Tacha el entorno de descuidado, falto de zonas verdes, poco iluminado, inseguro, desordenado y con predominio de superficies duras
La sociedad anónima deportiva Sevilla Fútbol Club promete en el Estudio de Ordenación para la construcción del nuevo estadio Ramón Sánchez Pizjuán una serie de mejoras en el distrito Nervión que acaben con algunas de las deficiencias que sufre el mismo y que señala explícitamente, con lo cual deja en evidencia la gestión del gobierno local que preside el popular José Luis Sanz.
La crítica a la dejación del gobierno municipal empieza ya en la primera página del Estudio de Ordenación, del que se dice que su primer objetivo consiste en «la mejora del ámbito urbano circundante al Estadio en tanto que se procederá a la puesta en valor del espacio público que rodea al Estadio, que actualmente se encuentra en un estado descuidado y poco cualificado y su revitalización para
dedicación como espacio público y de esparcimiento verde para el barrio».
Espacio público, no privado, que rodea al estadio Ramón Sánchez Pizjuán y que se encuentra en estado descuidado y poco cualificado. Y como ese espacio es público, no propiedad de la entidad sevillista, su estado de descuido sólo cabe imputarlo, pues, al abandono al que lo tiene sometido el Consistorio hispalense.

Vista aérea del estadio del Sevilla F. C., en Nervión
Abunda en esta crítica en la página 15 del proyecto, en la que se explaya de la siguiente forma: «Como ya se ha mencionado los espacios circundantes al Estadio están en la actualidad en desuso y degradados y, en los días de partido se ocupa desordenadamente por el dispositivo de organización y logística de los eventos». Y la ratifica en el estudio paisajìstico que forma parte del proyecto: «A pesar de que el ámbito alrededor del estadio está calificado como zona verde, actualmente presenta una calidad deficiente, quedando reducido su uso a la ocupación de este por parte de los aficionados en los días de
partido, y al uso de aparcamiento en los días de diario».
Ocupación desordenada y que debería ser ordenada por, se supone, la Policía Local, dependiente de la Corporación Municipal.
Curiosamente, el club rojiblanco coincide con la alegación de Ecologistas en Acción a la hora de reconocer el déficit del distrito Nervión en zonas verdes, parques y jardines, otra responsabilidad municipal, cuando afirma lo siguiente: «Los vecinos del ámbito, que verán mejorado su entorno urbano de una forma evidente por un estadio más abierto al entorno circundante, por la incorporación en su barrio de espacios cualificados y zonas verdes inexistentes en el día de hoy capaces de potenciar la hibridación de usos en el ámbito espacio-temporal y de contribuir a mitigar el tan negativo efecto de isla de calor».
Incide el Sevilla F.C. sobre este asunto cuando se expresa en los siguientes términos: «Se busca la revitalización de los espacios degradados adecuando los acabados del espacio público a un diseño más moderno implementando medidas de reducción del efecto “isla de calor” a través de elementos que den sombra y creando un espacio peatonal, libre de vehículos estacionados en superficie (relacionados tanto con la actividad del Estadio como los empleados por el Club, camiones de retransmisiones, etc.), por la construcción de estacionamientos subterráneos destinados a estos vehículos».


Y también da un palo al Área de Limpieza, Arbolado, Parques y Jardines, Espacio Público, Consumo, Cementerio y Protección Animal, que depende de Evelia Rincón, al incluir en el informe un plano (sobre estas líneas) con 18 puntos rojos señalizando las ‘marras o alcorques vacíos’ en el entorno inmediato del estadio, con los que indica árboles plantados que debido a su estado debieron ser retirados.
Como corolario en este capítulo, dos observaciones más:
–Arbolado existente en condiciones deficientes: Establecimiento de condiciones de mejoramiento del suelo para los árboles que actualmente rodean el estadio y propuesta de nuevo arbolado que armonice con el existente.
–Baja existencia de estratos medios y bajos de vegetación: Si bien es cierto que la zona verde dispone de arbolado desarrollado, la calidad del plano del suelo es bastante escasa disponiendo de poca vegetación que aporte biodiversidad al conjunto de los estratos medios (arbustivas) y bajos (tapizantes).
El capítulo urbanístico tampoco se libra de las críticas en el Estudio de Ordenación, que describe así la situación: «El entorno inmediato del estadio está conformado por superficies de pavimento duro o
impermeable, representando aproximadamente el 95% del área circundante. El restante 5% se distribuye entre los alcorques de los árboles, el suelo de caucho reciclado debajo de los juegos infantiles y los parterres no transitables a lo largo de la acera sobre la Av. Eduardo Dato.

