El pasado 5 de octubre murió en Madrid a los 73 años de edad Luis Gómez Llorente, exvicepresidente del Congreso de los Diputados, exsecretario de Formación del PSOE y ex profesor de la Universidad Laboral de Alcalá de Henares. Esta luctuosa noticia me retrotrae 35 años en el tiempo, cuando yo era entonces un joven veinteañero estudiante de Periodismo en la Facultad de Ciencias de la Información de la Universidad Complutense de Madrid. En un suelto de la revista Triunfo habíamos leído, tanto yo como algunos otros compañeros de aquella época, la noticia de la muerte en el exilio de México de un historiador socialista que había nacido en Zalamea la Real, nuestro pueblo natal: Antonio Ramos Oliveira. Ninguno teníamos noticia de la existencia de aquel personaje, y aquello fue motivo más que suficiente para tratar de reconstruir su biografía zalameña y, luego, de tributarle un homenaje reivindicativo de su memoria, tal como ya conté en una Revista de Feria de Zalamea. Y allí que aprovechando mi estancia estudiantil en la capital de España y con el entusiasmo y la ingenuidad propias de la edad, me dediqué a recabar apoyos en pro de la materialización de aquella idea de aquellos que pudieran tener alguna vinculación con Ramos Oliveira o motivo para adherirse al proyecto.
En el cartel diseñado para el homenaje, que se fijó para el domingo 10 de abril de 1977 (Domingo de Resurrección) en el escenario del cine ‘Ruiz Tatay’, figuraban el entonces redactor jefe de la revista ‘Triunfo’, el gran periodista onubense Víctor Márquez Reviriego, aunque se apuntó más bien para motivar al resto, ya que desde el inicio teníamos claro por sus ocupaciones que iba a resultar prácticamente imposible su asistencia; Alfonso Guerra, que también se cayó, con más razones que las esgrimidas por Reviriego dado su esencial papel en el PSOE dirigido por Felipe González; Manuel Azcárate, el político comunista que había conocido a Ramos en su época de diplomático de Naciones Unidas, y Luis Gómez Llorente, entonces secretario de Formación del Partido Socialista.
Tras los abandonos de Reviriego y Guerra, en las semanas previas al acto público el cartero me trajo un telegrama a casa. Recuerdo que era un día lluvioso. Azcárate me comunicaba la imposibilidad de acudir a Zalamea la Real al homenaje. Sólo nos quedaba Luis Gómez Llorente, que fiel a su bonhomía, no faltaría a la cita, si bien yo estuve angustiado hasta el último minuto. Pegamos carteles por todo el pueblo, aunque muchos fueron arrancados. Y además se produjo un hecho inesperado: en la víspera, el 9 de abril de 1977, el Gobierno de Suárez legalizó el Partido Comunista de Santiago Carrillo, también recientemente fallecido. Aquel día pasó a la historia como el Sábado Santo Rojo. Y a la jornada siguiente, Domingo de Resurrección, estaba anunciado el homenaje, acto que se convirtió en motivo de fiesta y exaltación de las fuerzas políticas de izquierda en la Cuenca Minera de Riotinto sin que nadie se pudiera imaginar aquella circunstancia. Algunas viejas se persignaban por la calles y otros evocaban con temor la Guerra Civil sin saber que justo entonces empezaba la Transición de la España de la concordia.
¿Vendría o no vendría Gómez Llorente? ¿Qué ocurriría si no aparecía con toda aquella masa de gente esgrimiendo banderas rojas con la hoz y el martillo? Para alivio mío y del resto de amigos que con nuestro entusiasmo juvenil organizamos aquel homenaje sin prever sus posibles consecuencias, Gómez Llorente apareció con cierto retraso por la cuesta que desembocaba en el cine/teatro en un coche conducido por un tal Pepote Rodríguez de la Borbolla, según supimos después (Pepote acabaría de presidente de la Junta de Andalucía), y acompañado por Margarita Ramírez Montesinos, que había sido mi profesora de griego en el Instituto La Rábida, de Huelva.
Luis Gómez Llorente dio una lección magistral sobre el escenario del teatro. Lamentablemente, la persona encargada de grabar el acto y cuyo nombre omito siempre por no indignarme más, dijo que no pudo hacerlo porque….. se le había olvidado ponerle la cinta a la grabadora. Así no pudimos ni transcribir ni editar aquella conferencia, ya que Luis habló sin papeles. Al final se ganó una estruendosa ovación y la gente salió encantada tras agolparse para felicitarlo efusivamente. Él firmó ejemplares de su libro ‘Aproximación a la historia del socialismo español’. Luego departimos en petit comité en una mesa del Permanente, sobrenombre del casino del pueblo, y me causó una impresión aún mejor que la que me había dado durante nuestros breves encuentros en la sede del PSOE en Madrid, que por entonces no estaba en la histórica calle de Ferraz, sino en la de García Morato, nombre del as de la aviación franquista con el que también había sido bautizado el complejo sanitario de Sevilla, hoy el ‘Virgen del Rocío’. Tal como se le ha calificado en alguna nota necrológica de estos días, era un hombre machadiano, coherente con sus ideas y viviendo conforme a sus convicciones y con una forma enormemente didáctica de hablar, cualidad de un gran profesor.
Nunca más mantuvimos nuevos contactos. Yo era aún un estudiante cuando él ya ocupaba cargos de mucha mayor responsabilidad política y no quise molestarle, pero siempre guardaré en mi memoria el gesto que tuvo con un joven idealista que acudió a verle para pedirle que acudiera a un pueblo desconocido para él y situado a 700 kilómetros de su lugar de residencia con objeto, incluso costándole el dinero el desplazamiento, de rendir homenaje a un historiador muerto en el exilio cuatro años antes. Por paradojas de la vida, él acabaría sumido en un exilio interior dentro del PSOE tras el abandono del marxismo por su partido, y refugiado en la enseñanza y dedicado a sus alumnos. Descanse en paz Luis Gómez Llorente.
* Luis Gómez Llorente, maestro socialista (Obituario publicado en el diario El País):
http://politica.elpais.com/politica/2012/10/05/actualidad/1349437419_685106.html
*Luis Gómez Llorente, temible dialéctico y socialista cabal (Artículo de Juan Antonio Ortega Díaz-Ambrona en el diario El País):
http://politica.elpais.com/politica/2012/10/08/actualidad/1349652474_321435.html
*Luis Gómez Llorente, un socialista clásico (Artículo de Antonio García Santesmases y Manuel de la Rocha Rubí en el diario El País):
http://politica.elpais.com/politica/2012/10/09/actualidad/1349735457_720830.html
El Ayuntamiento sigue empeñado en homenajear a la Expo de Pellón con la coartada del borrador. Ya saben: cada vez que a la Sociedad Estatal le pillaban un documento comprometedor decía que se trataba de un mero borrador. Nunca era el definitivo, salvo que no suscitara polémicas o conviniera a sus intereses. Max Vílchez ha tirado de ese manual de la Burson Marsteller diciendo otro tanto sobre el plan que le ha pillado Antonio Muñoz, listo para su aprobación, y que entre otros sablazos preveía subir las licencias de obras en casi un 100%: 130 folios firmados uno a uno por el delegado de Urbanismo y su gerente y con informes justificativos de la jefa del servicio de Gestión Financiera y Tesorería y del director de Administración y Economía. ¿Tanto trabajo, tantos implicados, tantos sellos y tantas firmas para sólo un borrador? Cuidado, que los borradores los carga el diablo. Por de pronto, a los de Gaesco, la patronal del ladrillo, ya se les han puesto los pelos de punta. Y menos mal que Zoido llegó a la Alcaldía prometiendo que no iba a subir los impuestos.
