Sacyr los califica como subvención a su construcción cuando empezó diciendo que eran para alcanzar el umbral de rentabilidad
La empresa Sacyr, que a través de una filial explota por concesión del Ayuntamiento de Sevilla el Metropol Parasol (vulgo las Setas de la Encarnación), ha modificado de forma sustancial la descripción textual de la finalidad de la ayuda pública en sus memorias oficiales. Mientras que en las cuentas consolidadas de 2015 especificaba explícitamente ante la CNMV que la subvención tenía como objeto posibilitar que la explotación alcanzara el umbral de rentabilidad previsto, a partir del ejercicio 2018 la multinacional ha reescrito de manera sistemática dicha cláusula, pasando a calificar el dinero municipal como una subvención a la construcción de la Plaza de la Encarnación, desvinculándola contablemente del éxito operativo de la filial.
Determinar la naturaleza y la finalidad real de los fondos públicos que el Ayuntamiento de Sevilla aportó al proyecto del Metropol Parasol (las Setas de la Encarnación) es una cuestión clave de la que depende la justificación económica de la propia ayuda municipal.
Al revisar las cuentas anuales de Sacyr de la última década (desde 2015 hasta 2025), se observa una significativa modificación en la descripción textual que la propia multinacional otorga en sus libros a esta subvención de la Corporación Municipal hispalense.
En las cuentas del año 2015 (Nota 19, página 127 de la Memoria), la propia compañía admitía textualmente que la aportación del Ayuntamiento de Sevilla:
«…tiene el carácter de aportación económica para posibilitar que la explotación alcance el umbral de rentabilidad previsto en el estudio económico financiero, del citado Acuerdo de Concesión».

Texto en las Cuentas de Sacyr de 2015 referido a la finalidad del dinero municipal para las Setas
De este modo, Sacyr reconocía oficialmente ante sus accionistas y el regulador que el dinero público era un auxilio destinado a sostener la viabilidad de la explotación y evitar pérdidas operativas.
Sin embargo, tras una ausencia de mención expresa a Sevilla en los textos de las Memorias de 2016 y 2017 (donde los saldos de esta ayuda se agruparon de forma genérica bajo la rúbrica de «Otros», concesiones de menor tamaño), Sacyr reescribió por completo la descripción a partir del ejercicio 2018 y hasta la actualidad (Nota 20, página 95 de la Memoria de 2025). La frase sobre el «umbral de rentabilidad» fue eliminada y sustituida por una descripción aséptica que presenta los fondos como una subvención:
«…a la construcción de la Plaza de la Encarnación de Sevilla, concedida por el Ayuntamiento de Sevilla».

La subvención municipal atribuida a la construcción de las Setas se incluye en las Cuentas de 2025, aunque no se desglosa y se mezcla con otras dos
La trascendencia de esta discrepancia documental es máxima. Si el dinero público se otorgó para garantizar la rentabilidad de la explotación (tal y como Sacyr afirmaba al principio), la subvención carecería hoy de objeto: la filial Setas de Sevilla, S.L. ya es un negocio rentable que reporta beneficios netos de más de 4 millones de euros anuales en los últimos ejercicios (2024 y 2025). Al clasificarla como una ayuda de capital a la construcción (donde se amortiza linealmente el desgaste de la obra), Sacyr justifica seguir apuntándose la subvención en su contabilidad de forma incondicional.
La frase «el saldo que compone principalmente este epígrafe para ambos ejercicios se debe a la Sociedad Concesionaria de Palma de Manacor, S.A. por una subvención no reintegrable otorgada por el Consell Insular de Mallorca, a la construcción de la Plaza de la Encarnación de Sevilla, concedida por el Ayuntamiento de Sevilla, y a la Desaladora de Alcudia, que fue concedida por el Ministerio de Medio Ambiente» se emplea de forma sistemática en todas las Cuentas Anuales posteriores de Sacyr: año 2019, página 126; año 2020, página 118; año 2021, página 99; año 2022, página 104; año 2023, página 99; año 2024, página 88, y año 2025, página 95.
Así pues, para el grupo Sacyr el dinero otorgado por el Ayuntamiento hispalense se contabiliza como Ingresos Diferidos (dentro del epígrafe de Subvenciones de Capital).
Esto significa que el rendimiento real que la multinacional obtiene de esta concesión sobre el Metropol Parasol (Setas de la Encarnación) se ve incrementado anualmente por la porción de la subvención municipal que el Grupo Sacyr traslada linealmente a su cuenta de resultados consolidada (bajo el epígrafe de ‘Imputación de subvenciones de capital’).
El éxito comercial del hotel y las rentas que genera el alquiler del inmueble en que está radicado y los mayores ingresos por las entradas al mirador que explota la filial (la cual arroja últimamente beneficios netos de más de 4 millones de euros ) conviven de este modo con la inyección contable anualizada de una ayuda que originalmente se justificaba para evitar pérdidas operativas de la concesión.
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