juan Díaz Trillo, visitó las obras que su departamento lleva a cabo a través de la Agencia Andaluza del Agua  en el cauce del arroyo Argamasilla, afluente del río Genil, en las que se están invirtiendo 30 millones de euros.

Según destacó la Consejería en un comunicado del que se hizo eco la agencia Europa Press, estas actuaciones, junto con las llevadas a cabo por la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir en el río Genil, suponen una “garantía” contra las inundaciones que se producen en la localidad astigitana.

La Junta lanzó las campanas al vuelo antes de tiempo, ya que los trabajos, que comenzaron hace un año, no se terminarán al ritmo actual hasta 2012. La intervención se realiza a lo largo de 3.250 metros en el cauce del afluente del Genil, para prevenir riadas y desbordamientos del caudal de este arroyo como consecuencia de fuertes e intensas precipitaciones y Medio Ambiente da así respuesta a una demanda formulada hace años por el Consistorio astigitano.

En Écija confluyen el Argamasilla y el río Genil y ésto ha generado inundaciones frecuentes cada vez que la ciudad era azotada por algún temporal de lluvia y viento. El Pleno del Ayuntamiento astigitano aprobó en diciembre de 2007  asumir ‘motu proprio’ parte de las obras e instalaciones de este plan de encauzamiento del arroyo, dada la frecuencia de las crecidas.

En términos técnicos, el proyecto implica un desvío del arroyo a su llegada al casco urbano y afecta  a 3.250 metros de su cauce, de los cuales 1.302 discurrirán por un nuevo túnel hasta permitir su conexión con la obra de defensa contra las avenidas del río Genil. Tendrá capacidad para asumir la máxima avenida de agua en un periodo de 500 años según las estimaciones oficiales.

Tras la finalización de los trabajos, el Argamasilla tendrá  un nuevo cauce que bordeará Ecija hasta su desembocadura, más allá del conocido como puente de Hierro. El nuevo encauzamiento recogerá además aguas de los arroyos del Físico, Cabrera, Barrero, San Cristóbal y Cementerio.

Según la nota oficial de la Consejería, difundida hace un mes durante la visita a la ciudad de Juan José Díaz Trillo, esta infraestructura cofinanciada por la Unión Europea pondrá fin a las situaciones de alerta que periódicamente sufre el municipio por las avenidas, ya que protegerá a la ciudad frente a caudales de 272,85 m3 por segundo, cuando el encauzamiento actual sólo soporta 15,6.

Ahora bien, según el SAIH del Guadalquivir, el Genil ha llegado a transportar en esta avenida más de 700 m3/segundo, tras unas lluvias acumuladas de 95,7 litros por m2 y haber alcanzado una cota histórica de 7,40 metros de altura, más de un metro superior al récord anterior, por lo que cabe preguntarse si el desvío y encauzamiento del Argamasilla en su confluencia con el río será suficiente para prevenir y/o frenar avenidas futuras a la luz de lo que ha ocurrido en las últimas horas, y ello pese a que también se habían llevado a cabo antes de las grandes precipitaciones de ayer tareas de limpieza del colector de dicho arroyo por primera vez en los últimos años. Del colector se extrajeron más de 300 toneladas de residuos, por lo que sin esta limpieza previa el efecto de la inundación hubiera sido mucho peor.

En su visita de hace un mes a la población, el consejero de Medio Ambiente dijo del encauzamiento del afluente del Genil que era “una obra histórica que va a permitir, con un horizonte de 500 años, resolver un problema, también histórico, que tenía Écija con las inundaciones”.

Según Díaz Trillo, en torno al agua se estaba dando un salto “como nunca se ha hecho en la historia de la ciudad, porque no sólo financiamos esta obra de encauzamiento, sino también lo relacionado con el tratamiento. Se han puesto en marcha –concluyó- 60 millones de euros en apenas cuatro o cinco años”.

Esta es la tercera inundación que sufre Ecija en los últimos cuatro años. En noviembre de 2007, el agua en el cauce del Genil alcanzó 5,51 metros de altura y el río llegó a tener un caudal de 478 m3/segundo. Aquella riada causó daños valorados entonces en unos 8 millones de euros, pese a que las obras de la corta del río tuvieron un efecto amortiguador y el agua no superó el margen de seguridad del nuevo cauce.

En diciembre de 2009, el nivel del río llegó a la cota 5,70 metros y su caudal superó los 450 m3/segundo. Se registraron daños en los cultivos de la isla del Vicario, pedanía que hubo que desalojar parcialmente, y además del Genil se desbordaron los arroyos Cabra, Salado y Blanco.

Según las fuentes consultadas por este periódico, los desembalses ordenados por la Agencia Andaluza del Agua en las últimas horas no habrían influido en las inundaciones de Écija, ya que a excepción del Guadalén, que empezó a desaguar en la noche previa, el resto de pantanos no estaba soltando agua y los desembalses de Tranco, Guadalena, Giriibaile, Negratín, Yeguas, Vadomojón e Iznájar no eran importantes y con ellos la AAA trataba de mantener los niveles al 80% (resguardo obligado en la mayoría de embalses andaluces al 1 de diciembre).

Por tanto, las inundaciones en Écija serían producto de la intensidad de lluvia (casi 100 litros en un día) y un nivel de humedad en el suelo alto, que provoca que gran parte de las precipitaciones se conviertan en escorrentías. En este proceso, se acumulan grandes cantidades de agua en algunos puntos de los cauces, tanto en los ríos principales como en arroyos y vaguadas.

A media tarde de ayer, los embalses del Guadalquivir estaban recibiendo más  de 5.000 m3/s (460 Hm3) y sólo  desembalsaban 500 m3/s (42 Hm3).

