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El «referéndum» sobre la Feria de Abril

 

El alcalde de Sevilla, Juan Espadas, en cumplimiento de su promesa electoral, llevará al próximo Pleno una moción en pro de que se someta a consulta de los sevillanos en fecha aún indeterminada estas dos cuestiones relativas a la Feria:

1)¿Está de acuerdo en que la Feria de Abril de 2017 comience en la noche del sábado 19 de abril, con el tradicional alumbrado de la portada, y finalice el sábado 6 de mayo a las 24 horas con los fuegos artificiales, contando además con los días 30 de abril y 1 de mayo como días festivos?

2) ¿Está de acuerdo con que la Feria de Abril cuente siempre con un día festivo de carácter nacional , autonómico o local?

Aunque en términos coloquiales se habla de un referéndum sobre la Feria, técnica y jurídicamente se trata de una consulta popular, pero en la práctica es como si Espadas movilizara todo el aparato jurídico, administrativo y de seguridad más las infraestructuras que habitualmente se movilizan para la celebración de unas elecciones generales en Sevilla capital.
EXIGENCIAS LEGALES

Y es que pese a los avances tecnológicos, que teóricamente permitirían realizar esta consulta vía Internet mediante el voto electrónico, el alcalde se remite a lo dispuesto en la Ley 2/2001, de 3 de mayo, Reguladora de las Consultas Populares en Andalucía (Boja Nº 59, de 24 de mayo de 2001), que obliga al equivalente a la celebración de unas elecciones y al cumplimiento de unos farragosos -y no precisamente cortos-  procedimientos administrativos, que han de ser aprobados en última instancia por el Gobierno de la nación con la intermediación de la Junta de Andalucía.

Dada la tradición garantista de nuestro ordenamiento jurídico, el Parlamento andaluz aprobó hace 15 años, cuando Internet aún no estaba tan desarrollado, esta norma con una gran cantidad de exigencias para, según se dice en la exposición de motivos, velar por la transparencia y objetividad de los procesos que se sometan a consulta, de ahí la obligación de activar la Junta Electoral de Andalucía y la de Zona y las mesas electorales.

Y no se sabe qué sería más complicado, si celebrar el equivalente a un día más de elecciones en Sevilla, por si no hubiéramos tenido ya suficiente con las del 20 de diciembre y las probables del próximo 26 de junio, o contar con un sistema más ágil y menos garantista, a la luz de las experiencias previas y proyectadas en otras ciudades.

 

LA DIAGONAL DE BARCELONA

A mediados de mayo de 2010, el Ayuntamiento de Barcelona organizó una consulta sobre la Diagonal, que salvando las distancias equivaldría a nuestra Avenida de la Constitución. Planteó tres opciones: A) La favorita del entonces alcalde, el socialista Jordi Hereu, de convertirla en un bulevar; B) Convertirla en una rambla; y C) Dejarla como estaba y no tocarla.

El censo electoral lo componían 1.414.783 barceloneses, pero sólo votaron 172.179 (el 12,17%). Ganó de forma abrumadora (137.474 votos, el 79,84% de los emitidos) la opción C, de dejarla como estaba. Fue un fracaso para los planes reurbanizadores del Ayuntamiento, que se saldó con la destitución del primer teniente de alcalde. Fracaso político además de fracaso organizativo. Se podía votar de forma presencial, como habría que hacerlo en Sevilla, y también por Internet y a lo largo de seis días y no en una sola jornada, como se plantea en nuestra ciudad.

El mecanismo de identificación se basaba en el número del DNI y la fecha de nacimiento, que se enviaban por SMS. El votante recibía un código de autentificación para que pudiera introducirse en la pantalla de votación. Los problemas con el sistema, que no se probó previamente, impidieron votar a centenares de personas ya el primer día, incluido el propio alcalde, que fingió ante las cámaras de televisión que había podido emitir su sufragio con normalidad para ocultar las incidencias. Hubo suplantaciones de personalidad, como la del líder del PP municipal (alguien votó en su nombre) y el de CiU sólo consiguió votar tras siete intentos fallidos.

 

VELADORES DE PALMA

 

Más recientemente (diciembre de 2015) tenemos noticia de la consulta popular celebrada en Palma de Mallorca sobre las terrazas de veladores en el Paseo del Borne, un tema éste que suscitaba en la capital de las Baleares tanta polémica como en Sevilla, donde no se le ha ocurrido a Espadas someterlo a “referéndum” en el mismo paquete del de la Feria. El Ayuntamiento planteó las siguientes preguntas: 1) ¿Quieres terrazas en el Paseo del Borne?; 2) En caso de que hubiera terrazas, ¿dónde las quieres situadas: en el centro, en la zona lateral para peatones o no tienes preferencias?.

Podían votar a través de la página web del Ayuntamiento los residentes en Palma que dispusieran de tarjeta ciudadana, un título unipersonal que sirve para pagar el autobús con tarifa reducida y como identificador de los palmesanos a la hora de obtener el certificado de residencia para viajes y para acceder a Bicipalma (el equivalente aquí a las bicicletas de Sevici). A pesar de que el censo electoral de Palma estaba compuesto por más de 283.000 personas, sólo votaron 15.655  (el 5,53%), de las que 11.869 lo hicieron a favor de los veladores y 2.854 en contra (hubo 932 sufragios no válidos por respuestas incompletas).

 

REPSOL EN MÁLAGA

 

Para no ser menos que Espadas, su colega del eje Sevilla-Málaga, Francisco de la Torre, constituyó el pasado 18 de abril en el Ayuntamiento malagueño una mesa de trabajo para la organización de una consulta ciudadana en la que se decida el futuro de los antiguos terrenos  de Repsol. Se preguntará sobre tres propuestas (las de PP, C´s y la izquierda), previo acuerdo de un Pleno a celebrar en septiembre, con campaña informativa en octubre y votación en noviembre.

La consulta duraría diez días  y podrían participar los empadronados mayores de 16 años tanto de forma presencial a través de las OMAC (especie de oficinas de atención a los ciudadanos) como por Internet.

Así pues, al contrario que Espadas, Málaga no se va a remitir a la Ley andaluza para celebrar su propia consulta popular, con lo que de paso se ahorra pedir permiso a la Junta y al aún inexistente Gobierno de la nación.

LA FACTURA

Si se celebran elecciones el 26 de junio, la fecha más probable de constitución de las Cortes sería el 20 de julio, y a partir de ahí se vería si se forma y cuándo el Gobierno que tendría que autorizarle a Espadas su “referéndum” sobre la Feria. No parece oportuno en todo caso que esa solicitud se plantee en pleno verano, sino al regreso de las vacaciones, por lo que con la cantidad de plazos administrativos que habría que superar la consulta podría diferirse hasta finales del año en curso.

Si Espadas insiste en seguir la vía de la ley 2/2001, de 3 de mayo, ésta impone que el Ayuntamiento corra con todos los gastos de organización de la jornada “electoral”, que habría de celebrarse con los requisitos habituales desde las 9 de la mañana a las 8 de la tarde, con sus correspondientes papeletas de votación, recuento de votos y demás.

¿Cuánto dinero puede costarle al Ayuntamiento organizar una consulta popular sobre la fecha de la Feria cuando el posible cambio de la misma sólo serviría para el año 2017 y tendría un carácter de mero ensayo, reversible en caso de que no funcionara la experiencia? ¿Se justifica ese gasto? Una cosa es organizar un asequible “referéndum” mediante voto electrónico por Interneta través de la web municipal, sin más pretensiones, y otra muy diferente movilizar todo el aparato del Estado en una jornada electoral a un coste de decenas de miles de euros, un dinero que podría destinarse a necesidades más perentorias en una ciudad con más de 80.000 parados desde hace años.

Quizás sea más útil, conveniente y barato que los sevillanos, aun agradeciendo la buena intención de Espadas,  deleguen su voto en el alcalde para que sea él quien decida. Al fin y al cabo, para eso fue elegido.

La UTE del mercado de la Puerta de la Carne pide que se revise la concesión

El proyecto de conversión del antiguo mercado de la Puerta de la Carne en un mercado gourmet dotado de una zona de uso cultural, fundamentalmente para exposiciones artísticas, pende de un hilo por el sobrecoste de las obras estimadas inicialmente ante el pésimo estado en que se halla la estructura, con evidente riesgo de colapso, por lo que el grupo promotor quiere que el Ayuntamiento revise las condiciones del acuerdo.

