Afirma que se realiza una gestión urbanística sin ninguna planificación y sometida tan sólo al interés de inversores diversos
La asociación sin ánimo de lucro Urban Century 29, formada por técnicos urbanistas y especializada en el análisis, protección del patrimonio arquitectónico y fiscalización de las politicas urbanísticas que se ejecutan en Sevilla, ha presentado ante la Gerencia de Urbanismo del Ayuntamiento hispalense una alegación al Estudio de Ordenación propuesto por la empresa GS Building para el solar del antiguo restaurante Puesto de los Monos, en la confluencia de las avenidas Moliní y La Palmera. La primera parte del texto es una reflexión sobre la política urbanística que se está aplicando en la ciudad con los instrumentos normativos existentes, lo cual explica lo que está ocurriendo. Dado su interés, nos hacemos eco de este análisis.
Urban Century se expresa en los siguientes términos:
«Desde hace más de ocho años, un grupo de arquitectos y técnicos especialistas en urbanismo, sorprendidos por lo que estaba sucediendo principalmente en la Avenida de La Palmera y su entorno, comenzó a plantear al Ayuntamiento la necesidad de una revisión de los criterios de gestión urbanística que se estaban siguiendo desde la Gerencia de Urbanismo y entró en contacto con diversas asociaciones vecinales, preocupados todos por lo que venía sucediendo con la gestión urbanística durante diferentes gobiernos municipales de distinto signo político.
Nos referimos a que a pesar de las reuniones tenidas con los responsables de las diversas administraciones públicas que han venido gobernando la ciudad en los últimos años, prácticamente las demandas vecinales o las diferentes propuestas o sugerencias de los técnicos que los apoyan no han sido atendidas.
Ahora, nuestra preocupación principal es que vemos pasar el tiempo y seguimos sin diálogo y sin obtener una respuesta adecuada a lo que entendemos debe ser una gestión pública que dé respuesta a lo que llamamos una ciudad sostenible para todos los ciudadanos.

Una de las residencias universitarias, conocida como «la de los barrotes», construida en la avenida de La Palmera al amparo del PGOU de Monteseirín
En diferentes escritos presentados con alegaciones, recursos, y en espacios de reuniones o foros públicos como la Academia, la Escuela de Arquitectura e incluso en reuniones vecinales oficiales de los Distritos municipales, hemos venido entre todos advirtiendo que se estaban olvidando muchos de los Objetivos de Política Urbanística aprobados por consenso con el PGOU de 2006. Después de esa fecha de 2006 se han sucedido diferentes Corporaciones Municipales, sin que ninguna haya prestado atención a revisar esos objetivos que el paso del tiempo y el crecimiento y desarrollo de la ciudad durante más de veinte años necesitamos.
Pero con ser esto importante, lo peor es que no se han escuchado las demandas vecinales ni las sugerencias técnicas que se estaban haciendo para conseguir establecer una ciudad sostenible que satisfaga el desarrollo y las demandas de las diferentes asociaciones vecinales de la población de Sevilla (….).
Basta con ver y recordar lo sucedido con la Avenida de la Palmera y su entorno a lo largo de los diferentes Planes urbanísticos de Sevilla desde hace más de 50 años. Desde el Plan de 1946 hasta el vigente Plan de 2006 (….).




Es un error muy grave que la aplicación del famoso artículo 6-6-3 se haya interpretado así. Y para mayor error es que hayamos tenido que insistir a la vista de la continua cadena de errores que se venían permitiendo en La Palmera y su entorno, que tiene su culmen en su aplicación absurda a otras barriadas tan emblemáticas como la del Elcano que está propiciando su destrucción.
No se comprende cómo pudo olvidarse la aplicación del art. 6.1.3 ap 5,.que obliga a que se debe cumplir con las Normas Particulares de cada de cada Zona de Ordenanza. Si se hubiera seguido este artículo, que olvidaron técnicos y responsables del gobierno municipal, se hubieran evitado los atentados urbanísticos sucedidos en La Palmera que han llegado a denominarse Mamotretos, y en diversas barriadas ejemplo del impulso regionalista cercano a la Expo de 1929.
LA CADUCIDAD DEL PGOU
El vigente PGOU de 2006 determina en el artículo 1.1.6 su vigencia. Esa vigencia es indefinida mientras no se apruebe una revisión íntegra que lo sustituya, con independencia de las modificaciones puntuales que fueran necesarias El horizonte temporal mínimo de sus previsiones es de doce años. Pasado ese periodo el Ayuntamiento está obligado a verificar si es necesaria su modificación parcial o total.
En 2018 habían pasado esos doce años para revisar si era necesaria su revisión y el Ayuntamiento, técnicos, y organizaciones relacionadas con el desarrollo urbano de Sevilla empezaron a organizar reuniones o debates para analizar esta cuestión y tomar una decisión. Hubo varias mesas y foros de debate impulsados mediante iniciativas de diverso origen, pero ninguno de forma oficial o a iniciativa del Ayuntamiento.
En esas mismas fechas de 2018 ya se hablaba de la sustitución de la LOUA, Ley 7/2002, por la Ley 7/2021, ley urbanística de Impulso para la Sostenibilidad del Territorio de Andalucía (LISTA). Esta nueva Ley urbanística se completa con el Reglamento ( Decreto 550/2022), que entró en vigor en enero de 2022.
Una errónea interpretación de esta nueva legislación ha llevado a muchos a pensar que ya no hacía falta un nuevo Planeamiento General porque se podían ir realizando modificaciones parciales sin necesidad de una revisión total. Esto está siendo un auténtico impulso a la especulación urbanística, ya que en esquema lo que ocurre es que no existe un mercado inmobiliario transparenta establecido libremente en base a una planificación y edificabilidad previamente establecidas, sino en la propuesta directa de un promotor privado a la GUMA. Macizar cualquier espacio libre de edificación sin una visión global de los déficits de equipamiento existentes está dando lugar a un desequilibrio que va a dejar una ciudad insostenible.
Han pasado más de ocho años de ese momento en que en 2018 se debería de haber verificado si era necesario hacer un nuevo plan urbanístico que sería la suma de los dos planes urbanísticos previstos en la LISTA (PGOM y POU) y en consecuencia de forma que se pudieran haber tomado decisiones sobre si se pueden mantener los mismos Objetivos de Política Urbanística que acordó la Corporación municipal en el año 2006.