El caudal del Genil se multiplicó

por 7 en sólo 13 horas

El domingo fue un día plácido en Écija meteorológicamente hablando, tal como revelan los registros horarios del caudal del río Genil a su paso por la ciudad astigitana. Fluía con una regularidad pasmosa, sin alteraciones: 22,02 m3/segundo durante todo el día, como si latiera a un ritmo constante. Sólo al filo de la medianoche registró un leve incremento en sus ‘pulsaciones’ hidráulicas, nada alarmante por otra parte: 29,21 m3/segundo.

Sin embargo, durante la noche del lunes 6 de diciembre, Día de la Constitución, el volumen del agua fue creciendo cada vez más, hasta el punto de que la jornada amaneció con los astigitanos viendo cómo el cauce transportaba cinco veces más caudal que el día anterior, pero aún lejos de los niveles de alarma: 108 m3/segundo a las 10 de la mañana.

A partir de ese momento, el día fue complicándose a cada hora que pasaba. De los 100 m3/segundo a las 10 de la mañana se pasó a los 200 a las 16 horas; 300 a las 17 horas; 400 a las 19 horas; casi 500 a las 20 horas; 600 a las 21 y más de 700 a las 23 horas. Una media de 100 m3 por segundo más cada 60 minutos. En tal sólo trece horas el Genil se había multiplicado por siete y su cauce ya no daba abasto para contener tanta agua, que acabó derramándose por un tercio de la ciudad de las torres.

La Unesco aplaza la visita a Doñana

La misión de inspección de la Unesco a Doñana, que debía iniciarse el día 8 de diciembre de 2010 podría ser suspendida a última hora, según un aviso dado por la Administración española a las organizaciones ecologistas que estaban preparando sus reuniones con los delegados del Comité Mundial del Patrimonio de la Humanidad.

El Gobierno no ha dado explicación alguna sobre las razones de este más que probable aplazamiento ni avanzado otra fecha alternativa. Tampoco parece que haya influido en esta decisión el temporal de lluvias que está afectando a toda Andalucía, dado que los enviados de la Unesco sólo tenían previsto dedicar medio día de sus tres jornadas a inspeccionar sobre el terreno la situación del Parque Nacional y el resto del tiempo lo iban a ocupar con reuniones con organismos oficiales y directivos de empresas como la refinería de petróleo de La Rábida.

Las fuertes críticas de las asociaciones conservacionistas a este programa consensuado por el Gobierno de España y la Junta de Andalucía con el Comité del Patrimonio Mundial podrían haber hecho reflexionar a la Unesco, ante el exceso de oficialismo de su misión.

De hecho, Jesús Vozmediano, portavoz del Club Doñana, una de las asociaciones ecologistas que con sus denuncias habían provocado el envío de esta delegación del organismo de Naciones Unidas, había vertido un juicio muy negativo al plan de trabajo por considerardo demasiado condicionado por técnicos y políticos.

«De esta manera -ha dicho el abogado ambientalista y exmiembro del Patronato del Parque Nacional- se evita que la delegación de la Unesco conozca in situ los gravísimos problemas reales que padece Doñana, que es lo importante». Vozmediano ha recalcado que Doñana y su entorno ocupan una superficie superior a las 100.000 hectáreas, por lo que en «una simple mañana es absolutamente imposible percatarse de su situación medioambiental real».

Por ello, el Club Doñana había  comunicado a la Unesco su renuncia  a los 60 minutos de entrevista que le había reservado la Junta de Andalucía y la cesión de este tiempo, con el fin de que los enviados de la organización internacional optimizaran su agenda y pudieran conocer sobre el terreno los problemas reales del Parque, al margen de las versiones interesadas de los representantes de la Administración.

Asimismo, el conocido letrado ecologista había indicado que de mantenerse el programa de visita previsto y organizado por la Administración andaluza, el Club Doñana «consideraría que se ha vulnerado su derecho a la información y participación en cuestiones ambientales que le otorga el Convenio de Aarhus», por lo que «presentaría las denuncias correspondientes ante organismos nacionales e internacionales».

La Unesco estará sólo medio día en Doñana

Dedicará una tarde a reunirse con los ecologistas y el resto del tiempo con la Administración

Dos días y medio en misión oficial tras el ‘puente’ de la Constitución permanecerá en España la delegación de la Unesco que acude a inspeccionar la situación del Parque Nacional conforme a los acuerdos adoptados en tal sentido en la reunión del Comité del Patrimonio de la Humanidad que se celebró en Brasilia durante el pasado mes de julio.

Los enviados del organismo de la ONU se moverán sobre el terreno a lo largo de una sola mañana y emplearán el resto del tiempo en reuniones de análisis con los organismos de la Administración y con los ecologistas, que dispondrán de una tarde para ratificar sus denuncias sobre los problemas de Doñana.

Los miembros de la Unesco iniciarán su viaje de inspección el jueves, día 9, con una sesión de trabajo con los técnicos responsables de la gestión del denominado Espacio Natural Doñana (Parque Nacional más Parque Natural), con el siguiente orden del día: localización de los riesgos y amenazas que se ciernen sobre este Patrimonio de la Humanidad, balance de ejecución del Plan Doñana 2005 (actuaciones complementarias y planteamiento futuro), control de los planes de los ayuntamientos de la comarca de Doñana y control de los consumos de las aguas subterráneas: sustitución de las captaciones y Plan especial de regadíos de la corona forestal del Parque.

El turno de los ecologistas llegará en la tarde del jueves. La misión de la Unesco recibirá en primer lugar a las asociaciones y colectivos que les han ido remitiendo en los últimos tiempos sus denuncias y opiniones sobre la situación de esta reserva de la biosfera: Oceana y el Club Doñana. Posteriormente mantendrá reuniones con otras organizaciones conservacionistas: WWF España y Ecologistas en Acción.

