El modelo de ciudad de Espadas: recalifica suelo de servicios avanzados como residencial para que el puerto dé un pelotazo con 700 viviendas en la avenida de Las Razas en vez de crear el previsto polo tecnológico junto al campus de Reina Mercedes

La Autoridad Portuaria estima que obtendrá 50 millones de euros por la venta de los terrenos para pisos

Su presidente dijo hace dos años que, en línea con el PGOU, se desarrollaría un distrito tecnológico como el 22@ de Barcelona

Mientras en Sevilla no se ha hecho nada en 15 años ni captado empresa alguna, sólo en en el distrito 22@ de Barcelona se han instalado 8.800 compañías que han creado 93.000 empleos

El alcalde de Sevilla, Juan Espadas, declaró la necesidad de desarrollar un nuevo modelo productivo a raíz del hundimiento del turismo por la pandemia del coronavirus hace un año. Sin embargo, en este tiempo ha preparado la venta de la Gavidia para un hotel de cinco estrellas y ahora ha acordado recalificarle al puerto para la construcción de 700 viviendas una franja de suelo existente junto al campus universitario de Reina Mercedes y que estaba destinada en el PGOU a servicios avanzados, donde podrían haberse desarrollado actividades de I+D. Por tanto, el modelo no sólo no cambia sino que se mantiene y se potencia: más turismo y más ladrillo.

El 15 de mayo de 2019, la Autoridad Portuaria de Sevilla, que preside el ex andalucista Rafael Carmona, anunció que el nuevo distrito urbano portuario estaba «más cerca de ser una realidad» porque había presentado ante la Gerencia de Urbanismo del Ayuntamiento la propuesta del Plan Especial del ARI-DBP-08 avenida de Las Razas del PGOU de Sevilla para su correspondiente tramitación urbanística y posterior aprobación. Este Plan Especial debía desarrollar los usos urbanos de las actuales parcelas e instalaciones industriales situadas en la margen oriental de la avenida de La (s) Raza (s), la más próxima al campus universitario de Reina Mercedes.

En consonancia con lo dispuesto en el Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) de 2006, la Autoridad Portuaria especificaba que el Plan Especial abarcaba una superficie de 165.698 metros cuadrados (16,5 ha) «que podrán destinarse a servicios avanzados y equipamientos, así como a otros usos terciarios y actividades económicas emergentes como las nuevas tecnologías, administrativas, comerciales y lúdicas compatibles con el entorno y zonas verdes».

Rafael Carmona, el día que anunció que La(s) Raza(s) sería como el distrito 22@ de Barcelona

“El Plan Especial es un paso fundamental en la tramitación urbanística para transformar
la avenida de La(s) Raza(s)”, declaró Rafael Carmona, el cual destacó que en la zona está previsto que “convivan empresas de base tecnológica y con un marcado carácter innovador con otros usos terciarios, como el hotelero, y espacios libres y zonas verdes. En definitiva, queremos crear un nuevo balcón al río para que la ciudad se asome a su puerto”.

Algún periódico tituló: «Primer paso para convertir la Avenida de Las Razas en el ‘Distrito 22@ de Sevilla». Y destacó: «Carmona ha precisado que la cercanía con el campus universitario permitirá crear un «ámbito de conocimiento e innovación» en el que el mundo de la universidad y el de las empresas estén en contacto continuo. Para ello, puso de ejemplo el  Distrito 22@ de Barcelona,  una iniciativa del Ayuntamiento de la Ciudad Condal para transformar 200 hectáreas de suelo industrial del barrio de Poblenou en un enclave productivo e innovador con espacios modernos para la concentración estratégica de actividades intensivas en conocimiento».

EL ESPEJO DE BARCELONA

El ejemplo de la capital catalana, como en tantas otras cosas, ya lo tomó Sevilla durante la redacción del PGOU que fue aprobado en 2006. De hecho, el ARI-DBP-08 avenida de Las Razas no era más que una copia en pequeñito (16,5 ha aquí frente a 200 ha en Barcelona) del proyecto 22@Barcelona, redactado por el Ayuntamiento barcelonés para transformar suelo industrial tradicional del barrio de Pueblonuevo, sito frente al mar, en un innovador distrito productivo dotado de excelentes infraestructuras en que se ofrecían más de tres millones de m2 de espacios modernos para la concentración estratégica de actividades intensivas en conocimiento.

Los autores del proyecto destacaron la extraordinaria centralidad urbana del terreno como un importante activo, «ya que en el actual marco económico -decían- las actividades productivas intensivas en conocimiento tienden a situarse en los centros de las metrópolis, mientras que las actividades industriales tradicionales se deslocalizan progresivamente, primero a entornos periféricos y, posteriormente, a entornos no metropolitanos y países emergentes».

