Las cuentas de Espadas

El exalcalde ha cobrado al menos 637.000 euros durante su decenio en el Ayuntamiento

Se ha hecho con un tercer piso en Sevilla por herencia, ha pagado el primero y reducido en 111.922 euros la hipoteca del de Cádiz

Las instituciones públicas en los sistemas democráticos suelen disponer de un Registro de Intereses en el que se inscriben las declaraciones de bienes y de actividades de los representantes públicos elegidos por el voto de los ciudadanos, con el fin de comprobar la evolución de su patrimonio y que no se han enriquecido ilícitamente.

Juan Espadas, que dimitió como alcalde de Sevilla el pasado 20 de diciembre (2021) para irse al Senado al día siguiente, ha permanecido en el Ayuntamiento, primero como concejal y portavoz del grupo municipal del PSOE (cuatro años), y luego como alcalde (seis años y seis meses), un total de diez años y seis meses, en números redondos. Además, compatibilizó sus cargos municipales con dos etapas en el Senado en representación del Parlamento de Andalucía (once meses en 2010-2011 y algo más de 13 meses en 2012-2013).

En esta doble condición temporal de senador, concejal y alcalde, Espadas ha tenido que declarar sus liquidaciones en el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF), patrimonio inmobiliario y financiero, vehículos y actividades tanto en el Senado como en el Ayuntamiento de Sevilla, Registros de Intereses cuyo examen permite comprobar la evolución de su situación patrimonial a lo largo de su paso por el Consistorio.

SALVEDADES

Hay que advertir sobre la particularidad de que las declaraciones del IRPF que se presentan ante el secretario del Ayuntamiento corresponden en realidad al año previo. Así, por ejemplo, al tomar posesión en 2011 la corporación municipal del mandato 2011-2015 (el de Zoido como alcalde), Espadas presenta una declaración sobre liquidación del IRPF (término confuso, que más parece referirse a la base liquidable general) de 76.797,86 euros que, obviamente, no está relacionada con la Casa Grande, donde acaba entrar, sino con su etapa anterior de consejero de Vivienda y Ordenación del Territorio de la Junta de Andalucía y de senador.

Lo mismo cabe decir de la declaración de bienes de 2021: corresponde en realidad a 2020. La de 2021 la presentará Espadas en 2022, ya no en el Ayuntamiento, sino, en principio, en el Senado.

Espadas, tras su elección como nuevo secretario general del PSOE (A)

Por otra parte la cantidad que aparece en la denominada liquidación del IRPF en la Declaración de Bienes ante el Ayuntamiento no equivale al sueldo, que generalmente es superior. A título de ejemplo, en 2019 Espadas tenía un salario bruto anual de 61.033,98 euros, pero en su declaración de bienes correspondiente a dicho año refleja como liquidación en el IRPF (donde ya entran en juego las desgravaciones de diverso tipo) 57.573,70 euros. Por ser un documento público y oficial, nos atenemos para este informe a las declaraciones de bienes.

DE LA JUNTA AL CONSISTORIO

El político sevillano había pasado en 2010 del Gobierno de la Junta de Andalucía al Senado en representación del Parlamento andaluz y el 11 de junio de 2011 se convirtió en concejal del Ayuntamiento y portavoz del grupo Socialista.

Sus sucesivas declaraciones de bienes presentadas en el Consistorio muestran cómo sus liquidaciones del IRPF se reducen de forma significativa en el tránsito de la Junta y el Senado (globalmente, 76.797 euros) al Ayuntamiento a partir de 2012, ya con dedicación municipal exclusiva (reflejada en los 46.679 euros de la declaración presentada en 2013 y correspondiente al año anterior). En el curso de sólo dos declaraciones de la renta, Espadas deja de ganar al menos 30.000 euros anuales al pasar del Gobierno andaluz a la Corporación municipal sevillana.

El balance de sus liquidaciones del IRPF se queda por debajo de los 50.000 euros hasta la declaración de 2016 (54.270 euros, correspondiente al ejercicio fiscal de 2015, a mitad del cual fue elegido alcalde).

Espadas, con la vara de mando tras su elección como alcalde en 2015

Curiosamente, cuatro días antes de su elección como alcalde declaró una liquidación en el IRPF de 49.889 euros, y un mes después (el 8 de julio), tras tomar el bastón de mando, la modificó y se rebajó la cifra a 47.225 euros. No hemos hallado una explicación lógica a esta autorrebaja, que suponía haber percibido menos ingresos que en los dos años anteriores.

Similar situación de declarar una cantidad inferior que en ejercicios precedentes la encontramos en su declaración de 2018, con una liquidación de 57.573 euros, cuando en la de 2017 había reflejado 58.576.

RECUPERACIÓN DE LO PERDIDO

En estas cifras inferiores a los 60.000 euros se mantiene hasta la declaración de 2019, pero a partir de dicho año, en su segundo mandato como alcalde y reflejado en la liquidación presentada en 2020, la cifra supera primero los 70.000 euros (un 22% más), y después llega casi a los 83.000 (otro 18% más). Así pues, aunque Espadas empezó perdiendo 30.000 euros en dos años en su tránsito de la Junta al Ayuntamiento, en la recta final de su mandato los ha recuperado con creces al pasar de una liquidación en el IRPF de 57.573 euros a 70.184 primero y 82.950 después.

Aunque el exalcalde se ha ido del Ayuntamiento once días antes de que acabara diciembre de 2021, vamos a estimar a la hora de hacer el balance final que su liquidación del IRPF correspondiente a dicho año y cuya declaración ya no presentará ante el Consistorio es al menos la misma que la del ejercicio precedente (esos 82.950 euros).