La delegación realizará una visita de campo en la mañana del viernes 10 de diciembre, con especial atención a las áreas relacionadas con los asuntos del viaje de inspección y cualquiera otras zonas que pida ver sobre la marcha. En la tarde del viernes, los enviados de la Unesco se entrevistarán con directivos de la refinería de petróleo de La Rábida, propiedad de Cepsa, en presencia más que probablemente de los gestores de Doñana.

Quieren informarse de primera mano sobre los riesgos por vertidos de hidrocarburos e instalaciones de energía eólica y dónde se localizarán los proyectos en marcha en estas materias. Analizarán asimismo el Plan de Emergencia ante el riesgo de contaminación litoral de Andalucía y los planes de autoprotección de los espacios naturales de la comunidad autónoma, en especial en el caso de Doñana y de la refinería onubense.

El senador y alcalde de Almonte, Francisco Bella, tendrá el privilegio de una reunión especial con la misión de la Unesco, que quiere conocer la visión de las autoridades y comunidades locales y su experiencia en el Consejo de Participación de Doñana.

El programa oficial de la visita de la delegación concluirá en la mañana del sábado, 11 de diciembre, con una sesión de trabajo con los investigadores de la Estación Biológica de Doñana, dependiente del Consejo Superior de Investigaciones Científicas. La Unesco desea que los científicos le describan los posibles escenarios futuros para la gran reserva natural andaluza y patrimonio de la Humanidad y cómo podría afectarle el cambio climático. Tras esta reunión, los responsables políticos de Doñana tratarán de presentar un avance del informe –respuesta a las exigencias de la Unesco, que ha dado como fecha límite al Gobierno la del 1 de febrero de 2011.

Gigantescas balsas en el entorno de Doñana

Los proyectos de macrobalsas de agua en el

entorno de Doñana causan nuevas alarmas ecológicas

La Confederación Hidrográfica propugna cuatro presas artificiales nutridas por el pantano de Peñaflor mediante canales paralelos de 28 kilómetros

El pantano de Boliden en Aznalcóllar alimentaría a través del Agrio y del Guadiamar una balsa para la zona de los Hatos

El agua, que es la razón de ser del Parque Nacional de Doñana como un don del Guadalquivir al igual que Egipto es un don del Nilo, se está convirtiendo en el nuevo campo de batalla entre los ecologistas y los agricultores. La ordenación de los regadíos y el freno a las extracciones clandestinas del acuífero 27, del que depende en gran medida la supervivencia del Parque, se está tratando de compensar a juicio de Ecologistas en Acción con proyectos de balsas gigantescas que provocarían nuevos impactos paisajísticos y medioambientales que agravarían la situación.

Hace seis años, cuando se aprobó el Plan de Ordenación del Territorio del Ámbito de Doñana (Potad) la Administración cuantificó en 10.300 las hectáreas de riego en el entorno de Doñana al margen de los arrozales, una superficie que el  Consejo de Participación de Doñana se verá forzado a bendecir y consolidar ante la ineficacia de los organismos oficiales a la hora de clausurar pozos ilegales de riego y de ejecutar las multas impuestas a lo largo de los años, como se ha demostrado con los casos de Hato Ratón y Hato Blanco.

El problema es que ante esta comprobada ineficacia de la Confederación Hidrográfica primero y de la Agencia Andaluza del Agua después, las hectáreas de riego ya no son 10.300, sino que según cálculos de empresarios independientes de la comarca y de los conservacionistas superarían las 13.000.

Para evitar más extracciones del acuífero subterráneo, cuyo nivel freático ha descendido unos 18 metros en los últimos años, y suministrar aportes hídricos a los arrozales sin detraer tampoco más agua del sobreexplotado Guadalquivir, están circulando propuestas y proyectos alternativos que se basan en la construcción de grandes balsas de riego en la marisma o su entorno alimentadas desde embalses superficiales y que han disparado las alarmas entre los ecologistas por su impacto visual y su gigantismo.

Los ingenieros de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir redactaron un estudio de soluciones e impacto ambiental de aporte de agua a la zona arrocera del que sólo han trascendido las grandes líneas generales. El objetivo de este proyecto es dotar de caudal suficiente a los arrozales, mejorar la calidad del agua y evitar la intrusión salina en la ría mediante la ejecución de las siguientes grandes obras:

-Cuatro balsas que ocuparían una superficie de 2.766,43 hectáreas (equivalentes a otros tantos campos de fútbol como el del Sevilla F. C.) y que permitirían el almacenamiento de 80 Hm3 dee agua.

– Sendos canales paralelos en ambas márgenes del río Guadalquivir, con una longitud total de 28.761,279 metros.

-Esclusa en el cauce del río, bien en la Punta del Verde, bien en La Mata.

-Abastecimiento desde la presa de Peñaflor.

-Dragado del Brazo de los Jerónimos y compuerta de retención.

La CHG llegó a pedir una valoración de cómo afectaba su proyecto al dominio público marítimo terrestre.

EL PANTANO DE BOLIDEN

En el otro frente, el de los cultivos al margen del arroz que se abastecen de pozos subterráneos, la Administración ha dibujado un plan para que gradualmente se vayan dejando de utilizar estos sondeos y se sustituyan por aguas superficiales del embalse del río Agrio hasta un total de 20 Hm3, ya que tras la catástrofe ecológica de Aznalcóllar esta presa dejó de ser utilizada por la multinacional sueco-canadiense Boliden.

Los propietarios de la finca Hato Blanco, que según los documentos revelados por Ecologistas en Acción acumulan cantidades millonarias en sanciones por riegos ilegales sin que ninguna de esas multas hayan sido ejecutadas por la Administración, han pedido en el marco de esa nueva política que se les autorice la construcción de una balsa con capacidad para 3,4 Hm3 pero que gozaría de una concesión de 9 Hm3, con lo cual se recargaría tres veces al año, y que ocuparía una extensión de 86 Has.

