El precio del alquiler en Sevilla subió un 6,8% interanual en el primer trimestre de 2026

Arrendar una vivienda ha tenido un coste de 13,1 euros el m2

El precio del alquiler de viviendas en España se incrementó un 7,1% durante los últimos 12 meses, según un informe publicado por idealista, mientras que en tasa trimestral el precio creció un 2,2%. A cierre del mes de marzo de 2026, arrendar una vivienda en nuestro país tenía un coste de 15 euros por m2, por lo que se mantiene en máximos de la serie histórica. En el caso de Sevilla capital, la subida ha sido algo inferior a la media nacional (6,8%).

Todas las capitales tienen precios del alquiler más elevados que en marzo de 2025, con la excepción de Barcelona, donde se han reducido un 3,7%, siendo Ciudad Real la capital en la que más ha crecido el alquiler en un año: 14,4%.

Entre los grandes mercados las mayores subidas se han producido en Madrid (9,4%), Alicante (9%), Palma (7,6%), Valencia (7,1%), Sevilla (6,8%), Málaga (6,4%), San Sebastián (6,1%) y Bilbao (5,4%).

Madrid es la capital más cara para alquilar una vivienda, con 23,2 euros/m2, seguida por Barcelona (22,6 euros/m2) y San Sebastián (18,8 euros/m2). En cuarto lugar se sitúa Palma (18,6 euros/m2) y a continuación están Valencia (16,4 euros/n2) y Málaga (16,2 euros/m2). En la parte baja de la tabla encontramos a Zamora (7,8 euros/m2), Ourense y Lugo (8,1 euros/m2 en los 2 casos).

Hasta 28 de las 50 capitales españolas analizadas han marcado precios máximos este trimestre, entre ellas Palma, Málaga, Sevilla y Bilbao.

Para Francisco Iñareta, portavoz de idealista, “todas las medidas aprobadas en los últimos años y que pretendían proteger al inquilino han provocado el efecto contrario: un desastre regulatorio y los inquilinos más desprotegidos que nunca. Son políticas que han penalizado sistemáticamente al propietario. En este marco de inseguridad jurídica, en el que las reglas pueden cambiar constantemente, el propietario está decidiendo sacar su casa del mercado o venderla y olvidarse de problemas. La ecuación es muy sencilla: si hay menos casas para alquiler y la demanda no para de crecer no es difícil comprender que los precios suban. Los propietarios tienen cientos de inquilinos entre los que elegir, y evidentemente escogen siempre aquellos más cualificados y fiables, que les dan más seguridad. Es un proceso de elitización del alquiler. Si además continúa la política de topar más los precios estos perfiles son los únicos que se benefician».

En cambio, añade Iñareta, «los más perjudicados son justamente aquellos a los que se quería proteger, que ven con cada piso que desaparece del mercado como se evaporan también sus posibilidades de acceder a una vivienda. La situación no va a mejorar y seguiremos asistiendo a la reducción cada vez más acuciante de oferta y miles de familias desesperadas por no poder alquilar una casa».

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *