La urbe de la Costa del Sol lidera el crecimiento acumulado entre las diez principales de España
La capital hispalense logra contener las brechas sociales
El análisis de la renta personal municipal se ha consolidado como el termómetro más preciso para diagnosticar la salud económica de España tras el impacto disruptivo del COVID-19. En un país de realidades territoriales asimétricas, la comparativa entre Sevilla y Málaga —los dos grandes motores de Andalucía— resulta fundamental para entender no sólo la velocidad de la recuperación, sino la calidad del crecimiento en las grandes urbes. Este seguimiento permite discernir si el bienestar ciudadano responde a un dinamismo estructural o a meras fluctuaciones del ciclo económico.
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