El informe de una consultora fue utilizado por el Ayuntamiento para justificar el despido de enchufados del PSOE en Lipasam por el nuevo gobierno de Zoido (no todos, tras la amenaza de poner en pie de guerra la empresa en una materia tan sensible para el recién aterrizado alcalde como la limpieza pública). Pero como toda regla tiene su excepción, el Consistorio acabó fichando para uno de esos puestos prescindibles según la consultora (y engordando la nómina pese a los recortes a gogó) al niño de una dirigente del PP. La descripción de los ‘enchufados , pero con curriculum’, que hace Carmen Torres es magistral: “Estudian idiomas en el extranjero, sus padres les pagan cursos de postgrado y másters, pero acaban trabajando en la Administración”, no en la empresa privada. Son JASP, el acrónimo del ‘Jóvenes aunque suficientemente preparados’, pero por eso mismo se arriman al seguro de vida del perol de lo público, conforme a la tradición paterna/materna, porque, como decía Alfonso Guerra, saben que aquí fuera hace mucho frío (incluso en los veranos de Sevilla).
la de las cuevas de Altamira, y tan sólo hace un segundo que Cristóbal Colón descubrió América.
La dificultad para el alcalde es que las dos encuestas divulgadas antes del paréntesis vacacional del verano, el Barómetro de la Fundación Antares -mucho antes- y la polémica elaborada por el IMC, que ha costado 14.000 euros a los sevillanos con camuflaje añadido para aparentar que se trataba de una mera valoración de los servicios municipales, coinciden en lo esencial: aún no hay en la ciudad una percepción de cambio respecto de la era de Monteseirín, y máxime tras las grandes expectativas suscitadas por un alcalde refrendado por la mayoría absoluta más amplia de la Democracia (20 concejales), y el gobierno local sólo ha logrado un aprobado raspado para su actuación global en este tiempo debido a que se piensa que los principales problemas continúan irresueltos.
El itinerario de la marcha estuvo rodeado de un fuerte despliegue policial. Narraban los colegas que en cada negocio susceptible de ser asaltado por los manifestantes (sucursales bancarias, Cámara de Comercio, supermercados, hoteles, tiendas de telefonía…) se hallaban apostados al menos dos agentes de la Policía.
‘estatus’ de Sevilla. También, como nuevo líder de la Oposición, pone en un brete a Griñán. Si éste rechaza la solicitud, que implicaría dinero extra en plena crisis, Zoido puede utilizar en clave sevillana la negativa en contra de la Junta, dentro de la confrontación PP/PSOE en Andalucía. Y si Griñán accede, Zoido se apunta el tanto por haber conseguido para Sevilla lo que nunca nadie en 30 años de Autonomía. Pase lo que pase, a expensas sólo de dominar su frente interno oriental, Zoido gana políticamente con la iniciativa.
Este es un tema que se presta a todo tipo de interpretaciones y cálculos. Veamos precedentes. En 2010, el Ayuntamiento de Santander encargó a dos economistas que evaluaran los costes adicionales en que incurría la ciudad por ser capital de Cantabria. La conclusión fue que la urbe pagaba cada año del orden de 14 millones de euros por los servicios como capital autonómica a las casi 30.000 personas que a diario acuden o trabajan allí.
extrajeran cuando se desguazan pueden producir vertidos contaminantes: líquido de frenos, ácidos de las baterías, gas CFC, aceites lubricantes….”. Calcula el coste marginal de los heridos y muertos en accidentes de tráfico imputables a la capitalidad (¿?), el ruido de la circulación, el tiempo perdido en atascos….
