El sistema no tiene capacidad para absorber toda la energía renovable disponible y el operador ordena cortar el vertido de centrales como la cacereña
Beatriz Corredor, presidenta de Redeia —la empresa que a través de Red Eléctrica gestiona el sistema eléctrico español—, compareció el pasado 7 de julio (2026) ante el Nueva Economía Fórum para defender que la red no está saturada. «No tenemos a nadie esperando. No es coherente con la realidad trasladar a la opinión pública que no llegamos a tiempo o que la red está saturada», afirmó. Sin embargo, mis paneles solares en régimen de autoconsumo remoto en la planta fotovoltaica de Tejeda de Tiétar (Cáceres), operada por Ekiluz -filial de Repsol- llevaban entonces 53 días demostrando exactamente lo contrario. Y los datos que llevo recogiendo hora a hora desde el 15 de mayo del año en curso lo acreditan con una precisión que ningún discurso puede desmentir.
Basta con un ejemplo para ilustrar lo que está ocurriendo. El 2 de julio de 2026, la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) pronosticó para Tejeda de Tiétar (Cáceres) sol pleno y despejado desde las 9 hasta las 21 horas: doce horas consecutivas de cielo sin nubes en pleno verano extremeño.

Pronóstico de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) para Tejeda de Tiétar el 2 de julio 2026
Mis doce paneles fotovoltaicos generaron ese día un total de 3 kilovatios hora, casi todos ellos en los márgenes de la mañana y la tarde. Entre las 11 y las 19 horas —el corazón del día solar— la curva de generación marcó cero de forma ininterrumpida.

Generación de doce paneles fotovoltaicos en la central de Tejeda de Tiétar el 2 de julio 2026
No había nubes. No había avería. Había una orden de Red Eléctrica de cortar el vertido de energía fotovoltaica a la red, sin que nadie me lo comunicara ni antes, ni durante, ni después. Ese día no fue una excepción. Fue la norma.
Desde mediados de mayo de 2026, Red Eléctrica ordena de forma sistemática el corte del vertido de energía fotovoltaica desde la planta de Tejeda de Tiétar, gestionada por Ekiluz (Repsol), a la red eléctrica. El corte se suele producir en el mismo tramo horario: entre las 11 y las 19 horas, es decir, exactamente cuando más luce el sol y cuando más cara es la electricidad en el mercado libre. El resultado para mí, como titular de un contrato de autoconsumo remoto con Ekiluz (filial de Repsol), es que paso automáticamente a pagar la electricidad al precio de mercado sin saberlo, sin que nadie me avise y sin que nadie me compense.
Los datos recogidos hora a hora desde mediados de mayo —momento en que Ekiluz confirmó por escrito que los ceros en la gráfica de generación se debían a órdenes de restricción del vertido dictadas por Red Eléctrica— muestran una tendencia que no admite interpretación alternativa:
–Mayo, segunda quincena (inicio confirmado de las restricciones): en aproximadamente un 56% de los días se registraron corte severo en la generación/vertido durante las horas punta.
–Junio, primera quincena: 53% de días con corte.
–Junio, segunda quincena: 73% de días con corte severo.
–Julio, primera quincena: 78,5% de días con corte severo.

Gráfica de generación de energía de doce paneles en la planta fotovoltaica de Tejeda de Tiétar durante la primera quincena de julio de 2026

