Los parkings rotatorios en Torneo y Marqués de Paradas anunciados por Espadas no figuran en la lista permitida por el Plan General
La Junta ya tumbó los que proyectó Zoido en la Alameda y el Prado por alterar de forma sustancial la ordenación urbanística
El alcalde anunció la semana pasada, cuando faltaban 103 días para las próximas elecciones municipales, algunas novedades (relativas) en materia de aparcamientos:
-La inminente licitación para la terminación y explotación del estacionamiento de Bami, paralizado durante ocho años por la quiebra de la empresa constructora. Se estima que el proceso para su puesta en servicio tardará un año más y que tendrá 311 plazas para los vecinos del barrio y 296 rotatorias.
-La Gerencia de Urbanismo ha concluido el diseño de dos aparcamientos rotatorios tras asegurarse de la existencia previa de inversores privados dispuestos a pujar por su explotación: uno en la calle Torneo y otro en Marqués de Paradas.
-El estacionamiento de Torneo se construiría en la zona más cercana al río, en una franja sin árboles y paralela al tramo comprendido al otro lado entre las calles Curtidurías y Narciso Bonaplata. Tendrá capacidad para 171 plazas.
-El de la calle Marqués de Paradas, a la altura de Reyes Católicos y Julio César, tendrá 258 plazas, distribuidas en tres plantas subterráneas.
-Y además el Ayuntamiento va a estudiar la construcción de otro aparcamiento en el Prado de San Sebastián por el interés de inversores privados en explotarlo al ser una zona de gran densidad de tráfico.
REACCIÓN DE LOS VERDES
Inmediatamente, Ecologistas en Acción emitió un comunicado en el que calificó los anuncios de Espadas sobre nuevos aparcamientos rotatorios como “la certificación del fracaso en política de movilidad”. Los verdes han recordado que Espadas comenzó su mandato promoviendo una Mesa de Movilidad que estudiaría las medidas necesarias para la mejora de la misma y de la sostenibilidad en Sevilla -Mesa de la que hace mucho tiempo que no se sabe nada- y lo ha acabado alardeando de la puesta en marcha de infraestructuras que potencian el uso del coche porque “de otros modos de transporte hay poco de que presumir”.

Ecologistas en Acción ha destacado que los aparcamientos rotatorios anunciados en Torneo y Marqués de Paradas no están incluidos en el Plan General de Ordenación Urbana y, por lo tanto, “explícitamente prohibidos” en la norma urbanística. Amenazan los verdes con que si el alcalde sigue en su empeño emprenderá acciones legales “para que estas barbaridades no se cometan”.

Para los verdes este tipo de aparcamientos (rotatorios) no mejoran el tráfico en la zona donde se impulsan, sino todo lo contrario, ya que a su juicio sirven de “atractores de coches”, cuyos conductores, antes de introducirse en aquéllos, de pago, intentan dar vueltas por los alrededores a la busca de estacionamiento gratuito. Según Ecologistas en Acción, Espadas pretende terminar su mandato como Zoido al promover aparcamientos rotatorios y favorecer el uso del coche privado en una ciudad ya congestionada, cuando la tendencia en Europa es la contraria: limitar el uso del vehículo privado por los graves problemas de contaminación que crea y por la distorsión en el uso de las ciudades. Esta nueva política restrictiva del tráfico se refleja – destacan los verdes- en los anuncios de la prohibición del coche como lo conocemos en el plazo de 20 años en varios países de nuestro entorno e incluso en España, lo cual debería servir para diseñar “una ciudad que no estuviera al servicio del coche, pero vamos en dirección contraria”.
LA LEY DE HUBBLE
La dirección en que se va recuerda a lo que en astronomía se conoce como la ley de Hubble de corrimiento hacia el color rojo en el espectro de los astros en el firmamento, que denotaria su alejamiento respecto de la Tierra. Si equiparamos el verde al rojo, toda política que suponga un corrimiento hacia aquel color sería calificable de ecológica, y cuanto más se oriente en sentido contrario y se distancie del verde pues ya sabemos su significado. En este sentido no parece que la construcción de aparcamientos rotatorios que estimulen la utilización de vehículos privados, como los anunciados por Espadas, supongan un corrimiento hacia el verde, sino más bien hacia el negro de todo lo que va asociado al tráfico: congestión, contaminación, ruido….
Por otra parte, este anuncio de más aparcamientos rotatorios se produce sin esperar a tener concluida, e incluso puede que condicionándola, la revisión del Plan de Movilidad Urbana Sostenible de Sevilla, que adjudicó el Ayuntamiento a finales de 2017 y para cuya elaboración se iban a hacer decenas de miles de encuestas para conocer los hábitos de los sevillanos, los flujos del tráfico, el uso del transporte privado y del público…en fin, para tener un diagnóstico actual sobre el que diseñar una nueva política de movilidad.