Zona colindante al estadio Ramón Sánchez Pizjuán
Esta predominancia de superficies duras -continúa- crea una sensación de rigidez al caminar por los alrededores del estadio, percepción que se intensifica durante los meses más cálidos del año, cuando la falta de áreas verdes y la presencia abrumadora de pavimento pueden resultar más notorias. Resultan particularmente deslucidas las áreas de arena sobre mortero; en estos espacios la arena se mueve constantemente por el paso de peatones, por el viento o el arrastre del agua, lo que dificulta su mantenimiento y se traduce en una erosión del material y una acumulación de basuras. Es notable cómo los vecinos evitan activamente caminar sobre estas superficies, dejando inutilizada una gran porción del espacio público».
No queda ahí la cosa, ya que los redactores del texto añaden dos consideraciones en este sentido:
–Bajo mantenimiento del plano del suelo y mejora en la permeabilidad: El plano de suelo transitable actual, formado en su gran mayoría por tierra compactada, dispone de un escaso mantenimiento que dificulta una estancia agradable en el lugar, así como una capacidad baja-nula de infiltración del agua
de lluvia en el terreno, aumentada por la presión del alto transito desorganizado por esta explanada.
–Escasez de mobiliario urbano: Relacionado con lo anterior, se observa una escasez de mobiliario urbano que impide el disfrute del espacio.
PUNTOS NEGROS
El estudio habla de los puntos negros existentes en el entorno del estadio cuando hace un ‘análisis de género del contexto de aplicación’ de la forma que se recoge a continuación:
«El ámbito y su entorno inmediato se caracteriza por un estado de descuidado (sic) y poca cualificación como espacio público y de esparcimiento verde para el barrio, que genera zonas que podrían ser percibidas como inseguras y, por tanto, conformar “puntos negros”.
Los “puntos negros” son, según los redactores del texto, aquellos elementos, itinerarios o espacios que, por su configuración e inserción en el entorno urbano, se identifican como lugares donde las mujeres podrían enfrentar mayor riesgos o vulnerabilidades debido a diferentes factores como: la inseguridad general, la falta de iluminación y visión, la accesibilidad limitada, violencia, acoso o agresión, entre otros.
Los autores del Estudio de Ordenación han desarrollado un «mapa de riesgos desde la perspectiva de género», que pone de manifiesto dos posibles “puntos negros” en el entorno del ámbito de actuación basado en la evaluación de sus características físicas y ambientales: iluminación, usos, accesibilidad y conectividad.

El primer punto identificado, consiste en la plaza Galia, conformada entre las edificaciones del Hotel Galia Nervión, Hotel Novotel Sevilla y el Centro Comercial Nervión Plaza. Sus tres fachadas poseen a juicio de los redactores del informe poca interacción con el espacio público, caracterizándose por muros cerrados y puertas de acceso auxiliar o de servicio a las edificaciones o locales comerciales lo que contribuye a una sensación de aislamiento y desconexión con el entorno urbano colindante.
Estas fachadas cerradas y poco permeables, aunado a la falta de (bancas, zonas de juego, entre otros) disminuye (sic) el atractivo del uso del espacio como lugar de reunión y encuentro para la comunidad, y
generan:
–Falta de vigilancia natural, ya que hay menos posibilidad de que los usuarios de los comercios observen las actividades que se desarrollan en el espacio público.
–Sensación de inseguridad, debido a la falta de actividad y visibilidad desde las fachadas colindantes.
-Espacios propicios para actividades no deseadas, debido a que las fachadas poseen retranqueos que generan zonas ocultas o menos visibles.
-Impacto en la integración social y la cohesión comunitaria, al reducir las oportunidades de interacción y reunión entre los residentes y usuarios de la plaza.
Y añaden: «Adicionalmente la falta de iluminación, especialmente en horas de la noche, puede generar una sensación de un ambiente inseguro. Esto puede disuadir a las mujeres de visitar la plaza después de cierta hora, limitando su uso únicamente en horas de mucho tránsito».
El segundo “punto negro” identificado por los redactores del Estudio presentado por el club corresponde al itinerario de la calle peatonal Sevilla Fútbol Club, específicamente en los tramos no correspondientes al atrio central tipo plaza que comunica con la Av. Luis de Morales. Las principales problemáticas
observadas en esta calle peatonal se deben a la falta de interacción entre el edificio del Estadio cuya actividad únicamente se concentra los días de partido, y las fachadas no permeables – traseras del centro comercial.
Esto genera, similar al punto anterior, una calle peatonal que, a determinadas horas del día (nocturnas principalmente), puede generar (sic) una sensación de inseguridad por la ausencia de interacción, de fachadas activas y de vigilancia natural, así como la creación de espacios para actividades no
deseadas por retranqueos que generan zonas ocultas y poco visibles.
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