El proyecto fue objeto de un tenso debate en la reciente reunión de la Comisión de Aguas del Consejo de Participación de Doñana, donde se enfrentaron los verdes y los promotores de la balsa. Estos argumentaron que en invierno la presa artificial, con una altura de coronación de 6 metros, se alimentaría de las escorrentías del Guadiamar y que en el resto del año detraería agua de la presa del Agrio.

Los ecologistas afirman que las aguas de la antigua presa minera están afectadas por las escombreras de Boliden y que acabarían contaminando Doñana. A su juicio, si se aprueba esta balsa y otras en ciernes se convertiría el Guadiamar en una tubería al aire libre para el regadío y no se daría opción a rematar el Plan Doñana 2005.

Aunque la balsa se ubicaría ahora fuera de la zona delimitada por el Potad, Ecologistas en Acción sigue sosteniendo que con este proyecto se cumpliría una doble finalidad: legalizar riegos ilegales y aprovechar la concesión para derivar agua hacia una futura planta de energía solar que se construiría cerca de la marisma de Hinojos porque allí existen yacimientos de gas que se pondrían en explotación para complementar la central solar, conforme a una iniciativa de Enagás.

Los ecologistas están a la espera de las actas oficiales de la Comisión de Aguas para adoptar una estrategia ante el cariz que vayan tomando estos nuevos proyectos.

Cierre del hotel Alfonso XIII

El Ayuntamiento cede ante el comité de empresa

y autoriza el cierre del hotel Alfonso XIII

El pliego de la adjudicación obligaba a mantenerlo abierto

durante los diez meses de obras previstos

Un cierre anterior para otra rehabilitación acabó prolongándose

durante tres años

Sevilla se quedará sin su hotel más emblemático, el Alfonso XIII, que permanecerá cerrado desde el 1 de junio de 2011 hasta el 29 de marzo de 2012, en vísperas de la Semana Santa de este último año, con motivo de las obras de modernización que sufrirá el inmueble construido para la Gran Exposición Iberoamericana de 1929. El cierre del hotel de cinco estrellas es justamente lo contrario de lo que estipuló el Consistorio presidido por Monteseirín cuando en 2009 adjudicó el concurso para el alquiler del edificio, de propiedad municipal.

El Ayuntamiento sevillano ha pasado de prohibir la clausura temporal del hotel por excelencia de la ciudad a la posición contraria, tras plegarse a las presiones del comité de empresa del establecimiento, cuya gestión fue adjudicada hace un año a la cadena norteamericana Starwood Hotels.

Esta firma hotelera, que ya venía gestionando el edificio, ganó el nuevo concurso público convocado por la corporación municipal con una oferta que duplicaba en cuantía económica a la presentada por otros grupos, entre ellos la alianza de firmas locales en la que se integraron la familia Otero (hotel Inglaterra), la cadena Robles de restauración y la constructora Azvi.

En esa oferta, Starwood se comprometió a invertir 20 millones de euros durante el primer trienio de la nueva etapa para la rehabilitación y modernización del emblemático establecimiento, con el fin de adecuar sus infraestructuras y servicios a las exigencias del siglo XXI.

El pliego de condiciones del concurso incluía como condición que durante las obras de rehabilitación el gran hotel sevillano permaneciera abierto, con el fin de que no se repitiera la historia de finales de los años 70, cuando otros trabajos de restauración que teóricamente debían durar como mucho doce meses se prolongaron durante tres años y dejaron a Sevilla sin una oferta hotelera para el turismo de mayor poder adquisitivo. Aquel cierre tan prolongado obligó además a un sobreesfuerzo para reenganchar al establecimiento en los circuitos internacionales.

CAMBIO DE CRITERIO

En el tiempo transcurrido desde el nuevo contrato de gestión, el Ayuntamiento ha ido cambiando de opinión a medida que se incrementaban las presiones del comité de empresa sobre la cadena hotelera en pro del cierre, un comité de empresa que mantenía hilo directo con el grupo municipal de IU. Así, a la vuelta del verano la delegada de Fiestas Mayores, Rosamar Prieto, ignoraba el pliego de condiciones al declarar que no entraba ni salía en si se cerraba el hotel o se mantenía abierto durante las obras de rehabilitación, “siempre y cuando haya un acuerdo entre el comité de empresa y la concesionaria”, y que en ambos casos había “pros y contras”.

La cadena Starwood veía la tibia postura municipal en esta cuestión al tiempo que no quería un nuevo enfrentamiento con los trabajadores después del conflicto del año pasado, cuando la respuesta sindical a nueve despidos fue la convocatoria de una huelga para todos los días de la Semana Santa y la Feria. Según lo establecido en el pliego de condiciones del nuevo contrato de alquiler, el número mínimo de empleados entre fijos y discontinuos debe ser de 170.

A la vista de que el Consistorio se plegaría a los deseos del comité de empresa y de que no defendía el mantenimiento del hotel abierto durante los trabajos de rehabilitación, la cadena norteamericana tuvo que elevar formalmente al Ayuntamiento la petición de clausurar temporalmente el Alfonso XIII mientras duraran las obras, a fin de que los servicios jurídicos municipales dieran el plácet a la modificación del pliego de condiciones y lo ratificara la Junta de Gobierno.

Sin explicar el cambio de posición de un año para otro, la delegada de Fiestas Mayores, Rosamar Prieto, alabó el cierre del hotel con el argumento de que así se podrían acortar los plazos de la reforma y evitar las molestias a una clientela de alto nivel, “que paga por el mejor servicio y, por tanto, exige total comodidad”.

