Actualmente cobran del Ayuntamiento con un retraso de 81,50
El objetivo del Plan de Ajuste era reducir la demora al plazo legal de 30
La evolución cada vez es peor ya que en 2013 el retraso creció en 7 días
El alcalde de Sevilla cerró el Pleno celebrado en vísperas del Día de Andalucía con una promesa que pasó prácticamente inadvertida: el plazo de pago a los proveedores. Y es que la atención se había centrado en los efectos que para el Ayuntamiento tendrá o dejará de tener la nueva ley de Reforma de la Administración Local en el mantenimiento o supresión de servicios municipales, hasta el punto de que numerosos directores de Área y otros cargos del Consistorio acudieron al Pleno a escuchar las explicaciones del alcalde.
En medio de su intervención sobre la Reforma, Zoido dejó caer la promesa de que el Ayuntamiento va a pagar a sus proveedores como máximo en un plazo de entre 20 y 25 días. En caso de cumplirse, sería de entre 5 y 10 días menor que el ideal establecido para todas las Administraciones Públicas: 30 días.
Sin embargo, la promesa del alcalde está aún lejos de la realidad cotidiana, como demuestra el informe del interventor municipal, José Miguel Braojos, sobre el grado de cumplimiento por parte del Consistorio del Plan de Ajuste referido al último trimestre del año 2013 y fechado tan sólo veintiséis días antes del discurso del alcalde ante el Pleno.
En la página 7 de su informe, el interventor dice textualmente lo siguiente: “Tratándose de datos de distintas entidades, el periodo medio de pago de la deuda comercial no se refleja por el cálculo ponderado de los periodos medios de pagos. Por ello, se ha optado por reflejar el periodo correspondiente a la entidad Ayuntamiento de Sevilla de 81,50 días, que es la que en términos relativos tiene mayor volumen de gestión de recursos, si bien la generalidad de las entidades cumplen con las previsiones legales de pago. Este dato del periodo medio de pago de la deuda comercial ha empeorado en el cuarto trimestre con respecto al tercero, pasando de 74 días a 81,50 días”.

Así pues, tras las palabras del alcalde de rebajar el plazo a entre 20 y 25 días, el Ayuntamiento tendría que agilizar su ritmo de pagos en un 70% para que se materialice la promesa de Zoido a partir de los actuales 81,50 días.
Recuérdese que uno de los objetivos del Plan de Ajuste y de acogerse a los créditos impulsados por el Ministerio de Hacienda era poner a cero el contador de la deuda acumulada con los proveedores, pero tres años después las demoras en los pagos por parte de la Hacienda municipal se aproximan ya a los tres meses.
Sin embargo, el Pleno municipal de diciembre va a dejar en evidencia tanto al interventor como a la delegada de Hacienda, debido a las facturas pendientes de pago que elevan las delegaciones de Cultura (por el ICAS) y de Movilidad. Cultura pide el reconocimiento extrajudicial de créditos por servicios y suministros prestados por empresas y que en conjunto suponen 56.664,43 euros.
Juan Espadas, que tras más de un año de rodaje en el Palomar como penitente de las culpas de Monteseirín (el peor alcalde de la historia de Sevilla) le está cogiendo el tranquillo a esto de ser líder de la oposición municipal, se ha apuntado un gran tanto político al descubrir (y con más mérito todavía por el oscurantismo de la Delegación de Hacienda) que en el plan de pago a los proveedores por deudas atrasadas desde los tiempos de Maricastaña se han incluido facturas duplicadas por, de momento, 350.000 euros, que tendrán que ser devueltos. Así pues, gracias a la eficacia de Espadas, los contribuyentes sevillanos se van a ahorrar ese dinero indebidamente abonado pero que, como se incluyó en la relación enviada a Hacienda, nos va a suponer unos 20.000 euros en intereses, de los que ahora en el gobierno local se harán los locos. ‘Chapeau’ para Espadas, que ha demostrado que lo suyo es mirar los papeles y no tanto los bancos rotos en los barrios para tratar de emular a Zoido. Y, esta vez, un cero para Asunción Fley, la delegada que paga lo mismo dos veces.