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Luis Gómez Llorente, ‘in memoriam’

El pasado 5 de octubre murió en Madrid a los 73 años de edad Luis Gómez Llorente, exvicepresidente del Congreso de los Diputados, exsecretario de Formación del PSOE y ex profesor de la Universidad Laboral de Alcalá de Henares. Esta luctuosa noticia me retrotrae 35 años en el tiempo, cuando yo era entonces un joven veinteañero estudiante de Periodismo en la Facultad de Ciencias de la Información de la Universidad Complutense de Madrid. En un suelto de la revista Triunfo habíamos leído, tanto yo como algunos otros compañeros de aquella época, la noticia de la muerte en el exilio de México de un historiador socialista que había nacido en Zalamea la Real, nuestro pueblo natal: Antonio Ramos Oliveira. Ninguno teníamos noticia de la existencia de aquel personaje, y aquello fue motivo más que suficiente para tratar de reconstruir su biografía zalameña y, luego, de tributarle un homenaje reivindicativo de su memoria, tal como ya conté en una Revista de Feria de Zalamea. Y allí que aprovechando mi estancia estudiantil en la capital de España y con el entusiasmo y la ingenuidad propias de la edad, me dediqué a recabar apoyos en pro de la materialización de aquella idea de aquellos que pudieran tener alguna vinculación con Ramos Oliveira o motivo para adherirse al proyecto.

En el cartel diseñado para el homenaje, que se fijó para el domingo 10 de abril de 1977 (Domingo de Resurrección) en el escenario del cine ‘Ruiz Tatay’, figuraban el entonces redactor jefe de la revista ‘Triunfo’, el gran periodista onubense Víctor Márquez Reviriego, aunque se apuntó más bien para motivar al resto, ya que desde el inicio teníamos claro por sus ocupaciones que iba a resultar prácticamente imposible su asistencia; Alfonso Guerra, que también se cayó, con más razones que las esgrimidas por Reviriego dado su esencial papel en el PSOE dirigido por Felipe González; Manuel Azcárate, el político comunista que había conocido a Ramos en su época de diplomático de Naciones Unidas, y Luis Gómez Llorente, entonces secretario de Formación del Partido Socialista.

Tras los abandonos de Reviriego y Guerra, en las semanas previas al acto público el cartero me trajo un telegrama a casa. Recuerdo que era un día lluvioso. Azcárate me comunicaba la imposibilidad de acudir a Zalamea la Real al homenaje. Sólo nos quedaba Luis Gómez Llorente, que fiel a su bonhomía, no faltaría a la cita, si bien yo estuve angustiado hasta el último minuto. Pegamos carteles por todo el pueblo, aunque muchos fueron arrancados. Y además se produjo un hecho inesperado: en la víspera, el 9 de abril de 1977, el Gobierno de Suárez legalizó el Partido Comunista de Santiago Carrillo, también recientemente fallecido. Aquel día pasó a la historia como el Sábado Santo Rojo. Y a la jornada siguiente, Domingo de Resurrección, estaba anunciado el homenaje, acto que se convirtió en motivo de fiesta y exaltación de las fuerzas políticas de izquierda en la Cuenca Minera de Riotinto sin que nadie se pudiera imaginar aquella circunstancia. Algunas viejas se persignaban por la calles y otros evocaban con temor la Guerra Civil sin saber que justo entonces empezaba la Transición de la España de la concordia.

¿Vendría o no vendría Gómez Llorente? ¿Qué ocurriría si no aparecía con toda aquella masa de gente esgrimiendo banderas rojas con la hoz y el martillo? Para alivio mío y del resto de amigos que con nuestro entusiasmo juvenil organizamos aquel homenaje sin prever sus posibles consecuencias, Gómez Llorente apareció con cierto retraso por la cuesta que desembocaba en el cine/teatro en un coche conducido por un tal Pepote Rodríguez de la Borbolla, según supimos después (Pepote acabaría de presidente de la Junta de Andalucía), y acompañado por Margarita Ramírez Montesinos, que había sido mi profesora de griego  en el Instituto La Rábida, de Huelva.

