ADEPA alerta sobre la muerte de cipreses en el cementerio de Sevilla

El causante es un hongo contra el que aún no se ha encontrado un tratamiento

La Asociación en Defensa del Patrimonio de Andalucía (ADEPA) ha alertado sobre los estragos que está causando en los cipreses del sevillano cementerio de San Fernando un hongo denominado Seiridium cardinale, conocido en arboricultura como «el cáncer del ciprés» y contra el que aún no se hallado un remedio eficaz, por lo que hasta ahora sólo caben tratamientos preventivos.

Tras la puerta de entrada del cementerio hay varias zonas ajardinadas de setos y una gran calle central flanqueada por cipreses unidos por guirnaldas que conduce con nombres de Fe, Esperanza y Caridad hasta el centro de la glorieta del Cristo de las Mieles, obra de Antonio Susillo. En este tramo, todos los caminos están rodeados de cipreses centenarios.

Vista aérea del cementerio de San Fernando, con sus característicos cipreses

En ADEPA preocupa desde hace años la enfermedad del chancro que está ocasionando la muerte de los cipreses, por lo que es necesario un control continuo para evitar su expansión y, sobre todo, en el cementerio de San Fernando, donde existe la mayor concentración de estos árboles.

Cipreses de distintas variedades afectados por el hongo

La enfermedad producida por este hongo se manifiesta con un cambio de color en la corteza y ramillas, que van adquiriendo un tono pardo-rojizo. Este proceso acaece principalmente a principios de primavera y verano, por tener en estas estaciones las condiciones climáticas adecuadas para la germinación del hongo y coincide con el crecimiento del ciprés.

No existen tratamientos curativos efectivos para esta enfermedad, por lo que hay que recurrir a tratamientos preventivos orientados a impedir el contagio de plantas enfermas.

La Asociación en Defensa del Patrimonio de Andalucía recomienda eliminar todo árbol infectado al 100%100 y quemarlo para evitar contagios, salvaguardar las nuevas plantaciones -las cuales empiezan a dar síntomas de estrés hídrico- y tratar árboles enfermos con productos fitosanitarios de última generación.

Asimismo, limpieza y arreglo de las lápidas y panteones rotos por caída de árboles y abandonados; derribo de tabiques apuntalados con peligro de caída; eliminación de trocas infectadas y de árboles y palmeras que están creciendo entre las tumbas y sustitución de ejemplares secos.


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