El próximo mes de mayo se cumplirán dos años desde la adjudicación por parte del gobierno de Zoido de la explotación del antiguo mercado de la Puerta de la Carne, cuya conversión en un Centro Pompidou a la sevillana había prometido durante la campaña electoral, a una Unión Temporal de Empresas o UTE por un plazo de 35 años y con el objeto de que lo transforme en un mercado gourmet similar a los existentes en Madrid y Barcelona y complementado con tiendas y un espacio cultural.

La UTE adjudicataria está compuesta por una parte por Invesport 2010 (participada al 50% por Pedro Gómez y Jesús León), que tiene el 97% del proyecto; y, por otra, por Consultores Asociados, Factoría de Ideas, Iberoamericana de Exposición y Lolejoit, que entre todos ostentan el 3% restante.

En virtud del contrato firmado con el Ayuntamiento, la UTE ha de pagar un canon anual que se va incrementando progresivamente a medida que pasan los años, desde los 18.000 euros iniciales hasta los 234.000 de la fase final (la concesión acabaría en torno al año 2050).

La UTE, según ha podido saber Viva Sevilla, ha planteado al Ayuntamiento una revisión de los términos del contrato y del canon a pagar, por varias razones. La principal es el estado en que se encuentra el edificio, muchísimo peor de lo esperado, hasta el punto de que sus estructuras corren el riesgo de desplomarse. El hormigón se ha ido disgregando con el paso del tiempo y el acero dulce al que recubre se ha oxidado y exfoliado casi por completo.

Por tanto, los costes de la rehabilitación se han disparado, hasta el punto de que se han diseñado una veintena de actuaciones diferentes para tratar de solucionar el gravísimo problema estructural existente. A ello hay que unir el cambio de orientación pedido por el Ayuntamiento tras la toma de posesión de Espadas como alcalde. El nuevo gobierno local quiere que el de la Puerta de la Carne sea menos mercado gourmet que con Zoido y más centro cultural con Espadas, para que se note la impronta y diferente concepción de cada uno de los alcaldes, el del PP y el del PSOE.

 

SUPERFICIE AMPLIADA

 

Tanto por la exigencia de Espadas como por la necesidad de liberar de cargas la cubierta de un edificio en tan delicado estado y no colocar encima ningún tipo de maquinaria (por ejemplo, el habitual sistema del aire acondicionado), la UTE ha tenido que ampliar a más de mil metros cuadrados la superficie del sótano, una decisión que también le ha creado problemas con la Comisión de Patrimonio por supuesta extralimitación de la parcela catastral.

Asimismo, ha habido que proceder a limpiar y retirar los añadidos que se habían ido realizando a los puestos del mercado, amén de restos, escombros, suciedad…. y colocar una protección mallada alrededor del inmueble para evitar cualquier tipo de riesgo para los viandantes.

Por todo ello, el proyecto no ha hecho más que encarecerse y se ha pasado de los 3,5 millones de euros estimados inicialmente a más de 4 millones después y,ahora, a unos 7,5 millones, sin que en paralelo en estos dos años los promotores hayan obtenido ingreso alguno, de ahí su planteamiento de que se revisen los términos de la concesión. El Ayuntamiento no ha dado aún una respuesta definitiva.

 

El Ayuntamiento recuerda que está a 

expensas del dictamen de Patrimonio

 
El gobierno municipal ha reconocido, a preguntas de Viva Sevilla, el incremento de costes del proyecto de rehabilitación del antiguo mercado de la Puerta de la Carne, pero también que cualquier nuevo acuerdo sobre el mismo está supeditado a la aprobación, aún no lograda, por parte de la Comisión Provincial de Patrimonio.

“El proyecto para la recuperación y puesta en uso de la Puerta de la Carne ha experimentado sensibles modificaciones en los últimos meses que suponen un aumento de la inversión por parte del promotor, una mayor protección de los elementos arquitectónicos y  un incremento del espacio dedicado a usos culturales y sociales. Durante estos últimos meses ha ido avanzando en su tramitación”, asevera un portavoz del Ayuntamiento.

No obstante, también recuerda que el proyecto técnico “está condicionado por el informe de la Comisión Provincial de Patrimonio, en cuyo seno se ha producido un intenso debate en torno a la ponencia que existía”.

Según el Consistorio, en la Comisión de Patrimonio no se ha aprobado un informe desfavorable para el proyecto, sino que ha quedado todo aplazado a una próxima reunión. Este informe y las exigencias que de él se deriven serán determinantes para el futuro del proyecto.

La Feria que viene

Juan Espadas, alcalde de Sevilla, ha provocado este año un doble debate sobre la Feria de Abril con sus propuestas de que los hoteleros puedan ampliar su oferta -y por tanto su negocio- ofreciendo a sus clientes la posibilidad de disfrutar del festejo en las “horas valle” posteriores a la comida (se ha hablado de entre la 16:00 y las 19:00 aproximadamente), que es cuando más vacías se quedarían las casetas, especialmente las de mayor tamaño, que suelen ser las de los grandes clubes privados de la ciudad.

Al alcalde se le ha reprochado que piense antes en el interés de los hoteleros y en los turistas para facilitar a éstos el acceso, aunque sólo sea en un horario restringido y a un número limitado de casetas, que en los centenares de miles de sevillanos que se encuentran en la misma situación que los forasteros, por carecer también de caseta y de acceso a alguna si no cuentan previamente con una invitación.

El efecto ‘boomerang’ de la primera propuesta de Espadas ha sido reabrir el debate sobre la naturaleza de la Feria y el carácter privado y privativo del 98% de las casetas, pese a que se erigen sobre terrenos de dominio público, cuya ocupación autoriza el Ayuntamiento por concesión a su vez del Estado.

Un sevillano ha reaccionado al planteamiento de Espadas promoviendo en la conocida plataforma de Internet Change.org una campaña de recogida de firmas en pro de que se incremente el número de casetas públicas en el recinto de Los Remedios. Conociendo el espíritu tan poco reivindicativo de sus paisanos a la hora de señalarse ante el Poder, el promotor de la iniciativa decía aspirar a recoger al menos medio millar de firmas. Ayer por la tarde llevaba 907, casi el doble, un número que parece ínfimo pero que no es despreciable habida cuenta nuestra particular idiosincrasia.

 

SIN ESPACIO

 

El problema es que no hay más espacio que el que hay. Recuérdese que entre las innumerables promesas de Zoido para las elecciones de 2011, en las que ganó la Alcaldía, figuraba la de conseguir sitio para el montaje de 212 casetas más (un incremento del 20% sobre las 1.051 existentes) a costa de ocupar la calle del Infierno y de trasladar el área de los cacharritos al resto de la parcela de Los Gordales, que limita con la avenida de Blas Infante y el muro de defensa.

Esta promesa incumplida, como casi todas, de Zoido tenía que vencer el obstáculo de que el suelo alternativo para la calle del Infierno está reservado en el PGOU para la Ciudad de la Justicia y equivalía por tanto a desnudar a un santo para vestir a otro, y el coste económico de crear las infraestructuras en el equivalente a casi un tercio de la superficie que actualmente ocupan las casetas, una factura impensable en estos tiempos de crisis y de recorte del déficit público impuesto por Bruselas, máxime pensando en el uso efímero de tan sólo una semana al año.

 

EMPRESAS MUNICIPALES

 

Así pues, sólo cabría la opción de abrir al público casetas de las actualmente existentes y no sólo a los turistas, como plantea el alcalde. Las miradas se han dirigido tanto a las que tienen más módulos, citadas sin nombrarlas por el alcalde pero que están en la mente de todos, como a las que ocupan las empresas municipales (Tussam, Lipasam, Emasesa, Mercasevilla…), ya que en algunos casos buena parte de su presupuesto se nutre de transferencias del Ayuntamiento, financiado con los impuestos de todos los sevillanos. Pese a ello, en esas casetas, a la postre en el área municipal, se aplican las mismas restricciones que en las privadas y contribuyen a conformar esa imagen de fiesta cerrada ante los turistas de la que habla Espadas.

