Alegó defecto de forma pese a que la propuesta había sido presentada once días antes
La Plataforma Barrios AHOGADOS ha cerrado el plazo de alegaciones al nuevo estadio Ramón Sánchez-Pizjuán, propiedad de la sociedad anónima deportiva Sevilla F.C. logrando el respaldo de la Junta Municipal del Distrito de Nervión, que votó a favor de paralizar el proyecto. Aunque el presidente del Distrito anuló la votación posteriormente por un defecto formal, los vecinos celebran el éxito político frente a un proyecto que destruirá más de 10.000 𝒎𝟐 de zonas verdes.
La Junta Municipal del Distrito de Nervión, reunida en sesión ordinaria el pasado miércoles día 1 de julio (2026), aprobó con los votos favorables de PSOE y PODEMOS-IU y los votos en contra de PP y VOX, la propuesta presentada por las asociaciones vecinales para instar al Ayuntamiento a la paralización del procedimiento administrativo de aprobación del Estudio de Ordenación del Nuevo Estadio Ramón
Sánchez-Pizjuán, impulsado por el Sevilla F.C.
Esta acción se enmarca dentro de las movilizaciones de la Plataforma Barrios AHOGADOS, un colectivo ciudadano nacido para canalizar el descontento vecinal ante los macroproyectos urbanísticos tanto en el entorno del Ramón Sánchez-Pizjuán como en el del estadio Benito Villamarín, impulsado en este último caso por el Real Betis Balompié.

El edil Juan Bueno, presidente de la Junta Municipal del Distrito Nervión
Tras ser debatida y aprobada la propuesta vecinal, el presidente de la Junta Municipal del Distrito Nervión y primer teniente de Alcalde, y capitular delegado del Área de Gobierno de Hacienda, Administración y Transformación Digital, Juan Francisco Bueno Navarro, comunicó a los asistentes que dicha propuesta quedaba sin efecto a instancias de la Secretaría de la Junta Municipal, que observó
defectos en la formulación de la propuesta, a pesar de que estaba incluida en el orden del día desde que fue presentada el pasado 20 de mayo.
Algunos de los asistentes, por su parte, solicitaron que tanto el debate sobre la propuesta como el resultado de la votación y la decisión del presidente a instancias de la Secretaría constaran en acta.
Pese al rechazo presidencial, las asociaciones proponentes valoran positivamente el hecho de que quedara de manifiesto en la Junta de Distrito que una mayoría representativa de los vecinos de Nervión rechaza un proyecto que pretende eliminar más de 10.000 m² de zonas verdes en el distrito con menos
superficie de parques por habitante de Sevilla.
EL PROYECTO
El Ayuntamiento de Sevilla muestra su apoyo al Estudio de Ordenación de la Actuación de Transformación Urbanística presentada por la sociedad anónima deportiva Sevilla F.C. para la
remodelación integral del Estadio Ramón Sánchez-Pizjuán. Aunque el proyecto se presenta como una Actuación de Mejora Urbana, las asociaciones firmantes consideran que debería tramitarse como lo que es, una Modificación del Plan General de Ordenación Urbana de Sevilla, ya que a su juicio en realidad esconde una profunda transformación urbanística, con graves e irreversibles consecuencias para Nervión y la ciudad, cuyo objetivo real es implantar un modelo de negocio similar al de otros
muchos estadios de fútbol.

Recreación del nuevo estadio Ramón Sánchez Pizjuán
Los efectos más graves que denuncia la plataforma son los siguientes:
–Desaparecen más de 10.400 m² de zonas verdes: Para entender la dimensión, es una superficie equivalente a casi dos campos de fútbol. Nervión ya es el distrito de Sevilla con menos verde urbano por
habitante, apenas 3,2 m² por residente, muy por debajo de los 9 m²/habitante que recomienda la Organización Mundial de la Salud y los 10 que fija la normativa urbanística andaluza. Con este proyecto, esa cifra empeora aún más y baja a 2,99 m²/habitante.
–El estadio se acerca más a las casas: La nueva fachada del estadio reducirá la distancia a las viviendas de la calle Luis Arenas Ladislao desde los 38 m actuales a 20 m. En la calle José Luis de Casso la distancia se reducirá de los actuales 25 m a 19.
–Nuevas sombras: El nuevo estadio superará en más de 10 metros la altura de las viviendas de la calle Luis Arenas Ladislao y duplicará la del edificio más alto del frente residencial de la calle José Luis de Casso. Eso se traducirá en sombras permanentes sobre las viviendas, pérdida de luz natural y un impacto visual negativo para quienes viven próximos al estadio.