Una de las grandes gestoras de fondos de inversión califica de impresentable que se le sigan pidiendo esfuerzos a la parte privada de la economía, fundamentalmente familias y pymes, y que no se reestructure el tamaño del sector público y se amolde “a los ingresos presentes y futuros de España S.A.”. Destaca que hay 445.000 cargos políticos, incluyendo 65.000 liberados sindicales, lo que supone 300.000 más que en Alemania (con un 74% más de población) y el doble que en Francia e Italia. Parecería como si el presidente del Gobierno hubiera leído la radiografía de “los mercados” sobre la situación al anunciar la tímida medida de reducir en un 30% el número de concejales, ante lo cual el inefable Kiko Toscano, alcalde de Dos Hermanas y presidente de la FAMP, ha reaccionado visceralmente tachando la decisión de Rajoy de atentado a la democracia y vuelta al franquismo. Por cierto que el análisis de la gestora de inversiones concluía así: “Luego parece apremiante que vengan por aquí los ‘hombres de negro’ y nos hagan hacer lo que no somos capaces nosotros mismos’.
Recordaba Caro Romero (el periodista, no el pregonero) que en 2004 Chaves, como aviso a navegantes, fulminó al delegado de la Junta en Sevilla días antes de un congreso provincial que se disputaba a cara de perro (entre Caballos y Viera, supongo). Pues aunque ahora Griñán deje en suspenso el nombramiento de los delegados del nuevo Gobierno de coalición PSOE-IU como medida de presión para los congresillos de este fin de semana, hay una que ya tiene todas las papeletas para ser relevada de su cargo: Carmen Tovar, la misma que dio el mitin a los alumnos en el instituto El Majuelo de Gines. La aún nominalmente delegada de Griñán en Sevilla ha tenido la osadía de dejarse ver en el acto de proclamación, como candidato del sector crítico a la Secretaría Provincial del PSOE, de Gutiérrez Limones frente a Susana Díaz, la niña de los ojos del presidente, de lo que se deduce que sabe que la van a poner de patitas en la calle. O sea, que acompañó a Limones porque como ya lo tiene todo perdido no tiene nada que perder. (Y de paso, por si cae no un limón, sino la breva).
Como el valor en el servicio militar, que cuando no se ha podido acreditar por no haber entrado en combate se anota como supuesto en la cartilla del licenciado de la ‘mili’, el juego limpio en los partidos politicos se presupone, conforme además al mandato de la Constitución (artículo 6º), que exige de ellos una estructura interna y funcionamiento democráticos. Y, sin embargo, Antonio Gutiérrez Limones, el alcalde de Alcalá de Guadaíra y rival de Susana por la Secretaría General del PSOE de Sevilla, no hace más que apelar al ‘fair play’, con lo cual en realidad está poniendo en duda la pureza de su organización. Y más la cuestiona aún Carmeli Hermosín cuando habla de “construir un partido donde el pensamiento no sea un estorbo, la libertad sea de verdad y no se tenga miedo a decir lo que se piensa”. Si hay que construir ese PSOE en Sevilla y en Andalucía es que el actual no responde a esos parámetros. Lo más destacable es que quien lo diga no sea Limones, sino Carmeli, una de las históricas del partido cuarenta años después de la foto del clan de la tortilla.
Cuentan las crónicas periodísticas que, durante su intervención en la clausura del XII congreso del PSOE (A), Rubalcaba aseguró que la victoria (de Pepe Griñán) en las pasadas elecciones autonómicas fue “una proeza”. ¿Proeza? ¿Victoria? ¡Pero si con Griñán el PSOE perdió por primera vez en treinta años unas elecciones autonómicas en Andalucía, además de 654.000 votos y nueve diputados! ¡Pero si con Griñán el PSOE(A) venía de perder previamente las elecciones municipales y las generales en la comunidad autónoma! La vuelta a la tortilla de Rubalcaba con Griñán me recuerda la leyenda urbana alimentada por los socialistas sobre las tres supuestas victorias de Monteseirín en Sevilla. El (sin) sólo ganó unas elecciones municipales, y sin mayoría absoluta, y perdió las otras dos, frente a Soledad Becerril y Juan Ignacio Zoido, por lo que sólo pudo gobernar con las muletas del PA primero y de IU después, al verse en minoría frente al PP. Como se ve, el PSOE es experto en aplicar al principio goebbelsiano de repetir muchas veces una mentira para que parezca la verdad.