Pero lo que estamos viendo es que en la gestión urbanística de Sevilla se ha abandonado cualquier intento de planificar planteando un modelo de ciudad que tenga en cuenta su desarrollo sostenible dentro de un territorio en el que deberá cumplir la situación y respuesta metropolitana que le corresponde por ser la capital de Andalucía y con una conurbación que supera 1.500.000 habitantes según el INE.
Lo que actualmente se está realizando es una gestión urbanística sin ninguna planificación y sometida tan sólo al interés de inversores diversos, especulativo; y los responsables municipales no consiguen reconducir esta situación porque no tienen ningún proyecto previamente planificado.
Todo esto está produciendo que el desarrollo de Sevilla se produzca como una ciudad que crece a trocitos, sin ninguna planificación, sin controlar ni tener previsión de los problemas que pueden producirse para el futuro, ya que incluso pueden llegar a producir el colapso de la ciudad.
YA NO ES SÓLO LA PALMERA
Un ejemplo es la destrucción de la Avenida de la Palmera y su entorno por la presión especulativa de inversores privados y la falta de rigor en la aplicación del PGOU de 2006.
Durante años la destrucción de La Palmera se ha venido produciendo sin parar. El PGOU de 2006 introdujo ciertos errores interpretativos en la Normativa que propiciaron una gestión urbanística errónea.
Pero actualmente nos encontramos con que ya no es sólo La Palmera la que se está destruyendo, sino prácticamente cualquier hueco o espacio libre que quede en el tejido existente de la ciudad ya construida.
Con independencia de que la Avenida de La Palmera comienza a destruirse desde los años sesenta con ciertas promociones singulares que se justificaron como equipamientos y oficinas, con al menos una baja densidad edificatoria en la que se dejaba gran parte de espacios libres en las parcelas que los soportaban.
Pero más recientemente se produjeron otras intervenciones que seguidamente podemos recordar. En primer lugar, la residencia de la calle Tramontana, que no deja ningún espacio libre en su parcela y que incluso con el transformador eléctrico ocupa parte del acerado.

Los edificios originales de la calle Tramontana demolidos para construir una residencia universitaria

La construcción de la residencia universitaria en la calle Tramontana, que desemboca en La Palmera
Luego vinieron varias residencias de estudiantes, que se han tratado de justificar como equipamientos necesarios utilizando una interpretación errónea del PGOU de 2006 en su artículo 6.6.3, al que ya nos hemos referido.
Además, con este grupo de arquitectos y técnicos urbanistas tratamos de paralizar o corregir el proyecto que se presentó también para residencia de estudiantes en la Parcela nº 38 de la Avenida de la Palmera, pero todos los intentos fueron vanos. Cortaron el arbolado existente sin el permiso municipal correspondiente. En el año 2021 denunciamos las múltiples infracciones urbanísticas graves que contenía del proyecto presentado a licencia. Advertimos del incumplimiento de la obligatoriedad de que la Comunidad participe en las plusvalías urbanísticas generadas. Denunciamos todo esto a la Dirección General de Urbanismo de la Junta de Andalucía y contestó que no tenía competencia para intervenir.
Seguimos posteriormente denunciando el nuevo hotel que se pretendía construir en el número 1 de la Avenida Cardenal Bueno Monreal que hace esquina con la avenida de La Palmera y que afecta por contaminación visual a la llamada Casa Rosa, con la que linda y que es un bien Protegido por su valor histórico artístico catalogado en el PGOU de 2006. Hicimos gestiones y escritos con la Consejería de Cultura; nos dijeron que teníamos razón pero que no tenían dinero para intervenir.
A esta lista de diferentes y erróneas intervenciones en el tejido urbano que hemos tratado de parar o a las que hemos sugerido otras soluciones alternativas también podemos añadir lo que hemos planteado a la GUMA en la Avenida de Las Razas, donde desde las primeras propuestas de una edificación de 700 viviendas sobre el nuevo Distrito Portuario de Sevilla que ha realizado el Puerto hemos pedido que se realice un estudio más amplio, que urbanísticamente abarque desde la Avenida de Las Razas hasta la calle Manuel Siurot, y desde la Glorieta de Plus Ultra hasta la Glorieta de México. No hemos obtenido contestación, sólo hechos consumados.
Y casi sin más tiempo para pensar hemos tenido que alegar contra el impacto que producirá un edificio de viviendas en la finca nº 1 de la Avenida Manuel Siurot, donde se ubica el edificio de oficinas de la empresa ENDESA, que está catalogado a nivel internacional por DOCOMOMO como edificio representativo del Movimiento Moderno en la Arquitectura.