–Más ruido, sin estudio serio. El proyecto prevé ampliar el aforo y añadir eventos de todo tipo, incluso en horario nocturno, pero el estudio acústico no incide en ello e indica que «nada va a cambiar». Las asociaciones exigen un análisis realista del impacto sonoro durante las 24 horas del día. Un
antecedente próximo de oposición vecinal permanente por este mismo motivo es el estadio Santiago Bernabéu, de Madrid.
–Más tráfico, sin soluciones: Un partido con el nuevo aforo podría generar más de 3.200 vehículos adicionales en un distrito cuyas calles ya se ven colapsadas en días de partido, incluso las más alejadas. Esto sucederá con más frecuencia porque uno de los objetivos del Estudio de Ordenación es
que puedan promoverse más tipos de eventos y 365 días al año. El proyecto no propone medidas concretas de movilidad.
–La compensación de zonas verdes no vale: El Ayuntamiento propone «compensar» la pérdida de parques en Nervión con terrenos en la Ciudad Deportiva del Sevilla FC, a kilómetros del barrio y sin accesibilidad. Para las asociaciones, eso no es una compensación válida, ya que la nueva zona verde
no da respuesta a las necesidades de la población ni lo hace de forma más eficaz que la actual zona verde.
–Riesgos de seguridad sin evaluar: El proyecto no incluye un plan de autoprotección ni un análisis de riesgo ante la concentración masiva de personas en un entorno densamente habitado. Por ejemplo, prevé concentrar los accesos de público al nuevo estado por la calle Luis Arenas Ladislao, donde la concentración se estima en, aproximadamente, 10 personas/m².
La Plataforma Vecinal Barrios AHOGADOS aclara que no se opone al Sevilla FC, ni al Real Betis Balompié, ni a que se mejoren las instalaciones de los estadios. Rechaza que esa mejora se
haga sin respetar la normativa y sin un proceso participativo real en el que los vecinos puedan ver satisfechas sus expectativas de mantener su calidad de vida actual en un entorno saludable y seguro. Afirma que una ciudad que cuida a su gente y a sus equipos de fútbol puede y debe encontrar soluciones que no sacrifiquen lo uno por lo otro.
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Los vecinos de Nervión llevamos años padeciendo la masificación de personas en el barrio los días en los que hay partido en el estadio Ramón Sánchez Pizjuan, que además coinciden en os días correspondientes, por lo general, a los fines de semana.
Los fines de semana coincide con el descanso laboral de los vecinos del barrio que ven como todos los establecimientos de restauración del barrio están colapsados con las personas que asisten al estadio a ver el partido, así como la imposibilidad material de poder aparcar el coche en tu calle o aledaña a ella, sin contar además que tienes un gorrilla que quiere que les dinero por aparcar en la puerta de tu casa.
Los vecinos hemos tenido que acostumbrarnos a vivir con estas aglomeraciones de personas cada dos semanas, además de la contaminación atmósfera que supone la celebración de un partido.
A nuestros hijos menores, los recogemos en casa las horas previas al partido y las posteriores a su terminación por miedo a que les pueda pasar algo malo. Los aficionados al fútbol son muchos y beben muchísimo antes del comienzo del partido y cuando termina, que es mejor que hayan ganado para no ir dando patadas a todo lo que encuentran para liberal el enfado que tienen por la perdida del partido por parte de su equipo.
Los vecinos nos oponemos a la ampliación del estadio, al general un aumento importante de plazas para asistir a los partidos, con conllevará un aumento de la masificación ya existente en la celebración de cada partido, acompañada de la inseguridad vecinal durante las horas previas y posteriores al partido, en las que el barrio queda totalmente colapsado a expensas de los ánimos de los miles de aficionados/as que asisten a ver el partido.
Un aumento de las gradas del estado para dar cabida a más aficionados conlleva un incremento de la inseguridad de los vecinos y la gran perdida para obtener una ampliación de zonas verdes en dichos terrenos tan necesaria para los vecinos del barrio que no cuentan, ya en estos momentos, con el mínimo regulado de metro cuadrado por vecino de zona verde, en deterioro del desarrollo y convivencia vecinal en zonas verdes para el recreo y disfrute de los vecinos que viven en el barrio.
Es un total despropósito para un barrio que se encuentra ya saturado por la asistencia de aficionados al estadio como a las grandes superficies comercio es que se encuentran en la zona.
Todo es gestionado a favor de las entidades que paseen un gran capital para incrementar sus beneficios en deterioro de los vecinos que tienen que convivir como puedan con la masificación del barrio cada vez que se celebra un partido.