Luis Gómez Llorente dio una lección magistral sobre el escenario del teatro. Lamentablemente, la persona encargada de grabar el acto y cuyo nombre omito siempre por no indignarme más, dijo que no pudo hacerlo porque….. se le había olvidado ponerle la cinta a la grabadora. Así no pudimos ni transcribir ni editar aquella conferencia, ya que Luis habló sin papeles. Al final se ganó una estruendosa ovación y la gente salió encantada tras agolparse para felicitarlo efusivamente. Él firmó ejemplares de su libro ‘Aproximación a la historia del socialismo español’. Luego departimos en petit comité en una mesa del Permanente, sobrenombre del casino del pueblo, y me causó una impresión aún mejor que la que me había dado durante nuestros breves encuentros en la sede del PSOE en Madrid, que por entonces no estaba en la histórica calle de Ferraz, sino en la de García Morato, nombre del as de la aviación franquista con el que también había sido bautizado el complejo sanitario de Sevilla, hoy el ‘Virgen del Rocío’. Tal como se le ha calificado en alguna nota necrológica de estos días, era un hombre machadiano, coherente con sus ideas y viviendo conforme a sus convicciones y con una forma enormemente didáctica de hablar, cualidad de un gran profesor.

Nunca más mantuvimos nuevos contactos. Yo era aún un estudiante cuando él ya ocupaba cargos de mucha mayor responsabilidad política y no quise molestarle, pero siempre guardaré en mi memoria el gesto que tuvo con un joven idealista que acudió a verle para pedirle que acudiera a un pueblo desconocido para él y  situado a 700 kilómetros de su lugar de residencia con objeto, incluso costándole el dinero el desplazamiento, de rendir homenaje a un historiador muerto en el exilio cuatro años antes. Por paradojas de la vida, él acabaría sumido en un exilio interior dentro del PSOE tras el abandono del marxismo por su partido, y refugiado en la enseñanza y dedicado a sus alumnos. Descanse en paz Luis Gómez Llorente.

* Luis Gómez Llorente, maestro socialista (Obituario publicado en el diario El País):

http://politica.elpais.com/politica/2012/10/05/actualidad/1349437419_685106.html

*Luis Gómez Llorente, temible dialéctico y socialista cabal (Artículo de Juan Antonio Ortega Díaz-Ambrona en el diario El País):

http://politica.elpais.com/politica/2012/10/08/actualidad/1349652474_321435.html

*Luis Gómez Llorente, un socialista clásico (Artículo de Antonio García Santesmases y Manuel de la Rocha Rubí en el diario El País):

http://politica.elpais.com/politica/2012/10/09/actualidad/1349735457_720830.html

La coartada

El Ayuntamiento sigue empeñado en homenajear a la Expo de Pellón con la coartada del borrador. Ya saben: cada vez que a la Sociedad Estatal le pillaban un documento comprometedor decía que se trataba de un mero borrador. Nunca era el definitivo, salvo que no suscitara polémicas o conviniera a sus intereses. Max Vílchez ha tirado de ese manual de la Burson Marsteller diciendo otro tanto sobre el plan que le ha pillado Antonio Muñoz,  listo para su aprobación, y que entre otros sablazos preveía subir las licencias de obras en casi un 100%: 130 folios firmados uno a uno por el delegado de Urbanismo y su gerente y con informes justificativos de la jefa del servicio de Gestión Financiera y Tesorería y del director de Administración y Economía. ¿Tanto trabajo, tantos implicados, tantos sellos y tantas firmas para sólo un borrador? Cuidado, que los borradores los carga el diablo. Por de pronto, a los de Gaesco, la patronal del ladrillo, ya se les han puesto los pelos de punta. Y menos mal que Zoido llegó a la Alcaldía prometiendo que no iba a subir los impuestos.