Y otra opción que se ha puesto a tiro este año ha sido el “rescate” de casetas privadas que incumplan la Ordenanza. Sería el caso de la antigua caseta de la Esmeralda, a cuyos concesionarios el Ayuntamiento piensa sancionar con la pérdida de la titularidad tras detectar que estaban haciendo negocio con la misma al cobrar 10 euros por la entrada o 60 euros por un bono para toda la semana, mientras decenas de miles de sevillanos sólo podían cobijarse de la lluvia que caía sobre el Real bajo un paraguas. Aquí tiene Espadas una magnífica oportunidad de ampliar el espacio público en el recinto.

 

DE SÁBADO A SÁBADO

 

Al segundo debate, el de la posible conversión de la Preferia en Feria, Espadas ya le puso voz durante la campaña electoral al prometer la celebración de un referéndum popular al respecto en caso de que llegara a la Alcaldía. No lo ha organizado para su primera Feria como alcalde, pese a que tenía diez meses de margen desde su toma de posesión, y ahora lo anuncia para la próxima edición, con una propuesta ya concreta y con el ejemplo de su aplicación sobre el calendario real: de sábado a sábado.

De esta manera, en 2017 la Feria empezaría el sábado 29 de abril, se disfrutaría de un festivo nacional el lunes 1 de mayo y como el 2 de mayo también sería fiesta en Madrid la carambola sería completa: no se agraviaría a San Fernando quitándole su fiesta local para trasladarla a la Feria al ser el lunes ya festivo, habría un festivo de por medio, el turismo madrileño podría venir en masa, se podría gozar de los fuegos artificiales el sábado y aprovechar el domingo para desmontar las casetas.

Pensemos no en el año próximo, sino en los sucesivos, en esas Feria normales de Abril que no se extiendan a mayo ni incluyan los días 1 y 2 de ese mes.

Actualmente, la Feria oficial se celebra de martes a domingo, en seis días en total, pero con la Preferia en el fin de semana anterior se extiende en la práctica a lo largo de nueve días. Como no hay cuerpo, y sobre todo cartera, que resista tantos días seguidos de jolgorio, Monteseirín dio carta de naturaleza oficial a la costumbre de muchos sevillanos de retirarse a la playa, la sierra o donde puedan a partir del jueves para que así campen por el Real los turistas y los residentes en el área metropolitana. Sumando desde la Preferia hasta el jueves del éxodo playero se observa que la medida real festiva que suelen aplicar los sevillanos es de unos seis días.

La propuesta de Espadas de celebrar la Feria de sábado a sábado supone pasar de una fiesta oficialmente de seis días a otra de ocho (un 33% más de tiempo), sin contar por delante con el viernes, cuya tarde en la práctica seguiría siendo de Preferia como ahora, y la coda del domingo final, no Feria pero sí festivo, con lo que habría un escenario de una decena de días de posible festejo que obligaría de nuevo a plantearse la conveniencia de decretar o no un día de fiesta local en detrimento de San Fernando para dar un respiro en medio.

 

REACCIONES

 

Otra vez casualidad o coincidencia, la propuesta de Espadas suscita el aplauso de buena parte del sector turístico (hoteleros y hosteleros), que piensa que así tendría dos fines de semana para incrementar su negocio. La patronal hotelera afirma que con esta ampliación no se modificaría lo que ya está sucediendo en la práctica y a ella le daría fuerza a la hora de defender los precios.

En esta frase está la clave. No se modifica lo que ya acaece con los sevillanos llenando el Real en la Preferia y el Ayuntamiento haciendo abstracción del fenómeno sin movilizar los servicios municipales (al contrario de lo que hace en Semana Santa desde el Viernes de Dolores), pero sí se modificaría a efectos oficiales de sábado a sábado y por tanto permitiría al sector turístico poner precios de Feria -más elevados- a sus servicios durante al menos dos días más, con el consiguiente incremento de facturación.

La absorción de la Preferia tendría también sus efectos en la calle del Infierno, donde ahora se cobran precios distintos en la Preferia que en la Feria, y en las casetas, donde ya no habría el pretexto de la mera reunión familiar o de amigos porque se entraría de golpe y porrazo en la Feria. Por el contrario, un festejo de sábado a sábado permitiría teóricamente disfrutar de la recta final si no se abandona el recinto para el éxodo playero, fuegos de artificio incluidos, con la tranquilidad de poder descansar el domingo último.

La propuesta del alcalde no suscita unanimidad. Por ejemplo, los agentes de viaje no creen que los turistas y forasteros puedan mantener la recta final de una Feria que vaya de sábado a sábado y de la que probablemente dimitan los sevillanos a partir del jueves, y el PP de Zoido ya ha expresado su preocupación al decir que la Feria no es un chicle que se pueda estirar y estirar.

Podría acordarse celebrar la Feria de sábado a sábado como un ensayo de prueba/error para ver su funciona durante uno o varios años o para siempre, y en caso de que no funcione  volver al formato actual, sin que ello tuviera que interpretarse como fiasco o coste de imagen para el gobierno municipal, pero como Espadas piensa a la postre como político, actúa como tal al proponer un referéndum: si la Feria de sábado a sábado se aprueba y es un éxito, será su éxito, pero si luego no responde a las expectativas siempre podrá decir que la decisión la adoptaron los sevillanos.

 

Feria ¿abierta?

 

El alcalde de Sevilla, Juan Espadas, ha abierto un nuevo debate sobre la Feria de Abril,  que unir al que tiene pendiente de cerrar con su prometido referéndum diferido al año 2017 sobre si hay que convertir oficialmente la Preferia en Feria y, por añadidura, si uno de los dos festivos locales ha de incluirse en la misma (como ocurre este año) o mantenerse en honor del patrón San Fernando y en el Corpus Christi.

Espadas se ha pronunciado a favor de que la Feria sea “más abierta si se quiere atraer el turismo”. El regidor se ha expresado en los siguientes términos: “Tenemos que aceptar la crítica de quien viene de fuera respecto a su apertura porque es verdad, y en muchos casos hay quien se puede encontrar desorientado”.

Para evitar que los turistas se desorienten y se harten de dar vueltas en el campo de Los Remedios sin un lugar donde poder hacer un alto, Espadas preconiza que se amplíen los acuerdos que, según ya se reconoce oficialmente ahora, mantienen algunos hoteles con ciertas casetas, especialmente las de mayor tamaño, para enviarles turistas en “determinadas horas del día en las que se quedan vacías”.

En resumen, según el alcalde socialista la Feria de Abril ha de ser una fiesta “más social”.

 

MODELO CERRADO

 

Es la primera vez, que recordemos, que desde la más alta representación de la ciudad se admite la crítica externa al modelo cerrado de la Feria, en contraste con otras existentes en el entorno, cuando habitualmente a Sevilla le trae al pairo lo que se diga o se opine fuera sobre la ciudad, por considerarse un mundo en sí misma que ha llegado al final perfecto o casi de su propia evolución. Quizás por esa mentalidad imperante, sólo a un poeta sevillano, Fernando Villalón, se le podía ocurrir su famosa frase de que “el mundo se divide en dos: Sevilla y Cádiz”. ¿Qué más da, pues, lo que se diga fuera de nuestro mundo si no existe (casi) más que el mundo propio?

La Sevilla eterna, y a la postre casi toda la real porque en vez de crear una alternativa a aquélla no ha hecho más que tratar de emularla, ha defendido el modelo cerrado de Feria de Abril por una cuestión de puro concepto: la caseta -se dice- no es más que la  prolongación de la propia casa, una casa que durante una semana se traslada al campo de Los Remedios. La casa -y por tanto su extensión, la caseta- es un recinto privado, al que sólo pueden acceder sus propietarios, su familia y sus invitados. Y para subrayar ese carácter privado de la caseta ferial se contratan porteros o vigilantes jurados, para que la defiendan de potenciales intrusos.

Observadores foráneos de las costumbres nativas ponen de manifiesto cómo los sevillanos aparentan ser muy abiertos y generosos con los demás, especialmente si son forasteros, cuando a la hora de la verdad apenas permiten que accedan a su círculo de intimidad, celosamente guardado.

La casa típicamente sevillana tiene sus puertas abiertas a la calle, como invitando a franquear su umbral, pero apenas cruzado la cancela cerrada sólo permite vislumbrar el patio columnado con las macetas de geranios y aspidistras bajo la montera acristalada, sin que se pueda penetrar al interior. La casa, pues, refleja el carácter de quien la habita, con sus puertas abiertas a primera vista pero de inmediato con la cancela fechada con llave: aparecer abierto sin serlo realmente.

 

SUELO PÚBLICO

 

El “pequeño” detalle obviado en esa teoría sobre la caseta como prolongación de la vivienda en el Real, y por tanto con el derecho de admisión reservado, es que se levanta sobre un terreno de dominio público, no sobre parcelas de propiedad privada.

Para soslayar el debate de por qué la concesión de ese suelo se renueva automáticamente año tras año a los mismos titulares de casetas en vez de sortearse o sacarse a concurso público, para que así todos los sevillanos tengan igualdad de oportunidades de montar una caseta en la Feria, se mantiene también la doctrina de que cómo sólo la mitad de las 1.050 existentes son exclusivamente familiares, cualquier persona tiene la posibilidad de acceder a través de entidades colectivas (clubes, asociaciones, peñas, grupos de empresa…) a una caseta, o en última instancia acudir a una municipal de distrito, como si los 670.000 sevillanos pudieran caber en tan sólo medio millar de casetas.

Espadas habla ahora de convertir la Feria en una fiesta “más social, más abierta”, pero su discurso no está referido a los cientos de miles de sevillanos que, por razones sociales y/o económicas, no tienen acceso a una caseta y han de limitarse a dar paseos -a pie, por supuesto- por las calles del recinto ferial para admirar a jinetes, amazonas y coches de caballos.

 

DISCURSO ECONOMICISTA

El alcalde no ha acuñado un discurso social o socialista en el sentido de tratar de democratizar una fiesta que conserva muchos de sus rasgos elitistas originarios, propios del poder adquisitivo de sus fundadores, ya que se trata de un discurso puramente economicista y al servicio del ‘lobby’ turístico (hoteleros y hosteleros), erigidos en el poder fáctico de la ciudad.

La Feria no se pone así al servicio de quienes deberían ser sus auténticos protagonistas, los propios sevillanos, sino de los turistas para que convertida, como preconiza el alcalde, en escaparate turístico (¿otro parque temático más?) sirva para incrementar el negocio de los hoteleros, en cuyo beneficio también Zoido la organizó el año pasado a mediados de mayo sin importar el calor que pudiera hacer por entonces.

Como no podía ser menos, el sector hotelero ha reaccionado calificando de “interesante” la propuesta planteada por Espadas. Así, el gerente de la patronal, Santiago Padilla, ha declarado que esa medida “contribuiría seguramente a aumentar el número de reservas en hoteles”. Padilla incluso ha reconocido que ya hay empresas que están ofreciendo a los turistas pases para casetas de la Feria, un ofrecimiento que no es desinteresado, obviamente, sino que responde a un interés crematístico, con lo cual se está abriendo la vía hasta ahora prohibida de la mercantilización de la fiesta.

 

EN PERO NO CON

 

Parece una contradicción, ya que la Feria nació como un evento ganadero para potenciar la compra y venta de reses pero que ha quedado como algo meramente simbólico o residual al elevarse al máximo su dimensión festiva y social. Dentro de los convencionalismos de la Feria, se puede y hasta se debe hacer negocio en las casetas, pero no con las casetas; se puede y se deben hacer tratos mercantiles en la Feria, pero no con la Feria, de ahí que ni siquiera se haya permitido que, por ejemplo, un patrocinador pague los gastos de montaje de la portada a cambio de colocar su publicidad sobre la misma.

Ya el año pasado, sin embargo, una fundación ligada a una antigua caja sevillana lanzó una oferta de comercialización de su caseta para quienes quisieran “disfrutarla con nosotros -decía en su publicidad- en un ambiente inigualable”. La cuota a pagar estaba determinada por el número de pases contratados, a razón de 25 euros por cada pase entre uno y un millar. La cantidad mínima exigida era de 5 pases, por lo que había que desembolsar al menos 125 euros. A partir de mil pases se negociaba directamente el precio de la cuota.

Además, ofrecía la posibilidad de realizar reservas en las mesas de la “zona noble” (sic), previo pago de una cuota extraordinaria de 500 euros por todos los días de la Feria con mesas para un máximo de diez personas, tanto en las comidas como en las cenas, en función de la disponibilidad.

 

MAYOR TAMAÑO

Al socaire del anuncio de Espadas trasciende que ya hay empresas que ofrecen a los turistas comidas o cenas en casetas al precio de 99 euros por cabeza, una práctica que habría que analizar si no consiste en una especie de alquiler encubierto de casetas mientras hay centenares de miles de sevillanos sin ninguna.

El alcalde ha apuntado a que los pases para turistas se acordarán con las casetas de más módulos o mayor tamaño, entre las que se encuentran las de los clubes privados que disfrutan en exclusiva de la margen derecha del Guadalquivir y cuyo estatus privilegiado en la Feria pidió la oposición municipal de izquierdas que fuera revisado por -sostuvo- haber sido otorgado durante el antiguo régimen y para hacer sitio a más casetas públicas, abiertas al disfrute de todos y no sólo de una minoría.

La propuesta de Espadas de abrir la Feria a los turistas abunda en la línea de conceder cada vez más espacio de la ciudad al sector turístico, ora llenando de veladores aceras y plazas, ora metiendo turistas en las casetas sobre suelo público, que de este modo ya no podrían presentarse como una prolongación de las casas familiares, sino como una prolongación de los hoteles.

 

Espadas incluye en los Presupuestos los gastos reales del Ayuntamiento de Sevilla

 

El capítulo de gastos corrientes en bienes y servicios asciende en el proyecto de Presupuesto municipal de Sevilla para 2016 a un total de 121.191.094,65 euros, con un incremento de 11,6 millones respecto del ejercicio precedente (+10,62%),  por el interés del gobierno socialista de no acabar recurriendo a incrementarlo con modificaciones presupuestarias a lo largo del año, mecanismo habitual en todas las corporaciones anteriores.

Espadas no quiere dar la falsa apariencia de que recorta en gastos municipales para luego usar el truco de las modificaciones presupuestarias y acabar gastando realmente lo que el Consistorio necesita gastar para mantener al día la maquinaria municipal. Así, frente a los 109,5 millones de euros presupuestados por Zoido en año pasado, en el último Presupuesto de su mandato, el primero de Espadas refleja una dotación de 121,2 millones de euros en números redondos.

 

 

 

 

 

 

 

 

En las previsiones figura que el programa de Alumbrado Público dispondrá de 1,5 millones de euros más que en 2015, un ejercicio en el que, como se recordará, hubo que recurrir a modificaciones presupuestarias para ir pagando las deudas que se arrastraban con Endesa, la compañía suministradora de electricidad, hasta el punto de que acabó destinándose al pago del recibo de la luz el dinero inicialmente destinado para el vallado de la Zona Franca. Espadas no desea que se repitan este tipo de situaciones, que equivalen a hacerse trampas en el solitario, como si no hubiera que pagar más tarde o más temprano la factura energética.

En esta línea de dotar de dinero suficiente las diferentes partidas habrá 0,3 millones de euros más para el mantenimiento de los edificios municipales; 0,6 millones más para el pago del suministro del agua y 0,8 millones de incremento para ‘Otros trabajos realizados por otras empresas y profesionales’, con lo que este programa tendrá asignado un total de 13,6 millones de euros.

EL MACROCONTRATO

Hay que tener en cuenta que es aquel al que se cargan los grandes contratos del Servicio de Parques y Jardines que realizó el gobierno de Zoido y que estarán vigentes hasta el próximo mes de septiembre. El nuevo gobierno socialista reprocha al anterior del PP que en su afán de aparecer como gran ahorrador de recursos públicos ante los ciudadanos sólo dotara esa partida para llegar a once meses, en vez de al año completo, al igual que habría hecho, aunque en menor medida, con otros suministros como el de vestuario, material informático no inventariable y combustibles.

Por otra parte, se consignarán en este Presupuesto créditos para afrontar el pago de facturas pendientes de todo el mandato anterior, como los 3,6 millones de euros correspondientes a Emasesa. De esta cantidad, un millón se refiere al premio de cobranza por la recaudación de la tasa de basura en el municipio y 2,6 millones al impago de servicios de telecomunicaciones de la red Secora.

También se consignarán 3,4 millones de euros en la aplicación ‘Jurídicos Contenciosos’, en el Servicio de Patrimonio, para hacer frente a la sentencia que condenó al Ayuntamiento en el pleito con Sacyr a cuenta de las Setas de la Plaza de la Encarnación.

BIENESTAR SOCIAL

Y contribuyen a engrosar en esos 11.634.416,85 euros la partida de Gastos Corrientes en bienes y servicios el incremento de los programas de Bienestar Social. Por ejemplo, en el programa ‘Intervención con personas sin hogar’ se dota con 3,8 millones de euros la aplicación ‘Otros trabajos realizados por otras empresas y profesionales. Centros de acogida municipal y servicios de emergencias sociales’, lo que supone una subida de 0,8 millones de euros respecto al ejercicio anterior.

Además, en el programa ‘Intervención con menores en sus diferentes contextos’ se consignan créditos por importe de 1,9 millones de euros, 0,4 millones más que en el año anterior. También hay un aumento de 0,3 millones de euros para el funcionamiento y equipamiento de la Red Básica de Servicios Sociales, principalmente para cubrir las necesidades de seguridad de las sedes donde se ubican los equipos profesionales, conforme aconsejan las experiencias vividas en los últimos años.

Se alquila

Zoido dejó las calles con 13.679 veladores y ahora Espadas oferta 19.000 plazas para cócteles en espacios públicos emblemáticos

El gerente de Fibes reconoció en Fitur que el objetivo es poner espacios públicos al servicio de los hoteles y de sus clientes

 

El pasado 1 de febrero (2016), una empresa de transportes presentó en la Plaza de España su nueva flota de autobuses, compuesta por trece vehículos, y a continuación ofreció un cóctel debajo de una serie de grandes sombrillas para que los invitados se protegieran del sol y en torno a mesas altas, en línea con las recreaciones visuales que figuran en la oferta ‘Venues Sevilla’, que presentó el alcalde en el marco de Fitur a 44 agencias especializadas en la organización de congresos y eventos.

‘Venue’ es un anglicismo, otro más en la desnaturalización de nuestra lengua que practica el sector turístico, y al Sevilla Congress and Convention Bureau me remito. Podría traducirse como lugares de reunión. Según dijo Espadas y reza en Internet, Turismo de Sevilla, a través de ‘Venues Sevilla’ ofrece “una innovadora herramienta de información, asesoramiento y gestión de espacios públicos versátiles de la ciudad para dar lugar a los eventos más esperados”.

Traducido al español, el Ayuntamiento ofrece en una plataforma en Internet el alquiler de trece espacios públicos para la celebración de eventos, con los que espera ingresar al menos 900.000 euros, un dinero que se supone debería constar como previsión de ingresos  (como las multas de tráfico, por ejemplo) en alguna parte de los nonatos Presupuestos municipales.

LA LISTA

Recordemos que los espacios públicos que se alquilan son los siguientes, por orden de aparición en el sitio en Internet: el Casino de la Exposición, la sala Antiquarium en las Setas de la Encarnación, el museo de la cerámica de Triana, la Torre de Don Fadrique, el Costurero de la Reina, los Baños de la Reina Mora, el Castillo de San Jorge, la Plaza de España, la Plaza de América, el Muelle de Nueva York, la Puerta de Jerez, los Jardines de Murillo y la Alameda de Hércules.

En la información ofrecida se detectan errores que aún no se han corregido, como que aparezca el hotel Alfonso XII en vez del hotel Alfonso XIII y se hable de los Jardines del Cristina, en vez de los Jardines de (sin la ele) Cristina, ya que se crearon en honor de la reina, luego regente, María Cristina de Borbón-Dos Sicilias.

El alquiler de inmuebles públicos para la celebración de eventos no es nuevo en Sevilla, ni en otras ciudades. En la nuestra, por ejemplo, las Ordenanzas Fiscales suelen recoger un precio por la prestación de servicios y visitas en el Real Alcázar, de propiedad municipal, que incluye la organización de actos y exposiciones, la realización de fotografías y grabaciones y el rodaje de películas y documentales. En las del año 2014 figuraba una tarifa de 3.395 euros por la celebración de actos que no tuvieran carácter oficial reconocido y que fueran autorizados por la Comisión Ejecutiva o la Presidencia del Patronato.

BARCELONA Y MADRID

Ya que estamos en plena polémica por la intervención en las Atarazanas, hay que recordar que la Dirección de sus homólogas barcelonesas, el conjunto arquitectónico de las Atarazanas Reales, sede del Museo Marítimo, pone a disposición -previo pago, naturalmente- de particulares, empresas y entidades zonas como el Vestíbulo, que es publicitado como lugar ideal para cócteles; el Jardín, para los aperitivos, y la Sala del Marqués de Comillas, con 1.700 m2, para todo tipo de actos.

El Ayuntamiento de Madrid fue aún más lejos hace seis años, con Alberto Ruiz Gallardón (PP) como alcalde, al decidir alquilar el mayor número posible de espacios públicos, como el Palacio de Congresos, la Caja Mágica, el Madrid Arena y hasta el patio del Palacio de Correos en la Plaza de Cibeles, su sede, con más de 2.400 m2 de superficie y 30 de altura y capacidad para albergar 1.800 personas, cuyo alquiler se tasó inicialmente en 35.000 euros.

Así pues, el factor diferencial introducido por Gallardón en Madrid fue el paso del alquiler esporádico de algún espacio público al intento de alquilar de forma sistemática el mayor número posible de inmuebles municipales.

SÓLO EL PRINCIPIO

Mutatis mutandis, esto mismo es lo que ha hecho Espadas con su plataforma ‘Venues Sevilla’: de alquiler sólo el Alcázar hemos pasado de golpe a poner en el mercado trece espacios de la ciudad y que son presentados como los primeros de esta nueva política, porque pueden ser más en lo sucesivo. En este sentido, el gobierno local se alinea con el sociólogo Mario Gaviria, que en su intervención en las Jornadas sobre el Eucalipto se preguntaba que si las repoblaciones con esta especie de crecimiento rápido se presentaban como muy beneficiosas para Huelva, ¿por qué haberse detenido en las 200.000 ha de eucaliptal y no haber llenado la provincia entera?

Si después de que Zoido demostrase que era posible llenar las calles de Sevilla con 13.679 veladores y la privatización de los espacios públicos ha resultado tan rentable para el Consistorio, ¿por qué no continuar ocupando con taburetes, sillas, mesas, sombrillas y demás, como tan bien se recrea en las simulaciones gráficas de ‘Venues Sevilla’, la Plaza de España, los Jardines de Murillo, la Puerta de Jerez y hasta un total de trece espacios públicos? ¿Y por qué detenerse en estos trece y no seguir hasta que no quede un solo metro cuadrado libre sin ocupar, por nuestro barroquista ‘horror vacui’?.

Pensábamos que Espadas encarnaba un modelo distinto de ciudad y ha resultado que ha perfeccionado el modelo ideado por Gallardón en Madrid y el de los veladores a gogó de Zoido en Sevilla.

Esta decisión, que amplificará la imagen de zoco norteafricano que va adquiriendo a pasos agigantados la ciudad, supone otra claudicación ante el poderoso ‘lobby’ turístico, del que llevamos cuatro años esperando que desembolse el dinero prometido para organizar en la ciudad el equivalente a “no una, sino tres Copas Davis” (tres millones de euros).

Así lo reconoció en Fitur el gerente de Fibes, Antonio Jiménez, cuando aseveró que la oferta de ‘Venues Sevilla’ no sólo no compite con la de los hoteles, sino que está pensada para dichos establecimientos, que en numerosas ocasiones -dijo- solicitaban estos edificios y lugares emblemáticos para los clientes de los congresos que acogen. Más claro, agua: el gobierno local ha convertido plazas de la ciudad, como la Puerta de Jerez, en la prolongación de los salones privados de los hoteles a costa de privar temporalmente de su uso a los sevillanos, también contribuyentes.

ZONAS EXTERIORES

El segundo factor diferencial es que en la lista de espacios alquilables se incluyen también jardines públicos exteriores y no sólo los interiores de edificios, sin que los amigos y defensores de las zonas verdes y los ecologistas se hayan dado por enterados. Al contrario, el Ayuntamiento ha logrado hasta la comprensión de los conservacionistas de Adepa.

Recuérdese que Adepa expresó hace dos meses su inquietud por la “banalización y degradación de nuestros espacios urbanos más históricos y singulares” a cuenta de la feria de belenes autorizada por el Consistorio en el entorno de la Catedral y el Archivo de Indias; el tiovivo y la pista de hielo en la Plaza de San Francisco (Joaquín Egea dijo al respecto: “De lugar de recepción, de visitas reales, coso taurino y palenque de justas, a simple solar municipal que se alquila para las más distintas promociones”) y el “progresivo avance de la marea de veladores”, motivos por los que pidió la intervención de la Comisión de Patrimonio.

Pues bien, el Ayuntamiento oferta ahora 300 plazas para cócteles al aire libre en la Puerta de Jerez, 800 en los Jardines de Murillo, 10.000 en la Plaza de España, 1.000 en la Plaza de América y otras tantas en el Muelle de Nueva York, 3.900 en la Alameda…. y Adepa equipara esta ocupación masiva a la que dice realizan en la Plaza de América tan sólo dos bares de copas en las noches de verano. Asegura asimismo que es muy difícil que se alquilen los Jardines de Murillo por estar “llenos de ratas de considerable tamaño y con un deterioro bastante considerable”.Conclusión: como ya están deteriorados, qué más da que se puedan deteriorar aún más.

¿Qué habría dicho Espadas si a Zoido, el de los 13.000 veladores, se le hubiera ocurrido ofertar 19.000 plazas más en espacios públicos emblemáticos para cócteles y banquetes? Probablemente al exalcalde se le habría acusado de intentar hacer caja a costa del patrimonio de los sevillanos. Ahora, a esa política se la llama “puesta en valor”.

 

Multas a diestro y siniestro

El exalcalde, diputado y portavoz municipal del PP Juan Ignacio Zoido ha alertado de que Espadas prevé en sus primeros Presupuestos como alcalde recaudar 200.000 euros más que el año pasado (último de Zoido) por multas de tráfico y 33.000 euros más por la tasa de expedición de documentos a los sevillanos, por poner sólo dos ejemplos significativos.

“Esta es la prueba irrefutable de que, como ya dijo él mismo, iba a aprovechar todos los resquicios legales para aumentar la recaudación, sin importarle que sea a costa de los bolsillos de los sevillanos”, ha declarado Zoido, que añadió: “La voracidad recaudatoria de Espadas ya queda patente, lo que certifica que son los sevillanos los que pagan de su bolsillo el aumento del Presupuesto del que tanto presume (….) Estos datos son la demostración de que tanto el catastrazo como la subida de impuestos decidida por el señor Espadas van a aumentar de un modo considerable la presión fiscal a los sevillanos; es decir, que no sólo es que no haya querido bajar los impuestos, algo que es posible porque ya lo hicimos en los últimos años”.

En esta última frase está la clave de la política de Zoido: rebajar o congelar los impuestos en el último o los últimos años…. omitiendo la fuerte subida previa en el primero o los primeros, para que ese incremento inicial se olvidara con el tiempo y quedara en la mente de los sevillanos sólo el efecto propagandístico de la bajada o congelación finales.

COMPARACIÓN

Para su último año de mandato (2015), convertido en un semestre porque Espadas accedió a la Alcaldía en junio y heredó sus Presupuestos, Zoido previó unos ingresos por multas de tráfico de 25.529.910,40 euros. Espadas, en sus primeros Presupuestos como alcalde ha previsto 25.729.910,40 euros, que efectivamente son 200.000 euros más (+0,78%), como denuncia Zoido.

Lo que no dice el portavoz del PP es que él, en sus últimos Presupuestos, había previsto también por otras multas y sanciones (infracciones del resto de Ordenanzas y otras normas) unos ingresos de 2.024.422,81 euros, mientras que Espadas “sólo” prevé 1.679.217 euros, es decir 345.205, 81 euros menos (-17%).

Si se comparan las previsiones de ingresos por multas por todos los conceptos, Zoido presupuestó mayor recaudación global (27.554.333,21 euros) que Espadas (27.409.127,40 euros, un -0,53%).

SUBIDA INICIAL

Retrocedamos ahora en el tiempo para ver qué hizo Zoido en sus primeros Presupuestos como alcalde en comparación con los últimos de Monteseirín y cómo aplicó su táctica política de incrementar significativamente la recaudación al inicio del mandato para aflojar luego la presión sobre los contribuyentes al final y publicitar esa rebaja o congelación, pero quedando siempre un balance global desfavorable para los sevillanos y a favor del Ayuntamiento.

En sus últimas Cuentas, Monteseirín previó la siguiente recaudación por sanciones: 22.529.910, 40 euros en concepto de multas de tráfico y otras infracciones; 1.636.022,81 por incumplimientos del resto de Ordenanzas en general, y 8.400 euros por infracciones a la Ley de Actividades de Ocio en Espacios Abiertos, lo que demostraba el desinterés del Ayuntamiento socialista en perseguir los temas de ruidos y demás molestias.

Llegó Zoido al gobierno municipal y en sus primeros Presupuestos previó la siguiente recaudación por sanciones: 25.529.910,40 euros en concepto de multas de tráfico, lo que suponía de entrada 3 millones más que Monteseirín (+ 13%); por otras multas y sanciones, 3.016.022,81 euros, casi el doble (+84%), y la misma mínima cantidad de 8.400 euros por el tema del ocio en los espacios abiertos, con el mismo desinterés por penalizarlas. Globalmente, pues, Zoido incrementó la previsión de recaudación por multas en un 18,11% en su primer año.

Luego dejó congelada la previsión para el resto del mandato en 25.529.910,40 euros, pero teniendo en cuenta que por la crisis económica el IPC sólo subió un 0,3% en 2013; bajó un -1% en 2014 y se quedó a cero en 2015, en realidad la subida por multas durante su mandato fue de un 18,81%, a una media del 4,70% por cada uno de sus cuatro años, pero él sigue diciendo que redujo la presión fiscal en la parte final de su cuatrienio.

CABALLO DE BATALLA

Independientemente de lo dicho o hecho por Zoido, lo cierto es que Espadas ha incrementado en 200.000 euros (+0,78%) la previsión de recaudación por multas de tráfico en 2016, año para el que los analistas estiman un IPC en el entorno del 0,30% y cuando al presentar las Ordenanzas Fiscales habló de congelación de precios para el común de los sevillanos por todos los conceptos excepto, fundamentalmente, en el IBI para los grandes contribuyentes.

El incremento de la recaudación por multas de tráfico se comprende aún menos si se tiene en cuenta que a raíz del incremento de ingresos previsto por Zoido ya en su primer año, éste fue uno de los grandes caballos de batalla de Espadas en el mandato anterior, cuando declaraba que las sanciones eran “el último recurso, no el primero” y que los policías locales no eran “agentes de recaudación”.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

En la primavera de 2012, los ediles socialistas Antonio Muñoz y Encarnación Martínez ofrecieron una crítica rueda de prensa contras las multas de tráfico de Zoido, cuya política de movilidad redujeron a un mero “afán recaudatorio”. Según su balance de ocho meses del mandato del PP, la Policía Local imponía una media de 500 sanciones diarias y la grúa retiraba un coche cada 90 minutos, por lo que a esas alturas habrían sido multados cuatro de cada diez automovilistas.

Si la Policía Local y la grúa municipal tenían que trabajar a destajo para recaudar los 25,5 millones de euros previstos por Zoido, ¿cuántas multas tendrán que imponer para recaudar 200.000 euros más con Espadas?

