Las concesiones hidroeléctricas de Emasesa en Aracena y Zufre expirarán en dos años

El Gobierno no descarta la posibilidad de explotar todas las centrales que vaya recuperando

La posible creación de una empresa eléctrica estatal con las centrales hidroeléctricas afectaría a los resultados de la compañía sevillana

El Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, que dirige Teresa Ribera, tiene identificadas una treintena de concesiones hidroeléctricas que expirarán en el curso de los diez próximos años y que suman una potencia de 700 megavatios (MW), equivalentes al 70% de la de una central nuclear. El Gobierno no descarta agrupar todas la centrales y explotarlas él mismo, una política que afectaría a la empresa metropolitana de aguas de Sevilla (Emasesa).

Emasesa perderá en los los dos próximos años las concesiones hidroeléctricas de que goza en el pantano de Aracena (año 2022), con una potencia de 4,6 MW, y en el pantano de Zufre (año 2023), con una potencia de 4,5 MW, según ha confirmado a eldiario.es el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, cuya titular es Teresa Ribera. En la lista que está actualizando el Ministerio todavía faltan diversas minicentrales, por lo que alguna de las que también explota la empresa sevillana quizás podría acabar engrosándola.

El ex presidente de Red Eléctrica, Jorge Fabra, ha declarado al mismo medio:”sería fantástico que las centrales hidroeléctricas que caducaran se fueran concentrando en una empresa pública. Esta fuente presta un servicio de un valor incalculable para el sistema eléctrico: para cubrir la intermitencia de las renovables, afeitar las puntas de producción contaminante, concentrar la producción cuando una nuclear entra en parada… Su gestión debe ser completamente orientada al interés general, y ahora mismo no lo está”.

Teresa Ribera, ministra para la Transición Ecológica y una de las vicepresidentas del Gobierno

Teresa Ribera, por su parte, dejó abierta al poco de asumir su cartera la posibilidad de que el Estado explote esos MW directamente. “Hay un volumen, que es un volumen limitado, que nos debería permitir pensar en opciones un poco más acordes a las necesidades del siglo XXI, que son básicamente garantizar un cierto precio para consumidores vulnerables y una cierta capacidad de almacenamiento y moderación de precios medios con un potencial que, en teoría, es un potencial público, por tanto, dependiente de una decisión de orden público”, dijo en su debut como ministra en el Senado en 2018.

De momento el Ministerio afirma que la decisión de qué hacer con las hidroeléctricas debe tomarse salto a salto, tras comprobar su viabilidad ambiental.

Pantano de Aracena, uno de los explotados por Emasesa

Emasesa, que sería una de las afectadas por la decisión que adopte el Gobierno, dice en su Memoria de Sostenibilidad correspondiente al año 2019 lo siguiente: “Disponemos de tres minicentrales ubicadas en los embalses de Aracena, Zufre y Minilla. Además,
estamos realizando estudios para el aprovechamiento hidroeléctrico del embalse de El Gergal y el salto hidráulico de La Trocha”.

Entre los hitos correspondientes a ese ejercicio destaca que produjo 42.079 MWh de energía renovable “en nuestras tres minicentrales hidroeléctricas, en cuatro EDAR a biogás y en plantas solares fotovoltaicas”.

Ya en antiguas Memorias, como la de 2004, se destacaba la interesante rentabilidad que le proporcionaba la producción de electricidad: “Emasesa utiliza dos fuentes propias de energía renovable (EN17): minicentrales hidroeléctricas, en los embalses de
Aracena, Zufre y La Minilla, y cogeneración a partir de biogás. La electricidad procedente de aquéllas equivale al 43 por ciento de la adquirida y se vende íntegramente en el mercado eléctrico, con una contribución apreciable a los resultados de la empresa y al balance energético La energía eléctrica procedente de cogeneración se utiliza directamente en las instalaciones de depuración, reduciéndose el suministro externo”.

Mejora de la minicentral de La Minilla

En sus 50 medidas ante la emergencia climática, la empresa metropolitana de aguas, con la mayoría del capital social en manos del Ayuntamiento hispalense, realza el papel de las centrales hidroeléctricas, en los siguientes términos: “El incremento de la producción de energía hidroeléctrica ha sido un objetivo clave dentro
de Emasesa. Para ello, a lo largo de los pasados años se sentaron las bases, y estamos
en condiciones de materializar este objetivo en el corto plazo. Después de un análisis
global de las oportunidades disponibles, se han puesto en marcha los siguientes proyectos:

Consolidación de la producción hidroeléctrica en las centrales existentes:
Se han dado los pasos necesarios para obtener una ampliación de los plazos concesionales existentes de las centrales hidroeléctricas. Dicha ampliación se basa en la sinergia que ofrece la disposición de elementos de desagüe capaces de turbinar el caudal ecológico.

Igualmente, se ha dotado a la central hidroeléctrica de Minilla de un dispositivo de turbinado del caudal ecológico, que, además, permitirá el aprovechamiento hidroeléctrico de cualquier caudal suministrado (anteriormente
estaba limitado a más de 1500 l/s). https://www.youtube.com/watch?v=IdLu33dS99Y

Aprovechamiento hidroeléctrico de Gergal: Con la entrada en servicio de
la toma de Melonares, se hace posible aprovechar el salto de Gergal para
la generación hidroeléctrica. Se estima una producción anual media de 7,5
GWh, equivalente a un 14,5% del consumo anual de la empresa.

Ya se ha solicitado la concesión hidroeléctrica a la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir, por lo que se estima que podría entrar en servicio en el año 2022.

-Aprovechamiento hidroeléctrico de La Trocha: Tras múltiples análisis en
los últimos 30 años, se ha conseguido una solución técnica que permite
aprovechar el potencial hidráulico en las conducciones de entrada a Sevilla,
con una capacidad de generación anual de 2,15 GWh, equivalente al 4,2%
del consumo de EMASESA, y de un 45% del consumo en tratamiento en
la ETAP Carambolo, que se beneficiará directamente de la instalación.

En estos momentos se está preparando el proyecto para solicitar la concesión, que al ser más simple también se estima estará operativa en 2022.

Así pues, mientras Emasesa solicita nuevas concesiones para que entren en vigor en 2022, simultáneamente empiezan a expirar aquéllas de las que ya goza y se enfrenta al riesgo de perderlas definitivamente si el Gobierno se decide a crear su propia empresa pública para explotar todas las que vayan caducando, de ahí que la compañía metropolitana debería ir evaluando el deterioro que en sus cuentas podría producirle un cambio de política gubernamental y prepararse para ese posible escenario.

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