JASP

El informe de una consultora  fue utilizado por el Ayuntamiento para justificar el despido de enchufados del PSOE en Lipasam por el nuevo gobierno de Zoido (no todos, tras la amenaza de poner en pie de guerra la empresa en una materia tan sensible para el recién aterrizado alcalde como la limpieza pública).  Pero como toda regla tiene su excepción, el Consistorio acabó fichando para uno de esos puestos prescindibles según la consultora (y engordando la nómina pese a los recortes a gogó)  al niño de una dirigente del PP. La descripción de los ‘enchufados , pero con curriculum’, que hace Carmen Torres es magistral: “Estudian idiomas en el extranjero, sus padres les pagan cursos de postgrado y másters, pero acaban trabajando en la Administración”, no en la empresa privada. Son JASP, el acrónimo del ‘Jóvenes aunque suficientemente preparados’, pero por eso mismo se arriman al seguro de vida del perol de lo público, conforme a la tradición paterna/materna, porque, como decía Alfonso Guerra, saben que aquí fuera hace mucho frío (incluso en los veranos de Sevilla).

El calendario cósmico de Zoido

Las principales teorías científicas sobre la evolución de nuestro planeta a partir del estudio radiométrico de los minerales más antiguos aventuran que La Tierra se formó hace unos 4.550 millones de años como un globo incandescente, el cual fue enfriándose a lo largo de los mil millones de años siguientes.
Sería hace 3.500 millones de años cuando en el agua de los océanos aparecieron gradualmente las bacterias más primitivas, las primeras formas de vida. Tuvieron que pasar otros 700 millones de años para el surgimiento de las algas unicelulares capaces de realizar la fotosíntesis y de enriquecer la atmósfera con oxígeno. Saltándonos las eras geológicas sucesivas para abreviar, los dinosaurios habrían aparecido sdobre la faz de La Tierra hace 250 millones de años; los mamíferos, hace 230 millones, y el ‘homo sapiens’, hace tan ‘sólo’ dos millones de años.
Para tratar de comprender mejor, a la vez que simplificar la historia de la evolución terrícola y demostrar la insignificancia del ser humano, el gran astrónomo norteamericano Carl Sagan acuñó el denominado ‘calendario cósmico’, en el cual toda la vida se comprime metafóricamente en un solo año tomando como punto de partida el big-bang o estallido inicial del universo, que sería el minuto uno del 1 de enero de estos simbólicos 365 días, en los que el momento presente equivaldría al 31 de diciembre a las 12 de la noche.

EXTRAPOLACIÓN

En el año cósmico de Sagan, La Tierra no se ha formado hasta el 14 de septiembre; los peces han aparecido el 19 de diciembre; los árboles, el 22 del mismo mes; el 31 de diciembre a las 22:30 horas vieron la luz los primeros seres humanos; a las 23:59 realizaron las primeras pinturas rupestres, como la de las cuevas de Altamira, y tan sólo hace un segundo que Cristóbal Colón descubrió América.
El calendario cósmico nos da otra visión del tiempo, que puede parecer ralentizado o acelerado, según se mire. Si extrapolamos el concepto astronómico de Sagan a la política municipal y reducimos a una hora el mandato de cuatro años de Zoido como alcalde, tomando como inicio del mismo las 12 en punto, el reloj de la Alcaldía en Plaza Nueva marca ya las 12 horas y 18 minutos. Metafóricamente, a Zoido sólo le quedan 42 minutos para poder cumplir su programa y promesas electorales, porque a fecha de hoy, iniciado su segundo curso político como regidor, resulta que ya ha consumido casi un tercio de todo el tiempo del que disponía.
Y en junio, cuando acabe este curso, Zoido ya habrá superado el ecuador de su mandato; las manecillas de su reloj cósmico sobrepasarán las 12:30 horas y  tendrá por delante menos tiempo que el que habrá dejado atrás. Con razón los romanos decían lo de ‘tempus fugit’, que el tiempo huye o vuela.
Si consideramos que el primero de los cuatro años de mandato de un político es el deLM aterrizaje y el último el de la rentabilización política de las actuaciones previas, con miras a garantizarse la reelección para un nuevo cuatrienio, Zoido se encuentra en el momento decisivo para acometer sus grandes proyectos o, al menos, dejar la ciudad funcionando como un reloj suizo (la imagen que utilizó en su día) por la calidad de unos servicios municipales que aún están lejos de los estándares europeos.
La dificultad para el alcalde es que las dos encuestas divulgadas antes del paréntesis vacacional del verano, el Barómetro de la Fundación Antares -mucho antes- y la polémica elaborada por el IMC, que ha costado 14.000 euros a los sevillanos con camuflaje añadido para aparentar que se trataba de una mera valoración de los servicios municipales, coinciden en lo esencial: aún no hay en la ciudad una percepción de cambio respecto de la era de Monteseirín, y máxime tras las grandes expectativas suscitadas por un alcalde refrendado por la mayoría absoluta más amplia de la Democracia (20 concejales), y el gobierno local sólo ha logrado un aprobado raspado para su actuación global en este tiempo debido a que se piensa que los principales problemas continúan irresueltos.