Ese problema en todo caso habría sido de la cadena hotelera, que había previsto un plan de trabajo en dos fases de seis meses cada una  en los meses de mayo a noviembre, sin afectar a los períodos de temporada alta de Navidad, Semana Santa y Feria de Abril y sin paralizar la actividad en el hotel, que es el vértice de la oferta turística de calidad.

De hecho, los trabajos de reforma ya hacía un tiempo que habían empezado, pero al parecer el Ayuntamiento ni siquiera se había enterado de tal circunstancia, quizás porque la tarea principal se halla fuera de la vista, en los sótanos del edificio.

EXPEDIENTE DE REGULACIÓN

Tras el visto bueno de la Junta de gobierno municipal, sólo quedaba cerrar el pacto entre la empresa y los trabajadores, los cuales se acogerán a un ERE durante todo el periodo de cierre, desde el 1 de junio de 2011 hasta el 29 de marzo de 2012.

Con la clausura temporal, Sevilla deja de ofertar un hotel de cinco estrellas que forma parte del circuito mundial de la cadena norteamericana Starwood y a la que suele acogerse un público de alto poder adquisitivo acostumbrado a los establecimientos de lujo, justamente el tipo de turista que más interesa a la ciudad y de una nacionalidad que está costando recuperar tras los atentados del 11-S. Estos turistas ya no podrán alojarse en el hotel sevillano de la Starwood y tendrán que buscarse una alternativa en otra ciudad.

Con una inversión de unos 20 millones de euros, la cadena hotelera procederá a ampliar el número de habitaciones del Alfonso XIII, que pasarán de 147 a 151; construir un spa de 500 metros cuadrados; apertura de un nuevo restaurante y recuperación del bar americano original, gracias sobre todo a la reutilización de varias estancias situadas en el semisótano.

Las fachadas del edificio, que fue diseñado por el arquitecto regionalista José Espiau y Muñoz y construido entre 1916 y 1928 para la Expo del 29, no necesitan de una rehabilitación profunda, según el arquitecto director de las obras, Jaime Montaner, ya que se encuentran en buen estado y lo único que precisan son de una limpieza en profundidad, impermeabilización donde fuera preciso y repintado.

El estudio de Jaime Montaner

hará la restauración

La cadena norteamericana Starwood ha encargado la rehabilitación del hotel Alfonso XIII al estudio sevillano Demópolis Arquitectura e Ingeniería y a la firma madrileña Ingenor, bajo la supervisión de E. C. Harris.

Demópolis Arquitectura e Ingeniería fue fundado por Jaime Montaner Roselló, exconsejero de Obras Públicas y de Economía de la Junta de Andalucía; Lino Alvarez Reguillo y Antonio Lissen Ortega. Desarrolla labores de planeamiento, urbanización, edificación, restauración y gestión de proyectos inmobiliarios y turísticos.

El estudio de la empresa está ubicado desde hace tres años en una oficina de más de 600 m2 del parque empresarial Vega del Rey, en el término municipal de Camas.

Hato Blanco también se libra de multas millonarias

La Administración vuelve a dejar de ejecutar

multas millonarias por riegos ilegales en Doñana

Seis expedientes con sanciones desde 1997 no han sido aplicados a la finca ‘Hato Blanco Viejo’

A la misión de la Unesco que va a inspeccionar Doñana durante el mes de diciembre empiezan a acumulársele los motivos para actuar contra la desidia e inhibición de la Administración española. Ecologistas en Acción rescata ahora expedientes sancionadores y sentencias judiciales por más extracciones de aguas ilegales en el entorno del Parque Nacional y que nunca habrían sido ejecutados, con lo que la impunidad correría a sus anchas por la marisma, convertido en un territorio fuera de la ley.

El caso de la finca ‘Hato Ratón’ no es el único en el que extracciones ilegales de millones de metros cúbicos del acuífero de Doñana (el número 27) han quedado impunes pese a las sanciones administrativas refrendadas incluso por el Tribunal Supremo.

Ecologistas en Acción aportan ahora una sentencia de la Sala de lo Contencioso Administrativo. Sección Primera, tras la vista del recurso 1497/2000, y seis expedientes incoados desde 1997 a 2004 por la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir contra los regantes de la finca ‘Hato Blanco Viejo’ para demostrar las sistemáticas prácticas de regadío ilegal en la marisma de Aznalcázar y la impunidad con que se llevan a cabo: expedientes sancionadores millonarios que se dejan caducar y otros que seguían su curso pero que pese a ser ratificados por los tribunales nunca han sido ejecutados, según los ecologistas.

Esta finca acumula al menos seis expedientes sancionadores entre 1997 y 2004 (el 415/97; el 395/98; el 552/2001; el 661/03; el 564/04 y el 434/04) por riego ilegal en cada caso de 698 Has., 354, 449, 444, 89  y 667 Has. El volumen de agua extraído de forma clandestina se eleva a 12.629.000 m3, con daños al dominio público hidráulico por valor cercano a los 3 millones de euros, motivo por el cual se le impusieron sanciones por casi 2 millones, que no habrían sido ejecutadas por la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir pese a contar con fallos judiciales a su favor y hasta con resoluciones del Consejo de Ministros.

Siguiendo la táctica habitual en estos casos, como ocurrió en la finca ‘Hato Ratón’, la comunidad de regantes se dedicaba a impugnar ante las más altas instancias jurídicas las sanciones con el fin de demorar el proceso. Así ocurrió tras serle notificado la resolución del expediente 661/03 al detectarse la extracción ilegal de 5 millones de m3 de agua.

