La Capital (menos) Verde

La Sevilla que se postula para Capital Verde de Europa convierte jardines en terrazas para veladores

El Ayuntamiento dejó perder un parterre de Nervión, lo pavimentó y lo dejó en manos de una cervecería

 

El Ayuntamiento de Sevilla dio un paso al frente el pasado mes de mayo en la elaboración de su candidatura a la Capitalidad Verde de Europa en el año 2020 al licitar por 21.000 euros un concurso de asistencia técnica para la redacción del proyecto.

Según se explica en la memoria, la ciudad, “orgullosa de los avances que en la materia de sostenibilidad urbana viene alcanzando”, considera que la propia preparación de la candidatura es una oportunidad para analizar las distintas políticas sectoriales y elaborar una hoja de ruta que permita definir la estrategia de la ciudad para el horizonte 2030.

El Consistorio sostiene que en 1986 “emergió el compromiso medioambiental de la ciudad” merced a la redacción del Estudio Básico del Medio Ambiente Urbano de Sevilla y la creación de órganos municipales específicos para la gestión pública de cada sector, por lo que “espera llevar a la ciudad al concurso del Premio Capital Verde Europea 2020, afirmando así dicho compromiso”.

Con este premio o distinción honorífica, la Unión Europea pretende recompensar a las ciudades que tienen un gran historial en el cumplimiento de los estándares ambientales , alentarlas a comprometerse con metas continuas y ambiciosas de mejora ambiental y desarrollo sostenible y proporcionar un modelo a seguir para inspirar y promover mejores prácticas y experiencias en otras urbes de la Unión.

Por su parte, el Ayuntamiento hispalense considera que la obtención del título de Capital Verde Europea es “cada vez más relevante”, ya que “la mayoría de los desafíos ambientales que enfrenta la sociedad  provienen de estas áreas, pero también son estas mismas las que reúnen el compromiso y la innovación necesarios para resolverlos. El mensaje principal -añade- es que los europeos tienen derecho a vivir en zonas urbanas saludables, por lo que los pueblos y ciudades deben esforzarse por mejorar la calidad de vida de sus ciudadanos y reducir su impacto en el medio ambiente mundial”.

DE JARDIN A VELADORES

Todo este discurso ecológicamente correcto y de cara a Bruselas nos recuerda el título cinematográfico “Vicios privados, públicas virtudes”, a la luz de la resolución de la Oficina del Defensor del Pueblo Andaluz, cuyo titular es Jesús Maeztu, revelado hace un par de semanas por la Red Ciudadana de Sevilla e IU sobre las zonas ajardinadas de la avenida Eduardo Dato, suprimidas por la Corporación Municipal y que han acabado convertidas en… pues en lo que más se estila en nuestra ciudad, una terraza con veladores, algo muy alejado de una urbe que se postula como Capital Verde de Europa.

Recapitulemos. A finales de marzo de 2015, cuando todavía gobernaba Sevilla el equipo de Zoido (recuérdese que Espadas no tomó posesión como alcalde hasta mediados de junio de ese año), el Ayuntamiento inició unas obras en la avenida de Eduardo Dato, que aprovechó para pavimentar un parterre de 220 metros cuadrados. Este acabó convertido en la terraza de una cervecería, la cual ocupó el espacio otrora verde con mesas, veladores, sillas  y sombrillas.

Elevada una queja al Defensor del Pueblo Andaluz por la Red Ciudadana de Sevilla, la Oficina que dirige Jesús Maeztu pidió la pertinente explicación al Ayuntamiento. Conociendo cómo funciona la burocracia municipal y su habitual lentitud, lo más probable es que la respuesta se produjera ya con el nuevo gobierno de Espadas rigiendo los destinos de la ciudad.

Los técnicos municipales respondieron al Defensor del Pueblo Andaluz que como ya no quedaba ningún árbol en el parterre decidieron ensolarlo, máxime dadas las características de las canalizaciones existentes en el subsuelo.

 

DISQUISICIÓN JURÍDICA

 

Y para tratar de justificar su antiecológica actuación se metieron en leguleyas disquisiciones en el (sin) sentido de que no era lo mismo una zona ajardinada que una zona que por haber perdido los jardines ya podía ser considerada como un espacio libre, y que los espacios libres, según la jerga de los exégetas del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU), pueden acabar como acabó ese parterre del distrito Nervión: convertido en una terraza con veladores.

Y, como es sabido, sea la cantidad que sea, por los veladores se pagan tasas al Ayuntamiento mientras que los parterres y las zonas verdes en general no sólo no generan ingresos, sino sólo gastos en forma de riego y cuidado y mantenimiento de las plantas y árboles.

El argumento no podía ser más impresentable: el Ayuntamiento, con su inhibición y pasividad, creó o mantuvo las condiciones para que se perdieran unos jardines en uno de los distritos más colmatados urbanísticamente de Sevilla y así él mismo se otorgó la coartada para recalificar de facto una zona verde y privatizarla en beneficio de una cervecería próxima, que se encontró con el regalo de una terraza, pavimentada además con el dinero de todos los contribuyentes sevillanos para la instalación de sus veladores. Nos hallamos, pues, ante una doble privatización de un espacio público.

 

CONDENA

 

Como cabría esperar, la lamentable actuación municipal ha merecido una rotunda condena por parte del Defensor del Pueblo Andaluz, que le ha dicho a la Corporación heredera de aquella gestión de Zoido que se deje de cuestiones leguleyas y de monsergas jurídicas sobre si ese suelo es zona ajardinada o espacio libre: “No es una cuestión meramente jurídica, sino de congruencia con el modelo de ciudad y de planificación que se aprobó en su día y que actualmente demanda la ciudadanía”, afirma Jesús Maeztu en su resolución.

Para el Defensor es inaceptable el argumento de que cuando comenzaron las obras  no existía ningún árbol en el parterre, ya que tal ausencia vegetal sólo sirve para demostrar el abandono en que se hallaba sumida la zona, ante lo cual se deberían haber realizado nuevas plantaciones para lograr su recuperación, máxime ante “el déficit de zonas verdes del distrito Nervión-San Pablo” y las necesidades de la población, de las que se hizo eco el Plan General de Ordenación urbana, y la apuesta por un modelo sostenible de ciudad.

El Defensor ha instado al Ayuntamiento a cumplir su deber legal de respetar el modelo de ordenación establecido en el PGOU y a recuperar las zonas ajardinadas que han sido suprimidas en distintos tramos de la avenida de Eduardo Dato.

Y es que el suprimido parterre (220 m2) formaba parte de un conjunto de zonas verdes de 5.670 m2 cuya superficie ha sido reducida  con otras actuaciones municipales de similar o distinto tenor.

Ahora sólo falta que Espadas, en cumplimiento del PGOU y de la resolución del Defensor del Pueblo Andaluz , elimine la terraza con los veladores, recupere el parterre y lo vuelva a sembrar con plantas y árboles como primera actuación real, a modo de prueba del algodón, de la candidatura para merecer el título de Capital Verde de Europa.

 

 

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