Gráfica de generación en la primera quincena de julio del año 2025 (véase la gran diferencia)
La tendencia es inequívoca y creciente. En los primeros quince días de julio de 2026, mis doce paneles han generado 92 kilovatios hora de los aproximadamente 450 que deberían haber producido en condiciones normales de irradiación solar para esta época del año y esta ubicación geográfica. Han funcionado al 20% de su capacidad potencial. El 80% restante ha desaparecido por orden del operador del sistema (Red Eléctrica): sin notificación previa, sin comunicación posterior y sin compensación económica de ningún tipo.
LO QUE RED ELÉCTRICA ADMITIÓ POR ESCRITO
Ante esta situación, presenté una reclamación formal ante Red Eléctrica. Su respuesta escrita, fechada el 7 de julio de 2026, es un documento notable por su franqueza involuntaria. La filial de Redeia reconoció que «no existe en la normativa vigente una relación operativa directa entre el Operador del Sistema (OS) y titulares finales de derechos económicos asociados a instalaciones» y que «el marco normativo actual no prevé la habilitación de sistemas de notificación directa por parte del OS a consumidores finales». En otras palabras: la norma no nos obliga a avisarte, y por tanto no te avisamos.
Pero la frase más significativa de toda la respuesta es la que cierra el argumento: «se toma nota de su solicitud como propuesta de mejora en la comunicación con los usuarios finales del sistema eléctrico, que, en su caso, debería ser canalizada en el ámbito de los desarrollos regulatorios.»
Traducción: tiene usted razón, pero cámbielo usted por la vía normativa, que nosotros no lo haremos voluntariamente.
LO QUE EKILUZ PROMETIÓ Y LUEGO NEGÓ
La situación con la comercializadora no es menos llamativa. El 26 de mayo, cuando le trasladé el problema por primera vez, Ekiluz me ofreció espontáneamente por escrito el reenvío automático de las notificaciones de corte por parte de Red Eléctrica en el momento en que las recibiera, para que yo pudiera «tomar decisiones informadas sobre su consumo». Lo acepté. Pero cuando formalicé la reclamación, Ekiluz se retractó: ahora la información es «confidencial». En su respuesta del 1 de julio (2026) añadió que «no ofrece compensación económica» porque las restricciones son «decisiones adoptadas por el operador del sistema y, por tanto, ajenas a su gestión.»
El resultado final es perfecto en su absurdidad: Red Eléctrica dice que no le corresponde informarme porque la norma no se lo exige; Ekiluz dice que no puede compensarme porque la decisión no es suya. El consumidor/prosumidor queda atrapado así entre dos empresas que se señalan mutuamente mientras sus paneles fotovoltaicos generan energía a pleno sol pero no vierten un kilovatio a la red.
LA PARADOJA DE BEATRIZ CORREDOR
Cuando la presidenta de Redeia, matriz de Red Eléctrica, dice que la red eléctrica no está saturada, quizás tenga razón en términos globales y estadísticos. El problema no es que la red esté saturada en todas partes y durante todo el tiempo. El problema es que en determinadas zonas —como la que conecta la planta fotovoltaica de Tejeda de Tiétar (Cáceres) con la red de transporte— y en determinadas franjas horarias —las de mayor generación solar— el sistema no tiene capacidad para absorber toda la energía renovable disponible, y la solución provisional que aplica el operador es cortar el vertido de las plantas que no tienen capacidad técnica para participar en el control de tensión.
Lo que Beatriz Corredor no menciona es que esos cortes los paga el consumidor final, que los desconoce completamente porque nadie le avisa y al que nadie compensa, ya que la normativa vigente —según reconoce la propia Red Eléctrica por escrito— no obliga a nadie a hacer nada al respecto.

Beatriz Corredor, presidenta de Redeia (Red Eléctrica)
Y la paradoja es mayor si se tiene en cuenta que la Comisión Europea acaba de proponer, precisamente a raíz del apagón ibérico del 28 de abril de 2025, que las pequeñas instalaciones fotovoltaicas como la de Tejeda de Tiétar deberán en el futuro participar activamente en la estabilización de la red: permanecer conectadas durante perturbaciones de tensión, responder automáticamente a variaciones de frecuencia y contribuir al control de tensión. Bruselas exigirá responsabilidades técnicas a los pequeños generadores. Pero mientras tanto, ni Red Eléctrica ni Ekiluz consideran que esos mismos generadores tengan derecho a saber cuándo y por qué se les ordena dejar de producir.
He presentado alegaciones ante el Ministerio para la Transición Ecológica en dos trámites de audiencia pública: sobre el contenido mínimo de las facturas eléctricas y sobre el proyecto de Real Decreto que modifica el Real Decreto 1955/2000. He presentado reclamación formal ante la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC). Y sigo documentando los datos de generación de mis paneles en la planta fotovoltaica de Tejeda de Tiétar hora a hora, día a día, mes a mes.
La pregunta que ningún organismo ha respondido todavía es la más simple de todas: ¿cuándo va a aparecer en mi factura eléctrica, en la de cualquier titular de un contrato de autoconsumo remoto, la información de que sus paneles llevan dos meses sin verter mientras el sol brilla en Extremadura?
Mientras esa información no sea obligatoria, miles de consumidores/prosumidores seguirán pagando la energía en el mercado libre sin saberlo, convencidos de que sus paneles están funcionando porque nadie les ha dicho que no es así.
*Primer artículo de la serie: ‘Golpe de Red Eléctrica al autoconsumo remoto’
*Segundo artículo de la serie: ‘Segundo golpe, aún más duro, de Red Eléctrica al autoconsumo remoto’
- SÍGAME EN LINKEDIN:¨https://www.linkedin.com/in/manuel-jes%C3%BAs-florencio-caro-919b0225/