El caso llegó hasta el Tribunal Supremo, el cual confirmó a principios de 2009 la multa impuesta de 601.012 euros, más el pago de una indemnización por 1.123.416 euros tras captar ilegalmente esos 5 Hm3 para regar arroz, algodón y remolacha. Esta sentencia confirmaba en todos sus extremos la resolución del Consejo de Ministros, que en febrero de 2004 ratificó la multa por una infracción “muy grave”.

Según la resolución, los agricultores tenían en explotación once captaciones de aguas subterráneas sin autorización de la Confederación Hidrográfica (CHG), la cual las descubrió el 19 de octubre de 2000, cuando ya habían regado al menos 383 Has. de arroz por inundación, 86 Has. de algodón por goteo y 20 Has. de remolacha por aspersión.

En su defensa, la comunidad de regantes de ‘Hato Blanco Viejo’ argumentó que hicieron aquellas captaciones para “optimizar técnicamente” el agua, ya que según su versión no incrementaron el caudal que tenían autorizado y, por ejemplo, regaban el algodón con el agua resultante del desecho del cultivo de arroz.

El. Tribunal Supremo falló que no sólo estaban realizando siete captaciones en pozos para los que previamente la CHG les había negado la autorización, sino que además las estaban usando en unas zonas no autorizadas para ser regadas. El fallo judicial consideró demostrado que la comunidad de regantes utilizó indebidamente 5.349.600 m3 de agua, valorados en 1.123.413 euros, que deberían pagar a la Confederación.

Ecologistas en Acción ha denunciado que ni siquiera aquel caso sirvió para frenar las extracciones ilegales en el entorno de Doñana, ya que dicha comunidad de regantes volvió a ser merecedora de dos sanciones posteriores por captar 5.942.000 m3 de agua de forma clandestina, multas que tampoco se habrían ejecutado hasta la fecha.

Misión de la Unesco a Doñana

Muestra su preocupación por el proyecto del oleoducto y la parálisis del plan 2005 de defensa del Parque Nacional

Una misión especial de la Unesco realizará una visita de inspección al Parque Nacional de Doñana en la primera quincena de diciembre (en principio las fechas más probables son del 9 al 11) para comprobar ‘in situ’ la situación de este Patrimonio de la Humanidad y el cumplimiento de las resoluciones adoptadas en la reunión de Brasilia del pasado verano.

La Unesco está inquieta por las denuncias que en los últimos tiempos le han elevado organizaciones como el Club Doñana, Océana, la Mesa de la Ría de Huelva y la plataforma extremeña contra la refinería Balboa y el oleoducto Huelva-Extremadura.

El Comité del Patrimonio Mundial de la Unesco, reunido en Brasilia en su XXXIV sesión desde el 25 de julio al 3 de agosto pasados, adoptó una serie de acuerdos en relación con el Parque Nacional de Doñana, que es Patrimonio de la Humanidad desde 1994 y goza de las máximas figuras de protección de la Naturaleza en los convenios internacionales (por ejemplo, el de Ramsar, referido a las zonas húmedas).

Ahora, el organismo de la Naciones Unidas para la cultura y el patrimonio ha decidido enviar una misión de expertos para verificar sobre el terreno el grado de cumplimiento de aquellas resoluciones, que pasaron totalmente inadvertidas en España.

El Comité Mundial reclama al Gobierno de Zapatero que concluya de una vez el proyecto de restauración denominado ‘Doñana 2005’, iniciado tras la catástrofe ecológica de Aznalcóllar el 25 de abril de 1998 con el fin de garantizar la preservación del Parque Nacional en el horizonte de aquella fecha y que aún no se ha rematado pese a que ya estamos en 2010, más de cinco años después.

La Unesco tomó nota “con inquietud” del elevado riesgo de vertidos accidentales de hidrocartburos como resultado del incremento del tráfico marítimo desde y hacia el estrecho de Gibraltar debido al proyecto de expansión de la refinería de La Rábida y al del oleoducto Huelva-Extremadura para la refinería Balboa que promueve el grupo Gallardo, los cuales, a juicio del Comité del Patrimonio Mundial, “podrían afectar al valor universal excepcional, incluidas las condiciones de integridad del bien”.

En consecuencia, el organismo de la ONU exige al Gobierno de Zapatero que le entregue una copia de los  estudios de impacto ambiental del proyecto de ampliación de la refinería de La Rábida, de la expansión del tráfico marítimo, de los parques eólicos en la costa de Huelva y del plan de protección de la zona natural de Doñana tan pronto como estén disponibles.

La Unesco ha emplazado al Gobierno español a que antes del 1 de febrero de 2011 le entregue un informe sobre el estado de los proyectos de la refinería del Polo químico onubense y la de Balboa en Extremadura (grupo Gallardo) y de cualquier otro desarrollo que pudiese afectar al valor universal y excepcional de Doñana.

La lista de exigencias del organismo internacional incluye además informes sobre la continuación de la ejecución del programa de restauración del Parque (Doñana 2005), el seguimiento y evaluación de la eficacia de la gestión, impactos de los usos en los territorios adyacentes al espacio natural y su estado de conservación, con vistas a su examen por el Comité del Patrimonio Mundial en su XXXV sesión, que tendrá lugar durante 2011. La Unesco ha expuesto claramente al Gobierno español que no quiere que autorice en el entorno de Doñana proyectos que puedan provocarle impactos que comprometan su conservación.

El tono de las resoluciones del Comité del Patrimonio Mundial ha sido más duro con España que en ocasiones precedentes y en medios conservacionistas se duda de que  el Gobierno de Zapatero pueda cumplir todas estas exigencias antes del 1 de febrero de 2011.

El envío de una delegación de la Unesco, incluida diplomáticamente en la resolución adoptada el pasado verano como fruto de una invitación del Ejecutivo español para “una misión conjunta de seguimiento a fin de evaluar el estado de conservación” de Doñana, denota un mayor grado de preocupación internacional sobre la situación del Parque, cuyo Consejo de Participación preside ahora Felipe González.