El número uno, señalado como tal por el 67,7% de los sevillanos, es el paro. No sólo no se ha reducido , sino que se incrementa, y ésa es la peor noticia que ha recibido Zoido en esta semana de ‘rentrée’, con la divulgación por el Ministerio de Empleo y Seguridad Social de las cifras de parados.
Zoido prometió convertirse en el alcalde del empleo, pero al igual que Rajoy reconoce que la realidad le ha obligado a cambiar su política (¿acaso no es al revés y el político aspira a gobernar justamente para cambiar la realidad?), los terribles datos oficiales que recoge el Ministerio de Fátima Báñez indican que, por ahora, el alcalde no ha cosechado el fruto de las condiciones que decía iba a crear para captar nuevas inversiones. Agosto se ha cerrado con 1.237 parados más en la ciudad, por lo que con Zoido hay ahora casi 12.000 desempleados más que cuando accedió a la Alcaldía y sustituyó a Monteseirín.
Por otra parte, la encuesta de IMC para el propio Ayuntamiento reveló que los sevillanos siguen teniendo una opinión negativa sobre aspectos básicos, como la limpieza de calles y plazas, el estado de las vías públicas, la seguridad ciudadana y la ordenación del tráfico, los cuales constituyen el escaparate de la ciudad ante nativos y foráneos.
Soledad Becerril reveló que le dio este consejo a su actual sucesor en la Alcaldía: “Haz pocas cosas, lo fundamental, pero hazlo bien”.
El problema es que a Zoido cada vez le queda menos tiempo para hacerlas, se mida tanto con el calendario cósmico de Carl Sagan como con su reloj suizo.

Málaga, capital por un día

Cuentan las crónicas periodísticas que quinientos jornaleros, émulos de ellos o simplemente simpatizantes de la causa del alcalde de Marinaleda y diputado de IU, Juan Manuel Sánchez Gordillo, tomaron el centro de Málaga, incluida la simbólica calle Larios, en este ‘Novecento’ de Bertolucci que sus promotores del Sindicato Andaluz de Trabajadores (SAT) han convenido en llamar ‘Andalucía en pie’.

El itinerario de la marcha estuvo rodeado de un fuerte despliegue policial. Narraban los colegas que en cada negocio susceptible de ser asaltado por los manifestantes (sucursales bancarias, Cámara de Comercio, supermercados, hoteles, tiendas de telefonía…) se hallaban apostados al menos dos agentes de la Policía.

Sin embargo, como la experiencia de los seguidores de Gordillo en este tipo de actuaciones es mucho más que un grado, burlaron la vigilancia ordenada por la delegada del Gobierno, Carmen Crespo, y con una maniobra de despiste un pelotón de jornaleros ocupó una oficina de Banesto, sita en la Alameda y fuera, por tanto, del itinerario autorizado.

