Thermomix, un potencial aliado con 40 millones de usuarios para el sector agroalimentario andaluz

El fabricante alemán Vorwerk llegará en 2022 a los tres millones de robots de cocina vendidos en España, de los diez millones en todo el mundo

Una de las consecuencias de los meses de confinamiento por la pandemia del coronavirus no fue, como se llegó a vaticinar, un ‘boom’ de nacimientos (de hecho, la natalidad en España incluso descendió en un 8,4%), sino la mayor dedicación de las familias españolas a la cocina al no poder salir a la calle, por lo que el 73% de la población ganó entre uno y tres kilogramos de peso. Esa inusitada afición gastronómica provocó a su vez que se dispararan las ventas en nuestro país de la empresa alemana Vorwerk, fabricante del robot de cocina pionero y más famoso del mundo, Thermomix.

Vorwerk sólo tiene hasta ahora dos tienda físicas en España, una en Bilbao y otra en Sevilla (calle Sierpes), pero con un rol más de demostración de las posibilidades de sus productos (aspiradoras también), ya que las Thermomix suelen ser vendidas de forma directa (a comisión) por una red de unos 8.000 agentes comerciales, gran parte de ellos amas de casa en sus ratos libres.

Según informaciones periodísticas, Cádiz, pese a tener una de las mayores -si no la mayor- tasa de paro de España, es la primera provincia del mundo por nivel de penetración de Thermomix, ya que la poseen el 25% de los hogares, seguida de Sevilla y Madrid, con un 20%. Al ritmo anual de ventas, del orden de 140.000 máquinas, se espera que en 2022 el robot de cocina esté presente en tres millones de hogares españoles.

La tienda de Vorwerk en Sevilla para la demostración de Thermomix y sus otros productos

A un promedio de cuatro personas por familia, ese dato significará que unos 12 millones de españoles verán, usarán o se beneficiarán cada día de una Thermomix; es decir la cuarta parte de una población de 48 millones de personas en números redondos. Hay que retener esta cifra, por lo que comentaré más adelante.

A la Thermomix, que lleva medio siglo en el mercado o más tiempo aún (según el modelo que se tome como referencia) y cuesta unos 1.300 euros (incluye seis meses de suscripción gratuita a su plataforma oficial y digital de recetas, Cokidoo), le han surgido bastantes imitadores (sonado ha sido el pleito, por plagio, que obligó a otra firma también alemana, la cadena Lidl, a retirar el modelo que había puesto a la venta en sus supermercados) y con precios mucho más baratos, lo cual no ha sido óbice para que Vorwerk mantenga en España una cuota de mercado del 90%.

A la izquierda, la TM6 de Thermomix; a la derecha, Monsieur Cuisine, de Lidl

Y es que esta máquina, por sus prestaciones, está considerada el Rolls Royce de los robots de cocina. Como me dijo Carme Johe, experta y eficaz agente comercial de la firma, no conoce a nadie que se haya pasado de Thermomix a su competencia, pero sí lo contrario.

Además de la relación calidad/precio, el comprador del robot valora la docena y pico de funciones integradas que puede realizar y que le permite ahorrarse la compra (y el espacio que ocupan en la cocina) de otros electrodomésticos para que hagan en exclusiva lo que aquélla puede hacer de forma añadida, como báscula, temporizadora, picadora, ralladora, amasadora, yogurtera, hervidora, molinillo de café y de especias, exprimidora, licuadora, batidora, mortero, cocinera al vacío….

Al principio Thermomix era un robot de cocina con sólo algunas de esas funciones citadas y que se suministraba al cliente con un libro de recetas. Con el tiempo se han ido lanzando nuevos modelos (uno cada diez años, de promedio), con cada vez más prestaciones, se ha multiplicado el recetario y se ha añadido Cokidoo, que es la plataforma oficial y digital de recetas, vinculada a una cómoda aplicación para el teléfono móvil.