En caso de que la Unesco concluyera que Doñana ha empeorado o se incumplen sus resoluciones, podría llegar a incluir el Parque Nacional en la lista de espacios naturales en peligro o hasta excluirlo de la lista del Patrimonio Mundial de la Humanidad, lo que supondría un enorme desprestigio para España.

Hato Ratón: multas impagadas por 13 millones

Una finca de Doñana lleva 13 años de riesgos

ilegales y sin pagar 13 millones en multas

Las sanciones no se han ejecutado por la Confederación ni la

Agencia del Agua pese al aval del Tribunal Supremo

La Sociedad Agraria de Transformación (SAT) Guadiamar acumula sanciones por más de 13 millones de euros por riegos presuntamente ilegales en una finca del entorno de Doñana llamada ‘Hato Ratón’ desde el año 1997 hasta la fecha sin que ni la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir ni la Agencia Andaluza del Agua hayan sido capaces ni de cobrar las multas ni de clausurar los pozos clandestinos, pese a que el Tribunal Supremo ha rechazado sistemáticamente los recursos de la SAT y por tanto avalado las sanciones impuestas por estos regadíos al margen de la ley.Los ecologistas calculan que ha extraído del acuífero 27, del que se nutre Doñana, al menos 60 millones de m3 de agua.

La Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía, de la que depende la Agencia Andaluza del Agua, ha confirmado indirectamente las denuncias de Ecologistas en Acción sobre la permisividad de las Administraciones Públicas con la SAT Guadiamar, explotadora de la finca ‘Hato Ratón’, al reconocer que los expedientes sancionadores contra esta sociedad por riegos ilegales en el entorno de Doñana han sido elevados ahora a la Agencia Tributaria en Madrid para que proceda a su ejecución.

Desde 1997, la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir primero y posteriormente la Agencia Andaluza del Agua vienen mostrando su incapacidad para cobrarle lo más de 13 millones de euros en multas que acumula y clausurarle sus pozos ilegales, prueba del descontrol más absoluto que existe en materia de aguas en el Parque Nacional y su entorno.

La Consejería de Medio Ambiente se escuda en que como los expedientes sancionadores son anteriores a la fecha del traspaso del Guadalquivir a la Agencia del Agua, siguen siendo competencia de la Confederación Hidrográfica y no han sido asumidos en las transferencias, si bien le consta que han sido elevados a la Agencia Tributaria del Ministerio de Economía y Hacienda para que los ejecute directamente.

La Confederación Hidrográfica guarda un mutismo absoluto al respecto, pese a los reiterados intentos  a lo largo de semanas para obtener su versión de los hechos, y la Agencia Tributaria alega que no puede dar datos sobre contribuyentes.

Según las denuncias de Ecologistas en Acción, en la finca ‘Hato Ratón’ se habrían extraído ilegalmente al menos 60 millones de m3 de agua, pese a lo cual la Junta de Andalucía trata de ‘premiar’ a la SAT Guadiamar dando curso a su solicitud de que se le otorgue una concesión de aguas públicas procedentes del embalse del río Agrio, que ha quedado sin uso tras la catástrofe ecológica de Boliden en las minas de Aznalcóllar.

Ecologistas denuncian que los solicitantes ya están negociando con esta concesión, incluso antes de su adjudicación, para traspasarla a una compañía promotora de un proyecto de energía solar a cambio de más de un millón de euros anuales, ya que las plantas solares necesitan tierras con derecho a agua para refrigeración.

La Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía ha confirmado la existencia de la solicitud de esta concesión por la multisancionada SAT Guadiamar, pero la desvincula de estos expedientes sancionadores y dice que se enmarca en los acuerdos del Consejo de Participación de Doñana, el cual decidió en su momento ir sustituyendo progresivamente los riegos con aguas subterráneas del acuífero 27, del que depende el Parque Nacional, por otros con aguas superficiales como las del embalse del río Agrio. Esta concesión en trámite cumpliría, según la Consejería de Medio Ambiente, el objetivo de liberar más de 20 Hm3 de riegos con pozos para aliviar así la presión sobre Doñana.

AÑOS DE ILEGALIDADES

‘Hato Ratón’ es una finca de aproximadamente 1.500 Has. sita en la marisma de Aznalcázar, una tierra arcillosa y de escasa productividad agrícola salvo que se le aporte agua de riego que lave la sal característica de estos terrenos. En los años 70, el IRYDA realizó cerca de 400 sondeos para la explotación del acuífero 27 dentro del Plan Almonte-Marismas. Una veintena se hicieron en esta finca.

A finales de 1987, el Iara requirió a los dueños de ‘Hato Ratón’ para que pusiera a su disposición los pozos. Aquéllos presentaron recurso y el 28 de mayo de 1998 –más de diez años después- el Tribunal Supremo falló a favor del Instituto Andaluz para la Reforma Agraria.

Sin embargo, en ‘Hato Ratón’ se siguió haciendo uso de los sondeos. En julio del año 2000, la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir (CHG) resolvió denegar a la SAT Guadiamar la inscripción en el catálogo de aguas privadas de 20 sondeos construidos por el IRYDA. La situación no varió.

La CHG denunció los riegos, que se seguían haciendo pese a vulnerar la negativa a la inscripción, con resoluciones de los expedientes sancionadores del Consejo de Ministros de los años 1998, 2001, 2004, 2006…En este último años, el Gobierno le impuso una última sanción de 601.012,10 euros, con la obligación de indemnizar con 1.638.956 euros por los daños causados al dominio público hidráulico.

Nada de esto surtía efecto alguno y en ‘Hato Ratón’ se seguía regando ilegalmente y elevando recursos para no pagar las sanciones. A finales de 2007, el Supremo falló que la denegación de la inscripción de los sondeos realizados por el IRYDA era acorde a derecho.