Al final, entre el desalojo del banco, donde se atrincheraron después de que el líder de IU, Cayo Lara, declarara que España necesita la foto de un banquero en la cárcel; una sentada y otras muestras de rebeldía, la ‘marcha obrera’ acabó como el rosario de la aurora, con once detenidos y las imágenes de la bronca en todos los telediarios y periódicos, nacionales y extranjeros.

Y digo yo que el alcalde de Málaga, el pepero Francisco de la Torre, debe estar exultante por que la larga marcha de Sánchez Gordillo en plan Mao Tse Tung con sus 500 descamisados tomara el Centro de la urbe costasoleña siquiera por un día. Además, como según De la Torre el ‘turismo de manifestaciones’ es otro beneficio para Sevilla porque al final los manifestantes “consumen, comen, beben y compran algo”, doble motivo de satisfacción para él viendo cómo echaban las persianas los comercios y los bancos al paso de los jornaleros.

Y es que así Málaga pudo sentirse como casi a diario se siente Sevilla por mor de la dichosa capitalidad de Andalucía, con el tráfico cortado por los manifestantes, el helicóptero policial sobrevolando como un ruidoso moscardón y los antidisturbios apostados ante la sede de la Presidencia de la Junta en San Telmo, la delegación correspondiente de la Consejería objeto de las iras de los contestatarios, la sede del PP en la calle San Fernando y/o la Plaza de España.

Gracias a Sánchez Gordillo y a los jornaleros del SAT, Francisco de la Torre ya sabe por fin el coste de ser la capital de Andalucía que, pese a sus esfuerzos, Zoido nunca había logrado hacerle entender.

La factura de la capitalidad

Zoido anuncia que pedirá al Parlamento andaluz una Carta de Capitalidad para Sevilla. Da así un golpe de autoridad como nuevo presidente del PP (A) frente al alcalde de Málaga e hipotético y futurible rival, Francisco de la Torre, siempre contrario a un cambio del ‘estatus’ de Sevilla. También, como nuevo líder de la Oposición, pone en un brete a Griñán. Si éste rechaza la solicitud, que implicaría dinero extra en plena crisis, Zoido puede utilizar en clave sevillana la negativa en contra de la Junta, dentro de la confrontación PP/PSOE en Andalucía. Y si Griñán accede, Zoido se apunta el tanto por haber conseguido para Sevilla lo que nunca nadie en 30 años de Autonomía. Pase lo que pase, a expensas sólo de dominar su frente interno oriental, Zoido gana políticamente con la iniciativa.

Por lo que viene filtrando, quiere por una parte que se incrementen las competencias del Ayuntamiento en seguridad ciudadana, movilidad, infraestructuras….en línea con la ley 22/2006, de 4 de julio, de Capitalidad y Régimen Especial de Madrid. Y, por otra, que la Junta compense a Sevilla por las ‘cargas extraordinarias’ que soporta por ser capital de Andalucía. ¿Y cuáles son esas cargas y el dinero a percibir?

 

Este es un tema que se presta a todo tipo de interpretaciones y cálculos. Veamos precedentes. En 2010, el Ayuntamiento de Santander encargó a dos economistas que evaluaran los costes adicionales en que incurría la ciudad por ser capital de Cantabria. La conclusión fue que la urbe pagaba cada año del orden de 14 millones de euros por los servicios como capital autonómica a las casi 30.000 personas que a diario acuden o trabajan allí.

En 2011, el Institut d´Economia de Barcelona realizó en su ‘II Informe sobre Federalismo Fiscal en España’ una estimación de la compensación que, a su juicio,  correspondería a capitales de Autonomías o provincias. Madrid encabezaba la lista con 385 millones de euros, seguida de Barcelona, con 149 millones, y Sevilla, con 87 millones. En la lista también figuraban, entre otras, Valencia, con 46 millones; Santander, con 15 millones (en línea con lo calculado por su Ayuntamiento), y Santiago de Compostela, con 12,7 millones de euros.