Según la UTE de consultoras adjudicatarias del trabajo de revisión (TEMA Grupo Consultor y VS Ingeniería) tras la toma de datos y recopilación de información básica se fijarían los objetivos, prioridades y ejes vertebradores y se desarrollarían las propuestas operativas. Sin esperar siquiera a contar con el estudio y las propuestas, ya se han condicionado las mismas al decidir previamente la ejecución de más aparcamientos rotatorios, que van a influir en la movilidad de sus zonas cercanas e incluso de más allá por el poder de atracción del centro.
AUSENTES EN EL PGOU
El propio Espadas ha confirmado que ha sido la Gerencia de Urbanismo, o sea la encargada de aplicar en la ciudad las disposiciones del PGOU, la que ha diseñado los nuevos aparcamientos rotatorios de Torneo y de Marqués de Paradas que, como denuncian los verdes, no están previstos en la normativa de la ciudad y por tanto podrían ser declarados fuera de ordenación por los tribunales, a los que aquéllos amenazan con recurrir. Y no es para tomárselo a broma, ya que Ecologistas en Acción viene de tumbarle a la Junta de Andalucía y a Cobre las Cruces el segundo modificado del Plan Especial de la mina.
¿Tiene fundamento lo que denuncian, de momento sólo en forma de comunicado, los verdes? Si se repasa el PGOU vigente (año 2006) se comprobará que en el texto se prevé la construcción de 17 aparcamientos, 12 de ellos intermodales, vinculados generalmente a infraestructuras de transporte (aeropuerto, estación de Santa Justa, apeaderos ferroviarios…) y tan sólo cinco de carácter rotatorio: en el canal del lago de la Expo-92, avenida de San Francisco Javier, muelle de las Delicias, puerta de la Barqueta y calle José Laguillo.

Como se ve, no aparece en la lista bendecida por el PGOU ninguno de los dos anunciados por Espadas, aunque el alcalde tratara de hacer pasar el de la calle Torneo por el de la Barqueta con la coartada de que así no se cortarían más árboles.
MODIFICACIÓN O REVISIÓN
El aparcamiento rotatorio de Torneo (sector 27.1 del Conjunto Histórico) y el de Marqués de Paradas (sector 13), al no figurar en las ubicaciones previstas en el PGOU en vigor deberían ser objeto de al menos una modificación previa del Plan, con la tramitación administrativa y el tiempo que ello entrañaría, o incluso de una revisión. A ver si ahora va a resultar que Espadas acaba incurriendo en los mismos errores que Zoido de omisión o desconocimiento de la normativa urbanística (todavía se recuerda aquello que dijo Zoido de que él arreglaba lo de Ikea en tan sólo dos meses).
Hay precedentes. La Junta de Andalucía ya desestimó las pretensiones del anterior gobierno de los 20 concejales del PP de construir aparcamientos rotatorios bajo la Alameda y la glorieta del Cid (Prado de San Sebastián) mediante modificaciones puntuales del PGOU o addendas al mismo en vez de proceder a su revisión.

