La nave regionalista de la Exposición de 1929 que ocupará está catalogada con protección de grado C
La transformación de la Nave 5 y los Tinglados 7 y 8 en el Puerto de Sevilla representa un reto de alta ingeniería estructural y restauración patrimonial para la multinacional Cox. Al tratarse de un inmueble catalogado con Protección de Grado C (edificio regionalista perteneciente a la Exposición Iberoamericana de 1929), las soluciones técnicas proyectadas deben conciliar la excavación de un nuevo sótano subterráneo y la modernización de cubiertas con la conservación estricta de la fachada, el ladrillo visto y la azulejería sevillana.
El estudio geotécnico determina que el complejo se asienta sobre la terraza inferior (QT3) del Guadalquivir, un terreno fluvial compuesto por arcillas, limos, arenas y margas de baja capacidad portante y riesgo de expansividad de moderado a alto. Esta inestabilidad se ve agravada por un nivel freático elevado (cotas entre +3,0 y 17).
Para consolidar el terreno bajo las zapatas corridas de la Nave 5 sin generar vibraciones que agrieten el muro perimetral, se ejecutarán perforaciones de pequeño diámetro (entre 12 y 26 mm) e inyecciones de resinas expansivas de alta densidad.
La reacción química exotérmica de la resina genera una expansión radial que rellena oquedades, compacta las arcillas y recupera el contacto total de la base de la cimentación.
Durante las inyecciones se emplearán sensores de precisión e instrumental láser para controlar cualquier movimiento milimétrico en la fábrica de ladrillo visto.
Antes de proceder a la excavación del sótano, se verificarán los resultados mediante ensayos de penetración dinámica.
ESTABILIZACIÓN DE LA FACHADA
Para vaciar el subsuelo y construir la nueva planta sótano (-1) de aparcamientos, la fachada histórica debe quedar temporalmente aislada como una estructura autoportante.
Se instalará una estructura exterior de estabilización cuyos apoyos y contrapesos se han calculado considerando el régimen de vientos de la zona portuaria (componente sudeste en verano y nordeste en invierno) y una altura máxima de edificación de 11 metros.
La fachada no se desconectará de los pórticos interiores hasta que el sistema de andamios esté lastrado y verificado. Dicho apeo se mantendrá de forma ininterrumpida hasta la ejecución de la nueva estructura de hormigón armado (RF-120) y su posterior reconexión con el muro perimetral.
RESTAURACIÓN ARTESANAL
El proyecto impone la máxima protección de la envolvente histórica y el respeto a la lectura unitaria del conjunto regionalista de 1929.
Para la limpieza del ladrillo visto sin dañar la «piel» o costra de cocción ni alterar su pátina histórica, se emplearán microesferas de vidrio, silicato de aluminio o carbonato cálcico proyectados a una presión mecánicamente limitada de 1,5 a 2 bares.

Detalle del paño de azulejos en la fachada
En zonas con suciedad persistente o incrustaciones salinas, se aplicarán compresas de sepiolita o pulpa de celulosa con agentes de pH neutro, seguidas de un aclarado con agua desionizada a baja presión para evitar eflorescencias por sales.
Dada la riqueza ornamental de las portadas y los pináculos de las pilastras, la azulejería sevillana se limpiará exclusivamente a mano con cepillos de cerda suave y soluciones neutras para no erosionar el vidriado original.
Se prohíbe cualquier alteración en las fachadas extremas este y oeste y se garantiza el principio de seriación y ritmo original en los huecos de las naves intermedias.
REHABILITACIÓN DE LA CUBIERTA
La intervención en la parte superior de la Nave 5 recupera los sistemas constructivos tradicionales adaptándolos a exigencias de sostenibilidad y protección contra incendios.
Las estructuras de acero ligeramente peraltadas serán desmontadas con un minucioso plan de estabilidad, cepilladas mecánicamente para eliminar óxidos y tratadas con sistemas de protección pasiva contra la corrosión y el fuego, equipándolas además con rociadores automáticos y exutorios de humo.
Las tejas originales limpias se recolocarán fijadas mecánicamente a un nuevo enrastrelado horizontal.

Vista aérea de las cubiertas de naves regionalistas
Los paneles fotovoltaicos se fijarán a los rastreles verticales mediante ganchos específicos para teja que no requieren perforar la cubierta, preservando la estanqueidad y la estética del tejado.
En las estructuras de los altillos ejecutadas mediante forjados ortótropos o metálicos, se aplicará obligatoriamente una capa inferior de vermiculita para dotar al espacio de la resistencia al fuego exigida por normativa.
DESMONTAJE EN LOS TINGLADOS
En los tinglados de la avenida del Guadalhorce se desmantelará la teja de la cubierta para su acopio, eliminando la chapa inferior y desmontando las cerchas metálicas. Tras la demolición de los forjados perimetrales de hormigón prefabricado, se sustituirá la fachada por elementos acristalados de alta eficiencia ejecutados en carpintería de aluminio.

Tinglados del puerto, en la avenida Conde del Guadalhorce
La intervención exterior recuperará el tradicional adoquín de Gerena y resolverá la gestión de desniveles de hasta un metro en la avenida Conde del Guadalhorce para garantizar la accesibilidad.
Como la rasante de la avenida de las Razas se sitúa unos dos metros por encima del cantil del puerto, el drenaje por gravedad resulta inviable. La solución técnica incluye la instalación de tuberías perimetrales de drenaje conectadas obligatoriamente a pozos de bombeo estancos con bombas de achique situados en el sótano.
*SÍGAME EN LINKEDIN: https://www.linkedin.com/in/manuel-jes%C3%BAs-florencio-caro-919b0225/