A veces llegan cartas

Hace unos días, el alcalde  envió una carta de siete folios al presidente de la Junta para pedirle una entrevista y recordarle, como introducción, una lista de al menos dieciséis grandes cuestiones pendientes de resolución en la ciudad, en buena parte por falta de colaboración del Gobierno autonómico.

Inmediatamente, desde el PSOE se le ha descalificado. El portavoz del grupo municipal, Espadas, ha declarado que no aceptará que el PP y el alcalde de Sevilla conviertan la relación institucional entre la Junta y el Ayuntamiento en “un elemento de confrontación electoral”. La consejera para la Igualdad, Micaela Navarro, ha llegado a adjetivar de “frivolidad” la “carta a los Reyes Magos, en la que cualquier cosa cabe”. El consejero de Justicia, Francisco Menacho, ha tachado a Zoido de “desleal”, y el propio Griñán ha dicho que Zoido ostenta la Alcaldía para gobernar y “no para hacer oposición”.Mientras Zoido es asaeteado por reclamar como alcalde en beneficio de Sevilla, en el entorno de Griñán y en medios afines se saludaban las exigencias formuladas sólo unos días antes por el presidente andaluz al Gobierno de Zapatero en pro de Andalucía.

El 30 de agosto, ‘El País’ titulaba: “Griñán retoma el perfil reivindicativo de Andalucía frente al Gobierno central”. Y en la información se decía: “A poco más de dos meses de las elecciones generales, José Antonio Griñán ha retomado el perfil reivindicativo de Andalucía frente al Gobierno central, incluso en asuntos sobre los que se consideraba que ya no había mucho que decir. En la apertura oficial del curso político  el presidente de la Junta anunció que promoverá una iniciativa legislativa autonómica para que Andalucía siga siendo la “protagonista” en la gestión del río Guadalquivir….

Griñán anunció también que exigirá al Gobierno 500 millones de euros, cantidad en lo que cifra lo que éste ha dejado de ejecutar de los Presupuestos Generales de 2008…La tercera pata de la lista de peticiones es el traspaso de edificios sanitarios, que significará una importante aportación patrimonial. La Seguridad Social tiene 98 edificios que Andalucía puede reclamar…”.

Cuando Griñán reclama a Madrid, el PSOE andaluz y sevillano aplaude o asiente. Cuando Zoido reclama a la Junta, el PSOE se lanza en tromba contra el alcalde de Sevilla. Una misma actuación merece reacciones opuestas en función del color político. Lo que en uno es reivindicación, en otro es confrontación.

Al alcalde también se le ha reprochado el momento elegido para su carta, interpretado como el pistoletazo de salida de la campaña electoral para erosionar a Griñán en el asalto de Arenas a San Telmo; el tono y las formas. ¿Cuál habría sido el momento oportuno entonces? ¿Esperar a que pasen las elecciones generales y autonómicas para que no se le tache de electoralista?

Si Griñán apura los plazos, podría retrasar los comicios autonómicos hasta el 8 de abril de 2012. El calendario político continuaría con la constitución del Parlamento andaluz, la formación del nuevo Consejo de Gobierno, el aterrizaje de los nuevos consejeros y otros cien días de gracia para que se enteraran de los asuntos de su competencia…. Y se echaría el verano encima, con lo que entre una cosa y otra Zoido perdería un año o casi año y medio en plantear sus reivindicaciones históricas a la Junta en nombre de Sevilla y los sevillanos.

Por tanto, la carta la ha enviado en “el momento procesal oportuno”: con el inicio del nuevo curso político (¿acaso no ha hecho lo mismo Griñán para plantear sus exigencias a Zapatero?) y cuando a punto de cumplir sus primeros cien días como alcalde ha tenido ya un conocimiento más detallado de la (pésima) situación del Ayuntamiento.

Zoido, sin embargo, se ha equivocado en las formas al enviar la carta a los medios antes o al mismo tiempo que a Griñán, por lo que el presidente andaluz se enteró de su existencia y contenido por los teletipos; y en el tono empleado, con reproches de tipo personal que no facilitarán precisamente un clima propicio al entendimiento, una química entre mandatarios que a veces es más importante que todo lo demás, como en tiempos recientes quedó demostrado por la amistad desarrollada entre políticos ideológicamente opuestos y que redundó en beneficio de España: Felipe González con Helmut Khol y Aznar con Blair.Formas aparte, Zoido está cargado de razones para reivindicar las grandes cuestiones de fondo irresueltas de Sevilla. La capital de Andalucía no puede disponer tan sólo de una línea de Metro incompleta 36 años después de que las Cortes aprobaran la ley del Metropolitano hispalense. Tras once años y el paso de seis consejeros por el departamento aún no hay ni siquiera un acuerdo sobre la sede de la Ciudad de la Justicia.

El poblado de El Vacie, el asentamiento chabolista más grande de Europa, es la eterna asignatura pendiente de la ciudad. Ni siquiera Franco, que se comprometió públicamente, logró erradicarlo pese a sus poderes omnímodos como dictador. Ninguno de los variados proyectos de ampliación del Museo de Bellas Artes, la segunda pinacoteca de España, se ha materializado a lo largo del tiempo y la iglesia de Santa Catalina lleva ya más de siete años cerrada. Dos años después de que se prometiera el inicio de las obras de conexión entre Santa Justa y el aeropuerto para el AVE con un túnel de 10 kilómetros el proyecto duerme en los cajones……

Zoido cumple con su obligación, que es pedir para Sevilla.

Es preferible para la ciudad un alcalde reivindicativo como Zoido a un alcalde sumiso como Monteseirín.

 

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