En el caso de la Alameda, la Junta entendió que la modificación puntual proyectada alteraba el modelo de accesibilidad al Conjunto Histórico, y en el proyecto de aparcamiento rotatorio de 250 plazas en régimen de concesión administrativa durante 40 años pensado para el Prado (como lo que ahora plantea también Espadas), la Comisión Provincial de Patrimonio dijo exactamente lo mismo que ahora los ecologistas sobre los de Torneo y Marqués de Paradas: no estaba incluido en el sistema de aparcamientos del PGOU, “por lo que se está alterando sustancialmente la ordenación defendida en el mismo para el emplazamiento de los parkings públicos”.
La pregunta que cabe hacerse y a la que alguien del Ayuntamiento debería responder es cómo los ecologistas conocen mejor el Plan General de Ordenación Urbana que los técnicos de la Gerencia de Urbanismo, encargados de su aplicación y que han redactado los proyectos de esos aparcamientos rotatorios al margen de la propia normativa urbanística.
La sombra de Monteseirín es más alargada que la de la torre Pelli. Casi dos años y medio después de haber sido quitado del medio por el PSOE, con las consecuencias electorales que pagó el inocente Espadas, aún nos da motivos para recordarlo, por su particular modo de gestionar (es un decir) con su valido Marchena los asuntos públicos. El galeno que nunca utilizó fonendoscopio porque se metió a inspector para no pisar los ambulatorios promovió un Plan de Aparcamientos tal que cuando se descubrió la tostada resultó que buena parte de los mismos no se podían construir, porque había ofrecido suelo ¡de titularidad privada en vez de municipal! Como el chiste del que llevaba muchos años de alcalde y no sabía dónde estaba el Ayuntamiento. Ahora, Zoido, con el dinero de todos los sevillanos, tendrá que devolver un millón de euros a nuestros vecinos que, confiando en el (sin) alcalde anterior, anticiparon mil euros que volaron sobre el nido del cuco. Y, mientras tanto, Monteseirín en su dorado exilio de Madrid y haciéndose el loco con su coartada de “yo (sólo) soy médico”.
La sombra de Monteseirín es más alargada que la de la torre Pelli. Casi dos años y medio después de haber sido quitado del medio por el PSOE, con las consecuencias electorales que pagó el inocente Espadas, aún nos da motivos para recordarlo, por su particular modo de gestionar (es un decir) con su valido Marchena los asuntos públicos. El galeno que nunca utilizó fonendoscopio porque se metió a inspector para no pisar los ambulatorios promovió un Plan de Aparcamientos tal que cuando se descubrió la tostada resultó que buena parte de los mismos no se podían construir, porque había ofrecido suelo ¡de titularidad privada en vez de municipal! Como el chiste del que llevaba muchos años de alcalde y no sabía dónde estaba el Ayuntamiento. Ahora, Zoido, con el dinero de todos los sevillanos, tendrá que devolver un millón de euros a nuestros vecinos que, confiando en el (sin) alcalde anterior, anticiparon mil euros que volaron sobre el nido del cuco. Y, mientras tanto, Monteseirín en su dorado exilio de Madrid y haciéndose el loco con su coartada de “yo (sólo) soy médico”.
Este fue el inicio de un galimatías jurídico irresoluble. Para corregir la situación, el anterior Consistorio acabó firmando un convenio privado con Equipark que alteraba los contratos, pese a que veinte meses antes el secretario y el interventor municipales alertaron sobre su ilegalidad por vulnerar la Ley de Contratos de las Administraciones Públicas, ya que lo procedente habría sido rescatar los proyectos y convocar un nuevo concurso.
Apenas un mes después de su toma de posesión como alcalde, durante una visita el 13 de julio de 2011 al Centro de Formación y Empleo San Fernando, Zoido anuncia que ya ha dado instrucciones a las Delegaciones de Movilidad y Urbanismo para reintegrar “inmediatamente” las fianzas de 1.000 euros a los afectados por los parkings pendientes desde 2006, y “no porque lo diga el Defensor del Pueblo, sino porque es de Justicia”.
Hace un año, el Consejo Consultivo de Andalucía dictaminó en el mismo sentido de que el Ayuntamiento carecía de título jurídico habilitante para exigir a la empresa la devolución de las fianzas, al tratarse de una cuestión contractual entre sujetos privados de la que, además, ya estaban tratando los tribunales. Desautorizó la pretensión de Zoido de resolver el contrato de los 13 parkings para, con los avales, devolver el dinero, ya que éste tenía un carácter finalista y, por ende, estimó que debía ser el Consistorio el que indemnizara a Equipark por haberle adjudicado el 53,8% de las obras sobre terreno ajeno.