Desmantelamiento de 34 kilómetros de gasoducto entre Huelva y Sevilla

Conecta pozos situados en Almonte y Aznalcázar, en el entorno de Doñana

El Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico considera, de acuerdo con los antecedentes de hecho y fundamentos de derecho alegados y como resultado de la evaluación de impacto ambiental practicada, que no es necesario el sometimiento al procedimiento de evaluación ambiental ordinaria del proyecto de Desmantelamiento instalaciones de explotación de yacimientos de hidrocarburos y restauración de emplazamientos. Áreas de Huelva y Sevilla», ya que no se prevén efectos adversos significativos sobre el medio ambiente, siempre que se cumplan las medidas y prescripciones establecidas en el documento ambiental y en la resolución administrativa.

Dado el agotamiento técnico de diversos yacimientos, la empresa promotora Trinity Energy Storage contempla la clausura definitiva y el desmantelamiento de once instalaciones gasísticas y siete tramos de gasoductos (unos 34 km lineales) ubicados en las provincias de Huelva y Sevilla.

Estas instalaciones se extienden a lo largo de una línea de más de 43 km en dirección suroeste-noreste, entre los pozos situados en los extremos, en el término municipal de Almonte, provincia de Huelva, y el término municipal de Aznalcázar, provincia de Sevilla. Desde un punto de vista general, la zona del proyecto se enmarca en lo que se denomina en sentido amplio «Entorno o ámbito de Doñana».

El proyecto conlleva las siguientes actuaciones:

El sellado permanente de los pozos productores de hidrocarburos tiene por objeto el establecimiento de barreras de seguridad (tapones de cemento) para prevenir el posible flujo de hidrocarburos desde los yacimientos hasta la superficie y entre diferentes capas permeables, además de restaurar la función de sellado de las capas suprayacentes.

El proceso de sellado contempla cortar y recuperar la tubería de producción en sus primeros 50 a 150 m de profundidad, mientras que el resto de la tubería se deja en el pozo. A continuación, se instala una barrera primaria de cemento sobre las perforaciones de la zona productora, una barrera secundaria en una ubicación superior para cubrir el eventual fallo de la barrera primaria, y una tercera barrera superficial en la parte superior del pozo.

Una vez desmanteladas las instalaciones, se realizarán una serie de actuaciones encaminadas a revertir los terrenos a sus dueños, de tal manera que se pueda retomar un uso natural, agrícola o ganadero en los mismos. El terreno se restituirá a su situación inicial, para lo cual se llevará a cabo la descompactación del suelo, y la revegetación con especies autóctonas adaptadas a las condiciones edáficas de la zona.

Los tramos de gasoductos que van a ser objeto de inertización y sellado son:

La actuación consistirá en la limpieza interna de las tuberías y la eliminación de residuos (pigging), la inertización, barrido y purga con nitrógeno y el sellado de los extremos de las tuberías con tapones soldados, con el objetivo de dejarlos inactivos y enterrados in situ. Se retirarán también las marcas de señalización de paso y postes de control y medida de la protección catódica, y no se dejarán vestigios aéreos del paso de los gasoductos.

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