El Ayuntamiento sevillano alegará que sus costes extraordinarios se deben a “las exenciones tributarias, el tráfico, la seguridad, los servicios municipales e incluso por la utilización de un espacio físico por parte de las instituciones de la Junta”. Esta enumeración coincide prácticamente con los conceptos comprendidos en el estudio ‘Costes de capitalidad: el caso de Compostela’, realizado a raíz de que la ley 4/2002, de 25 de Junio, dotara a la ciudad gallega de un estatuto especial de capitalidad. Los investigadores trataban de traducir a cifras las cargas que soportaban las arcas municipales por el título de capital de Galicia.

Lo interesante de este informe, cuya conclusión final fue un coste extra de 5.507.494 euros anuales (más que duplicado en la estimación más reciente del instituto catalán), era que incluía la metodología empleada para calcular, capítulo por capítulo (y en algunos casos con complejas fórmulas matemáticas para un profano), la factura de la capitalidad gallega, por conceptos como:

-Las exenciones tributarias a los edificios (IBI) y flota de vehículos propiedad de la Xunta de Galicia, que según la ley no pagan tributos, una excepción que Zoido no admite en Sevilla, ya que él, apenas aterrizado en la Alcaldía, exigió en el Parlamento andaluz que Griñán saldase con el Ayuntamiento una deuda de 8,6 millones de euros por IBI, sello del coche y otros tributos municipales.

-Costes de congestión de las vías urbanas por el tráfico inducido por la Xunta.

-Servicios municipales de protocolo y seguridad.

-Utilización de espacio físico por las instituciones autonómicas.

-Conservación y rehabilitación del patrimonio histórico-monumental.

-Reserva de “terrenos institucionales” en el PGOU.

-Por el uso y potenciación del gallego.

-Promoción turística de la ciudad.

El estudio llega hasta el extremo de imputarle a la capitalidad el coste marginal de los efectos nocivos que producen los líquidos utilizados durante la vida útil de los automóviles cuya existencia se vincula de alguna manera, directa o indirecta, con la Xunta, “y que si no se

extrajeran cuando se desguazan pueden producir vertidos contaminantes: líquido de frenos, ácidos de las baterías, gas CFC, aceites lubricantes….”. Calcula el coste marginal de los heridos y muertos en accidentes de tráfico imputables a la capitalidad (¿?), el ruido de la circulación, el tiempo perdido en atascos….

Cualquier cosa es susceptible de ser convertida en un coste marginal para el Ayuntamiento con tal de engordar la factura, pero nunca se valora el beneficio de ese título político-administrativo. En estas Tablas Input-Output sólo hay Output. Por ejemplo, no se calcula la mayor carga de trabajo para los talleres por el desguace o reciclaje de esos automóviles. En el caso del patrimonio, ¿habría gastado el Ayuntamiento sevillano casi 60 millones de euros en restaurar San Telmo para la Junta? ¿O el Palacio de Altamira? ¿O el Coliseo? ¿O ha sido más bien al revés?

Hay sobrecostes claros como el de la seguridad y protección civil (Compostela contrató a 90 policías más) para afrontar desde actos institucionales hasta manifestaciones de protesta, pero en otros casos se riza el rizo con tal de inflar la factura, un error en que no debe incurrir Zoido, pues toda Andalucía va a mirar con lupa la minuta que presente al Parlamento en nombre de Sevilla y su capitalidad. ¿Perjuicio o privilegio?

 

Hombres de negro

Una de las grandes gestoras de fondos de inversión califica de impresentable que se le sigan pidiendo esfuerzos a la parte privada de la economía, fundamentalmente familias y pymes, y que no se reestructure el tamaño del sector público y se amolde  “a los ingresos presentes y futuros de España S.A.”. Destaca que hay 445.000 cargos políticos, incluyendo 65.000 liberados sindicales, lo que supone 300.000 más que en Alemania (con un 74% más de población) y el doble que en Francia e Italia. Parecería como si el presidente del Gobierno hubiera leído la radiografía de “los mercados” sobre la situación al anunciar la tímida medida de reducir en un 30% el número de concejales, ante lo cual el inefable Kiko Toscano, alcalde de Dos Hermanas y presidente de la FAMP, ha reaccionado visceralmente tachando la decisión de Rajoy de atentado a la democracia y vuelta al franquismo. Por cierto que el análisis de la gestora de inversiones concluía así: “Luego parece apremiante que vengan por aquí los ‘hombres de negro’ y nos hagan hacer lo que no somos capaces nosotros mismos’.