Atendiendo, pues, a sus liquidaciones del IRPF presentadas ante el secretario del Ayuntamiento y a nuestras propias estimaciones, en esos diez años y seis meses en el Consistorio Espadas habría percibido globalmente al menos 637.000 euros en números redondos de la ciudad de Sevilla.

PATRIMONIO INMOBILIARIO

El líder del PSOE (A) declaró al llegar a mitad de 2011 al Ayuntamiento que tenía el siguiente patrimonio inmobiliario:

-Un piso en Dos Hermanas que había adquirido en 1993, del que era propietario al 50% y que tenía un valor catastral de 58.545 euros.

-Un piso en Sevilla, adquirido en 1997, del que era propietario al 50% (se supone que por régimen de matrimonio en gananciales) y con un valor catastral de 74.740 euros.

-Un piso en Cádiz adquirido en 2010, del que era propietario al 50% y con un valor catastral de 86.112 euros.

-Una plaza de garaje en Sevilla, adquirida en 2008 y con un valor catastral de 20.986 euros.

Al año siguiente, en la declaración de 2012, hizo una serie de significativos cambios:

-Le atribuyó a la vivienda de Cádiz un valor catastral de 43.056 euros (la mitad que antes), pese a que no había variado su porcentaje (50) de participación en la propiedad de la misma.

-La vivienda de Sevilla, adquirida en 1997, se la puso al 100% (antes, al 50%), con el mismo valor catastral de 74.740 euros.

-Ya no habló de un piso en Dos Hermanas, donde estaba o había estado censado, sino que lo radicó también en Sevilla (se supone que en la capital), con el mismo valor catastral de 58.545 euros.

-La plaza de garaje adquirida en 2008 se la atribuyó al 100% y ya nunca más declaró su valor catastral (inicialmente, de 20.986 euros).

No declaró ningún cambio en esta nueva situación hasta 2016, en que a la vivienda en Dos Hermanas/Sevilla comprada en 1993 le rebajó el valor catastral a 55.2798 euros, y a la de Cádiz le puso 52.097 euros.

Espadas, a la izquierda, junto a su sucesor como alcalde de Sevilla, Antonio Muñoz

En 2017 hizo nuevos cambios de valores catastrales. Le atribuyó 82.214 euros a la vivienda en Sevilla comprada en 1997 y se la adjudicó al 100%; y a la de Cádiz le otorgó un valor de 57.307 euros.

El gran cambio se produjo en la declaración de 2021, correspondiente a 2020, cuando reflejó la incorporación, por herencia, de una nueva vivienda en Sevilla (la tercera ya en la capital y/o Dos Hermanas, y la cuarta de su patrimonio  contando la de Cádiz) al 50% y con un valor catastral de 71.583 euros.

Al llegar al Senado en diciembre de 2021 oculta el valor catastral de todas las viviendas y declara que todas son suyas en pleno dominio, por compraventa o herencia.

Para adquirir este patrimonio inmobiliario, el líder socialista había ido pidiendo préstamos hipotecarios, uno seguro al BBVA y probablemente el otro también, por valor de 132.823 euros en 1997, del que a los cinco meses de llegar al Ayuntamiento le quedaban por pagar 44.305 euros; y un segundo de 210.600 euros en octubre de 2010, del que a la misma fecha le quedaban pendientes 204.453 euros.

En 2018, siete años después, acabó de pagar el primer préstamo, y en 2020 había reducido el segundo a más de la mitad: le quedaban por pagar 98.678 euros.

PATRIMONIO FINANCIERO

Espadas nunca ha declarado ante el Ayuntamiento sus depósitos bancarios, aunque sí ante el Senado, donde reveló que al fin de 2010 tenía 28.435 euros en diferentes cuentas, cantidad que se elevó a 30.000 en 2013 y a 47.711 euros en 2021.

Su paso por la Cámara Alta le ha permitido beneficiarse de un seguro de vida parlamentario. Las Cortes adjudicaron en 2007 a la aseguradora del BBVA un plan de previsión para diputados y senadores por un importe de 2,5 millones de euros anuales. Las Cámaras aportaban al fondo el 10% del sueldo base: unos 280 euros por diputado o senador, pero en enero de 2012 acordaron no desembolsar más dinero. Hasta entonces habían aportado unos 12 millones de euros.

El político sevillano empezó con un seguro de vida con cargo a este plan de previsión parlamentario de 4.346 euros al finalizar 2011, que se habían convertido en 6.217,50 en 2020 y bajado a 5.472 en 2021.

Además está acogido al Plan de Previsión Social de la Abogacía, con 17.877 euros en 2010 que al cabo de un decenio eran 32.686. Y tiene suscrito un plan de pensiones con el BBVA al que hasta 2010 había aportado 22.926 euros. Diez años después la cifra ascendía a 48.537 euros.

Espadas, con el coche no contaminante que le puso el PSOE para la campaña electoral de 2011

Por último, el líder de los socialistas andaluces tenía al llegar hace diez años y pico  al Ayuntamiento dos vehículos: un Renault Laguna, comprado en 2000, y un BMW 330 D Touring, matriculado ese mismo año pero que él compró en 2005. El primero desapareció en su declaración de 2014, y sólo cuando llegó a la Alcaldía en 2015 reflejó que el BMW era de “segunda mano”.

Como el hasta hace poco alcalde ha disfrutado de coche oficial, en su declaración de 2021 siguió reflejando que mantenía el BMW de segunda mano y con una antigüedad de una veintena de años, como demostración de que tampoco ha tenido necesidad de acogerse a un plan Renove ni de cambiarlo por un híbrido o un eléctrico no contaminante.

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