No es necesario siquiera comprar una máquina para acceder a Cokidoo, la base de datos que contiene en conjunto y según la leyenda decenas de miles de recetas (en español y en otros idiomas) que habrían sido creadas por cocineros profesionales y a la que desde mediados de noviembre de 2021 los usuarios pueden incorporar las suyas propias. Basta registrarse con una dirección de correo electrónico para obtener una suscripción gratuita por un mes.

El factor diferencial de Cokidoo consiste en que se convierte en cocina guiada. Se selecciona o programa para la fecha que se desee un plato del recetario y la máquina le dice paso a paso al usuario los ingredientes que tiene que verter en el vaso -en qué proporción o peso- y qué debe hacer en cada momento para que al final salga el plato elaborado.

Cokidoo, la plataforma de recetas de Thermomix es accesible también desde una app para móvil y tableta

Y además tiene una función de carro de la compra. El usuario puede, además de crear una lista propia seleccionada de entre el universo de recetas y de enviar cualquiera a la agenda para cocinarla en el día o en cualquier fecha del mes, pulsar el icono del carro de la compra para que la plataforma redacte una lista de los ingredientes clasificados por categorías (lácteos, verduras, frutas, carnes, pescados…) para consultarla mediante el teléfono móvil y que así no se le olvide adquirirlos.

Hace unas semanas, atendiendo un encargo familiar, acudí al supermercado que en el mayor centro comercial de Andalucía tiene la cadena más importante de España, para comprar los ingredientes de una receta de Cokidoo. Para mi sorpresa, el componente principal no se podía encontrar allí, cuando la fábrica que lo elabora de forma artesanal desde hace medio siglo (el mismo tiempo que lleva Vorwerk en España) se halla a tan sólo mil metros de mi casa en la provincia de Huelva.

Al respecto me ocurrió hace años que apenas entrar en una pequeña tienda de ultramarinos de Burdeos (Francia), frente por frente vi la gama de productos de esa factoría onubense. En el poco francés aprendido en el instituto gracias a la paciente labor de mi inolvidable profesora, la salmantina doña María Paz Sarasola, entablé un diálogo con la tendera bordelesa. Ella me explicó que veraneaba desde hacía muchos años en Andalucía, donde había quedado gratamente sorprendida por la calidad de productos como aquellos que tenía a la venta, por lo que tras cada viaje se llevaba una partida para su local en Burdeos, donde costaban del orden de cuatro o cinco veces más que en Huelva.

Sainte Catherine, la calle más comercial de Burdeos (Francia)

Y ahí radicaba la paradoja: había podido encontrar en Burdeos alimentos andaluces gracias a su calidad por su elaboración artesanal, pero no en la mayor cadena de supermercados de España. Se trataba de un solo producto, de un solo ingrediente de una receta, pero ¿cuántos centenares o millares de productos agroalimentarios de gran calidad elaborados en los pueblos andaluces no se pueden comprar tampoco en las grandes cadenas de distribución y sólo son accesibles en circuitos locales o mediante Internet?

Imaginemos por un momento, sin embargo, que al igual que a la tendera bordelesa, a los alemanes de Vorwerk les llamara la atención la calidad de ese alimento andaluz y que decidieran comercializarlo a través de la plataforma Cokidoo.

Y es que parecería lógico que en el proceso evolutivo de la Thermomix desde un inicial robot de cocina hacia un completo ecosistema alimentario, a la función de crear una lista-recordatorio de la cesta de la compra con los ingredientes de sus recetas se añadiera la posibilidad de comprarlos a través de la plataforma Cokidoo y, como hacen desde Amazon hasta El Corte Inglés, de enviarlos a la casa del usuario en el plazo de tiempo mínimo o máximo que eligiera.

Una furgoneta eléctrica de reparto de Amazon

Recordemos: con su máquina Thermomix (y su apéndice Cokidoo) Vorwerk tiene sólo en España 12 millones de usuarios/beneficiarios (cuatro miembros de media por cada uno de los 3 millones de hogares con este robot de cocina) a los que poder vender algo más que recetarios, accesorios y repuestos para sus máquinas. Como el fabricante alemán habría vendido unas 10 millones de Thermomix en total, fundamentalmente en países europeos pero también en otros como China, sus usuarios/beneficiarios serían unos 40 millones, con el inmenso potencial que ello representa.

