La oferta de este tipo de viviendas se ha reducido en un 47,4% en el mismo periodo
El arrendamiento de viviendas permanentes en las grandes ciudades está totalmente tensionado frente a 2020. Uno de los principales causantes de esta crisis del alquiler son las medidas políticas que empezaron a tomarse para intervenir en el mercado cuando estalló la pandemia del coronavirus, y que continuaron con la guerra en Ucrania. Cinco años después, la oferta de pisos en alquiler en las cuatro grandes ciudades españolas se encuentra bajo mínimos, mientras que la demanda se ha más que triplicado en Madrid, Barcelona, Valencia y Sevilla, con las rentas alcanzando precios en máximos en todas ellas, según el análisis del portal inmobiliario idealista.
Sigue leyendo