A través del planeamiento urbanístico se ofreció un sistema de incentivos que favorecía la presencia de las denominadas actividades @ (arroba), las cuales se caracterizan por utilizar el talento como principal recurso productivo: «tienen en común -podía leerse en el documento- ser actividades eminentemente urbanas, intensivas en la utilización del espacio y de las tecnologías de la información y la comunicación y densas en empleo cualificado».

El distrito 22@ Barcelona, en Pueblonuevo, junto al mar

El Plan 22@Barcelona estableció que para poder agotar sus derechos edificatorios los propietarios del suelo debían incluir actividades @ (arroba) en una proporción no inferior al 20%.

Y continuaba el texto: «Para favorecer la transmisión del conocimiento hacia el sistema productivo es necesario que las universidades, centros de innovación científica y tecnológica, laboratorios, departamentos de I+D, departamentos de diseño y centros de formación permanente estén ubicados cerca de las empresas. Por este motivo, el proyecto 22@Barcelona prevé que un 10% del suelo transformado pase a ser de titularidad pública y se destine a dotaciones vinculadas al sistema productivo, los denominados equipamientos 7@, que acogen actividades de formación, investigación y divulgación de nuevas tecnologías. Esta medida favorece las sinergias entre universidades, centros tecnológicos, centros de investigación, actividades productivas y viviendas y mejora la eficiencia del sector».

Imagen del distrito de la innovación en la Ciudad Condal

Con el objeto de acelerar el proceso de transformación y dotarlo de personalidad y coherencia, la sociedad 22@Barcelona promovió los denominados 7 motores de actividad, que permiten crear un modelo de innovación dinámico basado en el concepto «triple hélice», el cual consiste en potenciar la confluencia de la Ciencia, la Tecnología y la Empresa para que las sinergias generadas entre estos agentes estratégicos incrementen la competitividad del sistema productivo y posibiliten el liderazgo de Barcelona en determinados ámbitos del conocimiento: Sector Audiovisual, Tecnologías de la Información y Comunicación, Biociencias, Nuevo modelo del espacio del conocimiento, Atracción del talento internacional, Creación y transferencia del conocimiento y Cohesión social.

Hasta aquí, muy resumido, el proyecto 22@Barcelona, que fue copiado sin disimulo por los redactores del PGOU de Sevilla de 2006 al calificar el suelo de la avenida de La(s) Raza(s) para Servicios Avanzados, por estar situado entre el campus de Reina Mercedes (que permitía nutrir del conocimiento emanado de la Universidad las actividades innovadoras que allí se implantaran) y el complejo portuario, con su suelo industrial para la ubicación de empresas, un suelo éste de Las Razas que quedaba a 15 ó 20 minutos del centro, mínima distancia que lo dotaba de un atractivo añadido, incluso superior al de Pueblonuevo respecto del Centro de Barcelona.

DE LA I+D A MÁS LADRILLO

¿Y en qué ha quedado el que todavía en mayo de 2019, según anunció Rafael Carmona, iba a ser el Distrito 22@Sevilla? Pues en nada de nada, una vez más en nuestra ciudad. El martes 23 de marzo de 2021, Rafael Carmona y el alcalde de Sevilla, Juan Espadas, han anunciado un acuerdo por el que el Ayuntamiento recalificará la franja de suelo portuaria oriental de la avenida de Las Razas, la cual pasará de servicios avanzados a residencial, con una edificabilidad de 98.000 m2 y la posibilidad de construir hasta 700 viviendas.

Un pelotazo en toda regla, que la propia Autoridad Portuaria ha estimado en 50 millones de euros, y la pérdida definitiva para Sevilla de la posibilidad de haber desarrollado un segundo polo tecnológico o de I+D al lado del campus de Reina Mercedes, pese a los discursos de Espadas, tras el hundimiento del turismo por la pandemia del coronavirus, sobre la necesidad de cambiar el modelo productivo. Pues bien, primero ha preparado la venta de la Gavidia para…..¡otro hotel! Y ahora recalifica para viviendas suelo de servicios avanzados, en la demostración de en qué consiste el cambio de modelo productivo: más de lo mismo. En vez de I+D, más turismo y más ladrillo (T+L).

Carmona, Espadas y Muñoz, durante el anuncio de la recalificación de la Avenida de La(s) Raza(s)

Veamos ahora el argumentario, el intento de justificación de la recalificación:

No va a haber pelotazo porque el dinero es el mismo: Rafael Carmona dice que los ingresos por la venta de las naves de servicios avanzados ( ¿naves de 11 plantas?) y por la venta de los suelos que ahora van a ser recalificados serían los mismos, es decir unos 50 millones de euros.

