Denuncian la asfixia de arbolado público por el cajón de obras de la triple mole universitaria en Palmera 38

Y el hormigonado de parte de la banda de albero que discurre paralela a la parcela

Las asociaciones Palmera Agenda 2029, Parque Vivo del Guadaíra, Bermejales Activa, SOS Santa Clara y Salva Tus Árboles Sevilla denuncian que en la avenida de La Palmera, número 38 (donde se está erigiendo la triple mole universitaria), se ha levantado un extenso vallado de obra que pone en peligro cinco falsas acacias del arbolado público. Son ejemplares de robinia pseudoacacia, de edad madura, según la web Arbomap del Ayuntamiento de Sevilla, y que deben rondar los cuarenta años años.

El cajón de obra, que mide aproximadamente cincuenta metros de largo y tres de ancho, ocupa según las entidades denunciantes tanto la banda pavimentada como una parte de la de albero, cuyo resto ha sido «burdamente -dicen- hormigonado». Y añaden que pese a que los cinco árboles han sido recubiertos con tablones, están encajonados entre numerosas casetas de obra y pilas de materiales de construcción, con riesgo de golpes y desgarros.

El número 38 de la avenida de La Palmera con el arbolado existente en la vía pública antes del derribo de la casa solariega para iniciar las obras de la triple mole universitaria

Además -continúan-, al desaparecer la banda terriza, la base de los troncos ha quedado
hormigonada. Todo esto, unido a las soleras de cimentación de las casetas de obra (que algunos casos alcanzan las dos plantas) así como a las canalizaciones enterradas, «afectará a sus sistemas radiculares y a su supervivencia».

Y aseveran que además de esta comprometida situación no hay que olvidar el profundo muro pantalla de los sótanos, construido a menos de tres metros de sus troncos, «que habrá cortado inevitablemente -estiman- una parte de las raíces».

Delante del entelado de la valla tras el derribo de la casa solariega se pueden ver algunas de las falsas acacias existentes delante, en la vía pública

Según las entidades conservacionistas, cuando, dentro de un año o dos se termine la residencia y se desmonten todas estas instalaciones auxiliares, lo más probable será que estos árboles queden en un estado calamitoso. Estiman que es probable que si entonces aún sobreviven, tengan que ser “apeados” porque signifiquen “un peligro para los ciudadanos”.

El cajón de obra sobresale y ocupa parte de la vía pública

En su opinión, «no sólo se puede repetir el caso de la avenida Ramón Carande, ya que en la misma avenida de La Palmera otra residencia “estudiantil”, la del número 17, terminada hace más de un año.

En la franja delante de la residencia universitaria en Palmera 17, conocida como «la de los barrotes», se eliminaron los árboles para instalar el cajón de obras, sin que el Ayuntamiento obligara a reponerlos

Esta residencia, conocida como «la de los barrotes», luce su agresiva fachada “libre de obstáculos”, debido a que nunca se repuso esta fila de árboles.

Un árbol aprisionado en el interior del cajón de obra

Las acacias constituyen la segunda alineación de La Palmera que, en Sevilla, es de las pocas calles tradicionales que cuentan con cuatro filas de arbolado, dos en cada acera.
Las asociaciones consideran que todas las instalaciones auxiliares de la obra deberían haber evitado ocupar la vía pública, dañar árboles y comprometer la seguridad de peatones y ciclistas, teniendo en cuenta que el solar de la obra, antiguos jardines mayoritariamente, tiene 5.400 m2.

«Todo ello -concluyen- es una muestra mas de la dejación de la Gerencia Municipal de Urbanismo en la correcta planificación y control de una obra de esta envergadura».

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