INCUMPLIMIENTOS

La ecuación se complica porque, como se recordará, Espadas prometió que perdonaría a los sevillanos el 50% del importe de la primera multa de tráfico, pese a tratarse, como reveló Viva Sevilla, de una medida contraria a la legalidad. Si Espadas perdona la mitad de cada primera multa y aun así tiene previsto recaudar 200.000 euros más que Zoido, eso significaría que los policías deberían multiplicar todavía más el número de sanciones para llegar al objetivo marcado en los Presupuestos de este año.

Y aquí viene la última contradicción: esas previsiones de ingresos por multas de tráfico no se suelen cumplir ni de lejos.

El presidente de Automovilistas Europeos Asociados, Mario Arnaldo, ha conseguido los datos reales de recaudación del Ayuntamiento de Sevilla. Así, de los 25.529.910,40 euros de ingresos por multas previstos por Zoido tanto en 2013 como en 2014 el Consistorio sevillano recaudó realmente 8.016.694,39 euros en el primer año citado y 8.167.761 en el segundo. ¡Sólo un 32%!

Estas cifras demuestran bien la ineficacia del Ayuntamiento, bien la falta de rigor en la elaboración de los Presupuestos municipales, ya que se estarían inflando a cuenta de ingresos ficticios.

Las multas de tráfico actuarían a modo de válvula de seguridad presupuestaria: en función de la recaudación por otros conceptos se incrementaría o no la presión sobre los conductores, porque aunque las multas de tráfico son impopulares siempre se pueden justificar por una infracción a las Ordenanzas y más impopular aún es para los políticos aparecer ante la opinión pública subiendo los impuestos.

El Presupuesto se puede cuadrar multiplicando las sanciones. Así la política vial deja de tener una finalidad educadora de los conductores infractores para convertirse en un elemento de recaudación, en un instrumento más de la política fiscal del Ayuntamiento.

Sevilla es la capital andaluza que más población pierde (a enero 2015)

 

Y es la segunda gran urbe, tras Madrid, con más regresión demográfica de España

 

En el último año pierde 2.798 habitantes y se queda con 693.878

 

Málaga y Almería son las dos únicas capitales andaluzas que crecen en la crisis

 

 

Cinco años seguidos perdiendo habitantes, siendo la capital andaluza de provincia que lidera la estadística en este sentido y la segunda de España con peores datos después de Madrid es el panorama demográfico de Sevilla que se dibuja tras la revisión del Padrón Municipal referido a 1 de enero de 2015 que mediante un Real Decreto publicó en el BOE el pasado 17 de diciembre el Ministerio de Economía.

La ciudad ha vuelto a perder población en el último año -acumula ya un lustro de regresión demográfica- y con 2.798 habitantes menos se queda a fecha de enero 2015 con 693.878 residentes, frente a los 696.676 de enero de 2014. Las cifras revelan que cada día que pasaba Sevilla perdía siete vecinos.

Aunque pudiera pensarse que este descenso demográfico no es más que un reflejo a escala local sevillana de la tendencia general en España, la estadística demuestra que no siempre ha sido así. Por ejemplo, en el conjunto de Andalucía crece la población de Almería y de Málaga, y hay cuatro cuya población ha aumentado en vez de disminuir.

Madrid es la que tanto en términos absolutos (-23.244 habitantes) como proporcionalmente (-0,73%) es la gran ciudad que más regresión demográfica experimenta, al pasar de 3.165.235 a 3.141.991 habitantes, pero nadie amenaza su liderazgo, ya que Barcelona, aunque gana 2.169 residentes en el último año y ahora tiene 1.604.555, sigue muy lejos de la capital de la nación.

Valencia pierde muy pocos (-235) y con sus 786.189 incrementa como tercera ciudad incluso la distancia respecto de Sevilla, que se mantiene como cuarta porque  Zaragoza, que otrora la amenazaba, también va en continuo descenso, aunque menos acentuado que el de Sevilla: pierde 1.105 y se queda con 664.953.

Málaga es, junto con Barcelona, Palma de Mallorca y Murcia, una de las cuatro que crecen entre las diez ciudades más importantes de España, ya que gana 2.217 pobladores en el último año y con 569.130 se consolida como la quinta del país, con más ventaja aún sobre Murcia.

En el contexto de Andalucía, a Málaga hay que añadirle Almería (+852) como la única capital de provincia con incremento de población, ya que todas las demás pierden. Después de Sevilla, en términos absolutos es Granada la que sufre más regresión demográfica (-1.740), seguida de Cádiz (-1271), pero en términos relativos en la capital gaditana  es donde se registra peor estadística, con la pérdida del 1,04% de sus habitantes en tan sólo un año.

 

 

Evolución de la población en Andalucía

 

 

Capital            Año 2014       Año 2015       Balance           %

 

 

Almería           193.351         194.203         + 852             +0,44

 

Cádiz               121.739         120.468         -1.271             -1,04

 

Córdoba         328.041         327.362         – 679             -0,20

 

Granada         237.540         235.800         -1.740             -0,73

 

Huelva            147.212         146.318         –   894             -0,60

 

Jaén                115.837         115.395         –   442             -0,38

 

Málaga            566.913         569.130         + 2.217           +0,39

 

Sevilla             696.676         693.878       –   2.798             -0,40

 

La nueva caída de población de Sevilla se conoce después de que Espadas haya cumplido medio año como alcalde, periodo en el que aún no ha puesto en marcha ninguna de las medidas que propuso cuando era el líder de la oposición y se conoció en diciembre del año pasado el anterior retroceso demográfico de la ciudad.

Entonces, en una moción elevada al Pleno propuso una campaña de empadronamiento, con una tarjeta única con descuentos en servicios de la ciudad, para poner en valor esta figura y con la distribución de una carta de servicios públicos a los que se pudiera acceder. Además, con el objetivo de frenar la caída de población, también preconizó la creación de una tarjeta única para los empadronados que integrara todos los servicios existentes, desde el pago en Tussam hasta la entrada a un teatro o museo, así como ofertas en comercios, usándola como instrumento para la «reactivación» de determinadas zonas, una tarjeta personalizada con «múltiples ventajas».  

En su moción plenaria, Espadas recogía la necesidad de impulsar un plan de vivienda pública a precios asequibles, con especial importancia del alquiler y las ayudas a la rehabilitación; además del establecimiento de bonificaciones específicas para los empadronados en determinados servicios. También apostó por un servicio de atención al inmigrante, con asesoramiento jurídico, laboral, un servicio de traducción y la centralización de los servicios municipales para este colectivo.

El AVE de Málaga

El alcalde de Sevilla, Juan Espadas, está recibiendo críticas más o menos veladas por expresar su apoyo incondicional al aeropuerto de Málaga como puerta de entrada de turistas extranjeros a Sevilla y preconizar mejoras en sus conexiones antes que propugnar lo mismo para las infraestructuras sevillanas.

Espadas está obsesionado por acortar los tiempos de viaje entre las dos ciudades ahora hermanadas en el eje y, a tal efecto, tras reunirse con la alcaldesa de Córdoba como aspirante a convertir el eje bilateral en un triángulo declaró: “a lo mejor se gana más tiempo conectando el aeropuerto internacional de Málaga con el AVE, ya que todas las inversiones no se pueden hacer a la vez”. En este sentido, el alcalde apuntó a que los turistas de Europa del Este que llegan a Andalucía a través del aeropuerto malagueño y que son testimoniales en Sevilla podrían tener una mayor presencia entre nosotros si el viaje en tren de alta velocidad entre las dos urbes durara menos de lo que dura ahora.

Veamos algunas cifras para tratar de comprender la oportunidad que supondría para Sevilla captar al menos una parte del flujo de viajeros que accede a Andalucía a través del aeropuerto de la Costa del Sol: durante los primeros once meses del año 2014, el número de pasajeros del aeropuerto Pablo Picasso fue de 13.064.557, y el del aeropuerto de San Pablo, 3.611.280. Por tanto, el aeródromo malagueño casi cuadruplica en pasajeros al sevillano: el nuestro sólo equivale al 27,64% de aquél en términos de usuarios.

BENEFICIO POTENCIAL

Además, según los datos aportados por Espadas antes de su marcha a Londres para promocionar Sevilla conjuntamente con Málaga en la feria turística World Travel Market, el 90% de los turistas que recibe Andalucía llegan a Málaga, frente a tan sólo el 6% de Sevilla. Por tanto, la gran beneficiaria del eje Sevilla-Málaga sería nuestra ciudad, siempre que consiguiera que parte de ese enorme flujo turístico acabara recalando aquí también.

Y, en tercer lugar, Málaga dispone de la única conexión aérea directa con Estados Unidos desde Andalucía (en principio, durante la temporada de verano, con planes de extenderla al resto del año), de ahí que Espadas apostara no por convertir el aeropuerto malagueño en la puerta de entrada de ese turismo en detrimento del de San Pablo, sino al revés: ya que nosotros carecemos de esa conexión, que depende de los objetivos mercantiles de las compañías aéreas y no se puede imponer por decreto, aprovechemos la que ya existe, la malagueña, en beneficio de Sevilla.

Con esta realidad apabullante que demuestran los datos citados, ¿cómo conseguir acortar la distancia por AVE entre Sevilla y Málaga para atraer parte de esos turistas que aterrizan en el aeropuerto malagueño? ¿Por qué da Espadas prioridad a la conexión por AVE entre el aeropuerto Pablo Picasso y la estación ferroviaria María Zambrano en vez de entre el aeropuerto de San Pablo y Santa Justa?

La razón elemental que podría argüir el alcalde es que los 3,6 millones de pasajeros de la estadística anterior ya están aquí porque precisamente han tomado la decisión de venir a Sevilla y por tanto salvarán la distancia entre el aeropuerto y el casco urbano en taxi, autobús de Tussam, un coche de alquiler o cualquier otro medio de locomoción. No hay que convencerles de que vengan porque ya han venido.

DISUASIONES

En cambio, los 13 millones de turistas que utilizaron el aeropuerto malagueño necesitarían 1 hora y 55 minutos de tiempo neto en un viaje en el AVE, que sumar al de la conexión desde el aeropuerto hasta la estación, para desplazarse hasta Sevilla, un tiempo que puede acabar siendo tan o más disuasorio como la fama del calor que pesa sobre la ciudad. Aquí es donde está la prioridad de Espadas. Y no sólo la suya. Civisur, la entidad cívica de sevillanos y malagueños que ha impulsado el eje político Sevilla-Málaga, también propugna una conexión directa por AVE entre las dos urbes y un tren cada hora, para multiplicar los flujos turísticos y económicos.

Esa conexión directa en tan sólo 55 minutos (una hora menos que actualmente) era también el objetivo de la línea alternativa de AVE que entre las dos ciudades tendía la Junta de Andalucía a través de la campiña, hasta que por la crisis económica dejó abandonada hace cuatro años la plataforma de 77 kilómetros que ya había construido entre Marchena y Antequera.

Condenados a la situación en que nos encontramos, ese viaje de 1 hora y 55 minutos entre Sevilla y Málaga a través de Córdoba, ¿tiene sentido prolongar el AVE hasta el aeropuerto malagueño para ganar… cuánto tiempo? El aeródromo Pablo Picasso ya tiene lo que no tiene aún el de Sevilla: una estación de cercanías ferroviaria justo enfrente, desde la que sale un tren cada 20 minutos hasta la estación del AVE, trayecto que tarda en cubrir 8 minutos.

Se trata de una línea (la Málaga-Fuengirola) que discurre por unas zonas densamente pobladas y sinuosas que probablemente obligarían a soterramientos de vías y que en una distancia tan corta no permitiría siquiera que el AVE alcanzara su máxima velocidad. ¿Qué tiempo se podría ganar con una infraestructura como ésa a un coste multimillonario sobre los ocho minutos actuales? ¿Tres, cuatro, cinco minutos?

ANTIECONÓMICO

No merece la pena la relación coste/beneficio, máxime si como admite Espadas “todas las inversiones no se pueden hacer a la vez”. Ni aunque se pudieran hacer, porque sería antieconómica y ya es hora de medir la rentabilidad de las inversiones y de trazar prioridades.

Espadas ha equivocado el objetivo, porque en las actuales circunstancias el ahorro real de tiempo se produciría con el denominado ‘bypass’ en Almodóvar del Río, que permitiría que los AVE giraran allí en dirección a Málaga en vez de seguir viaje hasta y con con escala en Córdoba. Ese atajo  supondría rebajar entre diez y veinte minutos, según las estimaciones, el viaje y dejaría a Sevilla desde Málaga a poco más de una hora y media, un tiempo razonable y atractivo para el turista que aterrizara en la Costa del Sol.

Y para no incurrir en los mismos errores de los aeropuertos sin aviones y las autopistas radiales sin coches, que luego hay que rescatar con dinero público, si primara la racionalidad política y económica,  Espadas podría pedir que en vez del costoso proyecto de unir San Pablo con Santa Justa a través de un túnel de 11 kilómetros (¿a qué multimillonario precio y, como en el caso de Málaga, para ahorrar cuántos minutos?), se construya un ramal ferroviario a partir de la vía ya existente, que se extiende a lo largo de cuatro o cinco kilómetros en dirección al aeropuerto. Con seis kilómetro más tendríamos un Cercanías San Pablo-Santa Justa, como Málaga tiene el suyo Pablo Picasso-María Zambrano.

Son cuestiones de sentido común, pero ya se sabe que éste acaba siendo el menos común de los sentidos.

Emasesa: Espadas destinará 1,1 millones de euros a ayudas en el recibo del agua

La tarifas de la empresa metropolitana de aguas (Emasesa) se congelarán para el año 2016, en línea con la orden dada por el alcalde, Juan Espadas, de no incrementar la presión fiscal sobre los hogares sevillanos en el próximo ejercicio. Además, el gobierno local incrementará en más de un 52% el importe de las ayudas para garantizar el abastecimiento a las familias necesitadas de la ciudad.

La Comisión Ejecutiva de Emasesa ha propuesto al Consejo de Administración de la compañía, que tiene previsto reunirse el próximo miércoles, la congelación de tarifas para el año 2016, a fin de ajustarse al compromiso del alcalde de que ninguna subida de precios o de impuestos y tasas que dependa del Ayuntamiento afecte a los hogares sevillanos.

El precio medio se mantiene así similar desde el año 2014, aunque en años anteriores se produjo un reajuste al bajar el canon y subir las cuotas municipales de saneamiento y depuración.

Por otra parte, está previsto que se apruebe una partida de 1.100.000 euros en números redondos para garantizar el abastecimiento de agua a familias sin recursos y en situación de emergencia social. Esta cantidad es un 52,58% superior a la de 720.930 euros que se aprobó en el Ayuntamiento para el último año del mandato de Zoido.

El gobierno de Espadas se ha mostrado muy crítico con la forma en que asignaban estas ayudas. Debido a los requisitos que se exigían, hasta el pasado mes de septiembre sólo se habían concedido 15.392 euros, correspondientes a 234 recibos. Tras cambiar los criterios que seguía Emasesa, desde hace un mes se están otorgado dieciséis ayudas diarias (480 mensuales).

El proceso para la flexibilización de los criterios de acuerdo con los Servicios Sociales permitirá aplicar las siguientes directrices:

-La ayuda social se aplicará a  las facturas de acuerdo a los criterios de los Servicios Sociales en todos sus conceptos contratados.

-Garantizar que la ayuda social permita un consumo de 4 metros cúbicos por habitante al mes. En caso de que una factura de forma ocasional supere esta cifra se aplicará esta ayuda social siempre que se trate de un consumo puntual.

-Se amplía para situaciones de emergencia social el plazo para la subrogación de los contratos a 15 años.

En las próximas semanas, además, se tomarán nuevas medidas para facilitar el acceso a estas ayudas sociales de familias sin recursos.

La compañía metropolitana de aguas tiene actualmente (datos a cierre del ejercicio de 2014) un total de 363.906 contratos de suministro, por lo que abastece a 1.066.000 habitantes de la capital y su área metropolitana (once municipios). Además, suministra agua bruta sin tratar a veintiséis pueblos del Aljarafe, más Guillena y Las Pajanosas.

El año pasado distribuyó 79,6 Hm3 de agua a través de una red de distribución que mide 3.869 kilómetros. Su red de saneamiento alcanza los 2.941 kilómetros.

Cerró el ejercicio con una facturación de 163,48 millones de euros.