El proyecto de la mole del Betis
Nos queda aún referirnos al nuevo complejo edificatorio previsto en la manzana urbana donde se ubica el Estadio Benito Villamarín. En mayo del año 2024 el Ayuntamiento aprobó el Avance del Estudio de Ordenación, al que tanto este grupo de técnicos urbanistas como las asociaciones vecinales del entorno presentamos sugerencias y posteriormente alegaciones, entre otras cuestiones por la ocupación de terrenos del Patrimonio municipal del suelo. Desde esa fecha sólo hemos visto hechos consumados y ninguna posibilidad de diálogo (….).
Por último, este grupo de asociaciones vecinales y de técnicos urbanistas quiere recordar que hemos venido presentando por escrito varias propuestas tratando de conseguir una mejora de la gestión urbanística de Sevilla buscando un modelo de ciudad sostenible, para lo que consideramos imprescindible un diálogo entre los gestores municipales y los ciudadanos.
Sin embargo, no ha habido ninguna respuesta sino tan sólo hechos consumados de propuestas urbanísticas puntuales sin tener un estudio integrador de una visión global de la ciudad de Sevilla.
Han pasado más de cinco años de aquel momento de la Consulta que se hizo a partir de la Modificación Puntual del PGOU para el artículo 6.6.3 en junio de 2021, con la que se trataba de dar respuesta a la posibilidad de recoger respuestas ciudadanas sobre la continuidad del PGOU de 2006, y la reflexión que hacemos es que ya ha llegado el momento para que se deje de hacer una ciudad a trocitos y se acometa un planeamiento integral de la ciudad de Sevilla que incluya tanto el PGOM como el POU, ya que ambos son necesarios pasados ya más de veinte años de esa fecha.
Actualmente hay cuestiones y problemas a nivel general sobre clasificación del suelo en varias áreas del término municipal de Sevilla que debe ser establecida en el PGOM, y existen otras de nivel pormenorizado en el tejido urbano que sólo pueden tener respuesta en el POU.
No se puede esperar más a tener un mínimo de normas urbanísticas para evitar un crecimiento anárquico de la ciudad sin un orden urbanístico previo que evite la presión de inversores con un solo interés en el beneficio personal olvidando a la ciudad de los ciudadanos.
Por último, queremos dejar aquí constancia de lo que ya hemos repetido en los últimos años en diferentes foros y mesas de debate en la Escuela de Arquitectura, la Academia y en otras reuniones vecinales. Nos referimos a que tampoco esta ciudad puede seguir más tiempo sin plantear la necesidad de una Planificación Metropolitana.
Esta planificación tiene que contener el Instrumento que organice el crecimiento y desarrollo del conjunto de los municipios que integran el área urbana de Sevilla, de forma que coordine infraestructuras, usos de suelo y políticas territoriales. La delimitación territorial recogida en el POTAUS en los decretos del año 2009, que abarca hasta 48 municipios, se tendrá que actualizar para plantear los primeros estudios con el contenido que hemos indicado.
Hay que recordar que el área de la conurbación de Sevilla tiene una población que supera los 800.000 habitantes, pero esa población se eleva hasta 1.600.000 habitantes si consideramos su Área Funcional Urbana tal como la define el INE. Con estos datos la conurbación de Sevilla se sitúa entre la tercera y cuarta área Metropolitana de España.
Por todo ello, el Ayuntamiento de la capital de Andalucía está obligado a impulsar esta Planificación Metropolitana junto con la Junta de Andalucía. La reciente formación del Gobierno Regional de Andalucía abre una oportunidad que no existía anteriormente. Sevilla no puede perder más oportunidades para liderar esta Planificación Metropolitana que sería una solución necesaria para establecer de forma sostenible el crecimiento de su entorno metropolitano.
Con todo lo manifestado en los epígrafes anteriores hemos querido dejar claro que no se puede seguir haciendo una Gestión Urbanística en Sevilla, en la que los nuevos estudios de ordenación que se presentan en base a la LISTA y con los que se pretende aprovechar los vacíos urbanos para incrementar la edificabilidad existente y en algún caso quitar algunas edificaciones ruinosas no justifican una mejora urbana de por sí».
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