Si iban a ser los mismos ingresos y en Sevilla, según el PGOU, hay suelo calificado para 45.000 viviendas pero no en la misma proporción para servicios avanzados, que es lo que necesita la ciudad para impulsar un nuevo modelo productivo que reduzca la dependencia del turismo, ¿por qué la Autoridad Portuaria no ha desarrollado el polo de innovación previsto en vez de propiciar la construcción de 700 viviendas, que se podrían haber construido en cualquier otro sitio y no junto al campus universitario?

Reducción de la edificabilidad: Se ha reducido la edificabilidad en un 30%, ya que pasa de 140.000 m2 a 98.000 m2. Se podrán erigir edificios con alturas de entre cuatro y seis plantas, frente a las previstas actualmente de once, y su uso residencial se repartirá en un 70 por ciento para viviendas de renta libre y un 30 por ciento para VPO. Además, se prevé un uso complementario terciario máximo del 16 por ciento.

Que el PGOU fije una altura máxima de 11 plantas (para, por ejemplo, un hito en una esquina) no significa que todo lo que allí se construyera debiera tener 11 plantas. En la ficha del Plan se especifica lo siguiente: «La ordenación de las alturas a ordenar (sic) por el Plan Especial responderá, de forma gradual, a las diferentes escalas urbanas de las calles de su entorno: Avenida de La Raza, calle Barrionuevo y calle Tarfia». También podrían haber recordado que existía la posibilidad de superar las 11 plantas y llegar incluso a 20, pero con el objeto de liberar suelo y dedicar más terreno a espacios peatonales.

La franja de la Avenida de La(s) Raza(s) calificada para Servicios Avanzados en el PGOU y que pasará a residencial

No se ha sido capaz de desarrollar lo previsto en el PGOU: Espadas considera que es un acuerdo «para hacer ciudad», teniendo en cuenta que el diseño recogido en el Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) optaba por una orientación «que a lo largo de estos años se ha visto que no se ha sido capaz de culminar como tal».

NI culminar ni tan siquiera empezar, ¿no? En 15 años transcurridos desde la aprobación del PGOU de 2006, Sevilla ha sido incapaz de captar una sola empresa para esta zona de servicios avanzados de tan sólo 16,5 hectáreas. Barcelona ha captado para sus 200 ha de innovación en Pueblonuevo 8.800 empresas que dan empleo a 93.000 personas. Dicho de otro modo, en el equivalente a las 16,5 ha de suelos avanzados de la avenida de La(s) Raza(s) Barcelona ha logrado que se instalen 726 empresas. Sevilla, ninguna en quince años. Empecemos a preguntarnos para qué sirve esa Oficina que dicen que existe o esos contratos que dicen que se firman con consultoras tipo Deloitte para captar empresas para la ciudad, y para qué sirve la Oficina del Plan Estratégico, ¿o es que la única estrategia del Ayuntamiento es poner todo el esfuerzo en captar la subvención de la UE para ampliar el tranvía, el proyecto electoralista de Espadas?

Ya existe el Parque Científico y Tecnológico Cartuja: Las empresas de base tecnológica se han concentrado en la isla de la Cartuja y por eso es más complicado crear un polo de 140.000 m2 (en Las Razas) como se planteó al principio.

Pero, ¿no decían que la Cartuja estaba colmatada y que se necesitaba más suelo para empresas tecnológicas? Por tener el PCT Cartuja ¿ya no necesita Sevilla ningún parque tecnológico más? ¿Tiene que recalificar suelo tecnológico junto al campus universitario en vez de promocionarlo y desarrollarlo, como ha hecho Barcelona? ¿Saben cuántos parques tecnológicos se han creado en el municipio de Barcelona frente al único de Sevilla? Nueve, a saber, y todos después que el de Cartuja-93 en Sevilla tras la Expo-92:

Parque Científico y Tecnológico en el antiguo recinto de la Expo-92, isla de la Cartuja

-Barcelona Activa. Campus Tecnológico Barcelona Nord (año 1995).

-Parque Científico (1997).

-22@Barcelona (2000).

-La Salle Tecnova Barcelona (2001).

-Parque de Investigación Biomédica de Barcelona (2005).

-Parque de Investigación e Innovación de la Universidad Politécnica de Cataluña (2005).

-bTec / Barcelona Innovación Tecnológica (2006).

-Parque de Investigación de la UPF (2007).

-BZ Barcelona Zona Innovación (2010).

Y como ya ni queda sitio en la capital, en su área metropolitana se han creado ocho parques tecnológicos más.

La declaración de que no hay capacidad para desarrollar 140.000 m2 de servicios avanzados junto al campus de Reina Mercedes mientras Barcelona desarrolla sólo para el 22@ más de tres millones de m2 es toda una declaración de impotencia por parte de Sevilla y un demostración de la distancia (y no sólo física) que existe entre la capital de Andalucía y la de Cataluña.

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