En caso de convertir Cokidoo en una plataforma para la venta de los alimentos que componen sus recetas, probablemente Vorwerk, en defensa de su prestigio y de su marca, impondría unos elevados estándares de calidad y de sostenibilidad ambiental, acordes con las exigencias imperantes en Alemania y en la Unión Europea.

Recientemente, la cadena de supermercados alemana Aldi envió un comunicado a sus proveedores de frutas y hortalizas del Campo de Cartagena (Murcia) en el que les pidió explicaciones por la degradación del Mar Menor, ya que alrededor de 80 productores de frutas y de hortalizas de esa zona están acusados de operar pozos y plantas desaladoras ilegales entre 2017 y 2021, así como de verter aguas residuales con nitratos y fosfatos a dicho espacio natural sin ningún tratamiento. La firma germana ha recordado que un enfoque “responsable” con el medio ambiente y los recursos naturales es una “parte integral” de su política corporativa.

Frutas a la venta en un supermercado de la cadena alemana Aldi

En los últimos 30 años se han perdido en todo el planeta 420 millones de hectáreas de selvas y bosques tropicales, una catástrofe ecológica que ha llevado a la Comisión Europea a preparar un proyecto de ley que prohíba la importación por los 27 países miembros de productos procedentes de zonas deforestadas, especialmente soja, carne de vacuno, aceite de palma, cacao y café.

Para garantizar la trazabilidad, los operadores deberán obtener las coordenadas geográficas de las parcelas donde se hayan recolectado/producido los productos básicos que comercializan. Los Estados miembros tendrán acceso a estos datos a través de un sistema digital y serán los responsables de garantizar que se cumpla la ley, mediante un sistema de inspecciones.

Esto significa que más pronto que tarde, por este sistema de coordenadas geográficas y con la teledetección espacial, se podrá identificar, por ejemplo, si las fresas procedentes de Huelva se han cultivado en parcelas del Entorno de Doñana en las que se esquilme ilegalmente el agua del acuífero 27, del que se nutre el Parque Nacional, declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Fresas que quedarían fuera del mercado europeo.

Pozo ilegal clausurado en el entorno del Parque Nacional de Doñana

Y quien dice fresas, en este ejemplo hipotético, cualquier otro producto de cualquier parte que no cumpla las cada vez mayores demandas de sostenibilidad de los exigentes consumidores de los Veintisiete, de ahí que la protección de la Naturaleza y la preservación de la biodiversidad en un planeta cada vez más amenazado por el cambio climático sean la base de la nueva Política Agraria Común (PAC) de la Unión Europea.

Andalucía es la región española con mejores condiciones para afrontar las exigencias de los consumidores europeos, ya que sus cultivos ecológicos (1.098.000 hectáreas en el año 2020) suponen más de la mitad de los existentes en España. Sin embargo, sus agricultores, ganaderos y fabricantes no siempre se ven remunerados de forma justa por la gran distribución o ésta no incluye sus productos en su portfolio, como hemos visto en el caso analizado.

Por ello sería de la mayor importancia anticiparse y forjar alianzas agroalimentarias con plataformas alternativas, como sería la de Vorwerk con Thermomix/Cokidoo, para llegar a 40 millones de clientes potenciales, a los que cada año se suman centenares de miles más.

1 comentario en “Thermomix, un potencial aliado con 40 millones de usuarios para el sector agroalimentario andaluz

  1. Manuel Garcia

    Tengo una termomix y es una de las mejores máquinas que he comprado nunca. Tuve un problema y la intenté arreglar. Buscando, encontré esta web que es de reparación de lavadoras pero que un técnico me pudo arreglar la termomix cuando vino a arreglar la lavadora. Después de ese pequeño arreglo, mi termomix funciona genial.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.