Todo siguió igual, con recursos y más recursos. En el año 2009, el Supremo volvió a fallar que los expedientes sancionadores eran correctos y desestimó los recursos de la SAT. La paradoja es que en el año 2010, sin haberse ejecutado aún ningún expediente sancionador y tras haber extraído al menos 60 millones de m3 de agua según Ecologistas en Acción, la Junta de Andalucía ha dado curso a su solicitud de una concesión para el riego de 1.000 Has. justificándolo como una forma de evitar los problemas con los sondeos ilegales.

MIL POZOS ILEGALES MÁS DESDE 2004

Los ecologistas estiman que en el entorno de Doñana se han perforado en los últimos años un millar de pozos ilegales para el regadío de las fincas colindantes con el agua almacenada en el acuífero 27, del que depende la supervivencia del Parque Nacional, ya que los afloramientos de aguas subterráneas son vitales para el mantenimiento de los lucios y lagunas que sirven de refugio y hábitat a numerosas especies de aves acuáticas.

Un informe de la Agencia Andaluza del Agua realizado hace ahora aproximadamente un año puso de manifiesto que el nivel del acuífero había bajado en dieciocho metros como consecuencia de la sobreexplotación de sus recursos mediante estos pozos ilegales, sin que la Administración haya sido incapaz de clausurarlos ni de cobrar las sanciones impuestas a sus promotores, en el dudoso caso de que hayan sido notificadas.

Ante su propia incapacidad para hacer cumplir la ley, la Junta de Andalucía, responsable de la gestión del Parque y su entorno, trata ahora de consolidar la situación creada mediante un plan de reconocimiento de las hectáreas de regadío existentes, que cifra en algo más de 10.000 Has.

Para los ecologistas, sin embargo, no son 10.000, sino 14.000 las Has. puestas en riego ante las propias barbas de la Confederación Hidrográfica y la Agencia del Agua, por lo que no se puede premiar a los infractores de la ley, como en el sintomático caso de la finca ‘Hato Ratón’. La Junta pretende que el Consejo de Participación de Doñana bendiga con su aprobación esta nueva política de hacer borrón y cuenta nueva, es decir, lo mismo que se viene preconizando de toda la vida sin resultado alguno.

Problemas técnicos en las ‘setas’

Los operarios corrigen ‘in situ’ las desviaciones en

las conexiones entre las setas de la Encarnación

A trece  días de la inauguración oficial el nuevo mercado aún no tiene luz

Las prisas por inaugurar el Metropol Parasol en la fecha del 31 de diciembre y el nuevo mercado el 29 de noviembre, los plazos dados como  definitivos por Monteseirín,  están provocando ciertos desajustes en el ensamblaje de las setas diseñadas por Jürgen Meyer, que han de ser corregidos por los operarios a pie de obra, mientras que los placeros siguen esperando los enganches a la red de suministro eléctrico y que se corrijan las deficiencias observadas en los puestos.

La premura por cumplir los últimos plazos marcados por Alfredo Sánchez Monteseirín en el complejo del Metropol Parasol está obligando a que sean los propios operarios que trabajan en el proyecto de la Encarnación quienes corrijan  los problemas de desviación observados a la hora de interconectar algunas setas entre sí antes que proceder a desmontajes que retrasarían en exceso su culminación.

Aunque oficialmente impera el mutismo más absoluto, en la pasarela de unión entre las setas número cinco y seis, así como en las setas dos y tres, habría habido significativas desviaciones que impedían un ensamblaje perfecto. Estas desviaciones, que al principio podrían haber carecido de importancia al tratarse de sólo unos centímetros, resultaron luego  mucho más significativas en el tramo final de la conexión, por lo que habrían sido rectificadas ‘in situ’ mediante un laborioso proceso de soldaduras a fin de lograr en engarce de todas las piezas.

Mientras se corrigen estos problemas en las alturas, debajo del Metropol Parasol la delegación de Urbanismo del Ayuntamiento ha enviado a una persona de confianza a registrar las peticiones de los placeros para intentar atenderlas antes de que el nuevo mercado, que ha de sustituir las instalaciones provisionales que datan de 1973, abra sus puertas, “esté como esté” (Monteseirín ‘dixit’) el próximo día 29 de noviembre, lunes.

Los comerciantes ven cada día más difícil que las instalaciones se inauguren en la fecha deseada por el alcalde, entre otras razones porque a menos de dos semanas aún no se ha solventado el problema de la altura de los puestos. Los mostradores, sobre todo los de los fruteros, se levantan en tres niveles hasta 1,70 metros, con lo cual los comerciantes apenas si pueden verse con los clientes, máxime si colocan en la parte superior del puesto la fruta y la verdura.

Además, hasta el momento, pese a la notificación de cobro de más de 200 euros por el enganche a la red eléctrica, aún carecen de suministro de luz en los puestos y se teme que la demora se prolongue si se pretende que el mercado vaya dotado con los nuevos contadores electrónicos.

La directiva de la cooperativa de comerciantes se va a reunir mañana mismo para hacer un recuento de las carencias y problemas detectados y exigir al Ayuntamiento una solución inmediata, pues en caso contrario ve bastante problemático realizar el traslado en fechas anteriores para poder abrir el día 29 y que el Ayuntamiento programe un acto oficial previo el domingo 28.

Los comerciantes están empezando a comprobar la política restrictiva que sufrirán en el nuevo mercado, donde tendrán que pedir permiso hasta para taladrar una pared para colocar un espiche y un gancho. La concesionaria sólo les permite veinticinco caracteres, incluidos espacios, a la hora de colocar un rótulo para anunciar su mercancía en los puestos.