 

Horas contadas

Recordaba Caro Romero (el periodista, no el pregonero) que en 2004 Chaves, como aviso a navegantes, fulminó al delegado de la Junta en Sevilla días antes de un congreso provincial que se disputaba a cara de perro (entre Caballos y Viera, supongo). Pues aunque ahora Griñán deje en suspenso el nombramiento de los delegados del nuevo Gobierno de coalición PSOE-IU como medida de presión para los congresillos de este fin de semana, hay una que ya tiene todas las papeletas para ser relevada de su cargo: Carmen Tovar, la misma que dio el mitin a los alumnos en el instituto El Majuelo de Gines. La aún nominalmente delegada de Griñán en Sevilla ha tenido la osadía de dejarse ver en el acto de proclamación, como candidato del sector crítico a la Secretaría Provincial del PSOE, de Gutiérrez Limones frente a Susana Díaz, la niña de los ojos del presidente, de lo que se deduce que sabe que la van a poner de patitas en la calle. O sea, que acompañó a Limones porque como ya lo tiene todo perdido no tiene nada que perder. (Y de paso, por si cae no un limón, sino la breva).

 

Juego limpio

Como el valor en el servicio militar, que cuando no se ha podido acreditar por no haber entrado en combate se anota como supuesto en la cartilla del licenciado de la ‘mili’, el juego limpio en los partidos politicos se presupone, conforme además al mandato de la Constitución (artículo 6º), que exige de ellos una estructura interna y funcionamiento democráticos. Y, sin embargo, Antonio Gutiérrez Limones, el alcalde de Alcalá de Guadaíra y rival de Susana por la Secretaría General del PSOE de Sevilla, no hace más que apelar al ‘fair play’, con lo cual en realidad está poniendo en duda la pureza de su organización. Y más la cuestiona aún Carmeli Hermosín cuando habla de “construir un partido donde el pensamiento no sea un estorbo, la libertad sea de verdad y no se tenga miedo a decir lo que se piensa”. Si hay que construir ese PSOE en Sevilla y en Andalucía es que el actual no responde a esos parámetros. Lo más destacable es que quien lo diga no sea Limones, sino Carmeli, una de las históricas del partido cuarenta años después de la foto del clan de la tortilla.

Goebbels

Cuentan las crónicas periodísticas que, durante su intervención en la clausura del XII congreso del PSOE (A), Rubalcaba aseguró que la victoria (de Pepe Griñán) en las pasadas elecciones autonómicas fue “una proeza”. ¿Proeza? ¿Victoria? ¡Pero si con Griñán el PSOE perdió por primera vez en treinta años unas elecciones autonómicas en Andalucía, además de 654.000 votos y nueve diputados! ¡Pero si con Griñán el PSOE(A) venía de perder previamente las elecciones municipales y las generales en la comunidad autónoma! La vuelta a la tortilla de Rubalcaba con Griñán me recuerda la leyenda urbana alimentada por los socialistas sobre las tres supuestas victorias de Monteseirín en Sevilla. El (sin) sólo ganó unas elecciones municipales, y sin mayoría absoluta, y perdió las otras dos, frente a Soledad Becerril y Juan Ignacio Zoido, por lo que sólo pudo gobernar con las muletas del PA primero y de IU después, al verse en minoría frente al PP. Como se ve, el PSOE es experto en aplicar al principio goebbelsiano de repetir muchas veces una mentira para que parezca la verdad.