La Junta Municipal de Bellavista-La Palmera respalda la exigencia vecinal de frenar los conciertos en el Muelle de Tablada

La Asociación de Vecinos Puerto de Sevilla reclama la anulación definitiva de los eventos por su impacto acústico, ambiental y social

La Junta Municipal del Distrito Bellavista-La Palmera ha aprobado en su reunión del 14 de abril (2026) la propuesta presentada por la Asociación de Vecinos Puerto de Sevilla para reclamar la no autorización de conciertos en el Muelle de Tablada, tras constatar los graves perjuicios que este modelo de ocio está provocando sobre el descanso, la salud y la convivencia en el barrio del Sector Sur. La iniciativa ha salido adelante con 15 votos a favor y 6 abstenciones —cinco del Partido Popular y una de VOX—, en una votación que refuerza la posición vecinal frente a unos eventos que la asociación considera incompatibles con la vida residencial del entorno.

La propuesta aprobada denuncia que los conciertos celebrados bajo la marca “Insólito” en el ya denominado por el Puerto de Sevilla como “Muelle del Ocio” han generado un conflicto de convivencia “insostenible”, con afecciones directas sobre los residentes de la calle Tarfia y calles colindantes, durante dos fines de semana consecutivos. El documento advierte de una “grave perturbación de la convivencia ciudadana y la salud pública”, así como de una degradación activa del barrio en lugar de una mejora real de su entorno.

Entre los hechos documentados por la asociación figuran mediciones acústicas de hasta 91 dB, además de abundante material fotográfico y sonométrico aportado por los propios vecinos, con imágenes de residuos, botellas, restos de botellón y suciedad acumulada en la vía pública tras los eventos.

Decibelios medidos por los vecinos durante los conciertos

La propuesta sostiene que esta situación vulnera los objetivos de calidad acústica recogidos en la Ley 37/2003, del Ruido, además de incumplir la normativa municipal de protección frente a la contaminación acústica y evidenciar fallos graves en limpieza, salubridad y control del espacio público.

El texto aprobado reclama como medida principal la anulación definitiva de todas las autorizaciones vigentes y futuras para conciertos y eventos similares en el Muelle de Tablada, al considerar que su actividad resulta manifiestamente incompatible con el uso residencial del entorno.

De forma cautelar, y en caso de que no se acuerde esa anulación inmediata, la asociación exige una batería de medidas mínimas: reducción del aforo al 50%, cese obligatorio de toda actividad sonora a las 23:00 horas, límite máximo de 45 dB y obligación de que el promotor contrate una limpieza privada de choque en un radio de 1.000 metros tras cada evento.

La propuesta también solicita un dispositivo suficiente de seguridad ciudadana para evitar conductas antisociales asociadas a estas concentraciones masivas, como botellones, orines en la calle, ocupación indebida del espacio público y abandono de basuras, así como una auditoría de los servicios de limpieza para que se detalle el coste público que estas actividades están suponiendo para la ciudad.

Residuos esparcidos por el barrio tras los conciertos

“El Sector Sur no es un decorado ni un espacio disponible para sacrificar el descanso vecinal en beneficio de intereses ajenos al barrio. Es un barrio histórico, con identidad propia, y vamos a defenderlo con firmeza. Rechazamos de manera expresa cualquier intento de borrar su nombre o rebautizarlo como ‘Distrito Urbano Portuario’. Este barrio es, ha sido y seguirá siendo el Sector Sur y no pensamos permitir que se convierta su entorno en un muelle discoteca, tal como ha ocurrido en el resto de muelles de la ciudad”, señala la Asociación de Vecinos Puerto de Sevilla.

La entidad vecinal considera que el respaldo obtenido en la Junta Municipal supone un paso político e institucional de gran relevancia, porque reconoce la legitimidad de una demanda sostenida en pruebas, en testimonios vecinales y en una defensa clara del derecho al descanso, a la salud y a la dignidad urbana. La asociación insiste en que no se opone al desarrollo de la ciudad, pero sí a que ese desarrollo se construya a costa de convertir un barrio consolidado en una zona de sacrificio.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *